Contexto
Acuerdos políticos y de gobierno
El sistema político de un país moldea el perfil de sus partidos políticos. El equilibrio de poder entre el Ejecutivo y el Legislativo influye sobre el funcionamiento de los partidos en el gobierno y en la oposición; un gobierno con gran poder disminuye el papel de los partidos de oposición en los periodos que median entre una elección y otra.
Los sistemas presidenciales añaden otra dimensión a la política partidista, tanto al centrar más la atención en las personalidades que en las estructuras partidistas, como al promover alianzas entre los partidos para apoyar a sus candidatos presidenciales. Otro factor importante es el grado de centralización del país. Los sistemas federales tienden a producir partidos políticos con más vínculos regionales, en tanto que los partidos en los países unitarios privilegian la dimensión nacional.
Población
Las divisiones socio-económicas o de otro tipo en la sociedad tienden a reflejarse en los partidos políticos. Por lo regular, la existencia de minorías étnicas, religiosas o de otro tipo afecta a los sistemas y las estructuras partidistas, especialmente si esas minorías se encuentran dispersas geográficamente.
Conflictos violentos
Por lo general, las democracias emergentes y las restauradas cuentan con una historia de conflictos violentos que afecta a los partidos políticos. Algunos pueden derivar de la transformación de grupos militares, mientras que otros pueden provenir de novedosas formas de organización de la sociedad civil. Las amenazas de violencia en una sociedad influyen tanto en los partidos políticos como en los dirigentes en lo particular, quienes a menudo se involucran en la política a pesar de plantearles serios riesgos personales.
Sistemas electorales y de partidos
Los sistemas electorales influyen en gran medida en los partidos políticos y en los sistemas de partidos. Algunos sistemas electorales promueven, o incluso obligan la formación de partidos políticos, mientras que otros únicamente reconocen a los candidatos en lo individual. El sistema electoral influye fuertemente sobre el tipo de sistema de partidos que se desarrolla, en particular en el número y tamaño relativo de los partidos políticos representados en la legislatura. Lo mismo ocurre con la cohesión y disciplina interna de los partidos políticos: algunos sistemas electorales alientan el faccionalismo, en el que distintas corrientes de un partido están constantemente en desacuerdo entre sí, mientras que otros fomentan que los partidos tengan una sola voz y se supriman los disensos. Los sistemas electorales también pueden influir en la forma en que los partidos políticos realizan sus campañas electorales y en la forma en que se comportan sus élites, por consiguiente, contribuyen a modelar el ambiente político en lo general. Los sistemas electorales pueden alentar o inhibir la formación de alianzas entre partidos, o pueden ofrecer incentivos para que los partidos y los grupos que lo integran cuenten con una amplia base de soporte o para que se concentren en segmentos reducidos basados en ligas étnicas o de parentesco.
Cultura política y normas sociales
Las normas políticas y sociales de un país influyen en el funcionamiento de los partidos políticos. Las normas jerarquizadas y patriarcales permean a los partidos políticos, al igual que lo hacen las culturas orientadas a la construcción de consensos basadas en el diálogo y la consulta. Lo que se manifiesta durante las campañas electorales y los actos políticos está moldeado por el entorno social en el que operan los partidos políticos y no sólo por su cultura interna.
Cambios en el contexto y crisis de los partidos políticos
Desde mediados de la década de 1990, el panorama político se ha modificado rápidamente. La democracia se ha extendido a nuevas regiones y países, las sociedades han cambiado como resultado del crecimiento económico, la televisión y los medios electrónicos se han convertido en parte integrante de la sociedad y la globalización de la política afecta la vida cotidiana de las personas en todo el mundo. Los partidos políticos luchan –algunas veces con éxito y otras no- para adaptarse a las circunstancias cambiantes y seguir el ritmo de los cambios. Es necesario que los partidos políticos exploren nuevas fórmulas de organización y funcionamiento para sobrevivir en el nuevo milenio.
Confianza
Los especialistas coinciden en que los partidos políticos siguen siendo protagonistas clave de las democracias existentes. A pesar de esto en todas las regiones y países del mundo, los partidos políticos y los políticos aparecen entre las instituciones y personalidades como los actores en quien menos confía la opinión pública. Se percibe a los partidos políticos como instituciones corruptas apoyadas por el poder de una élite limitada y excluyente que no le rinde cuentas a sus miembros y simpatizantes. Los políticos han dejado de ser personalidades respetadas, actualmente se les percibe como manipuladores que no merecen confianza y que se involucran en la política para satisfacer sus propios intereses.
En algunos países, el título de “partido político” tiene una connotación tan mala que las nuevas fuerzas políticas prefieren denominarse movimientos u organizaciones en lugar de adoptar el nombre de partido político, incluso cuando cumplen las mismas funciones y se ubican en la misma esfera que los partidos políticos tradicionales.
