Registro electoral
Índice de Registro de electores
El registro electoral establece la elegibilidad de los individuos para emitir su voto. Al ser uno de los aspectos más costosos, absorbentes y complejos del proceso electoral, frecuentemente demanda una porción considerable del presupuesto, de la dedicación del personal y de recursos de la autoridad electoral. Si se hace apropiadamente, el registro electoral confiere legitimidad al proceso. Si el sistema de registro falla, el proceso completo puede ser tachado de ilegítimo.
Para mayor información en la materia diríjase a Panorama general.
Los tópicos principales comprenden:
Panorama general
El derecho de todo ciudadano adulto a participar en los asuntos de su gobierno es una de las premisas de la democracia. Quizá la forma fundamental de participación reside en el derecho a votar en elecciones libres y justas. La capacidad para ejercer el derecho democrático al voto está sustentado en la existencia de un registro electoral (o lista de electores) completo e inclusivo, que sea rigurosamente mantenido para asegurar que cada ciudadano elegible esté registrado para votar una vez y sólo una vez. Una lista de electores hace esto posible separando dos de las funciones más importantes de la autoridad electoral: verificar la elegibilidad del votante y controlar la legitimidad del proceso de votación. La lista también puede ser usada en la educación del votante, y tal vez proporcionar ayuda a los partidos políticos y candidatos en sus campañas. Mientras las elecciones pueden proceder sin ella, una lista de votantes ofrece ventajas que justifican su uso.
Confirmando que los electores han encontrado todos los requisitos de elegibilidad, la lista electoral ayuda otorgando legitimidad al proceso electoral. Opuestamente, la legitimidad del proceso será inmediatamente puesta en cuestión si hay problemas con el registro electoral, y particularmente con la integridad de la lista de electores. Por lo tanto, el registro electoral es una de las tareas más importantes de la administración electoral.
El alto costo del registro electoral
Al mismo tiempo que el registro electoral es uno de los componentes centrales de la administración electoral, es también uno de los más costosos. La tarea de registrar a los electores y producir las listas de votación, a menudo, representa más del 50% de los costos totales de la administración electoral. Desde luego, varios factores inciden sobre estos costos, entre los que se incluyen el tipo de sistema utilizado para registrar a los electores, la capacidad administrativa de la autoridad electoral y las características sociales, económicas y demográficas del país.
Igualdad e inclusión política
Los registros electorales apoyan principios democráticos fomentando igualdad política para todos los ciudadanos y promocionando activamente la inclusión de los electores elegibles en el proceso electoral. Las diferencias surgen sobre cuánto esfuerzo deben hacer las autoridades electorales para registrar a los electores que pertenecen a grupos que históricamente tienen los niveles más bajos de registro y de número de votantes- Por ejemplo, mujeres, miembros de minorías étnicas, los pobres y la juventud. Algunos países tratan de desarrollar campañas de registro enfocadas y dirigidas a aumentar la participación de estos grupos. Otros países toman un enfoque más pasivo; es decir, los funcionarios hacen el mismo esfuerzo para que sea posible el registro y el voto de todos los individuos por igual, pero no procuran aumentar el número de votantes de ningún grupo en particular.
A pesar de estas diferencias, hay consenso en para que un sistema sea considerado democrático y representativo, éste debe proveer oportunidad igualitaria para participar a través de un proceso de registro electoral inclusivo.
Exclusión legal y administrativa
Hay dos formas mediante las que los votantes pueden ser excluidos de la lista de electores: la exclusión legal y la exclusión administrativa. En las democracias representativas que emergieron en los países de Occidente durante los siglos XVIII y XIX, existieron muchas razones por las que se excluía legalmente a las personas del registro y del voto, incluidas condiciones como la propiedad, la riqueza, la alfabetización, la raza, el género y la "calidad moral". Estas exclusiones legales fueron desapareciendo gradualmente y, hoy en día, la mayoría de ellas ya no son vistas como legítimas. No obstante, actualmente, en muchos países persisten las exclusiones legales que tienen que ver con la edad (normalmente se requiere ser mayor de 18 años, aunque en algunos casos se exige más edad), ciudadanía, residencia, reclusión por delitos criminales e incompetencia mental. Las exclusiones son usualmente establecidas en las leyes constitucionales y legales de los países por los líderes políticos, y que fueron adoptadas por funcionarios administrativos.
Las exclusiones administrativas ocurren cuando las personas que son manifiestamente elegibles para votar no están habilitadas porque quedaron fuera de las listas electorales. Esas personas pueden ser excluidas simplemente por una decisión individual o un hábito; por ejemplo, un elector potencial puede no desear registrarse porque tiene poco o ningún interés en la política o en la elección. Un elector puede ser registrado incorrectamente, o no estar registrado, debido a un cambio de domicilio o, incluso, un cambio de nombre. También pueden ocurrir exclusiones en razón de limitaciones del sistema de registro electoral, tales como un esfuerzo insuficiente de difusión de la fecha límite para completar el proceso de registro. Más allá de tratar de alcanzar el objetivo de prevenir, o al menos de minimizar, la exclusión de votantes elegibles, el sistema de registro debe mantener como una prioridad la de registrar a todos los votantes elegibles. Aunque en la práctica no será posible registrar a todos los votantes elegibles, el compromiso con este objetivo permitirá la identificación de criterios de desempeño muy claros contra los cuales medir el logro de un registro universal.
La complejidad de registrar a los electores
A pesar de la crucial importancia del registro de los electores para el proceso electoral democrático, los administradores electorales deben, a menudo, hacer frente a múltiples decisiones para responder a los asuntos específicos de su país, Estado o región. A continuación las preguntas que ellos enfrentan:
-
¿Se debe crear una lista de electores en cada elección o es mejor mantener una lista permanente?
-
¿Cómo se deben identificar los votantes en las mesas de votación?, ¿usando una tarjeta de identificación electoral o algún otro medio?
-
Si se utiliza una tarjeta de identificación electoral, ¿qué información debe contener?
-
¿El registro debe ser obligatorio o voluntario?
-
Si el registro es voluntario, ¿debe ser a iniciativa del ciudadano o del Estado?
-
¿Qué impacto tienen las condiciones locales, como índices de alfabetización, urbanización, movilidad demográfica y trayectoria democrática sobre el tipo de registro electoral que resulte más factible?
-
¿Qué papel desempeña la automatización en el proceso de registro electoral?, ¿Qué aspectos del registro electoral se manejan mejor por computadora?
Las respuestas a éstas y otras preguntas similares ayudarán en la determinación del tipo de sistema de registro electoral que mejor convenga a un contexto político en particular.
Tres opciones para el Registro Electoral
La democracia en general, y el registro electoral en particular, pueden tomar muchas formas. Decidiendo cómo dar sustancia a los principios de la democracia electoral, es importante elegir un sistema que sea:
- más apropiado a condiciones locales
- realista y asequible dado el contexto financiero y administrativo en el que debe ser desarrollado y sostenido.
En el caso del registro electoral, hay tres opciones:
- La lista periódica
- El registro o lista permanente
- El registro civil
La autoridad electoral debe escoger una de éstas, o una combinación, así como la base sobre la cual se diseñará un sistema de registro electoral.
La Lista periódica
Un registro electoral periódico, o una lista periódica, es establecida para un evento electoral específico, y los administradores electorales no intentan mantenerla o actualizarla para usarla en el futuro. Normalmente, la lista se integra justo antes de la elección, aunque no es necesariamente una regla. Este sistema es relativamente costoso y consume mucho tiempo, ya que requiere contacto directo con todos los votantes elegibles antes de la elección. Puede ser particularmente útil donde hay carencia de infraestructura para mantener una lista permanente, donde la movilidad demográfica es muy alta o donde hay oposición al mantenimiento de listas de ciudadanos por parte del gobierno. También la lista periódica puede ser preferida por agencias semi-gubernamentales, tales como organismos o comisiones electorales.
La Lista Permanente
La lista electoral permanente es mantenida y actualizada regularmente por la administración electoral. Para mantener este tipo de lista se requiere una infraestructura apropiada. El mantenimiento requiere normalmente añadir los nombres y otros datos relevantes de quienes satisfacen los requisitos de elegibilidad, así como borrar los nombres de quienes han dejado de cumplirlos, como en caso de muerte o cambio de residencia, por ejemplo.
Toda vez que la lista permanente es actualizada de manera regular, no es necesario realizar un registro final justo antes de la elección, aunque con frecuencia sí es designado un período para revisar la lista durante la campaña electoral. Además, la lista permanente se puede mantener tanto a nivel local como nacional.
Muchas autoridades electorales forman asociaciones de datos compartidos con otros organismos gubernamentales para facilitar las actualizaciones de las listas. Por ejemplo, cuando los ciudadanos cambian su lugar de residencia, ellos deben informar al departamento de impuestos, la oficina de correos, housing authority o al sistema de salud. En muchos países con registro permanente, las asociaciones permiten a la autoridad electoral recibir regulares actualizaciones de cambios a estos archivos de organismos. Esto permite actualizar el registro electoral sin ningún contacto directo entre el votante y la autoridad electoral. En algunos casos, tomando en cuenta un cambio de domicilio, la autoridad electoral debe enviar al votante una nueva tarjeta de registro electoral con una solicitud para actualizar y confirmar la información que aparece en ella.
El Registro Civil
La tercera opción para registrar a los electores es el registro civil; el cual puede contener una gran variedad de información sobre todos los ciudadanos, como por ejemplo, su nombre, dirección, ciudadanía, edad y número de cédula de identidad. En ciertos países, particularmente en Europa y América Latina, la lista de electores se conforma a partir de información contenida en el registro civil nacional.
Una de las principales interrogantes en los países que cuentan con registro civil es sí el organismo responsable de este registro, frecuentemente el Ministerio del Interior, también debe estar encargado de la lista electoral. Algunos países dan a la misma institución la responsabilidad de ambos registros; mientras que otros países dividen la responsabilidad entre dos agencias distintas.
Una vez que se ha creado un registro civil, la producción de la lista de electores se vuelve un procedimiento relativamente económico y eficiente, debido a que los principales costos son absorbidos desde un inicio por el registro civil. Más aún, si bien los costos de mantenimiento del registro civil son relativamente altos, la información recabada puede ser utilizada para distintos propósitos, reduciendo por consiguiente los costos generales asociados con la administración gubernamental de las bases de datos.
El mayor inconveniente de este sistema procede de su fortaleza. Si bien los altos costos se justifican, el hecho de que la base de datos es compartida por diversas instancias gubernamentales puede tornarse muy controversial. Pueden surgir preocupaciones relacionadas con la pérdida o potencial pérdida de privacidad. Si las preocupaciones son muy intensas, la opción del registro civil puede simplemente tornarse inaceptable, independientemente de su utilidad.
Principios guía
El registro electoral es el proceso
que comprende la verificación de los requisitos de los electores potenciales,
el registro de su nombre y de otra información sustancial en una lista de
electores. Para que el registro sea justo, comprensivo e inclusivo, se
recomienda que los electores potenciales estén concientes del proceso de
registro y tengan una oportunidad razonable para completarlo. Las campañas de
educación electoral fomentan la conciencia necesaria enfatizando la importancia
del registro, explican las responsabilidades de los ciudadanos para llegar a
ser registrados y presentan la información de cómo completar el proceso de
registro.
La
inclusión
Se recomienda que el registro sea
inclusivo – esto es, accesible a todos los grupos y categorías de ciudadanos
elegibles. Es decir, sin tendencias sistemáticas en contra de algún grupo
identificable.
Así, es importante reconocer que la
situación económica y social hace más difícil el registro para algunas
personas, tales como:
- residentes de áreas rurales
- personas con bajos niveles de escolaridad
- personas que están económicamente privadas de su
derecho a votar o que no tienen vivienda
- personas que enfrenten tendencias culturales en
contra de su participación en la política y los asuntos públicos (por
ejemplo las mujeres)
Podrían requerirse medidas especiales para tirar ciertas
barreras y hacer que el sistema de registro electoral sea verdaderamente
abierto a estos grupos, permitiéndoles con ello ser parte del proceso
democrático. La exclusión electoral funciona a través de mecanismos formales e
informales, tener en cuenta esto se considera un acto de buena fe por parte de
los administradores electorales.
La
exclusión administrativa de los electores elegibles
Puede excluirse administrativamente a los electores
elegibles cuando el sistema de registro no promueve o facilita el proceso, y
particularmente cuando hay barreras administrativas para los ciudadanos que
cumplen con los requisitos para ser parte del registro electoral. Los electores
pueden ser administrativamente privados de su derecho a votar en varios
sentidos, todo lo cual, pone en peligro la legitimidad electoral. A
continuación se exponen algunas causas de exclusión administrativa y sus
posibles soluciones.
-
Última fecha para registrarse. Cuando la
última fecha para registrarse es muy lejana al periodo de elección puede haber
un interés de participación muy bajo. La solución es extender la fecha para que
más gente pueda registrarse y quizá tomar medidas para que la gente pueda
registrarse en las mesas de votación el día de las elecciones.
-
Registro costoso. Cuando las personas desean
registrarse y deben pagar tarifas se puede inhibir su participación, por
ejemplo, cuando se paga por las cédulas de identidad. Una solución recomendable
es evitar, en la medida de lo posible, que el costo del registro electoral sea
pagado por los ciudadanos. De otra forma, los ciudadanos de bajos recursos
económicos son puestos en desventaja y serán selectivamente privadas de su
derecho a votar.
- El tiempo que requiere el registro. La
inversión de tiempo que los ciudadanos hacen para su registro puede ser
demasiada cuando: recorren distancias largas para registrarse, pierden horas de
trabajo o cargan con gastos de viaje. La solución podría ser incrementar el
número de lugares de registro y tal vez utilizar centros de registro móviles.
Registro
voluntario u obligatorio
¿El registro electoral es una obligación y
responsabilidad ciudadana o es un derecho a ejercerse a discreción de cada
individuo? La respuesta a esta pregunta determina los procedimientos
administrativos que deben ponerse en práctica para el registro electoral. Si
prevalece el primer punto de vista, en el que votar es una responsabilidad y
obligación de los ciudadanos, el registro también se vuelve obligatorio. En
este caso, el Estado está obligado a hacer saber a los ciudadanos que necesitan
registrarse o actualizar su información en la lista permanente de electores. Si
prevalece el segundo punto de vista, en el que votar es más un derecho que una
obligación, el registro también es una opción a ejercerse por los electores y a
su propia discreción. Por lo tanto, el Estado no necesita realizar el mismo
esfuerzo para promover el registro de los electores.
¿Quién es
responsable – ciudadanos o Estado?
Diferentes sistemas pueden utilizar diversos métodos de
registro y asignar varias responsabilidades a los administradores electorales y
ciudadanos. Algunas veces el registro es primeramente una responsabilidad de
los ciudadanos, quienes deben iniciar el proceso al contactar a la administración
electoral. En otros casos, los oficiales son los responsables de mantener la
lista permanente de electores o desarrollar nuevas listas. Estos últimos pueden
cumplir con su responsabilidad ya sea visitando a los posibles electores en su
domicilio o estableciendo centros de registro locales.
En la práctica, la responsabilidad es frecuentemente
compartida. Por ejemplo, en un país con una lista permanente de electores, la
autoridad electoral puede trabajar por crear condiciones accesibles al
establecer varios centros de registro e incluir unidades móviles. Asimismo, el
nivel de registro también depende de que los ciudadanos visiten dichos sitios
de registro e inicien formalmente el proceso. Cuando los electores inician el
proceso de registro, se observa que otorgar facilidades incrementa
significativamente la participación.
Para un análisis final, hay que preguntarse: ¿qué tanta
responsabilidad tiene el Estado para permitir que los ciudadanos se registren,
pero sin caer en excesos? La respuesta es que el Estado debe asumir una
responsabilidad considerable para asegurar que el registro no imponga barreras
administrativas, y con ello lograr que los ciudadanos participen en unas
elecciones democráticas. Al mismo tiempo, el costo es usualmente un factor de
decisión a tomarse en cuenta en la escala de esfuerzos para el registro de los
electores.
Criterios de ejecución
Tener criterios claros de ejecución ayuda a evaluar la
relación costo-efectividad del sistema de registro electoral. Para las listas
periódicas de electores, los criterios más importantes son precisión,
exhaustividad o integridad. La exhaustividad se mide por la proporción del
número de electores elegibles incluidos en la lista de electores. La precisión
se mide por medio de una tasa de error en la captura de la información
individual de los electores (nombre, dirección, género, edad, ciudadanía y/u
otra). En una lista permanente de electores o en un registro civil, la
precisión frecuentemente depende de la extensión de la información –esto es, si
la información es actualizada en forma oportuna. La principal preocupación es
que el día de la elección, la mayoría de la información recientemente cambiada
aparezca en la lista y que ésta refleje las circunstancias actuales de los
electores.
Tener objetivos de ejecución
específicos para cada criterio promueve un mejor registro electoral. Los
oficiales electorales sugieren que una lista permanente debe estar 90%
completa, 85% actualizada y 97% precisa. En otras palabras, el sistema debe
esperar tener en la lista a 9 de cada 10 electores elegibles, tener actualizada
la información de 8.5 de los casos por cada 10 y tener sólo 3 errores de
captura por cada 100. Una vez identificados estos objetivos o puntos de
referencia, el incremento del costo para alcanzarlos se puede calcular.
En la medida en que la proporción de los electores
registrados se incrementa el costo marginal por lograr registros adicionales
aumenta también. Los primeros registros son relativamente económicos: los
electores se encuentran en casa cuando se les llama, o responden sin retraso a
la solicitud por correo sobre actualizar su información. Si no hay cambios, la
información sobre ellos en la lista de electores permanece actualizada y
certera. En el caso de que electores potenciales no satisfagan estas
condiciones, el costo de incrementar y actualizar la información crece. De la
misma forma, puede tomar más de un intento contactar a algunos electores que
son difíciles de localizar. Entre más completa, precisa y actualizada llegue a
ser una lista de electores será más costoso producirla.
Por ejemplo, algunos países mantienen una lista
permanente que incluye a los electores que viven en el extranjero. Si el
objetivo es tener la lista completa en un 90%, los gastos pueden ser
exorbitantes. Una solución conciente de los costos podía desarrollar un sistema
de registro separado para los nacionales que viven en el extranjero –una
práctica seguida por varios países. En lugar de estar como electores activos en
la lista de electores local, los ciudadanos viviendo en el extranjero deben
registrarse por propia iniciativa para cada elección.
Sobre la actualidad de información, en cuanto a la
dirección de los electores inscritos en el registro se observa que las
diferentes áreas que componen un país mantienen diferentes tasas de movilidad
de residencia de la población. Las personas se mueven de forma más frecuente en
los centros urbanos densamente poblados. Además, las tasas de movilidad
temporal pueden ser más altas en electores jóvenes, tal como los estudiantes universitarios.
Así, asegurar que la lista de electores logre una actualización al 85%,
requeriría esfuerzos más frecuentes en ciertas áreas mientras que en otras no.
Por esta razón, se recomienda tomar en cuenta el promedio nacional (o regional) de movilización de la población que
las tasas altamente localizadas.
El costo y
su relación con los criterios de ejecución
Entre mejor se ejecuten estos tres criterios será más
alto el costo del sistema de registro electoral. Obviamente, el costo es menor
para registrar a los lectores potenciales más fáciles que a los más difíciles.
Las dificultades del registro pueden ser:
- Vivir en áreas remotas
- Cambiar frecuentemente de dirección
-
No tener una dirección permanente real
-
No regresar las formas de registro a tiempo
En algún punto, el costo de registro de electores
con tales dificultades llega a ser exorbitante e imposible de ejercerse.
Alcanzar dicho nivel varia para cada jurisdicción.
Contexto
Principales usos de la lista de electores
El
propósito principal del registro electoral, o lista de electores, es confirmar
que los ciudadanos que vayan a ejercer su derecho al voto cumplen con los
requisitos para votar, ya sea en elecciones nacionales o locales. El registro
de electores permite a la autoridad electoral separar dos funciones, la de
verificación de la elegibilidad de los electores por un lado, y la de control y
legitimidad del proceso de votación por el otro. Si el esfuerzo de registro se
realiza antes del día de la elección, la autoridad electoral puede administrar
el proceso de votación en una forma más eficiente y reducir el tiempo de espera
de los electores. En un contexto en el que es evidente el descenso en los
niveles de participación, puede ser muy importante establecer procedimientos
que reduzcan las dificultades para que los electores emitan su voto.
Usos adicionales de la lista de
electores
Las listas de electores pueden tener otros usos que
compensen las inversiones de tiempo, personal y dinero que exige su
integración., En algunos casos, el registro electoral también se llega a
utilizar para:
- Referendos
y plebiscitos.
- Iniciativas
de ley y revocatorias de mandato. Los oficiales electorales pueden
utilizar las listas para evaluar si la petición ha obtenido el número de
firmas requerido para someterla a votación.
- Campañas.
Las listas pueden entregarse a los partidos políticos y candidatos para
ayudarlos en sus campañas. Además, mediante la evaluación de la calidad de
las listas, los partidos ayudan a asegurar la legitimidad de los procesos
electorales.
- Limites
de gastos en campaña. En países que establecen limites por elector a los
gastos de campaña, las listas se pueden utilizar para calcular los gastos
permitidos a partidos políticos y candidatos.
- Elecciones
internas y primarias. Los partidos también necesitan algún tipo de listado
para las elecciones internas de sus dirigentes o para la selección de sus candidatos a cargos
populares. Cuando el registro electoral incluye información sobre la
afiliación partidaria se puede utilizar en este tipo de elecciones, pero
esto no es muy común porque puede comprometer la secrecía del voto.
Aún cuando las listas de electores se utilizan para
varios propósitos, frecuentemente existen ciertos límites en cuanto a su uso y
distribución. Los límites se pueden precisar en la legislación con el propósito
de proteger la privacidad de las personas incluidas en la lista. En algunos
casos los electores pueden solicitar que sus datos sean estrictamente
confidenciales y no se incluyan en las listas que se le entregan a los partidos
políticos. También existen los llamados “electores silenciosos” o anónimos,
quienes presentan una petición de confidencialidad a partir de una exposición
de motivos debidamente fundamentada. La autoridad electoral puede integrar y
mantener completamente separada la lista general de electores de la lista de
“electores silenciosos”.
Sensibilidad
ante las condiciones locales
Para ayudar a integrar el registro electoral de forma
integral e inclusiva, es recomendable que los mecanismos utilizados se ajusten
a las condiciones políticas, sociales y económicas locales. En el diseño del
sistema de registro, los factores a considerar incluyen:
- Alfabetización
- Clima
- Infraestructura
administrativa
- Entorno
político
Alfabetización
Los índices de alfabetización influyen directamente en
la capacidad de comunicarse con los electores potenciales. Donde los índices de
alfabetización son altos, la comunicación con los electores puede ser relativamente eficiente y económica, lo cual
facilita el registro. Por ejemplo, en un país con altos índices de
alfabetización y un registro permanente de electores, los funcionarios
electorales pueden enviar por correo a cada elector una tarjeta que precise la
información de su registro actual. Así,
el elector verifica la información y, si es necesario, regresa por correo las correcciones. Esta
forma de comunicación, por supuesto, requiere un sistema postal confiable con
entrega a domicilio, cuestión que debe tomarse en cuenta pues no todos los
países con un alto nivel de alfabetización tendrán la infraestructura necesaria
para ello.
En cuanto a los países con niveles de alfabetización
bajos, la comunicación por correo es menos apropiada. En estos casos puede ser
conveniente que los oficiales electorales
contacten a los electores personalmente para completar el proceso de registro y
que soliciten el apoyo de los líderes de la comunidad para difundir información acerca del registro electoral.
Aún si el nivel de alfabetización es alto y el
contacto personal no sea esencial, es importante asegurar que las formas de
registro sean fáciles de entender y que no contengan términos legales que
puedan confundir al ciudadano promedio. En otras palabras, las formas de
registro de electores no deben ser pruebas de alfabetización. Si el nivel de
alfabetización es bajo, podría ser mejor que los oficiales electorales llenen
las formas de las personas que estén registrando, ya sea en entrevistas que
hagan a domicilio o en los centros de registro.
Colaboradores
Este tema cubre asuntos relacionados con el registro
de electores, una de las tareas más importantes de la administración electoral.
Entre las discusiones se incluyen: costos, equidad política e inclusión,
exclusiones legales y administrativas, y los métodos alternativos de registro
de electores.
Keith Archer fue el coordinador del tema de Registro
de Electores, tanto del original como de su actualización. Keith es profesor de
Ciencia Política en la
Universidad de Calgary. Algunas de sus áreas de interés
académico incluyen la política canadiense y el comportamiento electoral y
partidos políticos. Recientemente ha publicado sobre la investigación y teoría
del comportamiento de la política canadiense, y sobre regionalismo y partidos políticos
en Canadá.
Aspectos generales
Esta sección examina las ventajas y desventajas de los
diferentes sistemas de registro electoral, que incluyen principalmente los
siguientes:
- listas
periódicas
- registro
o enlistado continuo
- registro
civil
Ningún tipo de registro de electores se puede
considerar el mejor para todos los países y circunstancias. Es importante
seleccionar el sistema más apropiado para el contexto en el cual será
desarrollado.
En este tema se discuten los puntos clave que
surgen en la administración de los sistemas de registro de electores. Estos
incluyen:
- Consideraciones
administrativas: las iniciativas de registro de electores pueden utilizar diferentes
procedimientos, pero todas manejan ciertos temas o asuntos comunes. Estos
incluyen la elección del sistema, la planeación logística y, la selección
y entrenamiento del personal.
- Incentivar el registro:
actualidad, precisión e integridad son los tres criterios para evaluar la
ejecución de un registro electoral. Para obtener un buen resultado en
estos criterios se recomienda que el registro sea lo más sencillo posible
de poner en marcha y, que no implique un costo directo para los electores.
- Características
de los electores elegibles: referentes a los criterios para
permitirle votar a alguien. Son usualmente establecidos por la ley. Se
recomienda que sean lo suficientemente abiertos como para que todos, o
casi todos, los residentes adultos con ciudadanía puedan ser registrados
para votar.
- Identificación
de los electores: una vez que los criterios de elegibilidad se establecen, la
autoridad electoral los administra, y crea estándares y procedimientos
para que los electores prueben estar registrados. La cédula de identidad
puede ser utilizada para dar la prueba necesaria.
- Registro
voluntario versus registro obligatorio: la elección entre estos dos
tipos de sistemas la hacen frecuentemente los políticos, no los
administradores electorales. Pero destaca el papel de estos últimos en la
puesta en marcha de un sistema de registro obligatorio, pues se recomienda
un mayor esfuerzo para hacer el proceso más fácil para los electores y
asegurar así la integridad de la lista de electores.
- Registro de iniciativa voluntaria
versus registro de iniciativa estatal: ésta es otra decisión
tomada por autoridades políticas. Para cualquiera de estos sistemas hay
varias opciones que facilitan el registro de electores.
- Registro
de electores no residentes: hay una creciente tendencia hacia
permitir a los electores registrarse y votar el día de la elección aún
cuando se encuentren fuera de sus distritos electorales, o incluso fuera
del país. Hay prácticas de registro que han sido desarrolladas
particularmente para los electores no residentes.
- Partidos
políticos y grupos de interés: se recomienda que las autoridades
electorales mantengan contacto con los grupos especialmente interesados en
el proceso de registro de electores, particularmente los partidos
políticos. Estos grupos pueden jugar un papel crucial en la promoción del
proceso de registro de electores. Al hacer esto se confiere legitimidad a
la propia elección.
- Ubicación
de la votación: el
ejercicio del registro de electores puede proveer información valiosa para
ubicar los sitios de votación en una forma justa, políticamente neutral y
accesible.
- Registro
anónimo: algunos electores tienen rezones válidas para no querer que sus
nombres y otra información que los identifique (ejemplo: número telefónico
o dirección) aparezca en una lista de electores publicada. Se recomienda
que las autoridades electorales desarrollen técnicas para el registro de
estos electores anónimos o “silenciosos”.
- Registro en una situación de
jurisdicciones múltiples: en varios lugares las personas cumplen
con los requisitos para votar en elecciones de diferentes niveles de
gobierno: local, regional, nacional u otro. Las autoridades electorales
tienen una amplia gama de opciones para preparar las listas de electores,
en donde varían los grados de cooperación entre los diferentes niveles de
gobierno.
- Provisiones
para prevenir el fraude: son esenciales para la
integridad electoral. Existen diversas técnicas que disuaden el fraude
electoral de personas, grupos o gobiernos.
- Usos
secundarios de la lista de electores: el registro de electores
puede ser útil para propósitos secundarios, incluyendo el establecimiento
de topes a gastos de los partidos políticos (basado en la formula de gastos por-voto) o servir como guía
en el establecimiento de limites electorales.
- Formatos multi-partes: los
formatos utilizados por las autoridades electorales para el registro
pueden ser diseñados para incrementar la eficiencia en la captura y uso de
los datos.
- Proveedores externos: la
contratación de equipo y servicios puede ofrecer ventajas significativas a
las autoridades electorales, pero se vuelve necesario su control y/o
salvaguarda para mantener la integridad del registro y la votación.
- Automatización: puede
asistir en gran medida el proceso de registro de electores, el cual
involucra: actualización, registro, diseño, llenado e impresión de la
información electoral básica. Aunque se reconoce que la automatización
tiene ventajas y desventajas, es importante evaluarlas y tomar una
decisión bien informada.
- Tecnología: además
de las computadoras, otras tecnologías son útiles en el registro de
electores, particularmente tecnologías para compartir, almacenar y
transmitir datos.
- Registro
electrónico: varias jurisdicciones están considerando el uso del registro
electrónico como una técnica para hacer más fácil el proceso de registro
de electores. Diferentes opciones pueden ser adecuadas a diversas
circunstancias.
- Objetivos
del registro: para cumplir con los objetivos de registro esperados se realizan
ciertos esfuerzos, estos se orientan particularmente a los grupos de
electores que han sido identificados por contar históricamente con los
niveles más bajos de registro entre la población general; tales como los
jóvenes, las mujeres y los indígenas.
- Métodos de registro de electores y
participación: ¿la autoridad electoral debería realizar esfuerzos
activos para alcanzar niveles altos de registro entre todos los segmentos
de la población? o ¿debería conducir sus esfuerzos a garantizar la
neutralidad de la administración electoral? ¿es preferible un enfoque más
neutral?
- Consideración
de costos: el registro de electores es uno de los componentes más costosos del
proceso electoral. Hay varios factores que influyen en los costos de
registro, una vez identificados se observan varias formas de minimizar los
costos y maximizar la eficiencia.
Métodos alternativos - ventajas y desventajas
Hay tres tipos generales de registro de electores:
- Lista
periódica
- Listado
o registro permanente
- Registro
civil
Cada uno de estos sistemas tiene fortalezas y
debilidades y ninguno de ellos puede considerarse el mejor para todos los
países y circunstancias. Es importante elegir el sistema más apropiado para el
contexto en el que será desarrollado.
La lista periódica es la más simple en varios
sentidos. Se integra una nueva lista de electores para cada evento electoral, por
lo que no hay necesidad de darle mantenimiento alguno para conservarla
actualizada o completa más allá de la elección para la que fue creada.
Consecuentemente, la lista periódica requiere un mínimo de apoyo administrativo
entre elecciones. Sin embargo, su creación
implica un mayor esfuerzo de la autoridad electoral antes de cada
elección, que con frecuencia implica la
contratación de personal temporal.
Un listado o registro permanente se construye a partir
de registros previos que se actualizan regularmente. Esto implica un trabajo
administrativo permanente. La autoridad electoral necesita suficiente personal
a lo largo del ciclo electoral (que va desde el término de una elección hasta
la puesta en marcha de la siguiente). La actualización requiere dar seguimiento
a los cambios demográficos, tales como los ciudadanos que han alcanzado la edad
para votar; las muertes o defunciones; las personas que han perdido el derecho
a votar debido a que fueron condenadas por algún crimen; o los cambios de
residencia. Varias jurisdicciones no tienen requisitos formales o legales para
que los ciudadanos reporten este tipo de cambios a la autoridad electoral. Para
obtener la información que le permita actualizar la lista permanente de
electores, la autoridad electoral generalmente firma acuerdos para el
intercambio de información con ministerios de gobierno o dependencias públicas,
tales como las encargadas de expedir las licencias de manejo, de cobrar
impuestos o del servicio postal. La actualización del registro a través de acuerdos de información
compartida se facilita cuando cada ciudadano tiene asignado un solo número o
clave de identificación, pero sin ello puede ser muy difícil conciliar los
registros.
El registro civil requiere un esfuerzo administrativo
aún mayor. Se trata de un registro de población que incluye el nombre y otros
elementos de identificación, tales como el número o clave de identificación
ciudadana, la fecha de nacimiento, el domicilio y el género. Este tipo de
registro es utilizado para diferentes propósitos. Uno de ellos es generar la
lista de electores para la elección. El registro civil está a cargo de
autoridades diferentes a la electoral –puede ser el departamento de impuestos.
Los ciudadanos deben mantener su información actualizada en el registro con el
propósito de continuar recibiendo varios beneficios sociales, incluidos los
educativos, el cuidado de la salud y la seguridad laboral. La autoridad
electoral juega un papel muy pequeño, o incluso ninguno, en la actualización de
la lista de electores, simplemente recibe la base de datos de la instancia
encargada del registro civil. Por lo anterior, la autoridad electoral tiene
menos responsabilidad y control sobre la calidad de la lista que si tuviera que
mantener el registro permanente.
Lista periódica
La lista periódica de electores se crea para un proceso
electoral específico. Se desarrolla para utilizarse una sola vez y no es una
lista permanente que tenga que actualizarse o ser ajustada entre las
elecciones. Se produce durante un lapso relativamente reducido que precede a la
elección para la que será utilizada, Hay dos formas de realizar una lista
periódica:
- Por iniciativa del Estado o la autoridad
competente
- Por iniciativa de los individuos
En el primer caso,
la autoridad electoral contacta a las personas, algunas veces
visitándolas en su domicilio. Este es un sistema efectivo para desarrollar una
lista electoral actualizada, precisa y completa. Involucra la contratación y
capacitación de un gran número de encuestadores que trabajan durante un periodo
relativamente corto de tiempo. Además, se requiere contar con procedimientos
para contactar a las personas que no estén en su casa durante las visitas. Se
recomienda que los organizadores hagan un ejercicio de reflexión sobre qué información
proveer a los encuestadores al inicio de
su trabajo: una simple lista de direcciones o datos más específicos sobre los
residentes en cada domicilio, tal como aparecen en las listas recopiladas para la elección
previa.
En el segundo caso, son las personas las que se dirigen
a la autoridad electoral para iniciar el registro. La autoridad electoral
establece los centros de registro para los electores, con personal y tiempo suficiente para que las personas que
cumplen con los requisitos para votar tengan la oportunidad de acudir para
registrarse. Debe haber centros suficientes y
localizados convenientemente para facilitar el registro de los ciudadanos. Pueden ser
necesarios algunos arreglos o facilidades especiales para atender a
determinados grupos de electores como: residentes de áreas remotas, quienes
tienen que viajar grandes distancias para llegar al centro de registro;
personas de edad avanzada; electores que viven fuera del país o; votantes que
no tienen domicilio. Podría ser una buena idea utilizar los mismos sitios o
centros de registro para instalar las
mesas de votación.
Si la fecha de la elección no está predeterminada en la
ley, puede haber cierta incertidumbre
sobre cuándo tendrá lugar la próxima elección y, por ende, sobre cuándo integrar la lista de electores.
Esto puede provocar que la lista tenga que ser integrada durante el periodo
oficial de la elección, el cual puede extenderse para lograr un mayor registro.
En una situación así la planeación previa es particularmente importante para
asegurar que el registro puede completarse rápidamente.
Listas periódicas y criterios de evaluación
Suelen utilizarse tres criterios para evaluar el
desempeño de un registro de electores:
actualidad, precisión e integridad.
La actualidad se refiere al grado de actualización de la
información contenida en la lista de electores a la fecha de las elecciones..
En otras palabras, ¿están incluidos en la lista todos los ciudadanos que han
alcanzado la edad para votar el día de la elección?, ¿se han eliminado de la
lista a todos los que han fallecido?, ¿la lista contiene la residencia actual
de los electores, particularmente la de aquellos que cambiaron de domicilio
desde la última elección? Entre más cerca del día de las elecciones se integra la lista de votantes, mayor será
la probabilidad de que tenga un alto grado de actualización. A la inversa, entre más anticipadamente se realice el
registro es más probable que tenga inconsistencias en términos de actualidad.
Entonces, para lograr un buen índice de actualidad el registro debe realizarse
en fechas relativamente cercanas al día de la elección, e incluso ser revisada
y actualizada lo más cerca posible del día de la elección.
La precisión se refiere
al grado en que la información contenida en el registro de electores es
correcta y está libre de errores. En el
caso de una lista periódica de electores, la información se recopila ya sea en
el domicilio de los electores o en centros de registro. Esto significa que debe
ser capturada por un oficial y transferida a la base de datos del registro
electoral, de donde se extrae e imprime la lista de electores. Si la lista
periódica se ha integrado en un un periodo muy corto de tiempo, hay grandes
posibilidades de que se hayan producido errores aleatorios o de trascripción en
el momento que se haya introducido la información a la base de datos, lo cual se
ve reflejado en la lista impresa. Este problema puede ser minimizado si se cuenta con personal
suficiente dedicado a identificar dichos errores.
