Escrutinio de votos
Índice de Escrutinio de votos
Esta sección trata sobre el escrutinio de la votación, una sección importante pero a menudo subestimada de las elecciones, que exige precisión, rapidez y seguridad. En Principios guía del escrutinio de la votación se examinan ocho principios fundamentales: transparencia, seguridad, profesionalismo, exactitud, secrecía, oportunidad, rendición de cuentas y equidad. Para información general adicional sobre este tema, seleccione Panorama del escrutinio de la votación.
Esta área temática también aborda cuestiones relacionadas con los costos y consideraciones administrativas del escrutinio, los efectos de la selección de un determinado tipo de papeleta en el conteo y la realización del escrutinio en las mesas de votación en oposición al que se realiza de manera centralizada.
Panorama general
Los objetivos de esta sección son:
-
Ofrecer algunas directrices a las instituciones
responsables de establecer las reglas y conducir los procedimientos para el
escrutinio de la votación.
- Delinear algunos principios que faciliten el
establecimiento de procedimientos para el escrutinio de la votación
considerando algunas experiencias exitosas.
- Describir los distintos métodos utilizados para el
escrutinio de votos bajo los sistemas electorales más comunes.
- Apoyar a los organismos electorales en su esfuerzo por
maximizar la credibilidad e integridad de los procesos de escrutinio de la
votación, identificando algunas vías para minimizar los riesgos de fraude y
manipulación y asegurar que la percepción de la opinión pública contribuya a la
integridad del proceso electoral en su conjunto.
- Brindar a los organismos electorales algunas
estrategias que les permitan evitar los serios problemas que se pueden derivar
por deficiencias en el escrutinio de la votación.
- Enfatizar la importancia de una intensa capacitación y
organización del personal responsable del escrutinio de la votación.
La
importancia del escrutinio de la votación
El escrutinio de la votación es una de las etapas más
cruciales de un proceso electoral. Cualquier dificultad para completar el
escrutinio y trasmitir los resultados de manera oportuna, transparente y
precisa puede mermar la confianza pública en las elecciones e influir
directamente en la aceptación de los resultados finales por parte de partidos y
candidatos. Con frecuencia, se subestima la importancia de una adecuada
planeación capacitación y organización del escrutinio, o se les considera en
segundo orden. Hay ocasiones en que un proceso electoral bien organizado se
llega a comprometer seriamente por los problemas experimentados durante el
escrutinio de la votación.
Diseño
de procedimientos para el escrutinio de la votación
El tipo de sistema electoral que se utilice determina
en buena medida las medidas específicas que se requieren para conducir
exitosamente el escrutinio de una elección (para información adicional ver Sistemas
electorales e implicaciones del tipo de sistema electoral y de la papeleta
para el escrutinio).
Sin embargo, hay algunos principios generales que se
pueden aplicar a cualquier sistema electoral. Los procedimientos para el
escrutinio deben considerar los recursos disponibles, tales como el personal,
la capacitación, las instalaciones, el transporte, la logística, la planeación,
las comunicaciones y el equipo. Por ejemplo, un método para el escrutinio
automatizado puede no resultar apropiado en lugares en donde existan problemas
con el suministro de energía o se carezca de operadores calificados del equipo
informático.
Es necesario encontrar un punto de equilibrio entre
los principios de equidad, precisión y oportunidad. Entre más mecanismos de
control y seguridad existan, es probable que el proceso sea más lento. Cuando
existe el imperativo de anunciar resultados inmediatamente después del cierre
de la votación, es posible que se comprometa la exactitud de la información.
Esto no es necesariamente cierto en todos los casos, ya que existen lugares en
las que es posible realizar un escrutinio y ofrecer resultados de manera
precisa y oportuna. En todo caso, los responsables de los sistemas deben
decidir cuales de los principios son más importantes o deben tener prioridad.
El escrutinio de la votación se puede llevar a cabo de distintas formas, ya sea
de forma manual, mecánica o electrónica. El lugar para llevarlo a cabo puede
ser en las mesas de votación o los centros habilitados expresamente para tal
fin.
Los sistemas electorales más complejos pueden requerir
que el escrutinio se realice en varios lugares. El escrutinio en los sistemas
de mayoría simple o absoluta se pueden completar normalmente a nivel del
distrito electoral. En un sistema de representación proporcional puede ser
necesario un conteo final centralizado para determinar la asignación de los
escaños, ver Implicaciones del tipo de sistema electoral y de la papeleta
para el escrutinio.
De
quién es la responsabilidad de realizar el escrutinio
El escrutinio es una de las áreas clave del proceso
electoral en que pueden ocurrir tentativas de fraude. Para minimizar los
riesgos, es conveniente que el escrutinio de la votación sea responsabilidad de
un organismo electoral independiente.
Es recomendable que se integren mecanismos de
monitoreo en el proceso de escrutinio, tales como la participación de
observadores nacionales e internacionales y la presencia de representantes de
partidos políticos y candidatos.
Los medios de comunicación independientes pueden
cumplir una función muy importante en el monitoreo del escrutinio de la
votación. Es importante que el proceso cuente con mecanismos de control y
seguridad y con registros auditables, así como con procedimientos bien
definidos para la presentación y resolución de quejas e impugnaciones.
La
importancia de que las reglas del escrutinio sean bien comprendidas
Es clave que las reglas del escrutinio sean claras, se
conozcan por anticipado y sean comprendidas por todos los implicados en la
elección, incluyendo los oficiales electorales, los partidos políticos, los
candidatos, las organizaciones no gubernamentales, los observadores nacionales
e internacionales y el público en general.
Además, algunos países han aprobado procedimientos
legales que tienen que ser observados durante el proceso de escrutinio. De
igual forma, es deseable que se les ofrezcan programas de información y
capacitación sobre el escrutinio a todos los contendientes a una elección y a
los grupos interesados.
El
escrutinio debe ser abierto y transparente
Es de gran importancia para la legitimidad de las
elecciones que el proceso de escrutinio sea abierto y transparente. Es
indispensable que a los representantes de partidos políticos y candidatos y los
observadores nacionales e internacionales se les permita presenciar el proceso así
como acceder a copias de los documentos y declaraciones relacionadas con los
resultados. En los sistemas en los que se contempla que todo el escrutinio o
parte de él se realice a puerta cerrada, se alienta la percepción pública de
que la elección está comprometida y su integridad dañada.
La
capacitación es esencial
Una capacitación intensa y detallada de los oficiales
electorales, representantes de partidos políticos y candidatos y observadores
nacionales e internacionales, es esencial para garantizar que haya consistencia
en el enfoque que se tiene del escrutinio y en especial para decidir qué constituye
un voto válido o cuándo se tiene que rechazar.
Los oficiales de la votación y el escrutinio tienen
que guiarse por el principio de imparcialidad y comprometerse a manejar los
materiales electorales con respeto y cuidado. Deben tener muy claro que, por
ejemplo, en algunos lugares aún después de que las papeletas han sido contadas,
siguen siendo documentos legales que se deben conservar. Debe existir confidencialidad
máxima en relación a la identidad de los electores y el sentido de sus votos,
especialmente cuando los electores reciben asistencia para emitir su voto.
Publicación
de los resultados electorales
Los medios de comunicación y los partidos políticos
suelen tener la posibilidad de publicar resultados no oficiales, pero la
autoridad y responsabilidad de anunciar los resultados oficiales debe residir
en el organismo electoral. En algunos países existen restricciones para la
publicación de resultados de encuestas a boca de urna o de conteos rápidos
hasta que se comunica algún resultado oficial.
Cada país tiene que evaluar el efecto potencial que
puede tener la publicación de un resultado no oficial entre la población y si
eso puede ser el catalizador de algún conflicto, sobre todo en caso de que esos
resultados no correspondan con los oficiales que se anuncian posteriormente.
Principios guía
Para establecer y mantener la confianza pública en los
procesos electorales, es conveniente que los procedimientos y sistemas de
escrutinio de votos incorporen una serie de principios fundamentales en la
materia, como los siguientes:
- Transparencia
- Seguridad
- Profesionalismo
- Exactitud
- Secrecía
- Oportunidad
- Rendición de Cuentas
- Equidad
Transparencia
Para que el escrutinio de votos sea abierto y
transparente, se recomienda que los representantes de partidos y candidatos sean
testigos o que participen en el proceso y dispongan de una copia de los
resultados del escrutinio. También se debe permitir que los observadores
nacionales e internacionales sean testigos del proceso y que tengan acceso a
una copia de la declaración de resultados.
En algunos países se alienta a ciudadanos comunes para
que supervisen el proceso de escrutinio. En dichos casos por lo regular se requiere
que los observadores del proceso no tengan comunicación con personas ubicadas fuera
del lugar del conteo, ni que se puedan comunicar vía teléfono móvil u otros
medios hasta que finalice el escrutinio.
El escrutinio manual es por su naturaleza más
transparente que el computarizado. Si el escrutinio es computarizado, es
apropiado que se introduzcan nuevos mecanismos que aseguren la transparencia, como
pueden ser las auditorías externas.
Seguridad
Desde el inicio de la votación hasta el término del escrutinio,
la seguridad de las papeletas y de las urnas es fundamental para la integridad
del proceso de escrutinio.
Es muy importante que tanto los oficiales de las mesas
de votación y escrutinio, como los representantes de partidos y candidatos y los
observadores nacionales e internacionales vigilen todo el tiempo las papeletas
y las urnas, y las acompañen si son transportadas de un lugar a otro. Para garantizar
la seguridad cuando se trasporten las papeletas, es deseable que se utilicen sellos
o bolsas con cierres herméticos y a prueba de alteración, que estén numerados individualmente.
También se pueden usar urnas transparentes que contrarresten la posibilidad de
fraude.
Existe la percepción de que las papeletas que son trasladadas
de una mesa de votación a un local central de escrutinio, son más vulnerables
al fraude y a ser alteradas. Para evitarlo, todos los observadores, incluidos los
representantes de candidatos y partidos, deben tener la posibilidad de vigilar
el traslado de las urnas al centro de escrutinio.
Profesionalismo
Se espera que los oficiales de las mesas de votación y
escrutinio desempeñen sus responsabilidades y deberes de manera profesional. Deben
ser capacitados rigurosamente para el proceso de escrutinio, que es distinto al
de votación; deben ser meticulosos en sus procedimientos y comprometerse a tratar con cuidado y respeto
los materiales electorales.
Una vez que una persona acepta trabajar como oficial
de escrutinio, debe actuar de manera apartidistas durante todo el proceso. En
algunos países se exige que todos los oficiales escrutadores (así como los oficiales
de la mesa de votación) firmen un juramento para comprometerse a ello y que
tengan conciencia de que pueden ser perseguidos legalmente si se prueba que su
trabajo o conducta es partidista. El juramento también suele incluir una
cláusula de confidencialidad que asegure que no se difundirá ninguna
información sensible ni sobre la identidad de los votantes.
Exactitud
La exactitud esta directamente ligada con la
integridad del escrutinio, y de la elección en su conjunto. La detección y corrección
tardía de errores puede ocasionar acusaciones de fraude o manipulación.
La exactitud del conteo dependerá de que los
procedimientos y manuales sean claros, de la capacitación adecuada del personal
y de su compromiso con el proceso. La existencia de registros claros para
auditar las papeletas y las urnas, así como de mecanismos de verificación
contribuye a la exactitud de los resultados. Aunque los sistemas automatizados
de votación pueden aumentar la exactitud, esta ventaja debe contrastarse con la
posible pérdida de transparencia.
Secrecía
La secrecía del voto es importante porque garantiza que
los votantes no sean amenazados por la forma en que votaron, o que sean intimidados
para que voten en una forma en particular. Para preservar la secrecía del voto,
es necesario proteger la identificación de los votantes durante el escrutinio.
Si como resultado de los procedimientos de escrutinio se puede determinar la
identidad y el sentido del voto de un elector, esa información debe ser
confidencial y nunca ser revelada por las personas involucradas en el proceso
electoral.
Si la secrecía del voto es motivo de preocupación, se
deben tomar medidas como contar los votos en centros de escrutinio, en lugar de
en las mesas de votación; o mezclar votos de distintas mesas. Aunque las
papeletas numeradas y adheridas a un talonario que contienen información sobre
los electores facilitan el control y la rendición de cuentas, son susceptibles
de comprometen la secrecía del voto, por
lo que es recomendable evitarles.
Puntualidad
Cualquier demora en la conclusión del escrutinio y la
provisión de resultados preliminares puede afectar negativamente el nivel de
confianza e integridad en el proceso de votación. Por ello, el órgano electoral
debe planear cuidadosamente todas las etapas del proceso de escrutinio para
facilitar la difusión oportuna de los resultados o al menos calcular de manera
realista cuándo se pueden anunciar, tomando en cuenta la infraestructura de
comunicación y transporte disponible.
Es una buena práctica informar al público cuando hay
retrasos en el anuncio de los resultados. Si el proceso es lento, se deben dar
actualizaciones de manera regular para asegurar el mantenimiento de la
integridad del escrutinio.
Rendición
de cuentas
Es importante que exista una clara responsabilidad y
rendición de cuentas para cada etapa del
proceso de escrutinio. A nivel nacional, el órgano electoral debe estar sujeto
a un mecanismo de rendición de cuentas. A nivel distrital puede serlo un
oficial o alto directivo del organismo electoral.
En las mesas de votación, debe haber oficiales
responsables de la votación y del escrutinio. La existencia de mecanismos para
atender quejas e impugnaciones también es muy importante. Es muy útil que existan
estructuras con la autoridad y atribuciones necesarias para atender quejas e impugnaciones.
Estas estructuras pueden comprender comités de vinculación con partidos
políticos, organismos encargados de la resolución de conflictos y estructuras
legales.
Las reglas del escrutinio, incluyendo los criterios
para rechazar papeletas, deben ser claras, conocidas con anticipación, aceptadas
y comprendidas por todos los involucrados en la elección, incluyendo los oficiales
electorales, el público en general, los partidos políticos, los candidatos, las
ONG y los observadores nacionales e internacionales. Es esencial la existencia
de registros que se puedan auditar para asegurar la rendición de cuentas.
Equidad
Equidad significa que las reglas son las mismas para
todos los participantes en los procesos electorales, y que éstos las aceptan. La
capacitación adecuada, el no partidismo de los oficiales de las mesas de
votación y escrutinio y la presencia de representantes de partidos políticos y
candidatos, así como de observadores, ayudan a asegurar que el escrutinio sea
dirigido de forma justa y correcta.
Contexto
Cada país debe considerar cuáles son las prácticas más
apropiadas de acuerdo con sus circunstancias, asegurar que se mantengan los
principios fundamentales del escrutinio de votos y que la integridad de la
elección no se vea comprometida por deficiencias en el escrutinio.
Contexto
político y social
Es muy importante considerar el contexto político y
social cuando se escoge un sistema electoral y un procedimiento de escrutinio.
Por ejemplo, las condiciones políticas determinarán cuándo es preferible sacrificar un
poco la precisión a favor de una trasmisión oportuna de los resultados, o cuándo la seguridad debe
ser más rigurosa o menos restrictiva. Uno de los criterios más importantes es asegurar
que los ciudadanos, partidos políticos y candidatos entiendan los procesos y
tengan confianza en ellos.
Seguridad
La seguridad es un factor importante en toda elección,
pero lo es más en un país que está saliendo de un conflicto civil. Es
importante asegurar que cada etapa del proceso electoral, incluyendo en
especial el escrutinio de votos, sea segura, transparente y confiable.
Si la exactitud y la seguridad lo permiten, sería
deseable que el escrutinio se llevara a cabo lo más cerca posible de los
ciudadanos, por ejemplo, de forma manual en las mesas de votación y a plena
vista de los votantes, observadores nacionales e internacionales y representantes
de partidos políticos y candidatos. Si esto no es posible, el escrutinio debe
ser tan transparente como las circunstancias lo permitan.
Es conveniente que las disposiciones relativas a la seguridad
incluidas en la legislación abarquen tanto la seguridad del voto (y del
votante), como la de todo el proceso. Si existe la posibilidad de que el
votante padezca algún tipo de repercusiones por el sentido de su voto, es recomendable
considerar seriamente la mezcla de urnas provenientes de distintas áreas antes
de llevar a cabo el escrutinio (ver Procedimientos para el escrutinio en centros
de escrutinio).
La seguridad en los centros o sitios de votación puede
requerir del ejército y de la policía. La seguridad de las urnas, especialmente
de las escrutadas en los centros de escrutinio, puede implicar el uso de
escoltas armadas. El material delicado o sensible de la elección nunca debe quedar
al cuidado exclusivo de policías ó militares, siempre deben estar presentes
oficiales electorales, representantes de partidos o de candidatos y
observadores electorales nacionales e internacionales.
La legislación debe asegurar que las elecciones no
corran peligro, aún si algunas mesas de votación fueran atacadas, o tuvieran
que cerrarse por alguna razón. Se deben tomar precauciones para reanudar la
votación lo más rápidamente posible en esos lugares.
Alfabetización
Es necesario tomar en cuenta el nivel de alfabetización
para los procedimientos de capacitación y escrutinio. Cuando la alfabetización
es un problema, un sistema electoral simple puede facilitar la exactitud, pero en
todo caso será necesario adoptar procedimientos de recuento y verificación. También
será conveniente contar con información adecuada para la comunidad analfabeta y
semiletrada, para asegurar que la información y los mensajes electorales sean
transmitidos al mayor número de personas que sea posible.
Comunicación de los resultados
En un mundo en constante cambio, los organismos electorales
enfrentan presiones para entregar y transmitir resultados lo más pronto posible
(si no es que al instante). Las innovaciones técnicas para la emisión y el
escrutinio de votos por medios electrónicos están facilitando la transmisión
inmediata de los resultados. Sin embargo, la rapidez debe ser conciliada con
otras consideraciones importantes como:
- La comodidad e inclusión del votante, por
ejemplo, facilidades para los electores que están lejos de casa o que no
están en condiciones de acudir a la mesa de votación (voto provisional,
voto por correo u otros medios susceptibles a retrasar los resultados),
- La infraestructura del país,
- La importancia de procedimientos transparentes
(frecuentemente manuales; paso a paso),
- Los riesgos de ofrecer resultados apresurados (incorrectos),
- La complejidad de ciertos sistemas electorales
(como el de voto alternativo o el de voto único transferible), que afectan
la velocidad del escrutinio,
- La confirmación de que la votación se condujo
correctamente en el país, es decir, la ausencia de cuestionamientos al
proceso de votación que podrían afectar los resultados.
Recuento
histórico
El escrutinio de votos ha evolucionado desde los tiempos
en que era suficiente levantar las manos o pararse frente al candidato elegido
para indicar una preferencia, hasta la adopción de papeletas que garantizan la
secrecía del voto. Las tendencias actuales en el escrutinio de votos tienen que
ver con la secrecía, la complejidad (por razones de exactitud y
representación), las opciones electrónicas y la transmisión rápida de los
resultados.
El desarrollo en el escrutinio de votos sigue las
pautas marcadas por los procedimientos y
técnicas de votación. Antes de la papeleta, se usaban otros medios. En la
antigua Grecia se usaban piezas de cerámica. En la actualidad, se siguen usando
sistemas similares en países en vías de desarrollo para indicar la opción seleccionada.
Sin embargo, las papeletas son las más comunes, aunque en las legislaciones de
algunos países se contempla el uso de medios tecnológicos para la emisión del
voto. Durante las décadas recientes, el apoyo técnico para el escrutinio de la
votación ha hecho progresos notables.
El método más común y generalizado en el escrutinio de
la votación es el manual. Sin embargo, dependiendo del nivel de desarrollo se pueden
emplear calculadoras o computadoras para sumar los resultados y para distribuir
los escaños. Para un examen del escrutinio
de votos apoyado por máquinas, vea Uso de Tecnología.
Consideraciones
administrativas
La existencia de procedimientos transparentes, de una planeación
cuidadosa, de un entrenamiento meticuloso y de facilidades y equipo adecuado,
son factores administrativos esenciales para el escrutinio de la votación. Como
el escrutinio es el paso final en el proceso electoral, frecuentemente se le otorga
menos importancia de la que merece. Considerando su importancia para asegurar
la confianza de los resultados de la elección, es vital brindarle la mayor
prioridad administrativa para asegurar el éxito.
Lo que es conveniente desde un punto de vista administrativo
puede variar mucho de un país a otro. A continuación se citan algunos de los conocimientos
convencionales relacionados con las
implicaciones administrativas que tiene la elección de ciertos procedimientos para
el escrutinio de votos:
- Entre más simple sea el sistema, más fácil resulta
organizar y administrar el escrutinio.
- Entre más se use la infraestructura existente,
será más sencillo administrarlo a un costo más bajo.
- La permanencia y continuidad (del proceso de
escrutinio) entre elecciones permite que se le maneje con más
profesionalismo y facilidad.
Una fórmula o un sistema complicado de escrutinio tiene
implicaciones administrativas en términos de mayores necesidades de
capacitación, se necesita personal adicional, jornadas laborales más largas y
lugares adicionales para llevar a cabo el escrutinio. El empleo de los mismos
oficiales de la mesa de votación para realizar el escrutinio puede simplificar los
mecanismos de reclutamiento,
entrenamiento y pago.
Necesidades
de infraestructura
La planeación para el proceso de escrutinio debe tomar
en cuenta la infraestructura, incluyendo las facilidades para transportar
artículos esenciales, adoptar dispositivos de seguridad y comunicar los
resultados. Los locales usados para el escrutinio de votos deben ser seguros y
apropiados para ese propósito.
El plan debe considerar también el cuidado y trato del personal, como la provisión de comida,
agua, sanitarios, así como niveles apropiados de luz y temperatura. Lo anterior
es especialmente importante cuando el escrutinio lo realizan los oficiales de
las mesas que han trabajado muy duro
durante todo el día dirigiendo el proceso de votación.
Necesidades
de entrenamiento del personal
La efectividad de cualquier proceso de escrutinio
depende del personal responsable de ello. La contratación del personal debe
asegurar la imparcialidad, el profesionalismo y la integridad, ya que su trabajo
es esencial para la percepción global de las elecciones.
Se debe contratar personal suficiente para que el
escrutinio se complete de manera eficiente y cada miembro del personal debe ser
capacitado apropiadamente. Es extremadamente importante que el personal no esté
muy cansado cuando empiece el escrutinio. Si el personal del centro de votación
se encarga del escrutinio, necesitaran tiempo libre para descansar durante la
jornada. El salario y capacitación del personal de escrutinio debe ser una
parte importante del presupuesto del organismo electoral.
Nivel
directivo (gestión)
A nivel directivo, es deseable tener un organismo
electoral permanente con habilidades sólidas. Un personal profesional,
instruido, experimentado y neutral contribuirá al éxito de la elección y
proporcionará beneficios a todas las áreas de gestión electoral, incluyendo el
escrutinio de votos y la publicación de resultados.
Usualmente, el organismo electoral será el responsable
de desarrollar los procedimientos y materiales de capacitación. Es conveniente
que para ello se tomen en cuenta las experiencias locales e internacionales. De
ser posible, es deseable que se prueben los materiales y procedimientos en
actividades preelectorales de baja escala (como elecciones parciales o
simulacros) antes de realizar una elección o referéndum nacional.
Nivel
local
Usualmente, el personal encargado de la gestión electoral
de carácter local es contratado sólo cuando se va a llevar a cabo un evento
electoral. Algunos países tienen oficiales electorales locales de carácter
permanente que llevan a cabo otras actividades, como mantener el registro de
votantes.
Cuando los funcionarios electorales locales y el
personal de apoyo se contratan para cada evento electoral, es deseable que sean
reclutados antes de que se convoque a elecciones, con el objetivo de brindarles
una capacitación extensa en los procedimientos de escrutinio y en otros
aspectos de las elecciones o referéndum. Es recomendable pagarle al personal
por asistir a las sesiones de entrenamiento y por gastos relacionados (como
viajes, hospedaje y comida).
Es común dar a los funcionarios electorales locales y
a los altos oficiales de gestión una guía de referencia que explique todos los
aspectos administrativos del proceso electoral. Puede incluir procedimientos
para abrir y cerrar una oficina local; pautas para contratar personal local,
incluyendo descripciones o perfiles de los puestos vacantes, requisitos mínimos
y habilidades deseadas; así como las pautas del protocolo para tratar a representantes
de los candidatos y de los partidos.
Es conveniente precisar por adelantado los detalles
del proceso de escrutinio de la votación, así como de los informes de
resultados para que se puedan realizar los preparativos adecuados. Es
importante que en el escrutinio final se enfatice la necesidad de conservar un
registro bien documentado para proporcionar resultados oficiales precisos.
El nivel de responsabilidad que se da a los oficiales
locales varía de un lugar a otro. Frecuentemente, los funcionarios electorales
locales son responsables de reclutar y capacitar al personal necesario para
llevar a cabo la elección. Lo ideal sería que dicho personal fuera identificado
y reclutado antes de la elección. Se necesita otro tipo de personal
administrativo que efectúe las tareas asociadas con la gestión electoral, como atender
las consultas o preguntas del público y ordenar, comprar y distribuir los
materiales electorales.
El reclutamiento y capacitación del personal de las mesas
de votación que se requiera para el día de la elección (y si es necesario para
el escrutinio) debe realizarse lo antes posible después de la convocatoria a
elección. Como medida de contingencia, se debe seleccionar y capacitar a más
personal del necesario, para tener suplentes disponibles, en caso de que el día
de los comicios algunos trabajadores no pueden realizar sus deberes. Se puede
dar una retribución al personal suplente aunque sus servicios no sean
requeridos.
Criterios
de reclutamiento
De ser posible, se debe procurar que el reclutamiento
comprenda a hombres y mujeres por igual,
de acuerdo a sus habilidades para realizar las tareas requeridas de una
forma profesional e imparcial. Otro
criterio puede ser que se hable al menos uno de los idiomas locales y que se
tenga experiencia electoral. En países que están saliendo de un conflicto,
estos requisitos pueden no ser los más apropiados, por lo que podría ser conveniente contratar personal externo
para hacerse cargo de las mesas de votación y escrutinio.
En algunos lugares se exige que el personal encargado
de las mesas de votación este registrado como elector y que viva en el mismo
distrito electoral en donde trabaje el día de las elecciones. Este criterio
debe ser publicado y conocido por todos los candidatos y partidos políticos
involucrados, con el fin de preservar la transparencia del proceso.
Las leyes electorales deben precisar quién puede ser
reclutado como oficial de las mesas de votación y escrutinio. En algunos países,
los oficiales de votación y escrutinio son designados por los partidos
políticos en función del número de votos o escaños que ganaron en la elección
previa. Los partidos preparan listas con
los nombres del personal que puede ser acreditado como oficial electoral local por
el organismo electoral.
Los oficiales o empleados que son propuestos por un partido,
pero nombrados por el organismo electoral, deben comprometerse a realizar sus
deberes de una forma neutral y no partidista. Las circunstancias y costumbres
locales decidirán la conveniencia de involucrar a los partidos políticos en la
designación de funcionarios electorales. Cuando la población está altamente
politizada y se prevé que los candidatos que pueden ser nombrados tienen
lealtades partidistas, es conveniente asegurar la existencia de mecanismos de
control y verificación del desempeño.
Los funcionarios u oficiales de votación y escrutinio designados
por un partido político pueden ser vigilados por los funcionarios designados
por los partidos opositores y viceversa.
Generalmente, una vez que son designados por el
organismo electoral, los oficiales de votación y escrutinio entienden la
importancia de actuar de manera apartidista, especialmente si fueron obligados
a prestar juramento de neutralidad. Cuando la población es menos politizada, y
se pueden encontrar suficientes empleados que no tengan ligas partidistas, es
conveniente contratar al personal proclive a ser neutral. En algunos países, a las
personas políticamente activas se les impide trabajar como oficiales de
votación y escrutinio.
Cuando lo disponga la ley e independientemente de que
estén involucrados o no en el proceso de reclutamiento de oficiales de votación
y escrutinio, los partidos políticos deben acreditar representantes para que
vigilen la votación y el escrutinio. Es común que el organismo electoral realice
la acreditación de estos representantes por anticipado.
Las personas reclutadas como oficiales de votación y/o
escrutinio deben asistir a la capacitación para estar debidamente preparados y
estar dispuestos a trabajar intensamente durante la jornada electoral. Deben saber
leer y escribir, tener habilidades matemáticas y ser capaces de comunicarse
bien verbalmente. En lugares en donde se hablan varios idiomas, es importante
reclutar personal con habilidades lingüísticas adecuadas. Es frecuente que se
recluten estudiantes universitarios, servidores públicos, profesores, trabajadores
del sector salud y personas jubiladas, porque cumplen con esos requisitos.
El nombramiento de servidores públicos puede plantear dudas
sobre la imparcialidad del proceso, dependiendo de la reputación profesional o
de la percepción que se tenga del servicio público, y de si las posiciones se
ocupan por mérito o por ser miembros de
partidos políticos. Aún cuando los servidores públicos reclutados estén bien
calificados, necesitarán capacitación en procesos de escrutinio y de otros
aspectos para cumplir con sus deberes en el proceso electoral.
Requisitos
de capacitación
El nivel de capacitación que se brinda a los oficiales
de votación y escrutinio varía de acuerdo a las circunstancias locales y a su
experiencia en el puesto. Los funcionarios electorales locales, y los
responsables de las mesas de votación y escrutinio generalmente reciben mayor capacitación
que los funcionarios u oficiales subalternos.
Los directivos u oficiales de mayor rango deben estar
bien capacitados antes de la elección. Idealmente, los oficiales subalternos
deben recibir capacitación antes de que inicie la elección, así como una sesión
informativa adicional el día de la jornada electoral antes de iniciar la
votación.
En los casos en que los oficiales o el personal
encargado de la votación también se vayan se les debe brindar capacitación
específica sobre el escrutinio junto con la relativa a la votación. El tipo de capacitación
dependerá del presupuesto disponible y de la facilidad con que se pueda brindar
al personal un entrenamiento directo (cara a cara).
Un programa típico de capacitación para los oficiales
superiores incluye capacitación directa dirigida por un instructor calificado, apoyos
audiovisuales (si están disponibles), manuales de entrenamiento y ejercicios de
simulación.
En algunos casos, el personal de las mesas de votación
recibirá manuales con ejercicios para completar en casa antes de asistir al
entrenamiento. Los oficiales subalternos pueden recibir el mismo entrenamiento,
o pueden ser capacitados por sus supervisores una vez que éstos han sido
instruidos.
Es conveniente que los lugares en que se va a llevar a
cabo capacitación personal o directa sean cuidadosamente elegidos y estén bien equipados.
El equipo adecuado incluiría sillas, mesas, así como pizarrones, proyectores, televisión
y video. Cuando se trata de grupos grandes, pueden ser necesarios micrófonos y
bocinas. También es útil que se cuente con copias o réplicas de todos los
materiales de la elección (como papeletas, urnas, sellos, formatos, etc.) y que
se muestre su uso. Los locales deben ser lo suficientemente grandes para que
los oficiales puedan ser capacitados cómodamente y para que se pueda realizar
una simulación de la votación.
Puede ser muy útil realizar una simulación del
escrutinio para visualizar el proceso de escrutinio y aclarar problemas que se pudieran
presentar, por ejemplo mediante la inclusión de ejemplos de votos dudosos y la
realización de prácticas sobre el llenado de formatos.
Sería ideal que la asistencia al entrenamiento fuera
un requisito obligatorio para contratar al personal encargado de la votación y
el escrutinio. Con el fin de animar a la gente para que asista al
entrenamiento, es común que se le ofrezca alguna remuneración o incentivo.
En algunos países, en lugar de usar funcionarios
electorales locales para dirigir las sesiones de entrenamiento, se usan
entrenadores profesionales. Algunas veces un pequeño grupo de entrenadores
profesionales entrena a otros capacitadores, quienes luego se encargan de
capacitar a los oficiales de votación y escrutinio. Los gastos de hospedaje,
desplazamiento y salario de dichos capacitadores deben ser considerados en el
presupuesto.
Uso de tecnología
Aunque el método más común para escrutar los votos es el
manual, los métodos automáticos de votación y escrutinio se están volviendo
cada vez más efectivos y accesibles, por eso muchos países están optando por
usarlos. La tecnología automática puede presentarse como una opción más barata,
rápida y acertada que el escrutinio manual. Puede incluso mejorar el proceso
democrático haciendo más fácil el proceso de escrutinio en sistemas electorales
complejos.
Las opciones tecnológicas podrían remplazar a las
papeletas. Los mecanismos electrónicos y mecánicos o el uso de máquinas
lectoras de los votos, pueden eliminar la necesidad de escrutar los votos
manualmente y aumentar considerablemente la velocidad del proceso.
Antes de adoptar alguna modalidad de votación o
escrutinio computarizado, es conveniente que el organismo electoral analice las
siguientes cuestiones:
- ¿Es
difícil reclutar personal calificado para las mesas de votación y/o escrutinio?
- ¿Ha
habido problemas por anomalías en el escrutinio de votos?
- ¿Existe
la necesidad de reducir el número de trabajadores electorales?
- ¿Se
ha vuelto más complicado el voto?
- ¿Se
ha vuelto más lento el escrutinio?
- ¿Tienen
que esperar mucho los electores para emitir su voto?
Si la respuesta a varias preguntas es afirmativa,
valdría la pena estudiar los costos y beneficios de un sistema de voto
automático. Sin embargo, también se deben considerar los siguientes
inconvenientes:
- El
costo de adquisición de los equipos, programas y apoyo técnico requeridos
para una votación automatizada puede ser muy elevado.
- Los
oficiales electorales y los votantes necesitarían programas de
capacitación para el uso del sistema automatizado.
- Se
necesitaría apoyo técnico para cada elección y este puede ser muy costoso si
sólo puede provenir del proveedor y este se encuentra en el extranjero.
- La
confianza de los votantes y candidatos en el sistema podría disminuir por eliminarse
el uso de las papeletas.
- Se
necesitaría de un sistema separado de votación y escrutinio para el voto
postal, de ser el caso.
- Los
gastos de mantenimiento y almacenamiento del equipo pueden ser elevados.
- La
tecnología de votación está evolucionando rápidamente por lo que cualquier
sistema que se compre será obsoleto en unos años.
Algunos factores ambientales como la humedad, podrían
inhibir el buen funcionamiento de las máquinas.
(Para información adicional ver Elecciones y
Tecnología).
Uso de
tecnología para apoyar el escrutinio manual de votos
Es frecuente el uso de tecnología informática para
contar los resultados del escrutinio manual y para elaborar reportes de los
resultados a los niveles de mesa de votación, regional y nacional. Los programas
de cómputo estandarizados, como son las hojas de cálculo o las bases de datos, son
útiles para sumar conteos individuales, presentar resúmenes totales y varios
tipos de reporte, ya sea en formato electrónico o en papel. Los sistemas
computarizados de escrutinio de votos requieren de cuidados especiales para
funcionar de manera correcta. Los cálculos imprecisos, los errores en la captura
o la pérdida de datos pueden poner en peligro la elección.
Es recomendable que se realicen exámenes rigurosos a los
sistemas electrónicos para asegurar que éstos trabajen impecablemente, aún
cuando sólo se planee usarlos para recopilar resultados preeliminares o se usen
por poco tiempo.
Es conveniente que los formatos de captura de datos se diseñen
de forma tal que minimicen errores y faciliten el proceso de captura. Es muy común
que se diseñen formatos de captura que se reflejen en la pantalla. Resulta muy
importante que el entrenamiento de las personas que llenarán manualmente los
formularios haga hincapié en la importancia que tienen la exactitud aritmética
y la legibilidad del proceso.
Como en cualquier proceso de escrutinio, resulta vital que
también en los sistemas computarizados se integren mecanismos de control y
revisión. Es importante que se conserven registros auditables o controles de
acceso al sistema para darle seguimiento a la evolución del escrutinio. Las
estadísticas del balance deben usarse para revisar que los resultados de salida
sean consistentes con los de entrada. Por ejemplo, no debe ser posible calcular
una cifra total de votos para cualquier nivel que exceda el número de papeletas
entregadas a los votantes.
Cuando se usa un sistema computarizado de escrutinio es importante
que siempre se comparen los datos capturados con los datos originales. Lo
anterior puede hacerse comparando las estadísticas de los datos capturados con
los documentos originales, o capturando cada juego de datos dos veces usando
diferentes operadores para disponer de un conteo paralelo.
Resulta muy útil que se elaboren planes de contingencia para
cualquier sistema computarizado de conteo de votos. Es recomendable que se graben
o copien regularmente los datos (y que se almacenen por separado si el
escrutinio continúa por algún tiempo). También es muy importante que se
disponga de equipos de respaldo en caso de que se de una falla en el sistema.
Una práctica común cuando se utiliza un servidor de red
es tener un servidor de reserva que pueda sustituir al principal en caso de que
falle. Es conveniente que haya técnicos disponibles que se ocupen de cualquier
problema que surja. Aún en los países más desarrollados, es muy útil que se
disponga de equipos de emergencia que protejan al sistema contra fallas en el
suministro de energía eléctrica.
Es necesario que el suministro eléctrico esté protegido
contra descargas de energía que puedan modificar o destruir los archivos de la
computadora. Es muy importante que no se omitan pasos sencillos que pueden evitar
serios problemas, como es guardar regularmente los datos de la memoria RAM en
el disco duro de la computadora.
Es conveniente prever situaciones de emergencia. Si el
sistema falla y no se puede recuperar, es recomendable tomar las previsiones
necesarias para trasladar toda la operación a un sistema completamente manual.
Las calculadoras portátiles son un valioso mecanismo de emergencia.
Tecnología para
los procesos de votación y escrutinio
A lo largo de los últimos treinta años se han
desarrollado varias máquinas de votación que usan la tecnología disponible. En
los años cincuenta y sesenta, se desarrollaron sistemas de máquinas
perforadoras de tarjetas. Los votantes
perforaban la tarjeta (con un mecanismo especial de perforación) en frente del
nombre del candidato de su preferencia. Las tarjetas eran colocadas en una urna
sellada y después del cierre de la votación eran tabuladas con contadores de
tarjetas.
Recientemente, se ha desarrollado un nuevo tipo de
sistema de votación, llamado registro electrónico directo (RED). Este sistema
registra los votos por medio de una papeleta que se muestra en la pantalla a
través de mecanismos mecánicos o eléctricos que pueden ser activados por el
votante. Una vez que el votante ha realizado su elección, el dispositivo
procesa los datos con un programa de computadora y registra los datos de la
votación y la imagen de la papeleta en la memoria interna. El dispositivo
produce una tabulación de los datos de votación en una copia impresa, o los almacena
en una memoria removible.
La votación por teléfono es una variación del sistema
RED, en esta opción el votante utiliza el teléfono para registrar su voto. Este
sistema elimina el uso de mesas de votación. El votante marca un número
específico y certifica su identidad indicando su número de identificación
personal (pin) en el teclado del teléfono. El número de identificación personal
o pin es usado para corroborar que el votante está habilitado para votar y que
se encuentre en las listas de votación.
El votante es atendido por una voz computarizada e
indica su elección presionando la tecla que corresponde al candidato, partido,
u opción por la que desee votar. Una vez completada esta operación la
computadora pide al votante que confirme su voto. Los resultados de la votación
son almacenados en un dispositivo computarizado (o dispositivos múltiples) unidos
por una red telefónica. Los resultados pueden ser contados de manera
instantánea tan pronto se cierra la votación.
Tecnología y
sistemas electorales complejos
Cuando se utilizan sistemas electorales sencillos, como los
de lista o mayoría, resulta muy fácil votar directamente utilizando
dispositivos electrónicos, mecánicos o papeletas legibles mediante máquinas. En
estos casos, los votantes pueden indicar sus preferencias de una forma muy
sencilla, por ejemplo, haciendo una marca o presionando un botón.
Es más difícil usar estos métodos en un sistema
electoral complejo que permite muchas opciones de respuesta, o que requiere que
los partidos y candidatos estén clasificados por preferencia numérica. En vista
de que la tecnología va mejorando, es posible que en poco tiempo estén
disponibles métodos efectivos que satisfagan las necesidades de dichos sistemas.
Sin embargo, los mecanismos electrónicos o mecánicos que satisfacen las
necesidades de los sistemas complejos todavía no tienen un uso generalizado.
Una solución provisional que se utiliza actualmente es continuar
con el uso de papeletas convencionales y permitir que operadores de sistemas
introduzcan las marcas válidas realizadas por los votantes en una base de datos.
A continuación, un programa de computadora recopila los datos y realiza los
cálculos necesarios para obtener los resultados de la elección. Este sistema
elimina la necesidad de contar o clasificar manualmente las papeletas, resultando
más rápido y acertado que un conteo manual.
Decisión
sobre el uso de tecnología para
comunicar los resultados
Algunos países han experimentado el uso de sistemas de
comunicación que usan tecnología asistida por computadora; los oficiales de las
mesas de votación introducen los resultados de la elección en un teclado
telefónico cuando se los indica una computadora remota que lleva los registros
de los resultados. La automatización se limita a la recolección y transmisión de
resultados desde las mesas de votación, ya que se siguen usando los sistemas manuales
de votación y escrutinio.
Al usar este sistema, los oficiales electorales marcan
un número de teléfono específico, y cuando una voz computarizada les indica, marcan
en el teclado el número de identificación (nip) que les otorgó el organismo
electoral. Una vez que la computadora confirma la validez del número, la voz grabada
pide al funcionario que ingrese el código del distrito y de la mesa de votación.
A continuación, la voz computarizada enumera los nombres
de los candidatos en el orden en que aparecen en la papeleta. Al final de cada
nombre, el personal electoral marca en el teclado el número de votos emitidos
para cada candidato. La voz sintética repite los números marcados y pide al oficial
electoral que confirme los datos presionando una tecla determinada. Si el oficial
electoral detecta un error, el trámite puede cancelarse y repetirse con los
datos correctos. Este proceso continúa hasta que se trasmiten todos los
resultados de la mesa de votación.
Las ventajas de esta tecnología es la velocidad con que se
entregan los resultados preliminares de un distrito (o del país) y la reducción
del personal necesario para tomar las llamadas de los oficiales electorales y para escrutar el conjunto de resultados.
La principal limitación es que se necesitan teléfonos
digitales en red que tengan teclado digital en todas las mesas. En algunas
áreas, esto puede ser un problema porque se siguen utilizando teléfonos
análogos de disco y la tecnología digital de red todavía no está disponible.
Además, podría ocurrir que muchos oficiales electorales no se sintieran cómodos
o no estuvieran familiarizados con dicha tecnología, por lo que necesitarían de
una capacitación concienzuda que les permitiera tener la confianza necesaria en
dicho proceso.
Además, implicaría gastos importantes y se necesitaría un
lapso de tiempo determinado para instalar y adecuar el sistema computarizado a
las necesidades del organismo electoral. Estos costos excederían los costos a
corto plazo requeridos para la contratación y capacitación del personal encargado
de obtener los resultados verbales por vía telefónica.
Internet y la
red mundial
En la medida que se incrementa el acceso del público a las
computadoras en red es posible que en un futuro próximo los oficiales
electorales puedan cargar resultados directamente en la red mundial, o usando
cualquier otro medio o sistema de interfase en la emergente autopista de la
información inalámbrica. En algunos países ya se ha probado, con distintos
grados de éxito, la transmisión vía internet de los resultados electorales para
que estén disponibles a nivel global.
En un futuro, el voto mismo podría emitirse vía internet
ó a través de máquinas contadoras automáticas (ATM) [1].
Sin embargo, la cuestión de verificar la identidad de cada votante plantea un
serio reto en términos de seguridad de la votación. Antes de que sea vuelva
común votar vía internet o mediante cualquier medio electrónico, será necesario
desarrollar y aplicar métodos simples y efectivos para la identificación
personal.
[1] Por sus siglas en inglés:
Automated Teller Machines
Colaboradores
El tema de Escrutinio de Votos fue escrito por
Dominique- Christine Tremblay, y actualizado por Louise Oliver bajo la
supervisión de EISA durante 2005 y 2006.
Dominique Tremblay estuvo vinculada al Proyecto ACE en
representación de Elecciones de Canadá. Dominique es una científica política
que comenzó su trabajo en administración de elecciones como investigadora y
analista de la Comisión Real
para la Reforma
Electoral y Financiamiento de Partidos.
Dominique tiene experiencia en educación electoral y
también ha trabajado en la oficina de resultados de la elección. Ha estado
involucrada como capacitadora y observadora de elecciones en Sudáfrica, Haití, Costa de Marfil, Benin y
Malí. Dominique está trabajando actualmente en estrategias de comunicación para
el gobierno de Canadá.
Louise Oliver es una abogada que tiene más de seis años
de experiencia en el área de gestión electoral en la Comisión Electoral
de Sudáfrica, lugar en donde trabajó como reclutadora y capacitadora, dando
asesoría legal e investigando. Actualmente se encuentra en Johannesburgo,
Sudáfrica en donde trabaja como asesora electoral y provee investigación legal
a la Iniciativa
de Sociedad Abierta de Sudáfrica.
Otros colaboradores de esta área temática son Therese
Laanela Pearce, Phil Green, Ron Gould, Harry Neufeld, Louis Massicotte y Jim
Hult.
Consideraciones presupuestales
El costo de las elecciones es una preocupación que
concierne tanto a los gobiernos como a los organismos electorales, independientemente
del nivel de desarrollo del país. Elecciones con costos desmesurados que el
país no sea capaz de solventar pueden poner en juego todo el proceso
democrático.
Para disminuir el costo de las elecciones, se recomienda
que los sistemas y procedimientos de escrutinio de votos que se elijan hagan el
mayor uso posible de la infraestructura existente, como el transporte y las
redes de comunicación, tomando en cuenta los niveles de alfabetización de la
población y los recursos que se tienen para contratación del personal.
Lo que se considera asequible, caro o factible pude
variar mucho dependiendo del país del que se trate. A continuación se muestra una
guía general referente a costos:
- Entre
más simple sea el sistema, más bajo será el costo del escrutinio;
- Entre
más se use la infraestructura existente, menor será el gasto;
- Entre
más permanencia y continuidad haya entre las elecciones, habrá más ahorro
en costos de materiales y capacitación;
- Entre
menos estabilidad política exista, mayor será el gasto para tomar medidas
de seguridad.
Necesidades
específicas para el escrutinio de votos
Si la situación política del país y el entorno local lo demandan,
es probable que se necesiten medidas específicas para que se efectúe el escrutinio
de votos en las mesas de votación.
Dichos factores locales pueden incluir la necesidad de
tomar medidas de seguridad adicionales o de utilizar tecnología de comunicación
que no se tenga disponible en ese momento.
El hecho de tener una participación en las votaciones más
alta de la esperada puede afectar la duración del escrutinio, siendo necesario
personal adicional para contar los votos extras. Si no se prevén este tipo de
situaciones, los presupuestos estimados pueden sobrepasarse. Por eso, es recomendable
que se prevean los peores (o mejores) escenarios (por ejemplo, esperar que se
presente a votar el 100% de los votantes registrados) para que los presupuestos
electorales sean adecuados a las necesidades de cada elección.
La elección de determinada tecnología puede aumentar o
reducir los costos dependiendo de si se usa un sistema de escrutinio manual o
automático. Los costos también varían dependiendo de los métodos escogidos para
transmitir los resultados.
La transmisión de resultados vía telefónica suele ser
más económica, dependiendo de las distancias y de la disponibilidad de redes
apropiadas.
La transmisión de resultados vía fax también puede
resultar razonable en términos de costo-efectividad y puede resultar más precisa,
porque es más fácil cometer un error verbalmente que de forma escrita. Cuando se
usa el fax, los presupuestos deben tomar en cuenta los gastos por repuestos y
servicios que se requieren como, cartuchos, mantenimiento y gastos por línea de
fax.
Cuando no se tenga disponibilidad de teléfonos y fax
convencionales, se pueden usar teléfonos móviles o radios. De ser posible, los
resultados también se pueden enviar vía correo electrónico. Cuando no se disponga
de medios electrónicos, los resultados tendrán que ser enviados por correo o
servicio de mensajería.
Los costos por transmitir los resultados electorales
tienen que tomar en cuenta la infraestructura de cada país. Los países en
desarrollo pueden tener una tecnología de comunicación poco fiable y puede
fallar la recepción de los teléfonos móviles, especialmente en áreas rurales o
muy lejanas.
Los recursos
humanos frente al costo de la tecnología
El uso de tecnología en el escrutinio de votos puede
reducir los costos totales de una elección, pero también puede ser más efectivo
en determinadas condiciones.
Sin embargo, dependiendo de los factores locales, el
conteo manual de las papeletas comparado con la tecnología puede resultar más
barato. El costo de la tecnología puede depender de ciertas circunstancias
locales como son:
- la
complejidad del sistema de votación;
- el
número de votos que será escrutado;
- el
costo de la mano de obra en comparación con el de la tecnología, y
- si
el escrutinio es centralizado o descentralizado.
En general, un método mecánico o automático para escrutar
papeletas (a diferencia de los sistemas en donde los votos se emiten de manera
electrónica o mecánica) puede resultar más económico y efectivo en lugares en donde
se tiene que escrutar un gran número de votos de forma centralizada, cuando se
utiliza sistema de votación que se presta al conteo mecánico o donde los costos
de mano de obra son relativamente elevados.
Además de considerar los costos, es conveniente que los organismos
electorales tengan presente que los métodos de escrutinio mecánicos y computarizados
son más rápidos y acertados que los métodos manuales.
Aunque el uso de tecnología puede presentarse como una
opción costosa, valdría la pena invertir en ella si los costos de adquisición
pueden distribuirse entre los presupuestos de varias elecciones.
Por otro lado, las constantes innovaciones científicas
tienden a provocar que la tecnología electoral sea vuelva anticuada con rapidez
y que sea obsoleta entre una y otra elección. Otro aspecto importante que debería
considerarse es la disponibilidad de apoyo técnico durante el período
electoral.
Valdría la pena que antes de tomar una decisión final
para adoptar métodos tecnológicos de escrutinio, se realizara un análisis
detallado de costos y beneficios, acompañado del estudio de los impactos
legales y riesgos de gestión asociados con el uso de una tecnología en
particular.
Componentes presupuestales
Presupuesto
Los costos del presupuesto relacionados al escrutinio
están vinculados con el largo proceso que implica el establecimiento y puesta en
marcha las mesas de votación y de escrutinio.
La siguiente información describe algunas
consideraciones que puede ser útil tomar en cuenta al planear el presupuesto de
una elección.