Profesionalización y membresía
Los partidos han dejado de ser un espacio para ciudadanos interesados y comprometidos, para convertirse cada vez más en dominio de profesionales. Esto ha ocurrido por varias razones. La creciente complejidad de los sistemas políticos, con procesos de toma de decisión que hoy en día tienen implicaciones que trascienden las fronteras nacionales, plantea distintas demandas a los políticos que no pueden ser enfrentadas fácilmente por ciudadanos bien informados. Muchos especialistas también aducen que el creciente poder de los medios de comunicación en las campañas electorales ha acelerado la tendencia hacia una política cada vez más profesionalizada. Hoy en día las campañas son conducidas más por firmas consultoras de publicidad que por cuadros locales del partido y un minuto de publicidad en la televisión puede tener más impacto que 100 mítines o reuniones.
Estos factores también han cambiado el deseo de los ciudadanos de convertirse en militantes de un partido. La membresía de los partidos políticos está declinando tanto en las nuevas democracias como en los países de Europa Occidental en los que era usual que los partidos contaran con una fuerte membresía. En algunos países se culpa al financiamiento público de los partidos políticos de convertirlos más en una institución del Estado que en una organización privada que depende de sus miembros.
Globalización y contactos internacionales
No sólo las decisiones políticas tienen implicaciones internacionales. Los contactos entre los partidos políticos también son cada vez más globales y las ligas a partidos internacionales o a partidos hermanos en otros países ahora influyen en la definición de políticas y campañas a nivel nacional. Al mismo tiempo, están surgiendo nuevos partidos políticos transnacionales en organismos supranacionales e intergubernamentales como la Unión Europea.
Hay partidos políticos y candidatos que financian sus campañas no sólo con contribuciones locales, sino también mediante donaciones de las comunidades en el extranjero, organizaciones transnacionales o grupos de apoyo internacionales. Muchos países han adoptado leyes que prohíben el financiamiento del extranjero, pero algunos huecos en la ley y nuevas prácticas en el manejo de los recursos provocan que esas normas sean poco efectivas.
Costos cada vez más elevados
El acceso a fuentes de financiamiento y la regulación sobre su uso influyen en el comportamiento de los partidos políticos. Se incrementan los costos relacionados con la operación y funcionamiento de los partidos políticos, pero es sobre todo el incremento en los costos de las campañas lo que los orilla a buscar cada vez más fuentes y montos de financiamiento. Si bien no existe evidencia empírica que permita concluir que el partido que gasta más en una campaña es el que gana la elección. No hay duda de que al menos el dinero que se invierte en las campañas influye sobre el número de electores a quienes llega el mensaje de un partido.
El costo de las campañas se está incrementando, sobre todo en aquellos países en que la publicidad política pagada representa el principal medio de comunicación con el público. En un intento por contener o reducir los costos de campaña, muchos países han decidido suprimir la publicidad política pagada y ofrecer publicidad gratuita en los medios de propiedad pública. En algunos casos este mecanismo ha funcionado, pero el clima competitivo de las elecciones y las atribuciones que se les confieren a los gobiernos y las legislaturas todavía atraen grandes sumas de dinero de parte de los donantes.
Representatividad
Entre las cuestiones que más se critican de los partidos políticos, con frecuencia el tema de la representatividad aparece en primer lugar. Se ve a los partidos políticos como entes distantes de sus miembros y simpatizantes y se les reprocha por no incluir a todos los segmentos de la sociedad en la política. Las mujeres siguen estando en gran medida excluidas de la política; al inicio del nuevo siglo sólo representan cerca del 15% de los integrantes de los órganos legislativos en el mundo. Con frecuencia, las minorías étnicas, religiosas y sociales también están excluidas del poder político y a los partidos políticos se les reprocha favorecer sistemáticamente a los intereses de la élite dominante.
La habilidad e interés de los partidos políticos por extender sus bases y reclutar líderes y candidatos de los grupos no tradicionales se considera crucial para la articulación pacífica de sus intereses. El riesgo de que algunos grupos puedan recurrir a la violencia es mayor si sienten que sus demandas no se toman en cuenta seriamente por los partidos políticos establecidos.
Adaptación a un nuevo paisaje político
Los partidos políticos están cada vez más preocupados por sus bajos niveles de confianza y membresía, y en una gran cantidad de regiones y países del mundo se han emprendido proyectos de autoevaluación para identificar en qué se han equivocado y así saber cómo representar mejor los intereses públicos. Se han adoptado cuotas y otras medidas positivas para hacer frente a los problemas de representación, se han desarrollado encuestas de opinión como herramientas nuevas de consultoría y se utilizan códigos de conducta para convenir procedimientos justos y equitativos de campaña. Los partidos políticos tratan de involucrar más a sus miembros y de interactuar con grupos de la sociedad civil al mismo tiempo que tratan de adaptarse a las nuevas realidades del contexto internacional.
Asimismo, los marcos legales tratan de promover partidos políticos estables y confiables. En muchos países se imponen límites a los gastos de campaña para contener su espiral ascendente, se establecen exigencias de transparencia en el financiamiento de partidos y campañas, se introducen cuotas legales para fortalecer el papel de las mujeres y minorías y se brindan tiempos y espacios gratuitos para transmitir propaganda electoral.
anterior