La integridad tiene que ver con el grado en que la lista
contenga información de todos los electores que cubren los requisitos para
poder votar al día de la elección. Si el registro se realiza mediante visitas
domiciliarias, es probable que la lista tenga un alto grado de integridad o
cobertura sí:
- los
encuestadores realizan visitas recurrentes a los domicilios donde no
encontraron a nadie en las visitas previas
- dejan
información a los electores sobre como iniciar su proceso de registro
- los
encuestadores están bien capacitados y comprometidos para realizar su
trabajo
Si
las listas se conforman por medio de centros de registro, la integridad será
mayor sí:
- hay
suficientes centros de registro
- los
horarios de atención son suficientemente amplios, incluyendo horarios por
las noches y en fines de semana
- se
ofrecen facilidades para electores de difícil registro (por ejemplo,
estableciendo centros móviles o en el extranjero)
Costos
Una
lista periódica implica el registro de todos los votantes dentro un periodo
relativamente corto de tiempo. La inversión de tiempo y dinero durante este
periodo es sustancial. Con una lista permanente los costos se extienden a un
mayor periodo. Como la lista periódica se reemplaza en ocasión de cada elección
invariablemente representa inversiones muy fuertes para cada elección, aunque
estos no sean permanentes.
Lista periódica – ventajas
La lista periódica
electoral ofrece las siguientes ventajas:
- No se necesita un gran aparato administrativo para
mantener actualizada la lista entre los periodos electorales.
- No es necesario dar seguimiento a los cambios de
domicilio de los electores entre los periodos electorales.
- El periodo de registro electoral está bien
delimitado, se identifican claramente su inicio y su fin.
- El registro electoral puede se convierte en un
evento muy destacado, lo cual
incrementa la conciencia de los electores y aumenta el interés en la
elección.
- El registro se convierte en una oportunidad
propicia para emprender una campaña intensiva de información a los votantes.
- Una
lista periódica puede desarrollarse sin la necesidad de alta tecnología en
cuanto a equipos y programas de cómputo.
- Debido a que no son necesarios planes de
actualización, la lista periódica no necesita una base automatizada. Esta
es una de las diferencias que tiene la lista periódica con respecto a la
lista permanente y al registro civil.
- De los tres criterios de evaluación de un registro
electoral -precisión, actualidad e integridad-, la lista periódica se
desempeña particularmente bien en el de actualidad.
Lista periódica – desventajas
La lista periódica
electoral tiene algunas desventajas:
- La totalidad del proceso de registro electoral
tiene lugar en un periodo de tiempo relativamente corto, con esto se
incrementa el riesgo de interrumpir el registro a causa de inclemencias
climáticas o turbulencias políticas.
- En los casos en que la ley no establece las fechas
para llevar a acabo las elecciones, hay un tiempo muy limitado para
conseguir la información y hacer los cambios necesarios de la lista de
electores. El trabajo apresurado puede afectar los imperativos de calidad por la
necesidad de completar las listas preliminares al momento de iniciar las
campañas, y la lista definitiva
para el día de la elección.
- De los tres criterios de evaluación de un registro
electoral -precisión, actualidad e integridad-, la lista periódica es
especialmente susceptible a tener problemas con la precisión y la
integridad de la información. En ambos casos la causa es la ejecución del
registro en un período muy corto de tiempo. Esto hace mucho más difícil
revisar la coherencia de la información, con lo cual disminuye la
precisión. A lo anterior se añade la dificultad de contactar a algunos
electores para su registro, con lo cual incrementan los problemas de
integridad de la lista.
- Puede ser necesario alargar el periodo de campaña
con la finalidad de permitir la integración de la lista de electores. Si
el registro tiene lugar durante el periodo de campaña, la calidad del
registro puede llegar a un ser un tema de controversia en la campaña
misma, otorgándole a algunos
partidos la oportunidad de criticar al gobierno.
- Al disponerse de un tiempo reducido para levantar
la información, su procesamiento puede imponerle pesadas cargas de trabajo
a otras áreas de soporte, tales como las encargadas de la captura y
procesamiento de información. A fin de contar con suficiente para procesar
la información, puede ser necesario realizar el registro con mucha
antelación a la elección. Pero como resultado de lo anterior, es posible
que las personas que alcancen la edad para votar después del periodo de
registro pero antes del día de las elecciones no tengan la oportunidad de
votar a menos de que se tomen medidas especiales para registrarlas.
- Como la lista periódica se
integra en ocasión de cada elección, invariablemente representa
inversiones muy fuertes en periodos específicos. El
costo del registro de electores se concentra dentro de un periodo
determinado y no a lo largo de un ciclo de electoral.
- Los elevados costos
pueden ser difíciles de absorber para ciertos gobiernos. Los
gobiernos usualmente sólo pueden manejar modestos incrementos de
presupuesto pero quizá no puedan enfrentar el reto de proveer los recursos
concentrados que se necesitan para realizar una lista periódica en ocasión
de cada elección.
Registro permanente
El registro permanente es una lista que contiene a todos
los electores calificados y que actualiza los cambios de información en los
periodos que median entre las elecciones. El registro permanente se mantiene y
actualiza por administradores electorales –a diferencia del registro civil o
del registro de ciudadanos que son llevados a cabo por otras autoridades
gubernamentales. El registro permanente evita la concentración de actividades
en periodo determinado que caracteriza a lista periódica; ya que en lugar de
concentrar el registro en fechas inmediatas a la elección, la lista permanente
distribuye el trabajo de registro de electores a lo largo del ciclo electoral.
El registro permanente también toma ventaja de la capacidad de los equipos de
cómputo para almacenar, dar mantenimiento y distribuir de información; por
medio de los sistemas informáticos se pueden aprovechar los datos de eventos
electorales previos para las actividades de registro presentes y futuras.
Además, para la actualización de una lista permanente también se puede utilizar
la información obtenida por otras instancias gubernamentales, tales como las
dedicadas al cobro de impuestos, el servicio postal, la expedición de licencias
de manejo o la adquisición de viviendas.
Métodos de Actualización
La
actualización regular de la lista añade los nombres de las personas que han
alcanzado la edad para votar, de los que han adquirido la ciudadanía, de los que vuelven a cumplir con todos los
requisitos para votar (por ejemplo, los que obtienen su libertad después de
haber estado en prisión), y de los que han cambiado de residencia de un
distrito electoral a otro. Además, actualizar implica suprimir el nombre de los
que han fallecido o han dejado de cumplir con alguno de los requisitos para
votar. Algunas autoridades electorales actualizan el registro anualmente, la
desventaja de esto es que la lista suele tener unos meses de desactualización
al momento de estar lista para una elección y esto se incrementa para el
siguiente año. Las altas tasas de movilidad en algunas sociedades nos dicen que
más del 20 por ciento de los electores pueden experimentar cambios dentro de un
año. De lo anterior se derivan significativos problemas de actualización en las listas.
Otra forma de realizar este proceso es actualizar la
información de los electores con mayor frecuencia. En algunos casos la
autoridad electoral hace actualiza la lista
diariamente a medida que recibe información a través de un registro o notificación
electrónica que recibe directamente de
los electores. La actualización puede realizarse también mensualmente, cuando
la autoridad electoral recibe información de las instancias gubernamentales con
las que tiene algún acuerdo para compartir información.
Acuerdos para compartir información
Para
mantener una lista permanente actualizada se necesitan acuerdos para compartir
información, estos se establecen entre la autoridad electoral y otras
instancias de gobierno, a las cuales los ciudadanos reportan cambios sobre la
información personal que puede estar ligada con su elegibilidad para votar. Por
ejemplo, usualmente las listas de electores incluyen el domicilio de cada
elector. En países donde las elecciones están organizadas a partir de circunscripciones
o distritos electorales separados, el
elector sólo puede emitir su voto
en el distrito tiene su domicilio
permanente. Por lo anterior, la
autoridad electoral necesita la información de los cambios de domicilio para
mantener actualizada la lista de electores permanente. Alguien que cambia su
residencia probablemente lo reporta
dicha información a alguna instancia pública –puede ser a la encargada de
expedir licencias de manejo al actualizar su licencia, al departamento a cargo
del cobro de impuestos al tramitar algún reembolso, o al servicio postal al
pedir el reenvío de correspondencia a la nueva dirección. Las autoridades
electorales que mantienen un registro permanente pueden buscar tener acceso a
la información que proveen electores a otras agencias públicas, y utilizar
dicha información para actualizar el registro de electores.
Esto implica un gran número de retos, que incluyen los
siguientes:
- En un país que no asigna a cada ciudadano un
número de identificación, puede ser difícil identificar a un individuo que haya
proveído información a otra instancia. Por ejemplo, cuando existe más de una
persona con el mismo nombre (pasa frecuentemente con padres e hijos) viviendo
en el mismo domicilio y uno de ellos cambia de dirección, entonces sería poco
claro saber quién realizó el cambio de domicilio.
- Si la autoridad electoral depende de la
información de otras instancias públicas, se necesita recibir la información en
un formato que pueda usarse fácilmente. Sin embargo, las diferentes instancias gubernamentales
pueden llegar a tener diversos tipos de bases de datos, y puede que no estén preparadas para cambiar sus
sistemas. Se recomienda que las autoridades electorales encuentren el mejor
camino para trabajar con todas ellas. Hacer lo anterior, demanda un alto nivel
de soporte técnico y competencia.
Beneficios internos y externos de un
registro permanente
Como
el trabajo para desarrollar una lista de electores de este tipo se extiende a
lo largo de todo el ciclo electoral, la autoridad electoral puede fomentar un
alto nivel de capacitación y experiencia en el personal. La proporción de
empleados en posiciones profesionales permanentes será mucho más alta que si se
utiliza un sistema de lista periódica. Esto abre la oportunidad de promover una
mayor educación electoral relacionada con el
registro electoral.
Por ejemplo, algunos países que utilizan el sistema de
registro permanente anticipan la necesidad de registrar a las personas que
cumplirán la edad requerida para votar y desarrollan un registro provisional de
electores. Si la edad mínima para votar es de 18 años, la gente joven incluirse
en una lista provisional a la edad de 16 o 17 años, y trasferirse a la lista
general en la fecha en la que cumplen los 18 años. Así, el registro tiene lugar
a una edad más temprana y las autoridades electorales pueden trabajar con el
sistema escolar de la educación media o secundaria para desarrollar un programa
de educación electoral que se centre en el registro electoral.
Registro permanente – ventajas
El registro permanente ofrece varias ventajas:
- La
lista de electores se mantiene actualizada debido a la revisión regular a
la que se somete.
- La
lista puede abrirse a una inspección pública en cualquier época del año,
no sólo durante algún periodo específico.
- Debido
a que la lista siempre está lista, no plantea ningún problema la
convocatoria anticipada a una elección general o extraordinaria, (por
ejemplo, en el caso de una elección en la que se busca cubrir alguna
vacante de la legislatura).
- La
lista final de electores puede ser preparada mucho más rápido. Usualmente,
hay un período de revisión durante la campaña electoral para asegurar que
todos los que son elegibles para votar tengan la oportunidad de incluirse
en la lista de electores. Con una lista periódica, el periodo de la
campaña puede ser utilizado tanto para desarrollar una lista inicial de
electores como para la revisión y producción de la lista final. Con un
registro permanente, la lista inicial generalmente tiene lugar fuera del
periodo de la campaña electoral. Como resultado de esto el periodo oficial
de organización y preparación de las elecciones puede ser más corto.
- Los
cambios y correcciones pueden realizarse a lo largo del año, no sólo
durante determinados períodos. Esto disminuye la presión del tiempo y
permite incrementar la precisión de la información contenida en la lista
permanente.
- El uso
de una lista permanente no es necesariamente un método de registro menos
costoso. Aún así, provee oportunidades de eficiencia en la creación de una
lista de electores –por ejemplo a través del intercambio de información
con otras instituciones.
- Una
lista permanente puede ser utilizada para otros propósitos, como ocurre en
Australia donde se emplean para las elecciones de corporaciones empresariales,
o en Estados Unidos para la selección de jurados en procesos judiciales.
- Con una
lista permanente las tasas de registro pueden ser más altas debido a que
el registro es continuo. Aunque por otro lado, varias jurisdicciones han
encontrado que las listas permanentes no son más completas que las listas
periódicas basadas en visitas domiciliarias, e incluso pueden ser menos
precisas.
- En
cuanto al criterio de actualidad, su desempeño varía considerablemente
entre los diferentes tipos de registros permanentes. Se puede esperar que
aquellos que actualizan la información con más frecuencia estén más actualizados en cualquier
momento. Además, si los electores pueden registrarse el día de las
elecciones, tanto en una lista periódica como en una permanente, puede
haber un mayor grado de actualidad en tanto que los electores pueden
reportan su cambio en las mesas de votación.
- En los
sistemas federales, las listas permanentes permiten que diferentes niveles
de gobierno compartan información minimizando con esto una duplicación de
funciones. Sin embargo, los diferentes niveles de gobierno del sistema
federal podrían utilizar diferentes métodos de registro electoral. Por
ejemplo, a nivel federal Canadá mantiene un registro permanente mientras
que en algunas provincias se utilizan listas periódicas.
- El
costo del registro de electores se distribuye a lo largo de todo el ciclo
que media entre una elección y otra, lo que permite una buena planeación
financiera. Aún así es probable un exista un costo mayor en ciertos periodos,
por ejemplo cuando se lleva a cabo la elección o el registro.
- Debido
a que el trabajo se distribuye a lo largo del ciclo electoral, los fondos
necesarios no se incrementan abruptamente en ninguna fecha o periodo
específico del año.
Registro permanente – desventajas
La lista permanente tiene varias desventajas:
- Las
autoridades electorales necesitan más personal permanente que el que
requeriría una lista periódica. Lo cual implica mayor presupuesto.
- Varios
empleados permanentes del organismo electoral requerirían tener
capacitación y habilidades avanzadas. Así, es probable que necesiten
desarrollo profesional continuo.
- Un
mayor número de empleados con mejores habilidades podrían alcanzar un
perfil más profesional para la administración electoral. Sin embargo, el
tamaño del equipo y el profesionalismo tendrán implicaciones
presupuestales. El registro continuo no tiene gastos excesivamente
concentrados en ningún periodo, pero eso no significa que sea menos
costoso en general. Los gastos se distribuyen a lo largo del ciclo
electoral.
- La
autoridad electoral necesita que el personal tenga experiencia técnica,
particularmente en lo referente al manejo de equipos y programas de
cómputo, para mantener y actualizar sistemáticamente la información.
- Los
ciudadanos tendrían que cumplir con los requerimientos para proveer la
información necesaria para actualizar el registro electoral, o la
autoridad electoral tendría que establecer acuerdos para compartir
información con otras instancias públicas. De otra forma, al final de la
fase de la preparación de la lista el número de revisiones podría ser
excesivo.
- La
autoridad electoral tiene que mantener
la precisión de la lista. Se han presentado serios problemas en
algunos países donde el mantenimiento del registro electoral ha sido lento
y descuidado. El manejo negligente de una lista permanente representa un
riesgo potencial de fraude electoral o, al menos, abre la puerta para que
surja un escándalo administrativo.
- La
diligencia también es crucial para asegurar la integridad de la lista de
electores. En varias jurisdicciones, los ciudadanos son sensibles ante la
posibilidad de que se comparta su información personal entre diferentes
instituciones gubernamentales. Ante ello, al recolectar información y actualizar
un registro permanente, la autoridad electoral acepta la responsabilidad
de mantener la seguridad de la información, si existe alguna falla en
esto, la reputación como organización independiente y profesional sufre
daños.
- Actualizar
requiere frecuentemente una extensa cooperación entre diferentes
instituciones de gobierno. Esto sólo es posible cuando existen una cultura
y una estructura administrativa apropiadas.
- En la
administración de un registro permanente, es indispensable identificar y darle seguimiento a los
cambios demográficos de gran magnitud. De acuerdo con algunas
estimaciones, entre el 20 y 25 por ciento de las personas residentes en
los grandes centros urbanos tienen movilidad cada año. (ojo aquí te
volaste el siguiente renglón que
distorsiona por completo las cifras que siguen); entre un 2 y un 4 por
ciento de la población alcanza la edad para votar durante un año y un porcentaje similar pueden llegar a
fallecer o dejar de cumplir con algún requisito para poder votar. En
virtud del efecto acumulativo de estos cambios a lo largo de los cuatro o
cinco años que usualmente median entre una y otra elección, el reto que
implica mantener actualizado el registro puede ser descomunal.
Afortunadamente, los cambios demográficos no son azarosos y se les puede
dar seguimiento concentrando la atención en segmentos estratégicos de la
población.
- En el
sistema de registro permanente de electores suele haber diferencias entre el momento en el que ocurren algunos
cambios y el momento en el
que se registran en la lista
electoral. Esa diferencia puede ser relativamente larga en algunos métodos de actualización, lo que
da como resultado que la lista de electores sea débil en términos de
actualidad. Una solución a este problema puede ser la de permitir el registro el día de las
elecciones. Esto puede eliminar efectivamente las preocupaciones acerca de
la actualidad de una lista, debido a que los electores tienen la
oportunidad de actualizar sus datos en las mesas de votación. Pero esto
tiene desventajas:
- Uno de
los principales propósitos de tener una lista de electores es separar dos
de las funciones más importantes de la autoridad electoral: verificar la
elegibilidad del elector y conducir la votación. Si un gran número de
electores se registran en las mesas de votación, esto disminuye la
utilidad del registro y puede incrementar dramáticamente el tiempo que
toma la emisión del voto.
- Otro tema es cómo prueban los electores su
identidad. Si el registro ocurre en las mesas de votación, debe haber un alto
nivel de certidumbre en la comprobación de la identidad del elector y en que cumple todos los requisitos para poder votar.
Registro civil
El registro civil es una lista que contiene información
básica de todos los ciudadanos (por ejemplo nombre, género, nacionalidad, edad,
estado civil y dirección). El mantenimiento del registro civil es
responsabilidad del Estado. La inclusión de los ciudadanos en el registro es
obligatoria y se solicita a estos que reporten cualquier cambio de su información
a los oficiales encargados de su mantenimiento y actualización (generalmente
los ministerios del interior). Usualmente, los Estados que mantienen un
registro civil lo utilizan como base para generar la lista de electores. Debido
a esto, la inclusión de los ciudadanos en el registro civil asegura que se
encuentren también en el registro electoral, siempre que cumplan con los
requisitos para votar.
El registro civil se basa casi siempre en un número
nacional de identificación ciudadana; esto, por lo general, no sucede en una
lista permanente de electores. Las cuestiones culturales parecen jugar un papel
muy importante en la decisión de adoptar un número nacional de identificación
ciudadana. El uso de este sistema de identificación nacional permite que la información
de los ciudadanos se maneje de manera coherente e integral. Al parecer, el uso
de un sólo número de identificación se relaciona fuertemente con el
mantenimiento y actualización de la lista de los ciudadanos. Otras sociedades
se oponen totalmente al uso de un número de identificación nacional y,
frecuentemente, ponen restricciones a la
posibilidad de compartir números, como el
de seguridad social, entre
dependencias de gobierno,. Las sociedades que deciden en contra del uso de un
número de identificación, por lo general tampoco eligen la conformación de un
registro civil.
La
experiencia danesa
El Ministerio del Interior de Dinamarca describe en los
siguientes términos la experiencia de
vincular el registro civil nacional y la integración de la lista de electores:
“Para poder votar es requisito que los electores estén
enlistados en el registro electoral (la lista de electores). El registro
electoral está automatizado y se basa en la información disponible en el
registro civil (administrado por el Ministerio del Interior), para lo cual las
autoridades municipales transmiten permanentemente información básica de carácter administrativo
sobre los ciudadanos, incluyendo la adquisición de los derechos para votar, los
cambios de domicilio y los decesos. De esta forma, la inclusión en el registro
electoral y los cambios como el de domicilio tienen lugar automática y
permanentemente. Así, el registro es actualizado de forma permanente y sólo las
personas que viven en el extranjero… tienen que tomar la iniciativa. Estas
personas tienen que enviar una solicitud para ser registrados en la
municipalidad donde tenían su residencia permanente antes de salir al
extranjero.
“Dieciocho días antes de la elección, se obtiene una
copia impresa del registro electoral, actualizado. Los electores potenciales
que vuelven al país después de esta fecha no pueden incluirse en el registro
y, por lo tanto, no pueden votar. Las personas que cambian su
residencia de un municipio a otro dentro de los dieciocho días previos a una
elección general se mantienen registradas en el municipio inicial hasta después
del día de la elección. Los cambios en el registro electoral derivados de
1) migración, 2) decesos, 3) declaraciones de incompetencia legal, y
4) pérdida u obtención de la ciudadanía danesa, que son
reportados a las autoridades locales dentro de los dieciocho días previos
a la elección, son introducidos
manualmente en la copia impresa del registro electoral.”[1]
El uso de un registro civil como en Dinamarca requiere
una gran coordinación de esfuerzos. Los oficiales deben mantener tanto la
información necesaria para las elecciones como las estadísticas esenciales que
normalmente contiene un registro civil.
Generalmente, se solicita a los ciudadanos que informen
a las autoridades del registro civil los cambios sobre su información básica
dentro de un periodo de tiempo específico –pueden ser 30 días a partir de la
fecha del cambio. Actualizar la información en el registro civil puede implicar
algunos retrasos, tal y como sucede con el sistema de registro permanente.
Después se efectúa la actualización de todos los listados basados en el
registro civil, incluida la lista de electores.
El registro
civil y el registro de electores
En algunos países o jurisdicciones con registro civil,
como Suecia, los ciudadanos no necesitan hacer nada para registrarse en la
lista de electores. La oficina local de impuestos mantiene actualizados los
archivos sobre la elegibilidad para votar de los ciudadanos, y cualquier
persona que aparece en el registro civil es automáticamente registrada para
votar. En otros países, como Senegal, los ciudadanos deben solicitar su
inclusión en la lista de electores, aún cuando el Estado mantenga el registro
civil.
Cuando se integra una lista de electores por separado a
partir del registro civil, la tarea puede llevarse a cabo en una fecha mucho
más cercana al día de la elección. En virtud de que el registro civil provee
información tal como la fecha de nacimiento, el género o el nombre, no se
necesita recopilarla nuevamente para la lista de electores. Esto reduce
considerablemente el tiempo de captura de la información e integración de la
lista.
Desarrollar y mantener un registro civil es una tarea
administrativa de gran magnitud, y probablemente costosa. El merito de este
sistema es que una vez que la información de alta calidad está disponible para
la población en su conjunto, puede ser utilizada para una gran variedad de
propósitos sin costos financieros significativos para otras dependencias
públicas. Por ejemplo, el uso del registro civil para desarrollar una lista de
electores simplemente implica añadir los criterios de elegibilidad para votar
en el registro y posteriormente transferir la información a la autoridad
electoral. El papel de las autoridades electorales en este proceso se limita
frecuentemente a examinar los errores y omisiones en la información del
registro, y a la integración y revisión de la lista final que se utilizará el
día de la elección. Con un registro civil actualizado, se puede integrar una
lista de electores a un bajo costo adicional.
[1] Folketing (Danish Parliament), “Parliamentary
Elections and Election Administration in Denmark.”
Registro civil – ventajas
El registro civil ofrece las siguientes ventajas:
- El
costo de recolección de información para el registro electoral es muy bajo
debido a que la información clave ya ha sido recopilada e integrada en el
registro civil. En gran medida, alguna agencia gubernamental asume simplemente los costos derivados de
la administración electoral. Los costos de este sistema en general son
altos pero el monto que al final
comparte la autoridad electoral es poco.
- Como sucede en un sistema de lista
permanente, es común que la información de un registro civil se actualice con
regularidad, esto hace posible integrar listas electorales con información
actualizada en periodos cortos de tiempo.
- Una vez más, como es el caso del sistema de
lista permanente, el costo de mantenimiento de un registro civil se distribuye
a lo largo de los años.
- Los gobiernos que utilizan un registro civil
normalmente priorizan la fiabilidad sobre la actualidad de la información. La
lista de electores se obtiene de los registros en los que se han procurado los
tres criterios que evalúan el desempeño de un registro: actualidad, precisión e
integridad.
- Debido a que el registro civil se utiliza
para varios propósitos administrativos, se les otorga a los ciudadanos un
periodo relativamente corto de tiempo para que reporten los cambios sobre su
información personal. Como resultado, mientras que el sistema de registro
permanente tiene un retraso en la integración de los cambios, el de los
registros civiles tiende a ser mucho más corto, por lo que este sistema es
eficiente en términos de actualidad.
- Debido a que el registro civil se actualiza
regularmente, hay tiempo suficiente para confirmar la precisión de la
información que contiene.
- Generalmente, todos los ciudadanos deben
estar registrados en el registro civil, si no están enlistados no son
considerados para cualquier tipo de cuestión pública o social. Un ciudadano que
no está enlistado puede no tener acceso a una gran variedad de servicios
sociales, tales como la seguridad laboral, salud pública y/o educación. Por
esta razón, el sistema de registro civil tiende a cumplir muy bien con el
criterio de integridad.
- El registro civil puede utilizarse como una
lista de candidatos para cualquier servicio gubernamental. Además, con una
protección apropiada de la privacidad (tal como la adoptada en Suecia) hasta
las organizaciones privadas pueden tener acceso a la información y así evitar
el costo de mantener sus propias listas de clientes. El registro hace posible
la eficiencia sobretodo en términos del cumplimiento de funciones de
gobierno.
Registro civil – desventajas
El registro civil tiene
algunas desventajas:
- Es muy costoso su establecimiento y
mantenimiento. Aunque permite que la lista de electores sea fácil de
generar, el registro en sí mismo
requiere un despliegue considerable de
recursos. A pesar de lo anterior, por razones que no tienen que ver tanto con
las elecciones, el gobierno puede decidir mantener un registro civil. Si es el
caso, el uso de la información de este tipo de registro para la integración de
la lista de electores es casi obvio.
- El registro civil por lo general se basa en
un número de identificación nacional, lo que permite la vinculación de varias
bases de datos. Los países que no utilizan un número de identificación nacional
pueden encontrar muchas más dificultades para crear un registro civil con un
alto nivel de actualización, precisión e integridad.
- En varios países el registro civil se comenzó
a desarrollar a partir de registros realizados por iglesias y las primeras
versiones estaban en papel. Los registros civiles actuales tienden a ser
automatizados por medio de sistemas de cómputo, lo que permite a las
autoridades civiles tomar todas las ventajas sobre las posibilidades de manejo
de información de este tipo de listas. El registro civil puede ser utilizado
efectiva y eficientemente para integrar una lista de electores, pero tanto las
autoridades civiles como las electorales requieren una infraestructura
informática altamente desarrollada para manejar las bases de datos.
- En la base de datos de un registro civil, se
recomienda tener cuidado en el mantenimiento de la información que se necesita
para la administración de las elecciones y la integración de la lista de
electores. Cualquier nombre añadido a la base de datos debe ser automáticamente
asignado a la división administrativa correcta. De esta forma, el sistema
requiere programas de cómputo apropiados y personal de apoyo para manejar el desarrollo
de la infraestructura informática.
- En algunos países, el registro civil puede
provocar la idea de tener a un “gran
hermano orwelliano” que vigila todas las actividades, lo que motiva la aversión
a la creación de este tipo de lista.
- De la misma forma, algunas personas temen el
uso inapropiado de una base de datos centralizada, tal como lo es un registro
civil. La preocupación es que la información pueda ser utilizada para
propósitos comerciales no autorizados o que existan insuficientes restricciones
en el intercambio de información entre las dependencias de gobierno.
- El sistema de registro civil hace que la
autoridad electoral dependa del gobierno para la integración y mantenimiento de
la lista de electores. Cuando los partidos políticos de oposición, los grupos
de la sociedad civil o el electorado se tienden a ser escépticos o desconfiados
de la acción del gobierno, el escepticismo se extiende a la autoridad electoral
y, por ende, a la lista electoral. Es importante para la autoridad electoral tenga,
y sea capaz de demostrar, independencia del gobierno. Hasta cierto grado, el
sistema del registro civil disminuye la independencia al hacer que la autoridad
electoral dependa de instancias gubernamentales para realizar una de sus
principales funciones. Cuando existe una confianza general en la integridad del
gobierno, lo anterior no tiene importancia. Sin embargo, si hay poca confianza
en el gobierno, el uso de un sistema de registro civil puede crear percepciones
de que no tiene la calidad requerida o de que este sesgado a favor de los
simpatizantes del gobierno y, por ende, reducir la legitimidad de la autoridad
electoral.
- Si el ministerio responsable del
mantenimiento del registro civil tiene poca disposición o capacidad para
mantenerlo actualizado o completo, la autoridad electoral se ve forzada a
integrar la lista de electores a partir
de una base de datos muy deficiente.
Consideraciones administrativas
Los
sistemas de registro pueden utilizar diferentes tipos de procedimientos, pero
todos deben hacer frente a las siguientes interrogantes e inquietudes:
¿Lista periódica, lista permanente o
registro civil? Los sistemas de registro
electoral se configuran bajo determinadas circunstancias históricas y
condiciones locales. Ningún sistema es el mejor para todas las circunstancias y
casos. La elección de un sistema puede guiarse por la experiencia adquirida
localmente o en otras jurisdicciones. Además, no se trata solamente de escoger
uno de los tres sistemas. Ya que dentro de cada uno de ellos pueden haber
variaciones considerables y oportunidades de mejoramiento. Por ejemplo, en un
sistema de lista periódica que utiliza centros de registro estacionarios, se
puede incrementar el número y capacidad de unidades móviles con la finalidad de
lograr una mayor cobertura.
- Estructura administrativa. Cada sistema de registro electoral necesita
una estructura administrativa específica para las diferentes tareas a emprender. Se recomienda que los
requerimientos de la estructura
administrativa se encuentren dentro de las capacidades de la autoridad
electoral.
- Planeación logística. El registro electoral siempre demanda un trabajo
intenso, que implica mayores cargas a medida que se aproxima la fecha de la
elección. . La mayoría de los sistemas de registro programan sus actividades
tomando como referente las metas que tienen que cumplir en los días previos a
la elección y definen su programa operativo sobre esa base.. Por ejemplo, si el
registro electoral se compila a nivel central pero se imprime a nivel local (es
decir, en los sitios de votación), la autoridad electoral debe saber por adelantado
lo que cada localidad necesita en términos de equipo y tiempo de impresión.
Esto ayudará a determinar fechas límite para cumplir las actividades previstas
- Recolección de información para el registro.
La recolección de información se
puede obtener a través de varios métodos: visitando a los posibles electores en
su domicilio, estableciendo centros de registro locales, mediante un registro
electoral directo (ya sea en papel o por medios electrónicos), o compartiendo
información entre diferentes dependencias de gobierno. El método de recolección
de información depende, en cierta medida, del sistema de registro electoral
utilizado. Por ejemplo, una lista periódica frecuentemente se desarrolla a
través de la visita a los posibles electores en su domicilio o mediante el
establecimiento de centros locales de registro, mientras que el registro
permanente y el registro civil por lo general descansan en el intercambio de
información entre diferentes dependencias de gobierno. Pero pueden haber
algunas coincidencias y variaciones. Algunos países que cuentan con un sistema
de registro permanente, visitan a los electores de las áreas donde se
identifican altas tasas de cambio de domicilio para incrementar la oportunidad
de contactar a los electores difíciles de registrar.
- Obtención de materiales. El registro electoral no sólo es una labor
intensa sino que también requiere una gran cantidad de materiales. Involucra el
llenado de formularios que pueden ser impresos en papel o generar archivos
electrónicos. Incluso en países con un registro permanente basado en el
intercambio de información entre diferentes dependencias de gobierno, la
autoridad electoral acostumbra notificar a cada persona elegible para votar
sobre la información con la que se cuenta de él o ella. Por lo tanto, los oficiales del registro necesitan
formularios, computadoras, impresoras, infraestructura de seguridad para las
bases de datos y, algunas veces, también se necesita rentar oficinas y
mobiliario. Por esta razón es importante tener políticas claras y criterios
generales para la obtención de materiales. Junto con una política de compras
por mayoreo, se pueden establecer estándares para minimizar los costos,
evitar duplicidad de esfuerzos y
asegurar que todos los centros de registro tengan los mismos criterios de
calidad y presentación.
- Infraestructura operativa. Cada tipo de registro electoral requiere una
infraestructura operativa específica. Se recomienda que no haya confusiones en
cuestiones importantes como la línea de autoridad, la cadena de mando o el
grado de independencia o control permitido en cada posición dentro del aparato
administrativo.
- Información para el votante. Cada
sistema de registro brinda excelentes oportunidades para informar al votante.
La información puede centrarse en datos sencillos como la fecha de las próximas
elecciones, o cuándo y dónde registrarse y votar. Asimismo, se pueden
concentrar esfuerzos para promover la participación en el proceso democrático
de grupos específicos como los electores jóvenes, también se pueden proveer
materiales electorales en el idioma de las minorías étnicas o lingüísticas.
- Selección de personal y capacitación. Debido a que el registro electoral es casi
siempre una labor intensa, la autoridad electoral debe asegurarse de contar con
el personal necesario y manejar en forma efectiva la sobre carga de actividades
en ciertos periodos específicos. El periodo relativamente tranquilo que existe
entre las elecciones es ideal para desarrollar, revisar, finalizar e imprimir
materiales de capacitación para el personal temporal que será contratado para
recopilar y capturar la información. Además, se recomienda que la autoridad
electoral proporcione oportunidades de desarrollo profesional y ascenso al
personal permanente con la finalidad de conservarlo.
- Puesta en marcha de un plan de acción. El plan de acción se basa en la estructura
administrativa y el plan logístico formulado desde el inicio. Entre los
factores que pueden afectar el plan de acción están la magnitud de la tarea, el
contexto que frecuentemente está altamente politizado, la necesidad de un
registro electoral para legitimar el proceso electoral y la atención puesta al
registro por parte de los partidos políticos, los medios de comunicación y
otros grupos interesados. Esto significa que el plan de acción debe ser
flexible y permitir cambios administrativos ante condiciones fluctuantes.
- Recopilación de la información del registro.
Todos los sistemas de registro
electoral implican un proceso inicial de
compilación de la información requerida. La información puede provenir
de los centros de registro, de las visitas domiciliarias, de otras dependencias
de gobierno, o recibirse ya completa desde la autoridad civil responsable del
registro civil. Cualquiera que sea el caso, la autoridad electoral siempre se
enfrenta a la compilación inicial de la información. El personal que captura la
información en la base de datos crea un archivo para cada persona elegible para
votar o para cada domicilio. La base de datos se administrará dependiendo de
cuál de los dos principios de organización se utilice: personal o domiciliario.
- Almacenamiento de la información del
registro. La seguridad es un asunto clave
en el almacenamiento de la información del registro. La información puede
compilarse a nivel central o local; aunque aún los sistemas que utilizan la
recolección central frecuentemente permiten que la información se someta a
investigación localmente, con la finalidad de lograr una mayor precisión. La
información puede almacenarse tanto central como localmente, en la mayoría de
los casos -particularmente en los registros automatizados- los cambios en la
información se mueven de ida y vuelta, entre la base central y la local. Debido a que listas de electores
generalmente se imprimen localmente, debe haber una fecha limite para el acceso
de cambios en las listas, ya sean preliminares o finales. Una vez concluido el
plazo para hacer cambios, la información lista para imprimir las listas será
transferida a los centros de registro o sitios de votación a nivel local.
- Producción de la lista preliminar de
electores. En cualquier tipo de sistema de
registro la autoridad electoral debe producir una lista preeliminar de
electores, frecuentemente en una fecha cercana al inicio del proceso electoral.
Esto permite revisar la lista antes de su integración final. En algunos casos,
la lista preliminar puede ser distribuida entre los partidos políticos para
propósitos de campaña. La producción de una lista preliminar marca el fin de la
primera etapa del registro y comiénzale inicio de la etapa de revisión.
- Estrategias de promoción. Es muy conveniente que la autoridad
electoral haga saber a los electores y a los partidos sobre la existencia de la
lista preliminar. Esto lo puede lograr mediante varios medios: la publicación
de anuncios en periódicos locales, la exposición de la lista en lugares
públicos, el envío postal de tarjetas que indiquen los electores registrados en
cada dirección, u otorgar una copia de la lista de electores a los partidos
políticos. En algunos casos es posible que los electores que desean permanecer
en el anonimato se registren como “electores secretos”; esto significa que sus
nombres no aparecen en ninguna lista de electores públicamente disponible.
- Cambios a la lista preliminar de electores. En el periodo de revisión, los ciudadanos
pueden reportar errores en la información sobre su registro por ejemplo, si no están registrados
y deberían estarlo, si están registrados con un domicilio equivocado, o si su
nombre u otra información de identificación está registrada incorrectamente.
Otra corrección que puede hacerse en esta etapa es remover el nombre de las
personas que han fallecido. La revisión causa una sobre carga de actividades
para la autoridad electoral. Los esfuerzos se dirigen a mejorar la actualidad,
precisión e integridad de la lista.
- Impugnaciones a la lista preliminar
electoral. Los individuos pueden solicitar
cambios en su información o, en su defecto, un tercer actor (por ejemplo un
partido político) puede solicitar cambios a la información de una o más
personas en la lista preeliminar. En todo caso debe existir siempre la
oportunidad para presentar una impugnación. Si se rechaza el cambio, el
demandante debe tener la posibilidad de apelar la decisión.
- Producción de la lista final de electores. Cuando concluye el periodo para presentar
reclamaciones y objeciones, la autoridad electoral produce la lista final de
electores. Esta será la lista que se utilice para el evento electoral.
