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Delimitación de Distritos

Índice de Delimitación de Distritos

Esta área temática trata sobre la delimitación de los distritos electorales para fines de representación. Además, cubre el proceso asociado con la determinación de las áreas de votantes (también llamadas áreas de votación o precintos electorales) que se requieren para asignar o distribuir a los electores en los distintos sitios de votación. Debido a que el espacio demográfico cambia constantemente, es necesario ajustar periódicamente estos límites, por lo que se trata de un tema que resulta relevante aún para las democracias establecidas. El Panorama General constituye un buen punto de partida.

La delimitación de los distritos electorales puede ser un proceso complejo, costoso y que consuma mucho tiempo. Debe considerarse totalmente el contexto social y político dentro del cual se lleve a cabo la delimitación electoral. Además, los funcionarios electorales deben tomar en cuenta las consideraciones administrativas y presupuestles al seleccionar el método y proceso de delimitación de los distritos que van a utilizar.

Los principales temas en esta área temática son:

Delimitación de Distritos Electorales

Estructura y Reglas para Delimitar Distritos Electorales

Tareas Comprendidas en el Trazado de los Límites

Consideraciones Especiales: Delimitación de Áreas de Votación

Por favor utilice los íconos de retroalimentación para enviarnos sugerencias, comentarios o información adicional que enriquezcan ésta área temática.

Panorama General

El término " delimitación de distritos" se utiliza normalmente para referirse al proceso de trazado de las fronteras de los distritos electorales. No obstante, también se puede utilizar puede para aludir al proceso de trazado de las áreas de votación (también llamadas distritos de votación o precintos electorales) que sirven para asignar o distribuir a los electores en los distintos sitios de votación. Ocasionalmente, el término ha sido empleado para describir el proceso de demarcación de las fronteras administrativas entre estados o provincias, distritos o municipios.

Debido a que el objetivo central de este proyecto tiene que ver con la la administración electoral, esta área temática trata solamente lo relativo a la delimitación de los distritos electorales y las áreas de votación.

Además, debido a que la delimitación de los distritos electorales es mucho más complicada y controvertida que la determinación de las áreas de votación, la mayor parte de esta sección se dedica a la delimitación de las fronteras de los distritos electorales.

Delimitación de distritos electorales

La delimitación periódica de límites, o redistritación, es necesaria en cualquier sistema representativo, sobre todo en los que utilizan distritos uninominales o distritos plurinominales uniformemente pequeños. Si las fronteras electorales no son ajustadas periódicamente, se desarrollan desigualdades entre los distritos en términos de población.

El ajuste de los límites distritales puede tener consecuencias significativas, no solo para los legisladores que los representan, sino también para los individuos y las comunidades que los integran. En última instancia, la selección de los límites distritales influye en el resultado de las elecciones y en la composición partidista de las legislaturas. Empero, rara vez se reconoce la importancia del proceso de revisión de los distritos electorales fuera de los círculos políticos.

Los países han adoptado distintos métodos para configurar los distritos. En algunos, la elección de los métodos es simplemente un asunto de tradición histórica. En otros, han sido tomados prestados de la potencia colonizadora o de un influyente país vecino. En otros más, se han tomado decisiones deliberadas, basadas en el tamaño del país, sus características físicas o recursos financieros. Recientemente, los países han tomado en cuenta su contexto político y social al momento de tomar decisiones sobre cual práctica de redistritación adoptar. Evidentemente, hay un gran rango de posibilidades. Ciertas prácticas de rediseño de distritos pueden funcionar bien en algunos países, pero no por ello necesariamente en otros. Una toma de decisión bien informada es la mejor fórmula para seleccionar o reformar un proceso de delimitación de los distritos.

Sistemas electorales que delimitan distritos electorales

La delimitación de los distritos electorales es comúnmente asociada con los sistemas electorales de pluralidad o mayoría. Ambos sistemas se apoyan básicamente, cuando no de manera exclusiva, en distritos uninominales. Estos distritos deben ser redibujados periódicamente para reflejar los cambios de la población.

Sin embargo, los sistemas de pluralidad o mayoría no son los únicos que requieren de una delimitación periódica de los distritos. Un sistema de representación proporcional, basado en el voto único transferible, también debe configurar distritos electorales ocasionalmente, porque ese tipo de método de votación requiere distritos que sean uniformemente pequeños en su magnitud. Otro sistema electoral, el "mixto", también requiere la configuración de distritos, debido a que combina el principio de representación proporcional mediante listas de partido con distritos uninominales.

La importancia del proceso de configuración varía en función del tipo de sistema electoral. Debido a que los sistemas pluralistas y mayoritarios pueden producir, y lo hacen, resultados desproporcionados en términos de la relación votos-escaños, el proceso de delimitación es muy importante. Lo es menos en los sistemas electorales mixtos o de representación proporcional.

Estructura y reglas para delimitar distritos electorales

Los países que configuran distritos deben establecer una estructura formal y una serie de reglas para llevar a cabo el proceso de redistritación. La elección de las prácticas de delimitación es importante porque los diferentes tipos de distritos pueden producir resultados electorales diferentes, aún si los patrones de votación permanecen constantes. La legislación electoral que establece la estructura formal y las reglas para la redistritación debe atender los siguientes aspectos:

  • ¿Quién trazará las líneas o límites de los distritos? y ¿quién tendrá la última responsabilidad para la selección del plan de redistritación definitivo?
  • ¿Las personas que tracen los distritos deben ser independientes de la legislatura?
  • ¿Deben ser políticamente neutrales?
  • ¿Debe tener la legislatura algún tipo de participación formal en este proceso?
  • ¿Debe existir algún mecanismo de participación del público en el proceso de redistritación?
  • ¿Deben adoptarse criterios para trazar los distritos? Y, de ser así, ¿cuáles deben ser esos criterios?
  • ¿Qué tan a menudo deben ser redibujados los distritos y cuánto tiempo deberá tomar el proceso de redistritación?

Las prácticas de redistritación varían notablemente entre los distintos países. En los Estados Unidos, por ejemplo, los legisladores son usualmente responsables del trazado de los líneas de los distritos electorales. La política partidista políticos y la protección de los legisladores titulares, juegan un papel importante en el proceso de redistritación. En contraste, los políticos de muchos países de la Comunidad Británica han optado por separarse del proceso de redistritación, dejándolo a cargo de comisiones independientes que deben guiarse por criterios neutrales. Son las normas, sociales, políticas y culturales las que mejor explican estas diferencias.

Tareas comprendidas en el trazado de los límites de los distritos electorales

Aunque las reglas de la redistritación varían notablemente de un país a otro, las tareas involucradas en el trazado de los distritos son generalmente muy similares . El trazado de los límites de los distritos implica:

  • (1) la distribución de escaños entre las distintas subregiones del país, como estados o provincias;
  • (2) la creación de una base de datos que como mínimo esté compuesta por mapas y datos de población;
  • (3) la distribución de unidades geográficas entre los distritos hasta que todas las que integran el territorio hayan sido asignadas; y
  • (4) el resumen y evaluación del plan de redistritación.

Puede tratarse de un proceso complejo, costoso y que demande mucho tiempo.

Delimitación de las áreas de votación

Independientemente del tipo de sistema electoral que se utilice, la mayoría de los países delimitan áreas de votación. Así se le denomina a los espacios geográficos contiguos en los que todos los electores son asignados al mismo sitio o recinto de votación.

Debido a que las áreas de votación son usadas solamente para propósitos de administración electoral, sus límites suelen ser menos controvertidos y su delimitación queda usualmente a discreción del administrador de la elección. De cualquier modo, debido a que los datos requeridos y las tareas implicadas en la delimitación de las áreas de votación son similares a las requeridas para el trazado de los límites de los distritos electorales, la delimitación de las áreas de votación es examinada como parte de esta área temático.

Conclusión

Esta área temática examina los tipos de sistemas electorales que requieren la delimitación periódica de sus distritos electorales, así como las ventajas y desventajas de las diferentes alternativas de distritación(ver Delimitación de Distritos Electorales). Se considera la estructura formal y las reglas que usan los países para conducir la delimitación de los distritos, o redistritación (ver Estructura y Reglas para Delimitar Distritos Electorales). Se esboza cada paso del proceso del trazado de distritos, a partir de la creación de una base de datos para describir y evaluar los planes de redistritación (ver Tareas Comprendidas en el Trazado de los Límites). Además, se aborda la delimitación de las áreas de votación para los objetivos de la administración electoral.

Se espera que esta discusión ayude a los países a tomar decisiones informadas sobre la delimitación o no de distritos electorales y, en su caso, sobre la adopción de la práctica consecuente.

Principios Guía

Debido a que las prácticas de delimitación de distritos, o redistritación, varían enormemente en el mundo, existen pocos principios para guiar el proceso de delimitación. Los países difieren sobre puntos fundamentales, tales como que tan imparcial e independiente puede y debe ser el proceso del parlamento o de consideraciones de carácter político. Pero hay tres principios generalmente aceptados:

  • La representatividad
  • La igualdad de fuerza del voto
  • La reciprocidad
Representatividad

Los límites de los distritos electorales deben ser trazados de manera tal que el electorado tenga la oportunidad de elegir a los candidatos que sientan que verdaderamente los representan. Esto usualmente significa que los límites de los distritos deben coincidir con las comunidades de interés, tanto como sea posible. Las comunidades de interés pueden ser definidas de varias formas. Por ejemplo, pueden tratarse de divisiones de tipo administrativo, vecindarios étnicos o raciales, o bien comunidades naturales delineadas por fronteras físicas (tales como las islas). Si los distritos no están compuestos por comunidades de interés, como quiera que sean definidas estas últimas, puede resultar difícil que un solo candidato represente a todo el electorado de un distrito.

Independientemente de sus características o creencias políticas, un representante que sirve al electorado y trabaja para proteger sus intereses en la legislatura puede ser premiado con la re- elección ,si el electorado lo percibe como un representante efectivo.

Igualdad de la fuerza del voto

Los límites de los distritos electorales deben ser trazados de manera tal que los distritos sean relativamente iguales en términos de población. La igualdad poblacional de los distritos le permite a los electores tener un voto del mismo peso en la elección de representantes. Si, por ejemplo, un representante es elegido en un distrito que tiene el doble de la población que otro, los electores en el distrito más grande tendrán la mitad de la influencia que los electores del distrito pequeño. Los distritos electorales que varían mucho en su población, violan un principio central de la democracia: todos los electores deben ser capaces de emitir un voto de igual peso o fuerza.

Reciprocidad

El procedimiento para establecer los distritos electorales debe estar claramente explicado en la legislación, de manera que las reglas que regulan el procedimiento sean las mismas, sin importar quien sea responsable de trazar los límites de los distritos.

Si el proceso de redistritación ha de ser apartidista, entonces todos los partidos políticos deben abstenerse de tratar de influir en los resultados. Por el contrario, si se permite que intereses políticos tomen parte en el proceso, se les debe brindar acceso a todos los partidos políticos.

Si la legislatura está a cargo del trazado de los límites de los distritos electorales, entonces cualquier partido político que gane una mayoría en la legislatura tendrá una oportunidad para controlar el proceso.

Estas reglas deben ser claramente entendidas y resultar aceptables por todos los partidos políticos y los partícipes en el proceso de redistritación.

Consideraciones Administrativas

El proceso de establecimiento o delimitación de los distritos electorales puede ser complejo, costoso e implicar mucho tiempo. Si no existe una estructura legislativa, se tienen que tomar decisiones antes de iniciar el proceso de delimitación. Por ejemplo:

  • ¿Cuántos distritos deben trazarse?
  • ¿Qué clase de distritos deben trazarse, uninominales o plurinominales?
  • ¿Quién debe trazar los distritos?
  • ¿Con que frecuencia se deben ajustar?
  • ¿Qué criterios debe ser considerados?
Una vez que se ha tomado esta clase de decisiones, deben ser detalladas en la legislación para establecer el marco de la redistritación. Al institucionalizar la estructura legal, se hará mucho más fácil la administración del proceso.

Puede ser muy complicado administrar el proceso de trazado de las líneas de los distritos. Se debe recopilar, verificar y sintetizar la información procedente de una gran variedad de fuentes. Una vez creado, el plan de redistritación debe ser evaluado. La evaluación de un plan tiene que incluir algún procedimiento de acceso del público. Después de que se ha adoptado un plan final de redistritación, tiene que ser instrumentado. La instrumentación puede requerir un gran acuerdo de coordinación con los gobiernos locales y regionales, así como con los funcionarios electorales a nivel local, regional y, en su caso, federal.

Legislación electoral para la delimitación de distritos

Si no hay disposiciones legales para guiar el proceso de delimitación de los distritos, se debe promulgar una legislación electoral que defina la estructura de la distritación y establecer el mecanismo para emprender el proceso de delimitación. Esta legislación debe atender los siguientes puntos:

Número y tipo de distritos. ¿Cuántos distritos deben ser creados? ¿Deben ser uninominales, plurinominales o una combinación de ambos? ¿Deben trazarse de acuerdo con los límites administrativos?

Autoridad responsable. ¿Quién debe trazar los límites de los distritos? ¿Los distritos de todo el país deben ser trazados por una sola autoridad o por la autoridad de cada región a la que se le hayan asignado escaños? ¿Cuál debe ser la composición de la autoridad responsable? ¿Debe la autoridad ser políticamente independiente? ¿Quién debe tener la autoridad final para seleccionar y adoptar el plan de redistritación ?

Acceso al proceso de delimitación. ¿Quién debe tener acceso al proceso de redistritación? ¿Deben los partidos políticos tener acceso a este proceso?

Criterios para la delimitación de distritos. ¿Deben adoptarse criterios para trazar los límites de los distritos? Si ello es así, ¿cuáles deben ser esos criterios?

Calendario para la delimitación de distritos. ¿Con que frecuencia será necesario redistritar? ¿Se debe elaborar un calendario para que la redistritación ocurra periódicamente? ¿Se deben fijar plazos perentorios para el proceso de trazado de los límites de los distritos electorales?

Entre más específica sea la ley, menores serán las dudas y preocupaciones relativas a los procedimientos de delimitación de los distritos. Los administradores de un proyecto de redistritación podrán entonces concentrarse en la recopilación de información, en el trazado de los límites de los distritos y en la ejecución del plan final de redistritación.

Administración del proceso de delimitación

La administración del proceso de delimitación incluye la supervisión y vigilancia tanto del proceso de trazado de los límites de los distritos y como del relativo a su instrumentación. Las tareas relativas a la fase del trazado de las líneas incluyen lo siguiente:

Personal:

  • Contratar y capacitar personal para la recolección y procesamiento de la información para integrar la base de datos de la redistritación.
Recolección y verificación de información:
  • Recopilar información poblacional, mapas y resultados electorales, si se desea incluir información política.
  • Integrar un inventario de la información recolectada y verificar su exactitud.
  • Coordinar la recolección de la información con los funcionarios, locales, regionales o federales, dependiendo de la fuente.
Creación de una base de datos:
  • Sintetizar la información recolectada para crear una base de datos unificada sobre la redistritación.
  • Proveer a las personas u organizaciones encargadas del trazado con la base de datos, la tecnología y el personal entrenado requeridos.
Proceso de consulta pública:
  • Publicar mapas de los planes de redistritación propuestos, calendarios de audiencias y registro de comentarios del público.
Las tareas relacionadas con la instrumentación del plan de redistritación incluyen lo siguiente:

Elaboración de mapas e informes. Producir y distribuir mapas y reportes que describan el resultado final del plan de redistritación.

Coordinación con agencias gubernamentales. Coordinación con funcionarios electorales regionales, locales o federales y otras autoridades en las siguientes tareas:

  • notificación a los electores de la asignación de sus nuevos distritos electorales;
  • actualización de las listas de electores registrados para reflejar la nueva asignación de distritos;
  • rediseño de las áreas de votación y reubicación de los recintos de votación, si fuere necesario. (Por ejemplo, cuando los nuevos límites de los distritos dividen antiguas áreas de votación);
  • modificación de mapas locales para reflejar la nueva configuración de los distritos.

Si bien es cierto que las computadoras pueden trazar los distritos de manera más eficiente, también lo es que pueden complicar el proceso. Las opciones de equipo y programas de cómputo deben ser examinadas cuidadosamente. Una decisión para adquirir un sistema computacional, debe considerar el monto de la inversión en equipos y programas, el tiempo y costo de adquisición y entrenamiento del personal para operar el sistema, y el tiempo y costo de convertir los mapas y datos de población a un formato computacional legible. La administración del proceso de delimitación puede ser ardua. Puede resultar difícil encontrar y/o entrenar personal calificado, particularmente si el proceso está diseñado para ser computarizado.

Pueden encontrarse obstáculos para obtener información exacta y al día, especialmente en el caso de los mapas. Y puede haber problemas para coordinar los procesos de recolección e instrumentación con los funcionarios electorales y de los gobiernos a nivel local. Sin embargo, todos estos retos deben ser superados si se pretende que el proceso de delimitación resulte preciso y oportuno.

Consideraciones Presupuestales

La delimitación de distritos es una iniciativa costosa que involucra muchas tareas. Se debe recopilar, verificar y sintetizar una gran cantidad de información dentro de una base de datos unificada. A menudo es necesario contratar y entrenar una gran cantidad de personas para crear la base de datos. Una vez que se ha completa el plan de distritación, debe ser evaluado y, eventualmente, modificado. Una vez adoptado el nuevo plan de redistritación, debe ser instrumentado.