Planificación
del personal
Los salarios y honorarios que se pagan al personal de las
mesas de votación y/o de escrutinio constituyen usualmente la mayor parte del
presupuesto del día de la elección. Los costos del personal pueden incluir:
- Personal
del organismo electoral ubicado en las oficinas nacionales (permanente o
temporal),
- Oficiales
electorales regionales, locales y distritales,
- Personal
para oficinas de campo (permanente o temporal),
- Personal
de las mesas de votación y/o escrutinio,
- Personal
suplente capacitado para las mesas de votación y/o escrutinio,
- Personal
de seguridad,
- Pago
de honorarios por capacitación a los oficiales de las mesas de votación
y/o de escrutinio,
- Pago
de honorarios por viajes (para asistir a la capacitación o por traslado a
la mesa de votación para cumplir con su deber),
- Si
son muchas horas de trabajo, gastos para comida y agua o pensión para
alimentos, y
- Pago
de horas extra.
Una forma en la que se pueden reducir los costos de
salario para oficiales de mesas de votación y escrutinio es mediante el empleo
de servidores públicos, de ciudadanos voluntarios o de personas que estén realizando
su servicio social. El uso del mismo personal para elecciones futuras disminuye
los costos de capacitación.
Materiales
Es necesario desarrollar y producir de forma masiva una
gran variedad de materiales que se utilizan en las mesas de votación y centros
de escrutinio, entre ellos:
- Materiales
para capacitación, que pueden incluir manuales impresos, presentaciones de
audio y video, carteles, materiales muestra, cuadernos de ejercicios para
casa y ejercicios de capacitación para simular elecciones,
- Papeletas,
- Urnas,
- Listas
de votantes,
- Pantallas
para votación,
- Formatos,
- Carteles
informativos y señalamientos,
- Mecanismos
de seguridad, como tinta invisible y lectores ultravioleta, si es
apropiado,
- Cualquier
mecanismo electrónico usado en las mesas de votación o centros de escrutinio
- Artículos
como plumas, lápices, reglas, cinta adhesiva, sobres, papel y etiquetas.
Se puede ahorrar con una selección cuidadosa de los
materiales para la elección. Los materiales que se pueden reutilizar en varias
elecciones, como las urnas metálicas pueden ayudar al ahorro. Sin embargo, también
se deben tomar en cuenta los costos de almacenamiento del material reutilizable.
En contrapartida, la fabricación de materiales que sólo se
pueden emplear una vez, como las urnas de cartón, puede resultar más económico
y no tienen que ser almacenados.
Entre los costos del material se debe considerar su transporte
y carga. Tomando en cuenta el gasto de transporte, los artículos elaborados
localmente serán más baratos que los artículos fabricados en otros lugares.
Las papeletas son normalmente caras. Algunas papeletas
tienen mecanismos de seguridad para evitar fraudes en la votación. Las
innovaciones recientes han disminuido los costos de la seguridad en la
impresión. Vale la pena explorar las opciones disponibles para disminuir los
costos de las papeletas.
Algunos materiales de alta tecnología, como son las presentaciones
de audio y video, así como las computadoras, tienden a mejorar los procesos,
pero son caros. El organismo electoral debe determinar si vale la pena o no
gastar en equipos de alta tecnología.
Renta de
locales
La renta de espacios para colocar mesas de votación o
centros de escrutinio puede ser un componente importante del presupuesto.
En algunos países, las leyes electorales permiten que el
organismo electoral utilice escuelas y otros lugares públicos para colocar
mesas de votación sin costo alguno. Sin embargo, puede que algunas regiones no
tengan facilidades públicas disponibles y que el presupuesto deba destinar
fondos adicionales para rentar locales.
En otros países, el organismo electoral es capaz de
negociar con las autoridades para obtener acceso gratuito a escuelas y lugares
públicos.
Si no se tiene acceso gratuito a lugares públicos, se
tendrá la necesidad de rentar espacios que sirvan como mesas de votación y
centros de escrutinio. En el presupuesto se tendrán que prever dichas situaciones.
Equipo de
oficina y pago de comunicaciones
Hay que contemplar la provisión del equipo de oficina
necesario, como son las sillas y mesas. En algunos casos, este equipo será
suministrado por la escuela o locación que se use. De ser necesario, el
presupuesto de la elección deberá cubrir los gastos que implique la renta de
dicho equipo.
En caso de que se requiera equipo más avanzado de
oficina como son escritorios, fax, computadoras personales y líneas telefónicas
para oficinas locales, este equipo puede ser rentado y su costo también debe estar
contemplado en el presupuesto electoral.
Además, puede ser necesario incluir en el presupuesto teléfonos
fijos y móviles, máquinas de fax, radios y computadoras en red. Idealmente,
cada mesa de votación y centro de escrutinio debería disponer de los medios
necesarios para comunicarse rápidamente con el organismo electoral en caso de
que surgiera algún problema, para solicitar algún consejo o transmitir los
resultados del escrutinio.
Transporte
Las condiciones locales de cada región y el sentido
común indicarán la forma más apropiada, efectiva y barata de transporte.
Es necesario que el organismo electoral se cerciore de
que el material de la elección sea transportado de forma segura para que no sea
alterado, robado, o destruido. Por esta razón, sería deseable evitar el uso de
sistemas de transporte público y comercial, aunque en caso de ser conveniente
podrían usarse.
El material electoral puede transportarse mediante
vehículos de motor, botes, helicópteros, avión, e incluso en animales de carga,
esto depende de las circunstancias locales. El transporte de los materiales en
áreas remotas o de difícil acceso puede resultar muy caro o complicado.
Se pueden proporcionar vehículos libres de cargos por alguna
agencia de gobierno, por ejemplo el ejército, la policía, u organizaciones
nacionales e internacionales. Si no es así, tendrán que ser rentados. De ser el
caso, el presupuesto tendrá que cubrir gastos adicionales para mantenimiento,
gasolina y seguro de los vehículos. El presupuesto también debe destinar dinero
para el pago de los conductores o del personal. Si no se tienen vehículos
disponibles, debe reservarse dinero para gastos de transporte público o
comercial.
El presupuesto también debe cubrir los gastos en caso de
que el material electoral tenga que transportarse de una mesa de votación al
centro de escrutinio, o a otros recintos electorales.
Programas de
educación para el votante
Dependiendo de los métodos que se elijan y de la
ubicación de los sitios en donde se impartirán los programas de educación para
el votante, éstos pueden ser una parte importante del presupuesto electoral.
Los métodos pueden comprender desde la publicidad en
prensa, radio o televisión, hasta el uso de carteles, volantes, correo, reuniones
comunitarias e internet.
Listas de
electores
Los gastos de recopilación o mantenimiento de la lista
de electores suelen ser incluidos en el presupuesto del organismo electoral, por
lo que puede que no se incluyan en los gastos de la elección.
En época electoral, se suelen efectuar gastos por
concepto de impresión y distribución de las listas de electores para usarse en
las mesas de votación.
Algunos países examinan estas listas después de la
votación para identificar casos de votación múltiple y, en países con voto
obligatorio, para ubicar quienes no lo hicieron. Este examen puede hacerse
manual o electrónicamente. Si es conveniente, estos costos deben incluirse en
el presupuesto.
Franqueo y
flete
Si está previsto por la ley electoral, los presupuestos
deben incluir los gastos de envío y de recepción de votos por correo. En
algunos lugares, la autoridad electoral provee sobres prepagados para la
devolución del material de votación.
Los presupuestos deben destinar dinero a otro tipo de correo
para los votantes, como los folletos o materiales informativos, también deben
pagarse los honorarios para los mensajeros que reparten los materiales
oficiales.
Programas y
equipos de cómputo
Si se desarrolla un programa de cómputo específico para escrutar
los votos o los resultados de la elección, se deben presupuestar los costos
relativos a su diseño, prueba y capacitación. También debe incluirse en el
presupuesto el equipo necesario para operar el programa, su despliegue en el
campo de acción y el apoyo técnico necesario para su mantenimiento y servicio.
Es necesario que se incluyan en el presupuesto los gastos
de apoyo operativo, como son el personal, el espacio para oficinas y las
facilidades necesarias.
Financiamiento
para candidatos y/ó partidos
Algunas jurisdicciones proporcionan fondos a partidos y/o
candidatos para que cubran algunos gastos de campaña. Si es apropiado, estos
gastos también deben incluirse en el presupuesto.
Centros de
resultados o escrutinio
Algunos países tienen centros nacionales y/o regionales
de resultados o escrutinio. Son útiles para comunicar los resultados al
público, los candidatos, los partidos y los medios; se convierten en elementos
importantes para hacer que el proceso electoral sea abierto y transparente.
Los sitios para el escrutinio pueden ser sencillos, con
tableros de conteo y medios sencillos de comunicación como el teléfono y el fax,
o muy sofisticados, como redes y sistemas computarizados. Actualmente los
resultados electorales también pueden transmitirse
electrónicamente por medio de computadoras e/o internet, sin necesidad de tener
un espacio físico para el escrutinio.
En algunos casos, los espacios de escrutinio son
organizados y financiados por los medios de comunicación. En otros, son establecidos
por el organismo electoral. El presupuesto electoral debe incluir los costos de
los centros de resultados o escrutinio.
Costos diversos
Resulta muy útil que se proporcione algo de dinero en
efectivo a las oficinas locales del organismo electoral para cubrir gastos de
compras menores o emergencias.
También pueden presupuestarse las medidas de
contingencia para componentes mayores como la reubicación de las oficinas en
caso de desastres naturales, nuevos despliegues de personal de gestión
electoral y generadores eléctricos de reserva de acuerdo con factores de riesgo
local y el ambiente operativo prevaleciente.
Procedimientos
de auditoria y rendición de cuentas
Es necesario que se establezcan procedimientos adecuados
de auditoria para asegurar que el personal responsable del manejo de fondos rinda
cuentas y no se apropie de los fondos ilegalmente. Es conveniente que lleven
registro de todos los valores para asegurar que los recursos no se extravíen o se
utilicen de forma ilegal. Los oficiales electorales tienen que estar al tanto
de que son responsables de los fondos y bienes que están bajo su control y de
las sanciones que conlleva hacer mal uso de ellos.
Fuentes adicionales de información
Fuentes
Publicadas
- Cassidy, Michael. "Les droits démocratiques et la
réforme électorale au Canada" en the
Collection d' tudes de la
Commission Royale sur le reforme electorale et le financement
des partis, 10. Montreal:
Wilson & Lafleur, 1991.
- Dundas,
Carl W., Dimensions of Free and Fair
Elections, Frameworks Integrity, Transparency, Attributes, Monitoring, London: Commonwealth
Secretariat, 1994.
- Dundas,
Carl W. Organizing Free and Fair
Elections at Cost-Effective Levels. London:
Commonwealth Secretariat, 1993.
- Edgeworth, Linda et al, Election Official Training in Bangladesh: Project Overview and
Recommendations, October-November 1995, Country reports, Washington, DC:
IFES, 1995.
- Elections Canada. Compendium of Canadian
Electoral Legislation. Ottawa:
1996
- Electoral Commission of India. Procedures of Counting of
Votes by Mixing of Ballot Papers - Revised Instruction. New Delhi: 1996.
- Federal Election Commission. The Electronic
Transmission of Electoral Materials. Innovation in Election Administration N
12, Washington, DC: 1995.
- Raynolds, Andrew, and Ben Reilly. The International
IDEA Handbook of Electoral System Design. Stockholm:
International IDEA, 1997.
- Trudel, Linda. The Pollworker Training Handbook. Washington, DC:
IFES, 1997.
Recursos
Electrónicos
- Stanford University: http://cs-education.stanford.edu/classes/cs201/current/Projects/electronic-vote-counting/background.htm
- Ballot Access News: http://www.ballot-access.org/
- Elections NCP:
http://www.craph.org/election/elhome.htm
Implicaciones del tipo de sistema electoral y de la papeleta para el escrutinio
Esta sección examina cómo al seleccionar la fórmula
electoral y el tipo de voto se influye
sobre el proceso de escrutinio.
¿Qué significa
escrutinio de votos?
Es necesario hacer una distinción cuidadosa entre el escrutinio
de la votación y la determinación del ganador de una elección (ver Transformando votos en escaños).
El escrutinio de votos es el proceso que consiste en la
apertura de urnas, la clasificación de su contenido, la determinación de
validez de las papeletas y el conteo de los votos. Con excepción de los países en
los que se utilizan máquinas para la emisión del voto, esta es una operación
muy concreta que se basa en objetos reales (papeletas y en su caso, sobres) que
normalmente se realiza de forma manual. Es una labor intensiva. En algunos
países se usan mecanismos electrónicos o mecánicos para facilitar el escrutinio.
El escrutinio de votos requiere concentración, educación
y honestidad. Quienes escrutan los votos no suelen ser bien remunerados y en
algunos países el requerimiento de cierto nivel de educación excluye a muchos
aspirantes al cargo.
El escrutinio de votos comprende la operación preliminar
de comprobar la validez de los votos emitidos. Las legislaciones electorales
normalmente definen muy detalladamente las causas por las que se rechaza un
voto. Es importante que los oficiales electorales estén bien familiarizados con
esas disposiciones.
Esta operación requiere un nivel elevado de aptitudes
que van más allá del simple conteo de los votos. La determinación sobre laminacisicionesn,etan abusosgoento y
servicio.ez validez de los votos se puede realizar de manera colectiva
(por ejemplo, por la mayoría de los oficiales electorales presentes en una
mesa) o jerárquica (por el oficial que preside la operación). La decisión también
puede ser transferida a los oficiales superiores. Para prevenir abusos, las
decisiones de dicha naturaleza deben estar abiertas a revisión judicial.
Los resultados del escrutinio de la votación normalmente
producen la siguiente información:
- ¿Cuántos
electores votaron?
- ¿Cuántas
papeletas/votos fueron rechazados?
- ¿Cuántos
votos fueron válidos?
- ¿Cuántos
votos obtuvo cada partido y/ó candidato o, en el caso de un referéndum,
cuántos votos obtuvo cada opción?
El escrutinio de votos se puede realizar en la mesa de votación, pero también a
nivel distrital nacional.
La última etapa del escrutinio implica la suma de resultados
de los distritos electorales. En los sistemas de mayoría, los distritos
electorales son las unidades territoriales que sirven para elegir a los
representantes; en estos sistemas los votos se suman antes de que se aplique la
fórmula electoral para determinar quién resultó electo. Si un centro de escrutinio es más pequeño que el
distrito electoral, deben sumarse los resultados consignados en las actas de
escrutinio de todos los centros o unidades de escrutinio del distrito
electoral.
Este proceso implica reunir los resultados de cada centro
de escrutinio, revisar si se cuenta con todas las actas de resultados y sumar
los resultados de todas ellas. Sólo una vez que se dispone de todos los
resultados del distrito electoral se considera finalizado el proceso de escrutinio.
El siguiente paso consiste en aplicar la
fórmula electoral prevista para determinar quién resultó electo.
Fórmula
electoral
La fórmula electoral puede definirse como el criterio
que determina al ganador(es) de una elección. Para elecciones legislativas, el
sistema electoral es la regla mediante la cuál serán elegidos los miembros de una
legislatura y los votos se transformarán en escaños. Para elecciones
presidenciales, el sistema electoral es el nivel o umbral de votación que un
candidato debe alcanzar para ser declarado electo: por ejemplo, una mayoría
simple o absoluta del voto popular.
En la sección Transformando votos
en escaños se bosquejan las principales fórmulas electorales. La
fórmula electoral afecta a otras variables proceso electoral. En particular,
tiene algunos efectos en el tipo de voto y en el procedimiento de escrutinio.
Influencia de
la fórmula electoral sobre el tipo de voto
Las variables que tiene el tipo de voto son explicadas
con detalle en la sección Necesidades del escrutinio
para cada clase de voto.
- Votos
ordinales o categóricos. El principal efecto de la fórmula electoral
en el tipo de voto se refiere a la opción que tiene el elector para emitir
un voto ordinal o uno categórico.
Un voto categórico se da cuando el elector hace una
elección directa, ya sea de un candidato o de una lista de partido, o bien de un
partido y un candidato al mismo tiempo. Un voto ordinal (también llamado
preferencial en algunos lugares) se da cuando el elector indica sus preferencias
entre varios partidos o candidatos numerándolos en orden decreciente (1, 2, 3,)
ó acumulando votos en ciertos candidatos. En el voto ordinal el votante tiene
la posibilidad de modificar su voto entre la primera y la segunda vuelta
electoral.
La mayoría de las fórmulas electorales requieren que los
electores realicen una selección categórica, lo que significa que el voto
categórico es el voto más común. Los
votos ordinales sólo representan un cuarto del total de los votos usados en el
mundo. La emisión de votos ordinales es exigida por cuatro tipos de fórmulas:
- Voto
alternativo.
- Voto
único transferible,
- Voto
en bloque,
- Sistema
de doble ronda.
Estructura de la papeleta: una característica importante
de las papeletas es su estructura, de la que existen tres variantes básicas: la
del tipo australiano, la del “sobre y papeleta” y la del tipo francés.
La australiana (nombrada así por su país de origen) es
aquella en la que los nombres de todos
los partidos o candidatos contendientes se incluyen en una sola papeleta, que
usualmente es diseñada, producida y distribuida por la autoridad electoral.
La opción del sistema de “papeleta y sobre” implica la existencia de una papeleta distinta
para cada partido o candidato. En estos casos, los candidatos o partidos pueden
ser responsables de la producción sus propias papeletas, conforme a
especificaciones establecidas por la autoridad electoral para asegurar su
homogeneidad. Al momento de emitir su voto, el elector tiene que seleccionar la
papeleta correspondiente al partido o candidato de su preferencia e
introducirla en un sobre que le proveen los oficiales de la mesa de votación,
para finalmente depositar el sobre en la urna.
Entre estos dos tipos de papeleta existe una opción
intermedia: la papeleta francesa, en la que se enlista a todos los candidatos
pero se pide al elector que señale expresamente sus preferencias. Este tipo de
voto es usado en algunas jurisdicciones que combinan la representación
proporcional con el derecho de los votantes a pronunciarse por candidatos específicos de una lista.
La mayoría de las fórmulas electorales son completamente
compatibles con alguna de estas opciones de papeleta (ver grupo 1 en el
apéndice). Sin embargo, algunas fórmulas electorales (mayoría simple, doble
ronda y representación proporcional) son compatibles con todas ellas cuando se
emplean en distritos electorales plurinominales en los que se puede emitir un
voto preferencial o distribuir los votos entre varias listas.
La papeleta australiana es recomendable porque tiene un
formato más simple y porque el costo de producción es menor al requerirse un
número menor de papeletas, especialmente cuando el número de candidatos es elevado
(ver grupo 2 en el apéndice). Finalmente, algunas fórmulas electorales sólo son
compatibles con la papeleta australiana y no pueden usarse con el sistema de papeleta
y sobre. Este es el caso del voto alternativo y del voto único transferible
(ver grupo 3 en el apéndice), porque ambos requieren una elección ordinal que
no puede expresarse con suficiente claridad mediante el sistema de papeleta y
sobre.
Influencia de
la fórmula electoral sobre el escrutinio de votos
La influencia más importante de la fórmula electoral
sobre el escrutinio de votos es determinar qué es lo que será contado. Algunas
fórmulas simplemente requieren que se cuenten los votos por partidos o candidatos.
Otras, sin embargo, requieren que se cuenten los votos por partidos y
candidatos junto con los de cada lista de partido.
Si la fórmula electoral requiere que los votantes emitan
un voto ordinal, entonces el escrutinio de votos será realizado de forma
distinta.
Otra influencia de la fórmula electoral es determinar a
qué nivel territorial (mesa de votación, distrito electoral o nacional) se sumarán
y agregarán o consolidarán los votos.
Apéndice
Éste es un análisis sobre la compatibilidad de varias
fórmulas electorales con la papeleta australiana y con el sistema de papeleta y
sobre.
Grupo 1. Las siguientes fórmulas son compatibles tanto
con la papeleta australiana, como con el sistema de papeleta y sobre:
- Mayoría
simple en distritos unipersonales o uninominales;
- Mayoría
simple en distritos pluripersonales, sin que se permita el panachage o
distribución de los votos entre varias listas (como en el voto en bloque
por partido);
- Mayoría
simple en distritos pluripersonales, con posibilidad de panachage (distribución de los votos entre varias listas) y con contendientes
individuales distintos para cada escaño (voto en bloque);
- Voto
único no transferible (VUNT);
- Sistema
de doble ronda en distritos unipersonales;
- Sistema
de doble ronda en distritos pluripersonales, con listas cerradas y sin
posibilidad de panachage;
- Sistema
de doble ronda en distritos pluripersonales, con posibilidad de panachage y con contendientes
individuales para cada escaño;
- Representación
proporcional con listas cerradas.
Grupo 2. Las siguientes fórmulas son, en teoría,
compatibles con la papeleta australiana y con el sistema de papeleta y sobre.
Sin embargo, en la práctica, sigue siendo recomendable usar la papeleta australiana, sobre todo si el número de votos que se pueden
emitir en el distrito es alto.
- Voto en bloque (VB);
- Voto limitado (VL);
- Sistema de doble ronda en
distritos pluripersonales, con posibilidad de panachage pero sin
contendientes individuales para cada escaño;
- Listas de representación
proporcional con panachage permitido.
Grupo
3. Las siguientes fórmulas sólo son compatibles con la papeleta australiana.
- Voto alternativo en
distritos unipersonales;
- Voto alternativo en
distritos pluripersonales;
- Voto único transferible.
Requisitos para el escrutinio de los diferentes sistemas electorales
La fórmula electoral utilizada influye en la manera en
que se lleva a cabo el escrutinio de votos, en lo que se tiene que contar y en
el lugar en donde esto se realiza.
¿Qué tiene que
ser escrutado?
A continuación se presenta un resumen de los requisitos del
escrutinio de la votación para cada
fórmula electoral:
- Mayoría simple en distritos uninominales: se cuentan
los votos para cada candidato.
- Mayoría simple en distritos plurinominales (voto de
lista por partido): se cuentan los votos para cada lista de partidos.
- Voto limitado: se cuentan los votos para cada candidato.
- Voto único no transferible (VUNT): se cuentan los votos para cada candidato.
- Representación proporcional con listas cerradas, sin panachage entre listas: se
cuentan los votos para cada lista.
- Representación proporcional por listas con panachage permitido: se cuentan
los votos para cada candidato. Si se permite a los electores emitir su voto por
una lista en lugar de votar por candidatos individuales, también se cuenta el
número de votos emitido para cada lista.
- Sistema de doble ronda en distritos unipersonales: se cuentan los votos para cada candidato. Si
se necesita una segunda ronda, se cuentan nuevamente los votos para cada
candidato.
- Sistema de doble ronda en distritos pluripersonales con listas cerradas: se cuentan los votos para cada lista de
partidos. Si se necesita una segunda ronda, se vuelven a contar los votos de la
misma forma.
- Mayoría simple en distritos pluripersonales (Voto de bloque), con panachage
permitido, hay dos posibilidades:
- Cada escaño del distrito se enumera de forma distinta (escaño “a”, escaño “b”, etc.)
y se contiende por separado para cada uno de ellos; el elector tiene un voto
para cada escaño.
- No hay una competencia distinta para cada escaño y los votantes tienen tantos
votos como miembros a elegirse en el distrito.
En ambos casos, se tienen que contar los votos
para cada candidato.
- Sistema de doble ronda en distritos pluripersonales, con panachage permitido. También
existen dos posibilidades:
- Cada escaño se enumera de forma distinta (escaño “a”, escaño “b”, etc.), con
competencia distinta para cada escaño.
- No hay una competencia distinta para cada escaño y los votantes tienen tantos
votos como representantes a elegirse en un distrito.
En
ambos casos, se cuentan los votos para cada candidato. Si es necesaria una
segunda vuelta, se cuentan nuevamente
los votos para cada candidato.
- Representación proporcional por lista con voto preferencial por candidatos en
lo individual:
-
Escenario
A. Los electores deben votar por un solo candidato, y se entiende que este voto
es también para el partido que postula. En este caso, se cuentan los votos para
cada candidato.
- Escenario
B. Los electores deben votar ya sea por una lista de partido o por un candidato
de esa lista. En este caso, se cuentan los votos para cada lista de partido y
para cada candidato.
- Escenario
C. Los votantes deben votar por una
lista de partido y pueden, adicionalmente, votar por uno o varios candidatos de
esa lista. Sin embargo, los votos preferenciales emitidos por los candidatos postulados
por un partido determinado sólo serán tomados en cuenta si equivalen al menos a
un 10% de las papeletas emitidas para dicho partido. En este caso, primero se cuentan
los votos para cada lista de partidos. En segundo lugar, se cuentan las
papeletas del partido en que se marcaron
votos preferenciales. Finalmente, se cuentan los votos preferenciales emitidos
para cada candidato.
- Escenario
D. Los electores deben votar por un
partido y tienen la opción de votar por uno de los candidatos de esa lista. Pero,
además, puede suprimir el nombre de uno de los candidatos de la lista. En este
caso, se cuentan primero los votos para cada partido. Después, se cuentan los
votos para cada candidato. Por último, se cuenta el número de papeletas en las
que el nombre de un candidato fue eliminado.
- Voto alternativo en distritos unipersonales: Sólo se cuentan las primeras
preferencias para cada candidato. Si es necesario, se cuentan las segundas preferencias
o las preferencias subsecuentes de las papeletas de los candidatos que han sido
eliminados (el conteo de segundas preferencias o de las subsecuentes que sean
necesarias suele realizarse a nivel distrital, aunque en Australia es posible
realizar estos conteos de manera extraoficial al nivel más bajo).
- Voto alternativo en distritos pluripersonales: cada escaño del distrito es
numerado de forma distinta (escaño “a”, escaño “b”, etc.), y se realiza una
competencia por separado para cada uno de ellos. En este caso, se cuentan las
primeras preferencias para cada candidato en cada escaño. Si es necesario, se
cuentan las segundas preferencias o las subsecuentes de las papeletas de los
candidatos que han sido eliminados.
- Voto único transferible (VUT): Se cuentan sólo las primeras preferencias para
cada candidato. Si es necesario, se cuentan las segundas preferencias y las
subsecuentes de las papeletas de los candidatos que han sido eliminados (estos
escrutinios subsecuentes se realizan a
nivel distrital).
- Sistemas de representación proporcional personalizada: Se cuentan los votos
para cada partido y los votos para cada candidato. Si esta operación no se
puede realizar simultáneamente, entonces se cuentan primero los votos de los
partidos porque éstos son los decisivos.
- Sistemas paralelos: Se cuentan los votos para cada candidato y para cada
partido. Si la operación no se puede realizar simultáneamente, se empieza con
la categoría en la que el número de representantes a elegir sea mayor.
- Sistemas mixtos: En cada distrito, se usará el procedimiento requerido de
escrutinio, dependiendo de qué fórmula electoral se use en el distrito.
¿En dónde se escrutan los
votos?
La
legislación nacional suele determinar a qué nivel de la administración
electoral se lleva a cabo el escrutinio, puede ser a nivel nacional, regional,
provincial, distrital o en las mesas de votación.
La
opción más sencilla es contar los votos en las mesas de votación. Esta opción es
recomendable porque ahí se encuentran los oficiales que recibieron la votación y
no es necesario transportar las urnas de un lugar a otro, cuestión que brinda
más transparencia al escrutinio.
Realizar
el escrutinio en las mesas de votación también tiene un impacto en términos de
oportunidad, ya que los votantes y candidatos están ansiosos por conocer los
resultados.
Los
votos también pueden ser contados en centros de escrutinio a nivel distrital o
nacional.
En
este caso, se requieren medidas de seguridad que garanticen la confianza del
público: las urnas deben ser selladas para que sus contenidos no puedan ser
alterados o vaciados durante su transporte. Es necesario que los votos sean
transportados por oficiales confiables. Siempre que sea posible es conveniente adoptar
la precaución de permitir que los representantes de los partidos viajen en el
vehículo que transporta las urnas. En países políticamente inestables, puede
ser necesaria la protección armada de los vehículos que transportan las urnas y
a los representantes de los partidos.
Aunque
se considera que escrutar los votos en un lugar distinto a las mesas de
votación no es la mejor alternativa, puede haber algunas razones sólidas para
optar por esta solución:
-
Proteger
la secrecía del voto: Si todos los electores, o un número considerable de ellos
vota por el mismo partido o candidato y existe la posibilidad de que se conozca
el sentido de su voto, el hecho de escrutar los votos en otro local, en donde las
papeletas de varias mesas de votación se puedan mezclar, minimizaría la
probabilidad de que eso ocurra.
- Proteger
a los votantes: Si el partido o candidato electo sabe en cuáles mesas de
votación lo apoyaron y en cuáles no, existe el riesgo de que durante su gestión
tome represalias en contra de las zonas que votaron de “forma errónea”.
- Proteger
la cohesión nacional o social: Si los distritos electorales incluyen
comunidades marcadamente diferenciadas por la lengua, la clase social u otro factor, hacer públicos los resultados
para cada zona que integra el distrito puede reflejar claramente las diferencias
entre el electorado. En situaciones políticas muy inestables, esto puede llevar
a la “victimización” de los candidatos de algunos grupos específicos (por
ejemplo, de minorías étnicas ó lingüísticas). Escrutar los votos en un lugar
distinto a las mesas de votación puede contribuir a ocultar tales diferencias
y, se supone que también, a mantener la cohesión nacional y social.
- Razones
materiales: Las mesas de votación pueden estar mal equipadas para escrutar los
votos. Por ejemplo, si están localizadas en áreas descubiertas debido a la
escasez de inmuebles apropiados, o son demasiado precarias como para que las
operaciones se realicen de forma eficiente. Es preferible escrutar los votos en
centros escrutadores más grandes que estén localizados en edificios públicos
(como escuelas u oficinas administrativas) que están mejor ubicadas y
protegidas contra intrusos.
- Distancias:
En países muy pequeños, puede ser más fácil centralizar el escrutinio debido a las
cortas distancias que se tienen que recorrer.
- Asegurar
que las reglas que rigen la validez de los votos sean aplicadas de manera uniforme
y justa: mientras que escrutar los votos para un candidato o partido es una
función relativamente sencilla que no requiere muchas habilidades, la decisión
de validar cada papeleta requiere mayores capacidades. Incluso en algunos
casos, los jueces más capacitados tienen dificultades para ello. Además, las
reglas que rigen la validez del voto pueden ser comprendidas de forma distinta
por varias mesas y/o por el personal escrutador. Se supone que, el hecho de
tomar tales decisiones a nivel nacional o distrital asegura que las reglas sean
aplicadas por personal capacitado y que la ley sea aplicada de manera
consistente, aún en casos dudosos.
- Necesidades
de los sistemas electorales: Si bien la legislación nacional puede diferir
respecto a los sitios para realizar el escrutinio, las fórmulas electorales suelen
imponer mínimas restricciones a los legisladores en este sentido. En otras
palabras, independientemente de la fórmula que se elija, es posible que el
escrutinio se puede realizar en las mesas de votación o en cualquier otro
lugar, siempre y cuando se tenga claro que una cosa es el escrutinio y otra la
determinación del o los ganadores de la elección.
Los
sistemas de voto alternativo (VA) y de voto único transferible (VUT) sólo
imponen una restricción importante respecto al escrutinio de votos: mientras
que el escrutinio de las primeras preferencias puede realizarse en las mesas de
votación, el escrutinio de las segundas preferencias y de cualquier otra
subsecuente debe realizarse a nivel distrital. Esto porque es sólo sobre la
base de las resultados agregados de primeras preferencias en todo el distrito
que se puede determinar si es necesario un conteo de preferencias adicionales
para determinar un ganador.
El
punto crucial para decidir si es necesario o no el conteo y la transferencia
entre candidatos de preferencias adicionales reside en determinar si alguno de
ellos obtuvo la mayoría requerida de las primeras preferencias. Esta decisión sólo
puede tomarse sobre la base de las estadísticas del distrito. Si con las
primeras preferencias se alcanza la mayoría
necesaria, el escrutinio se detiene ahí y otras preferencias jamás serán
escrutadas.
Si pasa lo contrario, corresponderá a los oficiales
electorales de distrito realizar la eliminación del candidato que haya obtenido
el menor número de primeras preferencias y transferir las segundas preferencias
marcadas en estas papeletas a los otros candidatos hasta que uno de ellos
alcance la mayoría o cuota requerida. Esto implica que, bajo los sistemas de
voto alternativo y único transferible, el ganador no es conocido de forma
inmediata. Este es uno de los inconvenientes señalado por los opositores a esta
fórmula.
Requisitos para el escrutinio por tipo de papeleta de votación
Para
explicar y describir los distintos tipos de voto (voto simple, listas abiertas o cerradas), es
necesario considerar tres factores:
Si
los votantes deben hacer una selección ordinal o categórica en la papeleta;
La
estructura de la papeleta;
El
número de cargos a elegirse.
Votos ordinales vs categóricos
El
voto categórico es aquel en donde el elector realiza una elección directa por
un candidato o por una lista de partido. El voto ordinal es aquel en donde se
necesita que el elector indique sus preferencias entre varios candidatos o
partidos numerándolos en orden decreciente (1, 2, 3...).
Los
votos preferenciales ordinales hacen más complejo el proceso de escrutinio. La
regla principal es que sólo las “primeras preferencias” (aquellas, en las que
el nombre de un determinado candidato o lista fueron marcadas en la papeleta
con el número 1) serán escrutadas la noche de la elección, asumiendo que el
escrutinio se realiza inmediatamente después de la votación. Las preferencias
subsecuentes sólo son contadas cuando ningún candidato obtiene la mayoría absoluta
(más del 50%) de las primeras preferencias. En este caso, se elimina al
candidato que obtuvo el menor número de las primeras preferencias y las
segundas preferencias marcadas en sus papeletas se transfieren a los otros
candidatos.
Estructura de la papeleta
La
opción más simple es la que se conoce como “papeleta australiana”, en la que se
incluyen los nombres de todos los candidatos que compiten por un determinado
cargo en una sola papeleta. Otra opción es la papeleta francesa o “sistema de
papeleta y sobre”, en donde hay una papeleta para cada candidato. Para votar,
los electores deben tomar la papeleta del candidato de su preferencia e
introducirla en el sobre que después depositan en la urna.
El
sistema de la “papeleta australiana” es el más fácil de escrutar porque las
papeletas sólo tienen que ser sacadas de la urna, desdoblarse y clasificarse.
Una ventaja adicional de este tipo de papeleta es que es muy sencillo verificar
los resultados después de la elección. Una vez que se termina el escrutinio,
las papeletas marcadas a favor de cada lista o candidato son colocadas en
sobres distintos para que sean archivadas.
Si los resultados de la elección son cuestionados, los sobres se pueden
reabrir en presencia de un juez y volverse a contar. Más aún, las papeletas
rechazadas pueden revisarse para determinar si su rechazo fue correcto.
En
el sistema de papeleta y sobre, el primer paso consiste en contar los sobres cerrados
para determinar el número de votos que se emitieron. Luego se abre cada sobre,
se saca la papeleta y se lee en voz alta nombre del partido o candidato que
recibió el voto mientras un oficial de escrutinio lo registra.
A
partir de este momento, nada distingue a las papeletas que fueron emitidas y la
única evidencia que hay de cuántos votos se emitieron para cada partido o
candidato es la hoja de cálculo que usaron los oficiales de escrutinio, así
como el acta final de votos emitidos. Sólo el acta final tiene valor oficial y se
conserva como certificado. Normalmente se hacen varias copias del acta final.
Si
se llegaran a encontrar cifras divergentes en las actas de alguna mesa de
votación, no habría evidencia concluyente para conocer cuáles datos son
correctos porque las papeletas no se guardan. Aunque se guardaran las papeletas
en sobres sellados, nada distinguiría entre una papeleta que fue contada para
un candidato o partido de otra que no lo fue. Sólo se conservan las papeletas y
sobres que fueron rechazados para anexarlos a las actas de votación.
Este
sistema dificulta a los jueces el recuento de las papeletas de manera
secuencial e incluso determinar cuando una papeleta fue rechazada legalmente.
Por ejemplo, si se rechazó el voto porque el sobre no contenía papeleta alguna,
porque la papeleta se introdujo a la urna sin sobre, o porque el sobre incluía
papeletas de distintos candidatos, la única evidencia que se tendría a aparte de
las actas o minutas del procedimiento de escrutinio en las mesas serían sobres
vacíos y papeletas aisladas.
Algunas
veces la legislación provee una mezcla de ambos esquemas. Se puede solicitar a
los votantes que introduzcan en el sobre la lista de candidatos postulados por
un partido, pero adicionalmente, permitirles que marquen el nombre de uno o varios
candidatos de la lista en lo individual. Este híbrido puede encontrarse en algunos países que emplean el sistema de
representación proporcional y permiten el voto preferencial por algunos
candidatos.
Número de cargos a elegirse
En
muchos países, la elección involucra un solo grupo de cargos a elegir, por
ejemplo, miembros del Parlamento. Esta elección sólo requiere de una papeleta.
Otras
veces se eligen varios cargos al mismo tiempo, como el presidente, miembros del
Parlamento, etc. Normalmente, una elección simultánea plantea problemas
técnicos y políticos. Uno de ellos reside en la opción entre el voto unificado
y el voto dividido. La opción del voto unificado consiste en pedir a los electores
que emitan su voto por un partido, lo cual implica que el voto cuenta para los
candidatos postulados por ese partido para los distintos cargos en disputa. Un
ejemplo extremo de esto es el caso venezolano, en donde el voto emitido por un
partido es válido para todos los candidatos postulados a nivel local, estatal y
nacional. La otra opción es permitir a los electores que emitan un voto
distinto para cada cargo, lo que abre la posibilidad de que puedan votar por
candidatos de distintos partidos para cada uno de los cargos.
Consecuencias
para el escrutinio: cuando se solicita a los electores que emitan un voto unificado,
el escrutinio de votos se simplifica porque sólo se tienen que escrutar las
papeletas emitidas para cada partido. El escrutinio es más complejo cuando los
votantes pueden votar por candidatos de distintos partidos para cada cargo. En este caso se deben separar las hojas
para cada cargo, lo que vuelve lento el escrutinio.
En
esos casos, la utilización de máquinas de votación electrónicas o mecánicas es
una opción que asegura una mayor rapidez en la determinación de los ganadores.
Una
sola papeleta para varios cargos vs. una papeleta para cada cargo. La primera
opción sólo permite el voto unificado mientras que la segunda permite tanto el
voto unificado como el dividido.
Consecuencias para el escrutinio: como ya se
mencionó, si se usan varias papeletas, una para cada cargo, es recomendable que
se impriman en distintos colores para evitar confusión durante el escrutinio.
Esto es particularmente importante si todas las papeletas, independientemente
del cargo al que se refieran, se tienen que introducir en la misma urna. La
mejor opción, es utilizar una urna para cada tipo de elección.
Conversión de votos en escaños
Resumen de las
principales fórmulas
Cuando se trata de elecciones parlamentarias, la
determinación de los ganadores normalmente se realiza a nivel distrital, aunque
también se puede realizar a nivel nacional. Los oficiales electorales más experimentados,
que tienen habilidades técnicas más específicas, son los encargados de aplicar
las fórmulas electorales para transformar los votos en escaños.
Las reglas que rigen la determinación de los ganadores
(la fórmula electoral) pueden ser muy complejas, especialmente si se aplica un
esquema de representación proporcional. Además, determinar a los ganadores es
una responsabilidad política muy importante: cualquier error realizado en este
nivel podría ocasionar una crisis política. Cualquier sospecha de fraude
tendría las mismas consecuencias. Las múltiples fórmulas electorales pueden
dividirse en tres grandes grupos:
- Mayoría-pluralidad
- Representación
proporcional, y
- Sistemas
semiproporcionales.
Por supuesto, cada grupo incluye distintas fórmulas.
Fórmulas de
mayoría
- Mayoría
simple en distritos unipersonales. En esta opción se elige al candidato
con mayor número de votos.
- Mayoría
simple en distritos pluripersonales, sin opción de panachage (voto en bloque por partido): Se elige a los
candidatos de la lista del partido con mayor número de votos.
- Mayoría
en distritos pluripersonales, con panachage
permitido (voto en bloque): En este caso existen dos alternativas para la
emisión del voto:
-
Sin
que haya una contienda para cada escaño: los votantes tienen tantos votos como
escaños a elegir. Se eligen los candidatos que tienen mayor número de votos.
- Se
contiende por cada escaño del distrito, por lo que cada escaño tiene una
denominación distinta (asiento “A”, asiento “B”, etc.). En este caso, se elige
a los candidatos con el mayor número de votos para cada escaño.
- Sistema
de doble ronda en distritos unipersonales: se elige un candidato en la
primera ronda si obtiene la mayoría absoluta de los votos. Si ningún
candidato obtiene la mayoría absoluta, se convoca a segunda ronda en una
fecha posterior. Puede ocurrir que no haya restricción
para los que quieran participar en la segunda ronda, que haya un umbral que
elimine a los candidatos menos votados o que sólo contiendan los dos candidatos
más fuertes. En todo caso, se elige al candidato con mayor número de votos.
- Sistema
de doble ronda en distritos pluripersonales, con listas cerradas y sin panachage: Los electores emiten el
voto por una lista de partido. En la primera ronda, se eligen a los candidatos
de la lista de partido que hayan obtenido una mayoría absoluta votos. Si
ninguna lista de partido obtiene mayoría, se organizará una segunda ronda
en fecha posterior. Puede
ocurrir que no haya restricción para los que quieran participar en la
segunda ronda que exista, un umbral que elimine a las listas de partido menos
votadas o que sólo participen las
listas de partidos más fuertes. En cualquier caso, se elige a los candidatos
de la lista de partido con más votos.
- Sistema
de doble ronda en distritos pluripersonales, con panachage permitido. También es este caso existen dos
alternativas para la emisión de voto:
-
Se
contiende por cada escaño del distrito por lo que cada escaño tiene una
denominación distinta (escaño “A”, escaño “B”, etc.). Los votantes emiten un
voto para cada escaño y se cuentan por separado. Se elige un candidato en la
primera ronda si obtiene la mayoría absoluta de los votos. Si ningún candidato
obtiene la mayoría absoluta, se convoca a segunda ronda en una fecha posterior. Puede ocurrrir que no haya
restricción para los que puedan participar en la segunda ronda, que haya un
umbral que elimine a los candidatos menos votados o que sólo contiendan los dos
candidatos más fuertes. En todo caso, se elige al candidato con el mayor número
de votos.
- Sin
que haya una contienda para cada escaño: los votantes tienen tantos votos como
escaños a elegir. En este caso, se elige a los candidatos que obtienen una
mayoría absoluta de votos. Si quedan escaños por asignar después de la primera
ronda, se celebra una segunda vuelta en la que los electores disponen de un
número de votos análogo al de los escaños pendientes de asignar. Puede ocurrrir que no haya restricción
para quienes quieran participar en la segunda ronda o que haya un umbral que
elimine a los candidatos menos votados.
En todo caso, los electores disponen de un número de votos análogo al de
los escaños pendientes de asignar y se elige a los candidatos con el mayor
número de votos.
- Voto
alternativo en distritos unipersonales; los electores expresan su
preferencia para cada candidato numerándolos en forma decreciente (1, 2,
3, etc.). Es electo el candidato que obtiene la mayoría absoluta de las primeras
preferencias. Si ningún candidato obtiene la mayoría absoluta de las
primeras preferencias, se elimina al candidato menos votado y las segundas
preferencias de sus papeletas se transfieren a los candidatos marcados
como segunda opción. Si es necesario, este proceso se repite hasta que
algún candidato obtenga la mayoría absoluta de votos.
- Voto
alternativo en distritos pluripersonales; Se numera cada escaño de
distinta forma (escaño “A”, escaño “B”, etc.) y se compite por separado
por cada uno de ellos. Los electores expresan sus preferencias para cada
candidato numerándolos en forma decreciente (1, 2, 3...). Se escrutan los
votos para cada escaño distribuyendo, de ser el caso, las preferencias subsecuentes y los
miembros son electos como si se tratase de un escaño unipersonal con voto
alternativo (ver el párrafo anterior).
Sistemas semi
proporcionales
- Voto
limitado: se aplica en distritos pluripersonales. Los electores disponen
de un número de votos menor que el
de escaños en disputa. Son electos los candidatos que obtienen el mayor
número de votos.
- Voto
único no transferible: se aplica en distritos pluripersonales. Es igual
que el de voto limitado sólo que los votantes emiten un solo voto,
independientemente del número de escaños en disputa.
- Sistemas
paralelos: Estos sistemas combinan la elección de algunos miembros electos
por mayoría simple o absoluta en distritos unipersonales con la de otros
por representación proporcional. Tanto la pluralidad (o mayoría) como la
representación proporcional son aplicados en todo el país. Los sistemas
operan de forma independiente. Los escaños de representación proporcional se
distribuyen sin considerar los resultados de las elecciones por mayoría.
- Sistemas
paralelos complementarios: En este tipo de mezcla, en algunos distritos
del país se utiliza una fórmula de mayoría o pluralidad, mientras que en
otros se usa la representación proporcional, pero en todo caso, no se aplica
la misma fórmula en todo el país.
Representación
proporcional en distritos pluripersonales
- Representación
proporcional con listas cerradas, sin panachage
entre listas: el partido determina el orden de los candidatos en la lista.
Los electores emiten su voto por uno de los partidos. Los escaños se
distribuyen en proporción a los votos emitidos para cada partido. Los
escaños le corresponden a los candidatos de acuerdo con su orden de
aparición en la lista.
- Listas
de representación proporcional con panachage:
los votantes tienen tantos votos como escaños en disputa. Los electores
distribuyen sus votos entre los candidatos de su preferencia
independientemente de la lista a la que pertenezcan. Se suman los votos
recibidos por cada candidato y los escaños se le asignan a los más
votados. También se puede emitir un solo voto por una lista de partido, lo
que implica que le corresponde un voto a cada uno de los candidatos.
- Listas
de representación proporcional con voto preferencial para candidatos de la
lista: comprende distintas variables que tienen como principio general el hecho
de que los electores votan por un partido, pero tienen la opción de
expresar su preferencia por uno o varios de los candidatos de esa lista,
incluso, en algunos casos, de indicar los candidatos que no son de su
agrado. La legislación de algunos países estipula que los votos
preferenciales para los candidatos no sean considerados si no alcanzan
cierto porcentaje de los votos emitidos para el partido (por ejemplo un 10%)
y, consecuentemente, los escaños le son asignados a los candidatos de
acuerdo a su posición en la lista del partido. Se pueden producir al menos cinco
variantes:
- Escenario
A: los electores sólo pueden votar por un candidato. Se sobre entiende que el
voto también le corresponde al partido que postuló a dicho candidato. En primer
lugar, los escaños se distribuyen entre los partidos de acuerdo con el número
de votos que sumaron todos sus candidatos en lo individual. Después, dentro de
cada partido, los escaños se le asignan a los candidatos que obtuvieron el
mayor número de votos.
- Escenario
B: la mecánica es análoga a la del escenario anterior, los electores votan por
un candidato y los escaños se distribuyen entre los partidos de acuerdo con el
total de votos individuales que obtuvieron. Sin embargo, difiere a partir del criterio de
asignación de los escaños al interior de cada partido. En este caso se calcula
una “cuota”, que resulta de dividir el número de votos que recibió el partido
entre el número de escaños que le correspondieron. Se elige a los candidatos
cuyo número de votos sea igual o mayor al de la cuota establecida. El excedente de votos obtenidos por
estos candidatos en relación a la cuota se transfiere a los otros candidatos de
acuerdo con el orden en que aparecen en la lista. Sin embargo, cuando se efectúa
la transferencia se les da prioridad a los candidatos que hayan obtenido más de
la mitad de la cuota requerida, independientemente de su posición en la lista.
El resto de los candidatos permanecen en el orden en el que aparecían originalmente
en las papeletas. Al concluir la transferencia, se prepara una lista corregida
y los escaños se asignan a los candidatos de acuerdo con el nuevo orden de
presentación.
- Escenario
C: los electores pueden votar ya sea por una lista de partido o por el
candidato de una lista. Los escaños se distribuyen entre los partidos de
acuerdo con el número de votos emitidos por la lista en su conjunto y para cada
uno de sus candidatos. Para efectuar la
asignación dentro de cada partido se determina un número de elegibilidad que
resulta de dividir el número total de
votos obtenidos por la lista de partido y sus candidatos en lo individual entre
el número de escaños ganados por el partido más uno. Como se considera que los votos
emitidos para la lista de partido indican que el elector está de acuerdo con el
orden de presentación de los candidatos, los votos del partido se transfieren al
primer candidato de la lista y se suman a sus votos personales. Si hay votos de
partido excedentes (por encima del número de elegibilidad), se transfieren al
segundo candidato de la lista y así sucesivamente hasta distribuir todos los
votos de partido entre los candidatos individuales. Por último, los escaños se
le asignan a los candidatos con la mayor suma de votos de partido e
individuales.
- Escenario
D: los electores deben votar por una lista de partido y, adicionalmente, por
uno o varios de los candidatos de la lista. En este escenario primero se distribuyen los
escaños entre los partidos sobre la base de los votos obtenidos por cada uno de
ellos. Después, dentro de cada lista, los escaños se destinan a los candidatos que
obtuvieron el mayor número de votos personales, siempre y cuando al menos el
10% de los votos emitidos por el partido incluyan votos y preferencias personales.
Si no se cumple con este requisito, los escaños se distribuyen entre los
candidatos de acuerdo con el orden en que aparecen en la lista.
- Escenario
E: los electores deben votar por una lista de partido. Adicionalmente, pueden
indicar su preferencia por uno de los candidatos de la lista o también tachar su
nombre en señal de desaprobación. En este escenario, primero se distribuyen los
escaños entre los partidos sobre la base de los votos recibidos. Después se
suman los votos preferenciales o personales obtenidos por cada candidato, pero
se le resta un número equivalente al de las papeletas en las que sus nombres
fueron tachados. Después de concluir estos cálculos, los escaños se
distribuyen entre los candidatos que
obtuvieron el mayor número de votos.
- Voto
único transferible: Los electores expresan sus preferencias por los
distintos candidatos numerándolos consecutivamente (1, 2, 3, etc.). Se cuenta
el número de primeras preferencias que obtuvo cada candidato. Después, se determina
una cuota dividiendo el número total de votos emitidos para todos los
candidatos de primera preferencia
entre el número de escaños del distrito más uno. En primer lugar, se elige
a los candidatos que obtuvieron un número de votos de primera preferencia superior
a la cuota. Si quedan escaños por distribuir, las segundas preferencias de
las papeletas pertenecientes a los candidatos elegidos son transferidas a los
candidatos correspondientes. Si después de dicha operación aún quedan
escaños por distribuir, se elimina a los candidatos con el menor número de
preferencias y las segundas preferencias de sus papeletas se transfieren a
los candidatos correspondientes hasta asignar la totalidad de los escaños
disponibles.