- Distribución de la lista final de electores.
Por lo general la lista final de
electores es certificada centralmente y luego se distribuye a las mesas de
votación. Las listas pueden ser impresas centralmente y transportadas a las
estaciones locales, o los archivos pueden ser transferidos electrónicamente y
realizar la impresión localmente.
- Ajustes a la lista a partir de los votos
anticipados. En algunos casos, los electores tienen la oportunidad de emitir
su voto por anticipado, en lugar de hacerlo el día de las elecciones. De ser el
caso, es importante que la lista final de electores haga notar quienes han
votado anticipadamente.
Promoción del registro de electores
Para tener un buen desempeño en cuanto a los criterios de actualidad, precisión e
integridad, un sistema de registro debe ser sencillo y cordial para los
electores. El registro electoral no debe ser una prueba de conocimientos.
Además, en la medida de lo posible deben evitarse las barreras financieras para
que los electores se registren, como lo puede ser el establecimiento de
tarifas. Este tipo de cuestiones pueden restar legitimidad al proceso y, por
ende, el desempeño de los criterios de
calidad no será eficiente.
A continuación se enlistan algunas vías para promover el
registro:
- Utilizar
una forma y/o procedimiento sencillo de registro.
- Planear
campañas especiales orientadas a grupos de difícil registro.
- Si el
sistema está basado en el establecimiento de centros de registro
electoral, considerar la opción de utilizar unidades móviles para poder
contactar a las personas que se encuentran en áreas remotas.
- Involucrar
a otros grupos en las iniciativas de registro –por ejemplo, grupos de
mujeres, organizaciones de minorías y representantes juveniles.
- Si es
viable, permitir el registro electoral en forma electrónica (e-registro).
- Contar
con horarios amplios de registro cuando se están llevando a cabo las
campañas electorales, pues es cuando el interés en el proceso puede ser
más alto.
- Permitir
el registro el día de las elecciones en las mesas de votación.
- Negociar
acuerdos de intercambio de información con otras dependencias de gobierno
para dar seguimiento a los cambios del electorado.
- Considerar
el registro provisional para los jóvenes que alcanzarán la edad para votar
en el siguiente periodo de uno o dos años. Asimismo, se puede aprovechar
esto para emprender una campaña de educación electoral en las escuelas de
nivel bachillerato.
- Desarrollar
e instrumentar campañas efectivas de educación electoral.
Si
los ciudadanos no tienen la obligación formal o legal de registrarse, los
sistemas de registro electoral son voluntarios. En estas circunstancias, las
autoridades electorales pueden optar por dos maneras de llevar a cabo el
registro:
- Puede
brindársele a todos los ciudadanos
la igualdad de oportunidades para registrarse, asegurando que el proceso de registro
sea sencillo, claro y transparente. Sin embargo, no se toman medidas
específicas para promover el registro de individuos o grupos de personas
que cumplen con los requisitos pero es poco probable que se registren y voten -por ejemplo, los
jóvenes, las personas con escasos recursos económicos o que no cuentan con
casa, y los miembros de las minorías étnicas y lingüísticas. Esta forma de
registro es esencialmente pasiva.
- Pueden
facilitar el registro y la participación
de los grupos que históricamente han tenido una baja representación
en el proceso electoral a través de campañas orientadas a ellos. Esta es
una forma mucho más activa de registro y se basa en una concepción en la
que la autoridad electoral es responsable de asegurar que todos los grupos
de ciudadanos ejerzan su derecho al voto.
Aunque ambas formas de llevar a cabo el registro
electoral tiene simpatizantes entre los funcionarios electorales, las
iniciativas para llevarlo a cabo en una
forma activa pueden provocar algunas controversias. La autoridad electoral debe
ser no partidista e independiente tanto del gobierno como de los partidos de la
oposición. Si históricamente los grupos de baja representación tienden a apoyar
más a un partido sobre otros, los esfuerzos para promover el registro y voto de
esos grupos pueden concebirse a favor de dicho partido. Cuando se tiene una
forma de registro activa, las autoridades electorales tienen que ser
conscientes de que este tipo de controversias surgen y por lo tanto deben
prepararse para argumentar a favor de esta forma de llevarlo a cabo.
Características de los electores elegibles
En
una democracia, todos los ciudadanos adultos deben ser elegibles para
participar en las elecciones. Esto significa que los requisitos deben ser lo
suficientemente amplios para que todos o virtualmente todos los adultos
residentes que cuenten con la ciudadanía se puedan registrar para votar. No
debe haber ningún tipo de exclusión sistemática de algún grupo –ya sea de
mujeres, miembros de alguna minoría étnica o lingüística, personas de escasos
recursos económicos o sin domicilio, o residentes de áreas remotas.
Las
reglas de la elegibilidad se centran en la edad, la ciudadanía y la residencia.
Los requisitos exactos varían de una democracia a otra.
Por ejemplo, todas las democracias representativas
limitan el voto a la población adulta. Pero difieren en la definición de la
edad en la cual una persona alcanza la adultez, aunque el rango generalmente es
muy pequeño pues casi siempre se establece entre los 18 y 21 años. En la
mayoría de las democracias, los adultos
jóvenes (entre los 18 y 30 años) tienden a participar menos en cuestiones
electorales que sus mayores. En las dos últimas décadas, varias de las
democracias industrialmente avanzadas han tenido una declinación aguda en la
participación electoral de los jóvenes. Estos países han respondido con
iniciativas de registro y educación electoral dirigidas hacia los ciudadanos
jóvenes.
Históricamente el requisito de ciudadanía ha permitido
qie sólo voten aquellos adultos que pueden demostrar que son ciudadanos
residentes en el país en el que se lleva
a cabo la elección. Algunos países han llegado a ser más flexibles en este
requisito, al permitir a nacionales extranjeros votar en las elecciones locales
si estos cumplen con ciertas condiciones básicas de residencia. Algunos países
restringen el voto a las personas que tienen su domicilio en el distrito
electoral y han permanecido allí durante un mínimo de tiempo; otros permiten
que voten y se registren sus nacionales viviendo en el extranjero por un tiempo
limitado.
En circunstancias posteriores a un conflicto, es cada
vez más usual que se extienda el derecho
de registrarse y votar a nacionales viviendo en el extranjero. Esta práctica
puede requerir de la participación de autoridades electorales en el extranjero:
quienes pueden ayudar en el registro y la votación de dichos electores, o
monitorear los acuerdos necesarios para asegurar que las elecciones sean justas
y efectivas.
Por
lo general, son las legislaciones o la constitución de los países las que
fijan requisitos de elegibilidad para
los electores, no los funcionarios electorales. La tarea de los
funcionarios es aplicar las reglas o políticas que se han fijado.
Requisitos e identificación
Los
requisitos para el registro electoral deben ser análogos a los requisitos
básicos para votar. Estos se establecen normalmente en la constitución o en
la ley. La mayoría de los países que
aspiran a ser democracias tratan de conferir el sufragio universal a todos los
ciudadanos que han alcanzado la edad adulta, frecuentemente establecida a
partir de los 18 años. Pueden existir requisitos de residencia para el registro
y la votación, especialmente en un sistema basado en distritos electorales
separados. Varios países restringen el voto de los ciudadanos cuyos derechos
han sido suspendidos porque han sido sentenciados por un delito o tienen algún tipo de incompetencia
mental.
Menos barreras para el registro y la votación
En el
pasado existían más criterios para determinar los requisitos de
elegibilidad para participar en los
procesos democráticos de toma de decisiones, como los derechos de propiedad, la raza, el género y la “calidad
moral”; por lo que cuando se consideraba que alguien no cumplía con alguno de
estos criterios era excluido. A lo largo del tiempo estos criterios han perdido
su legitimidad y han desaparecido. Una liberalización similar se puede observar
con algunos de los requisitos actuales. Por ejemplo, algunos países permiten a
nacionales de otros países votar en elecciones locales siempre y cuando cumplan
plenamente con ciertos requisitos de
residencia. Además, va en aumento el número de países que permiten votar a sus
nacionales en el extranjero; algunos ejemplos recientes son México, Honduras, Ecuador,
Sudáfrica, Bosnia y Herzegovina e Iraq.
Requisitos ciudadanos como una barrera para el registro
Los Estados o países emergentes, con fronteras que recientemente han sido cambiadas
o disputadas, se enfrentan frecuentemente con la cuestión de definir en que
casos un residente consigue la calidad de ciudadano y, con ello, plenos derechos democráticos. Esto no es una
cuestión que atañe sólo a las autoridades electorales. Por el contrario, es un
tema político que plantea cuestiones claves para la gobernabilidad, tales como
la relación entre la nación, el estado y la naturaleza de la ciudadanía en el
nuevo Estado. Pero hay un impacto directo en las elecciones si se establecen
requisitos rígidos de ciudadanía que impiden que un porcentaje importante de los
residentes del país se puedan registrar y votar. Actualmente, cuando la mayoría
de las elecciones alrededor del mundo son monitoreadas por observadores
electorales -incluyendo observadores nacionales e internacionales, así como
representantes de partidos políticos- erigir barreras al registro puede
percibirse fácilmente como una violación a los principios democráticos de
elecciones libres y justas.
Identificación de los electores calificados
Los
funcionarios electorales pueden elegir entre diferentes métodos para confirmar
que los electores potenciales cumplen con los requisitos de ciudadanía y que se
pueden identificar a si mismos. En países con un sistema de listas periódicas,
el método utilizado frecuentemente es el de visitar en su domicilio a los electores,
establecer centros de registro electoral o una combinación de ambos. El
procedimiento puede ser más complicado cuando los electores potenciales se
tienen que presentar ante los funcionarios electorales. En países donde los
residentes normalmente portan una identificación, como certificado de nacimiento, pasaporte, cédula
de identidad o licencia de manejo, su simple presentación puede ser una prueba
suficiente de identificación. Si los residentes normalmente no traen consigo
una identificación personal –particularmente en los países menos desarrollados-
puede ser necesario presentar una declaración bajo juramento o el testimonio de
otro ciudadano como procedimiento de identificación.
En países
con el sistema de lista permanente, el procedimiento varía dependiendo de si
alguien se registra por primera vez o si sólo se debe cambiar la información ya
contenida en la lista. Cuando se hace un registro por primera vez, el método de
la lista permanente difiere poco del
utilizado en la lista periódica. Por ejemplo, para probar su identidad y que cumple con los requisitos de elegibilidad, alguien que ha alcanzado la edad para votar puede presentar
su certificado de nacimiento junto con una identificación personal con
fotografía, mientras que los nuevos ciudadanos deben presentar el documento migratorio que prueba
su ciudadanía. En caso de sólo cambiar la información ya contenida en la lista,
puede ser necesario presentar alguna documentación relativa al cambio –como el
certificado de matrimonio para un cambio de nombre o la licencia de manejo para
un cambio de dirección.
En países
con el sistema de registro civil, la identificación de un elector potencial se
hace normalmente a través del número de identificación que tiene cada persona
para revisar su expediente. La información se puede transferir del registro
civil al registro electoral en forma regular para que todos los cambios al registro civil se reflejan en
el registro electoral.
Voto fuera de las mesas correspondientes de votación
Los
sistemas de varios países requieren que los electores se registren en un
determinado centro o mesa de votación y
sólo pueden votar allí las personas registradas en el lugar. Sin embargo, frecuentemente es necesario
hacer excepciones para los electores que tienen que salir de su localidad
durante las elecciones. Una solución es permitir el voto anticipado a las
personas que estarán fuera durante el periodo normal de votación. Otra solución
es proveer un certificado de transferencia de registro a aquellos que estarán ausentes
por razones que se consideran válidas y legitimas. Las razones para hacer uso
de estas facilidades pueden definirse en términos restringidos y permitirlas
sólo a funcionarios electorales o
personal militar que estará fuera de su demarcación por razones laborales; o
puede definirse en términos más amplios y permitirlas a cualquier persona que
tenga alguna dificultad para votar el
día de la elección.
Excepciones para votar
Las
autoridades electorales normalmente tratan de registrar a cualquier persona que
sea elegible para votar. Pero en países en donde el voto es obligatorio, la
gente puede desear eximirse de votar. En Brasil, por ejemplo, el voto es
obligatorio para todos los ciudadanos que tengan entre 18 y 70 años –a
excepción de las personas no letradas, en cuyo caso es opcional. Asimismo,
votar es opcional para las personas entre 16 y 17 años, o los mayores de 70.
Los electores registrados que deseen eximirse de votar deben solicitar su
permiso ante un juez electoral del distrito electoral al que pertenecen.
Identificación para efectos de registro
La
identificación de los electores es el proceso a través del cual se verifica que
los potenciales electores satisfacen los requisitos de elegibilidad y se
capturan sus nombres y otra información sustancial en la lista de electores. Es
indispensable que este proceso sea justo, integral e inclusivo. Esto requiere
medidas efectivas para asegurar que los electores potenciales conozcan el
proceso de registro y tengan una oportunidad razonable para llevarlo a cabo.
Una de esas medidas es incentivar campañas de educación al votante. La
educación al votante enfatiza la importancia del registro, explica sus
responsabilidades y provee de información sobre cómo registrarse.
¿Quién es responsable –los ciudadanos o el Estado?
Cada
sistema puede variar sus métodos de registro y asignar responsabilidades
diferenciadas a los funcionarios electorales y a los ciudadanos. Algunas veces
la responsabilidad recae básicamente de
los ciudadanos, quienes deben iniciar el proceso contactando a la
administración electoral. Por ejemplo, pueden tener que completar un formulario
en un centro de registro, llenar un formulario obtenido a través de la página
oficial en Internet de la autoridad electoral o, (en un país con registro
civil) llenar una forma de cambio de información en el registro y presentarlo
ante la dependencia de gobierno correspondiente. En otros casos, son los
funcionarios electorales los responsables de contactar a los electores
potenciales; para ello por lo general reúnen la información del registro
mediante visitas realizadas a domicilio, ya sea en todo el territorio o en
áreas especialmente identificadas. Otros métodos se basan en el intercambio de
información entre la autoridad electoral y otras dependencias de gobierno,
tales como la oficina postal o las dependencias encargadas de las cuestiones de
vivienda. Cuando se notifica algún cambio en la información de un ciudadano, la
autoridad electoral puede enviar material del registro electoral a esa persona para
verificar el cambio.
En
la práctica, los ciudadanos y el Estado comparten a menudo la responsabilidad para iniciar el contacto.
En México, por ejemplo, que cuenta con una lista permanente de electores, la autoridad electoral asegura un registro
accesible al establecer una gran cantidad de centros de registro, incluyendo
unidades móviles. Aún así, los
ciudadanos tienen que visitar los sitios de registro e iniciar formalmente el
trámite.
Cuando
los electores inician el registro, la experiencia ha demostrado que el brindar
las mayores facilidades posibles puede incrementar significativamente la
participación. En última instancia, es una cuestión de acceso: ¿qué tan
responsable es el Estado de facilitar el registro a los ciudadanos sin
demasiadas dificultades? La respuesta es que el Estado debe asumir una gran
responsabilidad para asegurar que el registro no constituya una barrera
administrativa que dificulte a los
ciudadanos participar en unas elecciones democráticas. En todo esto, también
hay que considerar que por lo general los costos son un factor que determina el nivel de cobertura del registro electoral.
Costo e integridad – Un equilibrio
Las
personas encargadas de tomar las decisiones que se esfuerzan por lograr un
proceso de registro integral necesitan sopesar esta meta a la luz de sus costos
globales. Desarrollar una lista electoral tiende a ser más económico cuando una
gran parte de la responsabilidad del registro recae en los electores. En estas
circunstancias, el papel de los funcionarios electorales es asegurar que los
electores conozcan los requisitos del registro y el procedimiento que deben
seguir para hacerlo. Los funcionarios pueden decidir no asumir ninguna responsabilidad para identificar a los electores potenciales que
no se registren por propia iniciativa.
Esta
forma de llevar a cabo un registro electoral provoca que la lista de electores
que se integra sea menos completa que aquella que se compila a través de
iniciativas estatales. Además, hay que tomar en cuenta que existen grupos de
ciudadanos que tienden a identificarse menos como potenciales electores y
registrarse. Por ejemplo, los jóvenes, los ancianos y enfermos, las personas de
escasos recursos o no letradas y los residentes de áreas rurales donde la
transportación es un problema.
Comprobación de la identidad de los electores
La
mayoría de los países enfrentan varios retos para identificar a los electores
cuando se presentan en las mesas de votación. El proceso de votación debe
estructurarse de tal manera que se asegure que sólo los individuos
legítimamente registrados son los que votan y que las personas que se presentan
en las mesas de votación son quienes dicen ser.
Cuando
los electores potenciales llegan a las mesas de votación el día de la elección,
por lo general deben identificarse ante los funcionarios electorales antes de
recibir la papeleta de votación Esto le permite a los oficiales electorales
verifican el nombre de los electores y
asegurarse de que están incluidos en la lista electoral. El nombre de
cada elector que se presenta a votar es marcado en la lista o se le solicita al
elector firmar el registro. En algunos casos, donde existe la preocupación de
que los electores pueda votar en más de
una mesa de votación, se les exige sumergir un dedo con tinta indeleble para
indicar que ya votaron.
Cuando lo usual es portar una identificación
Hay
varias formas para que los electores prueben su identidad. En países donde es
común portar alguna identificación (por ejemplo cédula de identidad, licencia
de manejo, tarjeta de empleo o de
atención médica), puede ser que
organismo electoral no requiera
emitir su propio documento de identificación para votar. Aún más, en un país
donde se considera que es poco probable que ocurra un fraude electoral , los
funcionarios electorales pueden no solicitar identificación alguna; y los
electores simplemente firman la lista o registro de electores. Además, cuando
los archivos se han automatizado, frecuentemente no hay una firma original para
realizar alguna comparación.
Enviar
por correo las cédulas de identidad permite que los electores conozcan su
información contenida en la lista de electores y es también es una oportunidad
para proporcionarles material con información para el votante. La cédula se le
envía a todos los electores en la lista y sólo contiene su información personal
tal y como aparece en la lista, junto con la fecha de la elección y la
ubicación de las mesa de votación en las que están registrados. En la mesa de
votación, los electores se identifican presentando esa cédula y manifestando su nombre y dirección, o
muestran alguna identificación con fotografía como la licencia de manejo.
Cuando lo usual es no portar una
identificación
En
otros países, proveer cédulas de identidad para las elecciones puede llegar a
ser mucho más complejo y engorroso para los oficiales electorales. Esto se
aplica particularmente en los países que no cuentan con un registro civil y donde no es común que las personas porten
alguna identificación personal. Esto le representa una considerable carga
administrativa y financiera a la administración electoral, la cual debe proveer
pruebas de identidad a todos lo electores potenciales. En algunos casos, los
mismos electores asumen parte del costo de producción de las cédulas de identidad para
votar u otro tipo de identificación.
Consideraciones de seguridad
Al
utilizar cédulas de identidad para votar, la seguridad se convierte en una gran
preocupación para llevar a cabo una administración electoral efectiva, es
especial la posibilidad de falsificación
de las cédulas. Conscientes de esta amenaza,
México reforzó, en agosto de
1990, las medidas de seguridad, para proteger las
credenciales para votar. Para prevenir la falsificación, se incorporaron nueve
medidas de seguridad en el diseño de las credenciales, haciendo casi imposible
duplicarlas o alterarlas. Las características de seguridad incluyen código de
barras, holograma, fotografía y fusión molecular.
Otra
preocupación es la seguridad en el almacenamiento y la distribución. Este fue un
problema en las elecciones de Haití en
1995. Se produjeron 4.2 millones de cédulas de identidad para votar y la
comisión electoral anunció que se perdieron un millón. Pero aunque este número
se hizo público en forma reiterativa, nunca se confirmo.[1]
Otro
tema sobre las cédulas de identidad para votar es la la capacidad de emitirlas
para toda el universo de electores. Este
fue un gran reto para El Salvador en las elecciones de 1994, y para Nicaragua a
lo largo de la década de 1990. Además, la tarea de registrar a los electores y
emitir cédulas de identidad para votar es enormemente complicada si las
elecciones se sostienen en un país que se encuentra en medio de un conflicto
armado; como ocurrió en Nicaragua, Angola y Bosnia y Herzegovina.
Por
último, si el costo de producción de las cédulas de identidad para votar lo
asumen los electores, el impacto es sustancial –como en las elecciones de
Senegal en 1993. Aunque el costo era relativamente menor, resulto
prohibitivo para muchos de los
electores, esto significó una barrera administrativa para la participación en el proceso electoral.
Características disponibles para las cédulas
de identidad para votar
Las
cédulas de identidad para votar pueden tener una gran variedad de
características, desde las más sencillas hasta las más complejas. Las medidas
de seguridad por lo general incrementan el costo, algunas veces enormemente,
pero en ocasiones no son necesarias. En alguna ocasión, la falsificación se
previno emitiendo la cédula como una porción desprendible situada en la parte
inferior del formato de registro, de forma tal que ambas piezas tuvieran el
mismo número o código preimpreso. . Esto virtualmente descartó la producción de
cédulas de identidad falsas o el robo de cédulas en blanco, pues el mismo nombre
y número de identificación tenían que
aparecer tanto en la parte que se desprende como en la lista de electores.
También se decidió que la simple presentación de la cédula en las mesas de
votación no sería suficiente. La mayoría de las cédulas que se emitieron en el momento del registro fueron
selladas por medio de un proceso de
plastificado en frío, por lo que cualquier intento de remover el plástico las
dañaba de manera evidente. Además, se
efectúo un registro preciso que permitió determinar qué formas fueron emitidas para cada mesa de
votación. Otra medida de seguridad que se utilizó fue la de imprimir la huella digital tanto en el
formato de registro como en la cédula desprendible.
Preocupaciones acerca de las exclusiones
administrativas
Aunque
las cédulas de identidad para votar se han adoptado alrededor del mundo, es
especialmente importante asegurar que su emisión no provoque la exclusión administrativa de los electores para quienes
su costo puede resulta prohibitivo. La exclusión administrativa ocurre cuando
un ciudadano tiene formal y legalmente el derecho para registrarse y votar,
pero se ve privado de su derecho porque el costo es muy alto. Se ha apreciado
que, en algunos casos, el costo para obtener una cédula de identidad opera como
una causa de exclusión administrativa.
Por ejemplo, en un país el gobierno no cobro nada por emitir la cédula de
identidad nacional, pero los electores
tuvieron que pagar por las fotografías y timbres o sellos oficiales y, además,
se vieron privados de su salario durante el tiempo que invirtieron en obtener
la cédula. Al final, el costo real resulto
altamente prohibitivo para muchos. El resultado previsible es la
exclusión administrativa del derecho al voto de personas que reunían todos los
requisitos para ejercerlo.
[1]International Republican Institute (IRI), Haiti: Pre-Electoral Assessment of
the June 25, 1995, Legislative and Municipal Elections, Washington: IRI, 1995, Appendix VI.
La cédula de identidad para votar: ventajas y desventajas
Las
características de las cédulas de identidad se mueven dentro de un rango que va
desde lo relativamente sencillo hasta lo altamente complejo. En un extremo del
espectro, la autoridad electoral envía
tarjetas o cédulas por correo a todos los electores informándoles que
están registrados para votar en un determinado distrito o demarcación
electoral, precisándoles cuándo y dónde pueden votar. El elector presenta la
cédula en la mesa de votación el día de la elección, con o sin alguna
identificación adicional (como la licencia de manejo con fotografía). El
propósito principal de este tipo de cédulas es proveer información al elector,
por lo general se utiliza en países donde las expectativas de que los electores
intenten emitir su voto varias veces o perpetrar algún otro tipo de fraude son
muy reducidas.
En
otros países, la cédula de identidad para votar es un instrumento mucho más
importante en la prevención del fraude electoral. Por esta razón las
autoridades realizan esfuerzos extra para integrar características de seguridad
en las cédulas, como las siguientes:
- Cubierta
plastificada para prevenir que alguien cambie la información en la cédula.
- Huella
digital del elector tanto en la cédula como en el formato de solicitud para
registrarse y producir la lista de electores.
- Fotografía
del elector.
- Firma
del elector.
- Fondo
de impresión a colores para evitar el fraude a través de una simple fotocopia.
- Número
de identificación electoral que corresponda con el número del elector en el
formato de registro, como un medio para controlar la emisión de formatos y cédulas.
- Dirección
del elector.
En
ocasiones, las cédulas de identificación
han cumplido un papel fundamental para incrementar la integridad y
consecuentemente la legitimidad del proceso electoral. En algunos países donde
las cédulas tienen un gran número de características de seguridad, han llegado
a ser una forma muy efectiva de identificación ciudadana. Otros países ya
tienen otras formas de identificación ciudadana y no existe la necesidad de que
la autoridad electoral duplique esfuerzos.
La
cédula de identidad para votar ofrece las siguientes ventajas:
- Es
una forma confiable de identificación.
- Sirve
para certificar que el elector está
debidamente registrado.
- Puede
incluir varias características de identificación (por ejemplo fotografía,
firma, huellas digitales) que ofrecen más garantías para confirmar que el
elector es quien dice ser.
- Puede
marcarse cuando el elector emita su voto para prevenir que la misma persona
vote varias veces.
- Puede
diseñarse en forma apropiada para un electorado con bajos niveles educativos.
- Puede
ser una forma efectiva de identificación donde hay electores sin domicilio
fijo.
- Facilita
el voto en áreas donde un elector puede no ser conocido personalmente.
- Se
puede expedir junto con material de información electoral.
Además,
puede haber otras razones menos tangibles que favorecen la emisión de cédulas
de identidad para votar. Por ejemplo, de acuerdo a un estudio sobre las
fotografías en las cédulas de identidad, éstas provocan en los electores un
sentimiento de orgullo por su derecho a participar en procesos electorales.
Las
cédulas de identidad para votar tienen algunas desventajas:
- Puede
ser muy costoso producirlas y actualizarlas. Esto no sucede siempre, pero
los costos se incrementan en la medida en que se adoptan ciertas
características de seguridad y cuando las cédulas llegan a verse como la
forma primordial de identificación para los ciudadanos.
- Los
altos costos debe asumirlos el gobierno, el elector o ambos. Si el costo
se transfiere al elector, es probable que obtenga la cédula un menor
número de electores calificados.
- Puede
ser extraviada o robada.
- Debe
disponerse de una estructura administrativa significativa para producir
las cédulas.
- Se
deben producir con la tecnología apropiada. Si no hay electricidad en los
sitios de registro y de emisión de
cédulas, éstas pueden plastificarse en frío o no plastificarse.
- Algunos
electores llegan a la mesa de votación sin su cédula. Debe haber
procedimientos para manejar este tipo de situaciones.
- Deben
actualizarse periódicamente. Las cédulas se desgastan por el paso del
tiempo y las fotografías pierden actualidad. De ahí la necesidad de una
sistema de reemplazo regular de las cédulas.
-
La autoridad electoral debe tener un sistema
confiable para la entrega de cédulas. Idealmente la cédula debe ser producida
cuando los electores se registran, pero esto puede no ser práctico o viable.
El registro voluntario versus el registro obligatorio
Registro voluntario
El
registro voluntario se basa en el principio de que votar es un derecho de los
ciudadanos, y que los electores pueden escoger entre registrarse o no.
Es
inevitable que algunos electores elijan no registrarse, de este modo se privan
efectivamente a si mismos de su derecho al voto. Si hay una distribución
aleatoria de la probabilidad de registrarse
para votar –esto es, si cualquier tipo de ciudadano se registra en igual
proporción, sean hombres o mujeres, jóvenes o viejos, de comunidades urbanas o
rurales, ricos o pobres, analfabetas o no, y así sucesivamente- la conclusión
es que el registro voluntario no tiene impacto en los resultados de una
elección o en la selección de representantes y gobiernos.
Sin
embargo, en muchas democracias se advierten diferencias entre quienes deciden
registrarse y quienes no. Por ejemplo, es más probable que los hombres
participen más que las mujeres, aunque la brecha entre ellos ha disminuido en
varios países a partir de la generación pasada. Es probable que los jóvenes no
se registran tanto como las personas de mediana edad y más grandes. Por lo
general, los electores que viven en zonas urbanas se registran en mayores
proporciones que los que viven en zonas rurales, y las personas con mayores
recursos se registran más que las que carecen de ellos, y finalmente la gente
con estudios participa más que la gente no letrada.
Si
aquellos que más participan tienen valores, actitudes o preferencias políticas
diferentes de aquellos que participan menos, el registro y la participación
voluntaria tendrán un mayor impacto en el resultado electoral, favoreciendo las tendencias de las personas
con mayor probabilidad de registrarse y participar. Si la población que se
registra para votar muestra sistemáticamente una tendencia o carece de
representatividad sobre la población en su conjunto, los resultados de las
elecciones pueden carecer de legitimidad.
Registro obligatorio o cuasi-obligatorio
El
registro obligatorio o cuasi-obligatorio está basado en el principio de que
votar en una democracia no es sólo un derecho sino una responsabilidad de los
ciudadanos. No registrarse y votar es una falta al cumplimiento del deber.
Si
el voto es obligatorio, como en Australia, el registro también lo es, aunque
puede no estar legalmente impuesto. En los países donde el voto es obligatorio
siempre hay mayor participación electoral que en los países donde el voto es
voluntario. Además, si el voto es obligatorio, la autoridad electoral tiene una
mayor responsabilidad para facilitar a los individuos el registro y el voto.
En
los casos en que el Estado toma la responsabilidad de iniciar el proceso de registro electoral –por
ejemplo mediante visitas a domicilio o por medio de un registro civil
obligatorio- el registro está muy cerca de ser obligatorio. Por ejemplo un
ciudadano puede negarse a contestar las preguntas de los registradores, pero la
solicitud oficial de información del registrador puede constituir una mayor
presión o incentivo para responder y registrarse. En países donde el registro
electoral se basa en el registro civil, los ciudadanos tienen, por lo general,
la obligación legal para reportar cambios de su información personal a la
autoridad civil. De este modo, la lista de electores está basada en información
del registro civil y esto se puede ver como un registro obligatorio de facto.
El
registro obligatorio provee una lista mucho más completa de los electores que
cumplen con todos los requisitos para votar y permite una evaluación más
precisa sobre la proporción de los electores que participan en una elección. La
medida real de los votos emitidos en una elección es el número de personas que
votaron en relación con la población en edad para votar, y su proporción puede
indicar lo eficaz que puede ser un programa de registro electoral.
En
un sistema de registro electoral obligatorio, los ciudadanos son plenamente
conscientes de que el voto es un deber y responsabilidad cívica. En un sistema
de registro y voto obligatorio cada ciudadano tiene la obligación de votar por
si mismo y por la comunidad en su conjunto. En otras palabras, los ciudadanos
tienen la obligación de votar por la salud del sistema democrático, y no sólo
por la oportunidad de que sus preferencias personales se vean representadas.
Registro por iniciativa individual versus por iniciativa estatal
Registro por iniciativa individual
Como en
el caso del registro voluntario, el registro por iniciativa individual parte
del principio de que votar es un derecho de los ciudadanos. En consecuencia
depende de los ciudadanos contactar a la
administración electoral para asegurarse
de ser registrados. La diferencia es que el registro voluntario puede iniciarse
ya sea por iniciativa del elector (en
cuyo caso es por iniciativa propia) o por medio de la autoridad electoral (en
cuyo caso es por iniciativa estatal). Es usual que el sistema de iniciativa
individual de registro electoral se adopte más por cuestiones de necesidad que
como de principios.
Algunas
veces, en el terreno de la práctica hay significativos límites para llevar a
cabo un registro por iniciativa estatal. Por ejemplo, el servicio postal puede
ser incapaz de contactar efectivamente a todos los electores o al menos a la
mayoría. Por otro lado, los altos costos que implica realizar visitas a
domicilio pueden descartar este método.
El
sistema de registro por iniciativa individual puede tomar varias formas:
- La
autoridad electoral puede establecer centros de registro electoral y las
personas que deseen votar deben contactar a los oficiales del registro. Los
centros pueden ser fijos, móviles o de ambos tipos.
- Los
ciudadanos pueden registrarse mediante otras dependencias de gobierno, como las
agencias de tránsito de automóviles, las cuales por lo general comparten
información con la autoridad electoral.
- De igual
forma, los ciudadanos pueden informar al servicio postal sobre sus cambios de
domicilio y éste transfiere esa información a la autoridad electoral. En
algunos casos, la autoridad electoral está incluso organizada como un
departamento dentro del servicio postal, con funciones estrechamente
integradas.
- La
autoridad electoral puede tener una página de Internet de la cual los electores
pueden descargar e imprimar el formato
de solicitud para el registro y posteriormente enviarlo a la autoridad
electoral debidamente requisitado. Incluso, se puede contar con un sistema de
registro en línea por medio de la página de Internet.
Con un
sistema de iniciativa individual, los niveles de registro tienden a ser más
bajos que con uno iniciado por el Estado. Esto es en gran medida porque el
registro es voluntario. A pesar de ello, hay diferentes maneras de incrementar
el registro por esta modalidad:
- Establecer
un gran número de centros de registro.
- Utilizar
unidades móviles para que los electores no necesiten viajar grandes distancias
para registrarse.
- Completar
todos los pasos del proceso –incluyendo la emisión de las cédulas de identidad
para votar, si es el caso- en una sola ocasión de contacto. Esto es un gran
reto, especialmente cuando se produce una cédula de registro electoral compleja
o si se tienen que verificar archivos para comprobar la identidad de la persona
que desea el registro.
- Permitir
que las personas registren a miembros de su familia, lo cual reduce el número
de electores que tienen que acudir personalmente al centro de registro.
- Designar
responsables de registro a nivel regional para aliviar las cargas
administrativas de trabajo.
- Permitir
el registro por correo, si las condiciones son apropiadas.
- Poner a
disposición de los electores potenciales material de registro en la página de
internet de la autoridad electoral.
- Cuando
sea práctico y apropiado, crear la posibilidad de que los ciudadanos se
registren en línea.
- Establecer
un registro electoral provisional para los jóvenes que alcanzarán la edad para
votar en el siguiente periodo de uno o dos años.De ser posible, promover el
registro mediante programas de educación electoral en las escuelas de nivel
bachillerato.
Iniciativa estatal
El registro por iniciativa estatal está basado en el
principio de que los administradores electorales tienen la responsabilidad de
lograr el registro de todos los electores. Se puede cumplir con esta
responsabilidad mediante visitas domiciliarias para integrar una lista
periódica, o creando un registro permanente, completo y actualizado o uno
basado en el registro civil.
El registro por iniciativa estatal tiene la limitante de
ser más costoso que el de iniciativa individual, porque el Estado debe
esforzarse para contactar a todos los ciudadanos. Para que el sistema sea
integral e inclusivo, el Estado debe atender a los electores difíciles de
alcanzar, incluyendo a aquellos que frecuentemente cambian de domicilio, a los
que no viven en casas tradicionales y a los que no responden a las solicitudes
iniciales de información. Sin embargo, aunque este sistema es más costoso produce una lista más completa de
electores que la producida por un sistema de registro voluntario.
Hasta cierto punto, el registro por iniciativa estatal
presupone una gran capacidad de administración electoral para localizar a todos
los ciudadanos. Es probable que esta capacidad exista en los países con
economías avanzadas, por dos razones:
- Sus ciudadanos tienen residencias
permanentes, que son cubiertas por el servicio postal nacional.
- La estructura de la administración electoral
es más desarrollada y cuenta con mayor financiamiento. Para mantener un
registro por iniciativa estatal, la autoridad electoral, busca acuerdos de
intercambio de información con otras dependencias de gobierno que recopilan información
de los ciudadanos. Estas pueden incluir el servicio postal, las dependencias
dedicadas a las cuestiones de vivienda, la oficina de impuestos, la agencia que
realiza los trámites vehiculares y la que expide las licencias de manejo, así
como a las autoridades electorales de
otros niveles de gobierno.
Estrategia
mixta
Hay una tercera opción, en la que los ciudadanos y el Estado
comparten la responsabilidad para el registro. El Estado toma los pasos
necesarios para facilitar el registro y los ciudadanos deben realizar su parte
para completar el proceso.
La estrategia mixta tiende a ser la más utilizada en
países con economías menos desarrolladas, en donde se pretende incrementar las
tasas de registro pero se cuenta con una infraestructura y recursos más
limitados. Con esta estrategia, el gobierno fija un periodo de registro que se
difunde ampliamente y establece un gran número de centros de registro,
incluyendo unidades móviles. Los ciudadanos deben tomar la iniciativa para ir a
un centro de registro, pero si la administración electoral adopta una visión
preventiva e inclusiva, se puede reducir el tiempo que los ciudadanos deben
invertir en el registro y hacer que el sistema sea fácil de entender.
De hecho, aún en países con economías
desarrolladas, los sistemas de registro electoral por lo general siguen una
estrategia mixta, en la que la autoridad electoral inicia el contacto y los
ciudadanos tienen la responsabilidad de asegurarse de que su información en el
registro sea precisa y esté actualizada. Por ejemplo, en un país con registro
permanente, la autoridad electoral puede hacer visitas domiciliarias en las
áreas donde se identifica una mayor movilidad de los electores,. Si el oficial
encargado del registro no encuentra a la persona en su domicilio cuando realiza
la visita, le deja un formato de
registro para lo complete y regrese a la autoridad electoral. Al mismo tiempo,
la autoridad electoral puede distribuir los
formatos de registro de manera más amplia, por ejemplo por medio de
agencias de correos o mediante una página de Internet; así, cualquiera que
desee votar puede completar el formato y entregarlo. De esta forma, tanto los
ciudadanos como el Estado comparten la responsabilidad del registro electoral.
