Elecciones internas para los cargos de dirección
La mayoría de los partidos políticos en las sociedades democráticas tratan de promover la participación de sus miembros confiriéndoles un papel en el proceso de selección de sus líderes a nivel local y nacional, así como de sus candidatos a cargos de elección popular. Esta sección se enfoca exclusivamente en la selección interna de los órganos directivos. Para mayor información sobre los procesos de selección de candidatos dentro de los partidos políticos, se puede consultar la sección correspondiente.
Hay tres conceptos que son claves para la selección de los órganos directivos o de los dirigentes partidistas. Uno es el de centralización, que se refiere al nivel –local, regional o nacional- en el que se controla la selección de candidatos. El segundo es el de participación, que se refiere a quienes –miembros ordinarios o líderes- controlan el proceso en el nivel en el que se toma la decisión. El tercero es el de mediación, que se refiere al mecanismo a través del cual los intereses organizados dentro del partido pueden tener influencia
Centralización
En un sistema altamente centralizado, la estructura partidista a nivel nacional decide lo relativo a la selección de sus dirigentes sin ninguna participación de las estructuras locales. En el extremo opuesto se ubican los sistemas en que las estructuras locales deciden lo concerniente a sus dirigentes y posiblemente también a sus representantes en los órganos de dirección nacional sin que se requiera la aprobación o medie participación de la estructura nacional. Como en muchos otros campos, las prácticas comunes se ubican usualmente entre ambos extremos.
En la mayoría de los partidos políticos, los procesos de selección a nivel local se relacionan con la selección de candidatos locales para las elecciones generales, en tanto los dirigentes nacionales son seleccionados a nivel nacional. En ambos casos, los partidos tienen que encontrar un punto de equilibrio entre las estrategias a nivel nacional y las sensibilidades de carácter local.
Participación
Un caso de participación extremadamente limitada sería en el que el líder del partido decide por sí mismo todo lo relativo a la integración de los órganos de dirección. El extremo opuesto sería en el que los miembros ordinarios del partido decidirían sin participación alguna de los líderes en funciones. Los partidos en el mundo optan por distintas modalidades de participación para sus miembros en los procesos de selección, pueden comprender desde elecciones primarias hasta elecciones indirectas en las que las distintas estructuras del partido envían delegados al congreso nacional.
Mediación
La mediación tiene que ver con los problemas de reconocer y mediar entre los distintos intereses de un partido político y sus organizaciones. La mayoría de los partidos políticos se integran por distintas vertientes, fracciones o grupos que constantemente buscan influir en la dirección del partido y, por tanto, en el proceso de selección de sus dirigentes. Una buena capacidad de mediación entre los distintos intereses puede propiciar una representación y participación equitativa de los distintos grupos en la selección de sus dirigentes.
Mecanismos de selección de los dirigentes de un partido
Los componentes de centralización, participación y mediación tienen que ser equilibrados en el proceso de selección de los dirigentes partidistas. Algunos partidos ponen más énfasis en uno de estos elementos, mientras que otros tratan de considerarlos en forma integral, aunque en última instancia el resultado dependerá también de cuestiones relacionadas con la cultura política, la ideología partidista y las prácticas organizativas. Asimismo, algunos partidos políticos aplican cuotas internas para diversificar la representación en sus órganos directivos a nivel nacional.
Estos son algunos de los mecanismos más comunes para la selección de los dirigentes partidistas:
- Sólo deciden los miembros del grupo parlamentario del partido. El grupo que toma la decisión sobre quién será el próximo dirigente comprende, por tanto, a un número reducido de personas. Esta fórmula implica un alto nivel de centralización y bajos niveles de participación y mediación.
- La elección de un colegio electoral es otro método de selección que consiste en un grupo limitado, por ejemplo, los miembros del grupo parlamentario o los representantes de agrupaciones partidistas o de corporaciones afiliadas al partido. Por lo regular, cada uno de los grupos dispone de un número análogo de los votos necesarios para elegir al dirigente partidista. Esta fórmula refleja un compromiso y la atención de mediar entre los distintos intereses.
- Algunos partidos permiten que la decisión se tome a través de convenciones abiertas (primarias abiertas), no se puede obviar el parecido de esta fórmula con las elecciones primarias que se realizan en los Estados Unidos para elegir a los candidatos. Esta fórmula privilegia la participación.
- Hay otro método de selección que combina una participación restringida con una amplia mediación de intereses (especialmente los derivados de una estructura descentralizada), al que también se le denomina voto partidista indirecto (Carti y Blake 1999). El derecho al voto puede restringirse a miembros del partido o de su grupo parlamentario y puede requerir el pago de alguna cuota.
- La última fórmula puede denominarse selección estructurada, porque, por una parte, el voto es universal para cualquiera que quiera participar, en tanto que los resultados están fuertemente estructurados mediante un proceso de mediación en el que, por ejemplo, algunos intereses tienen mayor peso o reconocimiento que otros. Esto significa que el resultado de la elección de la dirigencia puede ser modificado ex post, de tal forma que los votos de algunas estructuras regionales, de las mujeres o de ciertas corrientes adquieran más influencia que otras.
Consecuencias de los distintos métodos de selección
El mecanismo de selección que se utilice tiene implicaciones en el tipo de dirigencia o liderazgo que se selecciona.
La selección exclusiva y a través de los miembros parlamentarios del partido suele propiciar que sea dentro de ese mismo círculo dentro del cual se elija al dirigente, lo que puede representar una gran experiencia en el campo parlamentario.
Cuando el concepto de mediación domina el proceso de selección, las estructuras organizadas del partido y/o, sus organizaciones auxiliares desempeñan un papel más importante, y la negociación entre ellas puede ser más clara que en una disputa interna entre los intereses de sus miembros. En un escenario óptimo, los dirigentes seleccionados a través de esta fórmula disfrutan de una mayor legitimidad dentro del partido, además, el proceso de mediación también puede provocar que los afiliados en general tengan mayor influencia en la decisión.
Las fórmulas que enfatizan la descentralización orientan claramente el balance hacia candidatos regionales o locales y abren oportunidades para que puedan ser seleccionadas personas que se ubican fuera de las oficinas tradicionales de influencia.
Los procesos de selección abierta con altos niveles de participación por parte de los militantes o afiliados partidistas individuales pueden desembocar en la elección de candidatos populares y más conocidos, algunas veces independientemente de contar con una gran trayectoria partidista o experiencia legislativa. Toda vez que la dirigencia del partido no tiene influencia en el proceso de selección, puede ocurrir que se elija a líderes sin gran trayectoria parlamentaria o sin experiencia en el ejercicio de cargos públicos.
Abrir los mecanismos de selección interna a una participación general más amplia puede provocar algunas consecuencias no intencionales como la generación de disputas entre corrientes o facciones internas o incluso la participación en las elecciones internas de candidatos no muy comprometidos con el partido, como con respecto a temas que en su opinión necesitan ser planteados públicamente.
En términos generales, los países de todo el mundo buscan propiciar una amplia participación en la selección de los dirigentes partidarios, pero las decisiones varían respecto a las fórmulas para equilibrar a las distintas regiones e intereses.