- Sistemas
de RP personalizada. Este sistema también combina la elección de
representantes por algún principio de mayoría en distrito uninominales con
alguna fórmula de RP en distritos pluripersonales. Tanto los métodos de
pluralidad (o mayoría) como los de representación proporcional se aplican
a lo largo del país. Sin embargo, los escaños de representación
proporcional son distribuidos para asegurar que cada partido obtenga un
número de escaños proporcional al del porcentaje de votación que haya
recibido.
Diferentes tipos y requerimientos del escrutinio de votos
En
esta sección se examinan, por un lado, las variantes que existen sobre el lugar
para realizar el escrutinio (ya sea en la mesa de votación o en los centros de
escrutinio) y, por el otro lado, se explican las diferencias que conlleva el
método seleccionado para realizar el escrutinio.
¿En dónde se realiza el
escrutinio?
El
escrutinio de votos se puede realizar en cualquiera de los siguientes lugares:
- En
la mesa de votación,
- En
centros de escrutinio y
- En
una combinación entre mesas de votación y centros de escrutinio.
La
tendencia general en muchos países es escrutar los votos en las mesas de votación
en lugar de transportarlos a un local central de escrutinio. Este método aumenta
la transparencia porque no existe la necesidad de transportar las urnas de un
lugar a otro, cuestión que evita que se genere la percepción de que las urnas
pueden alterarse durante su traslado. Otra ventaja es que agiliza el escrutinio
porque evita los retrasos que conlleva el transporte y la entrega de las urnas.
Realizar el escrutinio en centros de escrutinio puede resultar más económico
porque se necesita reclutar y capacitar menos personal.
Sin
embargo, en países que son propensos al fraude electoral, realizar el
escrutinio en centros puede ser percibido como un riesgo de que las urnas sean
alteradas durante el tiempo en que se les traslada de las mesas de votación a los centros de
escrutinio.
Algunos
países utilizan una combinación de ambos lugares para realizar el escrutinio,
dando al organismo electoral la capacidad de decidir cuándo es oportuno
escrutar los votos de algunas mesas de votación en centros de escrutinio.
Una
razón importante para trasladar los votos de una mesa de votación a un centro
de escrutinio puede ser el que la mesa esté ubicada en un área políticamente
volátil y que, una vez anunciados los
resultados, resultaría difícil que las fuerzas de seguridad le brindaran la protección
debida al personal de las mesas.
Cómo se realiza la votación
Cada
país determina en su legislación el método de escrutinio que se emprenderá. Las
prácticas más recomendables generalmente requieren que el escrutinio integre
los siguientes elementos:
- Verificación
y conciliación de los votos, así como de otros materiales de votación,
- Clasificación
de los votos apilándolos en columnas que representen los distintos partidos
políticos, candidatos u opciones, en el caso de referendos
- Llenado
de las hojas o actas de resultados,
- Captura
de los resultados y/o
- Anuncio
de los resultados.
Cada
país determina cuáles son los elementos que considera pertinente incluir en el
escrutinio, así como el procedimiento que se dará a cada uno de ellos.
Algunos
países prefieren realizar el escrutinio de forma manual, otros optan por un
proceso automatizado y algunos otros pueden utilizar una combinación de los dos
métodos anteriores, por ejemplo, cuando los votos se cuentan manualmente, pero
los resultados son capturados y transmitidos a un punto central de forma electrónica.
Es
importante que el método de escrutinio que se escoja mantenga la integridad del
proceso electoral. Un error común es que los directivos y administradores electorales
no presten la atención necesaria al escrutinio, mientras que éste es un
elemento fundamental del proceso electoral ya que es el área más vulnerable para
el fraude y la manipulación.
El
proceso de escrutinio es muy importante porque determina al ganador de la
elección y si el organismo electoral no conduce el proceso de una forma
transparente, puede ser percibido como fraudulento tanto por la opinión pública
como por los observadores nacionales e internacionales.
Es
necesario que a lo largo de cada etapa del proceso de escrutinio se apliquen
una serie de medidas que aseguren la integridad del proceso y que, de ser el
caso, permitan que los partidos y candidatos presenten quejas e impugnaciones.
El establecimiento de medidas de seguridad resulta vital para que el proceso de
escrutinio se efectúe de manera reflexiva, profesional y efectiva.
Diferencias en términos del lugar donde se realiza el escrutinio
El
escrutinio de votos puede realizarse en el mismo lugar en donde se llevó a cabo
la votación (mesa de votación) o en un local de escrutinio, ya sea a nivel municipal,
distrital o regional. En algunas jurisdicciones todo el escrutinio se realiza a
nivel nacional.
Ventajas de escrutar en las
mesas de votación
Las
ventajas principales que conlleva escrutar los votos en las mesas de votación se
producen en términos de rapidez, costo-efectividad y transparencia. Como el
escrutinio de votos se puede iniciar tan pronto como termina la votación, los
resultados preliminares se pueden hacer públicos más rápido de lo que se harían
en un centro de escrutinio. Para tener una idea, el escrutinio de cuatrocientos
votos emitidos de manera categórica, puede tomar menos de dos horas. El
personal involucrado en todo el proceso es más reducido, ya que son las mismas
personas las que reciben, escrutan y transportan los votos a las oficinas
locales.
Todo
ello también disminuye la presión logística, elimina la necesidad de ubicar
centros de escrutinio, de contratar y capacitar personal adicional, así como de
desarrollar o conseguir materiales específicos. Además, las necesidades físicas
son casi idénticas a las que se emplean para la votación: mesas, sillas,
formatos, lápices, calculadoras, etc.
Toda
vez que las urnas se conservan en el mismo lugar en el que se realizó la
votación, es más fácil que los mismos oficiales de las mesas de votación, los observadores
nacionales e internacionales, los representantes de partido y candidatos presencien
todo el proceso.
Lo
anterior facilita la supervisión por parte de la persona que está a cargo de la
mesa de votación. El escrutinio en las mesas promueve indirectamente la participación
de la población porque el proceso se lleva a cabo cerca de sus hogares, cuestión
que hace más tangibles los resultados. El proceso tiende así a ser considerado
como accesible, abierto y legítimo por la opinión pública.
Este
método no sólo fomenta la transparencia sino que aumenta la confianza pública
en el proceso, especialmente si los oficiales de las mesas de votación realizan
sus deberes en la misma zona en donde viven.
No
hay necesidad de transportar las urnas de la mesa de votación a un centro de
escrutinio. La integridad del proceso de votación y escrutinio puede verse
gravemente comprometida si se tiene la percepción de que las urnas pudieron
haber sido alteradas durante su traslado al centro de escrutinio.
Aunque
las posibilidades de fraude siempre existen, es más fácil desarrollar medidas
de seguridad para prevenirlo cuando se escruten los votos en las mesas de
votación y los resultados se transmiten por duplicado a las oficinas locales.
Desventajas
Una
desventaja de escrutar los votos en las mesas de votación es la larga jornada
de trabajo que tienen que laborar los involucrados en el proceso. Es común que
la votación abra a las 6 de la mañana y cierre a las 8 de la noche o más tarde,
a lo que sigue un proceso de escrutinio de dos horas o más. Esto significaría
un extenuante día de trabajo para los oficiales de votación y de escrutinio.
Como
es habitual que durante la jornada electoral no se permita que el personal
abandone las mesas de votación, esto aumenta la posibilidad de que se puedan
cometer errores cuando llega el momento de escrutar los votos y de llenar los
formatos o actas correspondientes. Para evitarlo, se recomienda que el personal
sea provisto de alimento, agua y facilidades sanitarias.
En
términos de seguridad, es más difícil asegurar la protección de muchas mesas de
votación que de uno o varios centros de escrutinio. Esta puede ser una cuestión
importante en elecciones altamente competidas que se realizan en áreas
violentas o muy politizadas. Sin embargo, puede suceder que este factor no sea tan
importante si la seguridad está garantizada para los días de votación.
La
presencia de líderes de la comunidad con un fuerte perfil político podría
resultar intimidante para el personal de las mesas durante el escrutinio.
En
algunas circunstancias, el escrutinio en las mesas de votación podría afectar la
secrecía del voto, una vez que se dan a conocer los resultados. Los partidos políticos
podrían intimidar o amenazar a los electores de una mesa de votación si saben
que casi todos los votaron de una forma determinada. Este factor puede
minimizarse pero no eliminarse del todo con el uso de centros de escrutinio a
nivel distrital.
Existe
el riesgo de que los criterios para rechazar los votos y reportar los
resultados sean inconsistentes entre las mesas de votación. Las probabilidades
de que esto ocurra disminuyen cuando se brinda una capacitación efectiva y
detallada.
Se
requieren sistemas de comunicación confiables para transmitir las actas de
resultados de las mesas de votación a las sedes centrales. Dependiendo del
número de mesas de votación que se tenga, la oficina local necesitará que la
capacidad de su sistema de comunicación le permita manejar los resultados de
varias mesas al mismo tiempo. Si ocurriera una falla de sistema los resultados
se retrasarían.
Lo
anterior afectaría la velocidad para publicar los resultados, cuestión que
podría generar incertidumbre en el ambiente político. En algunos países en
donde los sistemas de telecomunicación no están bien desarrollados, esto podría
ocasionar desconfianza en el sistema y acusaciones de fraude o manipulación.
Escrutar en centros de
escrutinio
En
algunos casos el escrutinio se lleva a cabo en centros de escrutinio. Existen
varios fundamentos para la instalación de centros de escrutinio que responden a
diferentes situaciones, como las siguientes:
- Cuando
las mesas de votación no están equipadas apropiadamente para el escrutinio;
- Cuando
hay pocos representantes de partido y candidatos u observadores disponibles
para supervisar el escrutinio en un gran número de mesas;
- Cuando
la forma de votar es tan compleja que provoca que el escrutinio tome mucho
tiempo y resulte tan complicado de manejar para los oficiales de las mesas que
resulte preferible utilizar al personal especialmente capacitado, así como las
facilidades que puede ofrecer un centro escrutador. Un sistema de votación complicado
puede ser aquel en donde el elector tiene que responder varias preguntas en la
misma papeleta o aquel en que tiene que priorizar o enumerar sus preferencias.
- Cuando
se puede comprometer la secrecía del voto de un individuo porque se anuncian
los resultados de una mesa de votación que tiene pocos electores.
- Cuando
se tiene que salvaguardar la secrecía del voto de una comunidad debido a
amenazas de violencia o intimidación en situaciones políticas muy volátiles.
- Cuando
las medidas de seguridad son tales que es más fácil proteger un pequeño número
de centros escrutadores en lugar de un gran número de mesas de votación.
- Cuando
un sistema de escrutinio mecánico o computarizado requiere estar centralizado.
Cuando
se mezclan los votos de dos o más mesas en un centro de escrutinio y se
publican los resultados agregados de los centros de escrutinio en lugar de los
resultados particulares de las mesas de votación será más difícil que se pueda determinar
la afiliación política de las comunidades. Esta medida puede ayudar a proteger
la secrecía del patrón de votación, especialmente en las pequeñas comunidades
(donde normalmente los votos son escrutados por mesa de votación, pero utilizar
la opción de los centros de escrutinio ofrece la posibilidad de mezclarlos).
Aún
en los países en donde el escrutinio se realiza predominantemente en las mesas
de votación, utilizar uno o varios centros de escrutinio puede facilitar la
administración de cierto tipo de votos, por ejemplo los votos emitidos por
miembros de las fuerzas armadas, personal diplomático, refugiados, presos o
electores que residen fuera de su distrito electoral, que pueden provenir de
varias mesas, tanto locales como del extranjero, o directamente de los
electores (por correo). Dichos votos pueden remitirse a los centros de
escrutinio adecuados y sumarse a los votos ordinarios ya contabilizados, haciendo
que el escrutinio sea más fácil de organizar y que sea más sencillo mantener la
secrecía de los electores en el extranjero.
Pueden
existir varios centros o un solo centro nacional de escrutinio. El límite para
el nivel de centralización será el nivel en el que los votos se traduzcan en
escaños legislativos. En un sistema de mayoría, el centro de escrutinio debe ubicarse
en el nivel distrital (por ejemplo en el ayuntamiento) pero no a nivel
nacional. En un sistema de representación proporcional basado en listas
regionales, el centro de escrutinio no deberá estar más centralizado que la
región en la que se basa la lista.
Diferencias en términos de cómo se realiza el escrutinio
Independientemente
del método que se use para escrutar los votos, ya sea manual o automatizado, es
recomendable que cualquier procedimiento de escrutinio comprenda los siguientes
elementos:
-
Verificación
y conciliación de los votos y de los materiales de la votación.
- Clasificación
de las papeletas en pilas que representen a los partidos políticos, candidatos
y en caso de referéndum, las opciones.
- Llenado
de las actas de resultados.
-
Captura
de los resultados.
-
Anuncio
de los resultados.
Verificación
- Consiste
en registrar el número de papeletas que no fueron utilizadas o que fueron
estropeadas por los electores. (Las papeletas estropeadas son aquellas que fueron
marcadas incorrectamente por el elector y, de ser el caso, sustituidas por
otras nuevas o aquellas que presentan algún error de impresión, daño físico o
que fueron marcadas de tal forma que pueden ser identificadas como procedentes
de un determinado elector y, consecuentemente, no garantizan la secrecía del
voto).
- Determinar el número de electores que
emitieron su voto de acuerdo con la lista de electores;
- Abrir las urnas y contar el número de votos;
- Conciliar el número de votos en la urna
con el número de votos de acuerdo a la lista de electores u otro registro del
número de personas que emitieron su voto.
Clasificación
Los
votos se clasifican de acuerdo con los partidos políticos o candidatos (o de
acuerdo con las opciones, en caso de referendos).
En
algunos lugares los representantes de partidos y candidatos tienen la
oportunidad de objetar la clasificación, solicitándolo al oficial encargado del
escrutinio, ya sea de forma verbal o escrita, según lo prescriba la
legislación. El oficial encargado del escrutinio tendrá entonces que determinar
cómo se resolverá la objeción (ver Criterios para determinar
cuando los votos se deben contar como válidos).
Conteo
Los
oficiales de escrutinio contarán el número de votos emitidos por cada partido o
candidato.
En
algunos lugares, los representantes de partidos y candidatos tienen la
oportunidad de objetar el conteo dirigiéndose al oficial de conteo que esté a
cargo ya sea de forma verbal o escrita, según lo prescriba la legislación. El oficial
a cargo deberá determinar cómo se procede con la objeción.
El
oficial separará los votos cuestionados y determinará su aceptación o rechazo
de acuerdo a las reglas vigentes (ver Criterios para
determinar cuando los votos se deben contar como válidos).
Llenado de las actas y
captura de los resultados
En
primera instancia, se llena y firma el acta de la votación u hoja de resultados
para trasmitirla a la oficina local antes de que los resultados sean
transmitidos a nivel regional o nacional. Es recomendable que se permita que los
representantes de partidos y los observadores nacionales e internacionales copien
los resultados.
No
hay interrupción en el proceso hasta que el acta de resultados de las mesas de
votación se hace pública y se envía a la oficina central del organismo electoral.
Una vez que se termina el proceso de escrutinio, los materiales electorales son
llevados a una oficina local para almacenarles de forma segura.
Los
resultados provisionales también son enviados al nivel nacional para su
publicación. Es conveniente adoptar medidas y procedimientos especiales durante
el escrutinio a fin de prever y atender debidamente cualquier impugnación de
los resultados.
Como
en todos los aspectos de la elección, existen consideraciones administrativas
que se relacionan directa o indirectamente con el escrutinio en las mesas de
votación. Cada componente del procedimiento tiene sus propias particularidades.
Es
conveniente que los representantes de partidos y candidatos tengan la posibilidad
de revisar los votos y, en caso de que no concuerden con la decisión del oficial
de escrutinio, se les permita presentar objeciones formales que puedan ser la
base para impugnar los resultados del escrutinio.
Se
pueden utilizar hojas de cálculo para registrar todos los votos válidos así
como los votos anulados y las papeletas estropeadas. Todos los votos son
contados y ninguno es destruido. Es recomendable que se realice una última
rectificación y conciliación del escrutinio antes de llenar el acta de
votación.
La
urna se vuelve a sellar (con el nuevo número de sello debidamente certificado
por los representantes de partidos, candidatos y observadores) y la
documentación del escrutinio puede introducirse o adjuntarse a la urna en un
sobre por separado.
Es
conveniente los representantes de partidos y candidatos tengan la oportunidad
de pegar su sello o estampar su firma en las urnas reselladas.
Los
oficiales de escrutinio transmitirán los resultados del acta de votación a las
oficinas locales/nacionales del organismo electoral por vía telefónica u otros
medios. Si los representantes de partidos y candidatos o los observadores
presencian la operación y la ley lo permite, es recomendable que puedan tener
acceso a una copia del acta.
Cuando
se finaliza el escrutinio en las mesas de votación, todos los materiales
electorales deben ser transportados a un almacén local seguro. Porque en caso
de que se realice un recuento todos los documentos serán necesarios, por eso es
muy importante tomar precauciones y sellar el contenido de las urnas.
La
oficina local/nacional del organismo electoral sumará los resultados que le
transmitieron todas las mesas de votación de los distritos electorales, así
como los derivados de cualquier procedimiento especial de votación, como la
votación anticipada o en unidades móviles.
Se
recomienda que los resultados preliminares incluyan todo tipo de votos para
evitar discrepancias entre los resultados preliminares y los finales. Además,
es conveniente que tan pronto como estén disponibles los resultados, éstos sean
colocados en una pared, pizarrón u hoja de cálculo y que éstos precisen la
votación que obtuvo cada partido o candidato.
Los
resultados preliminares no oficiales deben publicarse lo más pronto posible.
Esto es realizado frecuentemente por los medios de comunicación o por los
partidos políticos, dejando al organismo electoral el anuncio de los resultados
finales.
En
los días que siguen al anuncio de los resultados preliminares, el organismo electoral
efectuará el escrutinio final y preparará los resultados oficiales. Si los
resultados son cuestionados, se tendrán que realizar procedimientos adicionales.
¿Escrutinio manual o
automatizado o una combinación de ambos?
Aunque
el escrutinio manual de las papeletas sigue siendo el método más usado, muchos
países están optando por usar métodos automatizados de votación y escrutinio ya
que resultan más efectivos y accesibles.
La
tecnología automatizada puede resultar más barata, rápida y precisa que el escrutinio
manual.
También
puede mejorar el proceso democrático haciendo más fácil el escrutinio de
sistemas electorales complejos.
Se
pueden utilizar los avances tecnológicos para reemplazar las papeletas
convencionales. El uso de mecanismos electrónicos o mecánicos para el voto
directo o de máquinas lectoras de votos, puede eliminar la necesidad de
escrutar los votos manualmente, aumentando considerablemente la velocidad del
proceso.
Frecuentemente se utiliza la tecnología informática para
contar los resultados del escrutinio manual y para elaborar resúmenes de los
niveles de mesa de votación, regional y nacional. Los productos estandarizados
de software para oficina, como son las hojas de cálculo o las bases de datos,
sirven para agregar conteos individuales y presentar resúmenes totales y varios
reportes, ya sea en formato electrónico o en papel. Los sistemas computarizados
de escrutinio de votos requieren de cuidados especiales para funcionar de
manera adecuada y precisa. Los errores en cálculos o en la captura de datos,
así como la pérdida de información pueden poner en peligro el desarrollo de la
elección.
Se deben realizar exámenes rigurosos a los sistemas
electrónicos para asegurar que trabajen impecablemente, aún cuando sólo se
planee usarlos para recopilar resultados preliminares o se usen por poco
tiempo.
Es conveniente que los formatos de captura de datos se
diseñen de forma tal que minimicen errores y faciliten el proceso de captura.
Es muy común que se diseñen formatos de captura que repliquen el formato de la
pantalla. Resulta muy importante que el entrenamiento de las personas que
llenarán manualmente los formularios haga hincapié en la importancia que tienen
la exactitud aritmética y la legibilidad del proceso.
Como en cualquier proceso de escrutinio, resulta vital
que también en los sistemas computarizados se integren mecanismos de control y
revisión. Es conveniente instalar mecanismos de control auditable para
monitorear el progreso del escrutinio. Las estadísticas del balance deben usarse
para revisar que los resultados de salida sean consistentes con los de entrada.
Un
mecanismo de control podría consistir en que, por ejemplo, no se pudiera calcular
la votación total para cualquier nivel que fuera más alta que el número de
papeletas expedidas a los votantes para dicho nivel.
Se
recomienda que la captura de datos en cualquier sistema computarizado siempre
se compare con los datos de entrada originales. Esto puede realizarse
comparando las estadísticas después de que se introdujeron los datos con los
documentos de entrada, o capturando cada dato dos veces, usando distintos
empleados para producir un escrutinio paralelo.
Resulta
muy recomendable que cualquier sistema computarizado de conteo de votos cuente
con planes de contingencia. La información debe respaldarse regularmente (y almacenarse
en un sitio distinto, si el escrutinio
continúa por algún tiempo). Es muy importante que se disponga de equipo
automatizado de emergencia para utilizarlo en caso de que se de produzca una
falla en el sistema original.
Cuando se utiliza un servidor de red, se acostumbra
tener un servidor de reserva que pueda sustituir al principal en caso de que
falle. También se recomienda que se disponga de técnicos especialistas en la
materia que se ocupen de los problemas que surjan. Aún en los países más
desarrollados, es muy útil que se disponga de equipos de reserva o alternos de
suministro eléctrico que protejan al sistema contra un fallo en el servicio
convencional de suministro eléctrico.
El suministro eléctrico debe estar protegido contra
aumentos de energía que puedan modificar o destruir los archivos de la
computadora. Es muy importante que no se omitan
pasos sencillos que pueden
evitarle serios problemas al proceso, como guardar regularmente los datos de la
memoria RAM en el disco duro de la computadora.
Es muy ventajoso para el proceso que se prevean los
peores escenarios, con el objetivo de tener medidas de contingencia
preparadas. Si el sistema falla y es
imposible recuperarle, es prudente que se pueda cambiar inmediatamente a un
sistema manual. Las calculadoras portátiles constituyen un mecanismo de
emergencia muy valioso.
Criterios y procedimientos básicos para el escrutinio
En
toda jurisdicción existen criterios básicos y procedimientos específicos para
el escrutinio de la votación que el organismo electoral tiene que adoptar y
aplicar para asegurar que el escrutinio sea preciso y refleje fielmente los
votos emitidos por los electores.
Simplicidad del sistema de
escrutinio
Las
reglas del escrutinio deben ser claras, conocidas por anticipado y entendidas
por todos los involucrados en la elección, incluidos los oficiales electorales, el público en general, los
partidos políticos, los candidatos, las ONGs, y los observadores nacionales e
internacionales.
Adicionalmente,
algunos países han adoptado procedimientos legales que tienen que observarse
durante el proceso de escrutinio. También es deseable que la información y
programas de capacitación sobre el escrutinio les sean provistos a todos los
participantes del proceso electoral, esto incluye a los oficiales de escrutinio,
a los oficiales electorales, a los partidos políticos, a los candidatos, a los observadores
nacionales e internacionales y a los medios de comunicación.
Las
reglas del escrutinio, incluyendo los criterios para rechazar votos, deben ser
claras, acordadas o conocidas por todos los contendientes por anticipado y
entendidas por todos los involucrados en la elección, incluyendo a los
oficiales electorales, los partidos
políticos, los candidatos, las ONG, los observadores nacionales e
internacionales y el público en general.
Pesos y contrapesos en el
sistema de escrutinio de votos
Es
muy importante que cada etapa del proceso de escrutinio se realice con
responsabilidad y permita la rendición de cuentas. A nivel nacional, el organismo
electoral debe ser rendir cuentas. Al nivel distrital, puede ser el oficial
superior del organismo electoral.
En
las mesas de votación los oficiales de las mesas deben ser responsables de la
votación y del escrutinio. También es importante que se cuente con
procedimientos de quejas e impugnaciones claramente definidos. Se aconseja que se
creen estructuras que tengan la autoridad y facultades necesarias para atender
las quejas e impugnaciones. Estas pueden comprender comités de vinculación con
los partidos políticos, así como normas y organismos para la resolución de
conflictos.
Tanto
los observadores nacionales e internacionales como los medios de comunicación pueden
jugar un papel muy importante en la supervisión de los procesos de escrutinio, ya
que pueden crear una percepción general de que el escrutinio se está realizando
de una forma transparente y abierta. Para asegurar la rendición de cuentas es
muy importante que se tengan registros auditables.
Personal competente y bien
capacitado
El
éxito del escrutinio descansa en la capacidad, en el profesionalismo y en la conducta
no partidista de los oficiales de escrutinio. Una práctica exitosa requiere que
el personal de escrutinio se someta a un proceso riguroso de reclutamiento y
capacitación.
Es
importante que se recluten hombres y mujeres por igual de acuerdo a su
habilidad para manejar sus deberes de una forma imparcial y profesional. Otros
criterios pueden ser el manejo de por lo menos uno de los idiomas locales y que
se cuente con experiencia electoral previa.
En
un país que está saliendo de un conflicto, es muy probable que dichos
requisitos sean inapropiados, siendo más conveniente que se reclute a gente
externa para que funja como oficial de escrutinio y como personal de las mesas
de votación. Algunas jurisdicciones requieren que el personal de las mesas de
votación esté registrado como elector o que viva en el mismo distrito electoral
en donde trabajará el día de la elección. Estos criterios para reclutar
personal tienen que publicarse y darse a conocer a todos los candidatos y
partidos políticos para reafirmar la transparencia del proceso.
La
legislación electoral también puede restringir el tipo de personas que pueden
ser contratadas como personal de escrutinio. En algunas jurisdicciones, el
personal de escrutinio es designado por los partidos políticos en proporción al
número de votos o escaños que ganaron en la elección previa.
Los
partidos preparan listas con los nombres de las personas que consideran aptas para
ejercer el cargo de oficial responsable de las elecciones locales. Es necesario
que los oficiales nombrados por un partido político pero designados por el organismo
electoral se comprometan a realizar sus deberes de una forma neutral y no
partidaria.
El
nivel de capacitación que se imparte al personal de las mesas y/o escrutinio variará
de acuerdo a las condiciones locales y su experiencia en el puesto. Los
oficiales electorales locales, los directivos electorales a cargo del
escrutinio y de los centros de escrutinio, normalmente reciben una capacitación
más detallada que los oficiales con menores responsabilidades o jerarquía.
Es
necesario que los oficiales con mayores responsabilidades estén bien
capacitados antes del día de la elección. Idealmente, los oficiales con menor
jerarquía tienen que recibir capacitación
antes de la jornada electoral y una pequeña sesión adicional el mismo día de
las elecciones, antes de que inicie la votación.
Es recomendable que cuando los oficiales de las mesas de
votación también se encarguen de realizar el escrutinio, se les dé la
capacitación para el escrutinio junto con la capacitación para la votación. El entrenamiento típico para los oficiales
superiores incluye capacitación cara a cara dirigida por un instructor
calificado, apoyos audiovisuales (si están disponibles), manuales de
entrenamiento y ejercicios de simulación.
En algunos casos, el personal de las mesas de votación
recibe manuales con ejercicios para completar en casa antes de asistir al
entrenamiento. Los oficiales subalternos pueden recibir el mismo entrenamiento,
o pueden ser capacitados por sus supervisores una vez que éstos han sido
instruidos.
Para ayudar al personal a que visualice integralmente el
proceso de escrutinio, y se puedan despejar todas las dudas sobre el conteo de los votos o el
llenado de las actas, puede ser muy útil que se realicen ejercicios de
simulación.
Sería ideal que la asistencia a la capacitación fuera
un requisito obligatorio para emplear al personal de las mesas de votación y/o de
escrutinio. Con el objetivo de motivar a la gente para que asista a la
capacitación, es usual que se les de una remuneración que sirva como incentivo.
En algunos países se contratan capacitadores
profesionales para dirigir las sesiones de capacitación en lugar de usar
oficiales electorales locales. Algunas veces, un pequeño grupo de capacitadores
profesionales entrena a otros capacitadotes que luego se encargan de realizar el trabajo de
campo requerido para entrenar al personal de las mesas de votación y de
escrutinio en representación del organismo electoral.
Procedimientos
de impugnación y revisión
Es muy importante que además de poder objetar las
decisiones de los oficiales durante todo el proceso de escrutinio, los representantes
de los partidos políticos y los candidatos también tengan la oportunidad de impugnar
sus decisiones ante las instancias o autoridades de mayor jerarquía.
La legislación debe contemplar mecanismos de
impugnación y revisión ante la instancia de más jerarquía del organismo
electoral, los cuales se tengan que resolver dentro de un período determinado y
cuya resolución se comunique de inmediato a la persona que presentó la
impugnación o revisión.
Es posible que exista la posibilidad de que una
impugnación a la decisión del organismo electoral se pueda realizar en segunda
instancia ante una corte de justicia o un tribunal especial, como podría ser un
tribunal electoral que cuente con jueces calificados y no partidarios.
En un ambiente político muy competido, la legislación
puede estipular el período en el que se debe emitir una resolución. Si la
legislación permite un período indefinido, es muy probable que la incertidumbre
de los resultados electorales se transforme en conflicto y violencia.
Criterios para determinar cuándo son válidos los votos
Votos inválidos
Los
principios generalmente aceptados indican que las siguientes categorías de
votos no deben considerarse válidos y, por consiguiente, no deben contarse.
- Votos
en blanco (sin marca),
- Votos
que identifiquen al elector,
- Votos
que contengan marcas para más de una opción (aunque esto depende del sistema
electoral que se utilice),
- Votos
que no reflejan la intención o la opción del elector.
Esta
última categoría de voto inválido es a menudo difícil de evaluar y determinar,
ya que puede abrirse a distintas interpretaciones dependiendo de quién sea el
oficial de escrutinio. Por ello es muy importante que la capacitación de los
oficiales de escrutinio incluya documentos (visuales) que muestren las formas
de marcación de las papeletas que son válidas y aquellas que no lo son.
La regla
general que normalmente se sigue es permitir que el oficial de escrutinio decida
si es posible determinar de manera razonable la intención del elector. Un
ejemplo de esto se presenta cuando el elector en lugar de colocar una marca
junto a la opción elegida, escribe “si” junto al nombre del partido o
candidato. Esto podría tomarse razonablemente como una intención de votar por
dicho partido o candidato.
Los
criterios para determinar si los votos son válidos deben ser claros y admitir
cierto grado de flexibilidad de tal forma que el oficial o los oficiales encargados
de tomar la decisión de validar un voto no los apliquen de forma dogmática en
tanto sea posible determinar razonablemente cual fue la intención del elector.
Este es un ejemplo: Cuando la marca se extiende hacia el espacio de otro
candidato o partido. Si gran parte de la marca está colocada más cerca de un
partido o candidato podría tomarse como válida para dicho partido o candidato.
Consideraciones especiales para el escrutinio de los votos emitidos fuera del país
En algunos
países se han tomado medidas que permiten votar fuera del país. La legislación determina
los requisitos que se aplican al efecto. Las categorías generales de electores
fuera del país comprenden a las personas que trabajan en embajadas, en consulados
y en misiones comerciales, a los soldados y al personal de seguridad que tenga
deberes fuera del país, a las personas que estudian ó trabajan fuera del país,
a aquellos que están viajando y en algunos casos, a las personas que residen
fuera del país.
En
ocasiones a los votos emitidos vía postal por personas que se encuentran fuera
del país se les conoce como “votos especiales”. Los votos especiales usualmente
se regresan a la oficina nacional del organismo electoral. En algunas
legislaciones el voto en el extranjero se lleva a cabo en las embajadas. Si
este es el caso, lo usual es que los votos se cuenten en el país donde fueron
emitidos siguiendo los mismos procedimientos que los votos emitidos en el país
de origen y que los resultados se trasmitan directamente a la oficina central
del organismo electoral.
Dependiendo
de las reglas del método que se use, del marco legal y de la logística vigente,
los votos que se regresan por correo suelen ser recibidos en el lapso de cinco
días antes de la votación o hasta el día de la elección. Si los votos
especiales se aceptan hasta el día de la votación, será necesario que se diseñen
procedimientos de escrutinio para evitar que se retrace la publicación de los
resultados preliminares.
Si se
usan distintos tipos de papeletas, se recomienda que se usen sobres de distintos
colores para cada categoría. Esto ayuda a que los sobres se clasifiquen más
rápido cuando se reciben.
Una vez que
los documentos están en la oficina nacional, se hace una primera verificación para
crear registros auditables: recepción de votos, comparación de la identidad del
elector, firma y código de barras (si se usa), etc. El elector debió haber sido
provisto de tres sobres: uno con la dirección preestablecida para regresar al
remitente, uno externo en donde aparece la firma del elector y, de ser el caso,
sus documentos de identidad y finalmente, el sobre secreto o interno que
contiene el voto. Este sobre secreto no debe tener marcas para proteger la
secrecía del voto.
En
primer lugar, se abre el sobre exterior y se separa sin abrir el sobre que
contiene el sobre secreto. Si la identificación del votante es positiva, se abrirá
el sobre secreto y se retirará la papeleta marcado con el voto para insertarla
en una urna, pero sin desdoblarla o ver su contenido.
Dependiendo
del límite de tiempo que se haya dado para regresar los votos especiales, el
escrutinio podrá iniciarse antes del día de la elección, al iniciar la jornada
electoral o al cierre de la votación.
El
tiempo que tome escrutar este tipo de votos dependerá de su volumen y de los
procedimientos que se usen. Es recomendable que los votos especiales se escruten
antes de la elección, pero esto requiere de medidas de seguridad especial para
asegurar que los resultados se hagan públicos sólo cuando se den a conocer los
resultados de la elección ordinaria. Los procedimientos serán distintos cuando
se trate de la emisión de votos por anticipado o por electores encarcelados.
Si el la
votación anticipada se realiza durante varios días, se hará una conciliación al
final de cada día. En algunas jurisdicciones se ordena que la urna se abra al
final de cada día de votación anticipada y que las papeletas sin usar, las
papeletas usadas (que no se cuentan) y las papeletas estropeadas se guarden en
sobres separados, así como también la lista de votantes y el libro que contiene
el registro de la votación. Esta medida se usa para controlar y crear registros
para auditar los votos.
Para los
electores que están encarcelados
también se pueden aplicar los procedimientos para el voto anticipado, pero sólo
si la votación se realiza antes del día de la elección.
Las
urnas con las papeletas de la votación anticipada se guardarán cuidadosamente
hasta que se realice la votación ordinaria. El escrutinio de estos votos se
realizará al mismo tiempo que el de los votos ordinarios. De ser posible, es
recomendable que los mismos oficiales que recibieron los votos de la votación
anticipada estén presentes en el escrutinio. Es conveniente que el escrutinio
de estos votos se realice en la oficina regional/distrital del organismo
electoral en presencia de representantes de partidos y candidatos. Los
procedimientos de escrutinio son prácticamente los mismos que los usados para
la votación ordinaria.
Tanto
con el propósito de crear registros auditables por separado como para informar
con precisión de los resultados de la votación anticipada, es importante que no
se confundan los procedimientos de votación especiales con los de la votación
ordinaria. Esta diferencia debe hacerse de forma muy clara usando distintos
formatos para integrar las actas o declaraciones de cada tipo de votación
Arreglos para transportar los votos
provenientes del exterior
El
transporte de los votos a través de las fronteras nacionales y por el mundo necesitará
de una planeación cuidadosa y de un enfoque distinto al que se adopta a nivel
interno. La diferencia entre zonas horarias, las gestiones de aduanas, los horarios
de los servicios de mensajería o algunos otros tipos de demora en el transporte
podrían impactar la fecha y hora en que se realiza el escrutinio.
Si el
voto externo se realiza sólo en consulados y embajadas, se puede usar la valija
diplomática para evitar retrasos en las aduanas. Sin embargo, puede suceder que
dichas entregas no sean tan frecuentes o rápidas como se necesita.
Si el
voto internacional es muy descentralizado y se realiza en grandes ciudades de
distintos países, entonces podría ser conveniente que una firma de mensajería con
cobertura y renombre mundial transportara los votos. Se recomienda que se
contacte a los servicios de mensajería que tengan especialidad en transportar
valores, porque estos son capaces de suministrar mecanismos bien diseñados que
incluyen registros para controlar y asegurar los paquetes durante todo el
recorrido. Esas compañías también tienen conocimiento de las distintas
prácticas y reglamentos de las aduanas, cuestión que podría evitar muchos de
los posibles retrasos.
Una vez
que el organismo electoral acuerda con la empresas que se harán cargo del
transporte las medidas de seguridad que se aplicarán durante el transporte de
la documentación electoral, se recomienda conocer y manejar con todo detalle los
horarios en los que se recogerá y entregará el material porque esta es una
cuestión primordial para planear las actividades de recepción de los votos en
el centro de escrutinio.
Idealmente,
el lugar en donde se ubicará el centro de escrutinio debe estar cerca del
aeropuerto/centro en donde el transportista seleccionado entregará las urnas,
con el objetivo de minimizar los retrasos de trasporte una vez que los votos
llegaron al país destinatario. Si es apropiado, los representantes de partidos,
candidatos y oficiales del organismo electoral deben estar en el
aeropuerto/centro para acelerar el trámite y lidiar con problemas de entrega
inesperados. En algunos casos, se estila que los votos sean entregados al centro
escrutador central que puede estar lejos del aeropuerto o del sitio de
recepción
La información
sobre las facilidades de tránsito de la documentación electoral debe limitarse
a aquellos que requieran saberlo. A lo largo del proceso, es conveniente que el
organismo electoral designe a una persona o unidad en específico para que se
encargue de manejar todos los aspectos relacionados con el trasporte y resuelva
los problemas que surjan en cuanto a la contratación, la logística y la seguridad.
Con
respecto a los votos enviados por correo, es necesario que se suscriban
acuerdos con el servicio postal nacional para que se efectúe una entrega
especial de los votos antes de la fecha límite que se tiene programada para recibirlos.
Adicionalmente, es conveniente que se planeen entregas especiales para los
centros de escrutinio que maximicen el número de votos recibidos antes del día
y hora límites. También es muy útil que antes de imprimir la dirección
remitente en los sobres que se regresarán por correo, se acuerde con las
autoridades del servicio postal nacional el uso de un código postal en específico.
Procedimientos para el escrutinio en las mesas de votación
En general, los componentes principales del escrutinio de votos en las
mesas de votación son:
- Clasificación
de los votos,
- Conciliación
de los votos,
- Transmisión
de los resultados a la oficina local o a las oficinas centrales del organismo
electoral.
Después del cierre de la votación, las urnas se conservan en las mesas
de votación para realizar el escrutinio, conforme a los siguientes
procedimientos:
- Registro
del número de papeletas sin usar y de las papeletas estropeadas. ((Las papeletas
estropeadas son aquellas que el votante echó a perder sin darse cuenta al
marcarlas de forma incorrecta y que luego cambió por una nueva papeleta en
blanco, o bien las que presentan algún error de impresión, están rotas,
incompletas o se marcaron de una forma que puede vincular al votante sin
garantizar la secrecía del voto)
- Determinación
del número total de electores que votó de acuerdo a lista de electores;
- Apertura
de las urnas y conteo del número de votos;
- Conciliación
del número de votos en la urna con el número de votantes de acuerdo a la
lista de electores u otro registro del número total de personas que
emitieron su voto;
- Clasificación
de los votos por partido o por candidato;
- Conteo de
los votos; y
- Separación
de los votos impugnados para determinar su aceptación o rechazo de acuerdo
a las reglas establecidas.
- Luego se compila el acta de votación u hoja de resultados, se firma y se
transmite a una oficina local antes de que sea transmitida a nivel regional o
nacional. Es conveniente que los representantes de partidos o candidatos y los
observadores electorales nacionales e internacionales puedan tener una copia
del acta o poder copiar los resultados.
El proceso no se interrumpe hasta que el acta de votación de la mesa se
completa, se hace pública y se envía a la oficina local del organismo
electoral. Una vez completado el proceso de escrutinio, los materiales
electorales se trasladarán a una oficina local para almacenarlos.
Los resultados preliminares también se transmiten a nivel nacional y se
publican. Es necesario que se adopten medidas y procedimientos especiales
durante todo el proceso de escrutinio por si los resultados son impugnados.
Como en todos los aspectos de la elección, existen consideraciones
administrativas que están relacionadas directa o indirectamente con el
escrutinio en las mesas de votación. Cada uno de estos componentes del
procedimiento tiene particularidades asociadas con sus respectivos procesos.
Al cierre de las mesas de votación, los oficiales de la mesa y otras
personas autorizadas para fungir como representantes de partidos o candidatos y
observadores, pueden permanecer en la mesa e iniciar el proceso de escrutinio.
En algunos lugares, al concluir la votación se cambia el diseño de las
mesas para adoptar un esquema más propicio para realizar el escrutinio.
Antes de abrir las urnas se hace una primera conciliación de los votos.
Se cuentan y separan las papeletas estropeadas. Una vez que se vació la urna,
se verifica la validez de cada voto y los votos se clasifican en pilas
distintas que reflejen la elección del votante.
Después, se cuentan los votos válidos (por candidato/partido político) y
los votos rechazados (un voto que se encuentra dentro de la urna se rechaza porque
fue marcado incorrectamente o porque no está marcado cuando la marca es necesaria)
(Ver Criterios para determinar cuándo son válidos los
votos). Para facilitar el proceso de toma de decisión que se refiere
al rechazo de votos, el personal de escrutinio debe haber sido capacitado por
anticipado con reglas claras de interpretación o con guías que contengan las
bases para rechazar votos.
Es recomendable que los representantes de partidos y candidatos tengan
la posibilidad de revisar los votos y que si no están de acuerdo con la
decisión del oficial de escrutinio, puedan realizar objeciones formales que
puedan ser la base para impugnar los resultados del escrutinio.
Cuando se usa una hoja de control para el escrutinio, es necesario que
se registren todos los votos válidos, como los votos estropeados y los rechazados.
Todos los votos tienen que ser escrutados y ninguno debe destruirse. Es
conveniente que antes de que se llene el acta de la votación, se verifique el
escrutinio y se realice una última conciliación. Entonces la urna puede volverse
a sellar (con el nuevo número de sello debidamente aprobado por representantes
de partido, candidatos y observadores), también se puede adjuntar a la urna un
sobre sellado con la documentación del escrutinio. Es recomendable que los
representantes de partido y candidatos tengan la oportunidad de pegar sus
sellos o firmas en las urnas.
Los resultados registrados en el acta de la votación pueden ser
comunicados por los oficiales de escrutinio a la oficina local/nacional del organismo
electoral por teléfono u otros medios. Es conveniente que, si la ley lo contempla,
los representantes de partidos y candidatos dispongan de una copia de la
declaración
Con esto finaliza el escrutinio en las mesas de votación y es
importante que todos los materiales electorales se trasladen a un lugar seguro
para su almacenamiento. En caso de que se pida un recuento, serán necesarios todos
los documentos que se prepararon, por eso es importante tomar precauciones y
resellar las urnas.
La oficina local/nacional del organismo electoral suma los resultados
transmitidos por todas las mesas de votación del distrito electoral, así como
los resultados de todos los votos especiales, de la votación anticipada, de las
mesas de votación móviles, etc. Para evitar discrepancias entre los resultados
preliminares y los finales, es importante que los resultados preliminares incluyan
todos los tipos de votos. Adicionalmente, los resultados deben precisar la
votación obtenida por cada partido político o por cada candidato y estos
resultados deben pegarse en un sitio visible para ser consultados por todos los
interesados.
Se recomienda que los resultados preliminares no oficiales sean
publicados lo más pronto posible. Esta acción es normalmente realizada por los
partidos políticos o por los medios de comunicación, dejando el anuncio de los
resultados finales al organismo electoral. En los siguientes días, las oficinas
locales del organismo electoral efectúan el escrutinio final y preparan los
resultados oficiales. Si los resultados son cuestionados, se tendrán que
aplicar procedimientos adicionales.
Capacitación
Una capacitación apropiada es esencial para poder instrumentar los
procedimientos de escrutinio en las mesas de votación. El presupuesto de la
elección tiene que cubrir todas las necesidades que tenga la capacitación, así como
cualquier otro requerimiento administrativo.
No partidismo
Un aspecto muy importante para realizar elecciones justas y libres es la
necesidad de que los oficiales de las mesas de votación y de escrutinio tengan
una actitud no partidista. Cuando una persona acepta trabajar en una mesa de
votación o como oficial de escrutinio, se compromete a hacerlo de manera no
partidista durante todo el proceso. En muchos países se requiere que todos los oficiales
de las mesas de votación y de escrutinio firmen un juramento que garantice que ejercerán
sus responsabilidades de una forma no partidaria e imparcial.
La importancia del no partidismo es vital durante el proceso de
escrutinio. El personal de escrutinio no debe hacer mención o comentario alguno
sobre cualquier filiación o afinidad política personal, tampoco debe vestir prendas
o usar materiales partidistas durante el proceso de escrutinio. Ya que los
oficiales de escrutinio tienen que manejar cualquier controversia o impugnación
relativa a votos rechazados, serán los primeros en entenderse con los
representantes de partidos y candidatos. También puede suceder que los
oficiales sean quienes estén facultados para tomar la decisión final sobre la
validez o rechazo de los votos. La neutralidad y el no partidismo son
imprescindibles en estos procesos de toma de decisión. Es importante que la
legislación contemple mecanismos para sancionar a los oficiales de votación y
escrutinio en caso de que se compruebe que actuaron de manera partidista o
parcial.
Es conveniente que los partidos políticos y candidatos tengan
representación en las mesas de votación durante el escrutinio para que observen
que las reglas sean las mismas para todos. Usualmente, los partidos políticos y
candidatos designan un representante para cada mesa de votación para que
presencie los procesos de votación y escrutinio.
La opción de decidir cuándo mandar un representante se deja a los partidos.
En muchos sitios su presencia se considera esencial para asegurar la integridad,
garantizar la coherencia y proveer testigos sobre la transparencia del proceso.
Cuando surge la necesidad de tomar una decisión importante durante el proceso
de votación o escrutinio, como la modificación de un formato previamente
rellenado, todos los representantes de partidos y candidatos deben firmar las
formas para demostrar que fueron informados y que aceptan la decisión. La
aplicación cuidadosa de dichos procedimientos ofrece evidencia tangible de que
las reglas son coherentes y de que el proceso es transparente.
Finalmente, el organismo electoral necesita registrar la historia de cada urna y cuando sea
aplicable, de número o sello, desde su distribución inicial hasta su
recolección y almacenaje. Es importante que el organismo electoral tenga la
capacidad de relatar la historia de cada urna, desde el momento en que dejó la
oficina local del organismo electoral hasta que regresó con los votos
escrutados.
Es muy útil que se tenga un registro adecuado de auditorías que le
permita al organismo electoral conservar todo el control y garantizar que la
posibilidad de fraude por medio de la alteración de urnas sea extremadamente
limitada y, que de ocurrir, pueda detectarse rápidamente.
Un método simple para implantar un sistema de control es el de numerar
las mesas de votación usando el mismo número para la urna correspondiente.
Adicionalmente, el mismo número puede aparecer en cada formato utilizado en la
mesa de votación. La importancia de registrar la historia de cada urna (registrando
el número del libro de papeletas, de los sellos numerados, del número de urna,
etc.) se vuelve crucial en caso de un recuento legal.
Apertura / cierre de urnas
Al iniciar la votación se pueden efectuar muchas tareas que faciliten el
escrutinio de votos cuando llegue la hora del cierre. La primera consiste en contar
el número total de papeletas de votación recibidas (proporcionadas por el organismo
electoral). En los países en donde se usa una papeleta por partido es
importante que se verifique que haya papeletas disponibles de todos los
partidos.
Este es un aspecto importante para crear un registro auditable, porque dicha
estadística será necesaria para conciliar el número de papeletas usadas/no
usadas después de que se realice la votación. Cuando las papeletas se entregan antes
de la votación, todas ellas (y los sobres, de ser el caso) deben contarse y
también debe verificarse el número de folio de la papeleta. El oficial que las
entregue debe presenciar el conteo de la cantidad de papeletas, firmar un
recibo y adjuntar una copia en el libro de registro de la votación.
En cualquier caso, es necesario que esta información se inscriba en el formato
correspondiente. Dependiendo del país y del tipo de información que requiera el
organismo electoral, puede sr conveniente registrar la información en un solo
lugar para evitar duplicidades, a menos que sea necesaria su inscripción en
varios registros.
Una vez que se escrutaron todos los votos y de que se anotaron las
observaciones o indicaciones requeridas en los formatos (si es necesario), el oficial
responsable de la votación debe mostrar a todos los presentes que la urna está
vacía, antes de colocar los sellos de seguridad.
El número de serie de los sellos se escribirá en el formato o libro de
registro de la votación y en cualquier otro formato que sea apropiado. Es
recomendable que también se dé oportunidad a los representantes de los partidos
o candidatos presentes que peguen sus sellos o estampen sus firmas en la urna
sellada. Estos procedimientos son importantes porque constituyen el inicio de
un registro auditable.
La observancia de estos procedimientos puede evitar muchos errores. Si
se presentan discrepancias, se pueden revisar los pasos desde el inicio de la
marcación de las papeletas. En ningún caso se debe permitir que los electores
lleven las papeletas fuera del sitio de votación.
Cierre de las urnas
A la hora en que cierra la votación, el oficial responsable de la mesa de
votación debe anunciarlo oficialmente. Para ello es importante que se cerciore
de que sólo permanezcan en las mesas de votación las personas autorizadas y los
testigos del escrutinio. Es recomendable que se permita a los oficiales de las
mesas de votación y de escrutinio, a los observadores y a los representantes de
partidos y candidatos presenciar el proceso de escrutinio.
Si sólo están presentes los oficiales de escrutinio, se puede pedir a
los últimos votantes que se queden a presenciar el proceso. Todas las demás
personas tendrán que esperar los resultados preliminares fuera de los sitios de
votación.
Para facilitar el proceso de escrutinio, puede ser necesario modificar
el arreglo de las mesas de votación. Generalmente las mesas se colocan juntas para
tener una superficie más amplia de trabajo, y se acomodan en el lugar más
apropiado las sillas, los lápices y un pizarrón para colocar los resultados.