Electores residentes versus electores no residentes
Como el derecho al voto
generalmente comporta requisitos de ciudadanía y residencia, la mayoría de los
electores viven en el distrito electoral donde son electores potenciales. Sin
embargo, algunos ciudadanos viven temporalmente en el extranjero y pueden
conservar su derecho a registrarse y votar. Además, puede ocurrir que algunos
electores que cumplen con todos los requisitos para votar se encuentran en el
país pero fuera del distrito electoral en el que les corresponde votar el día
de la elección; ellos también conservan el derecho a registrarse y votar.
Asimismo, en una situación de post-conflicto por lo general se justifica que el
derecho de votación se extienda a las personas que se encuentran viviendo fuera
del país en calidad de desplazados, refugiados o alguna otra denominación en el
nuevo país de residencia.
Hasta hace poco, era
usual que los miembros de las fuerzas armadas establecidos fuera de su país
fueran los únicos ciudadanos que
conservaran su derecho a registrarse y votar en el extranjero. Como estos electores
mantienen normalmente su residencia en el país de origen, por lo general se les
asigna a una determinada mesa o centro
de votación. La gran movilidad laboral ha expandido el número de países
con ciudadanos que migran al extranjero para trabajar, particularmente en la Unión Europea, y está tendencia
ha incrementado los niveles de electores no residentes. Algunas personas pueden
incluso tener el derecho de votar tanto en su país de origen como en el país en
el que actualmente residen. El incremento de los ciudadanos con posibilidad
para viajar y trabajar en el extranjero hace que la tarea de organizar el
registro y las votaciones sea mucho más onerosa.
Estancia temporal en el extranjero
En determinado momento,
un gran número de ciudadanos de un país puede encontrarse realizando viajes
breves en el extranjero. Estas personas
pueden tener la posibilidad de registrarse. Algunos países permiten el registro
de personas que se van al extranjero por razones específicas, como la
realización de estudios o por cuestiones de negocios; tomar vacaciones puede
ser una razón no aceptable. En estos casos es necesario diseñar procedimientos
que permitan atender a los electores que se encuentran en el extranjero en los
períodos de registro o votación, como pueden ser el registro anticipado o por
correo.
Aparte de los militares y de otras personas designadas
especialmente, como los nacionales que cubren misiones diplomáticas, no han
sido muchas las regulaciones que se han emitido a lo largo de la historia para
que los ciudadanos residiendo en el extranjero puedan votar. Pero esta
situación está cambiando. Es cada vez más frecuente que los ciudadanos que
están fuera de su país puedan solicitar su registro y votar por medio de un
sistema de votación especial. Algunas veces pueden incluso votar por medio de
un representante o apoderado adelantado. Hacer posible que las personas en el
extranjero puedan emitir su voto puede ser costoso, sin embargo la tendencia es
a concebir el voto en el extranjero como un derecho ciudadano.
Registro y voto en el exterior en situaciones de post-conflicto
Recientemente, en varias
situaciones de post-conflicto, los ciudadanos que viven en el extranjero han
conservado su derecho a registrarse y votar en el país de origen. Administrar
unas elecciones libres y justas en estas circunstancias es un gran reto,
particularmente porque algunos de esos ciudadanos no pueden comprobar su
situación mostrando documentos oficiales u originales de su país de origen. Sin
documentos oficiales como certificados de nacimiento, pasaportes o cédulas de
identidad, puede ser necesario que la autoridad electoral se apoye en cualquier
documento disponible –por ejemplo documentos de agencias internacionales que
confirmen el estatus de refugiados de los individuos. En varios casos la
comunidad internacional ha llegado a involucrarse en el proceso, apoyando el
registro electoral y las votaciones en el extranjero. En algunos casos se puede
solicitar a las autoridades electorales
del país receptor de la migración que administren las elecciones de los
extranjeros viviendo en su país.
En un caso reciente, el
registro para la elección se realizó por teléfono. Los electores suministraron
detalles sobre su identidad y se les envío un formato de registro generado por
computadora, el cual debían firmar y regresar junto con fotocopias de cualquier
documento de identidad que tuvieran. Cualquier persona a la que se le rechazara
su solicitud podía apelar ante alguna agencia internacional reconocida.
Partidos políticos y grupos de interés
El
registro electoral involucra a varios grupos de interés. Los más obvios son los
ciudadanos y el aparato de administración electoral del gobierno. Pero existen
otros que también tienen interés en el proceso de registro electoral en tanto
que puede afectar los resultados de las elecciones. Estos grupos de interés
incluyen al gobierno, la milicia, los partidos políticos, los grupos de
interés, las instituciones sociales y religiosas, los gobiernos extranjeros y
las organizaciones internacionales.
Los partidos políticos y el registro
electoral
Los
partidos políticos tienen un gran interés en el registro electoral pues el
sistema utilizado puede afectar directamente el nivel de apoyo que obtienen en
las elecciones. Una estrategia bien conocida para ganar las elecciones es
controlar quien asiste a las urnas: un partido puede mejorar sus oportunidades
de éxito a través de promover o dejar de promover el registro de ciertos grupos
de electores.
Los
tres principales criterios sobre el desempeño de una lista de electores son
actualidad, precisión e integridad. Algunas veces la autoridad electoral puede
enfrentar dificultades para cumplir con estos tres criterios debido a que los
partidos políticos pueden ver en función de su propio interés la exclusión del
registro de ciertos grupos de , electores –por ejemplo, personas de ciertas
regiones, o algunos grupos étnicos o lingüísticos. Si el partido político que
trata de interferir en el proceso de
registro electoral es el gobernante, el reto de la autoridad electoral es aún
mayor. Por supuesto no todos los partidos buscan influir en la elaboración de
la lista de electores, pero los oficiales electorales deben ser conscientes de
la posibilidad de que esto suceda.
Los
partidos políticos pueden tener otros intereses en el proceso de registro
electoral y a su vez las autoridades electorales tener interés en los partidos
políticos, por las siguientes razones:
- Los
partidos políticos generalmente utilizan la lista de electores (por lo general
la lista preliminar) para propósitos de campaña. La lista les permite contactar
directamente a los electores a través de una campaña de visitas a domicilio o
por correo.
- Algunas
veces, los partidos políticos definen sus
gastos en función del número de electores en la lista electoral. Este
número puede ser utilizado para limitar la cantidad de dinero que un partido
político o candidato local puede gastar en una campaña. Por consiguiente, el
número de electores en la lista puede tener una relación directa con el tipo de
campaña que un partido político o candidato es capaz de conducir.
- Si
las autoridades electorales realizan el registro mediante visitas
domiciliarias, con la consecuente concentración de actividades durante el
periodo de registro electoral, por lo general confían en los partidos para
conseguir personal encargado de realizar las visitas. En tanto que el registro
electoral debe ser percibido sin tendencias favorables a alguna fuerza
política, las personas con vínculos partidistas generalmente trabajan en pares
conformados por uno de determinado partido y el otro de uno diferente, para así
vigilarse mutuamente
- Los
partidos políticos cumplen frecuentemente un papel crítico, en la aprobación,
implícita o explícita del proceso de registro electoral. Al hacer esto le confieren legitimidad a la elección misma.
Para fines de legitimidad, es importante que los partidos políticos vigilen el
proceso de registro electoral, y que el registro se conduzca de forma justa y
transparente.
Intereses extranjeros
Los
gobiernos extranjeros, las organizaciones no gubernamentales extranjeras y las
organizaciones internacionales gubernamentales hacen una contribución
importante cuando proporcionan asistencia a la administración electoral
democrática y suministrar personal y servicios de observación electoral
internacional. Su sello de aprobación puede hacer mucho para asegurar que una
elección se perciba como una manifestación legítima y definitiva de la voluntad
del pueblo.
Intereses domésticos
Al
margen de los partidos políticos, los grupos de interés nacionales pueden tener
un mayor interés que los observadores internacionales en el proceso electoral y sus resultados, y con
justa razón. Lo que está en juego es el control del gobierno.. Algunos grupos
de interés pueden tener la tentación de involucrarse directamente en la campaña
en lugar supervisar y asegurar la legitimidad del proceso.
Siempre
que sea posible, es mejor promover que los todos los grupos nacionales
interesados trabajen en pro de una maquinaria y prácticas imparciales de la
administración electoral. La comunidad internacional puede respaldar este
enfoque, con la asistencia de los observadores internacionales de elecciones.
Pueden ayudar a convencer a los grupos nacionales interesados en la pertinencia
de centrarse en la puesta en marcha de prácticas justas e imparciales.
Actualmente, los observadores electorales nacionales juegan un papel creciente,
trabajando a menudo con los observadores internacionales en la supervisión de
las elecciones y la salvaguarda de la legitimidad.
Sitios de votación
Para lograr una administración electoral efectiva es
fundamental que la ubicación de los sitios de votación no implique ventajas o
desventajas para ningún grupo o partido político. El registro electoral puede
ayudar a escoger sitios neutrales para instalar las mesas de votación. A
continuación se muestran algunas formas en que el registro electoral puede
influir en la ubicación de los sitios de votación:
- Algunas veces la lista de electores se
utiliza para delimitar el tamaño y, en alguna medida, los límites de los
distritos electorales. Por lo general, el número de electores por distrito debe
estar dentro de un rango específico, aunque también se toman en cuenta otros
factores, como la representación de ciertas comunidades de interés, los límites
geográficos (por ejemplo divisiones políticas estatales o provinciales), o la
asignación de un número determinado de escaños
en la legislatura nacional. Algunas veces, la delimitación de los distritos
electorales está basada en la información de censos poblacionales en lugar de
la lista de electores.
- Dentro de los distritos, la lista de
electores puede utilizarse para determinar el número requerido de mesas de
votación y ayudar a ubicarlas. El número de mesas de votación en un área se
determina en función del número de electores potenciales y del tiempo que les
toma emitir su voto, calculando la probabilidad de que la concurrencia de los
electores sea mayor en ciertos horarios del día.
-
Si el registro se lleva a cabo a través de visitas
domiciliarias, los oficiales que las realizan pueden aportar información para
planear la ubicación de las mesas de votación. Los oficiales deben recorrer a
pie toda el área que se les haya asignado dentro del distrito electoral. Como a
menudo se les recluta de entre la comunidad geográfica en la que van a
trabajar, pueden aportar información valiosa sobre la configuración del
territorio y sobre las facilidades o dificultades de acceso a la comunidad.
Buscar la asesoría de las personas que
hicieron las visitas para la ubicación de las mesas de votación es una forma de
utilizar la información estratégica que consiguieron en el cumplimiento de sus
deberes.
Registro anónimo
El
registro anónimo también es conocido como registro de electores “silenciosos”.
Es una práctica que consiste en incorporar a ciertas personas en la lista de
electores pero de tal forma que sus nombres o datos personales (por ejemplo su
dirección) no aparezcan en ninguna versión pública de la lista de electores. En
algunos casos, la autoridad electoral hace posible el registro anónimo creando
y manteniendo una lista separada de electores silenciosos.
Los
electores pueden desear mantener su anonimato por varias razones. La más común
puede ser que han sido sujetos de violencia doméstica y les preocupa que al
hacer pública su localización arriesguen su seguridad personal. De igual forma,
las víctimas de algún crimen pueden temer que, al salir de prisión, el culpable conozca su localización y busque
vengarse.
Al
ofrecer la posibilidad de un
registro anónimo, la autoridad electoral debe ser capaz de cumplir plenamente
con su compromiso. Además, estaá plenamente reconocido que los individuos no
deben ser privados de sus derechos democráticos como resultado de haber sufrido
algún tipo de violencia doméstica o criminal. Pero al mismo tiempo, el registro
anónimo parece no ser consistente con el principio de apertura y transparencia
en el proceso electoral. Al menos en teoría, una lista de electores silenciosos
podría ser una capa bajo la cual se puede cometer un fraude electoral a gran
escala, pues un gran número de electores incluidos en este tipo de listas
podría escapar a la revisión acostumbrada por parte de ciudadanos, partidos
políticos y otras instituciones.
Como en varios aspectos de la administración electoral,
la mejor solución es encontrar el equilibrio entre la necesidad de privacidad
de un número relativamente pequeño de individuos y la necesidad de apertura y
transparencia en el proceso. La autoridad electoral puede requerir evidencia
que demuestre que la seguridad de las personas que desean su inclusión en una
lista de electores silenciosos está en riesgo. De igual forma, la autoridad
electoral puede hacer que la lista de electores silenciosos esté disponible
para el escrutinio de un número reducido de representantes de los partidos que
declaren bajo juramento mantener la confidencialidad de la lista.
Elegibilidad para elecciones simultáneas
En
varios países las personas viven en distintas jurisdicciones a la vez, cada una
de las cuales puede celebrar elecciones. Por ejemplo, alguien puede vivir al
mismo tiempo dentro de la jurisdicción de un municipio, de una provincia o Estado,
nacional y, en algunos casos, incluso puede estar bajo una jurisdicción
supranacional (o internacional).
Para
conducir una elección, cada jurisdicción debe tener una lista de electores. Es
ineficiente que cada jurisdicción desarrolle y mantenga por separado una lista
propia; hacer esto significaría una gran duplicación de esfuerzos, aunque
algunas jurisdicciones lo realizan así a pesar de ello. En lugares donde las
personas pertenecen a múltiples jurisdicciones, las autoridades electorales
tienen las siguientes opciones:
- Recolección individual de información y listas
separadas. Cada jurisdicción integra y
mantiene su propia información de registro electoral, sin que existan acuerdos
para su intercambio. Bajo esta modalidad, los diferentes niveles de gobierno
funcionan con relativa autonomía pero de forma ineficiente y con una
duplicación considerable de esfuerzos. Puede haber razones válidas para
integrar así las listas. Por ejemplo, si cada jurisdicción usa una lista
periódica de electores y realiza un proceso integral de visitas domiciliarias
al inicio de la campaña electoral, hay muy poco que ganar del intercambio de
información con otras jurisdicciones –particularmente con una jurisdicción con
un ciclo electoral distinto, pues su lista de electores por lo general está tan
actualizada como la lista preliminar de la jurisdicción que se encuentra
iniciando el ejercicio del registro.
- Listas separadas pero con intercambio de
información. Las jurisdicciones comparten
información de los electorales, particularmente sobre cambios en su situación
(por ejemplo, las personas que alcanzaron la edad para votar, los que cambiaron
de domicilio o los que fallecieron). Al mismo tiempo cada jurisdicción mantiene
la autoridad y control independiente para desarrollar y actualizar su propia
lista. Es más probable poner en marcha esta vía si al menos una de las
jurisdicciones tiene una lista de electores permanente aunque los ciclos de las
jurisdicciones electorales no coincidan. Los acuerdos se asemejan a los
acuerdos de intercambio de información que suscribe la autoridad electoral con
alguna otra dependencia pública. Debido a que cada autoridad electoral es
responsable de conducir las elecciones en su propia jurisdicción de acuerdo con
las fechas establecidas, cada una conserva el control sobre el desarrollo y
mantenimiento de su propia lista de electores.
- Intercambio de información y lista común. Las jurisdicciones comparten totalmente la
información y mantienen una lista de electores común. Varias circunstancias
favorecen la elaboración de una sola lista de electores que se utilice en
varias jurisdicciones. Una puede ser un mandato constitucional para que
determinado nivel de gobierno desarrolle y mantenga la lista de electores para
más de una jurisdicción. Por ejemplo, en algunos países la responsabilidad de
la lista de electores recae en el gobierno estatal (subnacional), mientras que
en otros en el gobierno nacional. Una lista común también puede tener sentido
si las elecciones para distintos cargos se llevan a cabo al mismo tiempo. Pero
la situación puede complicarse si las jurisdicciones tienen diferentes
criterios para calificar como elector. Si es el caso, debe guardarse la
información necesaria y los oficiales electorales deben estar bien capacitados
para entregarle las papeletas de votación que le correspondan a cada elector.
Disposiciones legales para prevenir el fraude
El fraude
electoral puede adoptar varias formas. En algunos casos pueden cometerlo
ciudadanos actuando individualmente o grupos organizados; en otros el gobierno puede tener la intención
de alterar los resultados de una elección. La autoridad electoral debe tener la
necesaria independencia para garantizar la aplicación de normas que impidan el
fraude por parte de los ciudadanos y del gobierno.
Fraude electoral cometido por individuos
- Suplantación de identidad. Una forma común de fraude
electoral es el intento de votar más de una vez, ya sea obteniendo una segunda
cédula de identificación electoral o pretendiendo ser otro elector. Por lo
general, las sanciones por suplantar la
identidad o el registro doble, están consagradas en el código electoral e
incluyen multas, prisión o ambas.
- Votar en nombre de una persona fallecida. Una variante de la
suplantación de la identidad es el intento de votar más de una vez se produce
cuando se utiliza primero la identidad propia y después la identificación de
una persona fallecida. Este tipo de fraude puede prevenirse manteniendo la
lista actualizada y asegurándose que los nombres de las personas que fallecen
se remuevan. Las multas también pueden ser un disuasivo.
- Fraude con papeletas postales. En un sistema que permite
el voto postal, la papeleta puede ser llenada y enviada por una persona que no
es el elector. La integridad puede salvaguardarse prohibiendo que alguien pueda
solicitar una papeleta en representación de otro elector, pidiendo una
declaración firmada que confirme la identidad del elector y estableciendo penas
muy severas al que viole estas regulaciones.
Fraude electoral cometido por grupos o por el gobierno
- Contar doble (o descontar) papeletas. Una forma de robar una
elección es contar incorrectamente o rellenar las urnas con votos no válidos.
Se pueden tomar varias medidas para impedir estas prácticas fraudulentas:
permitir que sólo los oficiales electorales depositen las papeletas en las
urnas; utilizar urnas translúcidas; y contar las papeletas en presencia de representantes de los partidos
políticos y de observadores independientes nacionales e internacionales, que
atestiguan la imparcialidad del proceso.
-
Intimidación.
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Aquéllos que desean alterar los resultados de
una elección pueden emprender actos intimidatorios para desalentar a los
electores a registrarse o, si están registrados, para que no voten el día de la
elección. Algunas veces es difícil percibir los actos de intimidación porque así como pueden ser
explícitos y públicos también llegan a ser muy sutiles. Sin embargo, la
autoridad electoral necesita estar consciente de los intentos de intimidación
de los electores. Pueden promoverse el reporte de cualquier intento de
intimidación. También pueden monitorearse actividades de intimidación con la
ayuda de grupos de la sociedad civil y observadores electorales nacionales e
internacionales.
-
Exclusión de la lista de electores. Para que una elección sea libre e imparcial
debe permitir a todos los electores calificados expresar sus preferencias
mediante la emisión de su voto. Puede haber intentos de excluir a ciertos
grupos de ciudadanos de la lista de electores, especialmente si se sabe que
apoyan a algún partido político o
candidatos en particular. Es necesario que la autoridad electoral este atenta a
de cualquier plan que intente este tipo de fraude y se asegure de que no
suceda. Existe el riesgo de que al tratar de incluir a cierto grupo de personas
en la lista de electores, se puede percibir que la autoridad electoral busca
influir en los resultados de la elección a favor de determinado grupo.
Usos complementarios del registro de electores
El
propósito principal de desarrollar una lista de electores es separar la
actividad de verificación de la elegibilidad para votar del proceso de emisión
del voto. El registro electoral comporta la certificación de que una persona es
elegible para votar, así como así como la notificación sobre la mesa de
votación en la que debe votar y (de ser el caso) del distrito electoral en el
cual será contado su voto. No es absolutamente esencial separar la verificación
de la elegibilidad de los electores del proceso de emisión del voto y algunas
elecciones, incluso nacionales, se han llevado a cabo sin tener una lista de
electores. Sin embargo, es más fácil llevar a cabo las actividades del día de
las elecciones si la certificación ya se realizó y se produjo una lista de
electores.
Además
de certificar que las personas en la lista cumplen con los requisitos para
votar, el registro electoral cumple otras funciones que brindan mayor
justificación a sus costos. Entre las áreas en las cuales el registro tiene un
uso complementario se encuentran las siguientes:
- Legitimidad. Las elecciones democráticas están basadas en el
principio de una persona, un voto. Para que este principio sea aplicado, todos
los electores elegibles deben tener la oportunidad de emitir su voto; cada
persona debe ser capaz de votar sólo una vez en un evento electoral y todos los
votos emitidos deben tener igual valor y peso. Una lista de electores
-particularmente una con altos niveles de eficiencia en los tres criterios de
desempeño: actualidad, precisión e integridad- otorga una gran legitimidad al
resultado de la elección al reforzar el compromiso con los principios
democráticos.
- Demarcación distrital. Existen límites electorales cuando cada área
geográfica (llamados distritos o circunscripciones electorales), elige a sus
propios representantes a la legislatura.
Uno de los principios básicos al delinear los distritos electorales es que deben
tener proporciones equitativas de población. Las personas responsables de la
demarcación distrital se pueden guiar con la información del censo o de la lista electoral.
- Educación electoral. La iniciativa de registro electoral puede ser un
componente clave para una campaña de educación electoral. A través del proceso
de registro, la autoridad electoral se pone en contacto con la mayoría de los
electores. Puede aprovechar esta oportunidad para entregar información
trascendental de la elección, tal como la fecha, hora y lugar en el que se
llevará a cabo la votación. Al mismo tiempo se puede explicar cómo funcionan
los sistemas políticos, cómo se fortalece la gobernabilidad con las elecciones
y por qué es tan importante que los ciudadanos se involucren.
- Gastos de los partidos. Algunas veces el tamaño del electorado se
utiliza para determinar el gasto de los partidos políticos, incluyendo la
cantidad que pueden gastar en una campaña nacional o local. Esto significa que
puede haber una conexión directa entre el número de personas en la lista de
electores y los fondos que un partido o candidato puede gastar en una elección.
- Campañas de los partidos. Por lo general, los partidos políticos
reciben información de la lista de electores con el propósito de que la
utilicen en sus campañas. Una lista con nombres y direcciones ayuda a emprender
una campaña mediante visitas domiciliarias, distribuir material de campaña y
utilizar los medios de comunicación para transmitir el mensaje central de su
programa. Realizando campañas a domicilio, los partidos pueden identificar
probables partidarios y centrarse en lograr que estas personas emitan su voto.
- Identificación ciudadana. Si el registro incluye la emisión de cédulas
de identidad electoral con algunas características de seguridad, pueden llegar
a utilizarse como cédulas nacionales de identificación. Algunas veces las
cédulas de identificación electoral llegan a tener tal calidad que llegan a ser
el principal medio de identificación ciudadana.
- Indicador de ciudadanía. Para los electores nuevos -es decir, los
jóvenes que han alcanzado recientemente la edad para votar o los inmigrantes
que han cumplido con los requisitos para votar- la inclusión en la lista de
electores es una prueba de su ciudadanía. Esto indica que se han convertido en
plenos participantes de la comunidad política y que tienen la capacidad de
influir en la elección del gobierno.
- Preparación para el día de la elección. Algunas veces el registro electoral previene
situaciones problemáticas el día de la elección. Por ejemplo, se pueden
identificar a grupos o partidos políticos que deseen dañar la legitimidad
electoral al tratar de perturbar el desarrollo del registro. Además, el
registro electoral puede ayudar a la autoridad electoral a reunir información estratégica
para guiar las decisiones relacionadas con la
ubicación de las mesas de votación o la programación de unidades móviles
de votación.
- Señal de de progreso democrático. En situaciones de post-conflicto, la
iniciativa de registro electoral constituye una señal clara e inequívoca de que
el proceso democrático está avanzando.
Formatos multipartes
Los
formatos para el registro electoral adoptan una gran variedad de formas y
estilos. Algunas veces los electores se pueden registrar en línea y el formato
existe sólo como un archivo electrónico. En otras el formato se pone a
disposición en la página de Internet de la autoridad electoral, pero debe ser
descargado e impreso en forma completamente manual y regresarse ya sea en forma
personal o por servicio postal. También es posible que sólo haya un formato de
papel disponible en las oficinas de la autoridad electoral o de otras
dependencias públicas. Y en algunos casos el formato no sólo lo puede
completar el elector sino también algún
oficial o empleado del centro de registro u otro funcionario.
Cuando
es posible y práctico, las autoridades electorales generalmente eligen un
formato de registro electoral con secciones desprendibles. Una de las razones
por las que elijen este tipo de formato es porque pueden incluir una cédula de
identidad, que se desprende y entrega al elector al completar su registro. La
cédula muestra el nombre y dirección del elector, la fecha de la elección, la
ubicación y horario de operación de la mesa de votación y (en algunos casos) un
número de identificación electoral. La información personal en la cédula
desprendible concuerda en forma exacta con la información de la parte que
conserva la autoridad electoral.
Se
pueden poner en marcha varias medidas de seguridad mediante formatos de
registro multipartes. Por ejemplo, se puede imprimir un número de registro
tanto en la parte que conserva la autoridad electoral como en la cédula de
identidad desprendible (los números ayudan para que los oficiales monitoreen la
distribución de los formatos). Ambas partes pueden contar con una fotografía y
huella digital. Algunas jurisdicciones requieren la firma de uno o más
testigos, así como de los electores registrados, quienes certifican la
identidad del individuo que llena el formato de registro electoral.
Otra
medida de seguridad es el proceso de plastificado; esto sirve también para
proteger la cédula de identificación electoral de cualquier daño. El laminado o
plastificado puede llevarse a cabo por técnicas que utilicen tanto el calor
como el frío, ello dependiendo de las condiciones locales.
Los
formatos multipartes pueden simplificar el proceso de intercambio de
información. Por ejemplo, al reportar un cambio de dirección a la oficina
postal, se puede completar un formato en duplicado o triplicado. Entonces una
copia del formato se da a la autoridad electoral, de tal forma que puede
actualizar la información en forma eficiente.
Proveedores externos
La seguridad en el registro electoral
Por
lo general, el registro electoral requiere un nivel relativamente alto de
seguridad. Frecuentemente hay controles para el uso de las listas y su uso
indebido constiuye un delito punible. Generalmente la autoridad electoral y los
partidos políticos son los únicos que pueden utilizar el registro electoral y
las listas de electores que se producen a partir de él. Sin embargo los partidos y candidatos, así como sus empleados pueden
tener acceso restringido a la lista de electores, para lo cual se les proveen
algunas copias que sólo pueden ser utilizadas para la campaña electoral y que
no pueden redistribuir. El uso de la lista de electores “silenciosos” está
sujeto a controles aún más estrictos: no está abierta a escrutinio público y no
se le distribuye a los partidos políticos para actividades de campaña.
La opción de los proveedores externos
A
pesar de las restricciones de seguridad, no todo el trabajo relacionado con las
listas de electores lo tienen que llevar a cabo empleados del organismo
electoral. Algunas tareas pueden ser ejecutadas, con estándares aceptables de
eficiencia, por otras dependencias de
gobierno o agencias del sector privado. Por ejemplo:
- La automatización. La autoridad electoral puede comprar el equipo de
cómputo que se utiliza en el registro electoral pero los programas informáticos
que se requieren para generar la lista de electores pueden ser desarrollados
por programadores informáticos contratados específicamente para ello. Asimismo,
se puede confiar a una empresa privada el sistema de mantenimiento. En una
jurisdicción que cuenta con lista periódica, el registro electoral ocupa un
período muy corto del ciclo electoral y puede ser ineficiente para la autoridad
electoral mantener permanentemente a todos los empleados requeridos para el
servicio del sistema de cómputo. De hecho, el sistema de cómputo puede
expandirse sustancialmente antes de que inicie el registro y paralizarse tan
pronto termine el proceso. Hay una concentración análoga de actividades en la
red de cómputo que se requiere para conectar a los centros de registro o las
oficinas encargadas de recopilar la información con las oficinas centrales de
la autoridad electoral; ésta es otra tarea que puede contratarse externamente. La administración de materiales. El registro electoral
frecuentemente implica el uso de una gran cantidad de materiales, formatos de
papel, sitios para almacenar los formatos una vez que han sido llenados, equipo
de oficina, materiales de educación al votante y más. El almacenamiento,
transportación y entrega de materiales, la producción e impresión de las listas
electorales y los materiales de educación al votante son tareas esenciales del
proceso. La contratación de proveedores externos para cumplir con estas
funciones podría mejorarla eficiencia.
- El equipo de comunicación. La necesidad de equipo de comunicación se
incrementa durante el proceso de registro, especialmente en los casos en que se
utiliza el método de lista periódica. La contratación de proveedores externos
puede ser la mejor manera de establecer, mantener y en el momento apropiado,
desmantelar la infraestructura de comunicación.
- La
producción de cédulas de identidad para votar. Los proveedores externos pueden
ser la mejor solución para la producción de las cédulas de identificación para
votar. Producir cédulas que contienen características de seguridad puede ser
muy costoso. Si la autoridad electoral necesita producir cédulas tan sólo en
determinados períodos, la contratación de proveedores externos puede proveer
una calidad aceptable a un bajo costo.
Las
garantías en la contratación de proveedores externos
Aunque
los proveedores externos realicen algunas tareas, la autoridad electoral
continúa siendo la responsable de la ejecución de las principales funciones. En
este sentido, se pueden adoptar ciertas garantías para minimizar los riesgos
derivados de un menor control sobre el proceso de registro:
- Incluir
estándares de desempeño en el contrato. Cuando un proveedor externo realiza una
función, se debe asegurar que se cuenta con estándares de desempeño claros y
bien comprendidos.
- Enfatizar
la importancia del control de calidad. Asegurar que la autoridad electoral
puede supervisar el desempeño. Esto se puede realizar sólo si se cuenta con el
personal necesario para ello.
- Especificar
en el contrato las penalizaciones por incumplimiento asegura que el proveedor
comparta el riesgo de un bajo desempeño. Compartir el riesgo de un bajo
desempeño hace que todas las partes se mantengan interesadas en el cumplimiento
de las metas acordadas en el contrato.
Automatización
Debido
a que gran parte del trabajo de la administración electoral implica reunir, almacenar, validar y actualizar
información sobre la identidad de los electores, los oficiales electorales de
varios países han empezado a automatizar gran parte de estos procesos. Las ventajas
son claras y frecuentemente convincentes. Las computadoras ofrecen a los
oficiales electorales la capacidad de asegurar el almacenamiento de una gran
cantidad de información, de procesarla y clasificarla de varias formas
y, de manera particular, modificar características como los límites
distritales a partir de los archivos automatizados de las poblaciones de
electores.
Sin
embargo, en algunos casos el ambiente político, económico y social puede hacer
que la automatización se dificulte o sea imposible. A pesar de esto, se pueden
llevar a cabo iniciativas de registro que cumplan adecuadamente con los
criterios de actualidad, precisión e integridad. Si bien actualmente la
automatización del registro es un elemento común de las democracias económicamente
avanzadas, el uso de las computadoras se volvió frecuente a partir de la década
de los 90. Antes de la década de los 80 y 90, por ejemplo, las computadoras
estaban lejos de ser eficientes, efectivas o asequibles como herramientas del
registro.
En
la práctica, los administradores electorales encuentran que las computadoras
pueden hacer que algunos aspectos del registro sean más eficientes en términos
de costo-efectividad De hecho, enfrentan una presión creciente para
“modernizar” el registro, lo cual puede llevarlos a adoptar sistemas
automatizados. Es común que la urgencia de automatizar se relacione tanto con
el incremento de las expectativas para agilizar el registro como con la
necesidad de clasificar las listas de electores en varias formas (por ejemplo, por unidades geográficas tales
como las divisiones para la votación).
Ahora
bien, es importante reconocer el costo que implica desarrollar y mantener los
archivos del registro automatizados. No es un asunto sencillo instalar y
desarrollar equipos y programas de cómputo pues a partir de esto se necesita
mantener y actualizar el sistema permanentemente, y contar con personal
capacitado para operarlo. Se requiere
una cuidadosa evaluación de las ventajas y desventajas, junto con una
valoración realista de la capacidad para sostener el sistema a futuro.
Las ventajas y desventajas de la
automatización
La
automatización de varios componentes del proceso de registro puede disminuir
los costos e incrementar significativamente la fiabilidad de la información. La
automatización es particularmente útil para las siguientes tareas:
- Registrar
la información inicial de la lista electoral.
- Hacer
coincidir las cédulas de identidad para votar, incluyendo el número de
registro, con la base de datos del registro electoral.
- Mantener
la lista permanente, incluyendo la distribución a los electores de una copia de
su información en el archivo para que la corroboren o rectifiquen.
- Imprimir
las copias de la lista preliminar de electores.
- Crear
inventarios de materiales en las oficinas locales y centrales del registro.
- Capturar
la información para revisar la lista preliminar de electores.
- Imprimir
las copias de la lista final de electores.
- Control
y mantenimiento de los registros.
- Identificar
registros duplicados.
- Producir
estadísticas del registro electoral por áreas geográficas, género, edad,
etc.
- Brindar consistencia en la información mostrada en las listas electorales.
- Distribuir
copias de la lista a los partidos políticos
con bajos costos y sin gasto de papel, por medio de una gran variedad de
formatos electrónicos.
- Conservar
un registro auditable de todos los cambios hechos en cada registro
electoral –por ejemplo, sobre quién realizó un cambio y con base en qué fuente
de información, qué información se cambió, qué características del registro
fueron cambiadas, etc.
La
automatización también tiene desventajas:
- Privacidad y confidencialidad. La automatización no supone necesariamente
riesgos para la privacidad y la confidencialidad. Sin embargo, debido a la
facilidad para el almacenamiento, intercambio y transmisión de la información
automatizada, existe la posibilidad de que la información pueda ser compartida
de forma inapropiada e incluso ilegal.
- Riesgo de robo. Un sistema automatizado vincula de forma muy cercana
el equipo de cómputo (que representa un gran valor para los ladrones) con
programas informáticos e información (que no representan gran valor para los
ladrones). Un sistema de producción manual de la lista de electores
generalmente separa el equipo y la información. Por ejemplo, una máquina de
escribir que se utiliza para producir una lista está totalmente separada de la
lista de electores en sí misma, la cual existe en papel. Por el contrario, con
las listas automatizadas la información está generalmente almacenada en la
misma computadora, el quipo y la información están inevitablemente ligados. Si
se roba el equipo de cómputo, tanto los programas informáticos como la
información también son robados.
- Intercambio inapropiado de información. La automatización hace más fácil para las
dependencias de gobierno compartir información que quizás esté protegida (por
ejemplo, sobre la salud de los ciudadanos o sobre el pago de sus impuestos).
- Costo. El equipo de cómputo, los programas informáticos y
su mantenimiento suelen ser muy costosos. Aparte de la inversión inicial para
la adquisición de equipo y programas, se requiere un servicio permanente de
mantenimiento y actualización, así como una infraestructura eléctrica adecuada
para que el sistema opere eficientemente.
El inicio
No
existen programas de cómputo ya hechos para realizar operativos de registro a
gran escala, pero las autoridades electorales que planean automatizar la lista
de electores no necesariamente tienen que empezar de cero. Por lo general, se
puede recurrir a la asistencia de autoridades electorales de otros países que
ya han automatizado exitosamente sus sistemas de registro. La clave es
encontrar un sistema adecuado que pueda ser aplicado con razonable efectividad
y eficiencia en cada caso.
Existen
muchas preocupaciones y/o malos entendidos sobre las capacidades y el uso de las computadoras. Por ejemplo, cuando
se está discutiendo la automatización en determinado contexto, una preocupación
usual es que las computadoras pueden revelar la afiliación política de los
electores o su pertenencia a determinado grupo étnico. En otras ocasiones, el
miedo es que los resultados electorales puedan ser fácilmente manipulados por
las autoridades electorales o por el gobierno. En otro escenario los promotores
de la automatización aseguran que permite rectificar errores al capturar la
información, o corregir las falsificaciones o entradas incompletas de datos. Se
puede llevar a cabo un proyecto piloto en forma pública que ayude remover estas
preconcepciones.
Tecnologías
El
registro electoral implica actividades que pueden beneficiarse por el uso de la
tecnología –por ejemplo, guardar los nombres y otro tipo de datos de
identificación personal (dirección, ciudadanía, edad, género, etc.); imprimir
listas, algunas veces utilizando múltiples criterios de selección; dar seguimiento a los cambios de información
a través del tiempo; o compartir información con otras dependencias de
gobierno. Las computadoras son el recurso más importante y extendido de la
tecnología en el registro electoral. Pero también hay otro tipo de tecnologías
que han sido adoptadas para mejorar el sistema de registro electoral, como las
siguientes:
- Red de computadoras. La información del registro electoral puede
capturarse en computadoras independientes, pero una gran ventaja de la
automatización es la capacidad de comunicar e intercambiar información
utilizando computadoras ligadas por una red. Por ejemplo, las computadoras del
centro de registro generalmente están ligadas entre sí por una red, y a su vez
éstas se vinculan a las oficinas locales y/o nacionales. La información del
registro electoral puede conseguirse a nivel local, capturarse en archivos
electrónicos y transferirse a las oficinas centrales de la autoridad electoral
para la integración del registro nacional completo. Posteriormente, las
oficinas centrales pueden enviar a las oficinas locales la información por mesa
de votación para imprimir las listas.
-
Tecnología para compartir información. Particularmente en las jurisdicciones con lista
permanente, las autoridades electorales negocian acuerdos con otras
dependencias de gobierno para compartir movimientos relacionados con la
información personal de los ciudadanos. Cada dependencia puede utilizar una
base de datos distinta. Así, la autoridad electoral puede desarrollar o comprar
tecnología capaz de leer y procesar la información de varias bases de datos.