La instrumentación del plan requiere a menudo la producción de un gran número de mapas e informes. Se deben hacer cambios en el registro electoral y los electores deben ser notificados de la nueva asignación de distritos. Además, los funcionarios electorales tendrán que redibujar las áreas y reubicar los sitios de votación. Si bien la computarización puede hacer más eficiente el proceso, también puede volverlo más costoso.

Personal

El uso de personal asignado temporalmente puede resultar conveniente en términos de costo-efectividad, dada la relativa naturaleza de corto plazo de los proyectos de redistritación. Los costos subirán si el personal requiere de un gran programa de entrenamiento. Seguramente se requerirá un entrenamiento extenso si se utilizan sistemas automatizados la redistritación.

Creación de una base de datos para la redistritación

La creación de una base de datos para la distritación requiere la recolección y verificación de una gran cantidad de información. Esto incluye información sobre la población -- sean datos de censos o de inscripción de electores-- y mapas detallados y exactos de todo el territorio a ser redistritado. Si la base de datos va a incluir información política, también será necesario recopilar los resultados de las elecciones precedentes. Aunque la información para la base de datos pueda ser almacenada a nivel central, es muy probable que tenga que ser recolectada desde diferentes oficinas de gobierno regionales o locales. Los contactos con estas oficinas pueden ser también necesarios para la verificación de la información.

El costo de crear una base de datos para la redistritación dependerá de la disponibilidad y precisión de la información y mapas requeridos. También dependerá del tamaño del territorio que será redistritado y del nivel geográfico seleccionado como unidad básica para la creación de los distritos. Esta unidad básica puede consistir en condados, villas o barrios enteros, o bien en unidades geográficas más pequeñas como áreas de votación o incluso algunas calles o manzanas en las ciudades. Entre más pequeña sea la unidad básica, mayor será la información que será necesario recopilar y verificar y mayor el costo del proyecto en su conjunto.

Añadir información política a la base de datos incrementará los costos de su preparación. Si los resultados de las elecciones no se pueden obtener fácilmente de una sola fuente o si deben conseguirse a través de procesos de adquisición separados, la recolección de información será más costosa. Si la información política no es reportada al mismo nivel geográfico que la información poblacional disponible, las unidades geográficas electorales y poblacionales tendrán que ser igualadas con el fin de que resulten comparables. Este procedimiento de igualación se sumara a los costos de preparación de la base de datos.

Si se utilizan computadoras, pero la información y los mapas no están disponibles en un formato legible, tendrán que ser convertidos al formato apropiado para poder ser leídos por las computadoras. El procesamiento de los resultados de una elección y de otra información relevante para crear una base de datos automatizada es una empresa costosa. El costo de digitalización de los mapas es aún mayor, pero será necesario si se utiliza el programa GIS (sistemas de información geográfica). Se puede evitar este gasto, si la información y/o los mapas pueden ser obtenidos en un formato electrónico en un diskette, cinta o CD-ROM.

Trazado de las líneas de los distritos electorales

Aunque la etapa del trazado de fronteras de un proceso de redistritación involucra tareas que pueden ser tediosas y que consuman mucho tiempo, el proceso en sí mismo no es particularmente costoso. Los únicos costos significativos son aquellos asociados con el proceso de consulta al público una vez que el plan ha sido propuesto.

Instrumentación del plan de redistritación

Cuando se ha adoptado un plan final de redistritación, sus mapas e informes descriptivos deben ser producidos y difundidos entre los funcionarios electorales y de los gobiernos a nivel regional y local. Esta actividad puede ser menos costosa si se han empleado computadoras para trazar el plan de redistritación, ya que desde las computadoras se pueden generar esos mapas e informes.

Para ejecutar el plan, los funcionarios electorales deben ajustar las listas de registro electoral y notificar a los electores sobre la nueva asignación de los distritos. Los funcionarios electorales deben también redibujar y reubicar las áreas de votación. Estas tareas pueden ser menos costosas si se utilizan computadoras para la configuración de los distritos.

Computarización del proceso de redistritación

El uso de computadoras permite que el proceso de redistritación sea mucho más exacto y eficiente, pero también puede elevar significativamente los costos del proyecto. Se puede emplear un amplio repertorio de tecnología computacional para la redistritación, pero entre más sofisticada sea, es probablemente que el proceso resulte más costoso. Los principales costos de la computarización del proceso será la compra de programas (software), la creación de una base de datos automatizada compatible y la contratación y entrenamiento de personal calificado.

El equipo computacional (hardware) requerido para el proceso de distritación no es particularmente caro. Se puede utilizar una computadora Pentium para la mayoría de los proyectos de redistritación. Los costos pueden ser salvados si las computadoras ya se encuentran disponibles.

El precio de los programas computacionales (sofware) varia ampliamente. Las opciones más costosas son las diseñadas especialmente para un programa de configuración GIS (sistemas de información geográfica). Las opciones menos costosas son los programas comerciales de bases de datos y hojas de cálculo. Pero estas opciones menos costosas son también las menos eficientes.

La contratación y entrenamiento del personal para operar las computadoras pueden ser costosa. Los consultores pueden ayudar en la selección del equipamiento computacional (hardware), el diseño, adaptación o integración del software conforme al equipo disponible y al entrenamiento del personal en la operaciones computacionales. Pero los consultores pueden también ser costosos.

No obstante, la parte más costosa de una computarización del proceso de redistritación puede ser la creación de la base de datos. Esto depende en gran medida de la información que pueda ser obtenida en un formato legible para una computadora. Si la información poblacional y, en su caso, política no está disponible en formato electrónico, debe ser procesada. El procesamiento de la información para crear una base de datos puede ser costoso. La digitalización de los mapas para los programas GIS es especialmente costosa.

Conclusión

El precio etiquetado para la configuración de distritos varía enormemente. En Nueva Zelanda, por ejemplo, se gasta relativamente poco en la redistritación realizada cada cinco años -- se presupuestaron $NZ 1.89 millones para la redistribución en 1998. La última redistribución en Inglaterra costó LUK 5 millones. En los Estados Unidos, se gastan grandes sumas en la redistritación del Congreso cada diez años. Por cierto, el proceso de redistritación en los Estados Unidos es bastante descentralizado, y el monto del dinero que cada estado gasta varía considerablemente. Algunos estados gastaron más de un millón de dólares para trazar los distritos del Congreso en 1991, otros gastaron menos de un diez por ciento de esa cifra.

Contexto Social y Político

La decisión sobre delimitar o no los distritos y, en su caso, mediante cuál método, depende en gran medida de las normas políticas y sociales imperantes en el país. .

¿Deben delimitarse los distritos?

La delimitación de distritos uninominales tiene muchas ventajas. Las tres más citadas son: sencillez, estabilidad y fortaleza de los vínculos entre los representantes elegidos y sus electores. Cada una de estas ventajas puede ser importante dependiendo del contexto social y político en el cual se configuran los distritos. Las elecciones celebradas en distritos uninominales tienden a ser muy fáciles de entender para los electores, especialmente en conjunto con las reglas de votación por pluralidad y mayoría. La sencillez puede representar una ventaja significativa en países con altos índices de analfabetismo.

Los distritos uninominales promueven la estabilidad al facilitar la formación de gobiernos fuertes de un solo partido. Esto es así porque los distritos uninominales tienden a producir resultados electorales en los cuales el partido que logra la mayoría de votos se encuentra sobre-representado. Esto puede ser una ventaja importante en países que tienen una razón para temer o han experimentado de manera reciente, una proliferación de pequeños partidos extremistas o de coaliciones de gobierno que han fracasado frecuentemente.

Los distritos uninominales le brindan a los electores una fuerte representación de sus intereses. Los electores cuentan con un solo representante de distrito fácilmente identificable, a quien pueden recurrir para que sirva a sus intereses. También tienen un solo representante del distrito a quien pueden responsabilizar para que proteja los intereses del electorado. Esto puede tener un efecto positivo en las percepciones de los electores sobre la eficacia de la política, lo que puede a su vez incrementar los niveles de votación. La eficacia política y los índices de participación en las elecciones son dos ingredientes muy importantes para la legitimidad de un sistema, lo cual puede ser muy importante para las nuevas democracias emergentes.

Sin embargo, los distritos uninominales tienen una desventaja muy seria. Tienden a sobre-representar al partido político mayoritario a costa de los otros partidos políticos. Los países que delimitan distritos uninominales deben esperar y tener la capacidad de aceptar resultados desproporcionales. Aunque es posible concebir un proceso de configuración de los distritos justo e independiente, no es posible garantizar un resultado sin sesgos con distritos uninominales, a menos que se haya previsto una segunda votación, de carácter partidista (como es el caso de los sistemas electorales mixtos).

Puede ser difícil que se acepten resultados desproporcionales en un país con muchos partidos políticos que representan una amplia gama o variedad de intereses. Los resultados virtualmente serán imposibles de aceptar si existen profundas divisiones en la sociedad . Por ejemplo, si existe una minoría étnica, racial o religiosa numerosa y con cierta cohesión politíca a la que se le haya negado sistemáticamente lo que considera una representación justa, las elecciones pueden dar origen a conflictos y, aún más, a violencia e inestabilidad.

¿Se puede reformar el proceso de redistritación?

Una vez que se ha tomado la decisión de configurar distritos, se debe establecer un procedimiento para su realización. Tradicionalmente, las legislaturas han sido responsables de trazar sus propios distritos. No fueron inusuales los abusos electorales tales como la desproporción de los distritos (distritos que varían sustancialmente en población) o distritos configurados bajo la fórmula del "gerrymandering" (distritos intencionalmente configurados para dar ventajas a un partido político en perjuicio de otros). Estos abusos conducen a numerosos países a adoptar reformas diseñadas para excluir a la política de los procesos de redistritación. En estos países, son comisiones independientes las que trazan los distritos electorales, siguiendo una serie de criterios neutrales. El público es alentado a participar a través de un proceso de consulta. Al parlamento sólo se concede un papel limitado en el proceso, aunque a veces no se le concede ninguno.

Estas reformas han sido adoptadas por muchos países de la Comunidad Británica, donde parecen haber sido totalmente exitosas. La redistritación es rara vez vista como "partidista", aún cuando los resultados de una elección favorezcan a un partido a costa de otros. A pesar de su éxito en los países que las han adoptado, las reformas al proceso de redistritación no han sido seguidas en todas partes. Por ejemplo, las legislaturas todavía trazan los distritos para el Congreso en la mayoría de los estados federados de Estados Unidos.

En los Estados Unidos, el sistema e instituciones políticas fueron diseñados sobre la premisa de Madison de la competencia de facciones o intereses. El pluralismo continúa floreciendo. Con un sistema legislativo descentralizado y partidos políticos frágiles, los intereses específicos y provinciales a menudo prevalecen en la legislatura. Los norteamericanos tienden a ser cínicos, creyendo que los política y la persecución de sus propios intereses son inevitables. Es probable que no se aprueben reformas al proceso de redistritación en un futuro cercano, porque muchos norteamericanos creen que es imposible separar la política del proceso de redistritación, como lo es el pretender separar la política del proceso legislativo en general.

Solamente algunos países, que son menos pluralistas, más ideologizados políticamente y más sensibles a las demandas públicas han aceptado que la política pueda ser removida del proceso de distritación. Además, se requieren organizaciones políticas fuertes y autoridades legislativas centralizadas para imponer sanciones contra aquellos legisladores que traten de influir en el proceso de configuración de distritos. Si bien estas condiciones parecen estar presentes en la mayoría de los países de la Comunidad Británica, no lo están en todos lados.

Conclusión

Sólo la creación de comisiones independientes y criterios neutrales para la configuración de los distritos puede impedir que intereses partidistas controlen el proceso. Poco es lo que pueden hacer estas reformas para prevenir resultados electorales muy desproporcionales en términos de la relación votos-escaños. Si la imparcialidad política es determinada por los resultados y no por el proceso-- y específicamente por un resultado proporcional para los partidos políticos y/o los grupos minoritarios--, entonces los sistemas con distritos uninominales reprobarían con frecuencia el examen de imparcialidad, sin importar quien delimite los distritos.

Los países que valoran la proporcionalidad por encima de todo lo demás --tal vez porque necesitan asegurar una representación equitativa entre grupos profundamente divididos dentro de la sociedad--, son sabios al elegir alguna forma de representación proporcional, la cual puede o no incluir distritos uninominales. Sin embargo, si es más importante la estabilidad en forma de un gobierno fuerte y de un solo partido, la delimitación de distritos uninominales es una buena opción.

Antecedentes Históricos

La delimitación de los distritos electorales es un fenómeno relativamente reciente, data del siglo XIX, de manera concomitante con la adopción de distritos uninominales en gran parte de Europa.1. Cuando las democracias europeas empezaron a introducir distritos uninominales hace poco más de un siglo, se les vio como proveedores de una representación más justa. Permitirían la representación de los individuos --de un número aproximadamente igual de individuos--, y ya no de las comunidades. La delimitación periódica de los distritos se convirtió en un requerimiento para conservar la igualdad de la población representada.

El movimiento hacia los distritos uninominales

Al comienzo del siglo XIX, la representación estaba basada en las comunidades y no en los individuos o electores. Los distritos variaban enormemente en términos de población. En Inglaterra, por ejemplo, cada condado, municipio y universidad, contaba con dos representantes en la Cámara de los Comunes, independientemente de su tamaño. La composición de la Cámara de los Comunes, y de las legislaturas en toda Europa, reflejaba la visión de que eran las distintas comunidades o categorías de la sociedad -- por ejemplo, el clero y la nobleza--las que debían estar representadas, no los individuos o electores.

A finales del siglo XVIII, los ciudadanos empezaron a demandar la extensión del derecho al voto y una representación más justa en la legislatura. Estos movimientos propugnaron por la adopción de distritos uninominales para elegir a los legisladores como un medio para ampliar la democracia. Se argumentó que los distritos uninominales no solamente asegurarían la igualdad en la representación de los ciudadanos, sino que también producirían una legislatura con mayor representatividad. Distritos que fueran relativamente iguales en términos de población, aumentarían la representación de las clases trabajadoras urbanas y de otros grupos tradicionalmente sub-representados.

En el siglo XVIII, los distritos uninominales fueron adoptados por vez primera en las colonias británicas que más tarde se convertirían en los Estados Unidos. Durante el siglo XIX, muchos países europeos gradualmente siguieron este ejemplo. Dinamarca adoptó distritos uninominales para las elecciones de su Cámara Baja en 1849. Una recién unificada Italia escogió los distritos uninominales para elegir representantes a la legislatura nacional en 1861. La Confederación del Norte de Alemania adoptó los distritos uninominales en 1871. Francia ha empleado distritos uninominales de manera intermitente desde 1875. Gran Bretaña los adoptó en 1885, y Holanda siguió el ejemplo en 1887. Noruega, uno de los últimos países europeos en acogerlos, lo hizo en 1905 cuando el país obtuvo su total independencia.

La mayoría de los restantes países europeos que continuaron basándose en las comunidades para la elección de sus representantes, fueron los menos progresistas, tales como Portugal o los Estados balcánicos. De los países más modernos de Europa, solamente Suiza y Bélgica emplearon distritos plurinominales durante el siglo XIX. Bélgica usó sus nueve provincias históricas como demarcaciones para sus distritos plurinominales, pero reconoció el principio de igual representación variando el número de representantes asignados a cada provincia. Cuando la representación proporcional fue adoptada por Bélgica en 1899, se conservaron los distritos basados en los límites provinciales.

En Suiza, antes de 1848, cada cantón enviaba un representante a la Asamblea Federal. La Constitución de 1848 determinó la representación basada en la población; por lo que en 1850 se crearon 49 distritos electorales o electorados. Sin embargo, los límites de estos distritos electorales se mantuvieron sin cambios durante 70 años. En 1919 Suiza adoptó la representación proporcional. Hasta entonces, los representantes habían sido elegidos en distritos plurinominales que correspondían a los límites de los cantones.

El advenimiento de la representación proporcional

La tendencia hacia los distritos uninominales en Europa menguó con el advenimiento de la representación proporcional a fines del siglo XIX. Entre 1899, cuando Bélgica adoptó la representación proporcional, y 1921, cuando Noruega lo hizo, muchos de los países del continente europeo adoptaron una u otra forma de representación proporcional.

Debido a que los distritos plurinominales son usados por los sistemas de representación proporcional, no se requiere que los países que han adoptado tales sistemas revisen periódicamente los límites de sus distritos electorales. En su lugar, se emplean las divisiones administrativas, tales como las de estados, provincias o condados, para elegir a los representantes. La igualdad de población se logra modificando el número de legisladores elegidos en cada distrito, en vez de rediseñar sus límites. Hoy en día, la norma en Europa es la de distritos plurinominales que correspondan a las divisiones administrativas y no requieran una delimitación periódica.

Conclusión

Si bien la existencia de sistemas electorales que no requieren una delimitación periódica de sus distritos constituye la norma en Europa hoy en día, hay excepciones notables a esta regla. El Reino Unido ha mantenido los distritos uninominales desde su adopción en 1885. Francia ha empleado los distritos uninominales de manera consistente desde 1958, con la excepción de una breve restauración de la representación proporcional en 1985 y 1986. Irlanda y Malta, los cuales han adoptado los sistemas de representación proporcional basados en el voto único transferible, delimitan periódicamente sus distritos plurinominales.