Resumen del proceso
Al cierre de la votación, las personas autorizadas y los oficiales de
escrutinio son quienes permanecen en las mesas y se inicia el proceso de
escrutinio. Generalmente, si no se presentan impugnaciones o controversias
mayores, toma un promedio de dos horas finalizar el escrutinio de entre
cuatrocientos y quinientos votos. Empero, el tiempo para escrutar los votos
depende del número de personal, de la complejidad del sistema de votación y de
los procedimientos de escrutinio.
Mientras la urna permanece cerrada y sellada, se realiza una
conciliación entre el número papeletas recibidas y aquellas que fueron
entregadas a los electores, incluyendo las estropeadas. Se cuenta el número de electores
que votó para verificar el número de papeletas fueron utilizadas. Todas las
discrepancias tendrán que resolverse o reportarse al organismo electoral. Las
estadísticas se anotan en el acta o reporte del escrutinio.
Una vez completados los primeros pasos, el oficial responsable del
escrutinio puede abrir la urna y vaciar su contenido en el centro de la mesa.
Es importante que la mesa sea larga para que ningún voto se caiga al piso
cuando se vacíe la urna.
Antes de abrir las urnas, se verifican los sellos en presencia de
oficiales de escrutinio, los representantes de partidos y candidatos y los observadores.
Si sólo están presentes los oficiales de escrutinio, entonces se puede pedir a
los últimos votantes que se queden como testigos. Cuando se vacía la urna se
hace otra conciliación.
Si los representantes de partidos o candidatos lo solicitan, se
realizará una conciliación más rigurosa. En cualquier caso, el número de votos es
comparado con el número de electores que se presentó. No deben faltar votos y
el número de votos en la urna no debe exceder al número de votantes.
Todas las discrepancias deben reportarse al organismo electoral y
efectuarse las modificaciones u observaciones necesarias en los formatos de
escrutinio. Es importante que todos los involucrados en el proceso de escrutinio
firmen los formatos lo más pronto posible ya sea para confirmar que el informe
de los votos fue satisfactorio o bien que están enterados del origen de una
discrepancia y que están de acuerdo con la decisión que tomó el oficial responsable
del escrutinio.
Los materiales que normalmente se necesitan para realizar el escrutinio
son: hoja de cálculo, un libro para registrar la votación, un reporte de la
votación y el formato para el escrutinio. También se necesitan sobres o bolsas
para separar y guardar los votos, así como sellos para cerrar la urna.
Conciliación de los resultados del conteo de las papeletas
Al inicio de la votación, es importante que se cuenten las papeletas (y
los sobres, cuando sea el caso) que fueron entregados por el organismo
electoral y que se anoten esas cifras en el formato correspondiente.
Al cierre de la votación, la primera tarea que es pertinente realizar antes
de separar y contabilizar los votos es contar el número de papeletas utilizadas
(de ser el caso y de preferencia considerando los talones foliados usados), el de
sobres sin usar (cuando resulte aplicable), el de papeletas sin usar y el de votos
estropeados. En esta etapa la urna permanece cerrada.
El número total de papeletas escrutadas debe corresponder con el número
de papeletas recibidas al inicio de la votación. También se verifica el número
de electores que votaron utilizando la lista de electores y los datos del libro
de registro de la votación.
Es muy importante que se conserven registros precisos del número de papeletas
utilizadas en cada mesa de votación. Esto permitirá que el organismo electoral
demuestre que los votos de cada mesa de votación son genuinos y que los votos
no fueron depositados fraudulentamente en la urna o que no fueron llevados
fuera de las mesas de votación.
Discrepancias
Si hay discrepancias en el proceso de conciliación, puede ser necesario
repetir el escrutinio para revisar las anotaciones que se hicieron en el libro
de registro acerca de los votos estropeados y volver a contar las papeletas sin
usar y, de ser el caso, los folios usados.
Si continúan las discrepancias, puede ser necesario volver a verificar con
una autoridad de mayor jerarquía (con el oficial del distrito electoral o con
el organismo electoral) el número de papeletas que fueron enviadas a la mesa de
votación e informarle de la situación. Una parte importante de la transparencia
que requiere cualquier elección o evento electoral consiste en mantener informadas
a las altas autoridades de cualquier problema.
Si no se encuentra solución, se tendrán que efectuar modificaciones o
cambios al libro de registro de la votación, a los formatos de escrutinio, a
las hojas de cálculo y a la declaración de resultados para que reflejen el
número adecuado de papeletas. Para validar estas nuevas estadísticas y para
asegurar que todos los que deban conocer los cambios estén informados de la
situación y estén de acuerdo con ello, los oficiales de la mesa de votación y
escrutinio, y los representantes de partidos o candidatos que estuvieron
presentes en las mesas de votación tendrán que firmar los formatos y el libro
de registro de la votación.
Una vez que se hizo la primera conciliación, el oficial de escrutinio
verificará que los sellos permanecen intactos y que el número de serie es el
mismo que ese registro en la apertura de la mesa de votación. Si se usan
candados, entonces la persona a cargo debe pedir a la persona que tenga el
juego de llaves que ayude a la apertura de las urnas.
Esta información tendrá que anotarse en el libro de registro de la
votación. Después, la urna se abrirá y el contenido se vaciará en la mesa.
Estos votos (o sobres) se contarán y se compararán con las estadísticas que se
hayan obtenido previamente.
El número de votos (o sobres) en la urna debe coincidir con el número
de electores que votó, cifra que se puede obtener contando el número de folios usados
(número de votos usados) y de papeletas sin usar menos el número de votos
estropeados. Después del escrutinio de votos para cada candidato/partido/opción
se realiza otra conciliación con el objetivo de verificar que todas las
estadísticas coincidan antes de que se realice la declaración de resultados de
la mesa de votación.
Si se presentan discrepancias, será necesario repetir el proceso de
escrutinio una o dos veces hasta que se encuentren los votos perdidos- o una
explicación para la discrepancia-.
Si
después de la verificación no se encuentran los votos perdidos, entonces será
conveniente informar del problema al organismo electoral y hacer una
verificación en el registro de la votación (con una verificación especial del
número de votos enviados a la mesa de votación). Si aún así no se encuentra
solución, se harán las observaciones necesarias en los formatos para que así
los firmen los oficiales de escrutinio y los representantes de partidos y
candidatos. Esta nueva estadística será la que se considere oficial para la
mesa de votación.
En algunos
países, la legislación, las normas o los funcionarios del organismo electoral
pueden impedir que continúe el escrutinio de votos que no puede conciliarse, o
que no muestra una variación aceptable (por ejemplo, que la diferencia no es mayor
a dos, tres, o cinco votos). Si se descubren discrepancias importantes, se
pueden aplicar ciertas previsiones contemplas por la ley.
En
algunos casos, si se sospecha de fraude, puede ser necesario retrasar la
apertura y el escrutinio del contenido de las urnas hasta que el organismo
electoral investigue el problema y decida qué hacer con las urnas. Los
oficiales de las mesas de votación y escrutinio deben ser debidamente instruidos
sobre estos procedimientos en la capacitación que se les brinde.
Cuando se realizan varios tipos de elección el mismo día, como
elecciones presidenciales, legislativas y municipales, es común que se
encuentren votos en la urna equivocada. En esos casos el oficial de escrutinio
debe transferir las papeletas a la urna adecuada, conciliar todos los votos y
elaborar un reporte para cada caso. Después de esto es conveniente realizar una
conciliación del escrutinio de la votación y, si no hay discrepancias, el
oficial de escrutinio puede iniciar el conteo de votos.
Clasificación
Cuando se celebran elecciones para diversos cargos de manera simultánea
(por ejemplo: elecciones presidenciales, legislativas y municipales), es conveniente
que en la ley o en regulación se disponga el orden que debe seguir el
escrutinio para evitar errores y confusiones en el proceso. Este tipo de
disposiciones deben ser enteradas de manera puntual a los oficiales responsables
del escrutinio durante su capacitación y estar contenidas en la documentación y
los manuales que se les entreguen.
También es necesario que se precisen los procedimientos que se tienen
que aplicar cuando se encuentran votos en la urna equivocada. Es recomendable
que una sola persona realice la clasificación inicial de los votos; de
preferencia el oficial de la mesa que se encargo de entregarle las papeletas a
cada elector el día de la elección. Esto es muy importante si el oficial marco
las papeletas con su firma o iniciales.
Como parte de la preparación del escrutinio, es importante separar y
contar las papeletas estropeadas. Una papeleta estropeada es simplemente
aquella que el votante marcó de forma incorrecta o que resulta inservible y que
fue devuelta a los oficiales de la mesa de votación a cambio de una nueva. En
algunos países, las papeletas estropeadas son claramente marcadas como tales y
colocadas en un sobre por separado. Esta separación tiene como objetivo
preservar la secrecía del voto, ya que el votante pudo haber indicado en la
papeleta estropeada cómo deseaba votar.
Procedimiento para la
clasificación
A continuación se expone un método a través del cual se pueden
clasificar los votos. Una vez que se abre la urna, el oficial de escrutinio (puede
ser sólo uno o varios) verifica la validez de cada voto. Mientras continúa con
su tarea, es importante que el oficial tenga la capacidad de distinguir entre
un voto válido y uno falso (mediante una marca de agua o algún otro tipo de marca
de seguridad que se encuentre en las papeletas válidas). Es conveniente separar
cualquier papeleta falsa que se identifique, contabilizarlas de ser varias, y reportar
de inmediato este hecho al organismo electoral como una tentativa de fraude.
El oficial de escrutinio separa y distribuye las papeletas por partido
político o candidato. Al mismo tiempo, puede separar los votos dudosos que
pudieran ser rechazados. Después de que se termina el escrutinio de los votos
válidos, el oficial de escrutinio puede revisar uno por uno los votos los votos
dudosos y decidir sobre su validez (ver Criterios para
determinar cuándo son válidos los votos).
Es conveniente que los representantes de partidos y candidatos puedan
presenciar el proceso y que tengan la oportunidad de objetar la decisión que
tome el oficial de escrutinio. Estas objeciones suelen formar parte del
registro y pueden ser usadas en caso de que los resultados sean impugnados
después de su anuncio.
Por otro lado, los votos que se habían considerado dudosos y que al
final se aceptaron como válidos, también tienen que ser clasificados por
candidato/partido/opción. Después se escrutan y se separan los votos inválidos
y, de ser el caso, los falsificados. Por último, el oficial de escrutinio suma
los votos adicionales que se consideraron válidos al número inicial de votos
válidos y realizará un escrutinio total para cada candidato/partido
político/opción.
Es importante que el oficial de escrutinio haya sido debidamente
instruido sobre las reglas de interpretación para rechazar los votos, incluida
la provisión de ejemplos gráficos, y que dichas reglas hayan sido conocidas por
anticipado por todos los representantes de partidos y candidatos y por los observadores,
para facilitar el proceso de toma de decisiones. En todos los casos, los votos
rechazados tienen que separarse y guardarse. No puede destruirse ni un solo voto.
La separación de los votos rechazados tiene un papel importante para
crear un registro auditable para el escrutinio y es un componente esencial en
caso de que se de un recuento de los votos. Los votos rechazados tienen que ser
examinados cuidadosamente y el oficial de escrutinio tiene que indicar la razón
por la cual se está rechazando cada voto.
Es
conveniente que los representantes de partidos políticos y candidatos puedan
examinar los votos rechazados. Si algún representante no concuerda con la
decisión de los oficiales de escrutinio, es conveniente que éstos puedan formular
objeciones formales que sean la base para impugnar los resultados del
escrutinio. Deben existir reglas claras para realizar el registro de las
objeciones que hagan los representantes de los partidos políticos o los
candidatos.
Una vez
que se separaron las papeletas o los votos estropeados, falsificados y
rechazados, se puede iniciar el conteo de los votos válidos. El oficial de
escrutinio puede anunciar la preferencia marcada en cada papeleta y mostrarla
para que los representantes de los partidos políticos y candidatos y otras
personas autorizadas que se encuentren en la mesa puedan ver el voto y llevar r
su propio conteo. También se recomienda que los representantes y observadores
que atestiguan el escrutinio tengan la posibilidad de ver cada voto escrutado.
Para una mayor eficiencia, es recomendable que puedan apoyar al proceso otros
oficiales de escrutinio. Sin embargo, es necesario que esté muy claro quién o quiénes
tienen la capacidad de tomar la decisión sobre la validez de cada voto.
Certificación de la autenticidad de las papeletas
Es muy importante que cuando el oficial electoral clasifique los votos,
tenga la capacidad de distinguir entre los votos válidos y los falsificados. Es
necesario que cada uno de los votos de la urna sea revisado.
Algunos países utilizan papel de seguridad en las papeletas. Este papel
puede tener una marca de agua u otra forma de identificación (color especial,
líneas, símbolos, marcas o logotipos) para hacer virtualmente imposible que se
pueda falsificar. Otros indicadores que pueden ayudar a diferenciar una
papeleta válida de una falsificada son la textura, el grosor, los colores, el
tamaño y el formato que tenga la papeleta.
Es necesario que el oficial de escrutinio conozca la parte de la
papeleta en donde tienen que verificar la autenticidad. Si sucediera que el
oficial no puede reconocer la autenticidad de papeleta o que ésta no tuviera
las señas de identificación oficial, entonces no se le debe incluir en el
escrutinio. Esa papeleta no tiene destruirse, sino guardarse en un sobre.
Certificación
de los votos
Con el propósito de acelerar el
proceso de certificación de la autenticidad de las papeletas, algunos países
exigen que el oficial de escrutinio escriba sus iniciales o estampe su firma en
un espacio determinado que usualmente se encuentra en el reverso de la papeleta,
antes de que la entregue al votante.
Otros países les dan estampas
oficiales a los encargados de la votación para que se las coloquen en las
papeletas antes de entregarlas a los electores. Con este método, al momento del
escrutinio se rechazan las papeletas que no tengan la estampa oficial. Si se
usa el primer sistema y las firma o iniciales marcadas de la papeleta no son
las del oficial de escrutinio, entonces la papeleta se separada y se considera
inválida. Si en el reverso de la papeleta no se encuentran iniciales o la firma
pero el oficial reconoce su autenticidad y admite que la expidió, entonces
tiene que escribir sus iniciales y el voto puede contarse como válido.
El método de agregar las
iniciales del oficial de escrutinio al reverso de la papeleta puede ayudar a
identificar entre los votos válidos y los falsificados. Cuando el oficial de
escrutinio escribe sus iniciales siempre tiene que utilizar el mismo color de
pluma o de lápiz. Este problema no se presenta cuando se utilizan estampas para
validar las papeletas.
Resulta muy importante conservar
todas las papeletas o votos, aún y cuando no sean válidos. Ningún voto debe ser
destruido ya que todos los registros auditables tienen que ser ensamblados de
tal forma que sea posible reconstruir completamente el proceso de escrutinio.
Si se presenta alguna duda
al tomar la decisión para rechazar un voto por considerarlo falso, es
conveniente que el oficial de escrutinio puede consultar o verificar el
criterio para su decisión con el organismo electoral. El hecho de rechazar un
voto sobre la base de que es falso, es una decisión muy importante que tiene ser
tomada después de una evaluación muy cuidadosa, ya que puede acarrear consecuencias
políticas.
Separación de las papeletas estropeadas y los votos rechazados
Es muy importante que al clasificar los votos, se separen las papeletas
estropeadas de los votos rechazados por que el significado de ambos es muy
distinto. El hecho de que se mezclen puede tener un efecto serio en los
registros auditables.
Papeletas estropeadas
Una papeleta estropeada nunca debe encontrarse dentro de la urna. Una
papeleta estropeada es generalmente aquella que el votante estropea involuntariamente
al marcarla de forma incorrecta; cuando la ley lo prevé, esta papeleta suele
regresarse a los oficiales de la mesa de votación para recibir a cambio una
nueva que el votante marcará y colocará en la urna.
Una papeleta estropeada también es aquella que tiene errores de
impresión, que está rota, sucia, o que tiene alguna marca que permitiría
identificar al elector que la emplearía sin garantizar la secrecía de su voto.
Votos rechazados
Un voto rechazado es aquel que llegó a la urna, pero que fue rechazado
en el escrutinio porque fue marcado indebidamente, o porque no se expreso en
ella ninguna preferencia cuando esta es necesaria. Los criterios más comunes
para rechazar un voto son:
- Porque no
tiene marca,
- Porque
tiene marcas para más de un candidato o partido político cuando solo se
tiene que elegir uno,
- Porque se
marcó de forma no oficial o con marcas inusuales,
- Porque se
hizo una marca deliberada por la que se puede identificar al votante, o
- Porque se
hizo una marca en un sitio prohibido por la legislación (fuera del
círculo, etc.)
- Porque la
marca no refleja inequívocamente la elección del votante.
En algunos países los votos en blanco (sin marca) se cuentan por separado
(y se consideran como votos de protesta), en otros lugares son considerados
como votos rechazados. En cualquier caso, es necesario que todos los votos se
conserven y que ninguno se destruya.
Sobres
para el voto
En los países que utilizan sobres
para la votación, la forma en que se identifica entre un voto rechazado y uno
válido es diferente porque las marcas no se hacen en la papeleta misma. Por
ejemplo, un voto rechazado será aquel en que dentro de un sobre se hayan
colocado dos papeletas de distintos partidos o candidatos, el de un sobre
vacío, un sobre que contenga marcas de forma que comprometa la secrecía del
voto, etc.
En muchos países, si la intención
del votante es clara, se aceptan todo tipo de marcas. En otros, la legislación
es muy clara en cuanto a los tipos de marca que no son aceptados, aún en las
papeletas en la que el elector tiene que escribir el nombre del partido o
candidato de su preferencia.
Para estos casos específicos, las
marcas que pueden ser aceptadas tienen que haber sido claramente demostradas a
los oficiales de escrutinio durante el proceso de capacitación y documentadas gráficamente
en los manuales diseñados para ello, con el objetivo de ayudar al oficial de
escrutinio a tomar una decisión. El diseño de una tarjeta
que muestre cuáles son las marcas que pueden ser aceptadas y cuáles no y que,
de preferencia, contenga fotografías para ejemplificar diversas situaciones,
puede ser una herramienta muy útil para de los oficiales de escrutinio que
puede incluirse en la documentación que se les brinde para efectos de consulta durante
la jornada electoral.
Separación de los votos válidos
Todas las papeletas deben desdoblarse una a una (si se usan sobres,
entonces será necesario que las papeletas sean sacadas del sobre) para que el
oficial de escrutinio se asegure de que todos los votos son válidos.
El oficial de escrutinio puede anunciar el nombre del candidato o
partido político por el que se emitió cada voto y mostrar la papeleta para que
todos los presentes la vean. Si varias personas se encargan de contar los votos
y de identificar aquellos que podrían ser rechazados, entonces la práctica de
mencionar los nombres puede no ser apropiada. En este caso podría ser más conveniente
que se separaran primero los votos de acuerdo a la opción marcada (sin
contarlos), colocando aparte los que se podrían rechazar y luego determinar
cuáles de estos efectivamente tienen que ser rechazados. Después de que se
finaliza de revisar estos casos, se procede a contar los votos válidos emitidos
por cada partido o candidato.
En todo caso, sólo los oficiales de escrutinio deben manejar los votos
y ser ellos quienes resuelvan sobre sus validez.
Una ventaja que ofrece el método de mostrar los votos y mencionar el
nombre del candidato o partido marcado, es que permite que los representantes
de partidos o candidatos realicen su propio conteo. La desventaja es que el
proceso se tiene que interrumpir cada vez que se identifique un voto susceptible
de rechazo, lo que puede provocar que cuestión que el escrutinio de los votos
válidos se vuelva lento e ineficiente.
Independientemente del método que se use, es conveniente que las
papeletas válidas se coloquen en pilas separadas sobre la mesa: una pila para
cada candidato, partido político u opción (en caso de referéndum).
Es muy importante que los votos sean examinados de tal forma que sea
posible que los observadores, los representantes de partidos políticos o
candidatos y otras personas que estén autorizadas a permanecer en la mesa
durante el escrutinio puedan ver las papeletas y asegurarse de que éstas están
siendo distribuidas debidamente adecuadamente de acuerdo a la opción marcada.
Es necesario que se controle el acceso a los votos que ya han sido distribuidos
por preferencia.
Es conveniente que los representantes de partidos y candidatos puedan
formular objeciones formales si no están de acuerdo con la decisión del oficial
de escrutinio. Estas objeciones pueden ser la base para una impugnación de los
resultados finales.
Si bien la transparencia del proceso es muy importante, también es
necesario que se cuente con controles adecuados sobre el manejo de los votos
para asegurar que no se comprometa la integridad del escrutinio.
Conteo
Los votos (y los sobres, cuando resulte aplicable) se pueden apilar en
grupos de diez, por ejemplo, para facilitar la elaboración del registro de los
votos que se vayan contabilizando. Dependiendo del número de partidos políticos
o candidatos y del número de oficiales de escrutinio, cada oficial podría ser
responsable de recibir y contar todos los votos emitidos por uno o más partidos
políticos o candidatos. Después, los oficiales de escrutinio pueden intercambiar
las pilas de votos que contabilizaron para verificar el total de cada una.
Los oficiales de escrutinio deben contar todos los votos, incluyendo las
papeletas estropeadas y los votos rechazados. Aún cuando no cuenten como
válidos, estos votos son importantes para integrar el registro auditable y
serán indispensables en caso de que se realice un recuento.
Para eliminar las posibles objeciones a la validez de los votos, los
oficiales de escrutinio deben recibir una adecuada capacitación sobre con
reglas de interpretación de las marcas en los votos que son aceptadas, así como
de las razones por las que se debe rechazar un voto. Al reducir el margen que
pueden tener los oficiales para interpretar las reglas del conteo se facilita
la toma de decisión y se pueden reducir las disputas sobre la validez de los
votos.
Si se objeta o impugna la validez de un voto, el oficial de escrutinio debe
ser la única persona facultada para tomar una decisión. Para tener más
consistencia en sus decisiones, el oficial de escrutinio puede poner en una
pila por separado todos los votos dudosos o cuestionados y decidir sobre su
validez solo después de que ha concluido el conteo de todos los votos válidos.
Como alternativa, se pueden distribuir primero todos los votos según
las preferencias indicadas, decidir sobre los cuestionables y, por último, contar
cada pila. Puede ser útil numerar en el reverso todos los votos cuestionados y
anotar el total en el libro de votación de acuerdo con la decisión final que
haya tomado el oficial de escrutinio.
Para contar los votos, los oficiales de escrutinio pueden usar una hoja
de cálculo. Es conveniente que los representantes de partidos políticos, y
candidatos y los observadores que presencian el escrutinio también tengan hojas
de cálculo. La hoja de cálculo oficial es la que utiliza el oficial de
escrutinio que está a cargo del proceso.
La hoja de cálculo facilita el conteo. Se hace una marca en la hoja de
cálculo por cada voto emitido a favor de cada candidato o partido político. De
forma periódica, se suman las marcas de cada candidato o partido político. Si
se comete un error durante el proceso, se pueden realizar comparaciones con las
otras hojas de cálculo. Si aún así no se encuentra el error, se tendrá que
reiniciar el conteo desde el último punto que se haya acordado.
Es conveniente realizar una revisión final del conteo. Es usual que esa
revisión se realice antes de transmitir los resultados preliminares a la
oficina regional o del distrito electoral. La revisión es importante para
asegurar que ningún voto haya sido cambiado a favor o en contra de algún
partido o candidato. El número total de votos emitidos para cada partido o
candidato, más la suma de los votos rechazados, de las papeletas sin usar y de las
estropeadas tendrá que coincidir con el número total de papeletas que se recibió
en la mesa antes de iniciar de votación.
Una vez que finaliza el conteo, los votos y las papeletas ya
reagrupados por categoría se pueden reintegrar a la urna o introducir en los
sobres que se hayan previsto al efecto, junto con los formatos correspondientes.
Es necesario que el acta o declaración de resultados se introduzca en un sobre
por separado y no se introduzca dentro de la urna. Es importante que sean
sellados tanto el sobre como la urna antes de que sean transportados al lugar
en que serán concentrados o almacenados. Todos estos documentos serán indispensables
en caso de que se solicite u ordene un recuento, por eso resulta importante
tomar la precaución de sellar el contenido de las urnas para asegurar que estos
materiales estén disponibles si se ordena un recuento.
Para tener mayor seguridad, es necesario que los oficiales de escrutinio
así como los representantes de partidos políticos o candidatos firmen el sello
que se coloca a las urnas y a los sobres. Es conveniente que los oficiales de
escrutinio conserven una copia oficial en caso de que se diera una pérdida del
material.
Conteo de papeletas estropeadas y los votos rechazados
Es necesario que las papeletas estropeadas, los votos
rechazados y las papeletas sin usar se cuenten para crear un registro auditable
completo. Estos documentos siguen siendo oficiales, aunque no cuenten como votos
válidos. Adicionalmente, los votos rechazados son esenciales para realizar un
recuento.
Reglas de interpretación de
los votos rechazados
Para
eliminar las posibles objeciones a la validez de los votos, los oficiales de
escrutinio deben recibir una adecuada capacitación sobre con reglas de
interpretación de las marcas en los votos que son aceptadas, así como de las
razones por las que se debe rechazar un voto.
Al reducir el margen que pueden tener los oficiales para interpretar las
reglas del conteo se facilita la toma de decisión y se pueden reducir las
disputas sobre la validez de los votos. Si se produjera la victoria de un
candidato por un margen muy estrecho, es probable que se pida un recuento y que
los votos rechazados tengan que ser revisados cuidadosamente.
Manejo de disputas referentes a rechazos
En
algunos países, el oficial de escrutinio es la única persona capacitada para
tomar una decisión referente a la validez de los votos, aún si hay otros
oficiales involucrados en el escrutinio. Este oficial también es responsable de
resolver las disputas referentes a objeciones formuladas sobre la validez de
los votos.
Si el representante de un partido o candidato no está de acuerdo con
las decisiones del oficial sobre la validez de los votos, debe tener la
posibilidad de impugnar esa decisión. En la mayoría de los casos, se exige que
el oficial de escrutinio resuelva de inmediato cualquier duda sobre la validez
de un voto. Para tener más consistencia en sus decisiones, el oficial de
escrutinio puede poner en una pila por separado todos los votos dudosos o
cuestionados y decidir sobre su validez solo después de que ha concluido el
conteo de todos los votos válidos.
Como alternativa, se pueden distribuir primero todos los votos según las
preferencias indicadas, decidir sobre los cuestionables y, por último, contar cada
pila. Puede ser útil numerar en el reverso todos los votos cuestionados y
anotar el total tanto en el libro registro de la votación como en el formato
del escrutinio, votación de acuerdo con la decisión final que haya tomado el
oficial responsable.
Conteo de los votos válidos
Para contar los votos, los oficiales de escrutinio pueden usar una hoja
de cálculo. Es conveniente que los representantes de partidos políticos, y
candidatos y los observadores que presencian el escrutinio también tengan hojas
de cálculo. La hoja de cálculo oficial es la que utiliza el oficial de
escrutinio que está a cargo del proceso.
La información relativa al número de la mesa de votación y al distrito
electoral que corresponde se debe anotar claramente en el formato de
escrutinio. Es conveniente que haya una columna para cada partido o candidato
contendiente en el mismo orden en que aparecen en la papeleta de votación.
Existen dos tipos convencionales de hojas de cálculo, una en la que
cada recuadro representa un voto por partido o candidato y otra en la que se
completa un cuadro con una diagonal por cada cinco votos. Con ambos métodos
resulta relativamente fácil y rápido contabilizar el total de votos.
Si se usan varias hojas de cálculo a la vez, puede ser fácil identificar
y corregir inconsistencias o errores a través de una simple revisión de todas
las cifras y cálculos. En caso de discrepancias, puede ser más fácil revisar el
procedimiento a partir del último punto de correlación entre las cifras, que
hacerlo otra vez desde el principio.
Verificación del conteo
Es conveniente realizar una revisión final del conteo. Es usual que esa
revisión se realice antes de transmitir los resultados preliminares a la
oficina regional o del distrito electoral. La revisión es importante para
asegurar que ningún voto haya sido cambiado a favor o en contra de algún
partido o candidato.
La última verificación debe coincidir totalmente con la conciliación
hecha antes de abrir las urnas. El número total de votos emitidos para cada
partido o candidato, más la suma de los votos rechazados, de las papeletas sin
usar y de las estropeadas tendrá que coincidir con el número total de papeletas
que se recibió en la mesa antes de iniciar de votación.
Cuando se usan sobres, también se tienen que contar para conciliarlos con
el número de electores que emitieron voto. Si se detecta algún error, se pueden
comparar las distintas hojas de cálculo. Si después de esto subsiste el error,
entonces puede ser necesario volver a revisar y contar todos los votos
emitidos.
Sellado de las urnas
Antes de enviar las urnas a un lugar seguro para almacenarlas, es
importante que sean selladas, colocando en su interior todos los votos que
fueron considerados durante el escrutinio para asegurar así su contenido. Esta
medida será muy importante en caso de que se solicite un recuento.
En algunos países también se colocan dentro de la urna, ciertos
documentos que se hayan utilizado durante el escrutinio, como las hojas de
cálculo, el libro de registro de la votación y la lista de votantes.
Es indispensable que el acto o declaración de resultados se conserve
por separado y no se deposite dentro de la urna. Se puede colocar dentro de un
sobre y sujetar fuera de la urna. Sin embargo, también es importante sellar este
sobre para asegurar que ninguna persona sin autorización tenga acceso a los resultados
y que cualquier alteración que se intente pueda ser detectada por las
autoridades.
Es
conveniente que antes de que la urna sea transportada para su almacenamiento,
se haya transmitido al organismo electoral una copia del acta o declaración de
resultados. En muchos países se exige que todos los materiales sean entregados
a la autoridad responsable.
Es
conveniente definir si el libro de registro de la votación debe depositarse
dentro de urna o anexarse al acta de resultados. Si el libro de registro de la
votación se usa para registrar operaciones fuera de la votación ordinaria,
entonces puede ser útil que esté disponible por si el organismo electoral
solicita una inspección, sin la necesidad de requerir la autorización de un
juez o tribunal (que es el caso en algunos países).
La
posibilidad de acceso al libro puede ayudar a aclarar cualquier error que se
haya efectuado durante la elaboración del acta de resultados, o cualquier otro
procedimiento relacionado con el escrutinio de votos.
Es
importante que los representantes de partidos políticos y candidatos
autorizados para presenciar el escrutinio oficial, tengan la oportunidad de
consultar el libro de registro. Este libro es un documento muy importante que
debe guardarse de forma segura, sellarse dentro la urna, o colocarse en un
sobre fuera de ella junto con el acta de resultados.
Es conveniente
que los votos (y los sobres, cuando sea aplicable) se coloquen en fajos dentro
de la urna, organizándolos por categoría (candidatos, votos rechazados, papeletas
estropeadas, papeletas sin usar, etc.).
Una vez
que los votos y los formatos importantes están dentro de la urna, se le puede
sellar y transportar un lugar seguro para almacenarla. Se recomienda que el
número de sello, cuando sea el caso, se anote en la declaración de resultados o
en el recibo de recepción de la urna que se expida cuando se entregue al
almacén. En algunos países el número de la mesa de votación se escribe sobre la
urna. Esta medida sólo es posible cuando el material del que está hecho la urna
permite la escritura, como el cartón.
Aún
cuando se hayan sellado todos los sobres o bolsas plásticas introducidas en su
interior, no deja de ser importante que se reselle la urna antes de
transportarla. Todos estos documentos serán necesarios en caso de que se
solicite un recuento, cuestión que explica por qué es importante sellar la
urna.Algunas veces para tener mayor seguridad se utiliza papel sellador y se
pide que el oficial de escrutinio y los representantes de partidos políticos y
candidatos firmen sobre él para mayor seguridad.
Transmisión de los resultados de las mesas de votación
Una vez que se concluye el proceso de conteo, el oficial de escrutinio
prepara el acta o declaración de resultados de la mesa de votación.
Este formato indica los resultados de la elección y es conveniente que
incluya información básica, como es el nombre del distrito electoral, el número
de la mesa de votación y la fecha de la elección.
La información específica del escrutinio puede incluir:
- El número
de papeletas que se recibió del organismo electoral para la apertura de la
votación,
- El número
de papeletas estropeadas,
- El número
de papeletas sin usar,
- El número
de votos válidos que obtuvo cada candidato o partido político,
- El número
de votos rechazados,
- El número
total de votos válidos, y
- El número
total de electores que voto.
Es muy importante que tanto los oficiales de escrutinio como los
representantes de partidos políticos y candidatos firmen el acta o declaración
de resultados. En algunos casos se pide que anoten también su nombre, dirección
y número telefónico, con el propósito de que el organismo electoral pueda
localizarlos y contactarlos fácilmente en caso de que se presente un problema.
Algunos países exigen que todos los oficiales de escrutinio se
presenten en la mesa de votación para firmar el acta de votación.
Una vez que se ha llenado el formato, los resultados se pueden
comunicar de forma oral o transmitirse por vía electrónica a la oficina local
del organismo electoral para ayudar a que se integren los resultados
preliminares lo más pronto posible. El responsable de comunicar los resultados
preliminares debe ser el oficial de escrutinio.
Es conveniente que la transmisión de los resultados que puede realizar por
vías alternas como el teléfono celular, el módem o el fax, utilizando un código
de seguridad único que asegure la identificación de la persona que transmita
los resultados. Sin embargo, en las áreas de ciertos países dónde la
infraestructura de comunicación no permite la transmisión oral o electrónica de
los resultados preliminares, la única alternativa disponible puede ser su
entrega personal por parte de un oficial de escrutinio o de alguna otra persona
autorizada.
Después de que los resultados han sido reportados por vía oral o electrónica,
es necesario que el ejemplar original de la declaración de resultados sea
entregado personalmente ante oficina del organismo electoral en un sobre
sellado. Esta medida es esencial para prevenir cualquier fraude y ofrecer evidencia
de cualquier alteración a los resultados.
Es conveniente que se permita que los representantes de partidos
políticos y candidatos copien los resultados.
El oficial de escrutinio conserva una copia de la declaración de resultados
y fija otra en un lugar visible dentro del recinto de votación. El ejemplar
original se coloca en un sobre sellado que se adjunta a la urna para el uso del
organismo electoral. Es recomendable que los observadores y los representantes
de partidos y candidatos puedan obtener una copia o transcribir los resultados
de la declaración oficial de resultados en las mesas de votación o los centros
de escrutinio.
Toda vez que su trabajo es un factor clave para una sociedad libre y
democrática, es recomendable que se permita que los medios de comunicación
electrónicos e impresos tengan acceso a los resultados en el lugar en donde
hayan sido integrados, ya sea en las mesas de votación o en las oficinas del
organismo electoral, a menos que haya ciertos factores de seguridad relacionados
con la publicación de resultados parciales o provisionales. Esta cuestión es
particularmente importante cuando están en juego la libertad y equidad del
proceso electoral.
El organismo electoral es responsable de acreditar al personal que
puede permanecer en las mesas de votación o en las oficinas que recolectan los
resultados durante la fase del escrutinio. Es necesario que los representantes
de los medios de comunicación porten una identificación que pruebe su acreditación.
La cuestión de la transparencia
Aunque la transparencia siempre es primordial, cobra especial
importancia durante la etapa en que se transmiten y se hacen públicos los
resultados preliminares. Es importante que los representantes de los partidos
políticos y candidatos firmen y obtengan una copia de la declaración de
resultado y que tengan oportunidad de presenciar la transmisión de los
resultados al organismo electoral.
La transparencia de esos actos es esencial para que los resultados de
la elección tengan una aceptación generalizada.
La importancia de los planes
de contingencia
La tecnología de las comunicaciones juega un papel cada vez más
importante en la transmisión de los resultados de la votación. Es por eso que
si se llegará a presentar una falla en los sistemas de soporte que usa el
organismo electoral, puede ocurrir un retraso en la obtención y difusión de los
resultados preliminares, cuestión que generaría numerosos problemas
administrativos, técnicos y logísticos. Adicionalmente, esas fallas suelen ser
políticamente bochornosas para el organismo electoral.
Para evitarlas, es necesario que antes del día de la elección se establezcan
planes de contingencia que estén completamente probados. En caso de que se
diera una falla tecnológica, una alternativa económica sería la de disponer de teléfonos
alternos cercanos a las mesas de votación. Las contestadoras automatizadas
pueden ser fácilmente ligadas y replicadas en caso de que alguna falle.
Otra opción es la de utilizar radios portátiles. Por último, como plan
de última instancia a la transmisión electrónica de los resultados se pueden
utilizar medios manuales como son los mensajeros o las entregas personales.
La selección de un determinado plan de contingencia dependerá del
contexto local y de las circunstancias en las que se encuentre cada país. En
algunos casos, se pueden negociar acuerdos que permitan el uso del equipo de
comunicación de las fuerzas de seguridad o de compañías privadas.
Declaración de resultados en las mesas de votación
La declaración
de resultados en las mesas de votación suele ser un formato o acta que contiene
los resultados preliminares. El oficial de escrutinio es el encargado de llenar
este formato. En cada mesa se tiene que llenar un formato de declaración de
resultados, aún en el caso en que dentro de un centro o recinto de hayan
instalado varias mesas de votación.
El
formato de la declaración de resultados de la elección puede incluir la
siguiente información general:
- El
nombre del distrito electoral,
- El
número de la mesa de votación,
- La
firma del oficial de escrutinio. También es conveniente que los representantes
de partidos políticos y candidatos firmar el formato.
La
información específica del escrutinio suele incluir:
- El número
de papeletas que se recibió del organismo electoral para la apertura de la
votación,
- El número
de papeletas estropeadas,
- El número
de papeletas sin usar,
- El número
de votos válidos que obtuvo cada candidato o partido político,
- El número
de votos rechazados,
- El número
total de votos válidos, y
- El número
total de electores que voto.
Puede
ser necesario que se verifique el libro de registro de la votación porque en
algunos lugares se autoriza que el registro de electores se realice hasta el
día mismo de la votación y éstos electores pueden ser agregados usando el libro
de registro. Otras jurisdicciones se utilizan formatos separados.
En
algunos países se necesita información adicional detallada, como los números de
serie de los sellos que se colocan sobre la urna o los números de las urnas
mismas.
En otros casos, este formato es un documento muy importante porque
brinda la información que el organismo electoral utiliza para hacer públicos
los resultados preliminares y los finales. En todo caso, es muy importante que
los oficiales de escrutinio llenen este formato con sumo cuidado.
Emisión de la declaración de resultados
Es importante que se prepare con extremo cuidado el acta o declaración
de resultados porque contiene los resultados preliminares y finales de la
elección de una mesa de votación (a menos que se pida un recuento).
Este formato normalmente lo completa y firma el oficial de escrutinio.
Es conveniente lo firmen los representantes de los partidos políticos y
candidatos. Sus firmas son muy importantes para evidenciar que conocen los
resultados y que están de acuerdo con ellos. En ocasiones se pide que los
formatos también incluyan que otros datos como sus nombres, dirección y números
telefónicos.
Estas medidas permiten que el organismo electoral pueda contactar fácilmente
a los representantes en caso de que surja un problema,.
Para contribuir a la transparencia del proceso, es conveniente que se
permita que los observadores y representantes de partidos políticos y
candidatos tengan una copia de la declaración de resultados.
Transmisión de resultados
Una vez que se completa la declaración de resultados, el oficial de
escrutinio comunica los resultados preliminares a las oficinas locales del
organismo electoral (y en algunos casos, directamente al organismo electoral
nacional).
En caso de que el local de votación contenga varias mesas de votación,
la persona responsable (conocida en algunos lugares como supervisor central de
la votación) debe reunir los resultados de cada oficial de escrutinio para
transmitirlos a las oficinas locales del organismo electoral.
En muchos países el organismo electoral instala oficinas regionales o
locales durante el período electoral. Generalmente los resultados preliminares de
las mesas se transmiten a la oficina local, la cual se encarga a su vez de
transmitir a la oficina nacional todos los resultados que recopiló del distrito
electoral correspondiente.
Transmisión de resultados
preliminares
Sobre la base de los datos contenidos en el acta o declaración, los
resultados preliminares de cada mesa de votación se deben transmitir a la
oficina del organismo electoral por teléfono (fijo o móvil), o cualquier otro
medio disponible.
Es recomendable que se dé una clave o código a cada persona encargada
de transmitir los resultados. Por razones de seguridad, es conveniente que esta
clave o código único sea distribuida o asignada por el organismo electoral el
mismo día de la elección.
Este código reduce la posibilidad de cualquier tentativa de
suplantación de los responsables e impide que personas sin autorización transmitan
resultados incorrectos o parciales a la oficina local del organismo electoral.
Si el local de escrutinio tiene una máquina de fax, esta puede usarse
para enviar una copia de la declaración de resultados al organismo electoral.
Es importante que se tomen medidas específicas para controlar el acceso al fax
a fin de disminuir el riesgo de que se transmitan datos o información no
oficiales.
En todo caso, es importante que la declaración que se envíe por fax
esté firmada por el oficial de escrutinio y por los representantes de partidos
políticos y candidatos que presenciaron el escrutinio. El hecho de que los
representantes de partido y candidatos se nieguen a firmar el documento no debe
invalidarlo.
Para mayor seguridad y para detectar cualquier intento de fraude, es
importante que el acta original se envíe por separado en un sobre sellado al
organismo electoral. Este sobre se puede enviar junto con los materiales
electorales de forma personal o por correo. Con el envío del documento
original, el organismo electoral local podrá comprobar que estos resultados y
los que fueron enviados por teléfono o electrónicamente son los mismos.
Si la mesa de votación no cuenta con teléfono (fijo o móvil) o no está
funcionando, se tienen que considerar métodos alternativos. Los dispositivos
radiales no necesitan la instalación de una línea telefónica y son flexibles y
fáciles de usar. Sin embargo, el despliegue de estos métodos tiene que
considerar la topografía del área para identificar por adelantado las regiones
en donde es imposible recibir o transmitir mensajes.
De nueva cuenta, antes del despliegue es conveniente brindar a los
oficiales de la mesa de votación y escrutinio una capacitación adecuada y los códigos
de identificación requeridos.
Si no es posible usar algún medio de comunicación inalámbrico, siempre
queda como alternativa la entrega personal de los resultados al organismo
electoral. Si el oficial de escrutinio no puede cumplir esta tarea, se tiene
que designar a un mensajero.
Este mensajero tiene que ser una persona confiable y es recomendable
que su selección sea aceptada por los oficiales de escrutinio, así como por los
representantes de partidos políticos y candidatos. Cuando se utiliza este
método, el mensajero también puede entregar la urna y su contenido, eliminando
así la necesidad de hacer arreglos adicionales de transporte.
Se recomienda el uso de una bolsa que evite falsificaciones, a fin de
garantizar que los resultados no pueden ser alterados durante su traslado. Esta
bolsa, fabricada con un material resistente, tiene que ser firmada por las
personas en el punto de partida y, una vez sellada, no debe poder abrirse sin
que se dañe. En consecuencia, las personas que reciben el material pueden estar
seguras de que la bolsa que reciben es la misma que se despacho. Es esencial
que se realice un registro de las firmas de aquellos que van a entregar y a
recibir los materiales, y también es recomendable que el personal electoral y
los observadores vigilen su traslado.
El papel de los medios de
comunicación
Después del cierre de la votación, es probable que las agencias de
noticias y los medios de comunicación compitan por dar a conocer un pronóstico
de los resultados de la elección lo más pronto posible. Mandarán a sus
representantes al lugar de la acción. Lo usual es que, por razones de
eficiencia, envíen sus equipos a las oficinas del organismo electoral.
Un representante de los medios puede cubrir un área más extensa si se
coloca en un centro que recolecta los resultados de las mesas de votación y así
reportar los resultados de un mayor número de mesas.
Ruta de la declaración “oficial”
de resultados
El oficial de escrutinio debe entregar copias de los resultados de la
votación al organismo electoral y es conveniente que los representantes de los
partidos políticos, candidatos y observadores puedan tener también una copia o
la posibilidad de copiar los resultados. Las copias extra pueden reproducirse con
una hoja de papel carbón o con una máquina de fotocopias. Como alternativa, se
pueden preparar varias copias manuales.
Es importante que el documento original de la declaración de resultados
se adjunte a la urna en un sobre sellado. Esto es especialmente importante
cuando se tiene que realizar un recuento de los votos.
Una vez que el acta o declaración de resultados ha sido integrada y
transmitida a la oficina local del organismo electoral, se puede colocar una
copia afuera de la mesa de votación. De esta forma, la misma información y
resultados estarán disponibles para todos al mismo tiempo.
Los resultados de la votación son públicos en el sentido que se permite
que testigos presencien y examinen el proceso de escrutinio. La declaración de
resultados es un documento público; esto se torna especialmente evidente cuando
se exhibe una copia en el sitio de votación. Sin embargo, es importante señalar
que estos resultados todavía no son oficiales, solo son preliminares. Los
resultados finales oficiales siempre tendrán prioridad legal.
Consolidación de resultados
Es importante que tanto en el nivel nacional como en el local se planee
cuidadosamente la logística necesaria para recibir los resultados de varios
lugares simultáneamente. Cuando sea posible, se logrará una mayor eficiencia si
se da un número de teléfono o de fax a las personas que transmiten los
resultados preliminares a la oficina local del organismo electoral.
Actualmente, la mayoría de sistemas telefónicos permiten que las llamadas
realizadas a un solo número identifiquen y las transfieran automáticamente la
línea que esté disponible.
Es necesario que se entreguen al personal que contestará el teléfono
formatos que contengan espacios preestablecidos para la recepción de la
información requerida durante la recolección de los resultados. Por ejemplo, un
equipo se puede encargar de la recepción de los resultados que están entrando
luego para luego transmitirlos a la persona o equipo que se hará cargo de
capturar todos los resultados del distrito electoral.
Resulta muy útil que se cuente con una pizarra o una hoja de cálculo en
la pared en la que se listen todas las mesas de votación y que se vaya llenando
conforme se reciben los resultados. Una vez que se recibe toda la información
de una elección, se tienen que actualizar los resultados de todo el distrito
electoral. Esta suma se tiene que enviar a la oficina o centro nacional.
Nivel nacional
A nivel nacional, se puede usar la misma logística pero a una mayor escala.
En este nivel resulta más sencillo utilizar la comunicación por fax. Puesto que
la información necesaria ya está escrita, este método puede ayudar a agilizar
el proceso de entrada de datos o de tabulación manual. De igual manera, se
pueden utilizar hojas de cálculo para listar y llevar el control de todos los
distritos electorales.
Es importante que se realice un primer control de calidad para
verificar si los resultados que aparecen son los correctos. Cuando se han
integrado los resultados finales oficiales, es necesario que se lleve a cabo un
control de calidad más exhaustivo para verificar los procedimientos de cada
distrito electoral y sus mesas de votación.
Cuando un país está dividido en muchas zonas horarias, es probable que
los resultados se reciban a nivel nacional en distintas horas del día (esto
dependerá de la hora en que cierre la elección). Es importante que se cuente
con el personal necesario para recopilar todos los resultados nacionales
preliminares.
Para evitar cualquier discrepancia entre los resultados preliminares y
los finales, es conveniente que los resultados preliminares incluyan todos los
tipos de votos (de ser el caso). Tienen que incluirse en el escrutinio de los
resultados preliminares los votos especiales, los votos por correo, los votos
emitidos de forma ordinaria, los de la votación anticipada y los de la votación
móvil.
Dependiendo del margen de espera que sea aceptable para anunciar los
resultados, los votos especiales pueden escrutarse antes de la elección o
después del cierre de la votación el día de la elección. Si se escoge la
segunda opción, entonces el procedimiento de escrutinio tendrá que ser diseñado
cuidadosamente para que permita que los resultados de los votos especiales se
incluyan en los resultados preliminares.
Resulta muy útil que los sobres recibidos por la oficina central del
organismo electoral que contengan los votos especiales (votos por correo) sean
clasificados por categoría. La clasificación por categoría sería más sencilla
si se utilizaran sobres de distintos colores.
Para los votos por correo, normalmente se envían tres sobres al
votante: un sobre retornable por correo que contiene un sobre intermedio (sobre
el cual aparece el código de barras y la firma del votante o cualquier otro
tipo de información administrativa) y un sobre secreto que contiene el voto.
Después de comprobar el registro, de verificar que no se haya votado
previamente y de crear un registro auditable, el sobre secreto se coloca dentro
de la urna con el voto en su interior.
Si los votos especiales son escrutados antes de la elección, los
resultados tendrán que guardarse de forma segura y hacerse públicos hasta el
cierre de la elección. En algunos lugares los votos especiales son escrutados
después del día de la elección, y en otras, en el día de la elección.
Si la votación por anticipado se realiza durante varios días, es conveniente
que se realice una conciliación al final de cada día, pero es importante
destacar que en dicho procedimiento los votos no tienen que ser contados. La medida
de conciliación tiene como propósito crear un registro auditable acerca de las
papeletas utilizadas.
Es importante que las urnas en las que se deposite la votación
anticipada se guarden con la debida seguridad hasta el día de la elección y que
su escrutinio tenga lugar en una oficina del organismo electoral al cierre de
la votación ordinaria. Es muy conveniente que el escrutinio de la votación
anticipada se realice con la presencia de los representantes de partidos
políticos, candidatos y observadores. Los procedimientos de este escrutinio son
casi idénticos a los usados para la votación ordinaria.
Por otro lado, el escrutinio de las urnas móviles puede realizarse en
el último lugar visitado, o en una oficina del organismo electoral. Para el
conteo de los votos emitidos por los electores que están en prisión (cuando
esto es posible), se pueden aplicar los procedimientos utilizados para la
votación anticipada, pero esto solo será posible si la votación para los
prisioneros se realiza antes de la elección.
Es conveniente que la oficina local del organismo electoral tenga
planes y capacidad para recibir las urnas y los resultados que se entreguen de
manera simultánea (por ejemplo, cuando la transmisión de resultados no se pudo
realizar por teléfono o fax).
Es importante que la planeación contemple que todas las urnas y
resultados lleguen al mismo tiempo. En primer lugar, el oficial encargado de
recibir los materiales puede darle un número a la persona que llega con la urna
y los resultados la cada mesa de votación a fin de respetar el orden de llegada.
Después se puede verificar, en forma cronológica, la identidad de cada
persona que entrega los materiales y trasladarlos o colocarlos inmediatamente
en un área específica que se haya previsto para su integración y consolidación.