- Fotografía digital. Facilita la inclusión en la lista de electores y/o
en las cédulas de identidad para votar de la fotografía de los ciudadanos.
- Impresión digital de huellas. Mejora la calidad y reduce el costo de la
impresión de huellas digitales, como una medida de seguridad.
-
Enmicado o plastificado de las cédulas de
identidad para votar. Puede
frenar los intentos de alterar la información que aparece en las cédulas de
identidad para votar, lo que ayuda a reducir el fraude electoral. El
plastificado se puede hacer a través de técnicas en frío o calor. El
plastificado en frío es particularmente conveniente en sitios que no cuentan con
electricidad.
- Escaneo de documentos originales (actas de nacimiento, pasaportes, etc.). Permite a la autoridad electoral guardar
pruebas definitivas sobre la identidad del elector. Asimismo, se reduce el
espacio físico requerido para almacenar la información.
-
Presencia en Internet. Se está convirtiendo en una regla para los organismos públicos tener
una página en Internet. La autoridad electoral puede mostrar información en
Internet sobre sus actividades, así como algunos materiales de educación electoral.
La
tecnología que puede ser de interés para las autoridades electorales está
ampliamente disponible. Asimismo, entre la comunidad de administradores
electorales hay una considerable pericia y experiencia para evaluar los
productos y servicios en el mercado. Consultar con otros colegas puede ser muy
útil para decidir entre las diferentes tecnologías, así como recibir
recomendaciones sobre el uso de éstas en el gobierno.
Registro electrónico
- En
algunas ocasiones, la autoridad electoral pone en su sitio en Internet
materiales de registro electoral. Existen varias formas para promover el
registro en forma electrónica. Colocar en el sitio en Internet información
completa para los electores, incluyendo la referente al registro. La
información se limita a descripciones y explicaciones. Los formatos de
solicitud actualizados no se ponen en el sitio.
- Además
de información completa para los electores, incluyendo la referente al
registro, el sitio incluye .los formatos de solicitud. Las personas que deseen
registrarse deben imprimir el formato, completarlo y entregarlo a la autoridad
electoral. Esta forma de registro conviene a las jurisdicciones donde se
requieren medidas de seguridad en el proceso de registro –por ejemplo, cuando
se necesita que uno o más electores registrados sean testigos de la nueva
solicitud de registro.
- Provisión
del servicio completo de registro por medios
electrónicos. Desde el sitio en Internet de la autoridad electoral, un
elector puede verificar e incluso actualizar su información. Las personas que
no se han registrado aún pueden iniciar el proceso directamente desde el sitio
en Internet. En algunos casos los electores tienen que completar todas estas
tareas sin imprimir un formato de solicitud o archivo de la página de Internet.
Obviamente, si se requiere un testigo en el proceso de registro electoral, no
se puede realizar el registro completo por medios electrónicos.
Registro focalizado
El
registro focalizado es una iniciativa orientada a registrar a determinado grupo
de electores, esto se hace sobre todo porque entre ese grupo existe una baja
tasa de registro en comparación con la población en general. Entre estos grupos
se pueden identificar a los electores jóvenes, a los miembros de ciertas
comunidades étnicas, a las personas carentes de recursos económicos o que no
cuentan con vivienda, a las mujeres, a los electores en el extranjero y a los
electores urbanos que tienen una gran movilidad.
Los electores jóvenes
Toda
vez que, históricamente, los niveles de
votación entre los jóvenes han sido más bajos, la autoridad electoral puede
emprender iniciativas para incrementar su
registro. Como parte de la iniciativa, puede desarrollar un programa de
educación electoral que se centre en la juventud; incluso puede ser un componente
de los programas de educación cívica a nivel bachillerato. Para interesar a los
jóvenes e involucrarlos en el proceso de votación, la autoridad electoral puede
organizar eventos públicos, tales como “el Rock y el voto”, que se han llevado
a cabo recientemente en algunos países. La autoridad electoral también puede
desarrollar un registro provisional para los jóvenes que alcanzarán la edad
para votar en el período siguiente de uno o dos años; una vez que alcanzan la
edad se transfieren automáticamente a la lista general de electores.
Los miembros
de comunidades étnicas
Los miembros de comunidades étnicas pueden enfrentar en
el lenguaje una barrera significativa para participar en las elecciones.
Asimismo, pueden tener muy poco o ningún conocimiento sobre los procesos
democráticos y su derecho a ser registrados y votar. Para enfrentar ese tipo de
problemas, la autoridad electoral puede poner a disposición la información en
diferentes lenguas. El dialogo con los líderes de las comunidades puede ayudar
a identificar estrategias adecuadas para involucrar a las comunidades étnicas
en el proceso electoral.
Las personas
de bajos recursos y sin vivienda
Los miembros de la sociedad que cuentan con bajos
recursos tienen una menor probabilidad para registrarse y participar
en la vida política. Algunas veces entre las reglas del registro se
requiere que los electores tengan una dirección; las personas que no cuentan
con domicilio prácticamente quedan descartadas del registro. Una solución puede
ser permitir que estas personas utilicen la dirección de algún refugio para
personas sin vivienda en la comunidad. En una ciudad con más de un distrito
electoral, las personas sin casa pueden tener direcciones asignadas en los
refugios de toda la ciudad; como resultado las personas se registrarán en una
proporción aproximadamente igual en cada distrito electoral, equilibrando así
los efectos del registro de este grupo de electores.
Las mujeres
Algunas sociedades aún mantienen barreras sociales y
culturales, sino es que legales, para la participación política de la mujer.
Una campaña de registro dirigida a las mujeres tratará de darles acceso a
materiales de educación electoral que promueven su registro y voto; los
materiales pueden ser puestos a su disposición en locales donde sea más
probable que los vean. Varias autoridades electorales trabajan con
organizaciones de mujeres para transmitir efectivamente el mensaje.
Los
electores en el extranjero
Es cada vez mayor el número de personas que viajan en
busca de empleo, lo que en muchos casos los lleva al extranjero. Algunas
personas dejan a sus familias por períodos largos de tiempo mientras trabajan
en el extranjero. A pesar de su ausencia mantienen vínculos cercanos con su
país y se identifican con él. Los esfuerzos dirigidos al registro de este tipo
de personas pueden incluir visitas especiales por parte de la autoridad
electoral a las jurisdicciones extranjeras para registrar a los electores, o
llevar a cabo campañas de información que los orienten sobre su derecho a registrarse
y votar, y sobre cómo hacerlo.
Los electores urbanos de alta movilidad
En un
gran número de centros urbanos de las democracias económicamente avanzadas,
hasta el 20 por ciento de las personas cambian de domicilio en menos de un año.
En un país con una lista permanente, la autoridad electoral debe realizar un
considerable esfuerzo para dar seguimiento a tales cambios durante el periodo
que media entre elecciones. A medida que se aproxima una elección, muchos de
estos electores (que suelen ser predominantemente jóvenes) pueden estar
registrados de manera inexacta. Una campaña de registro centrada en este grupo
de electores puede completarse con visitas a domicilio.
Métodos para el registro de electores y participación
Por
lo general, enlistarse en el registro electoral es un requisito para votar. Los
ciudadanos deben estar registrados para poder expresar sus puntos de vista en
los procesos democráticos. Las autoridades electorales suelen conducir campañas
orientadas al registro de los grupos de población con bajas probabilidades de
participar en las elecciones, tales como los jóvenes, las mujeres, las personas
de bajos recursos y las minorías étnicas. Esta práctica plantea una
interrogante: ¿la autoridad electoral es responsable de asegurar que la
participación electoral sea alta o de minimizar las diferencias entre las tasas
de participación de los diferentes grupos de la población? o bien ¿debería ser
responsabilidad de los activistas de los partidos políticos promover el voto el
día de las elecciones?
Los
administradores electorales tienen distintos puntos de vista sobre este tema.
Para algunos, asegurar una alta participación es una sus principales
responsabilidades. De lo anterior se deriva el imperativo de promover que se
incluyan tantas personas como sea posible en la lista de electores y que éstas
sean ampliamente representativas de la población en su conjunto. Es muy
probable que los administradores electorales que tienen este punto de vista
lleven a cabo iniciativas de registro electoral orientadas a ciertos grupos y
desarrollen programas de educación al votante con la intención de incrementar
la conciencia y participación política de todos los miembros de la comunidad.
Un punto de vista opuesto es que los administradores
electorales deben brindar a todos la oportunidad de participar pero sin
presionar a nadie para que tome esa oportunidad. En otras palabras, el papel de
la autoridad electoral consiste en, simplemente, ofrecer igualdad de oportunidades a
todos los electores, dirigir sus mensajes a todo el público y asegurar que el
sistema sea accesible para todos. Los promotores de esta perspectiva
frecuentemente hacen notar que los administradores electorales son actores no
partidistas y que deben ser percibidos como imparciales. Es posible que una
campaña de registro dirigida a ciertos grupos, o un esfuerzo para incrementar
la participación de algún tipo de personas pero no de todos los electores,
puede tener el efecto de favorecer a algún partido más que a otros. De ser el
caso, cualquier iniciativa de este tipo pone en peligro la independencia
política de la autoridad electoral.
Este es un tema polémico y no hay una respuesta correcta
para todos los administradores electorales en distintas circunstancias. Siempre
que sea posible, es útil codificar los principios bajo los cuales debe operar
una autoridad electoral un cambio en su liderazgo no derive en un cambio
dramático de sus actividades.
Consideraciones presupuestales
Por
lo general el registro electoral es la parte más costosa en la conducción de
una elección, al menos para los administradores electorales. Es claro que los
partidos y candidatos pueden gastar grandes sumas en sus campañas pero
generalmente obtienen estos recursos de forma privada. En algunos países, los
partidos reciben fondos públicos para cubrir alguna parte o todos los gastos
relativos a su operación y campañas. Sin embargo, el registro electoral
frecuentemente representa el componente más costoso de la administración
electoral.
El
registro es muy costoso porque involucra una gran cantidad de
responsabilidades. Se debe actualizar la información de cada uno de los
electores de una población que puede comprender desde algunas decenas de miles
hasta cientos de millones de personas –una tarea de grandes proporciones.
Además, el registro debe ser integral e inclusivo y esta es la base esencial
del papel que juega un registro de electores efectivo para conferir legitimidad
al proceso electoral. Aún más, el registro electoral por lo general tiene lugar en medio de la atmósfera acalorada de la
campaña electoral cuando la vigilancia
del proceso es muy estrecha y la importancia de los errores se tiende a
magnificar. En una jurisdicción con una lista de electores periódica, los
costos del registro se sitúan dentro de un período relativamente corto y no a
lo largo de todo el ciclo electoral, como sucede en jurisdicciones que utilizan
los sistemas de lista permanente o registro civil. Los costos que involucra la
generación de una lista periódica pueden ser el mayor componente del
presupuesto de todo el proceso electoral, pero estos pueden parecer menores al
compararlos con los costos para mantener una lista permanente. En breve,
independientemente de que se utilice el sistema de lista periódica o
permanente, los costos del registro electoral representan un porcentaje considerable del presupuesto del que dispone
la autoridad electoral. Con un registro civil, los costos también son muy altos
(quizá mucho más altos que las otras dos formas de registro) pero estos no los
absorbe directamente la autoridad electoral.
La
fuerte concentración de gastos en períodos muy breves que implica el uso de
un sistema de lista periódica es un
factor que se tiene que considerar al momento de decidir qué tipo de registro
electoral se llevará a cabo. Otros factores que se tienen que considerar son la capacidad para utilizar sistemas
automatizados de registro electoral y la posibilidad de compartir información
entre diferentes dependencias de gobierno y la autoridad electoral. La lista
permanente depende de acuerdos para compartir información que permiten a la
autoridad electoral conocer los cambios de la información personal reportada
por los ciudadanos a otras dependencias de gobierno, tales como la oficina de
correos, la de impuestos o la que expide las licencias de conducir. Utilizar
esta información para actualizar la lista de electores ayuda a hacer el proceso
mucho más efectivo en términos de costo-efectividad.
La determinación de los costos
Al desarrollar una lista de electores integral e inclusiva,
surgen interrogantes que pueden influir en afectar los costos. Por ejemplo,
¿cuántos centros de registro deben establecerse y cuántos trabajadores deben
capacitarse para trabajar en ellos? ¿son necesarias las cédulas de identidad
para votar o la mayoría de los ciudadanos ya llevan consigo suficientes
documentos de identificación personal como para hacer superfluas las cédulas?,
si se utilizan cédulas de identidad ¿deben incluir fotografía, huellas
digitales o alguna otra característica de seguridad?, en caso de plastificar
las cédulas ¿es necesario el uso de plastificado en frío para eliminar la
necesidad de electricidad?, ¿existen otros recursos de información para que los
electores puedan ayudar a actualizar las listas, especialmente la información
de los electores en zonas urbanas con gran movilidad?
Otro tema es el relativo a la distribución de los gastos. ¿Se debe concentrar en los períodos entre
elecciones, en los años de las elecciones, o distribuirse de igual forma a lo
largo del ciclo electoral?
Las respuestas a estas y otras interrogantes tienen
implicaciones importantes sobre el costo total del proceso de registro.
Los costos de la automatización
Es probable que los costos involucrados en la
automatización del sistema de registro electoral sean sustanciales. En primer
lugar, construir un sistema automatizado requiere inversiones iniciales en
equipo y programas de cómputo, así como en capacitación para el personal.
Posteriormente, se encuentran los costos de funcionamiento y mantenimiento del
sistema. El mantenimiento en sí mismo puede ser el costo más oneroso si se
considera la actualización del equipo con los programas de cómputo, novedades y
mejoras que se encuentran disponibles en el mercado. Esto a su vez implica un
costo de capacitación de los operadores y técnicos para mantenerlos
actualizados, así como el costo de uso de la tecnología entre o durante los
eventos electorales.
Finalmente, si la funcionalidad administrativa –es
decir, la estructura para operar el sistema general del registro electoral- se
construye sobre la base de un sistema de cómputo, se necesitan planes de
contingencia en casos de fallas del sistema. Los planes pueden necesitar
generadores de energía, redes alternativas u otros sistemas de respaldo, así
como la contratación de un servicio de soporte técnico durante las 24 horas del
día.
Presupuestar
los costos del registro
Es difícil ofrecer un análisis comparado internacional
sobre los costos de producción entre los sistemas de listas periódicas y los de listas
permanentes, pues la presentación del presupuesto puede variar de un país a
otro, así como los tipos de gastos que se incluyen bajo el rubro de registro
electoral. Puede ser más útil tratar el tema del registro electoral como un
proceso que involucra un número de componentes identificados y desarrollar un presupuesto que se centre en
alcanzar sus metas utilizando la estructura ya establecida.
Los costos del registro pueden incrementarse fácilmente
y consumir una proporción creciente del presupuesto de la elección. Gran parte
de los gastos se pueden destinar a los centros de registro locales, pero son
cubiertos por la autoridad electoral
central. Los gastos esenciales incluyen:
- renta de oficina
- equipo de oficina
- papelería
- reclutamiento de personal
- capacitación de personal
- salarios y gastos del personal
(especialmente en viajes)
- materiales de registro (por ejemplo,
formatos de solicitud, cédulas de registro, gafetes de identificación para el
personal)
- producción de las cédulas de identidad para
votar (puede incluir fotógrafos, rollos fotográficos, cámaras, micas para
plastificar)
- aparatos de comunicación (teléfono, fax,
servicio postal)
La autoridad electoral central puede controlar los
costos del registro estableciendo algunos techos en el gasto de los salarios,
horas de trabajo y materiales. Se pueden poner restricciones para el tamaño y
calidad del espacio de las oficinas así como para el equipo que se rente o
compre para su operación. Se pueden establecer algunas reglas que especifiquen
qué tipo de artículos se pueden comprar.
Al mismo tiempo, la autoridad electoral necesita cierta
flexibilidad en el presupuesto para el registro electoral, para poder hacer
frente a gastos imprevistos. Por ejemplo, en una jurisdicción que cuenta con
lista permanente, se puede advertir
durante el periodo de revisión que la lista contiene información incorrecta
para más electores de lo que se esperaba. Así, puede ser necesario tomar
ciertas medidas, como la contratación de
personal o la renta de equipo extra y la negociación para la contratación de
más servicios, que se pueden traducir en un incremento de los costos estimados.
En tanto que los esfuerzos del registro son de suma importancia para asegurar
la legitimidad de la elección, los costos extra deben gestionarse en un periodo
corto de tiempo. Realizar la planeación tomando en cuenta las experiencias
anteriores puede minimizar el impacto de este tipo de eventos difíciles de
anticipar.
Factores que
contribuyen a elevar los costos
A continuación se
enlistan algunos factores que tienden a incrementar los costos de una
iniciativa de registro:
- Uso de
cédulas de identidad para votar, especialmente las que incluyen fotografía.
(estas cédulas se utilizan particularmente en jurisdicciones con una lista
permanente de electores) Aunque las cédulas tienden a ser costosas, esto se
puede justificar pues al mejorar la identificación de los electores la calidad
del proceso es mayor. Las medidas de seguridad se pueden seleccionar por su
capacidad para mejorar significativamente la integridad de las cédulas de
identidad para votar y de la lista de
electores. Algunas técnicas agresivas de venta pueden convencer a las
autoridades electorales de añadir medidas de seguridad que ofrecen beneficios
muy pequeños. Cada medida de seguridad incrementa el costo de las cédulas.
- Baja
densidad poblacional. Este es un factor que está más allá del
control de la autoridad electoral, una población dispersa puede requerir un
gran número de personas para realizar las visitas a domicilio, de divisiones
distritales y de centros de registro. Un principio básico del registro
electoral es que el costo para los electores no sea prohibitivo, lo cual
incluye los costos para transportarse o la posible pérdida de parte de su
salario por el tiempo laboral requerido para realizar el registro. Así, la
autoridad electoral tiene el deber de hacer ligera esta carga sobre los
electores, aún cuando esto signifique establecer un número relativamente grande
de centros de registro o el uso de unidades móviles de registro. Este principio
se debe observar independientemente de que la responsabilidad del registro
descansa en el individuo o en el Estado.
- Periodos
largos de registro. Entre más largo es el periodo de registro llega a ser
más costoso. El costo puede controlarse estableciendo periodos relativamente
cortos de registro y un mayor número de centros de registro y personal.
- Uso de
materiales no convencionales. Si los materiales utilizados en un registro
no son consistentes con los estándares establecidos, el costo de producción se
puede incrementar. Por ejemplo, al producir cédulas de identidad para votar es
importante escoger un tamaño y tipo de cédula compatible con el equipo de
plastificado que se utilizará. Una manera de evitar incompatibilidades es
empezar por conseguir cotizaciones de paquetes completos –es decir, todos los
componentes de la producción de cédulas, incluyendo el almacenamiento, las
fotografías y el plastificado.
Ahorro y
eficiencia
Hay varias formas para promover mayor eficiencia y
ahorro de costos en la puesta en marcha de un registro electoral, como los
siguientes:
- No
reinventar la rueda. Se ha aprendido mucho sobre registro
electoral en varias democracias. Se puede tomar en cuenta la experiencia y
adaptar algunos modelos que ya han probado ser exitosos en otros lugares
- Uso de bases
de datos existentes. Si es posible, hay que incorporar
información disponible de las bases de datos ya existentes, tales como los
archivos de impuestos.
- Combinar
actividades para incrementar la eficiencia. Al contactar a los
electores para orientarles sobre la actualización de su información se puede
aprovechar la oportunidad para brindarles información electoral (por ejemplo,
la ubicación de la mesa de votación).
- Fomentar un
proceso sostenible. Al diseñar un proceso de registro, se pueden
incorporar medidas para utilizar la información en posteriores ocasiones o
en otro lugar.
- Utilizar un
sistema integrado de compilación y almacenamiento de información. El sistema
de información creado para un componente del registro electoral puede ser útil
para otro. Por ejemplo, recolectar información para crear la lista de electores
también puede ser útil para la demarcación de los distritos electorales.
- Compartir la
información siempre que sea posible. Esto puede evitar la duplicación de
esfuerzos o tareas en los diferentes niveles de gobierno o administración.
Algunas jurisdicciones recogen la misma información a nivel nacional y regional
(Estados o provincias), lo cual puede crear ineficiencias difíciles de
justificar.
Aspectos administrativos específicos
Esta
sección aborda las funciones administrativas que se necesitan desarrollar en
todos los sistemas de registro, los que utilizan lista periódica, registro permanente o registro civil. Destaca
la importancia de la planeación previa para enfrentar los retos que surgen en
el desarrollo de un sistema de registro y advierte algunas dificultades
inherentes para responder a estos retos. Entre los temas abordados en esta sección están los siguientes:
- Planeación. El esquema de planeación debe adaptarse a las
condiciones y circunstancias locales. La lista periódica requiere mayores
esfuerzos dentro de un periodo de tiempo corto y previo al evento electoral,
pero su infraestructura administrativa puede ser modesta en los periodos que median
entre las elecciones. La lista permanente debe planearse para facilitar el uso de la información
levantada en el registro inicial. La autoridad encargada del registro civil
puede conseguir la información directamente o supervisar su recolección por otras dependencias de
gobierno.
-
Marco legal y administrativo. El marco legal establece directrices sobre
los requisitos para votar y sobre cómo conducir el proceso de registro. Tanto
la autoridad electoral central como las oficinas locales juegan un papel en la
gestión de estas actividades, que tienen que ver con el manejo de personal,
infraestructura y materiales de oficinas.·
-
Logística. El registro electoral implica recopilar, verificar,
capturar y almacenar un gran volumen de información, frecuentemente en periodos
limitados de tiempo. La lista periódica requiere contratar a un gran número de
personas durante periodos cortos de tiempo. En el registro permanente, los
esfuerzos se orientan a mantener la información electoral actualizada. En el
registro civil, los datos deben recopilarse directamente o transferirse desde
otras dependencias de gobierno que tienen información de los ciudadanos
-
Recopilación de información para el registro. Es recomendable que la autoridad electoral
determine qué información se necesita y prepare un plan de acción para
obtenerla. Para la lista periódica, la información se recopila poco antes o
durante la campaña electoral. Para el registro permanente, los cambios a la
información electoral se incorporan regularmente al actualizar la lista. Una
regla de oro es mantener procedimientos simples y tomar medidas de seguridad
razonables.
-
Adquisición. Debido a la gran cantidad de materiales utilizados
en el registro electoral, las políticas y prácticas de adquisición pueden
beneficiarse de los descuentos por comprar en grandes cantidades. Se puede
ahorrar significativamente si algunas de las funciones del registro se
centralizan para permitir las compras por mayoreo. El quipo que se necesita por
un período corto de tiempo puede rentarse.
-
Infraestructura operacional. El tipo de sistema de registro determina la
infraestructura operacional. En un sistema de lista periódica, la oficina de
registro necesita establecerse por un periodo corto de tiempo. En un sistema de
lista permanente, el principal reto es vincular la información procedente de
distintas fuentes. Educación al votante. Todos
los sistemas de registro electoral requieren algún programa de educación
cívica. En algunos casos la autoridad electoral simplemente comunica a las
personas elegibles que deben registrarse para poder votar. En otros países,
particularmente en donde el registro ha sido bajo, la autoridad electoral y/o
los medios de comunicación y grupos
de la sociedad civil deben tratar de
convencer al público de lo importante que es registrarse y votar.
-
Selección y capacitación de personal. El registro electoral tiende a ser un proceso
de trabajo intensivo. La lista periódica involucra fuertes concentraciones de actividad y empleo en
ciertos periodos de tiempo. Otros métodos distribuyen la actividad del registro
a lo largo del tiempo y se necesita más personal para trabajar a largo plazo. En todo caso, la
autoridad electoral debe contratar y entrenar a un gran número de trabajadores.
-
Puesta en marcha. El registro electoral no deja mucho margen a
errores administrativos. La autoridad electoral debe prever cómo enfrentar
estos problemas. Se debe contar con previsiones para el manejo de
contingencias.
-
Compilación de la información del registro. Para
integrar la información del registro, la autoridad electoral puede
realizar visitas a domicilio, establecer centros de registro (permanentes o
móviles), permitir el registro por correo o en línea o establecer acuerdos de
intercambio de información con otras dependencias de gobierno. La autoridad
electoral debe recopilar la información necesaria para identificar a los
electores que cumplen con los requisitos para votar y verificar la lista de
electores.
-
Almacenamiento de la información del
registro. Para asegurar y almacenar la información
del registro electoral se puede optar por medios informáticos y no
informáticos. El sistema no informático debe ser capaz de manejar el gran
volumen de papel que debe archivarse. El sistema informático ofrece ciertas
ventajas, pero aún así es muy frecuente que la documentación original tenga que
almacene, ya sea en papel o como archivos escaneados electrónicamente.
-
Producción de la lista preliminar de
electores. Después de la recolección de
información, la autoridad electoral produce una lista preliminar de electores.
Es muy común que esta lista se les de a los partidos políticos y a los
candidatos para que contacten a los electores. Por su parte, los electores
puede verificar la precisión de la información de su registro tal y como
aparece en la lista.
-
Método de producción. Producir la lista de electores es un proceso
que pasa por varias etapas y los problemas que ocurran en cualquier de ellas
pueden perjudicar todo el proceso. La lista puede producirse local o
centralmente. En todo caso deben existir las facilidades para asegurar la
transmisión de información entre las oficinas centrales y las locales.
-
Mantenimiento de la lista de electores. Una lista permanente debe actualizarse
regularmente después de su creación. Debido a las altas tasas de movilidad en
algunas sociedades, la autoridad electoral puede enfrentar dificultades para
dar seguimiento a los cambios de domicilio. Si los electores no tienen la
obligación legal de notificar a la autoridad electoral los cambios de
domicilio, la lista de electores puede perder actualidad muy rápido.
-
Estrategias de promoción. La autoridad electoral adopta estrategias de
comunicación apropiada para hacer pública la lista preliminar de electores, una
vez que está lista para ser revisada por las partes interesadas. Algunas
estrategias de promoción incluyen el pago de promociónales, anuncios de
servicio público, envío de cartas por correo a los electores registrados o su
colocación en espacios públicos. Las estrategias no deben permitir el mal uso
de la lista.
-
Recepción de los cambios a la lista
preliminar. Una vez que la lista preliminar
de electores ha sido compilada y se ha hecho del dominio público, se abre un
periodo de revisión y rectificación. Los electores calificados pueden no estar
incluidos en la lista o presentar algún error en su información; algunos
nombres tienen que suprimirse. La autoridad electoral debe contar con
procedimientos para atender quejas e impugnaciones.
-
Producción final de la lista de electores. Después de que se han efectuado todas las
revisiones necesarias, se produce la lista final de electores. Esta es la lista
que será utilizada el día de las elecciones. Puede ser producida central o
localmente, dependiendo de las circunstancias o limitaciones de tiempo que se
tengan.
-
Distribución de la lista final de electores. Cada mesa de votación debe tener una copia de
la lista final de electores el día de las elecciones. Para la autoridad
electoral, la lista de electores confirma definitivamente la elegibilidad para
votar de cada persona enlistada. Los partidos políticos pueden utilizar la
lista final para verificar si los cambios que solicitaron a la lista preliminar
se realizaron.
-
Preparación para auditorias. La integridad general de la lista de
electores pueden ser cuestionada, por lo que los administradores electorales
deben estar preparados para defender las decisiones tomadas sobre la
elegibilidad de cualquier persona o grupo. Los administradores deben guardar la
documentación relacionada con las decisiones sobre la elegibilidad, dar seguimiento
a los cambios sobre la información electoral y establecer mecanismos de
apelación.
-
Fecha de cierre del registro. El objetivo de cualquier iniciativa de
registro electoral es desarrollar una lista de electores lo más integral,
actualizada y precisa que sea posible para el día de las elecciones. La fecha
de cierre del periodo para registrarse debe establecerse tomando en cuenta que
debe dejarse tiempo suficiente para las actividades subsecuentes, como la
revisión de la lista, la atención de quejas y la producción de la lista final.
-
Revisión de la lista para los electores que
optan por el voto anticipado. En
varias jurisdicciones, los electores calificados que no pueden ir a las mesas
de votación el día de la elección pueden votar en un centro de votación por
adelantado. Pueden requerirse ciertas provisiones para el registro si dichas
personas no aparecen en la lista de electores. Los nombres de las personas que
votan por adelantado se pueden suprimir de la lista de electores para asegurar
que no voten nuevamente el día de las elecciones.
-
Atención de apelaciones. Cuando se presenta una queja o impugnación y
el demandante no está satisfecho con la decisión de la autoridad electoral, se
debe contar con procedimientos para presentar una apelación. La presentación de
apelaciones no debe ser onerosa para los demandantes.
-
Registro y revisión el día de las elecciones.
Algunas jurisdicciones permiten
el registro el día de las elecciones. Si es el caso, debe haber criterios
claros para guiar a la autoridad electoral. Por ejemplo, puede ser necesario
integrar una lista de las personas que
se registraron el día de las elecciones, para una revisión posterior por parte
de los partidos políticos. Deben adoptarse salvaguardias en contra de un fraude
electoral.
Planeación
Es muy diferente la planeación requerida para cada uno
de los tres tipos de sistemas de registro electoral, pero el trabajo siempre
implica un conjunto de tareas detalladas, complejas y laboriosas, como las
siguientes:
- Planear dentro del contexto de un
determinado marco legal y administrativo.
- Identificar los retos logísticos que
enfrenta la autoridad electoral, así como las posibles soluciones a ellos.
- Planear el ejercicio inicial de recopilación
de información.
- Establecer una política de adquisición que
provea los materiales esenciales para la iniciativa de registro.
- Identificar y poner en marcha una
infraestructura de operaciones que tome en cuenta el contexto en el cual se
llevará a cabo el registro.
- Desarrollar y poner en marcha un programa de
información al votante que ayude a los electores a comprender el proceso de
registro y que los aliente a participar.
- Iniciar un programa de selección y
capacitación del personal que satisfaga
las necesidades del registro. Tener en cuenta que algunos sistemas requieren un
gran número de empleados permanentes, mientras que otros sistemas necesitan más
personal en ciertos periodos en los que se concentra la actividad del registro.
- Planear cómo poner en marcha la iniciativa
de registro.
- Desarrollar un plan de acción detallado en
el que se establezcan claramente los objetivos definidos para cada actividad y
los pasos para alcanzarlos. dichos objetivos.
- Iniciar el proceso de recopilación de la
información del registro. Esto puede basarse en centros de registro, visitas a
domicilio, acuerdos de intercambio de información con otras dependencias de
gobierno o una combinación de cualquiera de estos métodos, dependiendo de la
iniciativa de registro.
- Desarrollar los medios para asegurar el
almacenamiento de la información del registro. Las opciones de almacenamiento
incluyen: guardar los documentos originales en archivos legibles por máquinas
pero conservando los originales; convertir los archivos originales en archivos
electrónicos ya sea escaneándolos o transcribiéndolos; o almacenar
electrónicamente los archivos creados electrónicamente.
- La planeación implica la integración de una
lista preliminar de electores. Dar tiempo suficiente para que la lista
preliminar de electores se revise efectivamente durante la iniciativa de
registro.
- Producir y distribuir la lista final de
electores, después de realizar los cambios de la lista preliminar.
- Asegurar que existan registros auditables
que permitan el escrutinio cercano de los cambios en la lista de electores.
- Establecer una fecha límite para realizar el
registro y darla a conocer ampliamente.
- Asegurarse de que los nombres de las
personas que votan por anticipado se borren de la lista de electores que se utilizará
el día de la elección.
- Establecer un procedimiento de apelación
para cualquier persona que desee impugnar una decisión de la autoridad
electoral.
- Finalmente, considerar la posibilidad de que
las personas que llegan a las mesas de votación y descubren que no están en la
lista se puedan registrar el día de la
elección.
Cada sistema puede llevar a cabo todas estas tareas
de distintas formas.
Planeación
de una lista periódica
El sistema de lista periódica debe ser lo
suficientemente flexible en términos administrativos como para crear una nueva
lista en ocasión de cada evento electoral. La autoridad electoral debe planear
como contactar a cada elector calificado , verificar su identidad, añadir su
nombre en el registro, y en algunos casos, emitir su cédula de identificación
electoral. También debe contemplar un tiempo para la impresión de la lista
preliminar de electores, para someterla a un proceso de inspección pública y
para atender las objeciones que se puedan formular. La planeación debe tomar en
cuenta el tamaño y densidad de la población, las necesidades de personal y
materiales, el presupuesto disponible y las fechas para completar todas las
tareas.
Una ventaja de la lista periódica es que no
necesariamente requiere una estructura administrativa permanente, al contrario
de los sistemas que tienen lista permanente o registro civil. En tanto que la
lista periódica no se actualiza de forma permanente, la estructura
administrativa puede ser relativamente modesta durante el plazo que media entre
elecciones. Sin embargo, cuando se está desarrollando la lista, la autoridad
electoral debe ser capaz de conformar una gran estructura administrativa con
personal debidamente capacitado. Esto requiere preparar por adelantado todos
los elementos involucrados, incluyendo el programa y los manuales de
capacitación, la infraestructura inmobiliaria y las categorías y
responsabilidades de los puestos laborales.
Planeación
de una lista permanente
El proceso de planeación es diferente para el sistema
que utiliza la lista permanente de electores. La autoridad electoral debe
distinguir entre las tareas involucradas en la recopilación de la información inicial y las requeridas para
mantener actualizada la lista, lo cual implica que se añadan los electores que llegan a cubrir los
requisitos de elegibilidad, se remuevan los que pierden dicha elegibilidad y se
actualice la información correspondiente a los cambios de domicilio.
En un sistema de lista permanente, gran parte de la
información que se consigue en el registro inicial es reutilizada. Esto hace
que sea muy importante considerar desde el inicio cómo se debe recopilar y
almacenar la información para que después sea sencillo actualizarla. La lista
puede organizarse con base en los individuos (de movilización creciente) o de
los domicilios (altamente estáticos). La mayoría de los administradores han
encontrado que la organización geográfica basada en el domicilio hace más fácil
el proceso de actualización de una lista permanente.
Planeación
del Registro Civil
Algunos países recaban información específicamente para
el registro civil. Es decir, la autoridad responsable recopila directamente la
información y la utiliza para desarrollar la base de datos del registro civil.
En otros países, la autoridad integra la información recopilada por otras
dependencias de gobierno. En este caso, la autoridad se concentra más en
supervisar la integridad de la información que proveen diferentes dependencias
de gobierno, que en conseguirla directamente.
Para escoger entre las dos formas de llevar a cabo el
proceso, el registro civil podría avaluar primero la calidad de la información
que puede obtener de otras dependencias, utilizando los tres criterios de
desempeño, actualidad, precisión e integridad. Esta evaluación indicará si hay
que hacer grandes cambios a la forma en que se recopila la información y cómo
podrían enfrentarse los retos para realizar tales cambios.
Marco legal y administrativo
Marco legal
Por lo general, la estructura legal que rige el proceso electoral contiene los principios para el registro electoral. Las disposiciones legales pueden estar fundados en la constitución, en la ley electoral o en una legislación específica del registro electoral. Normalmente, los principios se establecen antes de iniciar el registro, preferentemente con la participación de las personas involucradas en su ejecución.
Los programas de educación electoral explican los principios de la elegibilidad para votar. Hay otros principios concernientes a la administración del proceso de registro. Por ejemplo, se puede requerir la notificación por adelantado de fechas, horas y ubicación para realizar el registro, o se puede especificar qué personal u oficiales estarán involucrados en los esfuerzos del registro y cómo se identificarán.
Estructura administrativa – niveles de organización
Hay dos niveles de organización involucrados en la estructura administrativa para el diseño y la puesta en marcha de los procedimientos del registro electoral en forma eficiente. El primero es la autoridad central electoral, la cual puede ser una organización nacional o (particularmente en sistemas federales) una combinación entre oficinas nacionales y regionales o locales. Normalmente, la autoridad central es una dependencia permanente del gobierno o una comisión amplia que asume el conjunto de responsabilidades del proceso electoral.
La autoridad electoral central diseña el sistema de registro electoral, esto incluye desde la política y los procedimientos, hasta el equipo y los programas de cómputo. Asimismo, diseña los manuales de capacitación y supervisa que la puesta en marcha de cada aspecto del sistema se realice de manera profesional. Cuando la administración está a cargo de una comisión electoral, ésta se encarga de supervisar y asegurar que el sistema en ejecución esté funcionando bajo los estándares establecidos, con uniformidad e imparcialidad.
El segundo nivel de organización es local. Debido a que las actividades de registro pueden estar altamente descentralizadas, debe desarrollarse una buena infraestructura a cargo de los asuntos locales. Particularmente en los sistemas que utilizan la lista periódica, casi todas las tareas de registro local son desempeñadas por personal que sólo tendrá contacto esporádico con el organismo electoral Por lo general, la mayor parte del personal tiene poca o nula experiencia relacionada con la administración electoral o con el registro electoral. Esto subraya la necesidad de contar con personal capacitado para supervisar la puesta en marcha del sistema, que apruebe y examine el protocolo que proveerá el soporte necesario. Sin embargo, en algunas jurisdicciones el personal local puede contar con empleados permanentes del gobierno o la administración central que hayan sido designados para llevar a cabo ciertas obligaciones del registro.
Además del nivel central y del local, frecuentemente hay un componente regional que tiene la responsabilidad de asegurar la puesta en marcha de forma uniforme en cada localidad y de coordinar la comunicación y envío de información a la autoridad central electoral.