Otros países de Europa, como Alemania o las democracias emergentes de Europa del Este y de la antigua Unión Soviética, han adoptado sistemas electorales mixtos que incluyen distritos uninominales. Además, muchos países en el resto del mundo han escogido sistemas electorales que emplean distritos uninominales, con o sin un mecanismo de compensación o balance de los escaños asignados por representación proporcional. Claramente, la delimitación de distritos uninominales es una práctica que no se ha perdido su atractivo y seguramente continuará vigente por algún tiempo más.

Fuentes Informativas Adicionales

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Delimitación de Distritos Electorales

La delimitación de un distrito electoral es un fenómeno bastante reciente. Antes del siglo XIX, la composición de la legislatura reflejaba el panorama de las comunidades y de las distintas categorías de la sociedad -- ciudades, el clero y la nobleza, por ejemplo-- debían estar representados, no así los ciudadanos individuales. Este panorama de la representación guió a las legislaturas basadas en las subdivisiones que han variado grandemente con respecto al tamaño de la población que está siendo representada.

En la última parte del siglo XVIII, y durante el siglo XIX, los ciudadanos comenzaron a demandar un aumento de sus franquicias. Estas demandas fueron acompañadas por la "creencia" que una "equitativa" representación implicaba una igualación de la población por representante. La respuesta a estas preguntas sobre la igualación de la representación fueron ya sea para variar el número de legisladores electos desde un territorio o para subdividir territorios dentro de un distrito electoral de población muy igual. Los distritos uninominales para la elección de legisladores fueron adoptados primero en las colonias inglesas, las que más tarde llegaron a los Estados Unidos. Muchos países europeos gradualmente siguieron el ejemplo y adoptaron los distritos electorales uninominales durante el siglo XIX.

La tendencia hacia los distritos uninominales en Europa menguó con el advenimiento de la representación proporcional a finales del siglo XIX. Debido a que los distritos plurinominales son generalmente usados con los sistemas de representación proporcional, los países que adoptaron tales sistemas no necesitaron mucho para configurar los distritos electorales. En su lugar, la igualdad de la población pudo ser lograda por la variación del número de legisladores provenientes de un territorio. El uso de divisiones administrativas tales como estados, provincias o condados como distritos plurinominales proporcionaron también un beneficio adicional de la representación comunitaria.

La tradición de los distritos uninominales fue conservada en otros países, en la creencia que los distintos beneficios son derivados de su uso. Estos beneficios incluyen:

  • una fuerte relación geográfica entre los distritos y sus representantes;
  • la habilidad de los distritos para tener representantes responsables y;
  • la tendencia del uso de los distritos para producir un partido fuerte de gobierno, y, por extensión un sistema político estable.
Una desventaja importante en el uso de un distrito uninominal es que los límites de los distritos deben ser ajustados periódicamente para mantener poblaciones de tamaño relativamente igual. Por supuesto, en algunos países, los distritos deberán ser redibujados. No sólo el proceso de configuración es costoso y de gran consumo de tiempo, pero hay también posibilidades que el trazado de los nuevos límites pueda favorecer, intencionalmente o no, un interés particularizado de un partido político por sobre los de otro.

En algunos países, los distritos plurinominales son también reconfigurados. ¿Cómo los distritos electorales que son trazados --sean uninominales o plurinominales , y que ellos sigan la existencia de los límites administrativos o no --pueden influir en la naturaleza de la representación de los legisladores electos?. Esta sección considera los varios tipos de sistemas que configuran los distritos electorales (ver Sistemas Electorales que Delimitan Distritos Electorales). Esta sección también considera la configuración de distritos electorales alternativos, tales como la magnitud de distritos ya sea que los límites deban ser alineados con la pre-existencia de los límites administrativos o no (ver Alternativas de Distritación).

Sistemas Electorales que Delimitan Distritos Electorales

Tradicionalmente, han sido descritas tres grandes categorías de sistemas electorales: sistemas pluralistas, sistemas mayoritarios y sistemas de representación proporcional. El más importante elemento que diferencia a unos de otros es la razón por la cual los asientos en la legislatura son asignados:

  • para candidatos que reciben una pluralidad de votos;
  • para candidatos que obtienen una mayoría de votos y;
  • en proporción a la cantidad de votos emitidos a favor de los partidos políticos o de los candidatos.

Una suma reciente de estas tres grandes categorías de sistemas electorales es el sistema electoral mixto, el cual combina elementos de ambos sistemas, tanto de representación proporcional y pluralistas como de sistemas de votación mayoritarios.

Delimitación de distritos: sistemas pluralistas o mayoritarios

La delimitación de los distritos electorales es comúnmente asociada con los sistemas electorales pluralistas o mayoritarios. Ambos sistemas tienden a depender fuertemente, si no exclusivamente, de los distritos uninominales. Estos distritos pueden ser rediseñados periódicamente para reflejar los cambios en la población. Ambos sistemas también comparten un elemento fundamental del porqué su confianza en los distritos uninominales: el número de asientos que los partidos políticos reciben depende no solamente de la proporción de votos por éstos recibidos, sino que también dependen de la procedencia de los votos. Bajo los sistemas pluralistas y mayoritarios, los partidos políticos minoritarios, que no son proclives a la concentración geográfica, usualmente obtienen pocos asientos de los que su proporción de votos debiera indicarles. Los distritos plurinominales de los sistemas proporcionales pueden rectificar esta distorsión de asientos/ votos debido a la gran magnitud de los distritos electorales, cuanto más proporcionales sean los resultados.

Delimitación de distritos: representación proporcional

Hay dos grandes tipos de sistemas de representación proporcional: el sistema de lista de partido y el del voto único transferible. (El sistema proporcional mixto de miembros puede también producir resultados proporcionales, pero este sistema será analizado bajo la categoría "sistemas mixtos"). El sistema de lista de partido es el más común de los dos. Bajo el sistema de lista de partidos, los distritos electorales, raramente, si es que nunca, requieren configuración. Si los distritos electorales son empleados, ellos son relativamente grandes distritos plurinominales cuyas fronteras generalmente corresponden a divisiones administrativas. Para acomodar los cambios en la población, el número de asientos asignados para los distritos plurinominales es variado, en vez de rediseñar los límites de los distritos.

El voto único transferible, usado en Irlanda y Malta, es el otro tipo de representación proporcional. Debido a que los votantes, son la base de los candidatos, y no los partidos, estos países emplean pequeños distritos plurinominales con solamente tres a cinco miembros elegidos por distrito. Los límites de los distritos electorales pueden por lo tanto ser rediseñados periódicamente en estos dos países.

Delimitación de distritos: sistemas electorales mixtos

Los sistemas electorales mixtos están empezando a incrementarse popularmente. Ellos emplean los sistemas de representación proporcional de la lista de partidos y los distritos uninominales con pluralidad o mayoría de votos requeridos. El sistema electoral alemán es el prototipo del sistema electoral mixto.

Debido a que los sistemas electorales mixtos incorporan los distritos uninominales, la delimitación de los distritos electorales debe ocurrir periódicamente para ajustar los cambios en la población. La importancia del proceso de delimitación y la influencia que él tiene en los resultados electorales, depende de todas formas de los asientos de las listas de partidos y si ellos son usados para corregir cualquier distorsión en la relación asientos/votos producidos en el distrito uninominal. En países tales como Alemania, los asientos ubicados bajo el sistema de lista de partidos son usados para compensar por cualquier distorsión producida en la razón asientos/votos al nivel del distrito electoral. Los sistemas mixtos que usan los asientos de las listas de partidos en una manera compensatoria, son algunas veces llamados sistemas "mixtos de miembros proporcionales", porque los resultados electorales son proporcionales.

En países como Rusia, los asientos para listas de partidos no son usados para compensar cualquier desproporcionalidad que surja desde las elecciones en los distritos uninominales. Mejor dicho, los asientos ubicados en los partidos, bajo la lista compuesta de partidos de la elección, son simplemente sumados a los asientos ganados a nivel distrital. La razón de asientos de partidos por voto (asientos/votos) puede por lo tanto ser distorsionada. En este tipo de sistemas mixtos, algunas veces llamado sistema "paralelo", el proceso de delimitación de distritos es más importante porque puede tener un efecto muy pronunciado en la composición partidaria de la legislatura.

Sistemas de Pluralidad o Mayoría Relativa

El sistema pluralista es el sistema de votación más antiguo y usado más frecuentemente. Es utilizado en las elecciones legislativas en los Estados Unidos y en la India -- las dos más grandes democracias liberales-- como también en el Reino Unido y algunas antiguas colonias británicas. Muchos de esos países también usan los distritos uninominales, los cuales deben ser rediseñados periódicamente para mantener relativamente la igualdad en la población.

Los proponentes del sistema electoral pluralista señalan tres ventajas: simplicidad, estabilidad y representación del electorado. El sistema pluralista es fácil de entender: los electores simplemente colocan una marca sobre su candidato preferido. El resultado de una elección bajo el sistema pluralista es también fácil de entender: el candidato que recibe el más alto número de votos gana. Esta regla de asignación es conocida como " el primero gana el puesto".

Debido a que su tendencia es producir un número desproporcionadamente alto de asientos para la mayoría del partido, los sistemas pluralistas producen usualmente fuertes gobiernos de partidos únicos. Pese a ello, en cambio, producen un sistema político estable porque no hay necesidad de formar coaliciones de gobierno.

Los sistemas pluralistas y los distritos uninominales

Los sistemas electorales pluralistas a menudo son asociados con distritos uninominales y con la regla de que el primero gana el puesto. El uso de distritos uninominales crea en todo caso un fuerte vínculo entre los representantes y sus distritos electorales. Debido a que cada representante está obligado para con un específico distrito geográficamente definido, la responsabilidad legislativa y el servicio al electorado se ven facilitados con este esquema. Para una mayor información sobre pluralidad, el "primero gana el puesto", (ver Mayoría Relativa).

Los sistemas pluralistas y distritos plurinominales

Unos pocos sistemas pluralistas usan los distritos plurinominales y reglas diferentes para la asignación de asientos en la legislatura. Las reglas de asignación para distritos plurinominales bajo los sistemas pluralistas incluyen lo siguiente:

Voto en Bloque. Este sistema de votación da a cada elector tantos votos como asientos o cargos a llenar. Los ganadores de una elección son los candidatos que reciben el más alto número de votos. Debido a que el voto en bloque permite al partido con la mayoría de los votos ganar todos los asientos en un distrito, el uso del sistema del voto en bloque resulta aún ser frecuentemente una gran distorsión de los asientos/votos que hace que el primero gane el puesto en la votación de un distrito uninominal. Para mayor información, ver Voto en Bloque.

Voto Limitado. Bajo este esquema de voto, cada elector está dando menos votos que el número de asientos a ser llenados. La expectativa bajo el voto limitado es que la mayoría de los partidos no será capaz de llevarse todos los asientos en un distrito electoral, si el partido minoritario presenta un limitado número de candidatos y si los afiliados de ese partido minoritario concentran sus esfuerzos en esos candidatos. Este esquema de votación es usado en España para elegir la cámara alta del Parlamento Nacional. Para más información, ver Voto Limitado.

Voto Unico no Transferible. Este sistema de votación es una variante del voto limitado: cada elector tiene un solo voto. El voto único no transferible fue usado en Japón para la elección de la Cámara Baja del Parlamento Nacional en 1994. Este voto aún es usado en Japón para elegir 152 de los 252 miembros de la Cámara Alta. Para mayor información, ver Voto Unico No-Transferible.

Conclusión

El proceso de delimitación de distritos electorales es importante porque la configuración de los distritos pueden afectar a los partidarios, y posiblemente aún la composición racial, étnica, religiosa o lingüística de la legislatura. El efecto puede ser intencional, como en algún partidario simpatizante del "gerrymandering", o puede no ser intencional. Aún los límites de los distritos electorales trazados por una Comisión de límites neutral, pueden favorecer a un partido sobre otros sin tener tal intención.

Sistemas de Mayoría Absoluta

Los partidarios de los sistemas de mayoría absoluta reclaman que estos sistemas tienen todas las ventajas de un sistema pluralista: simplicidad, estabilidad y representación del electorado. Un sistema mayoritario es relativamente fácil de entender para los electores, este tiende a producir gobiernos fuertes y estables, y cada territorio electoral es representado por un único legislador. Un beneficio adicional del sistema mayoritario es que cada representante tiene el respaldo de la mayoría de sus electores.

Bajo un sistema pluralista, un candidato puede ser elegido con menos de la mayoría de los votos. En el hecho, el porcentaje de los votos necesarios para ganar puede ser totalmente bajo, dependiendo del número de candidaturas en competencia para el cargo y la extensión de votos entre los candidatos que aparecen en la cédula electoral. Para prevenir la victoria de un candidato que gane un asiento con menos del 50% de los votos, las reglas de decisión establecidas bajo los sistemas de mayoría absoluta, estipulan que el candidato ganador debe recibir una mayoría absoluta de los votos -- 50 por ciento de los votos más uno. Simplemente el requisito de una mayoría de los votos, con ninguna otra estipulación, crea la posibilidad de una elección con más de dos candidatos no produciendo un ganador absoluto. Los países con sistemas electorales mayoritarios han adoptado una de las dos soluciones para este problema: una segunda elección o el voto alternativo.

Sistema de dos turnos

La característica central de los sistemas de dos turnos o de segunda vuelta es la exigencia de un requisito para una segunda elección, que consiste en que la primera elección no arroje un candidato con una mayoría absoluta de votos. Bajo un sistema de dos turnos, las votaciones pueden ocurrir en dos días separados, a menudo una semana o más pasa entre una y otra. La primera elección es conducida de la misma manera como en un sistema pluralista, el primero que gana se lleva el puesto. A menudo, si esta elección no produce un candidato con más del 50% de los votos, una segunda vuelta será necesaria. Las reglas sobre quién puede participar en la segunda vuelta, varían dependiendo del país y de todos modos si se trata de una elección presidencial o legislativa.

Bajo un sistema de "mayorías desempatan", por ejemplo, si ningún candidato recibe una mayoría en la primera votación, es llamada una segunda elección. Los únicos candidatos en la segunda elección son los dos candidatos que recibieron las más altas mayorías relativas en la primera elección. Este sistema es usado a menudo en las elecciones presidenciales. Este sistema es también usado en los Estados Unidos para las elecciones del Congreso, en algunos estados del sur.

Bajo el sistema "mayoritario pluralista", por otro lado, no hay reducciones drásticas en el número de candidatos en la segunda elección . El ganador de la segunda vuelta en un sistema de mayoría absoluta es el candidato que recibe la mayoría de los votos, sea o no la mayoría de los votos obtenidos. Pueden ser establecidos algunos umbrales para permanecer en la segunda vuelta.

El sistema de dos vueltas es más asociado comúnmente con Francia, donde es usado el sistema mayoritario pluralista para la elección de los representantes a la Asamblea Nacional. Las reglas electorales para la Asamblea Nacional, estipulan que solamente los candidatos que obtienen el respaldo de a lo menos el 12,5% del electorado inscrito son titulares para competir en la segunda vuelta en la siguiente semana. El candidato que obtiene el más alto número de votos en esta segunda elección es declarado ganador. Para mayor información sobre el sistema de la segunda vuelta, ver Doble Ronda .

Voto alternativo

El voto alternativo está más precisamente referido a un sistema "mayoritario- preferencial ". Bajo este sistema, los electores no sólo indican su primera preferencia entre los candidatos, sino que también el orden alternativo de sus preferencias. Para ganar, un candidato debe obtener una mayoría de votos. Para determinar el ganador, el número de las primeras preferencias es determinante. Si un candidato gana una mayoría de primeras preferencias, él o ella será declarado(a) ganador (a). Si el candidato no obtiene una mayoría de las primeras preferencias de los electores, el candidato con el menor número de primeras preferencias es eliminado. Las segundas preferencias de los electores que hicieron de esta candidatura su primera preferencia, entonces son distribuidas entre los otros candidatos. Si esta redistribución no produce una mayoría para uno de los restantes candidatos, el proceso de eliminación y transferencia de votos continúa hasta que una mayoría es producida para uno de los candidatos. El voto alternativo es usado en Australia para la elección de la Cámara de los Representantes. Para mayor información, ver Voto Alternativo.

Conclusión

Los sistemas mayoritarios pueden y hacen, producir resultados electorales desproporcionados que es lo mismo que ocurre en los sistemas electorales pluralistas que se observan al comparar los asientos ganados versus la votación obtenida. Esto no es una sorpresa, dado que ambos sistemas cuentan exclusivamente con los distritos uninominales. El proceso de configuración de distritos en un sistema mayoritario es, por lo tanto, tan importante como lo es en un sistema electoral pluralista.

Sistemas Mixtos

Bajo un sistema electoral mixto, las diferentes fórmulas son usadas simultáneamente para ubicar los asientos de una sola elección. Una característica de todos los sistemas electorales mixtos que tienen en común es que un elector deposita dos votos, uno que sirve para que un candidato sea el representante del distrito electoral y otro para un candidato de una lista de partido. Entre los países con sistemas electorales mixtos, existen variaciones en la proporción de los asientos elegidos por distritos y la proporción de elegidos por lista de partidos. Hay también variaciones en el esquema de votación -- mayoritario o pluralista-- adoptado para distritos electorales. Y más importante, hay variaciones en las relaciones entre los asientos por distritos y los asientos por lista de partidos.