Al recibir los materiales, el oficial encargado tiene que verificar la
urna, la autenticidad de los sellos y preparar dos recibos; uno para la persona
que entregó los materiales y otro para el organismo electoral. Después, la urna
se puede trasladar del área de recepción hacia un lugar seguro para su
almacenaje en donde se puede realizar una revisión más detallada.
Uso de tecnología
El uso de teléfonos y faxes para transmitir los resultados electorales
es muy común. Para asegurar su identidad, es importante que se asigne un número
o código de identificación a toda persona facultada para transmitir los
resultados por teléfono. También se puede considerar el uso de una clave para
las transmisiones vía fax. Esta es una forma sencilla y eficiente para evitar
que personas sin autorización llamen para dar resultados falsos.
La transmisión de los resultados también se puede realizar mediante
módem y computadora. De nueva cuenta, es necesario que se utilicen claves de
acceso y resguardos que solo permitan el acceso al sistema de personas
autorizadas para la transmisión de los resultados.
Resulta vital que se realicen pruebas previas al día electoral para
verificar que el medio de transmisión que se escogió tenga la capacidad necesaria
para soportar la carga prevista. También es importante que se disponga de un
técnico especialista que auxilie en caso de que se presente un fallo en el
sistema. Es muy útil que se tenga un sistema de repuesto que haya sido probado
y que esté disponible por si se presenta una contingencia.
Recepción de resultados
El organismo electoral local recibe los resultados
directamente de las mesas de votación cuando finalizan el escrutinio. El
organismo local recopila los resultados del distrito electoral y los envía por
fax (u otros medios) al organismo electoral nacional.
El oficial de escrutinio se comunica con el
organismo electoral local para comunicarle los resultados detallados de cada
mesa. Para tener mayor eficiencia en el proceso, es conveniente que se
proporcione un número de teléfono o de fax con el que se pueda contactar al
organismo electoral. Sin embargo, es importante que el sistema telefónico que
se instale funcione de tal forma que las llamadas se transmitan a la extensión
que esté disponible.
Es
recomendable que se instalen teléfonos o máquinas de fax adecuadas (así como
otros dispositivos electrónicos) capaces de hacer frente a las demandas de
operación durante las horas más intensas.
Para
tener mejor eficiencia, es muy útil que el personal encargado de contestar el
teléfono en el nivel local cuente con un formato pre-impreso para registrar los
resultados el cual contenga los nombres de los candidatos o partidos en el
mismo orden en el que aparecen en la papeleta. Esta medida ayudará a prevenir
que se cometan errores en la captura de datos.
También
es necesario que se proporciones al personal una lista que contenga los códigos
de identificación o claves de acceso asociadas a las mesas de votación. Esto
significa que el operador telefónico y quienes reciban los resultados tendrán
que firmar un contrato de confidencialidad porque serán responsables de manejar
información muy sensible. Es importante que solo el oficial de escrutinio pueda
comunicarse a la oficina local/regional/nacional del organismo electoral para
transmitir los resultados de las mesas de votación.
Cuando
los resultados han sido recibidos, un equipo se puede encargar de transmitirlos
a la persona encargada de su captura o de integrar los resultados de todo el
distrito electoral. Es conveniente contar con una hoja de cálculo o un pizarrón
en la que se listen todas las mesas de votación y se vayan anotando los
resultados que se reciben. Es recomendable que los representantes de partidos
políticos o candidatos y los medios de comunicación tengan acceso a la hoja de
cálculo o al pizarrón para que puedan observar los resultados conforme se van
recibiendo.
Es
necesario tomar medidas especiales para evitar que los mismos resultados sean registrados
dos veces. Un método simple para evitar cualquier duplicidad es el de numerar
las mesas de votación y las urnas que les corresponden. Si se adopta esa medida,
es conveniente que se haga al inicio del proceso electoral y que ese número se
use de manera consistente en todos los formatos de la elección, así como en la
urna. El uso de dicho número también facilitará la creación de un registro
auditable.
Con el
objetivo de acelerar el proceso de integración de los resultados preliminares
es conveniente que la oficina local del organismo electoral los envíe al
organismo nacional a medida que los recibe y a intervalos regulares. Después,
el organismo electoral nacional recopilara los resultados preliminares de todo
el país por distrito electoral.
En
algunos países los resultados preliminares no son considerados como oficiales,
por lo que ahí no es necesario que el organismo electoral recopile las cifras
preliminares de la votación. Son los medios de comunicación, las encuestadoras y
las organizaciones no gubernamentales quienes se encargan de recopilar y
publicar los resultados preliminares, mientras que el organismo electoral se
concentra en recopilar los resultados oficiales para después comunicarlos
formalmente.
Nivel nacional
A nivel nacional se usa el mismo
tipo de logística para recibir los resultados pero a mayor. Cuando los
resultados llegan de manera simultánea, es necesario que el personal
responsable de su recepción realice una rápida revisión para comprobar que los
resultados tengan sentido, por ejemplo, que los totales sean correctos.
Una forma sencilla de identificar
errores es la de comparar el número de electores registrados con el de aquellos
que efectivamente votaron.
Cuando se integran los resultados
oficiales definitivos se realiza un control de calidad más exhaustivo de la
información relativa a cada distrito electoral y mesa de votación. Puede
ocurrir que algunos distritos requieran más atención que otros, especialmente
aquellos que fueron sometidos a campañas políticas muy intensas o aquellos que
tuvieron un mayor nivel de dificultades administrativas, como podría ser el
caso de una alta concentración de electores registrados (por ejemplo, el centro
de una gran urbe). Es conveniente que, el día de la elección, el organismo
electoral monitoree de forma más intensa tales distritos.
En el nivel nacional puede ser más
sencillo y eficiente recibir los resultados de las oficinas locales/regionales/distritales
por medio del fax que por vía telefónica. Cualquiera que sea la forma que se
use para trasmitir los resultados, es importante que sea estandarizada para que
facilite la recolección de los resultados preliminares.
Cuando se utiliza un sistema
computarizado para registrar los resultados es vital que se disponga de un
documento para la captura de datos. Se puede utilizar una hoja de cálculo
global, ya sea manual o electrónica, que tenga listados todos los distritos
electorales que se vaya llenando conforme lleguen los resultados.
Cuando un país está dividido en muchas zonas horarias, es probable que
los resultados se reciban a nivel nacional en distintas horas del día (esto
dependerá de la hora en que cierre la elección). Es importante que se cuente
con el personal necesario para recopilar todos los resultados nacionales
preliminares.
Si se
presenta una emergencia, es conveniente que la oficina central del organismo
electoral cuente con medios para establecer comunicación con sus oficinas
locales, especialmente cuando se están recibiendo los resultados.
Cuando
sea posible, es conveniente que se instale una línea telefónica directa con cada
organismo local, para que el organismo nacional pueda localizar en cualquier momento
y de forma inmediata a la persona que esté a cargo (generalmente el oficial del
distrito electoral). Este número telefónico tiene que ser distinto al que
utilizan los oficiales de escrutinio para transmitir los resultados
preliminares.
Votos emitidos en mesas de votación móviles
El
escrutinio de los votos emitidos en las mesas o urnas móviles puede realizarse
en el último lugar que visitaron los oficiales responsables o en la oficina
local del organismo electoral. Es recomendable contar estos votos hasta que se
cierre la votación ordinaria el día de la elección.
Es conveniente que los representantes de los partidos políticos y
candidatos conozcan el lugar en donde se realizará el escrutinio de las mesas
móviles y que puedan presenciar el proceso.
Registro auditable acumulado
Una vez
que se concluye el escrutinio y conteo en los centros o mesas de votación, es
conveniente que todos los materiales electorales (la urna con los votos usados,
las papeletas sin usar, los votos rechazados, los estropeados, la lista de votantes,
los sellos sin usar y otros materiales), así como cualquier otra documentación
requerida (especialmente la declaración de resultados, la hoja de cálculo y el
libro de registro de la votación) sean trasportados a un lugar seguro para
almacenarlos, ya que forman la base para conformar un registro auditable del
escrutinio.
En esta
etapa, los oficiales del organismo electoral pueden realizar una primera
verificación de los materiales recibidos, utilizando una lista de revisión y un
formato de recibo, para asegurar que han sido entregadas todas las urnas y
materiales asociados con el registro auditable y que todos ellos fueron
completados y firmados debidamente.
A
continuación se puede proceder, de ser el caso, a la apertura de los sobres
sellados que contienen el acta o declaración de resultados de cada mesa con el propósito de verificar su contenido, en presencia de los representantes de
partidos políticos o candidatos. En caso de que se advirtiera un error (por
ejemplo, que el formato no hubiera sido llenado debidamente o no hubiera sido firmado),
como los oficiales de escrutinio todavía están disponibles, se podrían realizar
de inmediato las modificaciones en presencia de los representantes de partidos
políticos o candidatos.
Si bien
en los días siguientes se puede realizar un control más exhaustivo, es
importante que se realice lo más pronto posible para que se pueda verificar y
completar un registro auditable de los resultados finales.
Normalmente
el organismo electoral elabora una tabla que contiene el número o datos de
referencia de cada urna para comprobar que fueron regresadas todas las que se
entregaron en las diferentes mesas de votación.
Una
forma sencilla y efectiva para tener el control y poder seguir el rastro de las
urnas es la de numerarlas. Si se usa este método para asegurar el regreso de todas
las urnas, es recomendable que una misma persona sea responsable de recibir las
urnas hasta que todas hayan sido entregadas.
Es
conveniente que se establezcan procedimientos para rastrear las urnas que se
han demorado en llegar o que no han sido entregadas después de que ha
transcurrido un plazo razonable o el que dispone la ley.
Las
oficinas locales del organismo electoral deben generar una declaración consolidada
de los resultados de la votación por cada distrito electoral. Este conteo
acumulado normalmente incluye información como la siguiente:
- El
nombre del distrito electoral,
- Su
número o código (si lo tiene),
- Los
nombres de las personas que llenaron el formato,
- El
número de votos que obtuvo cada candidato o partido,
- El
número total de votos emitidos,
- El
número total de votos rechazados, y
- El
número total de votantes que tuvo cada mesa de votación, urna por urna.
Es
necesario que en cada distrito electoral se prepare un reporte detallado de los
resultados oficiales, detallando los resultados de cada mesa de votación.
Se puede
lograr una mayor eficacia si se utilizan los resultados preliminares que fueron
recopilados (especialmente si fueron capturados en un formato de computadora)
para verificar la precisión de los datos asentados en la declaración resultados
de cada mesa de votación.
Verificación de los resultados recibidos
Para
evitar errores y prevenir cualquier manipulación fraudulenta de los resultados
electorales, es importante que se tenga la posibilidad de comprobar los
resultados preliminares que fueron recibidos contra los documentos oficiales.
Se tiene que enviar a la oficina local del organismo electoral una copia del original
de la declaración de resultados de la votación de cada mesa en un sobre
sellado, para realizar una comparación contra los resultados que se recibieron
primero una vez que se cuente con la copia de las declaraciones originales.
Si
existen temores fundados de que se pretenda o pueda perpetrar algún tipo de fraude,
se puede utilizar un papel especial para la declaración de declaración de
resultados de cada mesa. Este papel de color oscuro (azul marino, por ejemplo)
inmediatamente indica cuando se ha tratado de hacer cualquier modificación en la
inscripción original. El color que está alrededor del área que fue modificada
se aclara. La escritura en este tipo de papel se tiene que realizar con lápiz.
Si se advierten marcas de modificación en el papel, se tiene que brindar
una atención especial a esa mesa en específico y a los resultados del
escrutinio. El libro de registro de la votación se tiene que verificar cuidadosamente.
Si el oficial de escrutinio cometiera un error al llenar el formato en la mesa
de votación, tendría que agregar sus nombre o firma, así como la de los
representantes de los partidos y candidatos para indicar su aceptación de la
corrección.
Resultados por partido / candidato
Para lograr
una mayor transparencia y permitir que las personas tengan acceso a los
resultados preliminares de todas las mesas de votación, éstos se pueden mostrar
en una pared/pizarrón/hoja de cálculo en cada oficina local del organismo
electoral, tan pronto estén disponibles al concluir el escrutinio.
Esto permite
que los medios de comunicación y el público conozcan los resultados
preliminares a medida que se reciben, sobre todo si no se ha previsto o no es
posible ofrecer un reporte periódico sobre el avance en los resultados.
En la
noche de la elección, se deben contar los resultados preliminares para cada partido
o candidato por mesa de votación. La oficina local del organismo electoral debe
recopilar estos resultados y preparar un reporte global por candidato o partido
político para enviárselo al organismo electoral nacional. Después deben
integrar los resultados totales de cada distrito electoral por partido o
candidato y precisarlos en el reporte preliminar consolidado que envíen a la
oficina nacional.
Después
del conteo final, la oficina nacional recibirá los resultados finales oficiales
de cada mesa de votación para recopilarlos en una publicación nacional.
En todos
los casos, antes de hacer públicos los resultados, es conveniente que se use un
procedimiento paralelo de escrutinio, aún cuando el proceso sea computarizado.
Después
de cada cinco o diez mesas de votación, es importante que se realice una
comparación entre las dos personas responsables de los escrutinios. Si los
resultados no concuerdan, las estadísticas previas se pueden verificar y
corregir fácilmente.
Si se utiliza un sistema computarizado, es recomendable que dos personas
ingresen los mismos datos en computadoras distintas. Las computadoras pueden
programarse para que señalen cuando los ingresos no sean los mismos en una mesa
de votación. Esto vuelve más simple el proceso de verificación
Consolidación de resultados: sistemas de listas
La
consolidación de resultados en un sistema de listas puede ser un muy sencillo y
o muy complicado, dependiendo del sistema electoral utilizado y del marco
legal.
En
algunos casos, basta con contar los votos una sola vez, ya sea en la mesa de
votación o en un centro de escrutinio; pero en otros casos puede ser necesario
un recuento. En esos casos, el primer escrutinio normalmente se realiza en la
mesa de votación y el recuento en un centro de escrutinio.
En los sistemas
de listas cerradas, sin posibilidad de voto preferencial y sólo una lista por
partido, un solo conteo puede ser suficiente. Los resultados por lista se
agregan a nivel de distrito electoral y los escaños se distribuyen entre los
candidatos de acuerdo al orden de la lista.
En
sistemas más complejos, cuando un partido tiene más de una lista por distrito
electoral, o cuando el votante puede votar de manera preferencial a los
candidatos de una o varias listas, el conteo y la consolidación de los
resultados suelen ser más complicados.
Es
importante determinar el número exacto y total de votos para cada lista y
candidato antes de aplicar la fórmula electoral para distribuir los escaños
entre partidos y candidatos. Un procedimiento común en dichos sistemas es el de
realizar un conteo preliminar por partido en cada mesa al cierre de la votación
y luego realizar un recuento en los centros de escrutinio a nivel distrital o
regional.
En
algunos sistemas se tiene que realizar una consolidación final de l resultados
a nivel nacional para distribuir escaños “compensatorios”.
Entre
más complejo sea un sistema y más complicada la fórmula electoral, más
importante será la transparencia en el escrutinio. Las hojas de cálculo, los
reportes del escrutinio y la recopilación de resultados deben ser claros,
comprensibles, completos y diseñados de tal forma que los partidos políticos y
el electorado puedan dar seguimiento y controlar el proceso entero.
Se
recomienda publicar toda la información importante sin demora alguna. Sin
embargo, es esencial que se realicen planes realistas para esta última fase del
proceso electoral y que no se creen expectativas exageradas respecto al momento
en que se anunciarán los resultados finales.
Es
conveniente que cuando las autoridades electorales publiquen los resultados
finales, se agregue alguna información sobre los procedimientos aplicables para
impugnar y objetar los resultados.
Publicación de resultados
La
publicación de los resultados de la elección es un proceso que tienen que
manejarse con gran cuidado. En primer lugar, es necesario tener cuidado para
determinar cuándo y cómo publicar los resultados preliminares, porque son los
primeros que están disponibles y con frecuencia son objeto de correcciones o
adiciones posteriores.
Los
votos se cuentan de distintas formas. En muchos casos, se cuentan por primera
vez en la misma mesa de votación después de su cierre. En otros, son
trasladados a centros de escrutinio antes de que sean contados.
En
algunos países estos primeros escrutinios y conteos son los únicos que se
realizan y los votos sólo son revisados de nuevo sólo si los resultados de la
elección son impugnados o sí algún partido, candidato o tribunal solicita un
recuento y este resulta procedente.
En
algunos países, los votos que se contaron en la mesa de votación se trasladan
después a un centro de escrutinio para ser revisados y recontados, bajo la
premisa de que es usual que se cometan algunos errores en el conteo inicial.
Dependiendo
de la complejidad del sistema electoral o del hecho que los resultados sean
impugnados, es posible que los votos sean contados varias veces en distintas
etapas del proceso.
Los
resultados se pueden anunciar o difundir en varias etapas del proceso. En
algunos casos, los resultados se anuncian progresivamente la noche de la
elección, en la medida en que cada oficina local/regional/distrital reporte su
conteo. Cuando se reportan los resultados de cada mesa de votación a medida que
se van recibiendo, los resultados de una elección cerrada pueden cambiar de un
momento a otro. Si bien este método puede hacer emocionante el evento, el nivel
de incertidumbre que provoca puede no ser el deseable en un país políticamente volátil.
En otros
países, los resultados de un distrito electoral no se anuncian hasta que todas
las mesas que lo integran han reportado sus resultados a la oficina
correspondiente, por lo que normalmente ocurre que los resultados preliminares
sean muy cercanos a los finales.
Algunos
países permiten que se vote solo el día acordado, mientras que otras permiten
que se utilicen varios métodos para votar con el fin de atender a los electores
que no pueden asistir a la mesa de votación el día de la elección. Entre estos
métodos adicionales se incluyen el voto por correo, la votación por anticipado
o las mesas de votación móviles, es decir, aquellas que se desplazan para
brindar el servicio a los electores en áreas remotas, hospitales, casas de
reposo, prisiones e incluso en sus hogares.
Muchas
veces no es posible que se cuenten estos votos antes o en la noche de la
elección, por lo que es usual que sus resultados se sumen más tarde a los
resultados preliminares que se anuncian la noche de la elección.
En sistemas electorales más complejos, particularmente en aquellos que
involucran la distribución de preferencias, el escrutinio puede durar varios
días, semanas, o en casos extremos, meses. En estos casos, los resultados se van
difundiendo paulatinamente en cada etapa del proceso.
Publicación de resultados preliminares
Cuando
se toma la decisión de publicar los resultados preliminares, es deseable hacerlo
lo más rápido posible. Entre unas horas y hasta un día después del cierre de la
votación es considerado un lapso razonable para comunicar los primeros
resultados preliminares, dependiendo de las circunstancias políticas locales y
del sistema electoral utilizado.
Cuando
el escrutinio se realiza durante varios días, lo usual es publicar actualizaciones
al final de cada día.
Cuando
los votos se escrutan de forma progresiva o se cuentan varias veces y se
publican resultados preliminares antes de que se determinen los resultados
finales, puede suceder que los resultados que se difundan sean engañosos. Por
ejemplo, los resultados preliminares podrían indicar que un candidato o partido
ganó un escaño o un número determinado porcentaje de ellos, pero los resultados
finales podrían ser diferentes. Consecuentemente, es importante que se tomen
precauciones especiales para evitar que se presenten confusiones y
confrontaciones.
Se
recomienda que la publicación de los resultados preliminares se realice con un
lenguaje cuidadoso. La autoridad responsable de transmitir los resultados debe
aclarar que esos resultados no son los finales oficiales y que es posible que
experimenten cambios y correcciones durante el proceso que desemboque en el
conteo oficial final.
No es
obligatorio que el organismo electoral publique los resultados preliminares. En
algunos países resulta más apropiado que los medios de comunicación, las
organizaciones de encuestas de salida o las ONG anuncien las tendencias preliminares
de la votación. Sin embargo, es deseable que en el ánimo de demostrar un claro
compromiso con los principios transparencia y rendición de cuentas, el
organismo electoral adquiera la responsabilidad de publicar los resultados
preliminares.
Dependiendo
de la situación local, podría ser deseable que se incluyan todas las clases de
voto que se utilizan en la elección (como los que se envían por correo y los de
las mesas móviles) cuando se hagan públicos los resultados preliminares, para
evitar discrepancias entre los resultados preliminares y los finales. Cualquier
que sea la decisión que se tome para publicar los resultados preliminares, es
necesario que se expliquen de forma clara las condiciones. Por ejemplo, si se
incluyen todos los tipos de voto, o si estos votos están sujetos a un recuento.
En otros
casos, puede que no sea posible esperar para que estén disponibles las
estadísticas de todos los tipos de votos sin que eso provoque un fuerte retraso
en la publicación de las estadísticas preliminares. En este caso resulta
importante clarificar que los resultados preliminares no incluyen todavía otras
clases de votos.
En
algunos países puede ser posible que los votos especiales (postales,
anticipados, etc.) se cuenten antes del día de la elección, para permitir que sus
datos se incluyan en los resultados preliminares que se publican el día de la
elección.
Si estos
votos especiales se cuentan unos días antes de la elección, es necesario que los
resultados se guarden de manera segura y que se prohíba el acceso a ellos hasta
el cierre de la votación el día de la elección.
Este
método tiene ventajas y desventajas. Por un lado, permite que se publiquen
estadísticas preliminares más completas, pero por otro, si se hacen públicos
los resultados antes del cierre de la votación, se podría comprometer
seriamente la integridad del proceso, del número de votantes, o de los
resultados. Este puede ser un verdadero riesgo porque es común que los
representantes de partidos y candidatos estén presentes cuando se cuentan todo
tipo de votos.
La
publicación de resultados preliminares antes del cierre de la votación en aquellos
países que tienen varias zonas horarias podría tener efectos poco deseados en
el comportamiento de los electores.
Para los
países que tienen varias zonas horarias, se puede considerar la opción de
escalonar los horarios de la votación o bloquear la publicación de los
resultados, con el objetivo de que todos los electores voten antes de conocer
los resultados o tendencias de la elección en otras partes del país. En algunas
circunstancias puede ser que estas medidas no se vean como apropiadas o
necesarias, ya que podrían percibirse como discriminatorias.
Discrepancias entre los resultados
preliminares y los oficiales
Si los
procedimientos están bien diseñados y se siguen cuidadosamente, las
discrepancias entre los resultados preliminares y los oficiales suelen ser pequeñas.
Si bien las pequeñas discrepancias pueden afectar competencias muy cerradas en
algunos distritos electorales, difícilmente afectan los resultados generales de
la elección.
Cuando
se presenten discrepancias, es recomendable que el organismo electoral formule declaraciones
que expliquen con la mayor claridad y precisión posibles su origen, con el objetivo
de asegurar que se mantenga la confianza pública en el sistema.
Decisión de no publicar los resultados
preliminares
Si la
situación política del país es inestable, el organismo electoral podría tomar
la decisión de no publicar los resultados preliminares para evitar confusión y
prevenir la exacerbación de un conflicto. Esta opción tiene sus riesgos, ya que
también un retraso en la publicación de los resultados finales puede generar
inestabilidad.
Esta
opción no es muy conveniente cuando los representantes de partidos y candidatos
presencian los escrutinios, porque los resultados serán del dominio del
público. En este caso, la opción de suprimir la provisión de información hasta
el anuncio de los resultados finales no es realista.
Si se
tienen graves preocupaciones políticas o de seguridad, se podría considerar
realizar el escrutinio en secreto sólo con la presencia de los oficiales de
escrutinio, o haciendo que los representantes de partidos y candidatos juren
guardar silencio hasta que finalice el escrutinio.
En
términos generales, es preferible que, siempre que sea posible, se anuncien los
resultados preliminares para aumentar la transparencia en el proceso electoral.
Consideraciones relativas a la seguridad: Es necesario que el organismo
electoral implante medidas especiales de seguridad para evitar que se presente cualquier
tentativa de fraude durante el proceso de recopilación de los resultados
preliminares y finales de la elección. Es importante que sólo las personas
autorizadas tengan acceso a los mecanismos que se usan para recopilar los
resultados de la elección.
Publicación de resultados finales
Es
importante que tan pronto como se concluya el proceso de escrutinio, la
autoridad competente haga públicos los resultados finales de la elección.
Generalmente,
es la oficina local o nacional del organismo electoral la responsable de
anunciar y publicar los resultados oficiales, a menos que los tribunales tengan
un papel en la certificación de los resultados.
Algunas
legislaciones electorales fijan un día en específico para anunciar los
resultados oficiales.
Dependiendo
del país y del sistema electoral que se utilice, se necesita un promedio de una
o dos semanas antes de que concluyan los preparativos para hacer un anuncio
oficial. Normalmente la legislación designa un período de tiempo en el que se
tienen que publicar los resultados.
En
muchos casos el escrutinio oficial sólo concluye cuando se han regresado todas
las papeletas al organismo electoral local y se han completado todos los pasos
del escrutinio, incluyendo la resolución de cualquier disputa (que puede
generar recuentos).
Dependiendo
de la geografía del país, de los sistemas de telecomunicación que se tengan y
del sistema electoral, la conclusión de todo este proceso puede durar desde
unas cuantas horas o días, hasta varias semanas o meses.
Es
importante que se tenga mucho cuidado en preparar estadísticas que sean
exactas. Es conveniente tener procedimientos que aseguren que se hayan realizado
los controles y revisiones apropiadas antes de anunciar los resultados finales.
Normalmente
se preparan documentos formales que muestran los resultados del escrutinio,
estos documentos están certificados y firmados por el oficial electoral de
distrito responsable, o por otra autoridad competente. Estos documentos son
usualmente publicados en la gaceta oficial.
También
es común que se proporcionen copias de estos documentos a los representantes de
partidos y candidatos. Normalmente, se declaran los resultados formales de la
elección en una ceremonia pública. Los candidatos, los representantes de
partidos políticos, los medios de comunicación, los observadores, personas
interesadas en el tema y el público en general suelen ser invitados a estas
ceremonias. En algunos casos, se da la oportunidad de que los representantes de
partidos y candidatos presenten un discurso en la ceremonia.
Es
deseable que se elaboren publicaciones detalladas sobre los resultados de la
elección que muestren los resultados en todos los niveles, desde las mesas de
votación hasta las regiones o distritos electorales y a nivel nacional. Es
frecuente que las publicaciones se realicen de forma electrónica y que se
proporcionan los resultados desglosados a los partidos y candidatos. Sin
embargo, en algunos casos es conveniente que se integren algunos resultados.
Mezcla de resultados para proteger la
secrecía del voto
En
algunos casos es conveniente que se mezclen los resultados de varias mesas de
votación para proteger la secrecía del voto. Esto se realiza cuando la
publicación de los resultados de cierto nivel pudiera identificar los nombres y
el sentido del voto de algunos electores. Esto pudiera suceder si el número de
votos emitidos en una mesa es tan pequeño que se planteara el riesgo de que
todos los votos favorecieran a un candidato o partido.
Esta
medida también se puede aplicar cuando al publicar los resultados de una mesa
de votación se tuviera el riesgo de que se presentaran represalias en contra de
las personas que votaron. Este problema podría mitigarse al mezclar los votos
de dos o más mesas de votación de distintas áreas.
También
se pueden mezclar los resultados de los electores encarcelados, de los votos
ausentes y de las demás categorías de electores que utilizan votos especiales.
Cuando los votos son escrutados en la oficina central del organismo electoral,
es más fácil mezclar resultados para proteger la secrecía del voto. Para uso estrictamente
interno, se podría realizar alguna anotación especial para guardar un registro auditable
claro.
El papel de los tribunales de justicia
En
algunos países, Los tribunales de justicia sólo se involucran en el proceso
electoral después de la elección, cuando se abre un juicio para procesar a los
que violaron la ley electoral, o cuando se impugna el resultado de una
elección.
En otros,
los tribunales cumplen un papel importante para confirmar los resultados
oficiales de la elección, ya que sólo cuando ellos así lo declaran, los
resultados se consideran oficiales. Tal confirmación debe producirse lo más
rápido posible para evitar inestabilidad política y retrasos potenciales
asociados con la transición de un gobierno a otro.
También es posible que los tribunales estén involucrados directamente en
el escrutinio oficial junto con el organismo electoral. Esto sucede cuando se
requiere que la aprobación final provenga de los tribunales.
Impugnación de resultados
Mecanismos
para impugnar los resultados
Es deseable que cada etapa del
proceso de escrutinio tenga un mecanismo para impugnar los resultados. Esto
ayuda a asegurar que el proceso electoral sea transparente, que las autoridades
electorales rindan cuentas y que los resultados de la elección sean aceptables
por todos los contendientes.
Es importante que los partidos y
candidatos que se sientan agraviados puedan impugnar los resultados basándose
en información fáctica y que tengan el derecho de que su impugnación sea
atendida mediante una audiencia justa e independiente.
Contar con mecanismos efectivos
para impugnar los resultados agrega credibilidad a los resultados de la
elección. Si un partido no está de acuerdo en que la elección se condujo
apropiadamente, su facultad para impugnar los resultados de manera efectiva puede
asegurar que se corrija cualquier error y que cualquier actividad fraudulenta
sea identificada y resuelta.
En cambio, si las inquietudes
carecen de base, es importante que durante el proceso de impugnación de los
resultados se informe puntualmente al público de esta situación. Esto aumentará
la credibilidad en los resultados.
Si una elección no puede
impugnarse a satisfacción de los partidos, entonces es posible que los
resultados de la elección no sean aceptados, lo que puede provocar tensión
política o civil y violencia.
También es importante que las
impugnaciones electorales no retrasen de forma poco razonable el proceso
electoral. Los retrasos en la conformación de los parlamentos y gobiernos pueden
derivar en malestar político o civil, o exacerbar conflictos existentes.
Los resultados electorales se
pueden impugnar de muchas formas y en varios puntos del proceso.
Las posibilidades que se tengan
para impugnar los resultados pueden variar si se utilizan papeletas, voto
mecánico o computarizado.
Impugnación
de los resultados durante el escrutinio
En la primera etapa del proceso
de escrutinio, cuando se abren las urnas y se cuentan las papeletas por primera
vez, frecuentemente se da a los representantes de partidos y candidatos la
oportunidad de que impugnen la autenticidad de las papeletas o si los votos fueron
asignados correctamente a los partidos o candidatos.
El oficial de escrutinio que está
a cargo suele tener la autoridad para decidir sobre las papeletas impugnadas, o
bien pueden separarse para que después sean examinadas por un oficial electoral
de mayor jerarquía.
Asimismo, si las papeletas son
recontadas en un centro regional o central, los representantes de partidos y
candidatos suelen tener otra vez la facultad de impugnar las decisiones que se
tomen durante el escrutinio. Es posible que en esta etapa se pueda revocar una
decisión que se tomó en un escrutinio previo.
Cuando se utilizan métodos
mecánicos o computarizados, es conveniente que los representantes de partidos y
candidatos, así como observadores cuando esta previsto en la ley, puedan
examinar los registros auditables así como cualquier fuente documental
utilizada y que tengan la oportunidad de impugnar cualquier irregularidad.
En esta etapa los métodos para impugnar
el escrutinio pueden variar de un lugar a otro. En muchos casos se pueden
realizar impugnaciones verbalmente. En se exige un proceso más formal, que
implica su presentación de forma escrita.
Cuando las papeletas se separan
para que un oficial de mayor jerarquía decida sobre ellas, estas papeletas
deben colocarse en un fajo por separado y etiquetarse claramente para que más
tarde puedan ser identificadas. También es importante que estas papeletas se
mantengan por separado para que, de ser necesario, un tribunal pueda decidir
sobre ellas.
Las categorías de individuos
facultados para impugnar una decisión del escrutinio también pueden diferir de
un contexto a otro. Normalmente se da a los representantes de partidos y/o candidatos la oportunidad de impugnar el proceso de escrutinio. En algunos
casos, los observadores locales o internacionales también tienen esa
posibilidad.
Recuento
realizado por los organismos electorales
Cuando se utilizan papeletas es
común que se permita que los partidos o candidatos soliciten un recuento una
vez que se completa el escrutinio y se han obtenido los resultados.
Se pueden recontar algunas o
todas las papeletas para demostrar a todos los partidos que se obtuvo el
resultado correcto. Dependiendo de la tecnología que se use, podría ser
factible recontar el voto electrónico, por ejemplo, volviendo a procesar los documentos
originales.
Solicitud de recuento por escrito
Como los
recuentos pueden ser costosos y durar mucho tiempo, se le puede dar la
atribución al oficial electoral de decidir cuándo conceder un recuento.
Generalmente,
solo se realizan recuentos cuando existe una mínima diferencia entre el partido
y/o candidato ganador y el que perdió, o cuando existen dudas con respecto a la
exactitud del escrutinio.
En
algunos países, los recuentos son automáticos cuando los resultados están
dentro de cierto margen. En otros países, los recuentos son obligatorios
siempre que se impugnen los resultados, independientemente del margen de
diferencia.
Sí el
resultado inicial es un empate, es aconsejable que, como regla general, se
realice un recuento para determinar si se cometieron errores que, de
corregirse, podrían romper el empate.
Por otro
lado, la definición de lo que se puede entender como un resultado “cerrado”
depende de las circunstancias locales y del margen estimado de error que tenga
el primer conteo. La cuestión más importante es asegurar que todos los partidos
estén satisfechos con los resultados. Si la decisión de no realizar un recuento
puede propiciar que uno o más partidos no acepten los resultados de la elección,
entonces puede ser conveniente considerar la posibilidad de realizarlo.
El
recuento puede ser total o parcial. Dependiendo de las circunstancias, se
pueden seleccionar algunas categorías de los votos emitidos para realizar el
recuento en lugar de realizar un recuento completo. También se puede escoger una
muestra de votos al azar para realizar el recuento y tener una idea de la
exactitud del escrutinio inicial.
También
se puede realizar un recuento para verificar que todas las papeletas fueron separadas
correctamente. Un recuento también puede implicar que se vuelva sobre uno o más
pasos para dirigir el recuento como si se tratara del original.
Es
importante que se conserven minuciosamente todos los registros de los recuentos
que se realizaron. Serán necesarios para demostrar a todos los partidos que se
han seguido los procedimientos apropiados y para cualquier impugnación que se
presente en en un nivel posterior.
Debe
existir un tiempo límite para solicitar un recuento. En muchos casos solo se
permiten los recuentos solicitados dentro de cierto plazo después de concluirse
el escrutinio, por ejemplo, 24 o 48 horas.
En
algunos casos, solo se puede solicitar el recuento antes de que se realice la
declaración oficial de los resultados de la elección. Después de ese tiempo, el
recurso sólo puede ser autorizado por un tribunal.
Si el
oficial responsable no autoriza el recuento, es importante que los partidos o
candidatos puedan apelar dicha decisión ante una autoridad superior. Esa autoridad
puede ser un oficial electoral de mayor jerarquía ola instancia directiva del
organismo electoral.
Transmisión de los resultados de la elección
Es
recomendable que los individuos que tienen la capacidad de impugnar los
resultados cuenten con la información necesaria para hacerlo oportunamente. Es
importante que en cada etapa del proceso de escrutinio, se comuniquen
progresivamente los resultados de la elección a los representantes de los
partidos, candidatos y observadores.
También
resulta apropiado que se transmitan los resultados de forma progresiva a los
medios de comunicación y al público en general. Cuando se termina el escrutinio
de la elección y los resultados se declaran de forma oficial, es usual que se
publique una colección oficial de los resultados.
Debido a
que las impugnaciones pueden producir cambios en los resultados, es importante
que el organismo electoral señale que los resultados que se publican son
preliminares y que podrían experimentar cambios.
Este
proceso de transmitir los resultados de manera progresiva hasta el final de la
elección facilita la transparencia del proceso electoral y permite que, por
ejemplo, los representantes de partidos políticos y candidatos tengan la
oportunidad de impugnar los resultados sobre la base de toda la información
disponible.
Impugnación de los resultados ante un tribunal
Después
de que se realizaron recuentos administrativos y de que la autoridad electoral
declaró oficialmente los resultados de la elección, puede existir la
posibilidad de impugnar los resultados mediante una apelación ante un tribunal ordinario
o un tribunal especial en materia electoral.
Algunos
países establecen tribunales electorales especiales durante los períodos
electorales, o incluso de manera permanente.
Normalmente,
la impugnación ante un tribunal se tiene que realizar a través de una petición
legal formal. Las impugnaciones pueden ser realizadas por candidatos, partidos,
por el electorado o por el organismo electoral. Quienes impugnan formalmente el
resultado de una elección tienen que fundamentar su solicitud.
Generalmente
existe un límite de tiempo para impugnar los resultados de la elección ante un tribunal.
El límite es por lo regular más largo que el que se da para solicitar un recuento
administrativo, porque la naturaleza legal de los procedimientos que maneja un tribunal
requieren mayor preparación. Adicionalmente, es usual que el tribunal disponga
de un plazo límite para resolver sobre la impugnación.
En esta
etapa, se puede cuestionar cualquier aspecto de la elección, incluyendo:
- La
exactitud de la lista de electores,
- Si los
electores fueron intimidados, sobornados, o se les impidió votar,
- Si los
oficiales electorales actuaron de manera parcial o partidista,
- Si los partidos
o candidatos actuaron de manera inapropiada,
- Si los
candidatos reúnen los requisitos para ser elegidos,
- Si los
votos fueron emitidos fraudulentamente, o
- Si hubo
errores o irregularidades en el proceso de escrutinio.
Algunos
países limitan la posibilidad de presentar apelaciones ante el organismo
judicial solo a aquellas que afecten los resultados. Por eso se requiere que
quién presente la apelación compruebe que tiene un efecto sobre los resultados
de la elección.
Los
tribunales encargados de resolver las disputas electorales suelen tener la
facultad para reexaminar las papeletas y otros documentos de la elección, o
para ordenar un recuento. Normalmente tienen atribuciones para confirmar o
modificar los resultados originales de la elección. También pueden tener el
poder para ordenar que se realice otra elección.
Los
fallos de los tribunales suelen estar condicionados por resoluciones
precedentes (jurisprudencia). Para mantener la integridad del proceso
electoral, es importante que se interpreten las leyes electorales de forma
consistente. En particular, cada sistema electoral debe disponer de un conjunto
de reglas que definan con la mayor claridad cuáles son las marcas aceptadas
para llenar la papeleta y otras cuestiones cruciales del proceso electoral.
En
algunos casos es posible apelar contra la decisión de un tribunal ante una
autoridad de mayor jerarquía. En otros casos, la ley prescribe que no se puede
apelar en contra de la decisión que tome un tribunal. Esto ayuda a prevenir que
se retrasen los resultados de la elección y la conformación de los parlamentos o
los gobiernos debido a un proceso legal.
¿Cuánto tiempo deben guardarse los
materiales electorales?
Como
mínimo, los materiales electorales importantes deben almacenarse de forma
segura hasta que haya agotado la última oportunidad de impugnar los resultados
electorales. En algunos casos, esto puede significar que los materiales
electorales se almacenen durante todo el período que dure el parlamento.
En otros
casos, los materiales electorales son destruidos una vez que se ha agotado el
tiempo para impugnar los resultados ante un tribunal o, en caso de que se haya
presentado una impugnación, hasta que esta haya sido resuelta. La ley de
algunos países suele prescribir un límite de tiempo durante el que cual se deben
guardar los materiales electorales. El período mínimo para guardar los
materiales de la elección suele ser de seis meses.
Solo los
materiales que tienen que ver con los resultados de la elección tienen que ser
conservados, por ejemplo, los votos y las papeletas, la lista de electores, las
actas o declaraciones con los resultados electorales y cualquier registro
relacionado con una impugnación. Si hay dudas, es mejor que se almacenen los
materiales en lugar de destruirlos.
Es muy
importante que todos los materiales que sean almacenados sean protegidos contra
cualquier intento de alteración. No se puede depender de las papeletas para
realizar un recuento posterior si el organismo responsable no es capaz de asegurar
que nono sufran alteraciones.
Cuando
se toma la decisión de destruir los materiales electorales, el organismo
electoral tendrá que asegurarse que se destruyan de forma apropiada. Para mantener
la secrecía del voto es importante que se destruya cualquier material que identifique
la forma en que votaron los electores. De ser posible, es conveniente que se
reciclen los materiales de papel.
Impugnación electoral y el proceso político
Las
impugnaciones electorales pueden tener efectos desestabilizadores sobre el
proceso político y electoral. Pueden retrasar la integración final de los
resultados electorales, lo que a su vez podría retrasar la primera reunión del
parlamento o la conformación del nuevo gobierno.
Esta
situación podría afectar negativamente un ambiente político sensible y derivar en
perturbaciones civiles. Por estas razones, es importante que las impugnaciones
electorales se traten con rapidez, eficiencia y con la mayor transparencia y
rendición de cuentas que sea posible.
El proceso electoral tiene el propósito de que los representantes del
parlamento reflejen los deseos de las personas que votaron por ellos. El
proceso de impugnar los resultados de la elección va encaminado a asegurar que
los deseos de las personas estén reflejados de forma precisa en los resultados.
Recuento en las mesas de votación
Papeletas
En la primera etapa del proceso de escrutinio, cuando se abren las urnas y se cuentan las papeletas por primera vez, frecuentemente se da a los representantes de partidos y candidatos la oportunidad de que impugnen la autenticidad de las papeletas o si los votos fueron asignados correctamente a los partidos o candidatos.
El oficial de escrutinio que está a cargo suele tener la autoridad para decidir sobre las papeletas impugnadas, o bien pueden separarse para que después sean examinadas por un oficial electoral de mayor jerarquía.
Asimismo, si las papeletas son recontadas en un centro regional o central, los representantes de partidos y candidatos suelen tener otra vez la facultad de impugnar las decisiones que se tomen durante el escrutinio. Es posible que en esta etapa se pueda revocar una decisión que se tomó en un escrutinio previo.
Votación mecánica o automatizada
Cuando se utilizan métodos mecánicos o computarizados para votar, es conveniente que los representantes de partidos y candidatos, así como observadores cuando esta previsto en la ley, puedan examinar los registros auditables así como cualquier fuente documental utilizada y que tengan la oportunidad de impugnar cualquier irregularidad.
En esta etapa los métodos para impugnar el escrutinio pueden variar de un lugar a otro. En muchos casos se pueden realizar impugnaciones verbalmente. En se exige un proceso más formal, que implica su presentación de forma escrita.
Cuando las papeletas se separan para que un oficial de mayor jerarquía decida sobre ellas, estas papeletas deben colocarse en un fajo por separado y etiquetarse claramente para que más tarde puedan ser identificadas. También es importante que estas papeletas se mantengan por separado para que, de ser necesario, un tribunal pueda decidir sobre ellas.
Las categorías de individuos facultados para impugnar una decisión del escrutinio también pueden diferir de un contexto a otro. Normalmente se da a los representantes de partidos y/o candidatos la oportunidad de impugnar el proceso de escrutinio. En algunos casos, los observadores locales o internacionales también tienen esa posibilidad.
Recuento a nivel distrital / nacional
En algunos
sistemas el recuento es un componente ordinario del proceso de escrutinio. Esto
sucede con sistemas electorales complejos como los preferenciales o paralelos. En
otros sistemas el recuento constituye una vía para resolver disputas e
impugnaciones.
Una vez que se completa el
escrutinio y se han obtenido los resultados, es común que se permita que los
partidos o candidatos soliciten un recuento. Se pueden recontar algunas o todas
las papeletas para demostrar a todos los partidos que se obtuvo el resultado
correcto.
Dependiendo de la tecnología que
se use, podría ser factible recontar el voto electrónico, por ejemplo,
volviendo a procesar los documentos originales.
Las
solicitudes de recuento generalmente se deben presentar por escrito. Como los
recuentos pueden ser costosos y durar mucho tiempo, se le puede dar la
atribución al oficial electoral de decidir cuándo conceder un recuento.
Generalmente,
solo se realizan recuentos cuando existe una mínima diferencia entre el partido
y/o candidato ganador y el que perdió, o cuando existen dudas con respecto a la
exactitud del escrutinio. En algunos países, los recuentos son automáticos
cuando los resultados están dentro de cierto margen. En otros países, los
recuentos son obligatorios siempre que se impugnen los resultados,
independientemente del margen de diferencia.
Sí el
resultado inicial es un empate, es aconsejable que, como regla general, se
realice un recuento para determinar si se cometieron errores que, de
corregirse, podrían romper el empate. De igual forma, la definición de lo que
se puede entender como un resultado “cerrado” depende de las circunstancias
locales y del margen estimado de error que tenga el primer conteo.
La cuestión
más importante es asegurar que todos los partidos estén satisfechos con los
resultados. Si la decisión de no realizar un recuento puede propiciar que uno o
más partidos no acepten los resultados de la elección, entonces puede ser
conveniente considerar la posibilidad de realizarlo.
El
recuento puede ser total o parcial. Dependiendo de las circunstancias, se
pueden seleccionar algunas categorías de los votos emitidos para realizar el
recuento en lugar de realizar un recuento completo. También se puede escoger una
muestra de votos al azar para realizar el recuento y tener una idea de la
exactitud del escrutinio inicial.
También
se puede realizar un recuento para verificar que todas las papeletas fueron separadas
correctamente. Un recuento también puede implicar que se vuelva sobre uno o más
pasos para dirigir el recuento como si se tratara del original.
Es
importante que se conserven minuciosamente todos los registros de los recuentos
que se realizaron. Serán necesarios para demostrar a todos los partidos que se
han seguido los procedimientos apropiados y para cualquier impugnación que se
presente en un nivel posterior.
Debe
existir un tiempo límite para solicitar un recuento. En muchos casos solo se
permiten los recuentos solicitados dentro de cierto plazo después de concluirse
el escrutinio, por ejemplo, 24 o 48 horas.
En
algunos casos, solo se puede solicitar el recuento antes de que se realice la
declaración oficial de los resultados de la elección. Después de ese tiempo, el
recurso sólo puede ser autorizado por un tribunal.
Si el oficial responsable no autoriza el recuento, es importante que los
partidos o candidatos puedan apelar dicha decisión ante una autoridad superior.
Esa autoridad puede ser un oficial electoral de mayor jerarquía ola instancia directiva
del organismo electoral.
Recuentos judiciales
Después
de que se realizaron recuentos administrativos y de que la autoridad electoral
declaró oficialmente los resultados de la elección, puede existir la
posibilidad de impugnar los resultados mediante una apelación ante un tribunal ordinario
o un tribunal especial en materia electoral.
Algunos
países establecen tribunales electorales especiales durante los períodos
electorales, o incluso de manera permanente.
Normalmente,
la impugnación ante un tribunal se tiene que realizar a través de una petición
legal formal. Las impugnaciones pueden ser realizadas por candidatos, partidos,
por el electorado o por el organismo electoral. Quienes impugnan formalmente el
resultado de una elección tienen que fundamentar su solicitud.
Generalmente
existe un límite de tiempo para impugnar los resultados de la elección ante un tribunal.
El límite es por lo regular más largo que el que se da para solicitar un recuento
administrativo, porque la naturaleza legal de los procedimientos que maneja un tribunal
requieren mayor preparación. Adicionalmente, es usual que el tribunal disponga
de un plazo límite para resolver sobre la impugnación.
En esta
etapa, se puede cuestionar cualquier aspecto de la elección, incluyendo:
- La
exactitud de la lista de electores,
- Si los
electores fueron intimidados, sobornados, o se les impidió votar,
- Si los
oficiales electorales actuaron de manera parcial o partidista,
- Si los partidos
o candidatos actuaron de manera inapropiada,
- Si los
candidatos reúnen los requisitos para ser elegidos,
- Si los
votos fueron emitidos fraudulentamente, o
- Si hubo
errores o irregularidades en el proceso de escrutinio.
Algunos
países limitan la posibilidad de presentar apelaciones ante el organismo
judicial solo a aquellas que afecten los resultados. Por eso se requiere que
quién presente la apelación compruebe que tiene un efecto sobre los resultados
de la elección.
Los
tribunales encargados de resolver las disputas electorales suelen tener la
facultad para reexaminar las papeletas y otros documentos de la elección, o
para ordenar un recuento. Normalmente tienen atribuciones para confirmar o
modificar los resultados originales de la elección. También pueden tener el
poder para ordenar que se realice otra elección.
Los
fallos de los tribunales suelen estar condicionados por resoluciones
precedentes (jurisprudencia). Para mantener la integridad del proceso
electoral, es importante que se interpreten las leyes electorales de forma
consistente. En particular, cada sistema electoral debe disponer de un conjunto
de reglas que definan con la mayor claridad cuáles son las marcas aceptadas
para llenar la papeleta y otras cuestiones cruciales del proceso electoral.
En algunos casos es posible apelar contra la decisión de un tribunal
ante una autoridad de mayor jerarquía. En otros casos, la ley prescribe que no
se puede apelar en contra de la decisión que tome un tribunal. Esto ayuda a
prevenir que se retrasen los resultados de la elección y la conformación de los
parlamentos o los gobiernos debido a un proceso legal.
Procedimientos para el escrutinio en centros de escrutinio
En algunos países, por las
razones delineadas en Diferentes Tipos y Requerimientos para el Escrutinio
de Votos, los votos se escrutan inicialmente en las mesas de votación; y en
algunos casos luego vuelven a ser contados en centros de escrutinio. Sin
embargo, hay casos en donde no se realiza el escrutinio en las mesas de
votación, los votos se trasportan directamente a un centro de escrutinio al
cierre de la votación.
Bajo este esquema, en el que
se mezclan los votos de dos o más mesas de votación y los resultados se
publican por centro de escrutinio y no por l mesa de votación, es más difícil
vincular a las comunidades con su afiliación política. Esto ayuda a proteger la
secrecía de la votación, especialmente en pequeñas comunidades (normalmente los
votos se escrutan por mesa pero el centro tiene la posibilidad de mezclar).
Aún en los países en donde
el escrutinio se realiza predominantemente en las mesas de votación, se suele disponer
de uno o más centros para facilitar el escrutinio de cierto tipo de votos. Esto
incluye los votos por correo, los de las fuerzas armadas, los de misiones
diplomáticas, refugiados, personas encarceladas o personas que residen fuera
del distrito electoral que pueden provenir de varias mesas de votación a nivel local
o de el extranjero, o directamente de los votantes (por correo).
Esos votos se pueden reenviar
al centro de escrutinio adecuado y agregarse a los votos de la elección
correspondiente, logrando que el escrutinio sea más fácil de organizar y que
sea más sencillo proteger la secrecía de los votos especiales.
