Electores residentes versus electores no residentes
Como el derecho al voto generalmente comporta requisitos de ciudadanía y residencia, la mayoría de los electores viven en el distrito electoral donde son electores potenciales. Sin embargo, algunos ciudadanos viven temporalmente en el extranjero y pueden conservar su derecho a registrarse y votar. Además, puede ocurrir que algunos electores que cumplen con todos los requisitos para votar se encuentran en el país pero fuera del distrito electoral en el que les corresponde votar el día de la elección; ellos también conservan el derecho a registrarse y votar. Asimismo, en una situación de post-conflicto por lo general se justifica que el derecho de votación se extienda a las personas que se encuentran viviendo fuera del país en calidad de desplazados, refugiados o alguna otra denominación en el nuevo país de residencia.
Hasta hace poco, era usual que los miembros de las fuerzas armadas establecidos fuera de su país fueran los únicos ciudadanos que conservaran su derecho a registrarse y votar en el extranjero. Como estos electores mantienen normalmente su residencia en el país de origen, por lo general se les asigna a una determinada mesa o centro de votación. La gran movilidad laboral ha expandido el número de países con ciudadanos que migran al extranjero para trabajar, particularmente en la Unión Europea, y está tendencia ha incrementado los niveles de electores no residentes. Algunas personas pueden incluso tener el derecho de votar tanto en su país de origen como en el país en el que actualmente residen. El incremento de los ciudadanos con posibilidad para viajar y trabajar en el extranjero hace que la tarea de organizar el registro y las votaciones sea mucho más onerosa.
Estancia temporal en el extranjero
En determinado momento, un gran número de ciudadanos de un país puede encontrarse realizando viajes breves en el extranjero. Estas personas pueden tener la posibilidad de registrarse. Algunos países permiten el registro de personas que se van al extranjero por razones específicas, como la realización de estudios o por cuestiones de negocios; tomar vacaciones puede ser una razón no aceptable. En estos casos es necesario diseñar procedimientos que permitan atender a los electores que se encuentran en el extranjero en los períodos de registro o votación, como pueden ser el registro anticipado o por correo.
Aparte de los militares y de otras personas designadas especialmente, como los nacionales que cubren misiones diplomáticas, no han sido muchas las regulaciones que se han emitido a lo largo de la historia para que los ciudadanos residiendo en el extranjero puedan votar. Pero esta situación está cambiando. Es cada vez más frecuente que los ciudadanos que están fuera de su país puedan solicitar su registro y votar por medio de un sistema de votación especial. Algunas veces pueden incluso votar por medio de un representante o apoderado adelantado. Hacer posible que las personas en el extranjero puedan emitir su voto puede ser costoso, sin embargo la tendencia es a concebir el voto en el extranjero como un derecho ciudadano.
Registro y voto en el exterior en situaciones de post-conflicto
Recientemente, en varias situaciones de post-conflicto, los ciudadanos que viven en el extranjero han conservado su derecho a registrarse y votar en el país de origen. Administrar unas elecciones libres y justas en estas circunstancias es un gran reto, particularmente porque algunos de esos ciudadanos no pueden comprobar su situación mostrando documentos oficiales u originales de su país de origen. Sin documentos oficiales como certificados de nacimiento, pasaportes o cédulas de identidad, puede ser necesario que la autoridad electoral se apoye en cualquier documento disponible –por ejemplo documentos de agencias internacionales que confirmen el estatus de refugiados de los individuos. En varios casos la comunidad internacional ha llegado a involucrarse en el proceso, apoyando el registro electoral y las votaciones en el extranjero. En algunos casos se puede solicitar a las autoridades electorales del país receptor de la migración que administren las elecciones de los extranjeros viviendo en su país.
En un caso reciente, el registro para la elección se realizó por teléfono. Los electores suministraron detalles sobre su identidad y se les envío un formato de registro generado por computadora, el cual debían firmar y regresar junto con fotocopias de cualquier documento de identidad que tuvieran. Cualquier persona a la que se le rechazara su solicitud podía apelar ante alguna agencia internacional reconocida.