En algunos países, el total de la ubicación de los asientos está basada en el número de lista de partidos menos el número de asientos por distrito. En otros países, la ubicación de los asientos está basada en el número de asientos por lista de partidos más el número de asientos por distrito. Esta distinción es crucial para la proporcionalidad de asientos a elegir.

Sistemas mixtos de miembros proporcionales

En países como Alemania y Nueva Zelanda, la cuenta de los asientos alcanzados para cada partido es calculada por la sustracción del número de asientos por distrito que cada partido gana del total de número de asientos de la lista de partidos para los cuales tienen derecho. Los asientos de la lista de partidos, por lo tanto, son usados para corregir cualquier injusticia en la pluralidad del sistema uninominal pluralista o mayoritario de asientos. Esto es algunas veces llamado el sistema "mixto de miembros proporcional" porque los resultados son proporcionales, con tal que un partido exceda cualquier umbral de porcentaje de votos que pueda haber sido establecido. Para mayor información, ver Representación Proporcional Personalizada.

Sistemas paralelos

Países como Rusia no restan el asiento del distrito de los asientos de la lista de partido, sino que suman los dos tipos de asientos juntos. Debido a que el asiento del distrito y los asientos de lista de partido son independientes uno del otro, los asientos de lista de partidos no corrigen para cualquier asiento las distorsiones creadas por los asientos del distrito uninominal. Los resultados en estos sistemas mixtos, algunas veces son llamados como sistemas electorales "paralelos", han tendido a ser desproporcionados. Para una mayor información acerca de los sistemas electorales paralelos, ver Paralelos.

Conclusión

Una ventaja de los sistemas electorales mixtos es que éstos usan distritos uninominales y por lo tanto, mantienen un fuerte vínculo entre los representantes y su electorado. Al mismo tiempo, de cualquier modo, un alto nivel de proporcionalidad puede ser logrado -- aunque si bien el grado de proporcionalidad es dependiente de todos modos de los asientos para la lista de partido, que son usados para corregir las distorsiones producidas por los asientos de los distritos electorales.

El significado adjunto para la delimitación de los distritos electorales es un sistema mixto, depende de todos modos, de los asientos de partidos que son usados para rectificar cualquier distorsión en la proporción asientos/votos. Si los asientos del partido son usados para corregir desequilibrios, entonces el proceso de configuración de distritos no es de mucha importancia. Si, de cualquier modo, los asientos de partidos no son usados como una medida correctiva y son posibles resultados desproporcionados, el proceso de delimitación llega a ser más importante. En efecto, el proceso de delimitación de los distritos puede ser tan importante como en los sistemas electorales pluralistas o mayoritarios.

Sistemas Proporcionales: El Voto Único Transferible

La mayoría de los países con sistemas de representación proporcional no establecen distritos electorales. De cualquier modo, dos países que utilizan el voto único transferible -- Irlanda y Malta -- realizan periódicamente la delimitación de distritos electorales2.

Los distritos son rediseñados en Irlanda y Malta porque el voto transferible opera mejor con electorados uniformemente pequeños para multimiembros. Los votos son depositados por orden de candidatos en orden de preferencia y si hay un gran número de asientos para ser llenados, el número de candidatos en la papeleta de votación, puede ser abrumador. Malta emplea solamente distritos electorales de cinco miembros; en Irlanda los distritos electorales tienen un rango que va desde los tres a cinco miembros.

Bajo un sistema proporcional el uso del voto único transferible, implica que los electores ubican a sus candidatos en un orden de preferencias, si un candidato tiene entonces algunos votos más que las primeras preferencias de un elector, esto no es necesario, o si el candidato tiene pocos votos no hay opción de que él o ella puedan ganar el cargo, las primeras preferencias de los electores son transferidas a la segunda o subsiguiente opción. Para ser elegido, un candidato debe obtener una cuota de los votos. La cuota es calculada simplemente por la división del total de número de votos depositados por el número de votos de asientos a ser llenados, más un voto adicional. Solamente el número de candidatos prescrito para ser elegido puede llegar a la cuota. Para mayor información, ver Voto Único Transferible.

El sistema de voto único transferible difiere de los sistemas mayoritarios y pluralistas en que los resultados de la elección son más proporcionales. El voto único transferible comparte dos características en común con los sistemas mayoritarios y pluralistas: los electores escogen entre candidatos, en vez de elegir entre partidos políticos; y el país es dividido entre territorios de distritos relativamente pequeños. Estos distritos electorales, pueden ser rediseñados con ocasión de acomodar los cambios en la población. Por ejemplo, en Irlanda la Constitución estipula que los distritos electorales sean revisados al menos una vez cada doce años. Antes de 1980 y el establecimiento de una Comisión Electoral Independiente, los cambios de límites y las ubicaciones de los asientos en la legislatura en Irlanda fueron pensados probablemente para beneficiar al partido político en el poder.

Alternativas de Distritación

Los dos factores más importantes para ser considerados cuando se contemplan alternativas de distritos electorales son: (1) magnitud del distrito y (2) la alineación de los límites de los distritos electorales con la preexistencia de los límites administrativos y/o políticos. El tamaño del distrito se refiere al número de asientos legislativos asignados al distrito3. Un distrito puede ser o un distrito uninominal o un distrito plurinominal, donde el número de asientos puede fluctuar de dos a cien o más. Con respecto a la alineación con las divisiones administrativas dentro de un país, éstas pueden ser usadas como distritos electorales, o los distritos electorales pueden ser especialmente dibujados con una pequeña consideración a las divisiones administrativas, usualmente para encontrar igual criterio de población.

Estos dos factores forman una matriz4. La primera dimensión, la magnitud del distrito, enfocada en la cuestión de distritos uninominales versus plurinominales. La segunda dimensión enfocada en la alineación o no alineación de los distritos electorales con los límites administrativos o políticos.

La mayoría de los distritos uninominales están comprendidos en la categoría de la no alineación. Los distritos tienden a ser piezas artificiales de una geografía que no tiene ningún significado fuera del contexto electoral. Algunos distritos uninominales, de todas maneras, particularmente en los países con representación proporcional, son pequeños y de comunidades altamente distintivas. Por ejemplo, un pequeño cantón en Suiza forma distritos uninominales.

Los países con distritos plurinominales a menudo usan las divisiones administrativas existentes como distritos electorales. A cada distrito le es asignado un apropiado número de asientos legislativos para su población, con distritos individuales teniendo unos pocos sólo dos representantes y los demás mucho más de dos representantes. Estos países usualmente emplean alguna forma de representación proporcional. Los distritos electorales plurinominales, construidos más artificialmente están en países como Malta, el cual usa distritos que son uniformemente pequeños en magnitud debido a que las elecciones son realizadas usando el voto único transferible.

Magnitud de los Distritos

La magnitud del distrito se refiere al número de asientos legislativos asignados a un distrito. Los países han adoptado reglas electorales que varían en cualquier parte desde el uso exclusivo de los distritos uninominales hasta un sistema donde todo un país, en el hecho, funciona como un solo distrito. Los Estados Unidos y el Reino Unido están en el fin de la lista donde --cada uno y todos los legisladores representan a un solo distrito. En el otro lado de la nómina están países como Israel y los Países Bajos, en los cuales la magnitud del distrito es igual al número de miembros de la legislatura. Muchos países están en el medio de este rango; y dentro de un país hay a menudo una gran variación en la magnitud de los distritos.

Algunos países ponen todos sus distritos en la misma magnitud o dentro de un estrecho rango de magnitudes. Los límites de los distritos son entonces usualmente trazados de acuerdo a alguna fórmula elector/representante. Esta aproximación ha sido adoptada en los Estados Unidos y en muchos otros países con sistemas pluralistas o mayoritarios, donde la magnitud de los distritos es fijada en uno. Este procedimiento es también usado en Irlanda y Malta, que emplean pequeños distritos plurinominales y el voto único transferible. En Malta, todos los distritos tienen una magnitud de cinco. En Irlanda, el rango en magnitud va de tres a cinco.

Alternativamente, algunos países usan las divisiones regionales, administrativas o políticas existentes. A Cada distrito electoral entonces, le es asignado un número dado de asientos de acuerdo a su población. Muchos países con sistemas electorales basados en la representación proporcional usan este procedimiento. La gran magnitud de un distrito, el resultado más proporcional de la elección -- que es, la mayor cantidad de asientos por distrito, es la más cercana aproximación entre el porcentaje de votos del partido político y el número de asientos que el partido recibe en la legislatura.

Los distritos electorales uninominales pueden ser rediseñados periódicamente para asegurar de manera relativa la igualdad de la población. Algunos países con distritos uniformemente pequeños pueden también rediseñar los distritos con el propósito de cumplir con los estándares de igualdad de población. Los distritos electorales con una gran magnitud, en todo caso, no necesitaron ser rediseñados, los asientos son simplemente reasignados desde un distrito a otro para encontrar los estándares de igualdad en la población.

Distritos Uninominales: Ventajas y Desventajas

El debate acerca de las ventajas y desventajas de los distritos uninominales y los distritos plurinominales se superponen, a lo largo de su extensión, con el debate sobre los sistemas pluralistas o mayoritarios y los sistemas de representación proporcional. Esto es porque los sistemas pluralistas y mayoritarios usualmente emplean distritos uninominales. Esta discusión será enfocada solamente en las fortalezas y debilidades de los distritos uninominales.

Ventajas

Los partidarios de los distritos uninominales citan muchas ventajas:

  • Los distritos uninominales proveen a los electores con una fuerte representación del electorado, porque cada elector tiene un único y fácilmente identificable representante;
  • Los distritos uninominales alientan el servicio al electorado por la suministración de un fácilmente identificable "ombudsman" a los electores;
  • Los distritos uninominales maximizan la responsabilidad, porque un solo representante puede ser mantenido y puede ser reelecto o bien derrotado en la próxima elección;
  • Los distritos uninominales aseguran la representación geográfica.

Desventajas

Los críticos de este tipo de distritos citan las siguientes desventajas:

  • Los distritos uninominales deben ser redibujados regularmente para mantener poblaciones de tamaños relativamente iguales;
  • Los distritos uninominales son entidades geográficamente artificiales cuyos límites no delinean claramente comunidades identificables; por lo tanto, los distritos no tienen particular relevancia para los ciudadanos;
  • Los distritos uninominales, debido a su tendencia a sobre representar la mayoría de un partido y a sub representar a otros partidos, no pueden producir representación proporcional para los partidos políticos.

Conclusión

La fortaleza de los distritos uninominales se encuentra en el vínculo entre los representantes y el electorado, la responsabilidad de los representantes hacia los electores, y el servicio al distrito electoral o al electorado que representan. Debido a que los distritos uninominales son usados junto con las reglas de votación pluralista o mayoritaria, de ellos también se ha dicho que fomentan un gobierno fuerte y estable.

Distritos Plurinominales: Ventajas y Desventajas

Las ventajas y desventajas de los distritos plurinominales son el reflejo de los distritos uninominales y coinciden en parte con el debate sobre los sistemas pluralistas o mayoritarios y los sistemas de representación proporcional. El enfoque en esta sección estará solamente en las ventajas y desventajas de los distritos plurinominales.

Ventajas

Las ventajas más a menudo citadas de los distritos plurinominales son:

     

     

  • Los distritos plurinominales pueden reflejar más fácilmente las divisiones administrativas o de las comunidades de intereses dentro de un país porque hay flexibilidad en lo referente al número de representantes por distrito y, por lo tanto del tamaño y la composición geográfica del mismo;
  •  

     

  • Los límites de los distritos plurinominales, no necesitan ser cambiados, aún si la población de un distrito aumenta o disminuye, porque el número de representantes por distrito puede ser alterado;
  •  

     

  • Los distritos electorales son esenciales para lograr la representación proporcional, aunque si bien, no todos los sistemas con distritos plurinominales producen la representación proporcional de los partidos políticos;
  •  

     

  • Los distritos plurinominales tienden a producir una representación mucho más equilibrada debido a que alientan la nominación de diversos equipos de candidatos.

 

En el último punto, hay un buen convenio o arreglo para sugerir que las mujeres son probablemente más elegidas en los distritos plurinominales. Los grupos étnicos, religiosos y lingüísticos tienden también a ser mejor representados en los distritos plurinominales porque los partidos políticos se esfuerzan para que en general, exista un equilibrio cuando se seleccionan los candidatos. Las consecuencias de los distritos plurinominales son menos ciertas, de todas formas, para un grupo que está concentrado dentro de un territorio dado. En los Estados Unidos, en particular, las personas de color y los hispanos son probablemente elegidos desde un distrito uninominal, en gran parte porque la Ley de los Derechos del Ciudadano, promueve la creación de los distritos donde predominen esas minorías raciales o étnicas. Para una discusión más detallada del empleo de los distritos uninominales y la representación de las minorías en los Estados Unidos, ver Estados Unidos: Minorías Étnicas y Distritos Uninominales.

Desventajas

Las primeras desventajas de los distritos plurinominales son:

     

     

  • Los distritos plurinominales diluyen la relaciones entre los representantes y los electores;
  •  

     

  • Los distritos plurinominales diluyen la responsabilidad individual de los representantes.

 

Conclusión

La fortaleza de los distritos plurinominales se encuentra en su habilidad para generar una representación mucho más equilibrada, tanto para los grupos tradicionalmente sub - representados tales como mujeres y minorías étnicas y para los partidos políticos. El grado hasta el cual los distritos plurinominales son capaces de hacer esto, a menudo, depende en ambos casos de la magnitud de los distritos y de las reglas de votación empleadas. La gran magnitud de un distrito, es el resultado más proporcional de la elección para los partidos políticos. También son materia las reglas de votación, de cualquier modo - que la votación en bloque dentro de los distritos plurinominales, producirán actualmente una mayor distorsión electoral que el pluralista sistema de el primero gana el puesto en los distritos uninominales. Solamente los distritos plurinominales con grandes magnitudes y alguna forma de voto proporcional producirán consistentemente resultados electorales proporcionales.

Alineación de los Distritos con los Límites Administrativos

En algunos países, especialmente aquellos que emplean los distritos plurinominales, los límites de los distritos electorales siguen los límites de las divisiones administrativas existentes -- usualmente estados o provincias. A menudo estas divisiones administrativas tienen algún significado histórico. Alguna de las divisiones administrativas, de cualquier modo, puede ser de una vendimia reciente y de poca relevancia para los ciudadanos.

Hay ciertas ventajas en el alineamiento de los distritos electorales con las divisiones administrativas:

  • Los distritos electorales corresponderán a las entidades que funcionan en el gobierno de administración local;
  • Los distritos electorales corresponderán a organizaciones sociales, políticas y no gubernamentales ordenadas por áreas administrativas;
  • Los distritos electorales serán más significativos para los electores si aquellos corresponden a las reconocidas divisiones administrativas;
  • Los distritos electorales reflejarán geográficamente comunidades de intereses, cuando las mismas divisiones administrativas reflejen distintas comunidades de intereses.

Correspondencia con las funciones gubernamentales

En las divisiones administrativas pueden ser asignadas importantes funciones gubernamentales. Por ejemplo, las entidades del gobierno local pueden tener responsabilidades para exigir impuestos o administrar justicia, educación o salud pública. Los electores de las entidades del gobierno local pueden beneficiarse de ser capaces de identificar e informar a sus representantes elegidos desde los distritos que correspondan a esas divisiones administrativas, especialmente si los electores necesitan ayuda en los negocios con estas agencias de gobierno.

En suma, la maquinaria de un país puede estar organizada alrededor de divisiones administrativas. Si es así, esto puede facilitar la conducción de las elecciones si los limites de los distritos corresponden a los límites administrativos.

Correspondencia con organismos no gubernamentales

Las agencias gubernamentales no son las únicas que operan dentro de las divisiones administrativas específicas. Algunas organizaciones sociales, culturales y políticas son ordenadas también de acuerdo a las áreas administrativas. Tales organizaciones pueden incluir partidos políticos, uniones comerciales, asociaciones profesionales, y cualquier otra organización ocupacional, social y cultural. Los miembros de estas organizaciones pueden beneficiarse por ser capaces de identificar y asociar a los representantes elegidos desde la misma división administrativa. Los representantes elegidos, también, pueden encontrar facilidades para trabajar y comunicarse con los miembros de esas organizaciones no gubernamentales.

Reconocimiento de los distritos electorales

La larga reputación de los límites estatales o provinciales engendra una identidad corporativa que los electores pueden relacionar más fácilmente que los distritos electorales artificialmente creados. Los electores pueden ser capaces de distinguir entre sus distritos y otros distritos e identificar más fácilmente los representantes elegidos en los distritos electorales que están definidos por los límites administrativos.

Reflejo de las comunidades de interés

Los distritos electorales que están compuestos por antiguos territorios estatales o regionales podrían ser indicios de comunidades concentradas geográficamente que pueden resultar de interés y que comparten un pasado histórico así como características raciales, étnicas, religiosas o lingüísticas. Sin embargo, algunas de las entidades administrativas más modernas que forman la base de los distritos electorales podrían tener muy pocas características en común. Por lo tanto, en estos distritos no existe identificación entre los constituyentes y los intereses comunes.

Desventajas del uso de las divisiones administrativas

Las divisiones administrativas no tienen el mismo nivel de importancia alrededor del mundo. Aunque ellos reflejan importantes diferencias regionales en algunos países, las divisiones administrativas en otros países han sido creadas muy recientemente. En esos países los límites son artificiales y tienen poco significado para los ciudadanos. En el hecho, los límites pueden dividir naturales comunidades de interés, tales como comunidades con una larga tradición étnica, religiosas o comunidades lingüísticas. El uso de las entidades administrativas para formar los distritos en esta instancia puede entrar en conflicto con la creación de distritos electorales que reflejan fuertes comunidades de interés.