Puede haber varios centros
de escrutinio o uno solo a nivel nacional. El límite para el grado de centralización
suele ser el nivel al cual los votos se trasladen en un número de legisladores
o escaños. En el sistema de mayoría simple, el centro de escrutinio puede
ubicarse al nivel de distrito electoral (por ejemplo, en el centro de la
ciudad) pero no al nivel nacional.
En un sistema de
representación proporcional que se basa en listas regionales, el centro de
escrutinio no debe ser más centralizado que la región en que se basa la lista.
Transporte al centro de escrutinio
Al cierre de la votación,
los oficiales de las mesas de votación sellan las urnas y las preparan para
transportarlas a un centro de escrutinio junto con los documentos relacionados,
como el formato para contar los votos.
Cada urna se separa y marca.
Con el objetivo de proteger la identidad de los votantes, el contenido de cada urna
se puede contar de forma separada o mezclar con el de otras urnas, después de
la respectiva conciliación.
La declaración de los
resultados de la votación de cada centro de escrutinio se envía al centro
regional o nacional. Es conveniente que se permita que los representantes de
partidos políticos y los observadores cuenten con una copia de los resultados.
Generalmente, la difusión de
resultados preliminares es más lenta cuando los votos se cuentan en los centros
de escrutinio, por razones como las siguientes:
- El proceso de escrutinio suele
iniciarse hasta que todas las urnas llegan al centro;
- Es más el personal involucrado
en el proceso (el que se requiere para la recepción, el almacenaje y el despacho
de las urnas);
- El escrutinio se puede
retrasar si se necesitan varios días para recibir y escrutar todos los votos;
- Se tienen que seguir
procedimientos más elaborados (debido a los volúmenes de materiales y de
personal);
- Se tienen que introducir más
mecanismos de control (control del acceso al local para los observadores,
candidatos, representantes de partido, etc.).
Las complejidades logísticas
referentes al traslado de las urnas y los materiales a los centros de
escrutinio pueden ser un obstáculo si el transporte es difícil de conseguir o
no está disponible.
Se requieren sistemas para
la recepción y almacenamiento de las urnas de forma eficiente, al mismo tiempo que
la necesidad de transportar las urnas puede dificultar mantener la
transparencia y la confianza en el sistema de votación, en el de escrutinio y
en organismo electoral mismo.
Los retrasos en el anuncio
de resultados pueden ocasionar acusaciones de manipulación o fraude durante la
entrega de las urnas o en la consolidación de los resultados del escrutinio.
Para asegurar el éxito de
los procesos de escrutinio, hay algunas cuestiones administrativas y requisitos
de capacitación relativos al escrutinio en centros de escrutinio que tienen que
ser consideradas al inicio del proceso y, una vez definidas, tienen que ser
respetadas.
Cada uno de los
procedimientos tiene particularidades y sutilezas asociadas con sus respectivos
procesos.
Procedimientos para realizar el escrutinio en centros
Al cierre de la mesa de
votación, permanecen en el lugar las personas autorizadas y los oficiales de
escrutinio preparan la urna para su traslado al centro de escrutinio.
Se cierra y sella la ranura
de la urna y se realiza la primera conciliación de los votos antes de llenar el
formato de resultados de la votación. Después se verifican los sellos de la
urna junto con todos los formatos que se le adhirieron en sobres sellados. Se llena
el reporte de acuerdo al tipo de transporte que se use.
Es importante que se tomen
medidas importantes de seguridad para que las urnas lleguen seguras al centro
de escrutinio. Una vez en el centro de escrutinio, la descarga de las urnas
tiene que ser un proceso planeado y supervisado cuidadosamente y su manejo
dentro del recinto estrictamente controlado.
Se tienen que llenar y
verificar todos los formatos relacionados con el transporte y movimiento de las
urnas para facilitar el rastreo de que cualquier urna que llegará a
extraviarse.
Un oficial electoral debe
revisar la urna antes de enviarla al sitio asignado para su espera antes de
proceder al escrutinio. En su momento, cada urna será enviada a la mesa de
escrutinio que le corresponda.
Una vez que se abre la urna
y se vacía su contenido, se verifica la validez de cada voto y se separan en
pilas distintas antes de contarlos: votos válidos (por candidato o partido
político) y votos rechazados. Para facilitar la toma de decisiones, es
importante que a los oficiales de escrutinio se le haya enterado y capacitado oportunamente
sobre las reglas para rechazar un voto.
Es indispensable que los
representantes de partidos políticos y candidatos tengan la posibilidad de
examinar los votos rechazados y, en caso de que no estén de acuerdo con la
decisión del oficial de escrutinio, puedan formular objeciones formales que
pueden servir de base para impugnar los resultados del escrutinio.
Todos los votos válidos, los
votos rechazados y las papeletas estropeadas deben contarse usando una hoja de
cálculo –es importante que en esta etapa del proceso no se destruya ningún voto
o papeleta utilizada.
Antes de llenar la declaración
de la votación para cada urna, se tiene que realizar una verificación del
escrutinio y una última conciliación. Después de esto se puede sellar otra vez la
urna y llenar la documentación apropiada que puede adjuntarse a la urna en un
sobre sellado por separado.
Luego se puede trasladar la
urna a un sitio predeterminado dentro del centro de escrutinio donde se
almacenara de forma segura. Una vez allí, la persona a cargo puede verificar,
escrutar y etiquetar cada urna para crear un registro auditable de todo el
centro. Todas las urnas serán salvaguardadas en el centro de escrutinio hasta
que se reciban indicaciones del organismo electoral.
Los resultados registrados
en la declaración de la votación de cada urna son transmitidos a la persona
responsable de integrar los resultados del centro de escrutinio. Mientras se
prepara la declaración de los resultados de la votación de todo el centro de
escrutinio, es importante que se elaboren reportes progresivos para enviarlos a
la oficina central del organismo electoral, conforme se obtengan los resultados
de los distritos electorales. Los resultados se pueden transmitir directamente
al organismo electoral nacional para que los difunda a medida que los recibe.
Es importante que, si están
presentes, se permita a los representantes de partidos políticos, candidatos y
observadores, obtener copias de los reportes progresivos de la declaración de resultados
cada urna y de la declaración acumulada.
La
oficina nacional del organismo electoral suma los resultados transmitidos, así
como los de los votos especiales, la votación anticipada, las mesas móviles,
etc. Todos los resultados deben ser contados por partido o candidato y
publicarse lo más pronto posible. Si se impugnan los resultados, se tendrán que
aplicar procedimientos adicionales.
Capacitación efectiva para los oficiales de
escrutinio
Es
esencial que se imparta una capacitación adecuada para que se puedan aplicar los
procedimientos referentes al escrutinio en centros de escrutinio. Es
conveniente que se prevean en el presupuesto de la elección o referéndum todos
los requerimientos de capacitación, así como cualquier otro requerimiento
administrativo (ver Contexto).
Es
importante que durante la capacitación y la operación de un centro de
escrutinio se enfatice la importancia del no partidismo durante la conducción
del trabajo.
Muchos
países exigen que todos los oficiales de escrutinio firmen un juramento y una
cláusula de confidencialidad para dejar este punto en claro, documentado y
entendido por todo el personal involucrado. Los oficiales de escrutinio no deben
hacer ningún comentario o mención de afinidades políticas, tampoco deben usar
insignias o ropa que contenga consignas o logotipos políticos.
Ya que
el oficial de escrutinio de cada mesa suele ser responsable de atender las
disputas referentes a los votos rechazados, debe tener claro que será la
primera persona que lidiará con los representantes de partidos y candidatos.
Esta
persona (si es aplicable, de acuerdo a la legislación) también tendrá que tomar
la decisión final sobre validar o rechazar cualquier voto. En este proceso de
toma de decisiones es fundamental que se actúe con neutralidad y no partidismo.
En
muchos lugares, los oficiales de escrutinio pueden ser procesados legalmente si
se prueba que su trabajo durante el proceso de escrutinio fue parcial o
partidista.
Presencia de los representantes de partido y
candidatos en los centros de escrutinio
Para
asegurar que se comprende y acepta el concepto de equidad en la competencia, se
recomienda que todos los partidos políticos y candidatos designen un
representante para que esté presente en cada centro de escrutinio y vigile el
proceso de escrutinio. Se deja a cada partido la opción de decidir cuándo
enviar a un representante a cada mesa y cuándo no.
En mucho
s países se considera que la presencia de representantes de partidos políticos
es esencial para asegurar la integridad, garantizar la coherencia y brindar
testimonio sobre la transparencia del proceso.
Cuando es
necesario tomar una decisión importante durante el proceso de escrutinio, como la
modificación de un formatos previamente llenado, es importante que los
representantes de los partidos ifirmen los formatos para demostrar que fueron
informados y que están de acuerdo con la decisión.
La
aplicación cuidadosa de estos procedimientos brinda evidencia tangible de que
el proceso es transparente y las reglas son coherentes.
Registro de la historia de cada urna
Es importante que en el centro de
escrutinio, al igual que en la mesa de votación, el organismo electoral sea
capaz de reconstruir la historia de cada urna desde el momento en que dejó la
oficina local y hasta que regresó con los votos escrutados (esto es
especialmente importante cuando se mezclaron las papeletas de dos o más urnas).
Llevar un registro auditable adecuado
permitirá que el organismo electoral mantenga un control completo que garantice
que las posibilidades de fraude mediante la alteración de las urnas sean
extremadamente limitadas y que pueda detectar cualquier tentativa. Un método
sencillo para aplicar un sistema de control es el de numerar cada urna.
Es importante que el mismo número
aparezca en todos los formatos que se usen en la mesa de votación y en el
centro de escrutinio. La importancia de registrar la historia de cada urna es
que esto puede usarse como evidencia en caso de que se solicite un recuento
judicial.
Resumen
del proceso de escrutinio en los centros de escrutinio
En
términos generales, los principales componentes del escrutinio de la votación en
los centros de escrutinio son los siguientes:
- Preparación
de las urnas antes de transportarlas de la mesa de votación al centro de
escrutinio;
- Transporte
de las urnas al centro de escrutinio;
- Acompañamiento
de las urnas por parte de los representantes de partidos, candidatos y observadores;
- Recepción
y control de las urnas en el centro de escrutinio,
- Conciliación
de los votos de cada urna con el número de votantes;
- Clasificación y escrutinio de los votos para que puedan transmitirse los
resultados al siguiente nivel a fin de que el organismo electoral los compile y
retransmita hasta que se difundan todos los resultados.
Preparación del traslado de urnas
El
proceso preparatorio para transportar las urnas es muy importante, sobre todo cuando
el escrutinio se realiza en centros de escrutinio.
Cuando
las urnas se transportan de una mesa de votación a un centro de escrutinio, se
tienen que tomar medidas de seguridad importantes antes de su traslado, como la
verificación del número de serie de los sellos de la urna y de la ranura.
Adicionalmente,
las urnas deben ser custodiadas desde su salida de la mesa de votación hasta su
llegada al centro de escrutinio. Los que custodian las urnas deben incluir a personal
de seguridad, observadores, representantes de partidos y candidatos.
Las
urnas no pueden quedar sin supervisión en ningún momento. Es necesario que
cualquier temor de manipulación de los contenidos de las urnas durante el
traslado sean oportunamente previstos y que las medidas de seguridad adoptadas
para que permanezcan intactos sean debidamente comunicadas y aplicadas.
Idealmente,
los oficiales de escrutinio, así como dos o más representantes de partidos o
candidatos, deben custodiar las urnas y documentos electorales. Estas medidas
están diseñadas para prevenir fraudes y asegurar que cualquier alteración sea
detectada fácilmente.
Para
salvaguardar la transparencia, es conveniente que todas las medidas de control
se publiquen y sean conocidas por anticipado por todos los participantes en el
proceso. Controlar todos los movimientos de las urnas es esencial para mantener
la integridad de un proceso electoral democrático.
La selección
de la instancia que se hará cargo del traslado, sea del sector privado o
público (puede pertenecer a las fuerzas armadas o a la policía), debe decidirse
antes de que se convoque a elección y tomar en consideración factores como los
siguientes:
- cobertura
del territorio,
- disponibilidad
de medidas de contingencia, etc.
La
selección del método de transporte y de la organización prevista para
realizarlo son factores determinantes para tener éxito en la operación. La
confianza en la elección se podría ver afectada si el trasporte no es del todo
seguro y no se conduce adecuadamente.
Al
cierre de la votación, se debe sellar la ranura de la urna para que no se
puedan introducir papeletas adicionales durante el traslado.
Los
números de serie de los sellos que se usaron tienen que anotarse en los libros respectivos
de la elección y/o en los formatos del transporte. Después, el oficial de
escrutinio debe contar el número de papeletas utilizadas tomando como base los
folios (la urna debe permanecer sellada), el de papeletas sin usar y el
papeletas estropeadas.
Este
total tiene que conciliarse y coincidir con el número de papeletas que se
recibieron para la apertura de la mesa de votación.
Si se
encuentra alguna discrepancia, el oficial de escrutinio tiene que recontar
hasta que se encuentren las papeletas faltantes o hasta que se realicen las
correcciones apropiadas en los formatos (formato para contar los votos,
formatos de transporte y el libro de la elección) indicando las discrepancias.
Todos
los formatos se colocan en sobres sellados y se adjuntan a la urna. Los
representantes de partidos políticos y candidatos pueden agregar sus firmas a
los sellos usados por el oficial de escrutinio o pueden usar sus propios
sellos. La urna estará entonces lista para transportarse al centro de
escrutinio.
El
formato de transporte debe contener varias copias para entregarlas a las personas
autorizadas.
Es conveniente que los representantes de partidos políticos y
candidatos, el oficial encargado de recibir las urnas en el centro de
escrutinio, el organismo electoral y el oficial responsable de las urnas
durante su transporte tengan una copia del formato de traslado.
Creación de un registro para el control de las papeletas
Conciliación
de las papeletas
Antes de que inicie la votación,
es necesario que se cuente el número de papeletas entregadas por el organismo
electoral.
En los países en donde cada
partido tiene su propia papeleta y en donde se usan sobres, es importante que
se cuenten las papeletas y los sobres y que se verifique que todas las
papeletas de los partidos estén disponibles para los electores.
Este es un aspecto importante
para crear un registro auditable, porque esta cifra será necesaria para
conciliar el número de papeletas usadas/sin usar después de que se realizó la
votación.
Para
asegurar que no haya faltante alguno, es necesario contar todas las papeletas
que se recibieron y verificar sus números de serie o folios (si aplica) usando
los talonarios respectivos.
Resulta
adecuado, sobre todo cuando las papeletas se entregan a mano, que el número de
papeletas se cuente en presencia del oficial que las entregó. Se puede firmar
un recibo y adjuntar una copia al libro de registro de la votación. Sin
embargo, es más importante aún que el conteo se realice en la mesa de votación en
presencia de todos los representantes de partidos y candidatos.
En
cualquier caso, la información tiene que anotarse en el formato de control
correspondiente.
Una vez
que se contaron las papeletas y que se hicieron las anotaciones u observaciones
del caso en los formatos, es pertinente mostrar a todas las personas presentes
en la mesa de votación que la urna está vacía y proceder entonces a colocarle los
sellos de seguridad. Es conveniente que se brinde a los representantes partidos
y candidatos la oportunidad de que coloquen sus sellos o firmas en la urna.
El
número de serie de los sellos debe anotase en el libro de registro de la
votación y en cualquier otro formato que sea necesario. Estos procedimientos
son muy importantes porque constituyen la base para integrar un registro
auditable. Si se siguen estos procedimientos se pueden evitar muchos errores.
Si se presentaran discrepancias, se podrían revisar todos los pasos desde que
se empezaron a marcar las papeletas.
Una vez
que se completan estos procedimientos preliminares, el oficial a cargo comunica
que la mesa está lista para recibir al primer votante.
Al momento
del cierre, el oficial a cargo de la mesa anuncia el cierre oficial de la
votación. El oficial de la mesa tiene que asegurarse que solo las personas
autorizadas puedan presenciar o atestiguar los procedimientos de preparación
para el traslado de las urnas al centro de escrutinio.
Es
conveniente que se permita que permanezcan en el recinto los oficiales de la
mesa de votación, los observadores y los representantes de partidos y
candidatos. Si solo están presentes los oficiales de la mesa de votación, se
puede pedir a los últimos votantes que se queden a presenciar los preparativos
de las urnas para su traslado.
La
presencia de los representantes de partidos políticos y candidatos y de observadores
electorales es un elemento importante de la transparencia que debe demostrarse
en una elección democrática.
Conciliación y procedimientos aplicables en
caso de discrepancias
Durante
el cierre de la votación y antes de iniciar la conciliación, el oficial
electoral a cargo de la mesa tiene que sellar la cerradura de la urna utilizando
un sello oficial con número de serie.
El
oficial electoral a cargo de la mesa de votación debe contar el número de
papeletas que se utilizaron, tomando como base el número de folios (la urna
permanece sellada), las papeletas sin usar y las estropeadas.
El total
de estas tres categorías debe coincidir con el número papeletas recibidas para la
apertura de la mesa de votación.
También
se puede realizar una verificación del número de electores que votó e usando la
lista de electores y los datos del libro de registro de la votación. Es
conveniente que se revise el libro de registro de la votación porque algunos
países permiten el registro de electores el día de la elección y estos tienen
que agregarse tomando como base los registros del libro. En otros lugares se utilizan
formatos distintos para llevar estos registros.
Esta
información se puede anotar en el informe de las papeletas que es firmado por
el oficial de la mesa de votación, así como por los representantes de partidos
y candidatos.
En caso
de que se presenten discrepancias en el proceso de conciliación, se tiene que
repetir el conteo, verificando las observaciones que se hicieron en el libro de
registro de la votación sobre las papeletas estropeadas.
Esto
también se puede lograr contando otra vez las papeletas sin usar y los folios
utilizados. Si continúan las discrepancias, entonces se tiene que realizar una
verificación del número total de papeletas que se enviaron a la mesa de
votación con una autoridad de mayor jerarquía (el oficial del distrito
electoral y/o el organismo electoral) para revisar las estadísticas e informar
a estas autoridades de la situación.
El hecho
de mantener regularmente informadas a las autoridades de mayor jerarquía sobre cualquier
problema que se presente es una parte importante de la transparencia que
requiere la elección.
Si no se
encuentra una respuesta satisfactoria para la discrepancia, se tendrán que
realizar correcciones y enmiendas en el libro de registro de la votación, en el
formato de conciliación o en cualquier otro formato necesario para que reflejen
el número debido de papeletas.
Para dar
validez a estas nuevas estadísticas, es importante que todas las personas que
tengan que estar informadas de la situación lo estén y que concuerden con la
decisión. Las personas que deben estar informadas de la discrepancia son los
representantes de partidos políticos y candidatos que presencien el escrutinio
en la mesa de votación.
Estas
personas tienen que llenar un reporte y firmar los formatos y/o el libro de
registro de la votación. Entonces, la nueva estadística se convertirá en la
oficial para la mesa de votación. Es importante que todos los documentos y
formatos que se prepararon se coloquen en un sobre sellado o en una bolsa de
plástico para adjuntarlos a la urna.
Para
facilitar el transporte, se puede utilizar una bolsa lo suficientemente grande
como para que quepan la urna y los sobres adjuntos. Si la urna es muy grande o
pesada, se pueden pegar sobre la urna los sobres para asegurar que los sellos
de las urnas estén intactos y legibles.
Para más detalles ver Apertura
y cierre de las urnas.
Establecimiento de controles de seguridad
Es
importante que se establezcan los controles de seguridad adecuados antes de que
se trasporten las urnas de la mesa de votación a un centro de escrutinio. Estas
medidas previenen cualquier tentativa de fraude y aseguran que, si se presentan
alteraciones, se puedan detectar con facilidad. Estos controles son esenciales
para mantener la transparencia e integridad del proceso electoral.
Los
oficiales de la mesa de votación tienen que observar estrictamente los
procedimientos de seguridad y es conveniente alentar a los representantes de
partidos políticos y candidatos a que presencien el proceso.
El oficial
a cargo de la mesa de votación tiene que verificar que el sello de la urna esté
intacto y que el número de serie sea el mismo que el que se registró al abrir
la mesa de votación.
También
se tiene que verificar el sello que se puso en la ranura de la urna después del
cierre de la votación. Es imperativo que no se trasporte ninguna urna que no haya
sido sellada.
Resulta
muy importante y útil que se llevan registros de los números de serie de los
sellos y que se permita que los representantes de partidos políticos y
candidatos conozcan esos registros.
Puede
ocurrir que los representantes de partidos políticos y candidatos deseen
colocar sus propios sellos en la urna, o simplemente estampar su firma o
iniciales sobre sellos que utilizó el organismo electoral.
Si los
representantes de partidos y candidatos van a colocar sus propios sellos en la
urna, es recomendable que se realice una consulta previa para asegurar que los
sellos que utilicen quepan en la urna y que la urna sea capaz de recibir todos
los sellos.
Algunas
urnas están hechas de un material que facilita la colocación de sellos o
firmas, mientras que otras impiden su colocación. Se tiene que especificar el
formato y diseño de los sellos para evitar que se usen los sellos como
propaganda. Se tiene que especificar y respetar el nivel de solidez que
necesitan los sellos: si esto no se hace, los sellos se pueden romper o caer
mientras se mueve la urna, ocasionando quejas innecesarias.
Los controles
en el proceso de elaboración de los sellos oficiales que usa el organismo
electoral deben brindar las garantías necesarias para que sea imposible su sustitución.
Adicionalmente, los sellos deben ser lo suficientemente fuertes como para
asegurar que no se romperán cuando se muevan las urnas.
Es
altamente recomendable que se hagan las pruebas necesarias antes de que se
ordenen y produzcan grandes cantidades de sellos. Los sellos tienen que
numerarse en serie.
Es
necesario que las medidas de control se publiquen y sean conocidas por
anticipado por todos los participantes en el proceso y por el público en
general, a fin de dar pruebas de transparencia y seguridad.
Sin
embargo, se tiene que mantener cierto nivel de la secrecía en relación a las
características de los materiales que se utilizarán para evitar que se reproduzcan
o copien ilegalmente. Por ejemplo, cuando se informa sobre el uso de sellos, no
se tiene que revelar el diseño exacto del logotipo (si lo hay) o algún otro
detalle en específico. Si se encuentran copias, será fácil distinguir entre los
sellos oficiales y los falsificados.
Si los sellos llegan rotos, se debe preparar un reporte que sea firmado por
los oficiales y los representantes de partidos políticos y candidatos.
Creación de registros para el transporte
Siempre
que las urnas sean trasportadas de una mesa de votación a un centro de
escrutinio, se tienen que conservar los registros para garantizar que se
mantenga la seguridad y que se cuente con un registro auditable.
De esta
forma se minimizan los riesgos, y si se sospecha de algún faltante o alteración,
el problema puede investigarse adecuadamente.
Es
conveniente utilizar un formato para controlar cualquier movimiento o traslado de
las urnas. En el formato se puede incluir información como la siguiente:
- El
número de serie de los sellos de la urna y de los sobres sellados;
- El
número de sobres sellados que se adjuntarán a la urna y datos básicos de su
contenido (lista de electores, formato para contar los votos, etc.);
- El
nombre o el número y la dirección de la mesa de votación;
- El
nombre o el número y la dirección del centro de escrutinio en donde se
entregarán los materiales, incluyendo la hora y fecha de entrega;
- El
nombre y la firma de la persona que autorizó la operación;
- El
nombre de la persona que recibirá la urna;
- Las
firmas de otros oficiales de la mesa de votación (si es necesario) y de los
representantes de partidos y candidatos.
Además,
se puede dejar un espacio en el formato para incluir información básica del
chofer, del tipo de vehículo que se usa y del número de placas. Si se utilizan
otros medios de transporte, como avión o bote, se puede anotar en el formato
información detallada del tiempo de llegada y del número de vuelo.
Si es
necesario, también se pueden anotar detalles del itinerario en el formato (por
ejemplo, paradas nocturnas).
Finalmente,
se puede indicar en el formato el número de teléfono del encargado en organismo
electoral o el del destinatario para que conductor pueda contactarlos si
necesita asistencia para localizar el centro de escrutinio.
Se
pueden reproducir varias copias de estos formatos para las siguientes personas:
- Para el
oficial de la mesa de votación;
- Para el
oficial electoral a cargo de recibir la urna en el centro de escrutinio;
- Para
las oficinas locales y nacionales del organismo electoral;
- Para la
persona responsable de las urnas durante su transporte;
Es conveniente que se permita que los representantes de partidos
políticos y candidatos cuenten con sus propias copias.
Acuerdos para el traslado de las urnas a los centros de escrutinio
Arreglos internos
Se
recomienda que los arreglos de transporte sean planeados y negociados antes de
que se convoque a elecciones. El organismo electoral debe asegurarse que la
compañía seleccionada tenga la capacidad para entregar las urnas dentro del
tiempo requerido y use los controles de seguridad adecuados.
La selección
de una compañía de transporte (pública o privada) o de una organización
(nacional, regional, internacional, de la policía, del ejército u otro servicio
de seguridad) será dictada por el contexto político, social y económico de cada
país y depende de varios factores de riesgo.
Se
recomienda que los factores de reputación, confiabilidad, fuerza financiera,
cobertura territorial, capacidad de rastreo de la carga, velocidad de entrega y
disponibilidad de medidas de contingencia se usen como un criterio de
evaluación para elegir al transportista.
Cuando
se convoca a elecciones, es deseable contar ya con un contrato en el que se
detallen las obligaciones y procedimientos. El contrato tiene que incluir
cláusulas específicas de operación y penas por entrega parcial o con retraso.
Para aumentar la transparencia es conveniente que el contrato se conceda
mediante un proceso de licitación.
Si no es
posible seleccionar solo a una compañía u organización para realizar todo el
transporte, o si la situación política requiere la presencia de fuerzas de
seguridad o de personas de confianza, se tienen que tomar precauciones para
permitir que los representantes de partidos y candidatos acompañen las urnas.
Sin embargo, el derecho de acompañar las urnas debe ser extensivo a todos los
partidos y candidatos.
Para
limitar el número de personas que participen en el proceso de transporte, se pueden
concertar acuerdos previos para procurar que solo los representantes de dos
tendencias políticas distintas vayan en el mismo vehículo o, si esto es
imposible, que vayan en un vehículo por separado.
Es
importante que se permita que los observadores acompañen las urnas, pero por
razones prácticas, tendrán que seguirlas en un vehículo por separado. En
determinados ambientes políticos es probable que se necesite del apoyo de las
fuerzas de seguridad.
El
organismo electoral tiene que preparar y concertar los acuerdos con las fuerzas
de seguridad antes del día de la elección para precisar la extensión y el nivel
de seguridad necesarios.
Si esto
no se planea adecuadamente, las necesidades pueden convertirse en una carga
para las fuerzas de seguridad.
Los
acuerdos de seguridad tienen que hacerse del conocimiento de los partidos políticos
y candidatos. Esto es particularmente importante si la población o los partidos
políticos desconfían de las fuerzas de seguridad.
Arreglos internacionales
El
transporte de papeletas a través de las fronteras nacionales y por el mundo
necesita de un enfoque distinto al de los acuerdos domésticos e involucra una
planeación muy cuidadosa.
Los retrasos ocasionados por zonas horarias, trámites aduanales,
horarios de servicio, etc. pueden impactar la fecha o la hora para iniciar el
proceso de escrutinio. (Ver Consideraciones
especiales para el escrutinio de los votos emitidos fuera del país).
Traslado de urnas
Las
urnas deben transportarse al centro de escrutinio en un vehículo que tenga un
compartimiento cerrado cuyo acceso pueda bloquearse o sellarse. Toda la
información del vehículo, del chofer, los números de sellos usados en el
compartimiento cerrado, etc. tiene que anotarse en un recibo que se le entregue
al chofer.
Esta
misma información tiene que comunicarse al centro de escrutinio para que pueda
verificarse contra el recibo. Estas medidas promueven la eficiencia del
transporte y previenen el fraude.
En el
proceso de transferencia de un método de transporte a otro (cuando se usa más
de un tipo de transporte como de un camión a bote y después de regreso a un
camión), es recomendable que el conductor verifique lo siguiente: que se
transfieren todas las urnas; que se haya colocado un nuevo sello sobre el
compartimiento del nuevo vehículo de transporte; y anotar el número de los
nuevos sellos sobre el recibo. El conductor debe firmar el recibo indicando que
la transferencia se hizo correctamente.
Las
personas que acompañan las urnas (representantes de partidos políticos,
candidatos y oficiales electorales) también tienen que firmar el recibo.
En las
áreas en donde la violencia puede comprometer la entrega de las urnas, es
apropiado que se utilice un vehículo que escolte al que lleva los documentos.
Para brindar la seguridad necesaria, se puede hacer uso de las fuerzas armadas,
de la policía, o de una organización nacional o internacional. Es importante
que un oficial electoral y los representantes de los partidos políticos
acompañen las urnas y los observadores los pueden seguir en otro vehículo.
Las
urnas no deben ser desatendidas en ningún momento a menos que estén encerradas
en un recinto seguro. Para demostrar transparencia durante el transporte, se
debe alentar a los representantes de partidos políticos y candidatos para que
acompañen las urnas de la mesa de votación al centro de escrutinio.
Es
importante que se realicen acuerdos previos con los partidos políticos y
candidatos para determinar quienes participaran en el traslado, ya que no será
posible que varios representantes de partidos y candidatos acompañen las urnas
durante su transporte.
Una vez
en el centro de escrutinio, el oficial responsable de recibir las urnas debe
pedir al chofer el recibo y verificar toda la información: números de sellos,
identificación del chofer, etc. La misma información tiene que contrastarse
contra la que se haya comunicado previamente.
Posteriormente,
el oficial puede proceder a romper el sello del contenedor para contar y
trasladar las urnas del vehículo al lugar planeado en el centro de escrutinio.
Se deben verificar todos los formatos que se adjuntaron a la urna así como los
sellos, después se pondrá sobre la urna una marca o cinta de color para indicar
que l está lista para el escrutinio.
El
oficial responsable de recibir las urnas, el chofer y los representantes de
partidos políticos y candidatos deben completar y firmar el recibo.
Se tienen que dar copias del recibo al chofer, a los representantes de
partidos políticos y candidatos y el recibo original lo debe conservar el
oficial electoral que recibió las urnas en el centro de escrutinio.
Seguridad de las urnas durante el traslado
Cuando
se transportan una o más urnas de la misma mesa de votación hacia el centro de
escrutinio, es recomendable utilizar un solo vehículo.
De ser
posible, se recomienda que al menos dos representantes de distintos partidos o viajen
en el mismo vehículo que el oficial electoral. También es conveniente permitir
que los observadores acompañen las urnas.
Es
recomendable rentar un vehículo que tenga un compartimiento cerrado en la parte
trasera con una cerradura que pueda sellarse, ya que algunas urnas son
voluminosas y pesadas y resulta más práctico que un vehículo transporte las
urnas de distintas mesas de votación hacia el centro de escrutinio.
Una vez
que se cierra el cerrojo, se pueden comunicar al destino final, mediante fax o
teléfono, los datos como el número de serie del sello junto con una breve
descripción del contenido (número de urnas y de sus respectivas mesas de
votación) el nombre del chofer y de los pasajeros. Estos datos servirán para
verificar el contenido cuando la carga llegue a su destino. Esa información
también tiene que registrarse en un recibo.
Cada vez
que se agregan urnas al cargamento, se tiene que usar un sello nuevo y el
número del sello anterior tiene que registrarse. Normalmente, estas medidas son
suficientes para impedir que se realicen alteraciones en las urnas.
En áreas
en donde la violencia puede comprometer la entrega de las urnas, es apropiado
que otro vehículo escolte al que lleva los materiales. Dependiendo de la
seguridad del área, los vehículos de escolta pueden ser suministrados por el
ejército o la policía.
La
presencia de las fuerzas de seguridad es una ventaja porque sus vehículos
generalmente cuentan con equipos de comunicación que pueden usarse en caso de
emergencia.
Se
recomienda que la transmisión de los datos del trasporte al centro de
escrutinio o al organismo electoral se realice antes de que salgan los
vehículos y es conveniente que los representantes de partidos políticos,
candidatos y observadores viajen con los vehículos escoltas, conforme a los
acuerdos que se hayan pactado.
El
transporte de las urnas en las áreas más peligrosas y violentas puede hacerse
con la asistencia de vehículos militares o de policía. Será necesario que se
disponga de vehículos armados que estén equipados con radios o teléfonos para
que provean la seguridad necesaria. Sin embargo, es importante que los acuerdos
con partidos políticos y candidatos se realicen antes del día de la elección,
especialmente en áreas en donde ha sido cuestionado el rol del ejército y la
policía en el proceso.
Para responder
a cualquier posible crítica, es importante que se permita que los oficiales de
las mesas de votación, los representantes de partidos y candidatos y los
observadores viajen en los mismos vehículos armados, conforme a los acuerdos
que haya negociado el organismo electoral.
Si en el
destino final se advierte que alguna urna fue alterada o se perdió, el problema
tiene que ser reportado directamente al organismo electoral. Tan pronto como
sea posible, las autoridades electorales deberán iniciar una investigación y
entrevistar al chofer para reconstruir la secuencia de eventos y, si es
necesario, confirmarlo con los pasajeros.
Para
facilitarla reconstrucción de los hechos, es recomendable darle al chofer un diario
o bitácora para que anote las horas de salida y llegada, así como sucesos que hayan
ocurrido durante el traslado (paradas por gasolina, descansos, horas de dormir,
etc.). En ningún momento se debe desatender al vehículo que transporta las
urnas.
Incluso
durante paradas inevitables, es importante que los pasajeros y el chofer se
turnen para vigilar las urnas.
Descarga de las urnas
Cuando
los vehículos que transportan las urnas llegan al centro de escrutinio, los
oficiales designados tienen que descargar las urnas conforme van llegando.
Si se
está formando una fila de vehículos, un encargado puede distribuir recibos que
indiquen el tiempo de llegada. Esto mantendrá un orden secuencial para la
atención de los vehículos/equipos y también ayudará a tener un registro exacto
de los tiempos de llegada.
Se tiene
que pedir al chofer el recibo y/o el formato de transporte (ver Registros de Transporte) para verificar: su
identificación, los números de sello, etc.
También
se tiene que contrastar la documentación contra la información que se haya
recibido previamente de la mesa de votación. Solo una vez que se completa la
verificación y se conoce el número exacto de urnas que se recibirán se puede romper
el sello del vehículo.
Las
urnas se descargan del vehículo una por una y se llevan al destino planeado dentro
del centro de escrutinio. Los oficiales del centro de escrutinio deben
supervisar constantemente esta operación. El oficial responsable de la
recepción tiene que verificar que los sellos no estén rotos y que los sobres
sellados estén adheridos a las urnas.
Si todas
las medidas de seguridad están en orden, se les puede colocar a las urnas una
etiqueta, cinta de color, u otro tipo de identificación, conforme se descargan
del vehículo. Esto indicará que esas urnas han sido verificadas y que están
listas para ser escrutadas. Esta medida puede ayudar a evitar que se escrute
dos veces la misma urna, o que se pierda durante el conteo.
Las
urnas que están listas para escrutarse deben estar ubicadas en un lugar en
donde no se confundan con las que ya se escrutaron.
Cuando
se ha terminado de descargar todas las urnas del camión, se tiene que realizar
una última verificación del número de urnas recibidas contra el número señalado
por los registros de transporte. Se puede entregar un recibo al chofer que
señale que se completó la entrega y es importante que el oficial encargado de
recibir las urnas conserve una copia.
Si los
sellos de las urnas están rotos o se encuentra alguna señal de fraude, las urnas
tienen que separarse y colocarse en un área en la no se puedan mezclar con las
otras. Los oficiales, los conductores, los representantes de partidos y
candidatos tendrán que llenar un reporte y firmarlo.
Esas urnas
tendrán que identificarse mediante una etiqueta o algún otro tipo de distintivo
para que no se abran y se asegure que no se confundan con las que ya se
escrutaron. Cualquier asunto de presunto fraude tiene que reportarse
inmediatamente al organismo electoral para que pueda iniciar una investigación.
Estas urnas no se tocaran y estarán aseguradas hasta que se reciban instrucciones
del organismo electoral.
Registros de transporte
Es
necesario que se elabore un documento o algún tipo de comunicado que informe al
centro de escrutinio que el vehículo ha partido de la mesa de votación.
Este
comunicado puede transmitirse mediante teléfono o fax y debe proporcionar la
siguiente información al centro de escrutinio:
- Número
de las urnas y de sus respectivas mesas de votación,
- Número
de los sellos que tienen las urnas,
- Número
del sello de los compartimentos,
- La ruta
que tomará el vehículo,
Este
documento/información se verificará contra la que se tenga durante la descarga
del vehículo.
Se tienen
que verificar cuidadosamente la cantidad de urnas y los números de sus mesas de
votación. Si se encuentran discrepancias, deben anotarse en el registro y comunicarse
inmediatamente al organismo electoral.
Si
faltan urnas, la información se debe verificar con el punto de partida para
asegurar que no haya habido cambios o errores de registro cuando salió el
vehículo. En principio, no se debe descartar la posibilidad de que una presunta
urna extraviada se haya enviado en otro vehículo.
Si el vehículo
que transporta las urnas tiene un compartimiento sellado, se tienen que
verificar los números de serie contra la información que se proporcionó antes
de la salida.
El
chofer no debe romper los sellos a menos que el oficial electoral del centro de
escrutinio esté presente y haya verificado el número. En este caso, es
conveniente observar todos los pasos que se han mencionado.
Cuando
se ha verificado y comprobado toda la información, el oficial responsable de
recibir la urna firma el recibo y anota el tiempo y fecha de llegada.
También
el chofer y los representantes de partidos y candidatos que acompañaron la urna
tienen que firmar el recibo. Se tiene que permitir que cada uno de los
involucrados conserve una copia del recibo. Si el chofer no le puede entregar al
oficial electoral un recibo o comprobante de transporte, será necesario tomar
medidas especiales.
Se tiene
que comprobar la identidad del chofer y de los pasajeros contra la información
que haya sido recibida previamente. También se tienen que verificar las placas y
el número de sello del compartimiento del vehículo.
Cuando se confirma toda la información, los oficiales pueden proceder a la
apertura y cierre de las urnas. Sin embargo, si no se entrego el recibo o
comprobante respectivo, el oficial responsable de recibir las urnas en el
centro de escrutinio tiene que hacer las observaciones necesarias en el libro
de registro. En cualquier caso, las discrepancias tienen que ser reportadas
inmediatamente al organismo electoral.
Apertura y cierre de las urnas
Antes de
abrir las urnas, puede ser conveniente verificar que en el centro de escrutinio
solo estén presentes personas autorizadas. En algunos casos, la lista de
personas autorizadas puede incluir a miembros del ejército y a representantes
de los medios de comunicación.
Cuando
las urnas del centro están listas para ser escrutadas, el oficial de escrutinio
puede verificar primero los sellos de la urna y luego abrirla. El contenido se
vacía sobre la mesa en presencia de los oficiales de escrutinio, los representantes
de partidos políticos y candidatos, observadores, etc.
Se abren
los sobres sellados adheridos a urna y se verifica la conciliación que se hizo
en la mesa de votación.
Se cuentan
los votos sobre la mesa para determinar su cantidad. El número de votos en la
urna tiene que coincidir con el de electores que votaron. Esta cantidad se
compara con la que se anotó en el formato o acta del conteo de votos que se
llenó en la mesa de votación.
Antes de
proceder a llenar el acta final y una vez que todos los votos han sido
clasificados por candidato o partido, es conveniente efectuar una última
conciliación para verificar que los totales sean correctos.
Todos
los involucrados formalmente en el proceso de escrutinio (sin considerar a los
observadores y al personal de seguridad) deben firmar los formatos o actas para
confirmar que el conteo fue satisfactorio, o para asentar que están al tanto
del origen de alguna discrepancia (si la hubiera) y que están de acuerdo con la
decisión que tomó el oficial de escrutinio. Una vez que se han llenado los
formatos, se vuelve a cerrar y a sellar la urna con todos los votos adentro.
En caso
de que se presenten discrepancias, el proceso de escrutinio tendrá que
repetirse hasta que se encuentren las papeletas perdidas, aunque sólo sea una,
y coincidan todas las cifras.
Si
después de la verificación siguen sin poder conciliarse las cifras, se tiene que
informar del problema al organismo electoral para que realice una verificación de
su contabilidad o control de las papeletas (especialmente de las que se
enviaron a la mesa). Mantener informadas a las altas autoridades de cualquier
problema es una parte importante de la transparencia que necesita una elección.
Si no se
resuelve el problema, será necesario realizar las correcciones requeridas en
los formatos de conteo de votos (así como en cualquier formato en el que se
requiera esta información) que hayan sido firmados por los representantes de
partidos o candidatos. Las nuevas cifras que se anoten serán las válidas y oficiales
para la mesa o urna implicada.
En
algunos países, cuando las cifras del escrutinio no pueden conciliarse o no se
ubican dentro de un margen de tolerancia (por ejemplo, que la diferencia no sea
mayor a 2, 3 ó 5 papeletas), la legislación prohíbe continuar con el
escrutinio.
En
algunos casos, si se sospecha de fraude, es necesario retrasar la apertura de
las urnas y el escrutinio de su contenido hasta que el organismo electoral investigue
el problema y decida qué hacer con las urnas. Los oficiales electorales y cualquier
otra persona involucrada en el proceso deben haber sido enterados e instruidos
sobre este tipo de procedimientos.
Mezcla de resultados para proteger la
secrecía
Bajo
ciertas condiciones, el organismo electoral combina o mezcla los resultados de
varias urnas. Esto normalmente se realiza cuando el procedimiento de votación abre
la posibilidad de que se pueda identificar a las personas que depositaron su
voto en una urna en particular; o cuando el número de votos sea tan reducido
que sea posible saber el sentido de su voto.
En esos
casos se puede comprometer la secrecía del voto. Los resultados tienen que
combinarse o mezclarse con los de otra urna. Esto también se puede realizar
cuando sea necesario garantizar la seguridad de los electores, por ejemplo,
cuando exista el riesgo de que una comunidad sufra represalias por el sentido
de su voto.
Estos
problemas se pueden reducir si se mezclan las papeletas de dos o más urnas de
distintas áreas y después se realiza el escrutinio de manera conjunta.
También
se pueden mezclar los resultados de los electores encarcelados, por correo o de
cualquier otra categoría de electores que utilicen los votos especiales. Como
este tipo de votos suelen contarse en la oficina central del organismo electoral
o en un centro de escrutinio en específico, puede ser fácil mezclarlos para
proteger la secrecía del voto.
De nueva cuenta, solo para uso interno, se puede buscar alguna forma
diferenciar los distintos tipos de voto para contar con un registro auditable
adecuado.
Clasificación de los votos
Perspectiva general
Cuando se celebran elecciones para diversos cargos de manera simultánea
(por ejemplo: elecciones presidenciales, legislativas y municipales), es conveniente
que en la ley o en regulación se disponga el orden que debe seguir el
escrutinio para evitar errores y confusiones en el proceso.
Este tipo de disposiciones deben ser comunicadas de manera puntual a
los oficiales responsables del escrutinio durante su capacitación y estar
contenidas en la documentación y los manuales que se les entreguen. Se tienen
que dar instrucciones claras sobre los procedimientos aplicables en caso de que
se encuentren votos en la urna equivocada.
Es recomendable que una sola persona realice la clasificación inicial
de los votos; de preferencia el oficial de la mesa que se encargo de entregarle
las papeletas a cada elector el día de la elección. Es importante que ya se
hayan separado y contado las papeletas estropeadas. Una papeleta estropeada es
simplemente aquella que el votante marcó de forma incorrecta o que resulta inservible
y que fue devuelta a los oficiales de la mesa de votación a cambio de una nueva.
No deben aparecer papeletas estropeadas dentro de una urna.
Una vez que se abre la urna, el oficial de escrutinio (puede ser sólo
uno o varios) verifica la validez de cada voto. Es importante que el oficial
tenga la capacidad de distinguir entre un voto válido y uno falso (mediante una
marca de agua o algún otro tipo de marca de seguridad que se encuentre en las
papeletas válidas). Es conveniente separar cualquier papeleta falsa que se identifique,
contabilizarlas de ser varias, y reportar de inmediato este hecho al organismo
electoral como una tentativa de fraude.
El oficial de escrutinio separa y distribuye las papeletas por partido
político o candidato. Al mismo tiempo, puede separar los votos dudosos que
pudieran ser rechazados. Después de que se termina el escrutinio de los votos
válidos, el oficial de escrutinio puede revisar uno por uno los votos dudosos y
decidir sobre su validez.
Es conveniente que los representantes de partidos y candidatos puedan
presenciar el proceso y que tengan la oportunidad de objetar la decisión que
tome el oficial de escrutinio. Estas objeciones suelen formar parte del registro
y pueden ser usadas en caso de que los resultados sean impugnados después de su
anuncio.
Los votos que se habían considerado dudosos y que al final se aceptaron
como válidos, también tienen que ser clasificados por candidato/partido/opción.
Después se escrutan y se separan los votos inválidos y, de ser el caso, los
falsificados. Por último, el oficial de escrutinio suma los votos adicionales
que se consideraron válidos al número inicial de votos válidos y realizará un
escrutinio total para cada candidato/partido político/opción.
Para facilitar el proceso de toma de decisiones, es importante que el
oficial de escrutinio haya sido debidamente instruido sobre las reglas de
interpretación para rechazar los votos, incluida la provisión de ejemplos
gráficos y que dichas reglas hayan sido conocidas por anticipado por todos los
representantes de partidos y candidatos y por los observadores. En todos los
casos, los votos rechazados tienen que separarse y guardarse. No puede destruirse
ni un solo voto.
La separación de los votos rechazados tiene un papel importante para
crear un registro auditable para el escrutinio y es un componente esencial en
caso de que se realice un recuento de los votos. Los votos rechazados tienen
que ser examinados cuidadosamente y el oficial de escrutinio tiene que indicar la
razón por la cual se está rechazando cada voto.
Es
conveniente que los representantes de partidos políticos y candidatos puedan
examinar los votos rechazados. Si algún representante no concuerda con la
decisión de los oficiales de escrutinio, es conveniente que éstos puedan formular
objeciones formales que sean la base para impugnar los resultados del
escrutinio. Deben existir reglas claras para realizar el registro de las
objeciones que hagan los representantes de los partidos políticos o los
candidatos.
Una vez
que se separaron las papeletas o los votos estropeados, falsificados y
rechazados, se puede iniciar el conteo de los votos válidos. Es recomendable
que los representantes de los partidos políticos y candidatos y otras personas
autorizadas que se encuentren en la mesa puedan presenciar el proceso y llevar su
propio conteo.
También se recomienda que los representantes y observadores que
atestiguan el escrutinio tengan la posibilidad de ver cada voto escrutado. Para
una mayor eficiencia, es recomendable que puedan apoyar al proceso otros
oficiales de escrutinio. Sin embargo, es necesario que esté muy claro quién o quiénes
tienen la capacidad de tomar la decisión sobre la validez de cada voto.
Revisión de la validez de las papeletas
Es muy importante que cuando el oficial electoral clasifique los votos,
tenga la capacidad de distinguir entre los votos válidos y los falsificados. Es
necesario que cada uno de los votos de la urna sea revisado.
Algunos países utilizan papel de seguridad en las papeletas. Este papel
puede tener una marca de agua u otra forma de identificación (color especial,
líneas, símbolos, marcas o logotipos) para hacer virtualmente imposible que se
pueda falsificar. Otros indicadores que pueden ayudar a diferenciar una
papeleta válida de una falsificada son la textura, el grosor, los colores, el
tamaño y el formato que tenga la papeleta.
Es necesario que el oficial de escrutinio conozca la parte de la
papeleta en donde tienen que verificar la autenticidad. Si sucediera que el
oficial no puede reconocer la autenticidad de una papeleta o que ésta no
tuviera las señas de identificación oficial, entonces no se le debe incluir en
el escrutinio. Estas papeletas deben ser conservadas por separado.
Con el propósito de acelerar el
proceso de certificación de la autenticidad de las papeletas, algunos países
exigen que el oficial de escrutinio escriba sus iniciales o estampe su firma en
un espacio determinado que usualmente se encuentra en el reverso de la papeleta,
antes de que la entregue al votante.
Si las firma o iniciales marcadas
en una papeleta no son las del oficial de escrutinio, entonces esa papeleta se tiene
que separar y no ser contabilizada como un voto válido.
El método de agregar las iniciales
del oficial de escrutinio al reverso de la papeleta puede ayudar a identificar
entre los votos válidos y los falsificados, pero para garantizar la secrecía
del voto es importante que el oficial siempre utilice la misma firma y/o el
mismo el mismo color de pluma o de lápiz para firmar p colocar sus iniciales.
Resulta muy importante conservar
todas las papeletas o votos, aún y cuando no sean válidos. Ningún voto debe ser
destruido ya que todos los registros auditables tienen que ser ensamblados de
tal forma que sea posible reconstruir completamente el proceso de escrutinio.
Si se presenta alguna duda
al tomar la decisión para rechazar un voto por considerarlo falso, es
conveniente que el oficial de escrutinio puede consultar o verificar el
criterio para su decisión con el organismo electoral. El hecho de rechazar un
voto sobre la base de que es falso, es una decisión muy importante que tiene
ser tomada solo cuando exista plena certeza.
Separación de las papeletas estropeadas y los votos rechazados
Separación de las papeletas
estropeadas y los votos rechazados
Es muy importante que al clasificar los votos, se separen las papeletas
estropeadas de los votos rechazados por que el significado de ambos es muy
distinto. El hecho de que se mezclen puede tener un efecto serio en los
registros auditables.
Las papeletas estropeadas nunca deben encontrarse dentro de la urna, ya
que deben ser colocadas dentro de un sobre sellado adherido a la urna. Una
papeleta estropeada es generalmente aquella que el votante estropea involuntariamente
al marcarla de forma incorrecta; cuando la ley lo prevé, esta papeleta suele
regresarse a los oficiales de la mesa de votación para recibir a cambio una
nueva que el votante marcará y colocará en la urna.
Una papeleta estropeada también es aquella que tiene errores de
impresión, que está rota, sucia, o que tiene alguna marca que permitiría
identificar al elector que la emplearía sin garantizar la secrecía de su voto.