La importancia de una planeación anticipada
La autoridad electoral o del registro puede llevar a cabo sus responsabilidades efectivamente sólo si cuenta con los recursos materiales, financieros y humanos necesarios. El presupuesto se planea por adelantado por parte de los directivos de la administración, en términos ideales esto se hace sin interferencias políticas. El personal responsable del registro debe ser percibido como profesional y competente. Si no es así, la legitimidad de todo el proceso del registro electoral puede verse comprometida.
Administrar un registro electoral implica:
-
Administración de persona
-
Establecimiento de la infraestructura mobiliaria
-
Adquisición de materiales
Administración de personal
El personal del registro debe estar bien capacitado y ser honesto e imparcial. Deben percibirse como personas libres de motivaciones políticas y no sujetas de influencias externas en el desempeño de sus obligaciones. Si los funcionarios civiles o los empleados de gobierno llegan a ser oficiales de registro, la autoridad electoral debe evaluar si estos podrían intimidar a los electores o si han estado involucrados en casos de este tipo en el pasado.
Por lo general un oficial de registro regional es designado para ser el contacto entre la administración central electoral y la organización local. Los puestos que ocupan estos oficiales tienen diferentes denominaciones entre los países y jurisdicciones; aquí utilizaremos el nombre de “director regional del registro”. Generalmente, este individuo es responsable del conjunto de actividades de la puesta en marcha de la iniciativa de registro electoral en el territorio bajo su jurisdicción. El director regional del registro supervisa directa o indirectamente al personal que desempeña funciones importantes.
Por lo general, el sistema de lista periódica requiere las siguientes funciones:
-
El asistente de dirección o supervisor de registro trabaja directamente con el director regional del registro supervisando todo el proceso y en ciertas situaciones está autorizado para actuar en nombre del director.
-
Si se lleva a cabo un sistema de registro a domicilio, se puede contar con un supervisor que capacite a los entrevistadores o empleados del registro y que inspeccione su trabajo. En las jurisdicciones pequeñas, el director regional del registro puede proveer la supervisión local necesaria. (Se recomienda limitar las posiciones o estratificaciones administrativas sin que esto le reste efectividad al trabajo).
-
El entrevistador u oficial del centro de registro, es responsable de obtener la información directamente de los electores o de una fuente responsable y aprobada para ello.
-
El papel del especialista en informática depende del grado de automatización que tenga el sistema de registro. En un sistema altamente automatizado, este puesto será de gran importancia en el proceso de registro. En un sistema que no esta automatizado, este puesto no es necesario.
-
Los capturistas de datos o personal de archivo retoman la información recién recopilada por los entrevistadores u oficiales encargados del registro y la capturan en la base de datos diseñada específicamente para la producción de la lista de electores. Si no se utilizan computadoras, el personal de archivo organiza la información en un sistema de almacenamiento.
La infraestructura mobiliaria
Por lo general el director regional del registro supervisa:
-
La instalación del equipo y los muebles para las oficinas del registro local.
-
La seguridad del equipo y el mobiliario.
-
El cierre de las oficinas locales una vez terminado el registro.
Para las tareas del director regional del registro es muy importante obtener directrices muy claras por parte de la autoridad central electoral. En algunos países es necesario adaptarse a las facilidades disponibles. Por ejemplo, es posible que no se establezcan oficinas equipadas en todo el país o en algunas localidades por los costos, la geografía o la carencia de equipo.
La adquisición de materiales
La mayoría, si no es que todos, los materiales de registro los produce la administración electoral central y los distribuye directamente a las oficinas locales. Las cuestiones que deben tomarse en cuenta en la distribución de los materiales de registro son, por un lado, la integridad de la transportación y las facilidades de almacenamiento y, por el otro, la precisión de los formatos y documentos. Se pueden establecer procedimientos claros para estos temas con suficiente anticipación al registro.
En el sistema de lista periódica, el registro tiene lugar dentro de un periodo relativamente corto de tiempo, frecuentemente poco antes de una la elección. Si el ejercicio del registro se lleva a cabo sin una buena administración pueden provocarse dudas acerca del proceso electoral en su conjunto. Varios elementos de la estructura administrativa pueden establecerse antes de que el registro empiece; así, es altamente recomendable dedicar tiempo y recursos a la construcción anticipada de la estructura, cuando la presión de trabajo es relativamente ligera. Varios administradores electorales no tienen suficientes recursos para la planeación; por el contrario, los controles de gasto tienden a estar muy relajados durante el periodo electoral, así como cuando se enfrentan crisis. Pero el manejo de crisis tiende a ser costoso. Distribuir mejor el presupuesto en el periodo entre las elecciones puede aliviar algunas presiones involucradas en la administración electoral. De hecho, la planeación cuidadosa de los gastos entre las elecciones puede significar una eficiencia sustancial y ahorros significativos.
En el sistema de lista permanente, el proceso de registro electoral puede ser discreto. Por ejemplo, la autoridad electoral puede utilizar personal para realizar visitas domiciliarias tan sólo por un tiempo limitado y para objetivos claramente definidos, y sólo establecer centros de registro durante el periodo de revisión que sigue a la publicación de la lista preliminar. Este tipo de sistema plantea más requerimientos sustanciales para el soporte administrativo permanente pero tiende a evitar la concentración de actividades en ciertos periodos, como los que enfrentan los sistemas que utilizan la lista periódica.
Logística
Un proceso de registro exitoso depende de una planeación adecuada y de
la capacidad para poner en marcha lo planeado de manera efectiva. La planeación
variará dependiendo del sistema de registro que se utilice: lista periódica, registro permanente o
registro civil.
Planeación logística – lista periódica
Los
sistemas que utilizan la lista periódica deben organizar la administración del
registro antes de un evento electoral para producir la lista de electores que
se utilizará en dicho evento.
Una
persona, o un puesto laboral, debe tener la responsabilidad en conjunto de la
planeación detallada y la puesta en marcha del ejercicio de registro electoral.
Por lo general, esta es la responsabilidad del oficial de registro. Algunos países tienen
comisiones independientes a nivel regional y local, paralelas a la estructura a
nivel nacional o central. En estos casos, es necesario definir claramente las
responsabilidades y establecer procedimientos de comunicación y reporte entre
ellas.
Al
trabajar dentro de la estructura legal y administrativa del país o de la unidad
sub-nacional, el oficial de registro debe especificar las tareas que deben
completarse cada día en el ejercicio del registro electoral. Por lo general, el
plan debe evaluar en forma realista lo siguiente:
- La
cantidad de información a recopilarse
- El
número de electores a registrar
- El
número de domicilios a visitar
- Los
requerimientos de personal para estas visitas
Asimismo,
se necesita estimar el tiempo requerido para procesar la información de cada
elector y (de ser el caso) el tiempo para la captura de los datos en algún tipo
de formato o archivo, ya sea por medios electrónicos como la computadora, o
llenándolos a mano o en máquina de escribir. Algunas veces la información se
reenvía a la administración electoral central. Otras veces, la información y
los archivos pueden retenerse a nivel local para la producción de la lista de
electores, en cuyo caso la autoridad electoral central no se involucra en la
preparación de la lista.
Es
conveniente que el oficial de registro cuente con suficientes recursos para
tomar medidas ante emergencias o imprevistos y poder completar el ejercicio del
registro a tiempo.
Por
lo general, las visitas a domicilio requieren un esquema detallado de las casas
que se visitarán por día, para cada entrevistador o pareja de entrevistadores.
Cuando se establecen centros de registro, se recomienda que los planes
identifiquen la ubicación de cada uno, así como las unidades móviles (si es el
caso) y su localización a lo largo del periodo de registro. La meta es asegurar
que los centros de registro estén completamente equipados cuando empiecen las
actividades. En la práctica, esto no siempre es posible. Sin embargo, entre más
se retrase la instalación de los centros, el proceso en general puede ser menos
eficiente.
Se
pueden fijar métodos de reclutamiento y procedimientos de capacitación para
cada categoría de trabajadores electorales. Es usual que todos los materiales
de capacitación estén preparados antes de que el registro comience. Se puede
requerir un plan de contingencia para capacitar a los trabajadores que no
pudieron asistir en los horarios establecidos a las sesiones de entrenamiento,
o para identificar y capacitar a las personas
que puedan reemplazarlos.
Se
debe poner mucha atención a la densidad de la población, los niveles de
alfabetización, el número de etnias que puede haber, el lenguaje, las
costumbres locales y la brecha entre la población urbana y la rural. Los planes
de trabajo se pueden ajustar en función de estos factores.
El
proceso de registro electoral debe dividirse en unidades geográficas
manejables. Por ejemplo, en caso de realizar visitas a domicilio lo normal es
que las unidades administrativas se compongan de aproximadamente 250 a 500 electores. Además,
cada unidad se tiene que analizar en términos de las distancias involucradas,
los limites de las localidades, el número de casas y algunos otros factores
similares. Si hay suficiente tiempo para realizar las visitas a domicilio, las
unidades administrativas pueden ser mayores. Puede haber una significativa
ineficiencia si las visitas a domicilio se llevan a cabo sin el establecimiento
de unidades geográficas específicas.
La
metodología para la recolección de información electoral normalmente se
configura con anticipación al registro. Asimismo, se identifican los
procedimientos para contactar a los electores que no se encuentren en su
domicilio el día de la visita, o para el manejo de otro tipo de contingencias.
Es
conveniente establecer los niveles de autoridad claramente, a la par de las
funciones involucradas al delegar autoridad.
Tambíen es recomendable establecer procedimientos paso por paso para
cada componente esencial del ejercicio de registro.
Se
debe desarrollar una política de comunicación para todos los miembros de la
administración electoral, tanto para los empleados permanentes como para los
temporales. Por lo general, la política de comunicación especifica cómo se
mantendrán en contacto los oficiales del registro con la administración
electoral central durante el periodo de registro, quién es el contacto para
resolver dudas, y cómo y a quién se debe entregar la actualización del
ejercicio del registro.
Se
puede establecer un horario de trabajo, así como las tasas salariales para las
diferentes categorías de trabajos y métodos de pago para todos los
trabajadores. Se recomiendo que todos los empleados reciban información sobre
su retribución antes de empezar su trabajo.
Es
conveniente que cuando se utiliza un sistema de visitas a domicilio se especifiquen
los pasos para dar por finalizado el empleo al termino del proyecto. Los sistemas que
utilizan centros de registro deben especificar los pasos para desmontarlos una
vez que hayan concluido su actividad.
Planeación logística – registro permanente
Los
primeros pasos para preparar la lista permanente de electores son similares a
los que se realizan para compilar la lista periódica. La diferencia radica en
que después del registro inicial, la información que se consigue se utiliza
como columna vertebral de la lista permanente y los esfuerzos subsecuentes se
centran en verificar la precisión de la información y actualizar regularmente
la lista. El tipo de información que se obtenga y la forma en que se
recopile puede hacer fácil el
mantenimiento de la lista. Por ejemplo, es común encontrar más de una persona
con el mismo nombre; se necesitan identificadores únicos (como la fecha de
nacimiento o el número de identificación ciudadana) para distinguir a cada
elector.
Por
el contrario, la lista periódica se desarrolla para un solo evento electoral.
En algunas ocasiones utiliza la información de listas pasadas pero no hay un
sistema de lista permanente de electores, como el del registro permanente.
Reducción de las necesidades
de los centros de registro
Después
del registro inicial de la lista permanente, la autoridad electoral puede
desmantelar la mayoría de los centros de registro y dejar abierto un pequeño
número de ellos para la gente que necesite registrarse o actualizar su
información. A pesar de tener centros de registro en un número limitado, por lo
general representan un significativo componente del presupuesto del sistema de
lista permanente. El costo puede reducirse utilizando métodos electrónicos para
el mantenimiento de la lista, que pueden hacer uso de una gran variedad de
recursos de información –esta forma de recolectar la información para el
registro electoral se parece a la del registro civil.
Por
lo general hay un centro de registro para cada distrito o poblado. Cuando se
convoca a una elección, la autoridad electoral puede incrementar el número de
centros o configurar unidades móviles para visitar áreas donde las tasas de
registro hayan sido bajas en las experiencias pasadas. La autoridad electoral
puede desarrollar medidas para validar el desempeño (en cuanto a precisión,
actualidad e integridad) e intentar mejorarlo sistemáticamente.
La actualización a tiempo es
indispensable
La
lista de electores permanente puede desactualizarse. Los criterios de desempeño
–como el de actualidad- pueden ayudar a identificar las deficiencias e indicar
cómo lograr mejorías.
Por
ejemplo, en cierta jurisdicción la fecha límite para presentar los cambios de
información electoral es en otoño y la lista preliminar de electores se pública
a finales de noviembre de cada año. Hay un tiempo permitido para presentar las
objeciones o demandas y la lista final se pública aproximadamente 4 meses
después, el 15 de febrero. Dicha lista tiene vigencia del 16 de febrero al 15
de febrero del siguiente año, o 16 meses después de la fecha límite para
presentar los cambios de información. Si en este periodo algunos electores se
cambian a otro distrito electoral, no pueden votar en el nuevo distrito –este
es un caso clásico de privación de derecho al voto. Dicha jurisdicción tiene
que introducir cambios para permitir la actualización de la lista con mayor
frecuencia.
Aunque
la jurisdicción anteriormente referida esté oficialmente clasificada dentro del
sistema de lista permanente, se hacen cortes anuales en los que se actualiza la
información del electorado y se define la elegibilidad de los electores con la
información de la fecha de corte, pero no se actualiza permanentemente a lo
largo del año. Este es un ejemplo híbrido entre los sistemas de lista periódica
y permanente. Otras jurisdicciones con lista permanente la actualizan de forma
más frecuente; pueden conducir actividades de intercambio de información con
otras dependencias de gobierno cada mes o hacer actualizaciones diarias al
integrar la información proporcionada directamente por los electores.
A lo largo de Estados Unidos, la fecha límite de
registro es 30 días antes de la elección y la mayoría de los estados producen la lista de electores con no más de
dos semanas de anticipación al día de la elección.
Planeación logística – Registro Civil
El
primer paso para desarrollar el registro civil es evaluar la calidad de la
información disponible en diferentes dependencias de gobierno. En algunos
casos, las fuentes de recursos existentes son completamente apropiadas para los
objetivos del registro y el esfuerzo debe concentrarse en transferir la
información adecuada a la autoridad electoral.
El papel del gobierno local
Por
lo general, los gobiernos locales son responsables del mantenimiento del
registro civil, que comienza con el registro de los nacimientos. Cuando este
tipo de información básica no está disponible, el gobierno debe organizar una campaña
para recopilar la información del registro civil. Esto es muy similar al
registro inicial llevado a cabo con el propósito de recopilar la información
tanto para la lista permanente como la periódica.
En
contraste con la lista periódica, tanto con el registro civil como con la lista
permanente la información inicial que se recopila sirve como columna vertebral
de la lista (como se mencionó anteriormente), y el trabajo subsecuente es
verificar la precisión de los datos y actualizar regularmente la lista. A
diferencia del registro civil, la lista permanente se centra solamente en la
información electoral y sólo se utiliza para propósitos electorales. El
registro civil en si mismo puede utilizarse para varios propósitos, tales como
mantener una base de datos con la información básica de la población, dar
seguimiento al impacto de los servicios que pone en marcha el gobierno,
realizar informes sobre el pago de impuestos, identificar a las personas que
deben ser reclutadas en el servicio militar. La misma información que se
consigue para este tipo de propósitos puede utilizarse en la organización de
las elecciones.
Enlistarse es clave para la
participación cívica
El
registro civil puede proveer, en cualquier momento, una lista de electores
válida y certificada para utilizarse en las elecciones. Por lo general,
enlistarse es obligatorio en los sistemas de registro civil, mientras que en
los sistemas de lista periódica o permanente es voluntario. Debido a que el
registro civil tiene múltiples usos, alguien que no esté en la lista no puede
votar y también es automáticamente excluido de varios ámbitos de la vida
cívica. De acuerdo con el Dr. Felipe González Roura de la Corte Nacional Electoral de
Argentina, la exclusión del registro civil conlleva una drástica pérdida de
derechos:
“Aparte de las
motivaciones cívicas más puras como ejercer el derecho a votar y cumplir con la
obligación del servicio militar, cualquiera que falla en el compromiso de
registrarse y no tiene su cédula de identidad actualizada, sufre
de una especie de muerte cívica. Ese tipo de personas no pueden trabajar
legalmente, votar, o realizar casi ningún tipo de transacción. No pueden dejar
el país, registrarse en alguna institución de aprendizaje o de beneficencia
social pública, entre otras.”(1)
Así,
el registro civil tiene un papel central en la vida pública y una importancia que
va más allá de la lista de electores. En Suecia, por ejemplo, cada residente
debe enlistarse en el registro de la población, que a su vez provee la
información para compilar la lista de electores. El nombre de cualquiera que
tenga el derecho a votar aparece en la lista de electores aún cuando dicha
persona prefiera no estar en la lista.
La responsabilidad estatal
versus la responsabilidad individual
La
planeación del registro civil debe tomar en cuenta su papel central en la vida
pública. Debido a que, por lo general, es obligatorio que los ciudadanos se
enlisten, el Estado debe tomar la iniciativa en el desarrollo y mantenimiento
del registro civil. Para realizar esto, el Estado debe tener una
infraestructura operacional necesaria para conseguir la información requerida y
mantener el registro al día. Tener equipo de cómputo de alta tecnología no es
necesariamente un requerimiento: en algunos países con poblaciones de varios millones,
el gobierno ha mantenido el registro civil exitosamente mediante un método
sencillo de tarjetas de archivo. Sin embargo, la automatización hace más fácil
el manejo de grandes volúmenes de información, como la que generalmente maneja
un registro civil.
Si
el Estado no toma la iniciativa en el mantenimiento del registro civil, es
común que los ciudadanos sean los responsables de informar al Estado sobre los
cambios de su información. En varios países es obligatorio que los ciudadanos
le reporten a la autoridad del registro civil los nacimientos o cambios de
domicilio dentro de periodos específicos (por lo general cortos).
Además,
el registro para una lista periódica o permanente suele tener validez por un tiempo limitado. Con la lista periódica,
todos los electores elegibles se deben registrar en ocasión de cada elección.
De igual forma, con la lista permanente varios países requieren que los
electores verifique su registro o se vuelvan a registrar después de cierto
tiempo. Sin embargo, con el registro civil el registro de los ciudadanos para
votar nunca expira, al menos sin que medie razón expresa.
El número de identificación
ciudadana
Independientemente
de que se le conciba como una sola lista o como una base de datos compartida para
varios propósitos, el registro civil tiene una característica clave: se basa en
información compartida entre las diferentes dependencias de gobierno, o entre
las diversas funciones dentro de una misma dependencia. Para facilitar el
intercambio de información se necesita una herramienta que sirva de vínculo
entre las diferentes bases de datos o unidades administrativas. Esta
herramienta es el número de identificación ciudadana.
Virtualmente todo sistema de registro civil asigna a
cada ciudadano un solo número o clave para toda la vida, aún cuando se registre
en el momento de su nacimiento o cuando ya es adulto (por lo general entre los
16 o 21 años). Este número es el vínculo que une las diferentes bases de datos
que proveen de información al registro. Los registros únicos de identificación
pueden almacenarse centralmente y se vinculan a través de un número de identificación. Esto
elimina la necesidad de emitir cédulas de identificación electoral para los
ciudadanos en el período previo a cada elección, generando ahorros
sustanciales.
La autoridad electoral en un
sistema de registro civil
Hay varias formas para que la autoridad electoral
trabaje dentro de un sistema de registro civil. Si la práctica democrática está
bien afianzada, la autoridad electoral puede ubicarse dentro de algún
ministerio o dependencia de gobierno, como la oficina de impuestos –aunque
normalmente actúa como unidad administrativa separada. Si la democracia tiene
menos raíces, puede ser inapropiado dar a alguna rama de gobierno el control
sobre la administración electoral. La cuestión clave es analizar cuál es el
espacio apropiado para que la autoridad electoral conserve su independencia al
validar la información utilizada para el registro electoral. La respuesta varía
de un contexto a otro.
(1) Dr. Felipe Gonzalez Roura, “The Electoral Register of Argentina” en The Electoral Registers, ensayo presentado en la Second Conference of the Association of Electoral Institutions of Central America and the Caribbean, Santo Domingo, República Dominicana, Noviembre 23–26, 1987.
Recolección de información
Cuando
se planea el registro electoral, es esencial identificar el tipo de información
que se necesita. Por lo general, la constitución o la ley electoral del país especifican
la información que debe recopilarse. Esto siempre incluye el nombre del
elector, domicilio en caso de tenerlo y los documentos que verifiquen su
estatus ciudadano, edad o fecha de nacimiento (en parte para asegurar que el
elector ha alcanzado la edad requerida para votar). Normalmente también se
registra el género del elector, aunque algunas preocupaciones sobre la
privacidad pueden hacer difícil la recopilación de esta información.
La
información de la fecha de nacimiento y el género ayuda a verificar la
precisión de la información que se consigue en el proceso de registro, pues por
medio de estos datos se detectan los casos de registros duplicados.
Se
puede requerir una firma, ello dependiendo de los niveles de alfabetización de
la población. Si el plan es emitir una cédula de identificación para votar, los
requerimientos de dicha cédula pueden afectar el tipo de información que se
recopila. En particular, la autoridad debe decidir si incluir características
de identificación en la cédula, tales como una fotografía o huella digital del
elector.
Plan de acción
Una
vez que se determina la información que debe recopilarse, los administradores
electorales pueden desarrollar el plan de acción detallado, tomando en
consideración factores como:
- El
número de ciudadanos elegibles para el registro.
- Las
características geográficas y demográficas del país o la división electoral.
- La
cantidad de tiempo probable que se requiere para completar cada registro.
- Considerar
el uso de computadoras, en cuyo caso, de debe determinar para qué aspectos del
registro se utilizarán.
- La
logística para los diferentes aspectos del registro.
- El
número de personas que registrarán a los electores y otro tipo de personal que
se necesitará para la recopilación de la información.
- El
número y la ubicación del personal que capturará la información en caso de utilizar
computadoras.
- El
número y la ubicación del personal que archivará la información en caso de
utilizar un sistema de registro manual.
- El
número y ubicación del personal que supervisará el proceso.
Durante
el desarrollo del plan de acción, la administración electoral central también
debe poner atención a las sesiones de capacitación que se requerirán para que
la puesta en marcha del plan sea exitosa, así como a los materiales de
capacitación que se necesita producir. Y por supuesto el plan debe cubrir la
producción de materiales necesarios para el registro mismo, tales como los
formatos de solicitud de registro, las cartas para recordar el proceso, las
circulares o cartas internas de comunicación y los formatos de captura de la
información.
Recopilación de información
para la lista periódica
En
un sistema de lista periódica, hay varias opciones para recopilar y manejar la
información del registro. El plan de acción debe diseñarse de acuerdo a la
opción seleccionada. Por ejemplo, ¿la información se recopilará a través de
visitas domiciliarias? o ¿se establecerán centros donde los electores deberán
presentarse para su registro?, ¿es posible el registro por correo y, en tal
caso, será la única opción o funcionará como respaldo de las visitas a
domicilio o a los centros de registro?, ¿el registro será un trámite personal
en el que participarán el oficial de registro o entrevistador y el elector?, si
no es así, ¿cómo confirmará la autoridad electoral que la información
recopilada sea precisa y válida?, ¿qué tipo de identificación se requerirá para
confirmar la identidad electoral?, ¿se emitirán cédulas de identidad para
votar, y en tal caso, que información aparecerá en ellas?, ¿incluirán
fotografía?, ¿se plastificarán, y en tal caso, con qué tipo de tecnología se
realizará –frío o calor?
Recopilación de información
para la lista permanente
En
un sistema de registro o lista permanente, el método utilizado para recopilar
la información inicial es distinto del que se pone en marcha para mantener la
lista actualizada. La construcción inicial puede involucrar métodos de
recopilación de información muy similares a los utilizados para la lista
periódica –esto es, visitas a domicilio, registro en centros establecidos para
dicho propósito o registro por correo. Sin embargo, después de la construcción
inicial, hay un cambio significativo en la recopilación de la información. En
particular, la autoridad electoral trata de obtener los cambios en la
información electoral sobre una base permanente, así que se pueden introducir
cambios de domicilio, añadir nuevos electores, y remover los nombres de las
personas fallecidas o los individuos que han dejado de ser elegibles para
votar.
Para
mantener actualizado al registro permanente, la autoridad electoral puede
negociar acuerdos de intercambio de información con otras dependencias de
gobierno. Por ejemplo, puede tener acceso a los cambios de domicilio reportados
por los ciudadanos a las oficinas de impuestos, o a las autoridades encargadas
de los asuntos de vivienda. Junto al desarrollo e intercambio permanente de
información con otras dependencias, la autoridad electoral que lleva a cabo el
sistema de registro permanente realiza tareas significativamente diferentes de
las que se necesitan para producir una lista periódica.
Almacenamiento de información
Una
vez que la información ha sido recopilada debe almacenarse con medidas de
seguridad. Actualmente, el método de almacenamiento más común es mediante bases
de datos automatizadas. El personal de registro transfiere la información de
los formatos del registro electoral a los archivos automatizados. Así, los
archivos pueden utilizarse para producir cédulas de identificación para votar y
la lista de electores en sí misma. Pero la información también puede guardarse
a mano o máquina de escribir y el archivo de la información de los electores se
puede realizar de acuerdo a varios criterios (por ejemplo, por los nombres de
los electores en orden alfabético o por el nombre de la calle del domicilio).
Tomar algunas precauciones adecuadas ayuda a mantener seguro el archivo, sea o
no automatizado.
Una
tarea que representa un mayor reto y que también reviste una gran importancia
es archivar las fuentes de información, tales como las huellas digitales, las
firmas y las fotografías. Por lo general, éstas sirven como pruebas vitales de
precisión en la lista y permiten la verificación legal para el registro
electoral. Otra tarea puede ser transferir la información digital de las
oficinas locales a la autoridad electoral central para la compilación final de
la lista de electores. Si los archivos no son digitales, también puede ser
necesario transferir información de los formatos de registro electoral a la
lista de electores, por lo general, con el proceso intermedio de producción de
la lista preliminar de electores. Se recomienda que tanto los formatos de
solicitud de registro como la lista de electores se almacenen con medidas de
seguridad.
La estructura y los
procedimientos, claros y sencillos
En
gran medida, la dirección integral del registro electoral ocurre dentro de un
periodo de tiempo corto previo o posterior a la convocatoria de una elección.
La planificación del proceso debe dar prioridad a establecer un sistema de
registro transparente y abierto. Una regla que prevalece es establecer
procedimientos simples y tomar las precauciones de seguridad adecuadas. El
formato de solicitud de registro debe ser lo suficientemente sencillo como para
que no se convierta en una prueba de conocimientos o competencias. El propósito
de este formato es simplemente conseguir información básica y determinar si el
individuo que lo llene es elegible para votar. La sola magnitud del proceso de
registro electoral y la presión inevitable en el tiempo son elementos suficientes
a superar. Si el procedimiento escogido es sencillo, la tarea será más
manejable.
De la misma forma, reviste gran importancia tener
una estructura bien clara y articulada para un funcionamiento tranquilo. Una
persona debe supervisar directamente el trabajo de siete o nueve
entrevistadores u oficiales de registro, y de igual forma el líder
administrativo de los supervisores. Si no existe una previsión se producen
insuficiencias que pueden ser minimizadas por medio de una organización bien
definida.
Adquisiciones
En
el caso particular de la lista periódica, el registro electoral tiende a ser
una actividad intensa en cuanto al uso de materiales. Se debe conseguir una
gran cantidad de información dentro de un período corto de tiempo, por lo cual
se necesita un gran volumen de materiales. Por lo general, esto incluye:
- Muebles
de oficina –escritorios, sillas, teléfonos, fotocopiadoras, fax y computadoras.
- Materiales
de registro –formatos de solicitud, cédulas de identificación para votar,
formatos de registro por correo, identificadores y artículos de papelería.
- Materiales
de capacitación –manuales, proyectores de diapositivas, presentaciones o
videos, y otros materiales de enseñanza.
En
varios casos los materiales deben transportarse rápidamente a varios lugares
del país. Además, por lo general los oficiales electorales deben rentar o
contratar algún espacio para instalar las oficinas durante un período corto de
tiempo, equipar por completo el espacio del registro y posteriormente, al
finalizar el período de registro, desmantelar las oficinas.
Las
diversas necesidades incrementan el riesgo de gastar en forma ineficiente y
excesiva. Para controlar los riesgos es necesario crear políticas claras de
adquisición, es preferible establecer que como parte de esto se establezcan
límites de gastos para cada categoría de productos o servicios y en cada región
o distrito electoral.
En
alguna medida, las circunstancias locales determinan los materiales que se usan
para el registro electoral. Los proyectores y fax, por ejemplo, sólo tienen
sentido en áreas con buen suministro de energía eléctrica y servicio telefónico.
En caso de no contar con energía o servicio telefónico se recomienda utilizar materiales
basados en papel.
La estructura organizacional
En
la mayoría de los países, hay un organismo centralizado encargado de la
administración electoral nacional, responsable de la integridad en conjunto del
sistema electoral, incluyendo el registro electoral. Por lo general, la
autoridad central tiene la responsabilidad de diseñar el sistema de registro
que reúne los requerimientos legales. Asimismo, desarrolla los elementos de
soporte, tales como los manuales de capacitación, las políticas y criterios, y
los procedimientos oficiales.
En
el sistema de lista periódica, durante el período de registro, el organismo
central generalmente se expande dramáticamente para incluir a un gran número de
administraciones locales descentralizadas. Las organizaciones locales asumen la
tarea de conseguir la información del registro y posteriormente darle el cauce
adecuado para desarrollar la lista preliminar y final de electores. Casi sin
excepción, los empleados de las organizaciones locales son contratados por un
período breve de tiempo y por lo general no están capacitados para trabajar en
el ámbito de la administración electoral.
Las políticas de adquisición
La
autoridad central o regional del registro puede realizar la mayoría de las
compras, en tal caso se puede conseguir un ahorro significativo si se compra por
mayoreo. Es recomendable que las autoridades locales dirijan la renta de los
espacios para las oficinas, el mobiliario y el equipo de comunicación. Esto
debe operarse bajo presupuestos muy limitados. Tener políticas claras de
adquisición provee de criterios muy valiosos para la administración electoral
local; se recomienda que las políticas y los procedimientos sean compatibles
con los estándares aceptados para otras necesidades de adquisición dentro de la
jurisdicción.
En
general, cada país o jurisdicción tiene sus propias políticas de adquisición,
compatibles con sus circunstancias. Las políticas deben reflejar el marco legal
para el registro electoral, así como las políticas de adquisición para otras
actividades de gobierno.
La seguridad
El
sistema de registro de la lista periódica requiere transportar en un periodo
corto de tiempo un gran volumen de materiales hacia varias localidades. Se recomienda que los materiales cuenten con
ciertas medidas de seguridad durante su transportación y almacenamiento. Las
medidas adecuadas de seguridad son cruciales para llevar a cabo un registro
exitoso. Por ejemplo, la pérdida de formatos de solicitud o el robo de cédulas
de identidad para votar, puede minar la confianza pública en la integridad del
proceso de registro y por consecuencia comprometer la legitimidad de la elección.
Sin
embargo, las cédulas de identidad no son esenciales en el sistema de lista
periódica y es menos probable que se emitan para los electores. Las cédulas de
identidad oficiales para votar son más comunes en un sistema que se basa en el
registro permanente.
Adquisiciones para el registro
permanente
Con
un registro permanente, la autoridad electoral debe hacer una planificación a
largo plazo que provea de actualización regular a la lista. Por ejemplo, debe
determinar el tipo de infraestructura que necesita para administrar la lista.
Es probable que incluya un equipo de personal completo y permanente, que
incluya operadores para la captura de datos e ingenieros de sistemas, además de
sistemas de cómputo más sofisticados.
La
lista periódica involucra concentración de actividades y gastos durante
determinados periodos de tiempo, la autoridad electoral debe hacer planes en
función de esto. La lista permanente elimina o al menos matiza dichos periodos
de concentración, de este modo disminuye la necesidad de asegurar una gran
cantidad de equipo que después de un periodo corto de tiempo se desmantelará.
Por ejemplo, la lista permanente puede requerir el establecimiento de varios
centros u oficinas, regionales o locales, que sirvan como puntos de contacto
para actualizar y mantener la lista de electores.
Renta de computadoras y
soporte técnico
Tanto
en la lista periódica como en la lista permanente, tener un equipo apropiado
hace posible que los empleados administrativos desempeñen sus obligaciones y pongan
en marcha procedimientos en forma efectiva y eficiente.
Si
se espera una concentración de actividades muy marcada –ya sea por una campaña
intensiva de registro electoral para desarrollar la lista periódica o por el
periodo de revisión en el que se procesan varios cambios a la información del
registro electoral- es preferible rentar computadoras en lugar de comprarlas, y
contratar algún servicio externo de soporte técnico. Por lo general, los costos
y la eficiencia en el desempeño se alcanzan si la autoridad electoral central
negocia acuerdos de arrendamiento.
En cuanto a las iniciativas de registro por correo
electrónico, la autoridad electoral debe comprar o desarrollar una combinación
de materiales y servicios de soporte técnico. Aparte de esto, los candidatos al
registro deben tener la tecnología apropiada para acceder a la página en
Internet de la autoridad u organismo electoral. Cuando se desarrollan programas
que permiten obtener los formatos de solicitud de registro en Internet, la
autoridad electoral debe asegurar el acceso para los que tienen computadoras
con bajos niveles de funcionamiento.
Infraestructura operativa
La
autoridad u organismo electoral puede identificar con muy buena anticipación al
evento electoral la mayor parte de la infraestructura operativa que se necesita
para el registro. Posteriormente, el directivo de la autoridad electoral local
(por ejemplo, el director regional de registro) puede buscar y establecer la
infraestructura que se necesita en forma previa al inicio del registro. El reto
es establecer rápidamente las oficinas o centros de registro que se utilizarán
por sólo unas semanas o meses, para lo cual generalmente sólo se cuenta con
personal que carece de experiencia en el registro electoral.
Las necesidades operacionales
Conformar
una infraestructura operacional generalmente involucra:
- Programar
un presupuesto para las oficinas, el personal y el equipo.
- Determinar
la ubicación de la oficina manteniéndose dentro de los límites presupuestales
la localidad.
- Determinar
las necesidades de equipo.
- Especificar
las funciones del personal.
- Contar
con personal de capacitación.
- Estimar
el número de registros que se espera realizar.
- Dividir
el área geográfica y cubrirla con un número apropiado de centros de registro.
Las ventajas de la lista permanente basada
en la delimitación geográfica
Una
lista permanente puede organizarse, almacenar y dar seguimiento a la
información basándose en la geografía (es decir, en el domicilio de los
electores) o en el nombre de los electores. El domicilio es una de las
características que menos modificaciones tiene dentro del contexto electoral, y
las listas que se basan en el domicilio tienen la ventaja de ser estables: la
gente se cambia de domicilio cada vez más mientras que el nombre de las calles
y el número de las casas normalmente no cambian. La lista permanente organizada
por medio de la geografía facilita el desarrollo de una infraestructura
electoral bien distribuida y localizada, además permite el seguimiento de la
información en cada localidad.
Los vínculos entre las bases de datos
existentes
En
sistemas de registro permanente o registro civil, es frecuente que la autoridad
electoral establezca acuerdos de intercambio de información con otras
dependencias de gobierno, con la finalidad de actualizar la información de la
lista de electores. Esto representa significativos retos, pues cada base de
datos ha recopilado su información con diferente tipo de organización y para
diferentes propósitos. La autoridad electoral debe encontrar o desarrollar
elementos en común para vincular y racionalizar todas estas bases de datos.
Entre las tareas que se pueden realizar para lograr lo anterior están las
siguientes:
- Identificar la integridad de las listas. Todas las listas llegan a estar incompletas
en ciertos aspectos. Por ejemplo, las listas sobre el pago de impuestos
excluyen a las personas que no están en las nominas salariales o que no tienen
ingresos sujetos de impuestos. Las amas de casa, los estudiantes y los
jubilados se pueden ver afectados. Asimismo, también puede existir una tasa de
desempleo crónica o algunas personas pueden estar desempleadas por algún tipo
de discapacidad. Otras bases de datos pueden llenar los huecos de las listas
del pago de impuestos –por ejemplo, las listas de las personas que tienen
acceso a algún tipo de servicio de seguridad social, el registro de los
matrimonios o el registro de las licencias para conducir que se han emitido. De
igual manera son útiles los archivos de migración y naturalización. Un
componente clave de cualquier registro civil es el registro básico de los
nacimientos y defunciones.
- Asignar un número de identificación único. Para vincular las bases de datos se requiere un sistema que permita
cotejar la información guardada para la misma persona en diferentes bases de
datos. Por mucho, la forma más efectiva de hacerlo es asignar un número de
identificación única para cada ciudadano y que se utilice en cada una de las
bases de datos por separado. Esto puede requerir que todas las bases de datos
se ajusten y actualicen conforme al nuevo sistema que incluye el número de
identificación común para cada individuo en sus archivos. El número de
identificación ciudadana es la base del sistema de registro civil. El número se
asigna al nacer, o en el registro del nacimiento y es parte del individuo
durante toda su vida. Este tipo de registro probablemente requiera un periodo
que permita a las personas nacidas hasta la fecha de introducción del sistema
obtener un número de identificación y ajustar a éste todos sus archivos. Sin
embargo, los países que utilizan un sistema de registro permanente por lo
general no asignan números de identificación ciudadana. Por consiguiente, los
oficiales electorales deben encontrar otra forma para asegurarse de que un
individuo registrado en determinada base de datos es la misma persona
encontrada en otra base de datos.