Distritos uninominales y divisiones administrativas

La alineación de los distritos electorales con los límites administrativos es una muy buena práctica en países con distritos plurinominales. De cualquier modo, la correspondencia con las divisiones administrativas es más problemática en países que emplean distritos uninominales exclusivamente. Esto es porque hay a menudo conflicto entre el trazado de los distritos uninominales que siguen la existencia de las líneas administrativas y trazan los distritos uninominales que están relativamente iguales en población.

Esto no es una sugerencia para que los distritos uninominales nunca puedan corresponder a las divisiones administrativas dentro de un país. Algunos países que usan los distritos uninominales ponen el énfasis en la necesidad de respetar los límites administrativos. Pero, la importancia dada a este factor varía, dependiendo de la importancia de la ubicación de la igualdad de la población y otros criterios de reconfiguración que pueden generar conflicto con las divisiones administrativas. Por ejemplo, en el Reino Unido, las grandes desviaciones numéricas en la población son toleradas con el propósito de acomodar las áreas locales administrativas. En los Estados Unidos, los límites de los distritos para el Congreso nunca cruzan las líneas del estado; de cualquier modo, los estrictos esfuerzos de igualdad de números son mucho más importante que el respeto a los límites administrativos.

Estructura y Reglas para Delimitar Distritos Electorales

Los países que delimitan distritos electorales pueden establecer reglas y una estructura formal para llevar a cabo el proceso. Debido a que los diferentes tipos de distritos pueden producir diferentes resultados electorales, aún si el modelo subyacente queda permanente, las opciones envueltas en el diseño del proceso de distritación son importantes. Incluidas entre estas opciones están las siguientes:

  • ¿Quién debe trazar las líneas del distrito?
  • ¿Quién debe definir el plan final de distritación?
  • ¿Debe la legislatura tener algún rol en el trazado de los distritos o en la decisión del plan final?
  • ¿Tendrá el público en general intervención dentro del proceso de configuración de los distritos electorales?
  • ¿Cuántas veces los distritos necesitan ser rediseñados?
  • ¿Cuánto tiempo tomará para completar el proceso de distritación?
  • ¿Debe el plan estar sujeto a recursos en los Tribunales?

Las tareas del trazado de los distritos pueden ser asignadas a algunas autoridades de límites. La composición de la autoridad de límites y el grado de independencia garantizado para esta autoridad varía considerablemente de un país a otro. Tradicionalmente, han sido designadas las legislaturas para trazar sus propios distritos. Sin embargo, cada vez más los países están devolviendo el proceso a comisiones independientes. Esto es parte de un movimiento internacional para eliminar a los "políticos" del proceso de redistritación.

Las reformas que han reemplazado a las legislaturas por comisiones de configuración han incluído también, reglas para un incremento del acceso del público al procedimiento de configuración de los distritos y criterios formales que deben ser considerados por los comisionados cuando ellos trazan o configuran los distritos. Estos criterios de redistritación son usualmente enumerados en la ley electoral del país. El criterio a menudo incluye factores tales como la igualdad de la población, respeto a los límites administrativos locales y regionales y otras características geográficas tales como los límites naturales (físicamente definidos) y el reconocimiento de las comunidades de interés.

Los países no adoptan habitualmente el criterio perteneciente al actual resultado del proceso de distritación -- por ejemplo, representación limpia para los partidos políticos o los grupos minoritarios. Esto porque los distritos uninominales, usados por casi todos los países que configuran distritos electorales, no pueden garantizar resultados que sean proporcionales, o aún mínimamente, para partidos políticos minoritarios o minorías raciales, étnicas, religiosas o de grupos lingüísticos en la población. Unos pocos países, de cualquier modo, han adoptado providencias especiales diseñadas para modificar la distorsión de los efectos de los distritos uninominales y para asegurar algún grado de representación de los grupos minoritarios. Los sistemas mixtos, por supuesto, proveen más resultados proporcionales para elegir algunos asientos por lista de partido.

Esta sección examina las opciones que los países han adoptado en cuanto a las reglas y la estructura formal para llevar a cabo la distritación:

Designación de la Autoridad Responsable de la Delimitación

Los países que establecen los distritos electorales pueden designar una autoridad de límites y establecer alguna maquinaria para llevar a cabo las tareas de delimitación. La tarea asignada a la autoridad administrativa es la misma en todos los países: dividir el territorio en distritos para la elección de representantes. La composición de la autoridad de límites y su grado de independencia, respecto de la legislatura o de las consideraciones partidarias está garantizada a esta autoridad, en todo caso, esto varía considerablemente de país a país. Algunos países dejan a los legisladores trazar sus propios distritos. Otros países, en un intento por quitar a los "politicos" del proceso, asignan las tareas de delimitación a una comisión de límites independiente. En algunos países, la delimitación está centralizada bajo una sola autoridad del proceso de redistritación. En otros países trazan sus propios distritos --con o sin un conjunto uniforme de reglas. En algunos países, la autoridad de límites da por sentado el poder para escoger el plan de delimitación final. Pero, en algunos países sin autoridad de límites, la legislatura o el gobierno puede aprobar el plan de delimitación antes de que éste pueda ser implementado.

Los tipos de autoridades de límites de los países ha sido establecido y el grado de independencia han sido acordados, sobre la base de un amplio y variado espectro. En una parte de este espectro están los Estados Unidos, donde el proceso de delimitación es muy político y descentralizado. La responsabilidad para el trazado de los distritos para el Congreso de los Estados Unidos se apoya individualmente en los cincuenta estados. Hay pocas limitaciones en los estados, y las autoridades de límites son casi siempre entidades políticas: esto es las legislaturas estatales.

En la otra parte del espectro están algunos de los países comunitarios, donde los políticos han quedado fuera del proceso de delimitación y ceden la autoridad para la redistribución a una comisión independiente. Una agencia central puede trazar o configurar los distritos para todo el país. Si la agencia central actualmente no traza los distritos, se establecen pautas para las comisiones regionales para seguir y supervisar el proceso de redistribución. La decisión final como cuál límite distrital quedará, deberá y será implementado con la comisión y no con la legislatura.

Esta sección examinará las aproximaciones a las alternativas para la designación de una autoridad de límites. Será analizada la composición de la autoridad de límites y si la autoridad central o regional debe ejecutar las tareas de delimitación. Quien tiene la autoridad para la decisión final de cual serie de límites será implementada y considerada.

Composición de la Autoridad Responsable

La legislatura o Parlamento sirve como autoridad de límites en países pequeños. En algunos países, particularmente los comunitarios, las comisiones especiales han sido creadas solamente para propósitos de delimitación de distritos. En otros países, las comisiones electorales u otras agencias de gobierno están encargadas de las tareas de la delimitación.

En los Estados Unidos, la delimitación está en su mayor parte en manos de las legislaturas de los cincuenta estados. Un comité legislativo usualmente produce un plan de delimitación o un plan de revisión sometido a los legisladores. En Francia, el Ministro del Interior trazó las líneas del límites de los distritos cuando los distritos uninominales fueron restaurados en 1986. Pero, las democracias más permanentes y estables ahora usan comisiones especiales para la redistritación.

Las comisiones de delimitación tienden a ser pequeñas en tamaño, variando desde 3 a 7 miembros, Canadá tiene comisiones de tres miembros; Alemania y Nueva Zelanda tiene una comisión de siete miembros. Algunas comisiones están compuestas totalmente o en parte por funcionarios de gobierno, como en Australia y Nueva Zelanda. En otros países, la composición de las comisiones de delimitación es más flexible. Por ejemplo la ley canadiense estipula que la presidencia de la comisión provincial independiente de redistribución o delimitación, será un juez nombrado por el Jefe de Justicia de la provincia, pero la ley no especificó los otros dos nombramientos. En la práctica, los otros comisionados son usualmente miembros de la academia o funcionarios de gobierno, tales como el secretario de la legislatura provincial.

Los miembros de la judicatura están bien representados en las comisiones de delimitación en algunos países comunitarios. Ellos a menudo presiden las comisiones como en Canadá. En Nueva Zelanda, la presidencia de la Comisión de Representación desde 1956 ha sido de todos modos, un asiento ocupado por un juez retirado, sin embargo, esto no es exigido por la ley. En el Reino Unido, los jueces más antiguos sirven como delegados en las cuatro comisiones de límites en Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte. En Australia, el presidente de la Comisión Electoral Australiana, quien es un juez, preside la Comisión Electoral aumentada.

Las comisiones de delimitación a menudo incluyen funcionarios públicos con experiencia en administración de elecciones, geografía o topografía, y estadísticas. En Australia, Nueva Zelanda y el Reino Unido, las comisiones incluyen funcionarios electorales o registradores- generales, como el Director de Inspección y Ordenanzas (Reino Unido) y el Supervisor- General (Australia y Nueva Zelanda). Las estadísticas tienen un rol muy importante en las comisiones australianas porque las proyecciones de la población, en vez del actual censo o la contabilidad de electores inscritos, son usadas para trazar los límites de los distritos electorales. En Canadá, los académicos formados en el tema de las elecciones y/o de la geografía puede ser requeridos para servir en las comisiones electorales.

En muchos países comunitarios están notablemente ausentes de las comisiones de delimitación, los legisladores y representantes de partidos políticos. El propósito expreso de esta omisión es para mantener la neutralidad de las comisiones. Nueva Zelanda es una excepción a esta regla. Dos "políticos" nombrados, uno representante del partido de gobierno y otro representante de los partidos de la oposición, son miembros de la Comisión de Representación que está compuesta por siete personas.

La descripción de distintas comisiones, que incluye su composición y grado de independencia, puede ser encontrada en los países de ejemplo, para Australia (Redistribución Federal en Australia), Canadá (Representación en el Parlamento Canadiense), Alemania (Redistritación en Alemania), Nueva Zelanda (Redistribución Electoral en Nueva Zelanda), y el Reino Unido (El Proceso de Redistritación en el Reino Unido).

Consideraciones Partidistas en la Designación de Autoridades

Un solo país puede ser subdividido en diferentes tipos de configuraciones de distritos y diferentes resultados electorales son posibles a partir desde esa delimitación , aún si el modelo de votación permanece constante, la designación de la autoridad de límites y el poder garantizado a esta autoridad son muy importantes.

En el siglo XIX los distritos, casi en todas partes, fueron trazados por las legislaturas. Los legisladores provenientes del partido político mayoritario, fueron a menudo tentados para promulgar los planes de distritación que favorecieron a sus candidatos a costa de los candidatos de los otros partidos. La delimitación o redistritación, es un proceso que llega bajo un creciente ataque a las tendencias o inclinaciones partidistas.

Durante los últimos cincuenta años, un importante número de países se han inclinado por una tendencia hacia una comisión neutral o no partidista, para evitar caer en tendencias políticas al momento de efectuar la delimitación. En 1964, cuando Canadá adoptó una comisión independiente para fijar los límites en la redistritación, Estados Unidos quedó como una de las pocas democracias que existían deste tiempo atrás, en donde el proceso de redistritación seguía en manos de los políticos. Estados Unidos ha sido también uno de los países que acepta como parte inevitable del proceso de delimitación, la participación de los partidos políticos.

El desacuerdo con la proposición que los políticos no pueden ser sacados del proceso de delimitación, ha llevado a que muchos países hayan establecido comisiones neutrales y promulgado reglas para el trazado de los límites de los distritos. Estas comisiones no tienen vínculos formales con los partidos políticos, y a los comisionados no les es permitido considerar información o datos políticos cuando están trazando los límites de los distritos. En su lugar, los comisionados están obligados a considerar criterios tales como la igualdad de la población y el respeto a los límites administrativos en la decisión sobre la distritación. Desde la adopción de las reformas, pocos han cuestionado la neutralidad del proceso de redistritación en esos países.

La única desventaja para las aproximaciones no partidarias a la delimitación es que, esto no necesariamente produce un plan de delimitación políticamente imparcial. Simplemente ignorar a los políticos no significa que un plan de delimitación no tenga efectos políticos. La aproximación no partidista garantiza solamente que cualquier tendencia política en un plan de delimitación no es intencional.

Soluciones para inclinaciones o tendencias políticas en la delimitación

Algunos países han intentado para idear soluciones al problema de las inclinaciones o tendencias políticas en los resultados de la delimitación. Una solución es permitir que representantes de los partidos políticos más antiguos trabajen en el organismo que toma las decisiones de delimitación. Otros permiten que los representantes de los partidos políticos más antiguos analicen el potencial impacto partidario de un plan de delimitación antes de su promulgación. En Estados Unidos, una o ambas aproximaciones han sido adoptadas por muchos de los estados federados.

En Estados Unidos, un comité legislativo o una comisión bipartidista pueden trazar un plan de delimitación. La información política para determinar los efectos de un plan será ciertamente empleada. Debido a que un plan distrital es también siempre promulgado por la legislatura estatal, el resultado probable es, de cualquier modo, un plan que astutamente favorezca a un partido político o que sea apoyado por legisladores de ambos partidos en vez de un plan políticamente imparcial.

Nueva Zelanda ha adoptado otra aproximación al problema de los resultados con inclinación partidista. Dos de los siete miembros de la Comisión de Representación, son políticos designados -- uno representa al partido de gobierno y el otro a los partidos de oposición. Su presencia en la comisión ayuda a asegurar que cualquier flagrante inclinación política sea reconocida y rectificada. Debido a que los dos políticos nombrados constituyen una minoría de la comisión, ellos no pueden quedar fuera de la votación de los comisionados apolíticos. La neutralidad de las comisiones es por lo tanto, incuestionable. Para mayor información sobre la composición de la Comisión de Representación en Nueva Zelanda, ver el caso de estudio, Redistribución Electoral en Nueva Zelanda.

Conclusión

Si las consideraciones partidistas están para jugar un rol en el proceso de delimitación, entonces esto debe ser claramente entendido por todos los partidos políticos y por el público en general desde un principio. Sea, que los partidos actualmente controlen el proceso, o simplemente lo monitoreen para asegurar un resultado políticamente imparcial, las reglas de regulación del proceso deben permanecer iguales, a pesar de quien sea el partido que tiene el control del gobierno o de la legislatura.

Si, por otra parte, el proceso de delimitación es no partidista, entonces los partidos políticos deben abstenerse de intentar influir en el proceso de delimitación, por lo menos fuera de los canales aceptados. Esto en el hecho quiere decir que el proceso es conducido de una manera políticamente neutral que garantice la aceptación del plan de redistritación, aún si éste termina con un resultado políticamente parcial.

Grado de Centralización de la Autoridad

Los países varían el grado de centralización del proceso de delimitación de los distritos, pudiendo encontrarse en este tema una gama muy variada. Al principio de este espectro, el proceso de la delimitación, es muy descentralizado, con las entidades regionales, como los estados o provincias responsables para trazar sus propios distritos electorales federales. Pocos consejos o guías federales, si los hay; son suministradas para estas entidades estatales. En el otro lado del espectro están aquellos países en los cuales una sola agencia central está a cargo del trazado de los distritos para todo el país. En la mitad de esta variada gama, se encuentran los países que han establecido agencias centrales, pero estas agencias, actualmente no trazan distritos electorales. En su lugar, ellas pueden establecer parámetros a seguir por las comisiones regionales, cuando estas últimas estén trazando los límites de los distritos y las agencias centrales pueden supervisar los procesos federales de redistritación.

Estados Unidos queda en el extremo del espectro: el proceso de redistritación es muy descentralizado. Una vez que en el Congreso de los Estados Unidos se prorratean los asientos del congreso con los estados, cada uno de los cincuenta estados es responsable para trazar el número de distritos asignados dentro de sus fronteras. Cada estado adopta su propio procedimiento de configuración y determina también sus propios criterios. Hay algunas indicaciones provenientes de los gobiernos federales y de los tribunales, de todas formas, ellas en su mayor parte inciden en el área de la igualdad de la población y el derecho a voto de las minorías.

Australia y Canadá países con sistemas federales, al igual que Estados Unidos, han adoptado procedimientos que son más centralizados. En Australia fueron establecidas, en cada estado al final del siglo pasado, comisiones separadas para la redistribución de los distritos electorales. Canadá tomó prestada esta práctica en 1964 cuando determinó que la redistribución federal debía ser conducida por comisiones independientes establecidas en cada provincia. De cualquier forma, ambos países Canadá y Australia establecieron comisiones estatales y provinciales encargadas de crear los distritos electorales federales de acuerdo a un conjunto uniforme de criterios para su redistribución. Ambos países también establecieron algún grado de coordinación central para la redistribución federal.

Elecciones Canadá, una agencia federal permanente, coordina el proceso de redistribución federal en Canadá llevando junto la presidencia de la comisión la discusión antes de que empiece el proceso. Elecciones Canadá también suministró a cada comisión provincial, una base de datos para la redistritación y personal de soporte entrenado.

En Australia, el comisionado electoral --la cabeza administrativa y uno de los tres miembros de la Comisión Electoral Australiana -- tiene un asiento en cada una de las Comisiones de Redistribución estatales, encargadas de la redistribución federal. Los otros dos miembros de la Comisión Electoral Australiana son agregados para formar la Comisión de Redistribución federal aumentada dentro de cada estado.