Un voto rechazado es aquel que llegó a la urna, pero que fue rechazado
en el escrutinio porque fue marcado indebidamente, o porque no se expreso en
ella ninguna preferencia cuando esta es necesaria. Los criterios más comunes
para rechazar un voto son:
- Porque
tiene marcas para más de un candidato o partido político cuando solo se
tiene que elegir uno,
- Porque se
marcó de una forma no permitida o con marcas inusuales,
- Porque se
hizo una marca deliberada por la que se puede identificar al votante, o
- Porque se
hizo una marca en un sitio prohibido por la legislación (fuera del
círculo, etc.)
En algunos países los votos en blanco (sin marca) se cuentan por
separado (y se consideran como votos de protesta), en otros lugares son
considerados como votos rechazados. En cualquier caso, es necesario que todos
los votos se conserven y que ninguno se destruya.
En los países que utilizan sobres
para la votación, la forma en que se distingue entre un voto rechazado y uno
válido es diferente porque las marcas no se hacen en la papeleta misma. Por
ejemplo, un voto rechazado puede ser aquel en que dentro de un sobre se hayan
colocado dos papeletas de distintos partidos o candidatos, el de un sobre
vacío, el de un sobre que contenga marcas de forma que comprometa la secrecía
del voto, etc.
En muchos países, si la intención
del votante es clara, se aceptan todo tipo de marcas. En otros, la legislación
es muy clara en cuanto a los tipos de marca que no son aceptados, aún en las
papeletas en la que el elector tiene que escribir el nombre del partido o
candidato de su preferencia.
Para estos casos específicos y con
el objetivo de ayudar al oficial de escrutinio a tomar una decisión, las marcas
que pueden ser aceptadas tienen que haber sido claramente demostradas durante
el proceso de capacitación y documentadas gráficamente en los manuales
diseñados para ello.
El diseño de una tarjeta
que muestre cuáles son las marcas que pueden ser aceptadas y cuáles no y que,
de preferencia, contenga fotografías para ejemplificar diversas situaciones,
puede ser una herramienta muy útil para de los oficiales de escrutinio que
puede incluirse en la documentación que se les brinde para efectos de consulta durante
la jornada electoral.
Separación de los votos válidos
Todas las papeletas deben desdoblarse una a una (si se usan sobres,
entonces será necesario que las papeletas sean sacadas del sobre) para que el
oficial de escrutinio se asegure de que todos los votos son válidos.
El oficial de escrutinio puede anunciar el nombre del candidato o
partido político por el que se emitió cada voto y mostrar la papeleta para que
todos los presentes la vean. Si varias personas se encargan de contar los votos
y de identificar aquellos que podrían ser rechazados, entonces la práctica de
mencionar los nombres puede no ser apropiada.
En este caso podría ser más conveniente que se separaran primero los
votos de acuerdo a la opción marcada (sin contarlos), colocando aparte los que se
podrían rechazar y luego determinar cuáles de estos efectivamente tienen que
ser rechazados. Después de que se finaliza de revisar estos casos, se procede a
contar los votos válidos emitidos por cada partido o candidato.
En todo caso, sólo los oficiales de escrutinio deben manejar los votos
y ser ellos quienes resuelvan sobre sus validez.
Una ventaja que ofrece el método de mostrar los votos y mencionar el
nombre del candidato o partido marcado, es que permite que los representantes
de partidos o candidatos realicen su propio conteo. La desventaja es que el
proceso se tiene que interrumpir cada vez que se identifique un voto susceptible
de rechazo, lo que puede provocar que el escrutinio de los votos válidos se
vuelva lento e ineficiente.
Independientemente del método que se use, es conveniente que las
papeletas válidas se coloquen en pilas separadas sobre la mesa: una pila para
cada candidato, partido político u opción (en caso de referéndum).
Es muy importante que los votos sean examinados de tal forma que sea
posible que los observadores, los representantes de partidos políticos o candidatos
y otras personas que estén autorizadas a permanecer en la mesa durante el escrutinio
puedan ver las papeletas y asegurarse de que éstas están siendo distribuidas
debidamente adecuadamente de acuerdo a la opción marcada. Es necesario que se controle
el acceso a los votos que ya han sido distribuidos por preferencia.
Es conveniente que los representantes de partidos y candidatos puedan
formular objeciones formales si no están de acuerdo con la decisión del oficial
de escrutinio. Estas objeciones pueden ser la base para una impugnación de los
resultados finales.
Si bien la transparencia del proceso es muy importante, también es
necesario que se cuente con controles adecuados sobre el manejo de los votos
para asegurar que no se comprometa la integridad del escrutinio.
Conteo
Resumen del proceso
Para facilitar la elaboración del registro, los votos (y los sobres, cuando
resulte aplicable) se pueden apilar, por ejemplo, en grupos de diez.
Dependiendo del número de partidos políticos o candidatos y del número de
oficiales de escrutinio, cada oficial podría ser responsable de recibir y contar
todos los votos emitidos por uno o más partidos políticos o candidatos.
Después, los oficiales de escrutinio pueden intercambiar las pilas de votos que
contabilizaron para verificar el total de cada una.
Se deben contar todos los votos, incluyendo las papeletas estropeadas y
los votos rechazados. Aún cuando no cuenten como válidos, estos votos son
importantes para integrar el registro auditable y serán indispensables en caso
de que se realice un recuento.
Para eliminar las posibles objeciones a la validez de los votos, los
oficiales de escrutinio deben recibir una adecuada capacitación sobre con
reglas de interpretación de las marcas en los votos que son aceptadas, así como
de las razones por las que se debe rechazar un voto. Al reducir el margen que
pueden tener los oficiales para interpretar las reglas del conteo se facilita
la toma de decisión y se pueden reducir las disputas sobre la validez de los
votos.
Si se objeta o impugna la validez de un voto, el oficial de escrutinio debe
ser la única persona facultada para tomar una decisión. Para tener más
consistencia en sus decisiones, el oficial de escrutinio puede poner en una
pila por separado todos los votos dudosos o cuestionados y decidir sobre su
validez solo después de que ha concluido el conteo de todos los votos válidos.
Como alternativa, se pueden distribuir primero todos los votos según
las preferencias indicadas, decidir sobre los cuestionables y, por último, contar
cada pila. Puede ser útil numerar en el reverso todos los votos cuestionados y
anotar el total en el libro de votación de acuerdo con la decisión final que
haya tomado el oficial de escrutinio.
Para contar los votos, los oficiales de escrutinio pueden usar una hoja
de cálculo. Es conveniente que los representantes de partidos políticos, y
candidatos y los observadores que presencian el escrutinio también tengan hojas
de cálculo. La hoja de cálculo oficial es la que utiliza el oficial de
escrutinio que está a cargo del proceso.
La hoja de cálculo facilita el conteo. Se hace una marca en la hoja de
cálculo por cada voto emitido a favor de cada candidato o partido político. De
forma periódica, se suman las marcas de cada candidato o partido político. Si
se comete un error durante el proceso, se pueden realizar comparaciones con las
otras hojas de cálculo. Si aún así no se encuentra el error, se tendrá que
reiniciar el conteo desde el último punto que se haya acordado.
Es conveniente realizar una revisión final del conteo. Es usual que esa
revisión se realice antes de transmitir los resultados preliminares a la
oficina regional o del distrito electoral. La revisión es importante para
asegurar que ningún voto haya sido cambiado a favor o en contra de algún
partido o candidato. El número total de votos emitidos para cada partido o
candidato, más la suma de los votos rechazados, de las papeletas sin usar y de las
estropeadas tendrá que coincidir con el número total de papeletas que se recibió
en la mesa antes de iniciar de votación.
Una vez que finaliza el conteo, los votos y las papeletas ya
reagrupados por categoría se pueden reintegrar a la urna o introducir en los
sobres que se hayan previsto al efecto, junto con los formatos correspondientes.
Es necesario que el acta o declaración de resultados se coloque en un sobre por
separado y no se introduzca en la urna. Es importante que sean sellados tanto
el sobre como la urna antes de que sean transportados al lugar en que serán
almacenados.
Todos estos documentos serán indispensables en caso de que se solicite u
ordene un recuento, por eso resulta importante tomar la precaución de sellar el
contenido de las urnas para asegurar que estos materiales estén disponibles si
se ordena un recuento.
Conteo de papeletas estropeadas y los votos rechazados
Es necesario que las papeletas estropeadas, los votos
rechazados y las papeletas sin usar se cuenten para crear un registro auditable
completo. Se asume que los votos rechazados y las papeletas sin usar se
contaron en las mesas de votación antes de trasladar la urna al centro de
escrutinio.
Estos documentos siguen siendo oficiales, aunque no
cuenten como votos válidos. Adicionalmente, los votos rechazados son esenciales
para realizar un recuento.
Reglas de interpretación de
los votos rechazados
Este es
uno de los asuntos más complejos del escrutinio, en la que cada uno de los
oficiales pone en juego su capacidad de decisión, al margen de la efectividad
de la capacitación que haya recibido.
Para
eliminar las posibles objeciones a la validez de los votos, los oficiales de
escrutinio deben recibir una adecuada capacitación sobre con reglas de
interpretación de las marcas en los votos que son aceptadas, así como de las
razones por las que se debe rechazar un voto.
Al reducir el margen que pueden tener los oficiales para interpretar las
reglas del conteo se facilita la toma de decisión y se pueden reducir las
disputas sobre la validez de los votos. Si se produjera la victoria de un
candidato por un margen muy estrecho, es probable que se pida un recuento y que
los votos rechazados tengan que ser revisados cuidadosamente.
Manejo de disputas referentes a rechazos
En
algunos países, el oficial de escrutinio es la única persona capacitada para
tomar una decisión referente a la validez de los votos, aún si hay otros
oficiales involucrados en el escrutinio. Este oficial también es responsable de
resolver las disputas referentes a objeciones formuladas sobre la validez de
los votos.
Si el representante de un partido o candidato no está de acuerdo con
las decisiones del oficial sobre la validez de los votos, debe tener la
posibilidad de impugnar esa decisión. En la mayoría de los casos, se exige que
el oficial de escrutinio resuelva de inmediato cualquier duda sobre la validez
de un voto. Para tener más consistencia en sus decisiones, el oficial de
escrutinio puede poner en una pila por separado todos los votos dudosos o
cuestionados y decidir sobre su validez solo después de que ha concluido el
conteo de todos los votos válidos.
Como alternativa, se pueden distribuir primero todos los votos según
las preferencias indicadas, decidir sobre los cuestionables y, por último, contar
cada pila. Puede ser útil numerar en el reverso todos los votos cuestionados y
anotar el total tanto en el libro registro de la votación como en el formato
del escrutinio, votación de acuerdo con la decisión final que haya tomado el
oficial responsable.
Es conveniente contar el número de papeletas estropeadas y de votos
rechazados y hacer la anotación respectiva en el acta o declaración de
resultados de cada urna.
Conteo de los votos válidos
Para contar los votos, los oficiales de escrutinio pueden usar una hoja
de cálculo. Es conveniente que los representantes de partidos políticos, y
candidatos y los observadores que presencian el escrutinio también tengan hojas
de cálculo. La hoja de cálculo oficial es la que utiliza el oficial de
escrutinio que está a cargo del proceso.
La información relativa al número de la mesa de votación y al distrito
electoral que corresponde se debe anotar claramente en el formato de
escrutinio. Es conveniente que haya una columna para cada partido o candidato
contendiente en el mismo orden en que aparecen en la papeleta de votación.
Existen dos tipos convencionales de hojas de cálculo, una en la que
cada recuadro representa un voto por partido o candidato y otra en la que se
completa un cuadro con una diagonal por cada cinco votos. Con ambos métodos
resulta relativamente fácil y rápido contabilizar el total de votos.
Si se usan varias hojas de cálculo a la vez, puede ser fácil identificar
y corregir inconsistencias o errores a través de una simple revisión de todas
las cifras y cálculos. En caso de discrepancias, puede ser más fácil revisar el
procedimiento a partir del último punto de correlación entre las cifras, que
hacerlo otra vez desde el principio.
Verificación del conteo
Conciliación de las cifras
totales
Es conveniente realizar una revisión final del conteo tan pronto como
se concluye el escrutinio de cada urna. Es usual que esa revisión se realice
antes de llenar el formato o acta de resultados y de transmitirlos a la persona
encargada de su integración del centro de escrutinio.
La revisión es importante para asegurar que ningún voto haya sido
cambiado a favor o en contra de algún partido o candidato.
La última verificación debe coincidir totalmente con las conciliaciones
efectuadas previamente. El número total de votos emitidos para cada partido o
candidato, más la suma de los votos rechazados, de las papeletas sin usar y de las
estropeadas tendrá que coincidir con el número total de papeletas que se recibió
en la mesa antes de iniciar de votación. Esta información debe estar consignada
en formato o acta que se completo en la mesa de votación.
Si se detecta algún error, se pueden comparar las distintas hojas de
cálculo. Si después de esto subsiste el error, entonces puede ser necesario
volver a revisar y contar todos los votos emitidos.
Sellado de las urnas
Para proteger el contenido de las urnas, es conveniente sellarlas
nuevamente, colocando en su interior todos los votos que fueron considerados
durante el escrutinio, antes de regresarlas al lugar de su custodia dentro del
centro de escrutinio. Esta medida será muy importante en caso de que se
solicite un recuento.
En algunos países también se colocan dentro de la urna, ciertos
documentos que se hayan utilizado durante el escrutinio, como las hojas de
cálculo, el libro de registro de la votación y la lista de votantes. Es
indispensable que el acta o declaración de resultados se conserve por separado
y no se deposite dentro de la urna. Se puede colocar dentro de un sobre y
sujetar fuera de la urna.
Sin embargo, también es importante sellar este sobre para asegurar que
ninguna persona sin autorización tenga acceso a los resultados y que cualquier
alteración que se intente pueda ser detectada por las autoridades. A estas
alturas, ya debió haberse entregado o enviado una copia del acta o declaración
de los resultados a la persona o instancia encargada de su integración.
Es conveniente
que los votos (y los sobres, cuando sea aplicable) se coloquen en fajos dentro
de la urna, organizándolos por categoría (candidatos, votos rechazados, papeletas
estropeadas, papeletas sin usar, etc.).
Una vez
que los votos y los formatos importantes están dentro de la urna, se le puede
sellar y transportar al lugar previsto para su almacenamiento dentro del centro
de escrutinio. Se recomienda que el número de sello, cuando sea el caso, se anote
en la declaración de resultados o en el recibo de recepción de la urna que se expida
cuando se entregue al almacén.
Aún
cuando se hayan sellado todos los sobres o bolsas plásticas introducidas en su
interior, no deja de ser importante que se reselle la urna antes de
transportarla. Todos estos documentos serán necesarios en caso de que se
solicite un recuento, cuestión que explica por qué es importante sellar la
urna.
Algunas
veces para tener mayor seguridad se utiliza papel sellador para proteger la
urna y se pide que el oficial de escrutinio y los representantes de partidos
políticos y candidatos firmen sobre él para mayor seguridad.
Transmisión de resultados de los centros de escrutinio
Resumen del proceso
Una vez que
concluye el conteo, el oficial de escrutinio tiene que preparar el acta o
declaración final de resultados de la votación para cada urna. Cada centro
suele enviar reportes progresivos de los resultados a la oficina nacional del
organismo electoral.
El organismo
electoral hace públicos los resultados conforme van llegando. También se tiene
que preparar un acta acumulativa para el centro de escrutinio.
Acta de la votación de cada urna
Este formato
indica los resultados del día de la elección y tiene que incluir información básica
como es el nombre y/o número de distrito electoral, el número de la urna y la
fecha.
La información
del escrutinio puede incluir:
- El número de papeletas
que se recibieron del organismo electoral para la apertura de la votación.
- El número de
votos estropeados;
- El número de papeletas
sin usar, y
- El número
total de electores que votaron el día de la elección.
Esta
información debe coincidir la asentada en formato que se llenó en la mesa de
votación. Después, se tiene que registrar el número de votos válidos para cada
partido o candidato, el número de votos rechazados y el número total de votos
válidos.
El
oficial de escrutinio y los representantes de partidos y candidatos deben
firmar el acta.
Además
de las firmas, el acta puede contener la siguiente información: sus nombres
direcciones y números telefónicos. Así, será más fácil que el organismo
electoral los pueda localizar y contactar, en caso de que sea necesario realizar
investigaciones posteriores. En algunos lugares se exige que todos los
oficiales de escrutinio que estén presentes en la mesa de escrutinio del centro
firmen el acta de la votación.
Es
necesario entregar una copia del acta de resultados a la persona encargada de integrar
los resultados del centro de escrutinio. Se debe permitir que los representantes
de partidos o candidatos realicen una trascripción de los contenidos o cuenten
con una copia de las actas.
También
es conveniente que los observadores tengan acceso a una copia o a la
posibilidad de trascribir los resultados. El acta original se debe adjuntar a
la urna en un sobre sellado.
Reportes progresivos
Al
terminar de escrutar todas las urnas de un distrito electoral, se tienen que
enviar los resultados directamente a la oficina central del organismo
electoral. El objetivo de estos reportes es permitir que el organismo electoral
difunda los resultados conforme vayan estando disponibles.
Acta acumulativa de resultados del centro de
escrutinio
Una vez
que se completa el formato del acta de resultados de una urna, se le entrega una
copia a la persona encargada de integrar los resultados para que elabore un
acta acumulativa para el centro de escrutinio. Para integrar el acta es
necesaria la misma información de cada urna.
Tan
pronto como se termine el acta final acumulada, la persona encargada de su
integración la transmite del centro de escrutinio a la oficina nacional del organismo
electoral, para permitir que esta concentre los resultados nacionales lo más
pronto posible. La transmisión se puede realizar por teléfono, teléfono móvil, modem
o fax, utilizando un código de seguridad único que garantice la identificación
de la persona que transmite los resultados.
Es posible
que en regiones rurales y remotas de algunos países la infraestructura de
comunicaciones no permita la transmisión verbal o electrónica de los resultados
de la votación. En dichos lugares, el oficial electoral tendrá que entregar
personalmente el acta final acumulada a la oficina nacional.
Después
de reportar los resultados oral o electrónicamente, es necesario enviar el acta
final original a la oficina nacional del organismo electoral, esto se puede
hacer personalmente o por correo en un sobre sellado. Esta medida es esencial
para impedir un fraude y para brindar evidencia de cualquier tentativa de manipulación
de los resultados.
A la
persona encargada de integrar los resultados de un centro de escrutinio se le
entregan los siguientes documentos: una copia del acta final de cada urna; el
acta final acumulada del centro de escrutinio; así como reportes periódicos
progresivos.
Es
conveniente que se permita que todos los representantes de partidos políticos y
los observadores cuenten con una copia de los resultados o puedan
transcribirlos para llevar su propio registro.
Es
recomendable que los medios impresos y electrónicos tengan acceso a los
resultados ya sea en los centros de escrutinio o en las oficinas nacionales del
organismo electoral, puesto que su trabajo es fundamental en una sociedad libre
y democrática.
Algunos
países adoptan disposiciones especiales para los medios de comunicación en los
centros de escrutinio a fin de facilitar sus transmisiones electrónicas. Esto
es más importante cuando están en duda la libertad y la equidad de la elección
y para asegurar la transparencia del trabajo del organismo electoral durante el
proceso de escrutinio.
Para
controlar el acceso al centro de escrutinio o a sus oficinas, el organismo
electoral debe dar las acreditaciones correspondientes. Los representantes de
los medios de comunicación deben portar la identificación que compruebe su
acreditación.
Reportes progresivos; acumulación de declaraciones de resultados
Acta o declaración de resultados por urna
El acta de
votación es un formato donde se anotan los resultados. El oficial de escrutinio
llena este formato para cada urna que se escruta en el centro de escrutinio.
En el
acta final de cada urna se puede anotar la siguiente información:
- Nombre
y/o número de distrito electoral;
- Nombre
y/o número de la mesa de votación;
- Indicación
de que se mezcló el contenido de varias urnas, de ser el caso;
- Firma
del oficial de escrutinio.
Los representantes
de partidos políticos y candidatos que estuvieron presentes en la mesa de
escrutinio también tienen que agregar sus firmas al acta.
Además
de las firmas, el acta puede contener la siguiente información: sus nombres
direcciones y números telefónicos. Así, será más fácil que el organismo
electoral los pueda localizar y contactar, en caso de que sea necesario realizar
investigaciones posteriores.
La información específica del escrutinio puede incluir:
- El número
de papeletas que se recibió del organismo electoral para la apertura de la
votación,
- El número
de papeletas estropeadas,
- El número
de papeletas sin usar,
- El número
de electores que voto,
- El número
de votos válidos que obtuvo cada candidato o partido político,
- El número
de votos rechazados,
- El número
total de votos válidos.
En
algunos casos se exige que en las actas también se incluya la información relativa
al número de serie de los sellos de la urna.
Este
formato es un documento importante porque contiene la información básica que
utiliza el organismo electoral para publicar los resultados. El oficial de
escrutinio responsable de manejar la urna y su contenido tiene que completar
este formato con sumo cuidado.
Reporte consolidado
Una vez que se escrutaron todas
las urnas de un distrito electoral, la persona responsable de integrar los
resultados del centro de escrutinio tiene que preparar un reporte consolidado para
enviarlo al organismo electoral.
El reporte consolidado debe contener
la misma información que el acta final de cada urna, o un resumen de todo el
distrito electoral.
Acta final consolidada del centro de
escrutinio
Una vez
que se completa el formato del acta de resultados de una urna, se le entrega una
copia a la persona encargada de integrar los resultados para que elabore un
acta consolidada del centro de escrutinio. En el acta final se debe incluir
información básica de todas las urnas que se escrutaron en el centro, por
ejemplo:
- Nombre
y número del distrito electoral;
- Firma
de la persona encargada del acta final acumulativa;
- Firma
de los representantes de los partidos políticos y candidatos presentes.
La cifra
de cada urna se reproducirá en el acta final consolidada del centro de
escrutinio. La información específica puede incluir el número de la urna y el
número total de votos válidos para cada candidato/partido político/opción; el
número total de votos rechazados; el número total de papeletas estropeadas; el
número total de votos válidos de cada urna. Se agrega el total de cada columna
para crear el acta final consolidada del centro de escrutinio.
Emisión de las declaraciones de resultados
El acta
final de cada urna, los reportes progresivos y las actas finales consolidadas del
centro de escrutinio deben prepararse con cuidado porque representan los
resultados finales de la elección del centro de escrutinio, a menos que se
solicite un recuento.
Declaración de resultados de cada urna
Normalmente,
el oficial de escrutinio es el responsable de llenar y firmar el acta final de
cada urna.
Es
importante que los representantes de partidos políticos y candidatos presentes
en la mesa de escrutinio firmen el formato. Su firma es muy importante porque
refleja y demuestra que conocieron y aceptaron los resultados.
Junto
con la firma de los oficiales de la mesa de votación y de los representantes de
partidos y candidatos, también puede aparecer su nombre, dirección y número
telefónico. Ya que, en caso de que se presente una queja o investigación, será
más fácil que el organismo electoral los pueda contactar.
Con
respecto al principio de transparencia, es recomendable que se permita que los
representantes de partidos y candidatos así como los observadores tengan una
copia del acta o puedan trascribir sus contenidos para contar con su propio
registro.
Acta final del centro de escrutinio
La
persona responsable de combinar los resultados del centro de escrutinio tiene
que elaborar el reporte progresivo y el acta final consolidada del centro de
escrutinio. El acta final del centro de escrutinio tiene que ser firmada por
los representantes de partidos políticos y candidatos.
Es
conveniente que la información contenida en este formato esté disponible para
los representantes y observadores presentes, para que la transcriban o se les
proporcione una copia.
Comunicación de resultados a nivel nacional
Al
completar el acta final de cada urna, el oficial de escrutinio debe dar una
copia de los resultados a la persona encargada de integrar los resultados del
centro de escrutinio.
Para lograr
una mayor transparencia, se pueden enviar reportes progresivos periódicos a la
oficina central del organismo electoral. Estos reportes progresivos pueden ser
enviados por el oficial del distrito electoral para que el organismo electoral pueda
difundir los resultados conforme llegan.
Una vez
que se escrutaron todas las urnas de un centro de escrutinio, se tiene que
transmitir un acta final consolidada del centro a la oficina nacional del
organismo electoral.
Transmisión de los resultados
El
reporte progresivo y el acta final consolidada del centro de escrutinio se pueden
transmitir a la oficina nacional del organismo electoral vía teléfono (móvil o
línea fija), fax u otros medios electrónicos.
Por
motivos de seguridad, es importante que a la persona encargada de transmitir
los resultados se le proporcione un código o contraseña única. El organismo
electoral debe expedir este código o contraseña el día de la elección. Este código
reduce la posibilidad de que se presente una suplantación, lo que evitará que
personas sin autorización transmitan resultados electorales incorrectos o sesgados
a la oficina nacional del organismo electoral.
Si el
centro de escrutinio dispone de una máquina de fax, se puede usar para enviar
al organismo electoral los reportes progresivos y las actas finales
consolidadas. Se deben tomar medidas especiales para controlar el acceso al fax
a fin de disminuir el riesgo de que se presenten transmisiones de resultados no
oficiales. Estas medidas de control también tienen que aplicarse en el sitio de
recepción para asegurar que los reportes y las actas finales acumuladas no sean
alterados.
En
cualquier caso, todos los reportes progresivos y las actas finales consolidadas
de cada centro de escrutinio que se transmitan por fax, tienen que ser firmados
por la persona encargada de integrar los resultados del centro así como los
representantes de partidos y candidatos.
Para
incrementar la seguridad y para detectar cualquier intento de fraude, el acta
final consolidada se puede enviar a la oficina central del organismo electoral por
separado en un sobre sellado. Este sobre se puede enviar por correo o entregarse
personalmente.
En el
momento de la recepción del documento original, el organismo electoral puede
comparar los resultados con los que se enviaron previamente por teléfono o
electrónicamente y asegurarse de que sean los mismos.
Métodos alternativos para comunicarse con el
organismo electoral
Si el centro no cuenta con teléfono (fijo o móvil) o éste no funciona,
se tienen que considerar métodos de transmisión alternativos. Los dispositivos
radiales no necesitan la instalación de una línea telefónica y son flexibles y
fáciles de usar. Sin embargo, el despliegue de estos métodos tiene que
considerar la topografía del área para identificar por adelantado las regiones
en donde es imposible recibir o transmitir mensajes.
De nueva cuenta, antes del despliegue es conveniente brindar a los
oficiales de la mesa de votación y escrutinio una capacitación adecuada y los códigos
de identificación requeridos.
Si no es posible usar algún medio de comunicación inalámbrico, siempre
queda como alternativa la entrega personal de los resultados al organismo
electoral. Si el oficial de escrutinio no puede cumplir esta tarea, se tiene
que designar a un mensajero.
Este
mensajero tiene que ser una persona confiable y es recomendable que su selección
sea aceptada tanto por los oficiales de escrutinio, como por los representantes
de partidos políticos y candidatos.
El papel de los medios de comunicación
electrónicos e impresos
Es
probable que tan, pronto inicie el proceso de escrutinio, los medios de
comunicación compitan por proporcionar su pronóstico de los resultados
electorales lo más pronto posible.
Los
centros de escrutinio pueden ser los sitios más propicios para que los medios basen
su cobertura periodística. Toda vez que los medios cumplen un papel fundamental
en las sociedades libres y democráticas, es recomendable que se les permita el
acceso a los centros de escrutinio, especialmente si se cuestiona la libertad y
equidad del proceso electoral.
Para
mantener el control de las personas que ingresan al centro de escrutinio, es
importante que el organismo electoral proporcione la acreditación por
anticipado y que los representantes de los medios porten la identificación
correspondiente.
También
es importante que se reduzcan al mínimo las interrupciones de las actividades
de escrutinio.
Si los
medios solicitan contar con facilidades para ubicar equipos y personal en la
oficina nacional del organismo electoral o en los centros de escrutinio, será
necesario separar áreas específicas para acomodarlos.
En caso
de que necesiten instalaciones específicas como teléfonos o líneas de fax,
tendrán que comunicarlo con toda oportunidad y realizar por anticipado los
pagos y arreglos necesarios.
Normalmente,
se permite que los medios tengan acceso a los mismos resultados que el
organismo electoral proporciona a los representantes de partidos políticos y
candidatos.
Acta de resultados de cada urna
Es
necesario darle una copia del acta final de cada urna al oficial de escrutinio,
otra a la persona encargada de integrar los resultados del centro de escrutinio
y adherir la original a la urna dentro de un sobre sellado.
Siempre
que sea posible, es conveniente que también se les entreguen copias a los
representantes de partidos y candidatos, así como a los observadores presentes
en la mesa de escrutinio. Dichas copias pueden producirse mediante hojas de papel
carbón o fotocopiadora. Como alternativa, se pueden preparar varias copias a
mano.
La copia
original del acta final de la urna tiene que adjuntarse en un sobre sellado.
Esto es especialmente importante porque este formato será indispensable en caso
de recuento.
Acta de resultados del centro de escrutinio
Se deben
proporcionar copias de los resultados de la votación del centro al organismo
electoral (frecuentemente el original se envía en un sobre sellado), a la
persona responsable de integrar los resultados del centro de escrutinio y colocar
otra fuera del centro de escrutinio.
Es
recomendable permitir que los representantes de partidos políticos, candidatos
y observadores cuenten con copias o permitir que trascriban la información para
contar con su propio registro.
Una vez
que se terminó de integrar el acta final consolidada del centro de escrutinio y
se transmitió a la oficina nacional del organismo electoral, se puede pegar una
copia fuera del centro de escrutinio. De esta forma, la misma información y
resultados estarán disponibles para todos los interesados de manera simultánea.
Los resultados son públicos porque se permite que testigos y observadores presencien
e inspeccionen el proceso de escrutinio. El acta final es un documento cuyo
carácter público se hace evidente al colocarlo una copia fuera del centro de
escrutinio.
Consolidación de resultados
Resumen del proceso
Es necesario planear cuidadosamente la logística a nivel nacional para
poder recibir los resultados de varios centros de escrutinio simultáneamente.
A continuación se esbozan algunas sugerencias que pueden ayudar a
mejorar la eficiencia del proceso. Estas sugerencias pueden modificarse en
función de la infraestructura de un país o de otros factores que pueden influir
en su instrumentación.
Es posible lograr una mayor eficiencia si se le asigna o dedica un número
de teléfono o de fax a cada persona encargada de transmitir a la oficina
nacional del organismo electoral. Actualmente, la mayoría de sistemas
telefónicos permiten que las llamadas realizadas a un solo número las
identifiquen y transfieran automáticamente la línea que esté disponible. Un
equipo se puede encargar de la recepción de los resultados que están llegando
para luego transmitirlos a la persona o equipo encargado de integrarlos.
Resulta muy útil que se cuente con una pizarra o una hoja de cálculo en
la pared en la que se listen todos los distritos electorales y que se vaya
llenando conforme se reciben los resultados. Una vez que se recibe la
información de todos los centros de escrutinio, se puede contabilizar el total
nacional.
Cuando un país está dividido en varias zonas horarias, es probable que
los resultados se reciban a nivel nacional en distintas horas del día (esto
dependerá de la hora en que cierre la votación). Es importante que se cuente
con el personal necesario para recopilar todos los resultados nacionales.
Es conveniente que, de ser el caso, todos los tipos de votos especiales
(por ejemplo, los votos por correo, emitidos por anticipado o mediante
dispositivos móviles) se resultados incluyan en el conteo y se difundan lo más
rápido posible.
Dependiendo del margen de espera que sea aceptable para anunciar los
resultados, los votos especiales pueden escrutarse antes de la elección o
después del cierre de la votación el día de la elección. Si se escoge la
segunda opción, entonces el procedimiento de escrutinio tendrá que ser diseñado
cuidadosamente para evitar que no retrasen la difusión de los resultados
finales.
Resulta muy útil que los sobres recibidos por la oficina central del
organismo electoral que contengan los votos especiales sean clasificados por
categoría. La clasificación por categoría puede ser más sencilla si se utilizan
sobres de distintos colores.
Para los votos por correo, normalmente se envían tres sobres al
votante: un sobre exterior con los datos necesarios para su devolución a la
autoridad electoral; un sobre intermedio (sobre el cual aparece el código de
barras y la firma del votante o cualquier otro tipo de información
administrativa) y un sobre secreto que contiene el voto.
Después de comprobar el registro, de verificar que no se haya votado
previamente y de crear un registro auditable, el sobre secreto se coloca dentro
de la urna con el voto en su interior.
Si los votos especiales son escrutados antes de la elección, los
resultados se tienen que guardar en un sitio seguro y hacerse públicos hasta el
cierre de la votación. Para escrutar los votos emitidos fuera del país suelen
seguirse los mismos procedimientos que para los votos emitidos internamente.
Si la votación por anticipado se realiza durante varios días, es conveniente
que se realice una conciliación al final de cada día, pero es importante
destacar que en dicho procedimiento los votos no tienen que ser contados. La medida
de conciliación tiene como propósito crear un registro auditable acerca de las
papeletas utilizadas.
Es importante que las urnas en las que se deposite la votación
anticipada se guarden con la debida seguridad hasta el día de la elección y que
su escrutinio tenga lugar en una oficina del organismo electoral al cierre de
la votación ordinaria.
Es muy conveniente que el escrutinio de la votación anticipada se
realice con la presencia de los representantes de partidos políticos,
candidatos y observadores. Los procedimientos de este escrutinio son casi
idénticos a los usados para la votación ordinaria.
Para el conteo de los votos emitidos por los electores que están en
prisión (cuando esto es posible), se pueden aplicar los procedimientos
utilizados para la votación anticipada, pero esto solo será posible si la
votación para los prisioneros se realiza antes de la elección.
Uso de tecnología
El uso de teléfonos y faxes para transmitir los resultados electorales
es muy común. Para asegurar su identidad, es importante que se asigne un número
o código de identificación a toda persona facultada para transmitir los
resultados por teléfono. Esta es una forma sencilla y eficiente para evitar que
personas sin autorización llamen para dar resultados falsos.
La transmisión de los resultados también se puede realizar mediante
módem y computadora. De nueva cuenta, es necesario que se utilicen claves de
acceso y resguardos que solo permitan el acceso al sistema de personas
autorizadas para la transmisión de los resultados.
Resulta vital que se realicen pruebas previas al día electoral para
verificar que el medio de transmisión que se escogió tenga la capacidad necesaria
para soportar la carga prevista. También es importante que se disponga de un
técnico especialista que auxilie en caso de que se presente un fallo en el
sistema.
Recepción de los resultados de los centros de escrutinio
Recepción de resultados de varios centros de
escrutinio
La
oficina nacional del organismo electoral suele ser la encargada de recibir los
resultados directamente de los centros de escrutinio.
Las
personas responsables de integrar los resultados los centros de escrutinio son
las encargadas de transmitir los reportes progresivos del distrito electoral y
el acta final consolidada del centro de escrutinio a la oficina nacional del
organismo electoral. Para lograr una mayor eficiencia, es recomendable que se
utilice un número único o multilínea de teléfono o de fax.
Sin
embargo, es importante que el sistema telefónico o de fax se instale de tal
forma que permita que las llamadas se transfieran automáticamente a la línea que
esté disponible. Es importante que se instalen el número suficiente de
teléfonos o máquinas de fax para hacer frente a la demanda.
Es clave
que al personal encargado de recibir los resultados se le entregue de una lista
que contenga los códigos de identificación o contraseña que se asocian con los
centros de escrutinio.
Un
equipo se puede encargar de recibir los resultados que vayan llegando y de
transmitirle la información a la persona encargada de capturar o integrar los
datos a nivel nacional. Es conveniente que se cuente con una hoja de cálculo o
un pizarrón que liste todos los distritos para que se llene conforme se reciben
los resultados.
Se
recomienda que los representes de partidos políticos y candidatos así como los
medios de comunicación tengan acceso a la hoja de cálculo o al pizarrón para
que puedan analizar los resultados conforme llegan. Se tienen que tomar medidas
especiales para asegurar que no se den los mismos resultados más de una vez.
Una
forma sencilla de evitar confusiones, es la de numerar o crear códigos únicos
para cada distrito electoral. Sin embargo, si se toma esta medida, se tiene que
aplicar al iniciar el proceso electoral y el número tiene que usarse
consistentemente en todos los formatos del proceso de escrutinio. El uso de un
número o código también permite crear un registro auditable.
Cuando un país está dividido en varias zonas horarias, es probable que
los resultados se reciban a nivel nacional en distintas horas del día (esto
dependerá de la hora en que cierre la votación). Es importante que se cuente
con el personal necesario para recopilar todos los resultados nacionales.
Para
casos de emergencia, es importante que la oficina central del organismo
electoral tenga una línea de comunicación con todos los centros de escrutinio,
especialmente cuando llegan los resultados.
Si es
necesario, se puede instalar una línea telefónica dedicada con cada centro de
escrutinio para que el organismo electoral pueda contactar a la persona
encargada de integrar los resultados cuando sea necesario.
Escrutinio de votos especiales, móviles y
anticipados
Normalmente
los votos especiales se regresan a la oficina central del organismo electoral
en donde se establece un centro de escrutinio especial. Después, estos
resultados se reportan al punto central de recolección por separado, de la
misma forma en que lo hacen todos los demás centros.
Dependiendo
de las reglas del sistema y de la logística que se use, los votos enviados por
correo pueden aceptarse cinco días antes de la elección o hasta el día de la
elección. Si los votos especiales se aceptan hasta el día de la elección, se
tienen que diseñar procedimientos de escrutinio adecuados para que no se retrase
la publicación de los resultados.
Dependiendo
del límite de tiempo fijado para regresar los votos especiales, su escrutinio puede
iniciarse antes del día de la elección, al empezar el día de la elección, o al
cierre de la votación el día de la jornada electoral. Sin embargo, dependiendo
del volumen de votos que se tenga que procesar y de los procedimientos que se
utilicen, el escrutinio de estos votos puede tomar mucho tiempo.
Escrutar
los votos especiales antes del día de la elección es una práctica común y
recomendable, pero son necesarias mediadas de seguridad especiales para
asegurar que los resultados se publiquen junto con los de la votación
ordinaria.
Las
urnas de la votación anticipada se guardan cuidadosamente en el centro de
escrutinio hasta que se cierra la votación el día de la jornada electoral. El
proceso de escrutinio de estos votos puede comenzar al mismo tiempo que el de
la votación ordinaria y es virtualmente idéntico a este.
El
escrutinio de votos de las mesas de votación móviles puede realizarse en el
centro de escrutinio y los votos se cuentan como cualquier otro. Estos votos no
deben contarse hasta que cierre la votación regular.
En todo caso
- votos anticipados, votos especiales, mesas de votación móviles, etc.- si el
escrutinio se realiza unos días antes de la elección, es importante que los
representantes de partidos y candidatos presencien el proceso.
Para
efectos de crear registros auditables separados y poder reportar de forma
apropiada los resultados de la votación anticipada, de las mesas de votación móviles y de los votos
especiales, es indispensable que no se confundan estos procedimientos de
votación especial con los de las elecciones ordinarias. La diferencia se puede
fijar de manera muy clara con el uso de un acta final distinta para este tipo
de votos.
Creación de un registro auditable
Una vez que
concluye el escrutinio de cada urna y se han sellado, se les traslada al lugar previsto
para almacenar todas las que han sido escrutadas.
Este sitio tiene
que ser seguro. Las urnas se conservan en ese lugar hasta que se den a conocer
los resultados y sean aceptados por todos los participantes. En caso de que se
solicite un recuento, el organismo electoral enviará instrucciones al centro de
escrutinio sobre el procedimiento a seguir con las urnas que tengan que ser escrutadas
nuevamente. Hasta entonces, todas las urnas permanecerán en el centro de escrutinio.
Para controlar
el almacenaje de todas las urnas se puede usar una hoja de cálculo que tenga
los números de todas las urnas. El supervisor responsable de las urnas (ya
escrutadas) tiene que verificar que los sellos estén colocados correctamente y
que el acta final esté adherida a la urna en un sobre sellado.
Se puede
colocar un sello o alguna otra señal de identificación sobre la urna para
indicar que ya se realizó la revisión y está lista para almacenarse.
Asimismo, el
supervisor tiene que colocar sus iniciales o su firma tanto en la hoja de
cálculo como en el sello de identificación para indicar que ya se realizaron
las medidas de control.
Capacidad de revisar posteriormente los resultados
Para evitar
errores y para prevenir la manipulación fraudulenta de los resultados
electorales, es importante que se tenga la posibilidad de revisar los
resultados contra la documentación que se reciba posteriormente.
Es importante
que se envíe a la oficina nacional de organismo electoral, por separado y en un
sobre sellado, una copia del acta final consolidada de cada centro de
escrutinio y que, una vez que la reciba, compare la información de los
resultados contra la que haya recibido previamente.
Si existen
temores fundados de que se pueda cometer algún fraude, se puede emplear un
papel especial para el acta final consolidada de cada centro de escrutinio. El papel
seguridad con una coloración oscura (azul marino por ejemplo) muestra
inmediatamente si se modificó la inscripción inicial.
El color
alrededor del área modificada se desvanece. Para marcar este tipo de papel se
tiene que utilizar lápiz. Si aparecen alteraciones en el papel, entonces se
tiene que dar atención especial al centro al que pertenezca y los resultados
deben revisarse cuidadosamente.
Si se cometió
un error al llenar el formato en el centro de escrutinio, entonces la persona a
cargo tendrá que colocar sus iniciales o su firma, así como todos los
representantes de partidos y candidatos, con el objetivo de mostrar que
conocieron y aprobaron la corrección.
Resultados por partido / candidato
Los
resultados de cada urna y de cada distrito electoral deben contarse de acuerdo con
el candidato o partido al que favorezcan. Después, el organismo electoral
nacional cuenta los resultados nacionales para cada partido o candidato e
informa del resultado final.
En
cualquier caso, antes de publicar los resultados, es conveniente realizar un
procedimiento de doble escrutinio, aún cuando el método sea computarizado. Por
ejemplo, después del escrutinio de cada cinco o diez urnas se puede hacer una
comparación de los resultados del conteo.
En caso
de que los resultados no concuerden, sera fácil revisar y corregir las
cantidades previas.
Si se utiliza un sistema computarizado, es recomendable que dos personas
capturen los mismos datos en computadoras que estén en distintos sitios. Los
sistemas computarizados pueden programarse para que indiquen cuando la captura
de datos no concuerde en un distrito electoral. Este proceso facilita la
comprobación.
Publicación de resultados
Puede
ser necesario que el organismo electoral tome medidas especiales de seguridad
para evitar que se trate de perpetrar algún fraude durante el proceso de difusión
o publicación de los resultados.
Es
importante que sólo las personas autorizadas tengan acceso a los resultados consolidados
(antes de hacerlos públicos) y que cualquier modificación sólo se realice con
la autorización debida.
Estas
medidas pueden tomarse tanto en los centros de escrutinio como en las oficinas
nacionales del organismo electoral.
Es
conveniente controlar o restringir el acceso al área en donde se preparan los
resultados.
Si se
utilizan sistemas computarizados para integrar y consolidar los resultados, es
importante que cuente con medidas de seguridad como contraseñas, etc. Sólo las
personas autorizadas deben tener acceso a los sistemas computarizados y poder modificar
los resultados. Estas personas tienen que seleccionarse cuidadosamente e identificarse
por anticipado. También es recomendable que se les pida a estas personas que
firmen un contrato que contenga una cláusula de confidencialidad.
Es usual
que la policía, las fuerzas armadas o elementos de seguridad privada estén
disponibles para atender cualquier solicitud de apoyo por parte del organismo
electoral. Antes del día de la elección, se puede designar a una persona del
organismo electoral para que tenga toda la información específica en caso de
que se necesite la asistencia de las fuerzas de seguridad.
Es
importante que todos los participantes del escrutinio a nivel nacional o en los
centros de escrutinio porten sus identificaciones para evitar confusiones.
Es
recomendable que el personal del organismo electoral, los representantes de
partidos y candidatos, los observadores, los medios de comunicación, los visitantes
y las autoridades, cuenten con gafetes o tarjetas de identificación. Si resulta
práctico, el personal de las fuerzas armadas puede permanecer en el centro de
escrutinio, pero también deben portar sus identificaciones.
Entrega de los resultados oficiales
Antes de
entregar los resultados oficiales, el organismo electoral tiene que incluir
toda clase de votos: postales; los derivados de la votación anticipada; de las
mesas de votación móviles; etc. Si esos votos se reciben unos días antes de la jornada
electoral, será más fácil incluirlos en los resultados.
Sin
embargo, si el organismo electoral acepta esos votos hasta el cierre de la
votación, tiene que diseñar procedimientos especiales para que no se retrase la
publicación de los resultados hasta días después de la elección.
Si los
votos especiales se cuentan unos días antes de la elección, tienen que resguardarse
de forma segura y el acceso a ellos debe estar prohibido hasta el cierre de la
votación. En ocasiones, estos votos representan un buen indicador estadístico
del resultado final de la elección. Si por error se publican estos resultados
antes de tiempo, podrían afectar seriamente los resultados o los niveles de
participación en la elección.
Los
resultados oficiales deben publicarse lo más pronto posible.
Entre
uno y cinco días puede ser un lapso razonable para publicar los resultados,
pero se tiene que poner énfasis en prepararlos lo más rápido que sea posible.
El organismo electoral puede hacer públicos reportes periódicos de los resultados
conforme los reciba o tenga disponibles.
En muchos
sitios se considera lo más apropiado que sean los medios de comunicación y las organizaciones
no gubernamentales quienes anuncien o publiquen los pronósticos preliminares de
la votación. Sin embargo, con el objetivo de demostrar transparencia, el
organismo electoral puede hacer públicos los resultados conforme los reciba.
El
organismo electoral debe considerar el impacto que tienen las zonas horarias en
la publicación de los resultados. Si se publican los resultados de una parte
del país mientras siguen abiertas las mesas de votación en otras, se podría
crear confusión o apatía entre los votantes.
Para evitar
esta situación se podrían utilizar horarios escalonados. Sin embargo, si se
toma en cuenta el tiempo necesario para transportar las urnas a los centros de
escrutinio, puede ser que esto no represente mayor problema. Si las horas de
votación no se pueden cambiar, entonces se podría aplazar el escrutinio.
Una vez
que se recibieron los resultados de todos los centros de escrutinio, se tienen
que compilar para publicar los resultados nacionales oficiales de la elección o
referéndum. Los resultados también se pueden compilar por región, por partido
político, o como resultados globales nacionales.
El organismo
electoral tiene que anunciar el resumen de los resultados finales lo más pronto
posible y los puede publicar en un reporte.
El
organismo electoral tiene que ser la única organización que anuncie y publique
los resultados finales oficiales, a menos que las estructuras judiciales tengan
un papel en la certificación de los resultados. En muchos casos, debe aclararse
que el organismo electoral es la única fuente oficial para dar los resultados.
El papel de los tribunales
En
algunos países, el poder judicial solo se involucra en el proceso electoral
después de la elección, cuando llega el momento de juzgar violaciones a la ley
electoral o cuando se tiene que realizar un recuento judicial.
En otros
lugares, los tribunales pueden cumplir un papel importante en la confirmación o
certificación de los resultados de la elección, es decir, los resultados solo
son oficiales cuando las cortes los confirman. Esa confirmación tiene que
producirse lo más rápido posible para evitar la inestabilidad política y
posibles retrasos en la transmisión del poder de un gobierno a otro.
En
algunos casos los tribunales pueden estar directamente involucrados en el
escrutinio. Generalmente, estos casos se presentan cuando se requiere que la
aprobación final al escrutinio provenga de la estructura judicial.
Publicación de resultados detallados
En
muchos países se ordena que, después de hacer públicos los resultados finales,
se publiquen los resultados detallados o desagregados en la gaceta oficial del
gobierno o en otra publicación oficial.
Legalmente,
los resultados suelen entregarse a la legislatura, a la agencia, al departamento,
o a la entidad administrativa a la que el organismo electoral le rinda cuentas.
A los líderes políticos y a los candidatos que contendieron en la elección se les
puede enviar una copia de cortesía del reporte final que se haya publicado.
La
publicación del reporte final detallado de la elección puede tomar varios meses
de preparación y producción. Por restricciones financieras, en algunos países
los candidatos y todas las demás personas, partidos, u organizaciones interesadas
tienen que adquirir sus propias copias de la publicación.
Después
de que se publicaron y se conocen los resultados finales, es conveniente que el
nuevo gobierno preste juramento lo más pronto posible para evitar una posible
inestabilidad política y retrasos en la transición del poder. Dependiendo del tipo
de sistema político con que cuente un país, este proceso puede tomar una semana
o más.
Mezcla de resultados para proteger la
secrecía del voto
El
organismo electoral puede mezclar o amalgamar los resultados de varias mesas o
centros de votación. Esta práctica se utiliza cuando el procedimiento de
votación abre la posibilidad que se pueda identificar a las personas cuyos votos
se destinaron a una urna en particular, o si el número de votos en la urna es
tan pequeño y existe la posibilidad de que casi todos ellos hayan beneficiado a
un solo partido o candidato.
En esos casos,
la secrecía del voto puede verse comprometida. Y es por eso que los resultados de
una urna o mesa tienen que mezclarse con los de otras mesas de votación. Esto
también puede realizarse cuando la secrecía de votos individuales puede
asegurarse, pero exista el riesgo de que en una mesa de votación en particular
hayan votado en una forma tal que puedan tomarse algún tipo de represalias por
el sentido de su voto.
Estos
problemas se pueden contrarrestar si se mezclan los votos de dos o más urnas de
distintas áreas y después se escrutan todos juntos, realizando las anotaciones
necesarias en la respectiva documentación. Es importante que esos procedimientos
se realicen en el centro de escrutinio antes de que se escruten las urnas.
También
se pueden mezclar los resultados de los electores encarcelados, de los votos
ausentes y de las demás categorías de electores que utilizan votos especiales.
Cuando los votos son escrutados en la oficina central del organismo electoral,
es más fácil mezclar resultados para proteger la secrecía del voto.
Para uso estrictamente interno, se podría realizar alguna anotación
especial en la documentación o formatos correspondientes para guardar un
registro auditable claro.
Estudios de caso
Ghana: escrutinio de votos utilizando diferentes sistemas de mayoría
Indonesia: escrutinio de la votación en las elecciones de 1999
Rusia: escrutinio de los votos en elecciones locales
Suecia: escrutinio de votos
Mozambique: escrutinio y cómputo de votos
Ghana: escrutinio de votos utilizando diferentes sistemas de mayoría
Ghana
utiliza dos tipos de sistemas de mayoría. En las elecciones presidenciales el
ganador es el candidato que obtiene la mayoría absoluta de los votos válidos.