Información al votante
En
un año normal, o más aún, en un ciclo electoral normal, la autoridad electoral
puede tener muy pocas oportunidades para contactar directamente a los electores
con el propósito de entregarles información electoral. Sin embargo, durante la
iniciativa de registro, la autoridad puede comunicar ciertos datos o mensajes a
los electores, pues tiene la oportunidad de añadir componentes de información electoral
durante dicha actividad. La primera prioridad es presentar la información
básica sobre el registro electoral –quiénes son elegibles para votar, cómo
deben registrarse y más- pero también es una oportunidad para añadir mensajes
sobre la importancia del voto. Incluso los mensajes se pueden orientar a
ciertos grupos de electores, tales como los jóvenes, las mujeres, las
comunidades étnicas y las personas sin vivienda.
Factores que afectan los programas de
educación
El
tipo de registro electoral que se utiliza determina el centro de atención de los mensajes
informativos electorales. Si el registro se lleva a cabo mediante visitas
domiciliarias, el énfasis se pone en explicar el motivo de la visita y qué
involucra. Se puede comunicar a las personas que el organismo electoral o los
oficiales del registro llegarán a sus viviendas, mostrarán una identificación y
los entrevistarán para conseguir la información necesaria de las personas que
habitan el domicilio y cumplen con los requisitos para votar, con la finalidad
de incluirlos en la lista de electores.
El
foco de atención de los mensajes en un sistema que utiliza centros de registro
es diferente. Los mensajes explican a los electores los requisitos que deben
cubrir para registrase, y les mencionan dónde y cuándo hacerlo. En distritos
que cuentan con unidad(es) móvil(es) de registro, el mensaje debe informar a
los electores las fechas en que operarán la(s) unidad(es) dentro de su localidad.
Las
visitas a domicilio
Si se escoge el método de visitas
a domicilio para llevar a cabo el registro electoral, el programa de
información al elector debe publicar las fechas y horarios en los que tendrá
lugar –sobre todo porque el tiempo en el que los oficiales de registro hacen
las visitas es generalmente breve. Otra faceta del proceso de información al
elector es el mensaje escrito que dejan los oficiales en el domicilio de un
elector cuando al visitarlo no lo encuentran. El mensaje puede explicar el
siguiente paso para registrar a los electores de ese domicilio; por ejemplo, se
puede dar la fecha de la siguiente visita que realizarán los oficiales
electorales, o el teléfono para pedir información.
La seguridad es un tema
importante en el sistema de visitas a domicilio. Como se pide a los electores que abran la puerta de
su domicilio a los oficiales electorales, puede haber impostores que busquen entrar de manera ilegal
o indebida a la casa. El programa de información a los electores debe explicar
cómo reconocer a los oficiales electorales y qué tipo de identificación oficial
portarán.
Es igualmente importante proveer
seguridad a los oficiales encargados de hacer las visitas. Una salvaguardia
común es que trabajen en pares. Esto puede incrementar los costos y requiere
esfuerzos para encontrar oficiales que pueden trabajar juntos y armoniosamente,
pero los beneficios sobre la seguridad son sustanciales. Los criterios del
registro pueden requerir que las personas que realizan las visitas trabajen en
pares, pero que cada uno represente diferentes intereses políticos o sea designado
por diferentes partidos políticos.
Los
centros de registro
En los sistemas que utilizan
centros de registro, la información al elector enfatiza la importancia del
registro y explica las fechas y los horarios para el registro, así como la
ubicación de los centros. Otros mensajes pueden mencionar qué documentación necesita
llevar el elector al centro de registro (por ejemplo, pruebas de identidad,
dirección o ciudadanía), si puede registrar a algún miembro de su familia o qué
debe hacer si no pueden ir al centro de
registro durante el horario de operación.
Aliados
de la información al votante
Se recomienda que los programas
de información al votante involucren a la mayor parte de los medios de difusión
para publicar lo más importante del proceso, a través del pago de anuncios o
del uso de espacios públicos para ello. En un país donde el único medio de
comunicación es estatal –o gubernamental-, puede ser un gran reto asegurar la
imparcialidad política. Si así es, las organizaciones comunitarias, las organizaciones no
gubernamentales y los partidos políticos pueden ayudar a publicitar la
importancia del registro electoral y cómo se realiza.
En las nuevas democracias, las
organizaciones no gubernamentales internacionales pueden ayudar en el proceso
de información al electorado. En este caso (como en la mayoría), el mensaje
central puede ser muy sencillo “debes
registrarte y votar”.
El
registro permanente y el registro civil
Para el desarrollo inicial de la
lista permanente, la difusión de la información electoral es similar a la de la
lista periódica. La diferencia es que la lista periódica se usa sólo para un
evento electoral, y si alguien se enlista o no, no va más allá de ese evento.
Por el contrario, el éxito inicial de un registro realizado para una lista
permanente ayuda a determinar el éxito a largo plazo del registro y por ende
del proceso democrático. Se recomienda que los esfuerzos por mantener informado
al electorado transmitan este mensaje a los electores potenciales, para que
comprendan plenamente las implicaciones de no registrarse.
En un país con sistema de
registro civil, la información acerca del registro también tiene un gran papel.
Debido a que la participación en este tipo de registro es por lo general
obligatoria, se recomienda que los mensajes informen a los ciudadanos sobre
cualquier requisito nuevo o sobre las penalidades en caso de no cumplir. Los
ciudadanos también necesitan saber cómo puede afectar el cumplimiento o no de
este ejercicio sus derechos cívicos o democráticos. Por ejemplo, si no se
registran antes de la fecha final que se dispuso antes de una elección, los
electores pueden estar obligados a pagar una multa o deben estar informados de
que quizá no tengan forma de establecer su elegibilidad para votar en esa
elección.
Magnitud
de los esfuerzos informativos
La magnitud
de los esfuerzos para llevar a cabo programas de información cívica depende de
la experiencia previa de un país en lo referente a la recopilación de
información de sus ciudadanos y la celebración de elecciones democráticas. Si
hay una tradición de participación cívica en el registro y se organizan
elecciones libres y justas, por lo general la conciencia electoral está bien desarrollada
y el programa informativo puede ser modesto. Se necesita un mayor esfuerzo si
el sistema de registro ha sido reformado recientemente, o si el país tiene poca
experiencia en el registro o la celebración de elecciones democráticas.
Selección y capacitación de personal
La
administración efectiva de una campaña de registro electoral involucra
contratación de personal y programas de capacitación tanto para las oficinas
principales como para las oficinas locales. Es muy probable que la autoridad central
electoral tenga personal permanente, o empleados a largo plazo, con condiciones
de empleo guiadas por los criterios del servicio civil. Alternativamente, estas
plazas laborales pueden ser parte de una comisión electoral que sea formalmente
independiente del gobierno.
Es
muy probable que, antes de que empiece el periodo de registro, la misión
administrativa local más importante de los directivos electorales es la
contratación y capacitación del personal de registro (ya sea que vaya a ser por
medio de visitas a domicilio, de centros de registro o por correo). En un
sistema de lista periódica, la mayor parte de los trabajadores del registro se
contratan por un periodo corto de tiempo. La mayor parte de los puestos de
trabajo pueden ocuparse con personas que no necesitan estar altamente
capacitadas. Sin embargo, seguramente la calidad del personal de registro es un
indicador previo del éxito en la integridad de la elección en sí misma. Por
ejemplo, un grupo de trabajadores de oficina tienen responsabilidades muy
específicas durante el periodo breve del registro. Tener que repetir cualquier
paso del proceso de registro puede volverlo ineficiente e incrementar las dudas
sobre cualquier tipo de suceso cuestionable.
Las
personas encargadas de realizar las visitas a domicilio y el personal de los
centros de registro son, por lo general, los únicos oficiales electorales que
conocen a los electores. Son la cara pública del organismo encargado de la
administración electoral en conjunto. Se deben comportar correctamente frente a
la sociedad. Al mismo tiempo deben estar preparados para enfrentar a las
personas que tengan algún comportamiento inadecuado. Por ejemplo, alguien que
trate de burlar los trámites del registro engañando a algún oficial del
registro.
Los
oficiales de registro locales necesitan estar capacitados para resolver las
preguntas que comúnmente se les formulan. Asimismo, necesitan saber cuándo y
cómo pasar algún tipo de cuestionamiento a su supervisor.
Las categorías de los trabajadores
Las
categorías laborales requeridas para el registro dependen del método de
recopilación de la información. Un sistema basado en visitas a domicilio
involucra diferentes necesidades a las de uno basado en centros de registro. En
algunos países, los partidos políticos o candidatos pueden proveer nombres de
candidatos para realizar las visitas. Se pueden poner en marcha salvaguardias
para asegurar la imparcialidad de las personas que se contraten por este medio;
por ejemplo, pueden trabajar en equipos bipartidistas. Cuando hay registro de
electores por correo, los trabajadores del registro pueden laborar en una
atmósfera de mayor anonimato.
Sin
embargo, independientemente del método que se utilice para la recopilación de
información, hay necesidades comunes para la contratación del personal de
registro. Se recomienda contar con una persona que dirija la organización local –cualquiera que sea el
titulo del puesto- es a quien se delega la responsabilidad en conjunto de
completar con éxito el registro en su distrito. También se considera
conveniente que el director local del registro cuente con la ayuda de un suplente
o asistente del director oficial. Hay tres funciones separadas bajo la
responsabilidad del director del registro, se pueden asignar equipos separados
de trabajadores para llevar a cabo cada una de ellas, éstas son:
- Visitas
a domicilio.
- Producción
de la lista (incluye el procesamiento de la información).
- Revisión
de la lista.
La contratación
Una
de las responsabilidades clave de la autoridad electoral local es contratar al personal
que estará a su cargo. Se puede delegar a diferentes miembros del personal algo
de esta responsabilidad. El proceso de contratación puede variar; por ejemplo,
en algunos lugares el personal que realiza las visitas a domicilio se
selecciona de las listas de nombres proporcionadas por los partidos oficiales,
en otras esta práctica se ve demasiado partidista. Lo que importa es que los
electores confíen en el sistema de registro y que lo vean justo e imparcial. Si
la selección de trabajadores a partir de listas de nombres presentadas por los
partidos se ve como ilegítima, simplemente se puede evitar. En cualquier caso,
cada persona contratada debe comprender con claridad que trabajar como oficial
electoral es una actividad no partidista. Puede ser útil para las autoridades
del registro tener una lista de agencias de empleo en el distrito, en caso de
que éstas se aproximen al perfil de las necesidades del personal.
La capacitación
La
autoridad electoral central puede capacitar al personal mediante manuales de
capacitación y sesiones para el estudio de estos. Es conveniente subrayar
claramente las responsabilidades de cada trabajador, así como revisar y
discutir la forma en que estas responsabilidades se deben llevar a cabo. Las
sesiones de capacitación son una excelente oportunidad para recordar a los trabajadores
el papel tan importante que tienen para lograr la integridad de la elección en
conjunto.
La remuneración
La
autoridad electoral es responsable de asegurar que los empleados sean
remunerados adecuadamente por sus actividades, de acuerdo a una escala
estandarizada y justa. Se recomienda contar con un protocolo de remuneración que
establezca las tasas salariales para cada puesto laboral, así como las horas de
trabajo esperadas para completar sus actividades. El protocolo debe establecer
claramente si se pagará por desempeño o simplemente por horas trabajadas. Un
sistema basado en el desempeño, por ejemplo, puede dar a las personas
encargadas de realizar los registros una comisión por cada formato lleno, y puede
ser independiente del pago por horas trabajadas o del salario mínimo establecido.
La remuneración basada en el desempeño tiene la intención de promover una
actividad laboral eficiente mediante el interés de los empleados por completar
el registro de la mayor cantidad de electores como les sea posible en su
división o unidad administrativa. Se correo el riesgo de fomentar que las
personas encargadas del registro añadan nombres en forma fraudulenta con el
propósito de aumentar su pago.
Gastos de viajes
Algunas
iniciativas de registro necesitan que sus empleados o trabajadores voluntarios
viajen; por ejemplo, se puede requerir que realicen visitas a domicilio fuera
de su comunidad y sus alrededores, para lo que se pueden establecer centros de
registro en otras localidades u operar una unidad móvil de registro. Cuando se
requiere viajar por propósitos de trabajo, se debe contar con paquetes de
remuneración en conjunto que reembolsen los gastos del viaje. Esto incluye, por
lo general, cantidades estándar por kilómetros recorridos, hospedaje y viáticos.
Establecer límites estandarizados asegura que los fondos se gasten responsablemente
y de acuerdo con las políticas en conjunto de la autoridad electoral.
La integridad y honestidad
Los
trabajadores electorales locales juegan un papel esencial en salvaguardar la
legitimidad del sistema de registro electoral así como de la elección en si
misma. Se recomienda que tengan presente la importancia de desempeñar sus
funciones con honestidad e integridad, así como las consecuencias de una
conducta deshonesta e ilegal. Se puede pedir que todos los empleados y
voluntarios realicen un juramento sobre su vocación de servicio, en el que
expresen su acuerdo sobre trabajar dentro de los límites de las leyes, las
condiciones éticas y los procedimientos establecidos.
El registro permanente
En
el sistema de registro permanente, la selección de personal y la capacitación
pueden ser diferentes en varios sentidos:
- La
lista permanente necesita más personal de base. En el sistema de lista
periódica, la autoridad electoral contrata un gran número de empleados durante
el periodo en el que se concentra la actividad del registro y disminuye cuando
se completan las tareas que tienen que realizarse dentro del periodo de
contratación. Al conformar la lista periódica, muy pocos empleados siguen en el
organismo electoral una vez que concluye el registro. En el sistema de lista
permanente, el mantenimiento regular de la lista hace necesario tener personal
de base.
- Tener
un gran número de empleados contratados a largo plazo incrementa la oportunidad
para poner en marcha programas de desarrollo profesional y generalmente fomenta
prácticas más profesionales en la administración del registro electoral.
- Debido
al mayor número de empleados contratados por largos períodos se tiene la
posibilidad de capacitar o brindar entrenamiento sobre procedimientos de
administración electoral.
- Un
equipo más profesional estará mejor preparado para cumplir con las
responsabilidades involucradas en el mantenimiento, seguimiento y auditoria de
una lista.
Es más probable que la lista permanente se
automatice que la lista periódica, aunque cualquier sistema puede funcionar sin
ser automatizado. Con el incremento del uso de computadoras en los
procedimientos de registro electoral, la autoridad electoral debe tener la
capacidad de otorgar soporte técnico y servicios de actualización al equipo de
cómputo. Hacer esto implica contar con más personal de base.
Recopilación de la información
El
registro electoral es en gran medida un proceso de recolección, verificación y
organización de información para producir la lista de electores elegibles. De
acuerdo con esto, una de las tareas básicas es recopilar la información del
registro.
La
lista periódica, generalmente implica determinar con anticipación la
información exacta que se pedirá a los electores y a partir de esto producir
los formatos u otros mecanismos para conseguir dicha información.
Por
lo general, las leyes o regulaciones de los países especifican la información
que debe recopilarse. Normalmente incluyen el nombre del elector, domicilio,
ciudadanía, fecha de nacimiento y género. También se puede requerir una
fotografía y huella digital de los electores. Los administradores electorales
generalmente tratan de recoger la información que se considera esencial para
identificar efectivamente a los electores y verificar la lista de electores. Se
recomienda que los administradores mantengan el equilibrio entre la necesidad
de información para identificar a los electores y el derecho a la privacidad de
los individuos.
Algunas
veces, se requiere que los oficiales electorales recolecten información que no
está relacionada con el proceso electoral. Es preferible no hacer esto debido a
que puede desalentar a las personas a dar su nombre para la conformación del
registro electoral.
El
proceso inicial de recolección de información para la lista permanente o el
registro civil es similar al de la lista periódica. La diferencia es que la
información se actualiza en la lista permanente o el registro civil. Por lo
general, la autoridad electoral negocia acuerdos con otras dependencias de
gobierno que recogen información de identificación ciudadana; por medio de este
tipo de acuerdos, se transfiere información regularmente a la autoridad
electoral. Por ejemplo, cuando un elector informa a la oficina de impuestos
sobre su cambio de dirección, la información se puede reenviar directamente a
la autoridad electoral. El mayor reto involucrado en esto es cotejar a las
personas de una base de datos u otra organización con las personas de la lista
de electores. En países que asignan a cada ciudadano un número único de
identificación ciudadana, el número facilita la comparación de la información
contenida en varias bases de datos ya configuradas. En países que no utilizan
un número único de identificación ciudadana, varias autoridades electorales
utilizan la ubicación geográfica (por ejemplo el domicilio) como base para la
organización del registro electoral.
Visitas a domicilio
Las
visitas a domicilio por lo general se llevan a cabo por oficiales del registro
que llevan consigo formatos en blanco para ser llenados por ellos con la información
que proporcionan los residentes de las casas que visitan. Estos deben dejar una
copia de dicho formato a las personas enlistadas como comprobante de su
registro. Algunos oficiales llevan formatos previamente impresos con los
nombres de las personas registradas en el domicilio a visitar (enlistadas en el
periodo anterior), esta es una forma de combinar la forma de hacer una lista
periódica y un registro permanente. Los formatos que ya contienen la
información recabada se dirigen a la oficina de registro, donde la información
se procesa manual o electrónicamente. Los oficiales también pueden llevar
consigo una hoja de control en la que marcan las acciones realizadas en cada
domicilio visitado. La información en la hoja de control se utiliza para las
siguientes visitas que se tienen que realizar debido a que el proceso de
registro no se completó en la primera visita.
Algunas
direcciones se enlistan por adelantado en la hoja de control. Esto implica un inventario
para legitimar los domicilios dentro de cada unidad administrativa –tarea que
puede ser difícil en áreas remotas con una población tradicionalmente nómada o
con un gran número de refugiados. Debido a las dificultades y los gastos que
esto conlleva, la práctica es poco común.
Centros de registro
En
un centro de registro, los electores u oficiales del registro pueden llenar los
formatos de registro electoral. Las tasas de alfabetización pueden afectar la
decisión sobre qué procedimiento llevar a cabo. Si se utilizan cédulas de identidad
para votar, por lo regular éstas deben estar disponibles para cada elector en
el centro de registro y así poder completar el registro en una sola ocasión de
contacto con el elector. Sin embargo, si hay preocupaciones sobre un posible
fraude puede no ser la mejor opción, pues se torna muy fácil que alguien se
registre en diferentes centros de registro y reciba en cada uno una cédula de
identificación para votar.
Registro por correo
El
registro por correo regularmente es más económico que la opción de las visitas
a domicilio o el establecimiento de centros de registro. El principal reto con
esto es que el método de registro asegure que todos los electores elegibles
tengan un formato de registro. La forma más económica de registrar a los
electores es realizarlo en las mesas de votación el día de las elecciones. Pero
este método, por lo general, provoca largas formaciones y mucho tiempo de
espera para los electores.
Registro por correo electrónico
Hay
varios tipos de registro electrónico de los electores. La forma más sencilla es
cuando la autoridad electoral mantiene un sitio en Internet en el cual informa
sobre el proceso de registro pero no pone a disposición del electorado los
formatos de registro. En una versión más elaborada, el sitio en Internet tiene
los formatos para que los electores los obtengan, impriman, llenen y envíen por
correo, o los presenten a la autoridad electoral. Una tercera opción permite
que las personas entren al sistema en el sitio de Internet con una contraseña,
para revisar su propia información de registro, y si es el caso introducir los
cambios en línea; las personas que aún no están registradas también pueden
iniciar el proceso.
Verificación de la información obtenida
mediante intercambios de información
Los
acuerdos de intercambio de información permiten que la autoridad electoral
actualice la información que se ha guardado sin los gastos que implica obtener
la información directamente de los electores. Antes de integrar la información
en la base de datos del registro electoral, se recomienda que la autoridad
verifique la precisión de ésta. Una forma de hacer esto es contactar a los
electores (por ejemplo, por correo) y preguntarles si los cambios reportados en
su información son correctos.
Almacenamiento de la información del registro
En la lista periódica, el registro implica el manejo de un gran volumen de archivos. Esto puede hacerse eficientemente mediante computadoras, pero utilizarlas no siempre es práctico o posible. Ya sea utilizando o no computadoras, por lo regular se deben desempeñar las siguientes tareas básicas:
- Almacenamiento de formatos de registro. Los formatos son documentos legales con una importancia crítica. Se recomienda tener una seguridad adecuada para ellos. Son la única prueba en caso de registros dobles y son esenciales para procesos de acusaciones de votación doble.
- Transferencia de información de los formatos de registro a la lista de electores. En un sistema automatizado esto implica la creación de una base de datos. En un sistema que no está automatizado, el desarrollo manual de la lista de electores puede ser inmediatamente después de la recolección de la información; por lo general, la preparación de la lista preliminar de electores comienza cuando aún se está recopilando información.
- Almacenamiento y acceso a la información de la lista de electores. Aún con una lista periódica, es frecuente que los archivos se guarden de una elección a otra. Sin embargo, la actualización permanente de la información se realiza sólo en el registro permanente o registro civil. Como consecuencia, varias dependencias y bases de datos deben almacenar y manejar información. La automatización es una gran herramienta del almacenamiento, pero sigue siendo necesario que la información de diferentes bases de datos se combinen para cada elector en particular. Algunas autoridades electorales han encontrado que la combinación de información desde diversas fuentes es más fácil con bases de datos de registro electoral estructuradas con base en el domicilio más que en el nombre de los ciudadanos.
- Organización de la recolección de información. Para la recolección de información es esencial una estructura geográfica y entre más pequeñas sean las unidades de población es mejor. Organizar el registro en distritos electorales de 40,000 electores es difícil si todos se incluyen en un solo archivo. Organizar 100 unidades administrativas de 400 electores cada una es considerablemente más fácil.
Almacenamiento a corto plazo
Se recomienda que todos los sistemas de registro cuenten con un método de almacenamiento a corto plazo para los formatos de registro recién llenados, en lo que se desarrolla, verifica y finaliza la lista de electores. Varios países requieren que la autoridad electoral archive los formatos originales. Si se realizan visitas a domicilio, los encargados de éstas son responsables de los formatos en sus áreas geográficas. Compilan la lista para cada área o los nombres que les fueron asignados. En este mismo sistema, por lo general otros oficiales se encargan de compilar la lista maestra de la región. En varias jurisdicciones puede no haber una lista nacional. En un sistema basado en distritos electorales uninominales (donde en cada distrito se elige un representante para la legislatura), la lista puede mantenerse a nivel local.
Los formatos de registro pueden utilizarse para verificar las firmas de los nombramientos, así como en las iniciativas o peticiones de referéndum (que son particularmente comunes en sistemas de registro permanente más que en los de listas periódicas). Es conveniente que tanto las cédulas de identificación para votar como los formatos en blanco se almacenen con seguridad.
Transferencia de información
La información tiene que ser enviada de los puntos locales de recolección (los centros de registro o las oficinas de registro local si se utilizan las visitas a domicilio) a las autoridad central electoral para desarrollar la lista nacional de electores. Una base de datos centralizada hace posible que se transmita información a través de procesos de transacción con un alto nivel de integridad, en el que se puede verificar el envío y recepción de cada archivo completo.
Hay varias formas para transmitir información electrónicamente entre las oficinas locales, regionales y nacionales de la autoridad electoral. Cuando hay infraestructura, la transmisión puede ser por medio de dispositivos de banda ancha o de Internet inalámbrico, líneas telefónicas o incluso vía satelital. Alternativamente, se puede utilizar el correo o servicios de envío para entregar la información en formatos físicos (por ejemplo las copias impresas de la lista de electores) o almacenada en diversos formatos (disquetes, discos compactos o dispositivos de memoria). En cualquiera de los métodos que se utilicen es básico resguardar la seguridad y entregar a tiempo.
Si no se utilizan computadoras, se debe transmitir una lista de electores realizada con máquina de escribir o a mano. Es conveniente desarrollar políticas que especifiquen dónde y cómo debe entregarse la información, y con cuántas copias.
Producción de la lista de electores
Cuando se realizan listas nacionales de electores, el uso de computadoras hace mucho más fácil la transferencia de información de los sitios locales a la autoridad electoral nacional. La información centralizada puede necesitarse en un país donde el voto no se organiza por distritos electorales y los representantes en la legislatura se escogen por medio del método de representación proporcional.
Sin embargo, en otros sistemas la lista puede cubrir sólo las áreas específicas que le correspondan –particularmente en un país donde se eligen representantes por cada distrito electoral. En tal caso, los electores por lo general pueden emitir sus votos sólo en el área en el que viven, incluso se pueden realizar las listas basándose en la división de las mesas de votación. En las provincias de Canadá, la lista periódica se realiza sólo a nivel local, en cada distrito electoral.
Recopilar grandes volúmenes de información para el registro electoral y producir una lista de electores es laborioso e involucra varios procedimientos. Actualmente esta tarea puede ser completamente automatizada mediante el desarrollo de programas especiales de cómputo. Los programas de cómputo para el registro electoral son invariablemente diseñados de acuerdo a las especificaciones locales y representan un gasto considerable.
Elaboración de las listas preliminares
Después
de recopilar la información en los formatos de registro electoral, los
oficiales electorales pueden producir la lista preliminar. La cual se da a los
partidos políticos y candidatos para que la utilicen en sus campañas. La
autoridad electoral la utiliza para estimar el número de personas elegibles
para votar en cada área geográfica; la estimación ayuda a establecer las mesas
de votación en los distritos. Además, los electores pueden verificar su
información tal y como aparece en la lista preliminar de electores y pueden objetar
la precisión de la lista con la finalidad de que ésta sea corregida o solicitar
la integración de sus datos en caso de no aparecer.
En
el pasado, por lo general las listas preliminares de electores eran objeto de
una inspección pública o se ponían a disposición de todos en algún lugar
público, como oficinas de gobierno o bibliotecas públicas. Algunas
preocupaciones sobre la privacidad de los individuos han hecho que los países
dejen de publicar masivamente las listas. En lugar de esto se han puesto en
marcha otras formas de verificación, por ejemplo, envían a los electores una
tarjeta postal con su información para que éstos confirmen que están
registrados y se les explica dónde deben votar. En algunas jurisdicciones, los
electores verifican el estado de su registro visitando en persona las oficinas
de la autoridad electoral, contactándola vía telefónica o visitando la página correspondiente
en Internet.
La
lista preliminar permite que los ciudadanos verifiquen si están debidamente
registrados para votar en las próximas elecciones o si necesitan contactar a la
oficina de registro para solicitar algún cambio en la lista. Esta lista permite
que los partidos políticos y candidatos determinen si hay información errónea o
fraudulenta y si varios de sus partidarios no están registrados pueden
emprender acciones para que soliciten su registro.
Si
los oficiales del registro no reciben solicitudes de cambio, la lista
preliminar se convierte en la lista final de electores, es decir la que se
utiliza el día de la elección. Sin embargo, este tipo de situaciones casi no
suceden pues es poco probable que los oficiales contacten a todos los electores
en la primera ronda de registro. En función de las solicitudes de cambio más
comunes se puede utilizar a la lista preliminar como base para evaluar el
desempeño el proceso del registro en términos de actualidad, precisión e
integridad. Los cambios necesarios se incorporan a la lista de electores
revisada (es decir, a la lista final).
La
lista preliminar de electores también sirve para los siguientes dos propósitos:
- Antes
de que se tenga la lista final, se brinda a los partidos la lista preliminar de
electores para ayudarse en la búsqueda de sus representantes en las mesas de
votación, circunscripción o distrito electoral.
- En
algunos países la lista preliminar brinda las bases para calcular la cantidad de
financiamiento gubernamental para cada candidato o partido oficial, así como
para establecer los límites a los gastos de campaña.
Papel de los partidos políticos
La
lista preliminar de electores, por lo general, se pone a disposición de los
partidos políticos para su revisión –una verificación adicional sobre la
calidad de la lista. Los partidos políticos tienen especial interés en revisar
la lista y confirmar su precisión. Su participación en el proceso de registro
electoral es crucial:
- Unas
elecciones libres y justas requieren apertura y transparencia. Esto significa
que ningún tipo de información importante debe ser guardada en secreto. Al
compartir la lista preliminar de electores con los partidos políticos, la
administración electoral promueve la transparencia de los procesos electorales.
- Para
mejorar la calidad de la lista, los administradores electorales, por lo
general, tratan de conseguir el apoyo de los electores y las organizaciones de
la sociedad civil. Los partidos pueden pedir las actualizaciones y correcciones
en la información de la lista. Como resultado la lista tendrá un mejor
desempeño en términos de actualidad, precisión e integridad.
Preocupaciones por la privacidad
La
verificación externa de la lista no debe comprometer la privacidad de las
personas. En algunos países, las preocupaciones por la privacidad en relación
con la información y los procedimientos del registro electoral han crecido. Por
cuestiones de seguridad personal se puede requerir que los nombres de ciertos
electores registrados en la lista electoral se supriman de las listas a
publicarse; algunos ejemplos propicios son los jueces, elementos policíacos, y
personas que temen algún tipo de ofensa o daño por parte de un ex esposo o
esposa abusivos, o de algún ex socio.
Algunas
veces se brinda sólo información limitada a terceras partes, es decir, a
cualquier otra persona o grupo de personas que no sean de la autoridad
electoral o el ciudadano en cuestión. Algunas jurisdicciones restringen la
publicación de los números de identificación ciudadana u otro tipo de
identificadores; también pueden no revelar la edad o el domicilio. La mayoría
de las jurisdicciones prohíben el uso de la lista para cualquier otro propósito
que no sea electoral; en particular, se prohíbe el uso comercial de las listas
con al finalidad de asegurar que las personas que se registran para votar no se
expongan a prácticas de mercado que pueden utilizar la información de la lista
para realizar ofertas y ventas.
Lista preliminar para diferentes sistemas de
registro
El
tiempo de preparación y realización de la lista preliminar es diferente para
los sistemas con lista periódica y los que cuentan con lista permanente. En
algunos sistemas con lista periódica la autoridad electoral desarrolla el
registro y la lista preliminar en el periodo oficial de las elecciones. En los sistemas
con lista permanente, la autoridad electoral puede completar la mayor parte de
su trabajo para desarrollar la lista preliminar con bastante tiempo de
anticipación al inicio de la campaña electoral; y si el trabajo se realizó apropiadamente
(es decir, si se cuenta con un buen desempeño en los criterios de actualidad,
precisión e integridad) hay pocos cambios a la lista durante el periodo
electoral. Los administradores electorales describen esta forma de hacer las
cosas como “administración de la concentración de actividades”. Por supuesto,
no todos los períodos de concentración de actividades pueden eliminarse del
proceso de registro electoral –excepto en los países que utilizan el sistema de
registro civil.
En
el sistema de registro civil no se necesita una lista preliminar si el registro
se ha creado y mantenido adecuadamente. Por lo general, los ciudadanos tienen
la obligación de enlistarse en el registro civil y la información que contiene
éste puede utilizarse para varios propósitos, incluyendo los electorales. Por
lo general se requiere el registro al momento del nacimiento o la
naturalización; a partir de entonces los ciudadanos deben reportar puntualmente
los cambios de su información en el registro –por ejemplo, cambios de nombre,
domicilio o estado civil. La lista se pone al día permanentemente y se mantiene
actualizada. En consecuencia, cuando se convoca a una elección no se necesita
una lista preliminar de electores.
Método de producción
Hay
varias etapas en la producción de una lista preliminar de electores.
Recopilación y captura de la información
La
información de los electores se consigue por medio de los oficiales de registro
que realizan las visitas domiciliarias o por medio de los centros de registro y
los oficiales comienzan la captura de la información en los formatos de la
lista preliminar de electores o en las computadoras configuradas para que de
forma automática se generen las listas electorales. En cualquier procedimiento,
la información se puede capturar ya sea ordenada por distritos o a nivel
nacional. Si se guarda en una base de datos nacional, la información se puede
reordenar a nivel distrital posteriormente. En caso de guardar la información
manualmente, se escribe a mano en un libro contable de registros o en un
archivo, y al elector se le entrega un comprobante.
La
información que se consigue para el registro electoral se organiza normalmente
en base a unidades geográficas pequeñas. Cuando no se tienen divisiones
administrativas formales (que algunas veces son las divisiones que se utilizan
para el establecimiento de las urnas o mesas de votación, las áreas de votación
o las demarcaciones electorales) una unidad puede ser una comunidad, pueblo,
municipio o incluso el área que cubre una mesa de votación. Por lo general no
se considera práctico tratar de manejar decenas de miles de registros e
integrarlas manualmente en una lista. Incluso con computadoras, las listas
enormes pueden ser un problema. Cuando se utilizan computadoras, es preferible
manejar las entradas por medio de la ubicación geográfica de las calles y el
número de la construcción. Esto resulta particularmente práctico para las
actividades de campaña.
Al
final del período para conseguir la información a través de las visitas
domiciliarias o de los centros de registro, puede haber un periodo para
permitir el registro por correo. Si el sistema de registro está automatizado,
dicho periodo coincide y concluye con la etapa final de captura para la
producción de la lista preliminar. En un sistema que produce la lista de
electores manualmente, todos los documentos que sirven como fuentes de
información deben recopilarse antes de que la trascripción de la información a
la lista comience. La lista puede compilarse a mano o en máquina de escribir, y
reproducirse ya sea mediante hojas de carbón, papel calca o por medio de
fotocopias.
Producción de la lista actualizada
Cuando
se produce la lista, frecuentemente se inicia con una estructura geográfica –es
decir, se recopilan todos los registro por unidades geográficas, entonces se
imprime o crea la lista de los electores registrados en categorías de acuerdo
al orden predeterminado. Para las listas manuales, generalmente se establece un
orden por medio de apellidos y nombres. Asimismo, se pueden basar en las
comunidades, calles, número de construcción -si se tiene, apellidos y nombres.
La lista preliminar de electores puede indicar el género de cada elector
registrado, e información tal como la ocupación, la edad o el número
telefónico.
La
lista puede necesitar agrupar entradas por área geográfica o por
identificadores, tales como las calles. Cuando existan las condiciones
pertinentes, la agrupación puede ser por pueblos, poblaciones u otro tipo de
lugares poblados, o la lista puede estar simplemente en orden alfabético.
Cada
paso para producir la lista es muy importante. El éxito de todo el proceso
puede disminuir significativamente si hay retrasos o errores en la captura de
la información o errores de impresión. Es conveniente tomar en cuenta por
adelantado las necesidades de reproducción y los suministros adecuados. Es
conveniente que haya planes de contingencia que contemplen métodos de respaldo para
casos en los que cualquier paso de la producción falle. Si hay dificultades,
los costos se pueden incrementar y la imagen pública sobre la integridad de la
lista puede disminuir. Cuando el registro electoral se lleva a cabo dentro del
periodo electoral, cada paso debe considerar la sensibilidad del contexto.
¿Producción central o local?
Un
cuestionamiento clave que debe responderse es si se produce e imprime la lista
preliminar a nivel local o central. Se considera práctico seguir el mismo
procedimiento para producir la lista final, imprimir la lista preliminar de
electores sirve como una primera prueba de efectividad. Si las listas se
imprimen localmente pero desde una base de datos centralizada, deben buscarse las
condiciones para realizar la transmisión de información en una forma fácil y
efectiva, además es conveniente tomar en cuenta las condiciones locales y
evaluar si son apropiadas para la impresión y creación de un sistema de
respaldo. Si las listas se imprimen centralmente, se recomienda contar con un
sistema de distribución apropiado.
En todos los casos, desde el inicio se deben
transmitir volúmenes substanciales de información entre las oficinas locales y
las centrales. Debe haber facilidades de transmisión segura de información a
través de las redes físicas o electrónicas disponibles, esto como parte de los
requisitos de la administración permanente de información.
Mantenimiento del padrón electoral
A
una lista permanente de electores debe dársele un mantenimiento regular desde su creación. Toda vez que el registro
generalmente no es obligatorio (excepto en los países con registro civil), La autoridad electoral necesita conocer de los
cambios a la información electoral –por ejemplo, los cambios de dirección o en
la elegibilidad para votar. En varias sociedades, hasta 20% del electorado puede cambiar su dirección en
un año, y estas cifras pueden
incrementarse en ciertas zonas urbanas. Si a los electores no se les requiere
notificar a la autoridad electoral sus cambios de domicilio, la lista de
electores pierde su actualidad rápidamente.
Actualización de la lista de electores
A
continuación se enlistan algunas técnicas utilizadas por las autoridades
electorales para actualizar un registro permanente de electores:
- Intercambio de información. Negociación de acuerdos de
intercambio de información con otras dependencias de gobierno. En países que
utilizan un registro permanente, el intercambio de información es muy común
–por ejemplo, con las oficinas para el pago de impuestos, a las cuales los
ciudadanos están legalmente obligados a suministrar información. La autoridad
electoral puede obtener cambios de dirección de las autoridades encargadas de
la vivienda o del servicio postal. En algunos países la autoridad electoral es
una división del servicio postal, lo cual facilita el intercambio de
información. En los sistemas federales, la información se debe compartir entre
las autoridades electorales a nivel nacional y estatal.