En muchos otros países, el proceso de delimitación es centralizado en una sola agencia federal que traza los distritos para todo el país. En Alemania, un comité permanente constituído por siete miembros, determina los límites de los distritos para todo el país (aunque cada estado tiene injerencia dentro del proceso). En Nueva Zelandia, la Comisión de Representación de siete miembros se encarga de la redistribución para todo el país. En Francia, el Ministro del Interior trazó líneas para los distritos cuando los distritos uninominales fueron restaurados en 1986. Y en India, cuando la última redistribución ocurrió en 1973, una Comisión de Delimitación condujo administrativamente el proceso para todo el país.

Conclusión

La mayor ventaja de un proceso de delimitación centralizado es que el criterio puede ser interpretado o aplicado sin variación regional y, como un resultado, el distrito puede ser más uniforme en su construcción. La principal ventaja de un proceso descentralizado es que los límites de los distritos son trazados por individuos que están más familiarizados con la geografía regional, comunidades de interés y otras circunstancias locales.

Autoridad para Seleccionar el Plan Final de Redistritación

A principios del siglo XIX en todos los países que establecieron distritos electorales, la aprobación legislativa fue requerida antes de que el plan de redistritación pudiera ser implementado. Las reformas recientes determinaron la remoción de los "políticos" del proceso de redistritación y han revocado el poder de las legislaturas para aprobar los planes de redistritación. Hoy en la mayoría de los países las legislaturas tienen un rol muy limitado o simplemente no tienen ninguno. De cualquier forma, algunos países han de requerir la aprobación del ejecutivo, en vez de la aprobación legislativa, antes de que el plan de redistritación sea implementado.

Mientras esto elimina la decisión proveniente de los legisladores - a quienes directamente beneficia el plan de distritación-- el proceso de configuración queda abierto a las acusaciones de influencia política.

En muchos países con comisiones de configuración distrital, la legislatura no juega ningún rol en el proceso de distritación. El plan final producido por las comisiones tiene la fuerza de una ley. En Nueva Zelanda, por ejemplo el plan final del Comité de Representación una vez publicado, no puede ser cambiado o recurrido. Desde 1983, la comisión Australiana aumentada ha tenido el mismo poder. La Comisión escucha las objeciones al plan propuesto por el Comité de Redistribución y puede modificar el plan basado en estas objeciones. La adopción de este plan modificado por la Comisión Electoral aumentada completa el proceso; no es requerido el consentimiento del Congreso.

En otros países, la legislatura puede debatir, y posiblemente, aún postergar la promulgación del plan de la comisión, pero no puede modificarlo. En Canadá, por ejemplo, la ley de reajuste de límites electorales de 1964, tomó la responsabilidad para la redistritación lejos del Parlamento y se la dio a comisiones independientes dentro de cada provincia. Al Parlamento le es permitido considerar los planes producidos por las comisiones, pero no tiene votos en su implementación. De cualquier forma, el Parlamento ha usado esta estipulación para postergar la implementación de los planes. Esto ha inspirado un cambio en la legislación, hay ahora un límite de 60 días para el debate y consideración parlamentaria.

En el Reino Unido, el propósito final de las cuatro comisiones tiene efecto solamente después de un voto afirmativo por el Parlamento. Pero, el poder del Parlamento para aceptar o rechazar un plan es una formalidad. Esto tiene casi siempre un propósito firme; hacerlo de otro modo sería visto como "político". Las únicas dos excepciones fueron en 1948, cuando el Parlamento propuso el aumento de 17 asientos para las áreas urbanas sub- representadas, y en 1969, cuando el Parlamento postergó la implementación del plan de redistribución de las tierras que impidió los cambios en los límites de los gobiernos locales y debió representar el plan obsoleto. Los conservadores vieron ambas acciones del gobierno Laborista como políticas.

Estados Unidos es la anomalía cuando se mira a las legislaturas y la adopción de los planes de redistritación. Muchos estados asignan a la legislatura estatal, la tarea de la configuración distrital federal. Los menos asignan la tarea a una agencia o una comisión y todavía requieren un voto afirmativo de la legislatura estatal para promulgar dicho plan.

Conclusión

Permitir a la legislatura aceptar o rechazar un plan - dejándola sola en esta creación-- abre la posibilidad que el proceso de redistritación quede encomendado a tendencias políticas. En el hecho, muchos planes adoptados por la legislatura favorecen a un partido político sobre otro. Todavía, los planes de configuración de distrito dibujados por una comisión neutral pueden también, de todas formas, producir resultados electorales con una inclinación política, sin tener esa intención.

Frecuencia para la Delimitación de Distritos Electorales

En muchos países que establecen distritos, suele señalarse mediante un mandato algún intervalo dentro del cual la delimitación debe ocurrir. En otros, notablemente Francia, no tienen este requisito. Aunque no hay un intervalo de tiempo estándar, el rango de tal intervalo para el proceso de delimitación no es particularmente grande. En Nueva Zelanda se trazan sus distritos electorales cada cinco años. Australia, al menos cada siete años y Estados Unidos, cada diez años siguiendo al censo que se practica con esa misma frecuencia.

En algunos países, el intervalo de tiempo estipulado para la redistritación ha sido cambiado periódicamente. En el Reino Unido, por ejemplo el primer hecho de redistribución de los asientos de la Cámara de los Comunes en 1944 requirió entre 5 a 7 años. La ley fue cambiada en 1958 para realizar la delimitación entre 10 o 15 años, debido a que los miembros del parlamento y los partidos políticos objetaron las alteraciones frecuentes en la constitución de los límites. En 1992, el intervalo fue acortado a un período de 8 a 12 años, porque la disparidad de la población ha sido producto de las poco frecuentes delimitaciones.

Por supuesto, el establecimiento de un intervalo, mediante mandato, no significa que necesariamente la redistribución ocurrirá. India no tiene delimitados sus distritos electorales desde 1973, no obstante que existe una estipulación legal que le exige una delimitación después de un censo cada diez años. Por un acuerdo político, la redistribución en la India ha sido suspendida hasta fines de siglo.

La desventaja de la infrecuencia de la delimitación son las amplias discrepancias en la población de los distritos que a menudo implican trabajo extra. Los distritos que son trazados con muy poca desviación de población al comienzo de la década, por ejemplo, pueden variar considerablemente en tamaño hacia el fin de la misma.

Australia ha adoptado un solución única para su problema. En vez de usar las actuales figuras de inscripción, los distritos electorales federales son rediseñados utilizando proyecciones, tales como el número de electores inscritos en tres años y medio más, que viene a ser el punto medio del proceso de redistritación en Australia, el cual dura 7 años. Para mayor información acerca de este proceso, ver el caso de estudio sobre, Redistribución Federal en Australia.

Conclusión

Las desventajas de las frecuentes delimitaciones son el costo en dinero y el tiempo necesario para emprender el proceso. Además, frecuentemente los cambios de los límites de los distritos perturban los lazos entre los representantes y su electorado. Para determinar el intervalo óptimo, los países deben equilibrar los costos de delimitación con los beneficios del mantenimiento de los distritos con alguna medida de igualdad de población.

Plazos para el Proceso de Delimitación

Mientras no hay limitación para el proceso de redistritación en algunos países, otros imponen rígidas limitaciones a la duración de este proceso de delimitación. La existencia o ausencia de un plazo legal, de cualquier modo, no necesariamente describe el tiempo que actualmente toma rediseñar los distritos.

Ni Estados Unidos ni el Reino Unido imponen un límite de tiempo obligatorio para la terminación del proceso de establecimiento o delimitación de los distritos. Aunque no hay una ley electoral y pocas constituciones estatales ponen limite de tiempo, el plazo para presentar una candidatura para las futuras elecciones del congreso sirve como un plazo práctico para la redistritación federal en Estados Unidos. Si una legislatura estatal no completa la configuración dentro del plazo para la presentación de la candidatura, los tribunales intervendrán o trazarán un plan elaborado por ellos mismos o implementarán un plan propuesto por uno de los partidos que haya sido presentado al tribunal. Por lo tanto, en la práctica, si no hay un período legalmente impuesto, el tiempo para el proceso de redistritación en los Estados Unidos es de dos años -- comenzando con la fecha que numera la versión del censo de la década y concluyendo con el plazo para la clasificación de los candidatos para la primera elección del Congreso de la década.

En el Reino Unido, el proceso de delimitación puede tomar más del doble del tiempo empleado en Estados Unidos. En el hecho, la versión de un informe de la Comisión de Límites de Inglaterra en 1983, tomó siete años para completarlo. El último informe de la Comisión de Límites Inglesa, fue completado en 1995 , tomó cuatro años para prepararlo.

Por el contrario, la distritación en Australia y Nueva Zelanda toma menos de un año. En 1984 por ejemplo, Australia emprendió una extensa redistribución. Los distritos para 125 asientos de la Cámara Baja, fueron rediseñados para crear 148 nuevos distritos. Todo el proceso -- diseño de las proposiciones, desarrollo de preguntas del público y modificaciones de las proposiciones para producir un plan final-- tomó solamente seis meses para completarlo. Antes de 1993, la Comisión de Representación en Nueva Zelanda fue requerida para publicar un plan final no más allá de seis meses después que las deliberaciones formales comenzaron. De cualquier modo el acto electoral de 1993 no consideró esta restricción.

Dos factores que aparecen afectando la duración del tiempo necesario para el proceso de delimitación son: idear un proceso de preguntas al público y establecer si a la legislatura le está permitido debatir o modificar el plan de configuración. La elaboración de un proceso de consulta pública utilizado en el Reino Unido aumenta considerablemente el tiempo necesitado para la redistribución de los distritos (ver el caso de estudio del Reino Unido, El Proceso de Redistritación en el Reino Unido, para una descripción del proceso de consulta pública en este país). En Canadá, la mayor fuente de postergación ha sido tradicionalmente el Parlamento. Una restricción de 60 días fue eventualmente asignada en el Parlamento para la revisión del plan federal de redistribución propuesto.

Dada la naturaleza política del proceso de delimitación en Estados Unidos, es digno de destacar como es rápidamente completado. Las legislaturas en muchos estados son responsables para trazar las líneas y promulgar el plan final de redistritación del congreso. La razón en parte de la rapidez del proceso en muchos estados es la falta de cualquier estructura de participación del público en el proceso de delimitación. Mientras algunos estados mantuvieron audiencias públicas durante el proceso de delimitación en 1991, es dudoso que estas audiencias hayan conducido a modificaciones significativas en cualquier plan de delimitación.

Conclusión

La mayor desventaja de un prolongado proceso de delimitación es la misma que aquella asociada con un largo intervalo de tiempo entre las redistribuciones: grandes desviaciones de población pueden resultar. En Inglaterra, por ejemplo, hubo abiertas discrepancias en distritos cuya población siguió la redistribución de 1983 porque la Comisión de Límites rediseñó los distritos electorales con los ciudadanos inscritos contados desde 1976, el año en que el proceso de redistribución comenzó.

Acceso Público al Proceso de Delimitación

Una distinción entre los países con comisiones a cargo de la delimitación de los distritos y países donde el Congreso, las comisiones electorales o agencias gubernamentales conducen la delimitación es el acceso del público al proceso. Muchos países que han adoptado comisiones neutrales, han incorporado medidas de acceso al público como parte de las reformas para limitar la influencia de los legisladores y partidos políticos en los procesos de delimitación.

Uno de los objetivos de la ley de establecimiento de l'mites electorales de 1964 en Canadá, fue incrementar la conciencia de involucrarse en el proceso de redistritación. La ley, basada en el proceso de redistritación canadiense, tomó prestada la práctica australiana de garantizar al público una oportunidad de presentar sugerencias u objeciones a las proposiciones de la Comisión. Hoy en Canadá, una vez que cada una de las Comisiones electorales independientes tiene completas sus propuestas, publica el mapa en un periódico local, el público en general es invitado a presentar escritos breves o representaciones orales ante una audiencia pública dada por la comisión. Las Comisiones han recibido cientos de comentarios provenientes de una amplia gama de fuentes: partidos políticos, miembros del parlamento (MPs), candidatos al Parlamento, activistas políticos y miembros interesados del público que han ofrecido comentarios sobre el plan de redistribución federal propuesto. El plan de delimitación o configuración ha sido a menudo revisado después de estas audiencias.

Aunque el proceso de configuración de Australia ha sido modificado, hasta Canadá incluso, tomó prestado estas modificaciones, la participación del público es todavía una parte importante de este proceso. En 1983, por ejemplo, el proceso fue cambiado para dar al público dos oportunidades de ofrecer comentarios sobre el plan de delimitación propuesto. Los cuatro miembros del Comité de Distribución de Australia reciben sugerencias provenientes del público, partidos políticos, candidatos y miembros del Parlamento antes de comenzar a bosquejar el plan. Una vez que el Comité de Redistribución ha completado un plan, la Comisión Electoral aumentada, publica el plan propuesto para las objeciones del público, si hay alguna, y luego produce un mapa final. La única vía de los legisladores en Australia para realizar comentarios a un plan de configuración es a través de las audiencias públicas. Para mayores detalles sobre el proceso de la consulta pública de Australia, ver Redistribución Federal en Australia.

En el Reino Unido, el proceso de consulta pública es similar, aunque sólo es convocada si las autoridades locales o un mínimo de 100 electores objetan el mapa propuesto. En todo caso, el proceso le toma al Reino Unido mucho más tiempo que en otros países. La razón es que se puede llevar a cabo una segunda consulta, si el plan propuesto es modificado y las nuevas objeciones son puestas en relieve. El proceso de la consulta pública es descrito en detalle en el caso de estudio del Reino Unido, El Proceso de Redistritación en el Reino Unido.

En países sin procedimientos estándares para la participación del público, el litigio puede ser la única vía para desafiar el plan de delimitación. En los Estados Unidos, las organizaciones de derechos civiles, los grupos de interés y los ciudadanos interesados frecuentemente llevan adelante juicios si ellos estiman que un plan de delimitación es injusto. Una consecuencia de ello, es que el número de juicios sobre redistritación es enorme, mucho más alto que en cualquier otro país. El aumento del acceso público al proceso de configuración puede o no reducir el número de demandas en contra del proceso de redistribución en los Estados Unidos, debido a que hay otras razones también para la proliferación de juicios. Pero, una gran cantidad de público accediendo al proceso, haría ciertamente que el proceso de distritación aparezca más abierto y democrático.

Conclusión

La primera ventaja para garantizar el acceso del público al proceso de delimitación es que los resultado son probablemente vistos como más justos, si el proceso es percibido como abierto y accesible. En países con sistemas electorales pluralistas o mayoritarios, garantizar el acceso del público al proceso puede ser especialmente importante debido a la tendencia de los distritos uninominales para distorsionar las relaciones entre el porcentaje de votos que un partido político recibe y el número de asientos que el partido político gana.

Establecimiento de Criterios para la Delimitación de los Distritos

Los países que recientemente han establecido o reformado sus prácticas de configuración de distritos, tienen a menudo instituidas una serie de reglas formales o criterios, para ser consideradas por las autoridades de límites, cuando se trazan los distritos electorales. Aunque si bien, esto es especialmente cierto en países que han adoptado comisiones neutrales para el establecimiento de los distritos, muchos países que permiten a la legislatura o a las agencias de gobierno la delimitación de los mismos, han promulgado buenos criterios de redistritación. Estas reglas son usualmente recogidas en la ley electoral, pero ellas pueden a veces ser encontradas en las constituciones de los respectivos países. Ejemplos de reglas de distritación promulgadas por determinados países pueden ser vistas en Election Laws or Constitutional Provisions Listing Redistricting Criteria for Selected Countries.

Las reglas a menudo especifican que los distritos deben ser lo más iguales en población como sea posible, tomando en cuenta una variedad de factores. Los límites administrativos o naturales y otras características geográficas tales como territorio poblado de manera dispersa o territorios incomunicados, son factores comúnmente considerados. Lo relativo a las comunidades de interés suele ser otro factor que muchos países especifican. En algunos países, especialmente los desarrollados, los redistritadores son requeridos para considerar los medios de transporte y las comunicaciones también.

Casi todos los países que tienen un criterio formal de redistritación, requieren que los distritos sean lo más iguales en población como sea posible. Muchos países específicamente toleran niveles o límites de desviación de población a partir de la cuota electoral. Ésta es simplemente la población del territorio que será configurado como distrito dividido por el número de asientos legislativos (o distritos) asignados para ese territorio.

Aunque la representación de los electores ha tenido prioridad sobre la representación de las comunidades en el siglo XX - como queda evidenciado por el número de países que requieren que los distritos sean lo más iguales en población como sea posible -- lo referido a las áreas administrativas físicamente definidas, comunidades naturales, y comunidades de interés geográficamente concentradas continuas pasa a jugar un rol preponderante en el proceso de configuración distrital. En el hecho, una función primaria de los distritos uninominales es proveer la representación para comunidades geográficamente definidas.

Criterio relativo a los resultados electorales

La igualdad de la población, consideraciones geográficas y comunidades de interés son criterios que se relacionan directamente en el proceso de creación de distritos. Otros criterios dan cuenta que los resultados del proceso de distritación -- por ejemplo, requieren que los planes de delimitación sean trazados y entonces que los partidos políticos sean justamente representados o que las minorías raciales, étnicas, religiosas o ling[cedilla]ísticas tengan una equitativa oportunidad de representación. Pero, los países que delimitan distritos usualmente no adoptan criterios relativos a la imparcialidad de los resultados. Esto es porque los países con distritos uninominales pueden raramente encontrarse con estos estándares, si la imparcialidad de los resultados es definida como la representación proporcional para los partidos políticos y los grupos minoritarios.