Si ningún candidato obtiene dicha mayoría en la primera ronda, se realiza una
segunda vuelta de elecciones entre los candidatos que obtuvieron las dos cifras
más altas de votos. Sin embargo, esta cláusula de mayoría no se aplica en las
elecciones parlamentarias y un candidato se declara ganador cuando obtiene más
votos que cualquier otro candidato, es decir, en las elecciones legislativas se
aplica el sistema de mayoría simple.
Para
los temas que son objeto de referéndum, la elección se toma como definitiva si
al menos el treinta y cinco por ciento de los electores votaron y si al menos
un setenta por ciento de estos electores estuvieron de acuerdo.
La
Constitución de Ghana especifica claramente la fecha y el lugar en que se puede
realizar el escrutinio de los votos que se emitieron en la elección. La
Constitución postula: “Inmediatamente después del cierre de la votación, el
oficial que presida deberá, con la presencia de los candidatos o sus representantes
y los funcionarios de la mesa de votación presentes, proceder con el escrutinio
de las papeletas en la mesa de votación y registrar los votos emitidos a favor
de cada candidato en cuestión.” El escrutinio se realiza manualmente.
Nombramiento y capacitación
de los oficiales electorales
La
comisión electoral de Ghana cuenta con oficiales permanentes que dirigen sus
oficinas en los niveles nacional, regional y distrital. Además, nombra personal
temporal para el registro de votantes, la demarcación de límites electorales, o
las elecciones (incluyendo los referéndums). El nombramiento electoral de
carácter temporal más importante es el de oficial de distrito electoral, quien
asistido por dos diputados está a cargo de un distrito.
En
cada mesa de votación, por lo general hay un oficial que preside y dos
asistentes. Por lo tanto, para una elección nacional, la comisión contrata aproximadamente
60,320 oficiales temporales para que atiendan los 120 distritos y las 20,000
mesas de votación. Gran parte del personal temporal está compuesto por
servidores públicos experimentados, especialmente profesores y/o estudiantes de
los grados más avanzados.
Siempre
que es posible, se otorga nombramientos a las personas que ya cuentan con experiencia
en elecciones pasadas. Otro aspecto importante para hacer los nombramientos es
que la persona elegida no haya mostrado algún tipo de afiliación o apoyo hacia algún
partido político, candidato, o cuestión que se vaya a decidir mediante referéndum.
Además, se intenta que los oficiales pertenezcan al área en la que van a
trabajar. Los nombres de los oficiales electorales de distrito se publican en
los diarios y los de oficiales subalternos se publican en las áreas en donde
trabajarán, con el objetivo de obtener la aprobación pública de su neutralidad
y habilidad para dirigir la oficina.
Además,
los partidos políticos reciben los nombres y direcciones del personal temporal.
Tanto los partidos políticos como el público en general tienen la capacidad de
realizar objeciones racionales acerca del nombramiento del personal temporal.
Los
oficiales tienen que asistir a los ejercicios de capacitación de forma
obligatoria, independientemente de si cuentan o no con experiencia electoral.
Es usual que la capacitación del personal temporal se realice en un tiempo
cercano a la elección. Normalmente, los capacitadores son miembros con cierta
antigüedad en la comisión y también pueden ser oficiales de distritos
electorales. Los capacitadores tienen que asistir a un ejercicio de
capacitación para entrenadores que organiza la Public Education and Training,
PET (división
de educación pública y capacitación a nivel nacional). Los capacitadores del
programa son entrenadores profesionales (universitarios) y algunos son miembros
de la comisión electoral (el Consejo de la Comisión).
La
sesión de capacitación está planeada de tal forma que permite que los
capacitadores puedan enseñar el manual electoral de operaciones y el papel que
juega la elección. Ningún entrenamiento se realiza en la mesa de votación, pero
los oficiales que presiden las mesas pueden organizar reuniones informativas
con su personal en la mesa de votación antes de que se abra la mesa para la
votación. Se suministran copias de los manuales de capacitación y operación.
Está permitido que los representantes de los candidatos asistan a las sesiones
de capacitación. En Ghana el término “oficial electoral” se usa para nombrar al
oficial que está a cargo de los ejercicios de recepción y escrutinio de votos.
De
esta forma, el oficial es el encargado de ambos ejercicios el día de la
elección. La capitación también involucra ambos aspectos de la elección. Una
práctica usual consiste en capacitar a unos cuantos oficiales más de los que se
requieren para utilizarlos como suplentes en caso de necesidad. La estructura
de la mesa de votación está organizada de tal forma que el número de votantes
por mesa no sea tan elevado como para alargar el tiempo del proceso de escrutinio.
La mayoría de las mesas de votación tienen menos de mil votantes y sólo algunas
tienen menos de quinientos votantes en lista.
Escrutinio de votos
Inmediatamente
después de que cierra la votación, el oficial que preside, con la presencia de
los candidatos o de sus representantes y de cualquier otra persona autorizada
para asistir al escrutinio:
- Se
asegura de que el sello en la urna esté intacto;
- Abre
la urna y saca las papeletas;
- Clasifica
las papeletas emitidas por cada candidato o cuestión;
- Realiza
el escrutinio de las papeletas, separando los votos estropeados y los
rechazados; y
- Registra
el número de votos emitidos a favor de cada candidato o cuestión.
Durante
el escrutinio el oficial que preside toma cada papeleta, anuncia a quién o a
qué cuestión pertenece y permite que todos los representantes y observadores
presentes comprueben el anuncio. Si no hay desacuerdo, el voto se añade al conjunto
particular del candidato o cuestión.
Si
hubiera algún desacuerdo sobre los votos, el oficial que preside promueve la
reexaminación del caso por parte de los funcionarios de la mesa, esto para
tratar de alcanzar un consenso, aunque el oficial que preside tiene la última
palabra. Todas las papeletas rechazadas y las estropeadas se colocan juntas en
un conjunto por separado.
Una
papeleta puede ser rechazada por cualquiera de las siguientes razones:
-
no
tener marca;
- no
ser evidente a quién o a qué opción pertenece la marca;
- porque
el elector haya votado por más de un candidato o cuestión; o
- porque
la papeleta no tenga la estampa de validez de la mesa de votación.
Si
cuando se termina el escrutinio de votos algún candidato o representante
solicita que el oficial que preside realice un recuento, el oficial está
obligado a realizarlo. Sin embargo, una segunda solicitud de recuento sólo se puede
realizar en el centro del distrito electoral y por el oficial de distrito o su
diputado.
Al
finalizar el escrutinio, el oficial que preside y los candidatos o sus
representantes firman un acta, con la siguiente información:
- el
número total de personas de la mesa de votación aptas para votar,
- el
número de papeletas utilizadas,
- el
número de votos que se emitieron a favor de cada candidato o cuestión, y
- el
número de papeletas estropeadas y rechazadas.
Después, el oficial que preside
anuncia los resultados de la votación en su mesa de votación y otorga copias
del acta de resultados a cada candidato o representante y coloca otra copia en
la mesa.
Tan
pronto como sea posible después del anuncio de los resultados, el oficial que
preside, ante la presencia de los candidatos o de sus representantes coloca los
votos de cada candidato o cuestión en paquetes separados que sella con su propia
firma y si lo desean, con las firmas de los candidatos o de sus representantes.
Los paquetes se colocan dentro de la urna junto a los demás documentos:
- el
paquete que contiene las papeletas estropeadas y las rechazadas;
- el
paquete de las papeletas no utilizadas, la lista de votantes y cualquier
declaración que se haya realizado; y
- las
copias marcadas del registro y de los folios de las papeletas que se
utilizaron.
Después,
el oficial que preside colocará su firma (y aquellos pertenecientes a los
candidatos o a sus representantes) sobre la urna y entregará la urna al oficial
de distrito electoral.
Recopilación de votos en el
centro del distrito electoral
Después
del cierre de la votación y tan pronto como sea posible, el oficial de distrito
electoral tiene que realizar los arreglos correspondientes para recopilar los
votos en su distrito electoral con la presencia de los candidatos (y/o sus representantes).
Es necesario que el oficial de distrito electoral brinde a los candidatos (o a
sus representantes) la información suficiente sobre el tiempo y lugar en donde
se realizará la recopilación de votos.
Durante
la recopilación, el oficial de distrito electoral tiene que juntar las urnas
selladas de las mesas de votación que están bajo su jurisdicción y después de
que los candidatos (o sus representantes) han revisado que los sellos están
intactos, el oficial procede a abrir una por una.
El
oficial debe tomar los registros de los resultados de cada mesa y los leerlos en
voz alta para que todos los presentes los oigan. Después, el oficial toma los
resultados para encontrar el total que obtuvo cada candidato o cuestión. Si se
presentara una solicitud para un segundo recuento en la mesa de votación, el
oficial de distrito podría realizar un recuento de cualquier urna. Al final de
la recopilación, el oficial de distrito electoral tiene que:
- anunciar
el número total de votos emitidos para cada candidato,
- declarar
públicamente al ganador de la elección,
- endosar
en el acta final el nombre del ganador, y
- enviar
el acta endosada a la comisión.
En
una elección parlamentaria, como la ley lo prescribe en el recibo del acta, la comisión
publicará en la Gaceta una noticia oficial con el nombre de la persona electa y
el número de votos emitidos para cada candidato e informará al parlamento el
nombre de los candidatos electos.
En
caso de elección presidencial o referéndum nacional, los resultados anunciados
por los oficiales de distrito electoral a lo largo del país, serán recopilados
para determinar los resultados nacionales. Por último, la comisión publicará
una Gaceta con la noticia del nombre del candidato que resultó electo. No se
necesita la certificación de la corte.
Impugnación de los resultados
de la elección
Desde
la fecha de la publicación en la Gaceta de los resultados de la elección y
hasta veinte un días después, se puede presentar una solicitud ante el Tribunal
Supremo para que hagan nulos los resultados o para que admita cualquier otra
solicitud de parte de alguno de los candidatos, algún elector bien acreditado o
cualquier otra persona calificada para hacerlo.
Indonesia: escrutinio de la votación en las elecciones de 1999
La
importancia de estas elecciones para la opinión pública nacional e
internacional radica en que el país tuvo 32 años de elecciones con un alto
grado de coerción y bajos niveles de libertad y transparencia, por esto el
escrutinio de este caso recobra gran relevancia. Los mecanismos para realizar
la elección fueron escogidos en función de la necesidad de transparencia y con
el objetivo de lograr que esta elección pudiera servir como modelo para otras
elecciones de transición.
Por
otro lado, los notorios problemas que se tuvieron para consolidar los
resultados podrían servir como un recordatorio de la importancia que tiene
planear y capacitar cuidadosamente para el escrutinio, el proceso de resultados
y el de votación. Las elecciones de transición de 1999 en Indonesia no reflejan
la conducta habitual de las elecciones tempranas, tampoco reflejan la conducta
que podrían tener las elecciones subsecuentes.
Las
principales diferencias que tuvo esta elección en comparación con las previas
fueron dos, se incrementó la participación política (hubo 40 partidos en
comparación con los 3 de los 32 años previos) y se trató de construir la
transparencia mediante procedimientos. Se autorizó la presencia de un número
ilimitado de observadores nacionales e internacionales para que presenciaran
tanto la votación como el escrutinio. Además, los representantes de partido
(máximo uno por partido), tuvieron la libertad de observar el proceso y de
impugnar los elementos de la votación y del conteo.
Las
elecciones del 7 de Junio de 1999 se realizaron para tres niveles de gobierno -distrital,
provincial y de legislaturas regionales-. Para las elecciones nacionales
estuvieron en juego 462 escaños (38 escaños se reservaron para los militares y
para la policía, haciendo un total de 500). Estos 462 escaños se repartieron
entre las provincias sobre la base de su población, pero tratando de favorecer
a las islas externas con población más dispersa sobre Java que es la más
densamente poblada.
La
votación se llevó a cabo de las 8:00 a las 14:00 horas, se contó con aproximadamente
300,000 mesas de votación a lo largo del país –lo que significó una hazaña
logística en un país conformado por 17,000 islas, de las cuales algunas son montañosas
y otras densamente boscosas.
Después
del cierre de la votación, los votos fueron contados por los oficiales de mesa
en las mesas de votación. A causa de que 80% de las mesas de votación se
colocaron al aire libre, se tuvo la oportunidad de que no sólo los observadores
y los representantes de los partidos observaran el proceso de escrutinio, sino también
el público en general, esto provocó que el escrutinio se caracterizara por un ambiente
de carnaval y entusiasmo por parte de los espectadores a lo largo de todo el
país.
El escrutinio en las mesas de
votación
Para
propósitos de este estudio de caso, se utilizó una muestra al azar para
ejemplificar ciertas etapas del proceso de escrutinio, en este ejemplo se
utilizó una mesa de votación de un pueblo del subdistrito de Sorkom en Sumatra
del norte.
Antes
de abrir las urnas, los oficiales de la mesa de votación prellenaron los
formatos oficiales de conciliación lo más que les fue posible (ver el ejemplo
del formato C1). Estos formatos fueron difíciles de manejar, eran demasiado
extensos pues hay que considerar que además de que hubo 48 partidos en tres
tipos de elección, se necesitaba que todos los representantes de partido
presentes firmaran y aprobaran la corrección de los documentos. Se tuvieron que
llenar tres copias de los formatos C1 para la mesa, además, cada agente de
partido obtuvo una copia.
El
primer dato del formato que se llenó fue el de boletas recibidas al inicio de
la votación. El total de boletas recibidas debía ser igual al número de
votantes registrados en la mesa de votación, además de otro 3% para
contingencias (por votos estropeados, o para personas agregadas al registro con
tarjetas de registro válidas, o para personas registradas en todos lados con un
formato de autorización especial).
Las
papeletas se fueron firmando conforme se emitían los votos, así que las que
estuvieran dentro de las urnas debían estar firmadas. Como parte de los
procedimientos de la apertura de la mesa, se abrieron las papeletas, se
contaron y se registraron a la vista de todos los presentes, incluyendo a algunos
electores.
Se
abrió la primera urna para las elecciones nacionales y se contaron los votos.
Las papeletas de Indonesia en 1999 fueron del tamaño de un cartel pequeño y se
doblaron de una forma especial para proteger la secrecía del voto. Las
papeletas oficiales tenían la firma del presidente de la mesa, del
vicepresidente y de un tercer miembro de la mesa, además de una estampa con un
holograma oficial.
Las
papeletas de los tres niveles de votación tenían tres colores diferentes para
distinguirse; asimismo, las urnas tenían los mismos colores. Cuando se abrió la
primera urna, se encontraron votos de color equivocado –problema común del
escrutinio cuando se realizan varias elecciones al mismo tiempo. Con la
aprobación de todos los representantes de partido presentes, los votos
equivocados se colocaron en las urnas correctas. Se esperaba que los votos que
faltaban para este escrutinio se encontraran en las urnas que se abrirían
subsecuentemente. Por este motivo, no se llenaría el formato de la conciliación
oficial de los resultados de cada mesa hasta que se terminara el escrutinio de
las tres urnas.
Para
la apertura de cada urna, la primera tarea fue separar los votos inválidos más
obvios, es decir, los no oficiales, los que no tenían las tres firmas y/o el
holograma oficial, las papeletas falsas, las fotocopias, las papeletas más
grandes o más pequeñas que las oficiales, o las que tenían colores distintos, éstas
se separaron y no se contaron. Después, se contaban los votos oficiales, tomando
nota del total y esperando que concordara con la suma recibida menos los votos
sin usar, los estropeados y los no oficiales/inválidos. Si los números no
coincidían, existía la posibilidad de que esto fuera ocasionado porque los
votos para esa elección estuvieran todavía sin contar en otras urnas (por
haberse metido en el color equivocado de urna). Los votos se extendieron uno
por uno enfrente de los representantes de partido, de los observadores y del
público en general, se levantaban a la vista de todos y el presidente nombraba el
partido al que correspondía, llevando la cuenta en pizarrones grandes y visibles
a todos.
Si
lo deseaban, los representantes de partido y los observadores podían tener
formatos para llevar una cuenta paralela al mismo tiempo. Una cuestión
interesante de las elecciones de Indonesia fue que los votos se perforaron en
lugar de marcarse. Por este motivo, los votos se podían mostrar por el reverso
y el voto era visible para todos, además, las papeletas eran delgadas,
traslúcidas y los símbolos de los partidos brillaban y eran fáciles de ver
desde el reverso de la papeleta, este fue un buen método excepto cuando había
poca luz, (la mayor parte del escrutinio se realizó de día, entre las 14:00 y
las 18:00 horas, pero en algunos lugares el retraso de los materiales ocasionó
que se retrasara el escrutinio, lo que hizo que el escrutinio se realizara con
poca luz) cuestión que pudo ocasionar un problema.
Hubo
casos en que los votantes no perforaron correctamente las papeletas pero
dejaron una abolladura en el papel, se consideraban válidas las marcas sólo si todos
los presentes estaban de acuerdo. Las papeletas marcadas con pluma, perforadas
más de una vez, perforadas de forma ambigua (por ejemplo, en la línea entre dos
partidos) o sin perforación se consideraban votos inválidos, y la papeleta se removía
junto con las papeletas no oficiales.
El
presidente de la mesa se esmeró en forma especial por lograr que la verificación
de validez de los votos fuera aprobada por todos. Esto ayudó a que se
incrementara la transparencia, los buenos deseos y la participación. Se
contaron los votos válidos y se clasificaron, después se verificaron contra la
cuenta del pizarrón. El conteo paralelo que realizaron los representantes de
partido y los observadores presentes sirvió como una verificación triple de la
exactitud del escrutinio.
Después
del conteo y la determinación de los votos, se agruparon por partido utilizando
ligas y se guardaron en un sobre oficial que se selló. Los votos inválidos se
colocaron en otro sobre, se registraron y se sellaron. Estos dos sobres, más el
de los votos estropeados fueron colocados en una bolsa de plástico. Este
procedimiento se repitió con los votos a nivel provincial y distrital.
Cuando
los votos ya se habían contado para cada elección, el presidente de la mesa
pidió al vicepresidente que contara el número de votos para cada partido y para
cada elección en la hoja de cálculo. El presidente anunció el número total de
votos para cada partido de tal forma que los representantes y observadores pudieran
escuchar. Entonces, el vicepresidente y otro miembro de la mesa se encargaron
de registrar el número de votos para cada partido en el formato oficial de
conciliación (tres copias). Al mismo tiempo, otro miembro de la mesa de
votación registró los mismos números en un formato grande sobre el pizarrón.
Las
tres copias que se realizaron fueron firmadas por todos los oficiales de la
mesa de votación y por todos los representantes de partido presentes. Un
formato tenía que guardarse y sellarse junto con los demás materiales de la
elección, otro se tenía que pegar públicamente en la mesa y el tercero se tenía
que mandar al comité electoral para que consolidara los resultados.
Los
sobres sellados se guardaron dentro de una de las urnas, otros materiales se colocaron
en una segunda urna y todos los materiales fueron escoltados por los oficiales
de mesa, representantes de partido, observadores y público en general hacia el
lugar designado por el comité electoral del pueblo para guardarlos de forma
segura durante la noche.
Consolidación de los
resultados
Los
comités electorales del pueblo, conocidos como PPS, fueron responsables de entre 2 y 9
mesas de votación cada uno, dependiendo de la población del área. Las
elecciones de Indonesia fueron organizadas sobre una jerarquía de seis niveles:
el Comité Electoral Nacional y la comisión (KPU/PPI), nivel provincial (PPD1),
nivel regencia/municipal (PPD2), nivel distrital (PPK), nivel sub distrital/pueblo
(PPS) y nivel mesa de votación.
Los
formatos oficiales de conciliación se consolidaron en cada nivel –esto significa
que el PPS (pueblo) consolidó los resultados de sus mesas de votación y enviaron
al nivel de sub distrital (PPK). El nivel distrito consolidó y envió los
formatos oficiales al siguiente nivel (municipal), pero también envió los
resultados directamente a un centro de escrutinio que llevaba un conteo
paralelo en Yakarta, realizado por agentes internacionales (Australia). A los
resultados oficiales realizados manualmente les siguió la consolidación a nivel
provincial y nacional. Este fue un proceso programado para realizarse en
aproximadamente dos semanas, que fue seguido por un proceso de legalización y
anuncio oficial. El conteo computarizado se consideró no oficial, pero dio
resultados más rápidos. Algunos grupos de observadores también realizaron
conteos paralelos.
La
ley estipula que los escaños se destinan a los candidatos sobre la base de las circunscripciones
(pero con un sistema de representación proporcional). La lista de candidatos de
cada partido/circunscripción se tiene que conocer por anticipado.
Si
a un partido le corresponden tres escaños, el uso de la conciliación de números
fue un aspecto importante de los formatos de la elección y también el área en
la que muchos oficiales electorales tuvieron dificultades. En el ejemplo que se
utilizó de mesa de votación, los resultados se repartieron entre once partidos,
con dos partidos muy empalmados, resultando una victoria marginal para Golear,
el partido que unos años antes había obtenido el 90% de la votación. Esto da un
ejemplo de los cambios que una nueva ley electoral, una campaña libre y
procedimientos claros y transparentes pueden dar a un pueblo pequeño.
Rusia: escrutinio de los votos en elecciones locales
A
continuación se expone un recuento paso a paso de los procedimientos que se
siguen en Rusia para realizar el escrutinio de votos en elecciones locales.
Elección para cubrir un
escaño vacante de diputado de la Duma en el distrito de Monchegorsk -3 de
diciembre de 2000. Mesa de votación no 163 en Apatity.
Esta
mesa de votación tiene la peculiaridad de haber sido una mesa compartida que se
utilizó como si fueran dos mesas en el mismo cuarto. El cuarto se dividió en la
parte media. Muchas mesas de votación se colocaron en escuelas, casas de la
cultura o guarderías.
En
esta mesa en particular, la asistencia de los votantes a votar fue de
aproximadamente 25% en comparación con el promedio regional que fue de 37%.
Durante el proceso de escrutinio fue común que se realizaran varias actividades
al mismo tiempo. Por ejemplo, se contaron al mismo tiempo las papeletas sin usar
y el número de firmas en el registro de electores.
En
esta elección, los procedimientos de escrutinio de votos no presentaron mayor
problema. Vale la pena mencionar que no se presenció ningún tipo de violación
importante. Este estudio de caso representa un procedimiento típico de
escrutinio de votos para elecciones locales en Rusia. En todo el país se
utiliza la misma legislación electoral con pequeños cambios. Los procedimientos
de escrutinio de votos para elecciones federales y locales son similares.
Tal
como lo dirían los observadores domésticos y nosotros mismos, no presenciamos
ningún tipo de circunstancia inusual durante estos procedimientos. La única
cuestión que nos hizo reaccionar fue que en mesas de otras elecciones en Rusia
se permitió que algunos visitantes entraran y salieran durante el proceso, sin
embargo, este no fue el caso en esta mesa. Los oficiales de la votación tenían
mucha experiencia y parecía que conocían a fondo todo el proceso.
En
la mesa de votación estuvieron presentes:
- siete
oficiales de mesa de votación incluyendo al presidente
- un
oficial de policía (responsable de ambas mesas)
- un
observador local que representaba a uno de los candidatos de la elección
- dos
observadores internacionales
A
continuación se exponen los pasos que sigue el proceso:
- La presidente anuncia el
cierre de la votación y como símbolo físico baja las cortinas.
- Antes de comenzar con el
escrutinio, la presidente pide a su personal que retire todas las plumas para
que no exista la posibilidad de cambiar números en el formato de conteo de los
votos o de hacer marcas en las papeletas.
- Las papeletas sin usar se cuentan
al mismo tiempo que las firmas en el registro de electores. Cada mesa de
votación recibe unas cuantas papeletas menos que el número de electores registrados
en la mesa, pero en caso de que se acaben, pueden entregarles más.
- Al terminar de contar todas
las papeletas sin usar, se anuncia el número y se destruyen cortándoles una
esquina. Durante esta etapa, un oficial aparta los votos para ahorrar tiempo porque
estos no se necesitan en esta tarea.
- Posteriormente, se cuentan
las firmas del registro electoral. Los registros se colocan en una pila y una
anciana experimentada los enlaza mediante una aguja e hilo grueso. La
presidenta firma la pila de registros en un pedazo de papel que se coloca en la
parte posterior.
- Se cuenta y anuncia el número
de solicitudes que hicieron los electores para votar en sus hogares. Se examina
y abre la urna móvil que se utiliza para estos electores, se sacan y cuentan
las papeletas.
- Cada papeleta se alza y se
anuncia a qué candidato se dirigía el voto.
- En el caso de la mesa
observada, se separó una mesa grande para colocar los votos de la urna
principal. Los votos de la urna móvil estaban en otra mesa, cuestión que no está
permitida porque en esta fase todos los votos deberían estar mezclados.
- Posteriormente, se examina la
urna y se abre. Se voltea la urna y se colocan los votos en la mesa.
- Después de que todos ven
dentro de la urna, se anuncia que la urna está vacía.
- En el caso específico de la
mesa observada, antes de comenzar con el escrutinio los oficiales preguntaron
al presidente si todos debían atender todas las pilas o si cada quien tendría
las suyas. El presidente decidió que cada quién debía tener sus propias pilas.
- Posteriormente, cada oficial
comienza a separar las papeletas en pilas por candidatos. Esto da siete pilas a
cada oficial. Cinco para los distintos candidatos, una para los votos en contra
de todos los candidatos y otra para los votos inválidos.
- Sólo los oficiales de la
votación están autorizados para tocar los votos. Se permite que los
observadores se coloquen cerca, que hagan preguntas y que tomen fotos, pero no
se les permite tocar los votos.
- Mientras se continúa con el
escrutinio uno de los oficiales engrapa los votos sin usar, destruye las
papeletas de color café, los envuelve con papel grueso, los sella, los asegura
con cinta adhesiva, y sella el paquete.
- En este momento, en la mesa
que se observó los oficiales comentaron con sorpresa “esta vez no hay tantos
votos inválidos” o “parece que el candidato X es muy popular”.
- Cuando se terminan de
escrutar todos los votos (en este caso, aproximadamente 1300) se agruparon en pilas
por candidato.
- Cada voto inválido se anuncia
como inválido y se alza para que todos los presentes puedan verlo. La
presidenta también menciona el motivo por el cual el voto es inválido.
- Después se trabaja de la
misma forma con la pila que tiene los votos “en contra de todos los
candidatos”. Todos y cada uno de los votos se alzan y se proclama que el voto
es “en contra de todos los candidatos”.
- Todos los votos inválidos se
colocan en un sobre. Se escribe en el sobre el número de votos inválidos que
contiene y el presidente coloca un sello y su firma. Todavía no se sella el
sobre.
- Los oficiales encuentran
entre los votos “contra todos los candidatos” otro voto que anuncian como
inválido. Este voto se entrega al oficial que sostiene el sobre que contiene
los votos inválidos.
- El presidente se dirige hacia
las pilas de votos de los candidatos. El presidente comienza con una pila y
sostiene cada voto mientras proclama a qué candidato pertenece el voto. El
presidente pide a los observadores que se sientan libres de colocarse detrás de
ella para que puedan ver a quién pertenece el voto y de esta forma la
presidenta no tenga que gritar.
- Se repite el mismo
procedimiento para los otros cuatro candidatos. A veces coincide el escrutinio
de distintas pilas. Antes de que cualquier oficial comience el escrutinio de
alguna pila tiene que anunciar a qué candidato pertenecen los votos.
- Se anuncia el número de votos
que el candidato obtuvo en el primer conteo.
- Las pilas de votos se colocan
sobre la mesa en orden alfabético, que es la misma forma en la que están listados
en la hoja de balance y en los carteles de la mesa. (según la ley, se pueden
separar de cualquier forma, no es forzoso el orden alfabético).
- El presidente toma la pila
del último candidato. Parece que este candidato recibió más votos que los otros
y por eso los votos se dividen en pilas de 50. Los oficiales comenzaron a
comentar sobre el candidato que recibió más votos, pero el presidente les pidió
que pararan de hablar de esa forma ya que tenían que ser neutrales y su tarea
era el proceso.
- Una persona que había sido
oficial de esa mesa pasó por la mesa para saludar a sus antiguos colegas. El
presidente le dijo que no podía permanecer en el lugar como visitante, ya que
tendría que haberse registrado antes de que comenzara el proceso de escrutinio.
Una nota interesante es que en Tula que era otra elección local, se permitió
que visitantes del sur de Moscú entraran y salieran del lugar.
- Una de las papeletas tenía
una pequeña firma del votante, el presidente la declaró válida.
- Tan pronto como se declara el
número de votos para cada candidato, la pila de votos se coloca en un
sobre/paquete por separado y se le escribe el número de votos junto con el
nombre del candidato. El presidente firma y sella el paquete.
- Un oficial ha estado
escribiendo los números que se han anunciado para llevar la cuenta y el balance
de los números. Otros oficiales escriben los mismos números en el cartel de la
pared que lleva la cuenta de los votos. Este formato también contiene
información acerca de la dirección de la mesa de votación, etc. Al mismo
tiempo, se están empacando otros materiales como carteles, tijeras, sillas,
etc.
- El oficial encargado de
escribir los números está revisando continuamente las reglas concernientes a la
suma de votos.
- Todos los paquetes y sobres
se colocan en una gran caja café.
- Envolvieron los registros con
un papel grueso color café y con cinta. Los oficiales discuten acerca de si
deben o no poner el registro de electores en la misma caja. Deciden no
colocarlo en la misma caja.
- La caja se cierra rodeándola
con cinta.
- El oficial encargado de
escribir los números está revisando con un colega las anotaciones. Concluyeron que
todo estaba en orden.
- El presidente tenía una
carpeta en donde escribió el número de observadores internacionales que
estuvieron presentes. Ella también escribió estos datos en otro lugar por si
los observadores querían copias del formato de conteo de votos. Todos los
oficiales firmaron las hojas de balance que se distribuyeron.
- El presidente llenó el
formato de conteo de votos que estaba pegado en la pared con las últimas
cifras. Posteriormente, el presidente lee en voz alta todas las cifras. Los
números se leen en números dobles. Por ejemplo, el número 2033 se lee, veinte,
treinta y tres.
- Todo este tiempo, la caja
grande que contiene los votos ha permanecido en la mesa. El registro de
votantes está arriba de la caja junto con una carpeta que tiene información, por
ejemplo de cuántos observadores estuvieron presentes durante el escrutinio etc.
Las puertas han sido cerradas pero sin llave. Sólo pueden estar en la mesa de
votación las personas que se registraron y que estuvieron presentes antes del
cierre, a las otras personas se les ha restringido el acceso.
- Todos los oficiales incluidos
los tres oficiales de la Comisión Electoral, tienen que firmar cada uno de los
formatos de conteo de votos que los observadores deseen.
- El presidente pide a uno de
los oficiales que solicite un coche.
- Los observadores que
solicitaron una copia de la hoja de balance tienen que firmar una lista para
confirmar que la recibieron.
- El presidente numera las tres
hojas de balance oficiales con 1, 2 y 3.
- El presidente no declara
oficialmente finalizado el proceso de escrutinio, pero al llenar y firmar todas
las hojas de balance deja en claro que ha finalizado.
- La caja que contiene los
votos y los registros de votantes se conserva sobre la mesa en una pila.
Algunos oficiales permanecen junto a la mesa vigilando la pila mientras otros
oficiales buscan chamarras y bolsas privadas etc.
- Llega un oficial de policía.
El presidente, el vicepresidente y el secretario de la mesa de votación se
dirigen con el policía hacia el carro que está estacionado afuera de la mesa.
El policía trasporta la caja con los votos y el presidente lleva los registros
de votantes y la hoja de balance. A veces, las mesas de votación no pueden
encontrar a un policía libre, por eso van a la oficina electoral regional.
- La caja y los registros se
colocan en el auto y los cuatro se dirigen a la Comisión Electoral Regional
para entregar la caja, los registros y las hojas de balance.
- Varias mesas utilizaron
coches de policía, pero otras utilizaron coches privados o prestados. Al
proceso electoral asistieron los servicios públicos como es la policía.
- Los oficiales de las
distintas mesas de votación se formaron afuera de la oficina electoral
regional. Había un policía en el cuarto y se autorizó la presencia de
observadores locales e internacionales. El policía que acompañó a los oficiales
de esta mesa en particular se fue a otras mesas.
- Cuando llega el turno de los
oficiales de nuestra mesa, se llevan las hojas de balance. Este es el primer
paso. Si las hojas no están correctamente llenas, selladas y firmadas se
regresan para que las corrijan. En nuestro caso todo está correcto y nuestro
presidente entrega la caja que contiene los votos y los registros de votantes.
- La caja se lleva a un cuarto
de archivo para revisarla posteriormente.
- Las hojas de balance y otros
documentos son llevados a un cuarto de computación en donde se capturarán todas
las cifras. Después de capturarlos, imprimen la hoja para que el presidente la
firme.
Suecia: escrutinio de votos
Resumen
En
Suecia se organizan tres elecciones para el mismo día (parlamentarias, del
consejo y municipales). Inmediatamente después del cierre de la votación, se
cuentan los votos sólo por partido.
La
mesa de votación informa por teléfono los resultados preliminares a los comités
electorales locales, los cuales a su vez los reportan a la oficina del Consejo
Regional. Desde el Consejo Regional, una computadora transmite los resultados
parlamentarios al Consejo Nacional, en donde se publican los resultados
preliminares y se realiza una distribución de escaños tentativa.
Los
votos y los reportes se envían a la Administración Estatal Regional para
realizar un recuento. Se hace una distribución final de los escaños para los
niveles municipal y nacional que se basa en el recuento y la Administración Estatal
Nacional publica los resultados finales. El Consejo Nacional realiza la
distribución de escaños para el parlamento y basándose en los reportes de la
Administración Estatal Nacional, publica oficialmente los resultados.
Sistema electoral
Suecia
tiene un sistema de listas proporcionales, con la posibilidad de emitir un voto
preferencial para un candidato de la lista.
Hay
una lista separada para cada alternativa (el partido puede tener más de una
lista en cada distrito electoral).
El
elector tiene que meter el voto en un sobre, que puede tener o no marca
preferencial y debe usar una papeleta distinta para cada elección. Las
papeletas tienen diferente color para cada elección y se usan urnas distintas.
En
Suecia hay alrededor de seis mil mesas de votación, con un registro de
electores distinto para cada mesa.
Normalmente,
los electores escogen votar en la mesa en donde están registrados. Sin embargo,
pueden emitir su voto en ausencia, dieciocho días antes de la elección en las
oficinas de correo, y en las embajadas durante un período más limitado.
Aproximadamente treinta y cinco por ciento del electorado vota utilizando el
voto ausente.
El
elector puede votar personalmente o mediante un apoderado. En casos especiales
se permite el voto por correo. La mayoría de los votos ausentes se envían a la
mesa de votación en donde está registrado el votante y los votos se escrutan
ahí. Sin embargo, una pequeña parte de los votos ausentes tardíos y por correo
se cuentan en los comités electorales locales.
Escrutinio de votos en las
mesas de votación
Inmediatamente
después del cierre de la votación, se escrutan los votos en la mesa, con el
siguiente orden:
- parlamentarios,
- municipales,
y
- de
Consejo.
En
primera instancia, se introducen los votos ausentes en las urnas.
Se
determina el número de votantes que de acuerdo con la lista de electores
emitieron su voto. Se cuenta el número de sobres de la urna y se compara el
número con el registro de electores.
Si
hay alguna discrepancia, se realiza un recuento. Si continúa la discrepancia,
se escribe en el reporte de la mesa y se continúa con el escrutinio. Se abren
los sobres y se separan los votos por partido. Se separan los votos estropeados
y se cuentan.
Un
voto se considera estropeado cuando:
- el
votante puede identificarse por la forma en que marcó la papeleta,
- hay
más de un voto para diferentes partidos (si los votos son para el mismo partido
se cuenta como voto válido),
- si
hay más de un nombre de partido, o
- si
no hay nombre de partido.
Después, se cuentan los votos por partido y las cifras
se escriben en el reporte de la mesa de votación. Los votos se colocan en
sobres de plástico especiales. Se usa un sobre distinto para cada partido y
para los votos estropeados, al introducir las papeletas correspondientes en
cada uno se sellan. Se envían los votos, el registro de electores y los
reportes al Comité Electoral Local y desde ahí se envían a la Administración Estatal
Nacional para que realice un recuento.
Informe de los
resultados preliminares
Tan pronto como la mesa de votación escruta los votos de
la elección parlamentaria, informa por teléfono los resultados a la autoridad regional.
Los resultados parlamentarios se envían al Consejo Nacional, en donde se
realiza una distribución preliminar de escaños y se publican.
Los resultados de las elecciones municipales y de
Consejo se reportan de igual forma, pero los procedimientos concluyen con la autoridad
regional, en donde se realiza una distribución de escaños preliminar y se
publican los resultados.
Los medios de comunicación hacen predicciones de los
resultados parlamentarios basándose en la muestra de resultados que envía el
Consejo Nacional. Los medios son responsables de dichas predicciones. Sin
embargo, ha mejorado la exactitud de las predicciones y por lo regular son muy
cercanas a los resultados verdaderos.
Escrutinio de
los votos ausentes y por correo
Los comités electorales locales son responsables de los
votos ausentes tardíos (que no se enviaron a las mesas de votación) y de los
votos por correo. Este escrutinio se realiza tres días después del día de la elección
y en general, se aplican las mismas reglas que las del escrutinio en las mesas
de votación.
Inmediatamente después de que se termina el escrutinio,
los materiales de la elección se entregan a la Administración Estatal Nacional
para que realice un recuento.
Escrutinio
final en la Administración Estatal Nacional
En
el escrutinio final, se vuelven a examinar los votos y se toma la decisión. Los
votos se cuentan no sólo por partido, sino por lista de partido y por votos
preferenciales para los candidatos. Las cifras se capturan en las computadoras,
se calculan los resultados y se distribuyen los escaños entre partidos y
candidatos. Estos procedimientos comienzan un día después de la elección.
Los
resultados parlamentarios finales se publican poco más de una semana después.
Los resultados finales del Consejo y los municipales se publican
aproximadamente tres semanas después de la elección. Se conservan todos los
votos y los registros de electores por si se presentan quejas.
Mozambique: escrutinio y cómputo de votos
Sistema electoral
El
sistema electoral que tiene Mozambique para las elecciones parlamentarias es de
representación proporcional, con un mínimo de cinco por ciento para lograr representación.
El candidato que se elige como presidente es el que recibe la mayoría absoluta de
los votos emitidos. Si ningún candidato recibe más del 50% de los votos
emitidos, se realizan otras elecciones en donde se eliminan a los candidatos
más débiles y queda electo el candidato que recibe más votos.
Las
elecciones presidenciales y parlamentarias se realizan cada cinco años de
manera simultánea.
El proceso de escrutinio
El
escrutinio se realiza en las mesas de votación al cierre de la votación. El
escrutinio se realiza por el oficial que preside la mesa ante los candidatos, representantes
de partido, observadores y oficiales de escrutinio.
En
Mozambique el escrutinio de votos consta de tres etapas.
Escrutinio parcial y comprobación
El
escrutinio parcial y la comprobación se llevan a cabo en la mesa de votación
inmediatamente después de que se termina la jornada electoral.
El
oficial electoral a cargo de la mesa cierra la lista de votantes, la cual tiene
que estar firmada por todos los representantes de partidos y candidatos.
Después, se cuentan las papeletas que sobraron y se verifica la cantidad con el
número de personas que votaron en la mesa.
Se
abren las urnas y se cuentan las papeletas. Al concluir el conteo, los votos se
regresan a las urnas y se cierran hasta que se vuelvan a contar en la etapa de
comprobación.
Posteriormente,
se anuncia públicamente el número de votos que se contó y se exponen los
resultados en un formato de publicación. Si se presentaran discrepancias entre
el número de votos en la urna y el número de electores que votó, se considerará
que los votos tienen la misma cifra a menos que los votos excedan el número de
votantes registrados. Si los votos exceden el número de votantes, entonces los
votos se considerarán nulos y se convocará a elección para el segundo domingo
después de que se tomó la decisión de anular la votación.
La
comprobación de la votación en la mesa tiene la siguiente metodología:
- El
oficial que preside abre cada voto y anuncia el nombre del candidato o partido
al que se dirige;
- La
secretaria registra los votos que se atribuyen a cada candidato o partido en
hojas blancas o en un pizarrón grande;
- El
segundo secretario separa los votos: los estropeados y los de cada partido o
candidato, agrupándolos en pilas;
- Los
dos secretarios se encargan de contar cada grupo apilado de votos;
- El
oficial que preside anuncia el número de votos que obtuvo cada candidato o
partido.
Al
final del escrutinio, los representantes de partido tienen el derecho de
examinar las pilas de votos y si es necesario pueden presentar sus quejas al
oficial que preside, éste es el único momento en el que pueden hacer esto.
Si
se impugna una decisión, la impugnación se anotará al reverso del voto y se
firmará por el oficial que preside y por el agente que la realizó. En esta
etapa, la impugnación no afecta el resultado, pero se envía (dentro de 24
horas) a la
Comisión Electoral Nacional para que tome la decisión final.
Se
elabora un edicto que incluye el número de votantes registrados, el número de
votos dentro de la urna, el número de votos que recibió cada partido o
candidato y el número de votos en blanco y de votos inválidos. Los edictos
tienen que estar firmados por los oficiales de la votación. Posteriormente, los
edictos se exponen públicamente en la mesa de votación.
Las
urnas, las actas, los resultados publicados, la lista de votantes, el número de
votos impugnados, cualquier problema que se haya experimentado y cualquier
documentación sobrante se envía al distrito o a la Comisión Electoral de la
ciudad, en donde se tienen que asegurar de que la Comisión Electoral Provincial
reciba estos materiales en un período de 48 horas.
Los
representantes de partido tienen el derecho de escoltar los materiales durante
su transporte. Cuando se transportan los votos también están presentes fuerzas
de seguridad.
Comprobación provincial
Realizar
la comprobación provincial es responsabilidad de la Comisión Electoral Provincial,
pues tiene que centralizar los resultados de cada distrito incluyendo todas las
mesas de votación con sus respectivos distritos. Esta comprobación se basa en
las actas, en los resultados publicados y en cualquier otra documentación que producen
las mesas de votación.
Todos
los votos que fueron impugnados o que se consideran nulos tienen que
presentarse ante la Comisión Electoral Nacional en un período de 24 horas.
Las
listas finales que tienen los resultados centralizados por distrito tienen que
incluir la siguiente información:
- el
número total de votantes registrados,
- el
número total y el porcentaje de votantes que votaron en relación con el número
de votantes registrados,
- el
número total y el porcentaje de votantes que no votaron en relación con el
número de votantes registrados,
- el
número total y el porcentaje de votos válidos en relación con el número de
votos emitidos,
- el
número total y el porcentaje de votos en blanco en relación al número de votos
emitidos,
- el
número total y el porcentaje de votos nulos en relación al número de votos
emitidos, y
- el
número total de votos que obtuvo cada candidato en relación al número de votos
válidos emitidos.
La
comprobación de los votos finaliza con la elaboración de actas y listas de
resultados. Las copias de estos documentos se tienen que firmar y sellar para
entregárselas a los representantes de partido y candidatos. Los observadores y
periodistas también pueden solicitar copias de estos documentos.
A
nivel provincial, los resultados se ingresan a una base de datos de resultados.
Todos los agentes de partido y candidatos tienen acceso a la base de datos, así
pueden comparar las cuentas que registraron en la mesa de votación con las que
están en la base de datos.
Comprobación nacional
La
Comisión Electoral Nacional tiene la responsabilidad de re examinar los votos
que fueron impugnados y aquellos que se declararon inválidos. La CEN es
responsable de centralizar los resultados. Esta etapa del proceso de escrutinio
se realiza en la ciudad capital, que es Maputo.
Las
bolsas de transporte selladas se organizan por provincia. Las bolsas se abren y
dos miembros de la CEN
nombrados por distintos partidos revisan cada voto. Las regulaciones dan un
amplio margen de interpretación para decidir cómo se constituye un voto válido.
Se
llena un documento para cada mesa de votación que especifica el número de votos
inválidos que fueron reclasificados como válidos y se tiene que señalar a qué
partido o candidato se asignaron. Después, se cuentan los resultados de toda la
provincia en un formato por separado.
Por
otro lado, otros miembros de la CEN se encargan de revisar los edictos
problemáticos que enviaron las Provincias. Si se resuelven los problemas,
entonces el número de votos se ingresa a la base de datos. Los resultados de la
reclasificación de votos inválidos e impugnados se agregan a la base de datos
junto con los resultados provinciales. Esta operación se calcula de acuerdo a
la fórmula que determina la distribución de los escaños parlamentarios.
Para
determinar el resultado de la contienda presidencial, se agregan las
estadísticas de los resultados nacionales. El CEN tiene que anunciar
públicamente los resultados oficiales dentro de los 15 días que siguen al
cierre de la votación. No existen provisiones para solicitar un recuento. Las
impugnaciones a los resultados se tienen que realizar mediante el sistema del
tribunal, el Tribunal Supremo y el Consejo Constitucional.
Glosario
ACTA FINAL / HOJA DE RESULTADOS/ FORMATO DE
RESULTADOS: El estatuto de voto es un formato en donde se escriben los
resultados. El oficial de escrutinio llena esta forma para cada urna escrutada
en el centro de escrutinio. Esta forma indica los resultados de la elección e
incluye información estandarizada, con el nombre del distrito electoral, el
nombre y/o número de la mesa de votación, y la fecha de la elección.
AGREGACIÓN DE RESULTADOS: Es la transmisión de los
resultados de un local de votación al siguiente nivel para que sean agregados a
otros resultados que den salida a un área más grande para establecer los
resultados nacionales.
ASIGNACIÓN DE ESCAÑOS: Es el proceso en el que se
distribuyen los escaños de una asamblea legislativa a los partidos políticos o candidatos
sobre la base del número de votos que obtuvieron.
CENTRO DE ESCRUTINIO: Es un lugar central o regional en
el cual se escrutan los votos de más de un lugar de votación. No se deben
confundir con votos estropeados aquellos votos que fueron marcados de una forma
que no permite determinar la elección del elector o que vinculan la identidad
del votante.
CONTEO RÁPIDO DE LOS RESULTADOS: Son los resultados
obtenidos a través de un proceso de conteo rápido que se utiliza cuando la
recopilación del total de resultados puede tomar un largo período de tiempo.
DISPUTA
ELECTORAL (RECURSO): Es un sistema que sirve para resolver quejas, disputas,
reclamos e impugnaciones relacionadas al proceso electoral.
DISTRIBUCIÓN PREFERENCIAL: Es un sistema en donde
los votos escrutados son usados para redistribuir las preferencias de los
electores para establecer al ganador (en sistemas con voto alternativo y voto
simple no transferible).
ENCUESTA
DE SALIDA: Es una encuesta no oficial, especialmente de los medios de comunicación,
de los partidos y candidatos, en donde se pregunta a los votantes por quién
votaron al salir del centro de votación.
ESCAÑO: Es una posición en la legislatura o en el parlamento
que usualmente se otorga a personas electas.
ESCRUTINIO DE VOTOS: Es una actividad que se da al
cierre de los centros de votación que consiste en contar los votos que obtuvo
cada candidato o partido político. Esta actividad determina a los ganadores.
Consiste en abrir las urnas, clasificar su contenido, determinar la validez de
las papeletas y contar las papeletas válidas. Este ejercicio produce los
resultados de la votación.
IMPUGNACIÓN / ALEGATO / CONTROVERSIA: Objeción
administrativa o de cualquier otra naturaleza que se dirige hacia actividades y
decisiones de naturaleza electoral, al proceso electoral o a los resultados.
PANACHAGE:
Es un mecanismo utilizado en un reducido número de países para agregar
flexibilidad a los sistemas que tienen listas abiertas. Es la capacidad para
votar por más de un candidato entre varias listas de partido. Se clasifica como
un sistema libre de listas.
QUOTA
ELECTORAL: El número de votos o la proporción de votos que se requieren para
ganar un escaño en un sistema de representación proporcional.
RESULTADOS NO OFICIALES: Son resultados publicados
por los medios de comunicación.
RESULTADOS OFICIALES: Son los resultados publicados
por el oficial electoral adecuado que contienen toda la información que la ley
requiere.
RESULTADOS: Información que determina el triunfo de
un candidato, candidatos, partido o partidos.
SISTEMA ELECTORAL DE DOS RONDAS CON VOTO SUJETO A
REVISIÓN: Es un sistema en donde la elección tiene dos rondas, la segunda
ocurre normalmente una o dos semanas después de la primera. La primera ronda se
conduce por una elección de mayoría. Si un candidato recibe la mayoría
absoluta, entonces la elección habrá terminado. Si no, se organizará una
segunda ronda de votación y el ganador será declarado electo. También se conoce
como segunda votación o sistema de doble voto.
VOTO CATEGÓRICO: Los votantes realizan una elección
directa.
VOTO
CON MARCA POR ELECCIÓN: Cuando partidos/candidatos alternados aparecen en la
misma papeleta y el votante coloca sólo una marca para marcar su preferencia.
VOTO
DECLINADO: Es un voto en el que el elector decidió no marcar a ningún partido
político, generalmente con el objetivo de expresar su insatisfacción.
VOTO ORDINARIO: Un voto en donde se necesita que el
votante indique sus preferencias entre varios candidatos o partidos políticos
numerando sus nombres en orden decreciente.
VOTO SIN MARCA: ver VOTOS RECHAZADOS
VOTO SIN USAR: Cualquier papeleta que exceda el
número requerido, que no ha sido utilizada durante la elección.
VOTO VÁLIDO: Un voto que no fue estropeado o que no
tiene marcas y que fue llenado de forma correcta, en los términos de los
requisitos legales (si aplica) y que muestra la intención del votante. Un voto
válido puede ser abierto a interpretación pero aún así proveerá una indicación
satisfactoria de la elección del votante.
VOTOS CON PLURALIDAD: Es el resultado de la elección
en donde un candidato o partidos político recibe más votos que los oponentes,
pero menos del 50% de todos los votos emitidos.
VOTOS
ESTROPEADOS: Es un voto que no puede
ser usado. Un voto estropeado es aquel que se regresa al oficial de votación de
la mesa de votación y que no es introducido en la urna. El votante pudo
marcarlo de forma incorrecta y requiere que se le de otra papeleta para dar
efectividad a su voto.
VOTOS RECHAZADOS: Es una papeleta encontrada en la
urna durante el escrutinio de votos, pero que fue marcada de una forma que no
permite determinar la elección del elector o que divulga la identidad del
votante. No debe confundirse con voto estropeado.