- Cartas o tarjetas
indagatorias. Envío
de cartas a los electores para investigar, solicitar o requerir que confirmen
la precisión de la información que se tiene guardada, con la finalidad de
mantener su registro y elegibilidad para votar. Las cartas pueden generarse si
la autoridad electoral recibe algún aviso de cambio de domicilio por parte de
otra dependencia de gobierno. Esta es una vía para verificar la precisión de la
información. En caso de no tener un número de identificación ciudadana (el cual
generalmente no se utiliza en los países con registro permanente) esto provee
una verificación definitiva de la identidad de los electores.
- Visitas domiciliarias. Se pueden llevar a cabo
visitas domiciliarias ya sea en forma universal o con objetivos específicos. En
áreas donde hay una gran movilidad de los electores, las visitas domiciliarias
son una forma efectiva de utilizar el presupuesto. Se recomienda programarlas
en el periodo previo e inmediato al proceso electoral, y probablemente durante
la campaña electoral; esto asegura que el día de la elección la mayoría de los
electores estén viviendo todavía en el lugar en el que fueron registrados. Hay
que tomar en cuenta que las visitas a domicilio no resuelven todos los
problemas que resultan de la creciente movilidad de los electores. Para varias
autoridades electorales, las visitas adomicilio llegan a ser cada vez menos
utilizadas como un método de registro, y los oficiales pueden enfrentar
dificultades para contactar a los electores mediante este sistema
–especialmente en grandes áreas urbanas, donde el acceso a los complejos
departamentales es controlado y las personas están preocupadas por el crimen y la
seguridad personal. Si los oficiales no logran el contacto directo en el
domicilio de los electores, pueden dejarles materiales con información sobre el
proceso electoral.
- Procedimientos sencillos. Simplificar el proceso de
registro para los nuevos electores elegibles, es decir, para los jóvenes que
recientemente alcanzaron la edad para votar o que cumplen con los requisitos de
residencia o ciudadanía. Cada país configura sus propias reglas acerca de cómo
y cuándo pueden registrarse los electores, pero en todos los países es
recomendable promover el registro. Los ciudadanos deben ver al ejercicio de
votar (y por ende el de registrarse) como un privilegio pero también como una
responsabilidad. Si se registran para votar poco tiempo después de cubrir con
todos los requisitos de la elegibilidad para votar es porque están más
concientes de que su participación en el proceso democrático es el elemento
principal de la ciudadanía. La autoridad electoral puede promover el registro
adoptando procedimientos sencillos y amigables y logrando un fácil acceso a los
formatos de registro –por ejemplo, en las oficinas postales, los centros de
registro electoral, las oficinas de registro vehicular y otras dependencias de
gobierno.
- Registro provisional. Se puede considerar el establecimiento de un registro provisional para los jóvenes que
alcanzarán la edad para votar en periodo de uno o dos años. Si la edad para
votar es de 18, los jóvenes pueden estar en una lista provisional de 16 o 17 años,
y transferirse a la lista general el día en el que cumplen los 18 años. Así, el
registro tiene lugar a una edad más temprana. Esto reduce el número de nuevos
electores elegibles que necesitarán registrarse inmediatamente antes de la
elección, y por lo tanto la concentración de actividades del registro será menor
para ese periodo. Adicionalmente, en varios países los jóvenes de 16 o 17 años aún se encuentran en
la escuela, por lo que el registro provisional le brinda la oportunidad a las
autoridades de introducir programas de educación electoral como materia
curricular de las escuelas de educación media.
Formato de registro por
correo
Debido
a que el registro por correo es conveniente en términos de costo-efectividad,
se ha adoptado como un medio global para conseguir la información de los
censos. Aplicar esto al registro electoral puede tener un significativo
incremento en la proporción de los electores elegibles que se registren, por lo
que el resultado puede justificar el costo.
El
método más costoso para mantener una lista permanente es a través de las
visitas a domicilio, por el cual los oficiales electorales contactan en persona
a los electores en sus propias casas. Esto implica considerables costos. Estos
costos se pueden controlar si las visitas se escalonan o sí sólo se visitan los
domicilio de determinadas comunidades en cada periodo del registro. Pero el
constante cambio de estilo de vida y la preocupación creciente por la seguridad
han reducido la efectividad de las visitas a domicilio. Los altos costos junto
con la declinación de su efectividad pueden hacer necesario que se consideren
otros métodos de contacto con los electores.
El
método más común para actualizar las listas de electores es elaborar formatos
de registro por correo que sean fáciles de obtener s. Por ejemplo, el formato puede insertarse en
los directorios telefónicos. El retorno del formato puede ser mayor si el
formato está predireccionado y con el costo de envío pagado. El costo puede ser
substancial pero es mucho más bajo que el de otros métodos de registro electoral.
Supresiones en la lista de
electores
Con
frencuencia, las adiciones a la lista de electores se hacen en respuesta las solicitudes de las personas interesadas;
las supresiones generalmente no. Esto no es raro pues una supresión puede ser resultado
del deceso de una persona, alguna condena criminal o por emigración. Aunque
quizá haya miembros familiares que puedan presentar el formato apropiado,
frecuentemente no lo hacen.
Por
esta razón, la autoridad electoral generalmente se apoya en otras fuentes de
información para remover a los electores que ya no cumplen con los requisitos
para ejercer su derecho a votar. Los procedimientos de mantenimiento de la
lista pueden estar diseñados para incorporar los datos obtenidos a través de
otras fuentes de información como las oficinas de gobierno encargadas de las
estadísticas vitales de la población, el obituario en los periódicos, los
funerales u otras del estilo. Por lo general, los tribunales proveen
información sobre las sentencias judiciales; las autoridades dedicadas a la
salud suministran información sobre incompetencias mentales.
Depuración de la lista
Un
procedimiento controversial para el mantenimiento de una lista utilizado por
algunos países es el de la depuración de los electores que no han votado. Esto significa
remover de la lista de electores a los individuos que no han votado en un determinado
número de elecciones consecutivas,
normalmente dos. Si alguien no ha votado durante el tiempo prescrito, se recomienda
enviar uno o dos avisos por correo y en caso de no recibir ninguna respuesta se
puede remover el nombre de la lista. Además, al borrar el nombre de la lista se
envía al elector un formato de registro o información para volver a
registrarse.
Los
defensores de este tipo de depuración la perciben como una forma de ahorro
sustancial, en tanto que reduce el número de electores a los que la autoridad
electoral debe enviar material de registro electoral. Asimismo, advierten
limitaciones en los métodos de identificación de las personas que han muerto,
de los que se cambiaron de domicilio a otro distrito o de los que perdieron la
elegibilidad. Desde su perspectiva, la depuración de la lista permite la
producción de una lista más precisa y actualizada de los electores elegibles
para votar.
Los
críticos de esta técnica de depuración la perciben como una forma de
privación de derecho al voto a las personas que tienden a participar menos en la política y las elecciones. La depuración
desproporcionada de los electores que no han votado elimina los nombres de las
personas que tienen más dificultades para registrarse, y que muy probablemente
se encuentran marginadas social y económicamente.
Las
opiniones difieren sobre la utilidad de la depuración de los electores que no
han votado. Algún tipo de depuración puede ser necesaria para prevenir algunos
problemas de actualización. Las listas que tienen electores de más no ayudan a
incrementar la reputación de los administradores electorales y distorsionan las
tasas de participación electoral. Las depuraciones automáticas de los electores
que no han votado pueden ser un tanto severas, pero algunos observadores ven con
buenos ojos que se les notifique a las
personas que pueden ser removidas de la lista a menos de que respondan dentro
de un tiempo determinado.
Estrategias de promoción
Una
vez que se ha producido la lista preliminar de electores, se recomienda que los
interesados tengan la oportunidad de revisarla. Es esencial para la integridad
de la elección mantener una amplia disponibilidad de acceso a la lista. Para la
divulgación de la lista, la autoridad electoral debe adoptar estrategias de
comunicación apropiadas. Además, la publicación de la lista preliminar de
electores otorga oportunidades significativas para la educación electoral.
Estrategia de medios
Se
pueden utilizar varias estrategias de comunicación para divulgar la lista. Una
puede ser llevar a cabo una campaña por televisión y radio; en tanto que la
distribución de carteles, anuncios en los periódicos, volantes y folletos
pueden complementar la campaña o ser el principal canal de la campaña cuando no
es posible acceder a los medios electrónicos. La campaña informa a los
electores que la lista preliminar de electores está disponible y les dice donde
pueden verificarla – quizá en la oficina de registro o en otro centro. Puede
haber límites a la información que los electores pueden ver. Para proteger la
privacidad, por ejemplo, los electores pueden tener la oportunidad de verificar
sólo su información personal y no la lista entera.
La
divulgación de la lista puede ser muy costoso, especialmente si involucra un
gran número de anuncios. Otra opción para informar a los electores que pueden
verificar la lista es el uso de los servicios de anuncios públicos. Estos
siempre tienen un costo menor que los anuncios comerciales, pero pueden ser
menos prominentes. El mensaje básico a comunicar es “Tu estás registrado si lo
siguiente es correcto…” Los electores no siempre requieren verificar que se
encuentran en la lista. Un elector puede tener un recibo del registro o una
carta enviada por correo que confirma su registro y que le indica cuándo y
dónde votar.
Diferentes
circunstancias demandan diferentes estrategias de divulgación. En países con
una larga historia de elecciones libres y justas y con un efectivo gobierno
democrático, la estrategia puede limitarse al servicio de los anuncios públicos
junto con una carta enviada por correo a todos los electores registrados con la
información correspondiente. En países donde las elecciones y la democracia se
ha puesto en marcha recientemente, la estrategia puede implicar un mayor
presupuesto y se puede vincular a esfuerzos de educación electoral.
Estrategias no mediáticas
Aparte
de las estrategias intensivas en los medios, hay otras formas de subrayar la
disponibilidad de la lista preliminar de electores. Una estrategia sencilla es
poner un aviso en algún lugar o edificio público. En algunas sociedades, los
anuncios pueden hacerse mediante el golpeteo de unos tambores o a través de
representaciones teatrales. Además, normalmente se envían copias de la lista a
los partidos políticos (como lo indique la ley) u otro grupos interesados. En
breve, hay varias formas para divulgar la lista. Si es que existen
restricciones, éstas son financieras.
Seguridad de la lista
La lista de electores, por lo general, se utiliza
solamente para propósitos electorales y ninguna estrategia de promoción debe
violar este principio. El problema de ponerla a disposición en un lugar público
es que la pueden romper o pintarrajear. En lugar de lo anterior, algunos países
tienen estaciones que sirven especialmente para la revisión de la lista, con
personal que verifica la información a petición de los electores. El reto es
confirmar la información de la lista con el mínimo de inconvenientes para los
electores y sin exceder los recursos disponibles para este propósito.
Compilación de los cambios a la lista preliminar
Una
vez que la lista preliminar de electores se ha compilado y se ha puesto a
disposición de los electores y los partidos políticos, el siguiente paso es recabar
los cambios de la lista. Pueden haber varias razones para la revisión de la
lista preliminar:
- Algunos
electores quieren añadir sus nombres debido a que no se encontraban en el
momento de realizarles la visita a domicilio o no pudieron presentarse en el sitio o centro de registro durante el
periodo establecido.
- Algunos
electores cambiaron de domicilio después de la última vez que se actualizó la
lista de electores y sus nuevos domicilios no se han registrado.
- Algunos
electores alcanzan la edad para votar, consiguen la ciudadanía o vuelven a
reunir los requisitos de la elegibilidad para votar, y el cambio de su
información no se ha realizado.
- Algunos
electores quieren corregir la información guardada o que se transcribió
incorrectamente (por ejemplo, el nombre o el domicilio mal escritos).
- Otro
pueden querer suprimir sus nombres de la lista.
En
breve, hay varias razones para que una lista preliminar de electores no esté
actualizada y tenga información imprecisa o incompleta. El periodo de revisión
provee una oportunidad para mejorar la calidad de la lista.
Supresión
de nombres de la lista preliminar de electores
Se
pueden suprimir nombres de la lista preliminar de electores si es evidente que la
persona no cumple con los requisitos de
residencia o ciudadanía, o si han perdido el derecho a votar por incompetencia
mental o por estar cumpliendo alguna condena por haber cometido un crimen.
Normalmente, el nombre se suprime a través de un proceso judicial o
cuasi-judicial con la finalidad de que no haya exclusiones fraudulentas.
Los
oficiales del registro deben eliminar el nombre de cualquiera que esté en la lista
pero que haya fallecido. Por lo general, se requieren pruebas documentales de
la muerte para eliminar el nombre; los acuerdos de intercambio de información
con las oficinas de estadísticas vitales pueden suministrar la información
necesaria y las pruebas que necesita la autoridad electoral.
En
general, un elector no puede solicitar que se elimine de la lista de electores
el nombre de alguien más. Esta es una salvaguardia para evitar que los miembros de algún partido traten de eliminar los nombres de sus
oponentes.
Demandas y objeciones
La
adición o corrección de información en la lista preliminar debe mantenerse,
tanto como sea posible, como una tarea administrativa más que como una
responsabilidad judicial o cuasi-judicial. Sin embargo, se deben seguir los
procedimientos apropiados para suprimir nombres de la lista. Por lo general, es
una corte de revisión o un organismo
similar cuasi-judicial el que recibe las demandas de cambio a la lista
preliminar de electores; algunas veces tienen la autoridad, junto con el oficial del registro, para
alterar la lista después del deshago de audiencias.
Varias
jurisdicciones manejan las audiencias de las demandas como una obligación
administrativa de los oficiales electorales en lugar de una responsabilidad
judicial. Los oficiales electorales se encargan de asegurar que cada persona
elegible para votar que haya sido impugnada y sea llamada a audiencia sea informada
de la fecha y el lugar en el que se llevará a cabo, así como a todas las partes
que participarán en la audiencia. Todos tienen el derecho de presentarse y
suministrar materiales o declaraciones ante la corte de revisión. La corte es
el árbitro final sobre los cambios a la lista preliminar de electores.
Destacan
dos puntos:
- Si
los electores pueden registrarse el día de las elecciones, este procedimiento
no se puede aplicar ya que la audiencia solo se podría realizar después de la
elección.
- Si
la lista preliminar no es de buena calidad las audiencias pueden llegar a ser
un gran cuello de botella y necesitar atenderse en forma expedita.
Producción de la lista final de electores
La
lista final de electores se genera a través de procesos automatizados o
transcribiendo manualmente la información de la lista preliminar de electores,
junto con la información de la corte de revisión. En todo caso, las listas se
producen por pequeñas unidades administrativas, de las cuales puede haber 100 o
más en un distrito electoral. Entonces la lista puede organizarse por orden
geográfico (por ejemplo, por el domicilio) o alfabéticamente, o en mediante
alguna combinación de ambos métodos.
Producción
central o local
En
algunos lugares la autoridad central electoral genera la lista final de
electores, particularmente si es por medios automatizados. Las autoridades
locales electorales reenvían los archivos a la autoridad central electoral, con
los cuales compilan la información dentro de una sola lista de electores
registrados. Entonces puede imprimirse en forma completa, por distritos
electorales o por mesas de votación. Sin embargo, por lo general la lista no se
produce en forma centralizada. Las restricciones de tiempo no permiten
centralizar la producción de la lista periódica de electores para la cual se
realizaron visitas a domicilio durante el periodo electoral. Si las listas de
electores se mantienen e imprimen localmente, las oficinas locales deben tener
los sistemas de cómputo e impresoras necesarias para completar exitosamente la
tarea.
Los
recintos o mesas de votación, generalmente son las unidades electorales más
pequeñas, por lo general comprenden alrededor de 400 electores. En términos
administrativos, es la unidad más manejable para organizar e imprimir las
listas electorales.
En
otros lugares, las oficinas locales de los distritos electorales generan las
listas finales de electores para utilizarse localmente. Las oficinas locales
pueden enviar una copia de esta lista a la autoridad central electoral pero se
mantienen como las responsables del procesamiento de la lista.
Listas electorales no separadas dentro del
Registro Civil
Los
países con Registro Civil no cuentan con departamentos o agencias especializadas
para el manejo de la lista electoral como una actividad distinta del registro,
e incluso no tienen en sí una lista de separada
del registro en general. En un país, la oficina local de impuestos es
responsable de mantener el archivo del registro civil de todos los residentes
de su área. Como parte del equipo de trabajo hay personal especializado en
demografía pero no tiene una unidad separada dedicada a los asuntos
electorales.
Además,
no se imprime una lista definitiva de electores. Por el contrario, la lista de
electores es un subconjunto de los archivos guardado en el registro de la
población. El registro nunca cierra debido a que juega un papel central al
proveer información cívica a las dependencias y agencias de gobierno, así como
al sector privado (por ejemplo, los bancos y las compañías de seguro). Sin
embargo, puede haber una fecha límite para determinar la elegibilidad de
alguien para votar e identificar el distrito electoral en donde cada persona
puede votar. Los cambios después de esta fecha pueden grabarse en el registro
civil pero no afectan la capacidad de la
persona para participar en la elección o la mesa de votación en la que puede
votar.
Distribución de la lista final de electores
El
día de las elecciones, debe haber una copia de la lista del distrito electoral
en cada mesa de votación. Esto es absolutamente necesario, y la planificación
debe asegurar que se cumpla con este requerimiento. La forma de lograrlo puede
variar. En algunos países las oficinas electorales locales son responsables de
compilar la lista preliminar de electores, realizar los cambios, terminar e
imprimir la lista final. Así, la tarea se encuentra ampliamente
descentralizada, aunque en estos casos se recomienda aplicar estándares
consistentes a lo largo de todo el país, y la lista final no necesita ser
distribuida en tanto que se ha creado localmente. Otros países tienen una forma
de producir la lista más centralizada, con lo cual necesitan medios apropiados
para la distribución de la lista a las oficinas locales. Cada vez más se
distribuyen las listas por medio de las facilidades de la transferencia
electrónica de información, que utiliza redes informáticas a través de medios
físicos (como la fibra óptica) o inalámbricos (como la comunicación satelital).
Sin embargo,en algunos países aún se imprimen
las listas centralmente y se distribuyen las copias impresas a las oficinas
locales. Cualquier que se utilizado el método de distribución, la seguridad de
la transmisión es esencial para conservar la integridad del sistema de registro
electoral.
Uso de la lista de electores por los
partidos y candidatos
Para
la autoridad electoral, la lista de electores provee la comprobación definitiva
de que las personas enlistadas cumplen con los requisitos para votar. Para los
partidos políticos y candidatos, la lista provee los nombres e información para
contactar (normalmente el domicilio) a todas las personas elegibles para emitir
su voto en las próximas elecciones. Los partidos políticos y los candidatos,
por lo general, llevan a cabo significativos esfuerzos en sus campañas
electorales por contactar a los electores, tanto para identificar sus
adherentes como para distribuir materiales de campaña.
Las
campañas electorales le brindan a los partidos y candidatos la oportunidad de solicitar
ayuda de voluntarios o soporte financiero para seguir con la campaña. Esta es
una de las razones para conseguir la dirección de correo de los electores en el
momento del registro. Frecuentemente el domicilio es el mismo que la dirección
de correo pero no siempre es así, especialmente en áreas rurales. Las personas
encargadas de las campañas solicitan a los electores colocar carteles o
pancartas de la campaña en sus casas o cerca de ellas, o les solicitan hacer
campaña con sus vecinos y amigos a favor de algún candidato o partido.
Los
partidos y candidatos utilizan técnicas modernas para calcular las
probabilidades de que los electores voten por ellos en las elecciones. Los
electores pueden ser identificados como partidarios muy probables, posibles o
muy poco probables, y las estrategias de campaña de los candidatos diferirán
para cada categoría. Los partidarios comprometidos, por ejemplo, siempre
reciben información de refuerzo. Se realiza una aproximación un poco más
agresiva cuando sólo son posibles partidarios, el candidato puede realizar
visitas en persona en donde sea posible. Los electores que tienen muy poca
probabilidad de votar a favor del candidato pueden no tomarse en cuenta para la
campaña, con la esperanza de que se interesen menos en la elección y disminuya
la probabilidad de que participen. Los partidos y candidatos también ofrecen
asistencia, como transporte a las mesas de votación, a los electores que se
identifican como partidarios más probables el día de las elecciones.
La contribución de partidos y candidatos a la lista de electores
En
varios países democráticos las campañas tienen tanto características
centralizadas como descentralizadas, y pueden tener un impacto significativo
tanto nacional como localmente. Las campañas nacionales pueden conducirse a
través de las emisiones de los principales medios de comunicación, tales como
la radio, la televisión y los periódicos; en los cuales no se utiliza las
listas de electores. Sin embargo, para las campañas locales el elemento
principal, por lo general, es promocionar la propuesta de campaña por medio de
visitas a domicilio y por ello la lista de electores resulta de gran
importancia. Por consecuencia, partidos y candidatos pueden ser contribuyentes
bienvenidos y activos para la producción de la lista final de electores.
El
papel de los partidos en la revisión de la lista debe tratarse cautelosamente
por la autoridad electoral. Al hacer uso de la información que los partidos
pueden proveer, los administradores electorales deben ser precavidos al
ayudarse de personas con intereses partidistas.
Las
fechas finales para la producción de la lista de electores es un factor de gran
significado para varios partidos políticos. Generalmente, los partidos y
candidatos reciben la lista preliminar de electores antes de iniciar la
campaña, y la utilizan para propósitos de campaña. La lista final de electores
puede imprimirse demasiado tarde para que los partidos pueden utilizarla. Por
otro lado, en caso de producir a tiempo la lista se tiene la oportunidad de
verificar si los cambios que se solicitaron a la lista preliminar se han
realizado. Asimismo, brinda la ocasión para que los partidos avalen formalmente
la calidad de la lista.
Mantenimiento de pistas auditables
Las
listas de electores que tienen buenos resultados en el desempeño de los tres
criterios de calidad, es decir, en actualidad, precisión e integridad, se
consideran una garantía para celebrar elecciones libres y justas. Si el proceso
de registro se ha documentado bien y cuenta con procedimientos abiertos transparentes, se asegura que el sistema
electoral reúna los estándares de legitimidad y contribuya a la integridad de la elección.
Conservación de registros. Para cada elector de la lista periódica, la
autoridad electoral debe tener una copia del formato de registro electoral, así
como de cualquier material que se haya utilizado para evaluar o determinar su elegibilidad para votar. Como una precaución,
es útil y necesario guardar esta
información por un tiempo determinado, al menos hasta la fecha límite para
presentar apelaciones sobre los resultados de las elecciones; seis meses
después la fecha de las elecciones puede ser un periodo razonable. Los
oficiales del registro deben organizar y mantener con eficiencia todos los
archivos del registro que se hayan integrado . Crear una lista de electores a
partir de este material es una tarea de gran significado, pero es igualmente importante la tarea de
organizar las fuentes de información que pueden necesitarse para resolver
disputas.
Una
lista periódica por lo general se desarrolla en un periodo de tiempo
relativamente corto e inmediatamente antes de que se convoquen las elecciones,
o durante la campaña electoral misma.
Por esa misma razón, mantener actualizados los archivos para todos los
electores es menos preocupante con una lista periódica que con la lista
permanente o el registro civil. De hecho, una de las principales ventajas de la lista
periódica es que no se necesita almacenar información vieja y actualizarla regularmente.
Sin
embargo, se puede impugnar la integridad en conjunto de la lista de electores,
por lo que los administradores
electorales deben estar preparados para defender sus decisiones sobre la
elegibilidad de cualquier persona o grupo de personas. También deben prepararse
para la posibilidad de que un partido político los acuse de actuar sistemáticamente en contra de sus
partidarios. Deben guardar el material relacionado con todas sus decisiones
sobre la elegibilidad de los electores (por ejemplo, formatos de registro, las
solicitudes de apelación de los registros o las decisiones de la corte de
revisión) y almacenarlo durante el tiempo adecuado después de las elecciones.
Además, la información debe almacenarse en una forma accesible. Esta tarea bo
es sencilla porque es probable que involucre millones de archivosLo que se
necesita es una estructura práctica de archivo. Por lo general, los archivos se
organizan por unidades administrativas, definidas geográficamente.
Los
administradores electorales también ser capaces de documentar el porqué se
tomaron ciertas decisiones. Las fallas para mantener la documentación adecuada
y justificar las decisiones significan falta de profesionalismo y dan la
apariencia de un comportamiento caprichoso. Esto puede atraer cuestionamientos
a la integridad de la autoridad electoral y a la legitimidad de la elección misma.
Si la autoridad mantiene los archivos adecuados que justifican las decisiones, puede
ser más fácil que tome decisiones consistentes en casos similares.. Es conveniente definir
muy claramente las políticas que guían las decisiones.
Establecimiento de mecanismos de apelación
Las
decisiones de la autoridad electoral relacionadas con la elegibilidad de los
electores potenciales pueden incluir las negativas del derecho a votar,
demandas de registros fraudulentos o duplicados y de votos múltiples , o de rechazo de firmantes de
una solicitud de candidatura o revocación de mandato . Es conveniente que todas
estas decisiones sean abiertas y transparentes.
Aún
más, se recomienda que existan mecanismos apropiados para apelaciones. El
primer canal de apelación puede ser la autoridad electoral misma, por lo
general el director de la oficina electoral local. Además, debe ser posible
presentar apelaciones ante la comisión electoral o, si no existe, ante el oficial electoral de más
alto rango. Finalmente, si las
circunstancias loameritan , puede ser posible presentar apelaciones a través de
los canales judiciales normales.
Seguimiento de los cambios de información
El
propósito de las pistas o registros auditables es identificar los errores en la
información del registro electoral, explican las inconsistencias y el manejo
apropiado de la información. Para asegurar la capacidad de auditar el registro
electoral, es fundamental proveer la información utilizada para actualizar cada
archivo. Las siguientes preguntas ilustran el tipo de información que se
necesita guardar sobre cambios de domicilio:
- ¿La
información se obtuvo de la persona en cuestión o de alguna otra fuente, como
los archivos de la dependencia de gobierno dedicada a la salud?
- ¿Quién
fue el oficial que capturo el cambio de la información en el sistema?
- ¿Dónde
y cuándo se realizó el cambio?
Al
tener la capacidad de contestar esas preguntas se pueden resolver las discrepancias entre los registros o las bases de datos. Una regla que se sigue
es tomar a la información que se captura más recientemente como indicador de la
mejor actualización. Una segunda regla es contactar a los ciudadanos para ayudar a resolver discrepancias entre
las bases de datos.
Además,
debe haber un mecanismo para requerir a los ciudadanos que confirmen la precisión de la información en los archivos
o corregirla en caso necesario. Uno de estos mecanismos es el envío por correo de
una tarjet que detalle la información del registro, la cual se entrega
directamente en el domicilio del elector al inicio de la campaña. El envío
puede contener también información importante sobre las elecciones: en dónde se
corrigen los errores que contenga su información; la fecha de la elección; los
cargos políticos por los que están en contienda los candidatos; la ubicación y
horario de los centros de registro y las mesas de votación.
Supervisión de la recolección de información
El
mantenimiento de pistas auditables de un registro permanente o civil puede
involucrar la supervisión de la recolección de la información. Puede ocurrir
que la autoridad electoral no sea responsable de recopilar la información
utilizada para el registro electoral y esto representa dificultades pues tiene que depender de otras agencias de gobierno
sobre la calidad y disponibilidad de información. Una solución es asignar personal
electoral para que supervise directamente la recolección de información por
parte de otras dependencias de gobierno.
Fecha de cierre para el registro de electores
La
meta una iniciativa de registro electoral es desarrollar una lista integral de
electores que este los más actualizada y precisa posible para el día de las
elecciones. La decisión sobre la fecha de cierre del registro dependen de
circunstancias particulares de cada jurisdicción o situación. Entre otros
factores, la decisión puede estar afectada por los requerimientos de la
nominación de los candidatos. Los candidatos generalmente deben tener sus
papeles de nominación formados por electores elegibles, algunas veces estamos
se requieren cientos. Para confirmar que las firmas son de personas elegibles
para votar, se debe tener al menos la lista preliminar de electores.
A
continuación se muestran los factores que tienen influencia sobre la decisión
de la fecha de cierre para el registro:
- El
período de tiempo que toma producir la lista final de electores, estimado con
base en la experiencia de la elección anterior de registro.
- Si
la participación es obligatoria o voluntaria. En sistemas con registro
obligatorio, la fecha de cierre puede ser temprana debido a que los electores
saben que pueden ser multados si no actualizan su información en el registro.
- El
grado de centralización de la lista de electores. Sistemas con una gran
descentralización pueden tener la capacidad de responder rápidamente a las
solicitudes de cambio en el registro, lo que hace posible cerrar el registro
más tarde.
Planeación retrospectiva a partir de la
fecha de cierre
Para
establecer la fecha de cierre del registro, es mejor comenzar con la fecha de
la elección y planear hacia atrás, tomando en cuenta otros elementos clave del
proceso electoral. Por ejemplo:
- ¿La
corte de revisión estará en proceso un día, una semana, dos semanas, o más?
- ¿Cuándo
tiempo se requiere para la revisión de la lista preliminar de electores hasta
que la corte de revisión comience las audiencias?
- ¿Cuánto
tiempo se requiere para la revisión de la lista preliminar de electores?
- ¿Cuánto
tiempo antes del día de las elecciones los partidos y candidatos deberían
recibir la lista preliminar de electores? ¿Debe ser una semana, un mes, tres
meses o algún otro periodo antes de la elección?
- ¿Cuánto
tiempo tomará registrar a todos los electores y producir la lista preliminar de
electores?
Cada
variable puede tener un impacto considerable en el tiempo total requerido para
el registro.
Ser realistas
Últimamente,
la tarea de una iniciativa de registro es producir una lista final de electores.
En un sistema que utiliza una lista periódica, el riesgo o falla es mucho más
grande porque la mayor parte de la tarea debe completarse en un periodo corto
de tiempo, por lo general inmediatamente antes de la elección. Esto
inevitablemente incrementa las presiones sobre el desempeño, especialmente
conforme se acerca la fecha de las elecciones.
Naturalmente,
los administradores electorales desean producir una lista de electores
actualizada, precisa y completa hasta donde sea posible, pero se recomienda ser
realistas sobre los retos logísticos que implica esto y la capacidad
administrativa de la autoridad electoral tanto nacional como localmente. Para
enfrentar los retos, los administradores deben tener suficientes recursos
humanos, materiales y financieros. Algunas veces el éxito depende de la
existencia de un infraestructura social y gubernamental bien establecida que
pueda responder efectivamente a las demandas que se presentan. Si las personas
que planifican el tiempo requerido para producir la lista de electores
subestiman el cálculo, es mejor realizar el proceso desde una perspectiva
indulgente y holgada más que rigurosa y demandante.
Fecha de cierre del Registro Civil
Cuando
se tienen sistemas de registro electoral de lista permanente o periódica, por
lo general hay una fecha de cierre para el registro de la lista preliminar de
electores y para la lista final o definitiva de electores. Por el contrario, el
registro nunca se termina para el registro civil pues este es fundamental para
la administración y los servicios de gobierno.
Sin
embargo, puede haber fechas de cierre para cambiar la información en el
registro civil con la finalidad de que surtan efecto antes de una elección. Por
ejemplo, si alguien reporta un cambio de domicilio después de la fecha límite,
esa persona tal vez sólo puede estar capacitado para votar en el distrito
electoral donde él o ella residía antes de cambiarse de residencia. Los
individuos que no están enlistados en el registro para el día de la fecha
límite puede ser que no se les permita votar. En la práctica esto raramente
pasa pues generalmente es obligatorio enlistarse en los registros civiles.
Revisión de la lista para electores anticipados
El
voto anticipado es una característica común de algunos sistemas electorales democráticos. Permite
votar a los electores que no pueden asistir a las mesas de votación el día de
las elecciones. Hay dos cuestiones involucradas con respecto al registro en el
voto anticipado:
- Alguien
que aún no se haya registrado puede tratar de votar por adelantado. Se debe decidir
si esa persona puede registrarse y votar. Esta no es una decisión
administrativa, normalmente la toman los políticos y se consagra en la ley
electoral. La misma regla se puede aplicar en este caso y en caso de que
alguien no registrado busque votar en las mesas de votación regulares el día de
la elección. La ley le puede dar al oficial que preside la mesa de votación por
adelantado la autoridad para añadir a la persona en la lista de electores.
Asimismo, la ley puede prescribir la forma que ha de tener la papeleta de
votación, y de ser el caso, el sobre en el que se debe depositar la papeleta.
- El
voto por adelantado ha tenido lugar y la lista de electores debe actualizarse
para su uso en las mesas de votación el día de las elecciones. El procedimiento
estandarizado implica suprimir o marcar los nombres de quienes ya votaron por anticipado.
Esto asegura que nadie que ya haya votado pueda volver a hacerlo en las mesas
regulares de votación el día de las elecciones.
Audiencias de apelaciones
Después
de producir la lista preliminar de electores, la autoridad electoral debe fijar
un periodo para que los electores y otras partes interesadas la revisen antes
de producir la lista final. Durante este tiempo se pueden presentar apelaciones
para solicitar que se añadan o borren nombres de la lista.
Hasta
hace poco tiempo era común que una autoridad judicial o cuasi-judicial
atendiera las apelaciones de registro. Actualmente esto ya no es una norma. En
las democracias maduras los procesos de apelación llegan a ser funciones
administrativas y los oficiales electorales en sí mismos son los que
generalmente deciden en los casos de apelación.
Por
supuesto, no todas las demandas de cambios en la lista de electores requieren
del recurso de apelación. Por lo general se realizan mediante procedimientos
administrativos simples y sencillos. Por ejemplo, los electores elegibles
pueden haberse excluido de la lista preliminar de electores, cuando en realidad
desean estar registrados. Se requieren procesos más rigurosos para enfrentar demandas
de registro de personas que no está
calificadas para votar o que ya fallecieron y están en la lista. En este caso, se requiere
documentación oficial o un mecanismo más
formal de objeción.
Por lo
general, el demandante debe presentarse personalmente ante la
corte de revisión o la autoridad electoral. Debe haber suficientes oportunidades para atender
las audiencias, sin tener que trasladarse a grandes distancias o desembolsar
recursos onerosos. La corte o el tribunal debe ser justa(o), y percibirse como
tal. Las decisiones de cualquier autoridad encargada de revisar las apelaciones
deben tener la posibilidad de ser revisadas por algún organismo, por lo general
a través del sistema judicial.
Adiciones y revisiones al registro el día de las elecciones
Los
diferentes tipos de democracias tienen formas distintas de decidir sobre si se
puede realizar el registro el día de las elecciones. En un sistema que utiliza
lista periódica, donde se prepara una lista totalmente nueva de electores para
cada evento electoral, pueden omitirse los nombres de la lista preliminar o
final por varios motivos: los electores pueden olvidar el registro; los
electores pueden no saber que tienen que registrarse o que el registro se lleva
a cabo con anterioridad; los electores pueden estar enfermos o de viaje durante
el periodo de registro. Para el sistema de registro permanente se pueden
encontrar otras razones: un elector puede cambiarse de casa en fecha cercana a
la elección, y los programas de intercambio de información pueden no capturar
la información de los cambios de domicilio o el elector no corrigió la
información durante el período de revisión. Asimismo, los electores pueden
cumplir con los requisitos para votar en fecha reciente a las elecciones pero
no llevan a cabo el proceso para que sean capturados en el registro.
Por
lo general la decisión del registro el día de las elecciones se establece en la
legislación electoral de los países, y no se determina por las características
de los casos en particular. Si la ley permite el registro el día de las
elecciones, los parámetros deben definirse claramente para tomar previsiones.
Por ejemplo, ¿se debe permitir el registro el día de las elecciones pero sólo
en circunstancias excepcionales? Algunas autoridades electorales permiten que
cualquier persona elegible para votar que se identifique adecuadamente puede
registrarse y votar el día de las elecciones; otras no.
Además,
¿la autoridad electoral debe guardar una lista de las personas que se
registraron el día de la elección, en forma separada de la lista general de
electores? de igual forma, ¿se debe guardar una copia de la documentación que
presentaron los electores para registrarse el día de las elecciones, tal como la
licencia de manejo con fotografía o el formato de registro electoral con la
firma del elector? en tal caso, ¿la autoridad electoral debe procurar la
seguridad del material en las mesas de votación? Asimismo, se puede requerir
reportar el número de los electores que se registran el día de las elecciones y
especificar el tiempo y la ubicación de los partidos políticos para revisar la
lista de estos electores.
Minimizar el riesgo de fraude electoral
El
registro el día de las elecciones puede significar un incremento del riesgo de
fraude electoral. Hay varias formas de minimizar este riesgo:
- Identificación. Los electores deben mostrar una identificación con
fotografía para probar su identidad y deben confirmar que son elegibles. (El
riesgo de fraude es meno en países donde todos, o casi todos, los ciudadanos
portan una identificación, especialmente si ésta cuenta con fotografía.)
- Votar en la zona donde se habita. Los electores están asignados a una mesa de
votación en su comunidad, y ellos deben demostrar o atestiguar que viven en esa
comunidad.
- Personal conocido. Los oficiales electorales en las mesas de votación
son del área local y pueden conocer personalmente a la personas que van a votar
a dicha mesa. Por supuesto, esta situación es poco probable en áreas altamente
urbanas.
- Marcar a las personas que ya emitieron su
voto. En este caso los electores deben
pintar su dedo con tinta indeleble para mostrar que ya emitieron su voto. De
igual forma, los electores deben demostrar que viven en la circunscripción en
la que desean votar, así como otros requerimientos de su elegibilidad.