Conclusión

El criterio de configuración de distritos electorales puede ser conflictivo con algún otro. Por ejemplo, aunque casi todos los países registran a la igualdad de población como un criterio de redistritación, pocos países actualmente tienen distritos que sean cercanos a la igualdad de población. La razón es que otros criterios han sido considerados más importantes que la estricta sujeción a la igualdad de población. Respecto de los límites administrativos y las comunidades naturales, por ejemplo, a menudo requieren de distritos que sean más pequeños o más grandes que la cuota electoral.

Los países que establecen criterios de redistritación deben o bien priorizarlo o aceptar ciertas inconsistencias en la construcción del distrito. Muchos países escogen especificar el criterio más importante y/o ubicar límites (tales como el nivel de población tolerado) en los configuradores del distrito, pero aún les permiten alguna discreción en el balance de ese criterio.

Población Equivalente

La regla más aceptada para la delimitación es que los distritos deben ser relativamente iguales en población. Esto porque la representación por población es un principio básico de la democracia y, en los países que utilizan los distritos uninominales, esta regla traduce el principio de igual población a través de los distritos. Los distritos con igualdad de población son necesarios si los electores están para tener una igualdad de voz en las elecciones de los representantes. Si, por ejemplo, un representante es elegido desde un distrito que tiene dos veces la cantidad de electores que otro distrito, los electores del distrito más grande, tendrán la mitad de la influencia que tienen los electores del distrito más pequeño.

El grado de igualdad de población que los países demandan es variable. Estados Unidos es el único país que adhiere en sí a la doctrina de la igualdad de la población. Más países requieren desviarse del mínimo de " una persona, un voto", estándar que ha sido impuesto por los tribunales de Estados Unidos desde los primeros años de la década de 1960. Nueva Zelandia llega a estar cerca de este estricto estándar, pero la desviación hacia arriba de un 5% de la cuota electoral es permitida.

En Australia, los distritos federales electorales deben estar dentro del 10 % de la cuota electoral de los estados, como pronóstico para la proyección de la población en tres años y medio más. Australia aspira a una igualdad de la población parcial durante sus siete años de ciclo de redistritación para evitar grandes discrepancias al término del mismo. La atención de Australia en la igualdad de la población es relativamente reciente; 30 años hasta ahora, la práctica de una fuerte presión rural -- creando distritos rurales que fueron más pequeños en población que los distritos urbanos-- fue totalmente común. Para mayor información sobre las prácticas del proceso de configuración australiana, véase el caso de estudio sobre Australia, Redistribución Federal en Australia.)

En Canadá, a las comisiones independientes encargadas de la creación federal de los distritos electorales les es permitido desviar hasta un 25% de las cuotas de las provincias. Pero, desde 1986, a las comisiones se les ha permitido excederse del 25% del límite bajo "circunstancias extraordinarias". Esta estipulación fue usada para crear cinco de los 295 asientos en la Cámara de los Comunes de Canadá en 1987, y dos de los 301 asientos en 1996. En 1996, un asiento en Quebec fue creado con una población 40.2% más baja del promedio provincial y uno para un nuevo distrito que fue creado con una población 62.5% más baja el promedio provincial. Para mayor información, véase Representación en el Parlamento Canadiense.)el caso de estudio sobre Canadá.

En Alemania, como en Canadá los distritos no son desviados de la cuota electoral más allá del 25%. Si un distrito es desviado más allá del 33%, de todas formas, la ley requiere que ese distrito sea rediseñado. El parlamento alemán -- el cual debe aprobar cualquier plan federal de distritación propuesto antes que éste pueda ser implementado -- a menudo, se abstiene de adoptar modificaciones al distrito recomendadas por la Comisiones de Distritos Electorales hasta que una desviación en un distrito se produzca por un 33% o más.

El Reino Unido aún permite grandes desviaciones en la población de los distritos. El estándar original fue puesto al 25% en 1944. Pero, el estándar fue revocado dos años después. La regla vigente requiere que los distritos electorales sean " lo más iguales como sea posible", pero esta regla puede ser equilibrada contra el principio de respeto a los límites locales tanto como sea posible. Los distritos equilibrados en población pueden también no hacer caso a las "especiales circunstancias geográficas".

Los comisionados ingleses para los límites en 1983 tomaron en cuenta comunidades naturales puntuales y dejaron a la Isla de Wigth con 95.000 electores como un solo distrito, mientras por respeto a Londres los límites locales fueron de sólo 48.000 electores para el suburbano Surbiton. Del mismo modo, se reconocieron las dificultades del viaje en la isla, los comisionados en Escocia garantizaron a las islas del oeste (población 24.0000) y a Orkney y a Shetland (población 31.000) sus propios representantes.

El grado con el cual un país adhiere estrictamente a la igualdad de la población está relacionado con el significado implícito de la igualdad política individual. Estados Unidos está fuertemente comprometido con los derechos inividuales y la igualdad, entonces parece ser que no es una sorpresa que esté desarrollado estrictamente los estándares de desviación de población de cualquier país que utilice los distritos uninominales.

Otros países, mientras reconocen la importancia de la igualdad de la población, han escogido equilibrar este factor, en contraste con otros criterios de configuración percibidos como igualmente válidos. En el Reino Unido el respeto a las fronteras o límites administrativos esta dado por la preferencia sobre la igualdad exacta de números. En muchos países de Africa, la necesidad para reconocer tribus individuales pude tener preferencia sobre la igualdad de la población. Cada país puede determinar cuanta variación del ideal exacto de igualdad de población será tolerada para acomodar otras metas de la redistritación.

Criterios Geográficos

En muchos países, la ley electoral especifica que la geografía o ciertamente los factores geográficos, sean tomados en cuenta cuando se establecen las líneas de los distritos electorales. Los criterios geográficos pueden ser divididos dentro de dos categorías: criterio relativo a los límites geográficos y criterios relativos al tamaño y/o forma geográfica. Una autoridad de límites puede ser cuestionada para considerar factores de una u otra categoría.

Criterio Relacionado con los Límites Geográficos

El respeto de las líneas fronterizas claramente establecidas, es a menudo especificado como un criterio para los configuradores de distritos, a ser considerado cuando estén trazando las líneas de los distritos electorales. Éstos pueden incluir límites administrativos tales como condados, municipalidades y/o "límites naturales", creados por una topografía dominante como montañas de diversa índole, ríos o islas.

El criterio de delimitación geográfica tal como el respeto a los límites administrativos y físicamente - definidos como "comunidades naturales" son una alta prioridad en algunos países más que en otros. En Estados Unidos, por ejemplo el respeto a los límites o fronteras administrativas y de comunidades naturales es el concepto más importante que guía a los comisionados encargados de establecer los distritos. Grandes desviaciones de población son resultados tolerados.

Criterios Relacionados con el Tamaño y Forma Geográfica

Los factores tales como lejanía y dispersión del territorio, o la "accesibilidad al territorio" son a veces criterios registrados para ser considerados cuando se trazan las líneas de los distritos electorales. Estos factores son particularmente importantes en los países con grandes territorios dispersos y a la vez poblados, como Canadá, Australia o Rusia, o países con islas u otros distritos aislados que son más difíciles de ser atendidos.

Otros dos factores que son señalados algunas veces como criterios de distritación relacionados específicamente con la forma geométrica de un distrito son: contigüidad y compactación. Los defensores de este criterio sostienen que los distritos no deben ser realizados de forma impar y que todas las piezas de un distrito deben ser interconectadas. El último criterio parece haber sido tomado como un criterio garantizado por los elaboradores de los distritos en cualquier lugar y es específicamente, mencionado como una regla a seguir en varios países. Por ejemplo, muchas constituciones estatales, en los Estados Unidos, establecen la "contigüidad" como un requisito para el distrito legislativo. Recientemente, este problema ha quedado entregado al litigio en algunos estados de Estados Unidos, si un distrito está conectado en un solo punto, es contiguo, de hecho.

El problema de los distritos compactos, al igual que los contiguos, es a menudo que son tomados como garantizados, y puede o no, ser específicamente recogido como un criterio a ser considerado. Cuando es registrado, la categoría de "compacto" es raramente definida. Tal como la contigüidad, el problema de la compactación ha sido dejado a la discrepancia -- y aún a las demandas judiciales-- en varios estados en los Estados Unidos. La Corte Suprema de Justicia ha ordenado recientemente el rediseño de numerosas figuras extrañas de distritos "mayoritarias minoritarias" para el congreso. Aunque la forma de estos distritos no fue la base de la decisión de la Corte, el hecho que los distritos no fueran compactos fue considerado como evidencia de un motivo inadmisible en la creación de los límites de los distritos electorales. (Para una discusión adicional de estos casos ventilados en los tribunales, ver Función de los Tribunales en el Proceso de Delimitación.)

Comunidades de Interés

Debido a los requerimientos de que los distritos uninominales sean relativamente iguales en población, tales distritos a menudo no reflejan las distintas comunidades geográficas señaladas como municipales, de condado u otro tipo de límite administrativo. Esto no significa que la representación política, se haya divorciado de la noción de "comunidad" en los países que establecen distritos uninominales.

Muchos países que establecen los distritos uninominales continúan enfatizando la importancia de la creación de distritos que correspondan lo más cerca posible a la pre-existencia de comunidades, definidas por divisiones administrativas y/o "comunidades de interés". La racionalidad para reconocer comunidades en la delimitación es que los distritos electorales deben ser más que conglomerados arbitrarios, de individuos agrupados al azar. Los distritos deben ser, tanto como sea posible, unidades cohesivas de los intereses comunes relacionados con la representación. Esto hace que el trabajo de articulación del o la representante de un distrito electoral sea mucho más fácil.

Definición de Comunidades de Interés

Una "comunidad de interés" es raramente definida por un estatuto, pero es pensada generalmente como un grupo de individuos unidos por intereses o valores en común. Estos intereses compartidos puede ser el resultado de un historia o cultura en común, antecedentes étnicos, o una variedad de otros vínculos que la comunidad de electores ha creado en función distintos intereses.

Aunque el perímetro de una comunidad de intereses puede corresponder a los límites de la divisiones administrativas, no siempre es el caso. Por ejemplo, un río puede formar un límite entre dos divisiones administrativas, pero todo el valle del río puede incluir a una comunidad de intereses muy unida. En esta instancia, un distrito electoral que sigue los límites administrativos dividirá una comunidad de intereses.

En general, el criterio relacionado con las comunidades de interés puede ser dividido dentro de tres categorías: (1) criterio relacionado a los límites administrativos o geográficos; (2) criterios relacionados a las comunidades de interés o de características comunes; y (3) criterio relacionado al modelo de interacción.

El criterio relacionado a los límites administrativos o geográficos es discutido bajo el "criterio geográfico" (véase Geographic criteria).

Algunos de los criterios relacionados con los intereses o características en común son:

  • Igualdad de raza o antecedentes étnicos en común
  • Historia y/o cultura en común
  • Religión o idioma en común
  • Estrato socioeconómico compartido

Algunos de los criterios relacionados con los modelos de interacción son:

  • Modelo de transporte
  • Vínculos económicos
  • Red de Comunicaciones (mercados de medios de comunicación)

Los países que específicamente han considerado comunidades de intereses para la delimitación han adoptado una variedad de aproximaciones. Algunos países observan comunidades de intereses como el criterio básico en el que todos los demás criterios deben ser subsumidos como un componente de las comunidades de interés. Otros países consideran a las comunidades de interés como un concepto residual, dejando un espacio vacío en la lista de criterios de configuración más específicos, tales como la consideración de los límites administrativos y características geográficas.

A pesar de la ambigüedad inherente al término "comunidades de interés", los diseñadores de distritos electorales en muchos países toman en cuenta a las comunidades de interés, cuando están trazando los límites electorales. El conocimiento de los configuradores de distritos electorales puede algunas veces identificar a comunidades de interés, pero muy a menudo estas comunidades son identificadas a través de los procesos de audiencias públicas.

Conclusión

Estos criterios de configuración entran inevitablemente en conflicto unos con otros. Una manera posible de resolver un conflicto es determinar la más sobresaliente o más importante "comunidad de intereses" en una instancia dada. Las audiencias públicas son esenciales para este proceso. Por ejemplo, un plan de configuración que sigue los límites de las comunidades étnicas en vez de los límites administrativos puede prevalecer si los miembros del público pueden hacer valer la relevancia que tiene para ellos la comunidad étnica sobre los límites administrativos.

Equidad para Partidos Políticos y Grupos Minoritarios

El criterio específico de la imparcialidad para los partidos políticos y los grupos minoritarios dentro de un país se concentra más en el resultado electoral, que en el proceso de distritación. Sin embargo, los sistemas electorales que cuentan exclusivamente con distritos uninominales, no pueden garantizar la representación proporcional o aún algún mínimo porcentaje de asientos para la minoría de los partidos políticos o para los grupos raciales, religiosos o minoritarios de la población. Se requieren disposiciones electorales especiales si se espera que los sistemas uninominales aseguren a los grupos minoritarios alguna representación. Los sistemas electorales mixtos, debido a que combinan distritos uninominales con asientos que son ubicados para los partidos políticos sobre la base de una lista de partido, puede que no tengan que instituir reglas especiales para proveer una representación minoritaria.

Los países que delimitan distritos electorales usualmente no adoptan criterios de distritación que se refieran a la imparcialidad en los resultados, ya sea porque la imparcialidad no puede ser garantizada o porque los asientos votados ubicados en la base de una lista de partido, son considerados suficientes para proveer resultados imparciales. En cambio los países que configuran distritos a menudo dependen del criterio de configuración que asegura un razonable y justo proceso.

Dificultad para Asegurar Imparcialidad a las Minorias

El diseño de los límites de los distritos uninominales con una visión próxima para lograr la representación proporcional de los partidos políticos o ciertos grupos minoritarios dentro de un país, es virtualmente imposible. Los distritos uninominales inevitablemente producen, de manera desproporcionada, pocos asientos para los partidos y grupos minoritarios, a menos que estos grupos estén geográficamente concentrados de tal forma que los diseñadores de las líneas puedan crear un número proporcional de distritos en los cuales estos grupos predominen.

Los partidos minoritarios y los electores en minoría que están geográficamente concentrados de manera óptima, y son de suficiente tamaño para controlar la mayoría de los votos en un número indispensable de distritos, pueden aspirar a lograr una representación más proporcional. Esta es la realidad de partidos como el Bloque Quebequense en Canadá. Sin embargo, muchos partidos y grupos minoritarios no obtienen este nivel de proporcionalidad en la representación de un distrito uninominal. De hecho, hay una falta de disposiciones especiales para la representación de los grupos minoritarios, éstos pueden ser seriamente subrepresentados. (Para una mayor discusión de las disposiciones electorales para la representación de las minorías en general, no limitada a los sistemas que configuran distritos electorales, ver Disposiciones Relativas a las Minorías.)

En algunos países que delimitan distritos han confeccionado reglas para asegurar que las minorías raciales, étnicas o religiosas estén representadas en los congresos, Estados Unidos y Nueva Zelanda son dos ejemplos.

La Representación de Minorías en Estados Unidos

Los Estados Unidos, en atención a que su población racial y minorías étnicas y su historia de discriminación contrasta con ciertos grupos minoritarios, ha hecho ubicar el problema de la imparcialidad para las minorías en la promulgación de los planes de delimitación. La ley sobre derechos políticos de 1965 y su enmienda de 1982 ha establecido que un plan de delimitación que diluye la fuerte votación de los electores minoritarios, por una división de las comunidades minoritarias en diferentes distritos puede ser invalidado. Los grupos minoritarios protegidos (población de color afroamericana e hispanos en su mayor parte) deben reunir tres condiciones para calificar dentro de esta norma de protección:

  • El grupo debe ser suficientemente grande y geográficamente compacto para formar una mayoría en un distrito uninominal;
  • El grupo deber ser políticamente cohesivo (ellos deben compartir intereses políticos en común);
  • El grupo debe ser capaz de demostrar que la mayoría de la población vota como un bloque contra los candidatos preferidos de la comunidad y que los candidatos preferidos por la minoría usualmente pierden.

Si un grupo minoritario es capaz de satisfacer el total de estas tres condiciones, un plan de distritación debe ser formulado de tal manera que la minoría de los electores constituya una mayoría de electores en uno o más distritos. La comunidad minoritaria debe demostrar en un procedimiento ante tribunales que esas condiciones son satisfechas. En el hecho, en una serie de recientes decisiones de los tribunales, la Corte Suprema de Justicia sostuvo que muchas de las jurisdicciones que crearon los distritos "mayoritario minoritario" voluntariamente -esto es, sin que hayan sido requeridos por una Corte para hacerlo-- deben ser rediseñados sin tomar en cuenta raza o etnia. (Para mayor información acerca del actual estatus de diseño de los distritos minoritarios en Estados Unidos, ver Estados Unidos: Minorías Étnicas y Distritos Uninominales.)

La ley sobre derechos políticos garantiza imparcialidad en un mínimo sentido en Estados Unidos. Es "mínimo" porque solamente las comunidades minoritarias que son capaces de satisfacer las tres condiciones arriba mencionadas se les da una oportunidad para formar la mayoría de un distrito y elegir un candidato de su opción. Las personas de color y los hispanos están proporcionalmente mucho más representadas en el Congreso de los Estados Unidos. Las comunidades minoritarias en Nueva Zelanda están mejor representadas en la legislatura porque hay una regulación más efectiva.

Representación Minoritaria en Nueva Zelanda

La única característica del sistema electoral de Nueva Zelanda es una norma para la representación de los nuevos descendientes de la población aborígen Maori de Nueva Zelanda. Además de los 60 distritos legislativos generales, la Comisión de Representación creó cinco distritos Maori en la última redistribución. Estos distritos están geográficamente definidos y cubren un distrito electoral general. Para votar en un distrito Maori en vez de en un distrito electoral general, un elector Maori debe inscribirse en el registro Maori. La inscripción en este registro es opcional; los Maories pueden, en su lugar, escoger inscribirse en el registro general. Debido a esta característica, los Maoris en la última elección en 1996 fueron representados fuertemente en el Congreso en proporción a su porcentaje dentro de la población. Ver el caso de estudio sobre Nueva Zelanda, Redistribución Electoral en Nueva Zelanda, para mayor detalle de la descripción de esta disposición.

Conclusión

Los países que establecen distritos uninominales no pueden garantizar la representación proporcional para los partidos o grupos minoritarios dentro de sus fronteras --por lo menos, sin disposiciones especiales o asientos adicionales elegidos por voto de una lista de partido. En su lugar, el criterio de distritación puede ser adoptado para asegurar un justo e imparcial proceso de configuración. Aunque esto no producirá necesariamente proporcionalidad, o aún una mínima representación de los partidos o grupos minoritarios, garantiza que cualquier tendencia no es intencional.

Los partidos con profundos clivajes raciales, étnicos o religiosos usualmente optan por alguna forma proporcional de representación en vez de depender de los distritos uninominales para elegir representantes. A menos que los grupos minoritarios estén geográficamente concentrados o que sean adoptadas disposiciones especiales para la representación de las minorías, los resultados de la elección producida por distritos uninominales beneficiarán a algunos grupos a costa de otros. En un país profundamente dividido, el hecho puede llevar a la inestabilidad en vez de fomentar un gobierno fuerte y estable.

Función de los Tribunales en el Proceso de Delimitación

En muchos países, los tribunales han jugado un rol muy limitado o no han tenido ningún rol en la delimitación o establecimiento de los distritos electorales. La excepción más importante es Estados Unidos, en donde los tribunales han decidido cientos de casos llevados contra el Congreso y el plan de delimitación estatal. Los tribunales de Canadá se han aventurado recientemente, también dentro de la arena de la delimitación, aunque hasta la fecha ellos sólo han emitido opinión sobre los problemas de constitucionalidad de la legislación electoral provincial que establece los límites y los mapas. Esto de todas maneras, podría cambiar en un futuro cercano. El primer cuestionamiento al plan de distritación federal se registró en 1997. Gran Bretaña es otro país en el cual los tribunales han sido consultados para considerar la legalidad de un plan de delimitación. Pero, el único desafío fue un completo fracaso, y esto pudo haber desincentivado litigios posteriores sobre el problema de la imparcialidad de un plan de delimitación o el proceso de delimitación en Gran Bretaña.

Gran Bretaña

En 1982, el partido laborista, llevó contra la Comisión Inglesa de Límites, una demanda solicitando que se completara nuevamente el plan de redistribución distrital. El partido laborista argumentó que la Comisión había dado mucho peso a las "comunidades naturales" y que los límites de los distritos en el plan eran pequeños también para asegurar la igualdad de los electores. Hubo, en el hecho grandes disparidades entre la población y los distritos. Por ejemplo, la isla de Wight y el suburbio londinense de Surbiton fueron diseñados para un solo asiento, a pesar de que la isla de Wight tenía un electorado de 95.000 personas y Surbiton solamente contaba con 48.000 electores.

El tribunal, de cualquier modo, en su sentencia R. v. Boundary Commission for England ex parte Foot5, no encontró evidencia que la Comisión hubiera faltado a lo encomendado por su estatuto en el sentido de obligarse a asegurar la igualdad de números. El tribunal encontró que la Comisión de Límites necesariamente empleó un considerable grado de flexibilidad en la interpretación de las reglas de la redistribución. Por lo tanto, el tribunal mostró desgano para interferir en una esfera que claramente estaba dentro de la jurisdicción del Parlamento. Los tribunales en Bretaña no han sido requeridos para considerar la imparcialidad del plan de delimitación desde la decisión de 1983.

Estados Unidos

Los tribunales de Estados Unidos introdujeron el "political thicket" de la delimitación en 1962 cuando la Corte Suprema de Estados Unidos regló en Baker v. Carr que los electores podían demandar los planes de distritación. Antes de esta decisión, los tribunales se habían negado a estar envueltos en el proceso de trazado de líneas de los distritos electorales. Los tribunales consideraron esta actividad como una cuestión política, que era resuelta mejor por los congresos estatales.

Desde la sentencia Baker los tribunales han llegado a ser participantes activos en el proceso de distritación en un grado o extensión que no es posible encontrar en cualquier otra parte. Los tribunales han establecido muchas de las reglas que gobiernan el proceso de delimitación en Estados Unidos. Esto incluye reglas sobre la igualdad de población, derechos políticos minoritarios, "guerrymandering" político y racial, y numerosas estipulaciones especiales de las leyes estatales sobre delimitación. Además, los tribunales son frecuentemente llamados hasta para trazar los límites de los distritos cuando los legisladores son incapaces de desarrollar un plan de delimitación que satisfaga los requisitos legales o constitucionales.

La Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos se involucró inicialmente con el proceso de distritación relativo a la igualdad de población entre los distritos. Durante la primera parte del siglo XX, la población americana se transformó de una mayoría rural a una mayoría urbana. Los políticos de las áreas rurales, asustados por la desaparición de fuerzas y representación en el congreso, refutaron el rediseño de los distritos o rediseñaron distritos que claramente favorecían las minorías rurales. Como resultado, los distritos electorales fueron a menudo seriamente mal prorrateados. Aunque originalmente la Corte Suprema de Justicia titubeó para dirigir el problema, últimamente determinó, comenzando con Baker, que las grandes desigualdades en la población de los distritos violan la décimo cuarta enmienda de la Constitución de Estados Unidos.

En el caso de Wesberry v. Sanders (1964), la Corte Suprema estableció que la Constitución de Estados Unidos requirió de distritos para el Congreso para tener población que fuera " casi igual en la práctica". Este estándar fue nuevamente redefinido en Karcher v. Daggett (1983), en el cual la Corte rechazó un plan de distritación para el estado de New Jersey que contenía una desviación de población entre los distritos de menos de un 1%. Bajo Karcher, se estableció que a menos que un plan de redistritación del congreso contenga la menor desviación posible de población entre los distritos, un estado puede ser requerido para probar que esta desviación fue necesaria para lograr una meta legítima. El efecto práctico de esta reglamentación ha sido requerir a los estados para trazar los distritos para el congreso, con la misma cantidad de población o una cifra que sea lo más cercana posible.

La igualdad de población no es el único criterio de delimitación que los tribunales han establecido. La Corte Suprema de Estados Unidos ha reconocido también, el derecho de los electores para demandar en contra de los planes de distritación que buscan diluir la votación de la minoría bajo la ley de derechos políticos o en contra de un "gerrymandering" inconstitucional, partidista o racial, basándose la demanda en la décimo cuarta enmienda.

En Davis v. Bandemer (1986), los tribunales de Estados Unidos establecieron que un plan de delimitación que discrimina contra un grupo político identificable o un partido puede violar la Constitución de los Estados Unidos. La Corte, reconoció la naturaleza altamente partidista de los procesos de distritación e impuso una carga muy dificultosa sobre los electores que efectúen un reclamo. Para tener éxito los electores deben probar que a ellos les ha sido denegada cualquier influencia en el sistema electoral y que ellos están sustancialmente fuera del proceso político. A pesar del número de demandas, ningún plan de distritación del congreso o del legislativo estatal, ha sido invalidado por los tribunales en los territorios donde el plan constituye un partidista "gerrymandering".

Los electores buscan rectificar el plan de distritación que diluye la fuerza de la votación minoritaria que ha sido mucho más exitosa recientemente. La ley de derechos políticos de 1965 fue diseñada para prevenir la compresión de los derechos políticos de los electores minoritarios. La ley fue reformada en 1982 para hacer más claro que los planes de distritación que diluyan la fuerza de la votación de las minorías son ilegales. En Thornburg v. Gingles (1986), la Corte Suprema fue consultada para considerar la enmienda de 1982 a la ley. La Corte estableció en Gingles que para que los reclamos de las minorías electorales tengan éxito en la ley de derechos políticos deben considerarse tres factores:

  • El grupo minoritario debe ser suficientemente grande y geográficamente compacto para constituir una mayoría en un distrito uninominal;
  • El grupo minoritario debe ser políticamente cohesivo;
  • La mayoría blanca debe votar como un bloque para derrotar a los candidatos preferidos del grupo minoritario.

La sentencia Gingles estableció un claro y objetivo estándar para satisfacer los reclamos de los grupos minoritarios, quienes se vieron alentados para realizar presentaciones contra los planes de delimitación que ellos sintieron fueron discriminatorios. Si los grupos minoritarios fueron capaces de satisfacer los tres factores Gingles los tribunales requirieron el rediseño de los límites de los distritos electorales. Esto condujo a un sustancial aumento en el número de distritos "mayoritario minoritario" y a un incremento en el número de representantes elegidos para cargo públicos. Esta ganancia en la representación minoritaria, de cualquier manera, se ha visto recientemente amenazada.

En una línea de casos de tribunales comenzando con Shaw v. Reno en 1993, la Corte Suprema estableció que los electores podrían demandar un plan de delimitación que contuviera distritos "mayoritarios minoritarios" trazados sobre la base de la raza. Si los electores podían probar que la raza fue el factor predominante que motivó la delimitación especial de un distrito, un estado puede mostrar que los distritos demandados fueron estrechamente hechos a la medida más allá de los intereses obligatorios del estado. Este estándar ha probado ser virtualmente imposible de satisfacer por los estados. El efecto de Shaw y su progenie ha sido ubicar un riesgoso número de mayoría negra e hispana en distritos que fueron trazados siguiendo el censo de 1990 y hace más difícil crear tales distritos en el futuro. Para una discusión más detallada del rol de los tribunales en la creación de distritos "mayoritarios minoritarios", ver Estados Unidos: Minorías Étnicas y Distritos Uninominales.)

En una sola generación, los tribunales norteamericanos han cambiado desde declinar el ejercicio de la jurisdicción en las disputas de la configuración de distritos a la participación en el proceso como uno de las jugadores claves. Hoy en los Estados Unidos, no es infrecuente que un plan de delimitación sea demandado ante un tribunal o aún más sea trazado por un tribunal.

Canadá

El rol de los tribunales en el proceso de delimitación ha sido pequeño comparado con el muy activo rol de los mismos en Estados Unidos6. De hecho, sólo recientemente los electores canadienses pueden requerir que los tribunales consideren la imparcialidad de un plan de límites electorales. Antes de la aprobación de la Carta de Derechos y Libertades en 1982, los opositores de un plan de delimitación no tenían recursos ante los tribunales. La Carta estableció el primer mecanismo constitucional para demandar los límites electorales y la legislación bajo la cual las comisiones electorales llevan a cabo su mandato.

El primer caso para aceptar que la justiciabilidad del problema de la imparcialidad de un mapa de límites electorales fue Dixon v. Attorney General of British Columbia. El caso Dixon decidió, en 1989, una demanda en contra del mapa electoral provincial del British Columbia. La Corte Suprema encontró que el distrito electoral provincial, variaba en población de un 5,511 a 68,347, violando así el derecho garantizado por la sección 3 de la Carta de Derechos y Libertades. La provincia ha usado un complejo sistema de cuota en vez de una regla de variación como el 25% que guió el diseño de los mapas electorales federales. La British Columbia Corte Suprema estableció que "la igualdad de la fuerza del voto es el único factor más importante para ser considerado en la determinación de los límites electorales". Estableció que debía ser creada una nueva serie de distritos con más equilibrio de la población.

Una segunda demanda a un mapa provincial ocurrió dos años más tarde en Saskatchewan. La Corte de Apelaciones de Saskatchewan encontró que los límites electorales eran inconstitucionales sobre los territorios en que el derecho a voto incluía el requisito de "una persona, un voto" debe ser el ideal en la evaluación de los esquemas de la distribución electoral. Se objetó a los distritos electorales cuyo rango de población iba de 6,309 a 12,567 electores y prescribió legislativamente la distribución de los distritos electorales entre asientos urbanos y rurales. La decisión fue apelada a la Corte Suprema de Canadá, la que revocó la decisión de la Corte de Apelaciones en Reference Re Provincial Electoral Boundaries, Saskatchewan (1991), comúnmente conocida como la decisión Carter.

En Carter, la Corte Suprema de Canadá reinstauró el plan del distrito de Saskatchewan y sostuvo que "el propósito del derecho a voto conservado sagradamente en la sección 3 de la Carta, no es la igualdad de la fuerza del voto per se, pero sí el derecho a una efectiva representación". En el rechazo a un requisito de estricta igualdad de población, la Corte indicó que la representación efectiva debía ser llevada a cabo con "relativa paridad de fuerza del voto", modificada donde necesariamente se tomaran en cuenta otros factores válidos. En la opinión de la Corte, la geografía, la historia de la comunidad, los intereses de la comunidad y la representación minoritaria deben ser también considerados cuando se rediseñan los límites de los distritos " para asegurar que nuestras asambleas legislativas efectivamente representen la diversidad de nuestro mosaico social".

Los tribunales han sido llamados hasta ahora para dar opiniones sobre la constitucionalidad de los mapas electorales provinciales o de la legislación bajo la cual las comisiones llevan a cabo sus mandatos en otras dos provincias, Alberta y la Isla Príncipe Edward. En 1991, la Corte de Apelaciones de Alberta sostuvo que la legislación electoral sobre límites incluyó una variante de 25%, con algunas excepciones para las zonas esparcidas y pobladas. En un caso posterior que decidió en 1994, la Corte de Apelaciones de Alberta mantuvo un mapa electoral producido por un comité del Congreso que había emprendido su trabajo independientemente de las reglas de reajuste prescritas.

Más recientemente, el mapa electoral de la Isla del Príncipe Edward que reemplazó un prematuro, inconstitucional mapa fue mantenido en 1996. El mapa provincial original, el cual permaneció largamente sin cambio por 100 años y contuvo grandes diferencias de población sobre los distritos, fue derribado en Mackinnon v. Prince Edward Island en 1993. El sucesor de este mapa, mientras no contienen la desviación de la población en exceso de 25%, fue demandado en los territorios sobre representadas áreas rurales y registrada para conformar con los límites municipales de las ciudades tales como Charlottetown. La Isla del Príncipe Edward la Corte Suprema en City of Charlottetown et al. v. Prince Edward Island et al. (1996) sostuvo el mapa de cualquier modo.

El único problema de la delimitación en Canadá ha sido consultado a los tribunales canadienses para dirigir de esta manera más el problema de la igualdad del elector. Y los tribunales canadienses han escogido claramente no seguir el camino de los tribunales americanos y su muy estricta adherencia a la igualdad de la población. De todos modos, los tribunales canadienses pueden evitar la profusión de juicios sobre la distritación u otros problemas de redistritación que hayan sido experimentados en Estados Unidos y que esperan para ser vistos. Una explicación de la escasez de demandas en Canadá podría ser la historia relativamente corta de la Carta de Derechos y Libertades de Canadá.

Alternativamente, otra explicación para el poco número de demandas ante los tribunales puede estar situada en el hecho que la Corte Suprema de Canadá ha aceptado el 25% en la desviación de los límites de la población y las "extraordinarias circunstancias" cláusula que permite desviaciones de población por sobre el 25 %. Esta aceptación puede proveer a una Comisión electoral independiente un margen suficiente de libertad para salvar sus propios mapas de demandas legales7.

Conclusión

En muchos países, las demandas ante tribunales por límites de los distritos electorales son muy pocas o no existen -- o no hay derecho a apelar al plan de configuración distrital ante los tribunales o los territorios para los cuales puede existir una apelación son muy limitados. Solamente en Estados Unidos los tribunales juegan un rol importante en el proceso de delimitación distrital. Pero, en Estados Unidos el proceso de delimitación tiende a ser muy partidista y el acceso al público muy limitado. A menudo el único recurso que tienen los electores para demandar un plan es a través de los tribunales. Los tribunales, a lo menos en teoría, sirven de salvaguarda contra flagrantes injusticias en los proyectos de redistritación en Estados Unidos.

Tareas Comprendidas en el Trazado de los Límites

El proceso de trazado de las fronteras de los distritos electorales es una labor que involucra mucho tiempo y es muy intensa. La delimitación, o redistritación, es el proceso que usualmente comienza con la asignación de los asientos para las sub- regiones de un país, tales como estados o provincias. Los asientos son casi siempre asignados a las regiones sobre la base de la población. Pero, bajo estipulaciones especiales, ciertas regiones pueden recibir muchos o pocos asientos que la sola población debiera determinar.

Una vez que los asientos han sido asignados, comienza dentro de una región el proceso de trazado de las líneas de los distritos electorales. Una base de datos de la redistritación es creada para el uso de la información de la población y, en algunos países, para el uso de la información política también. Los mapas son reunidos. Después de que toda la información necesaria ha sido coleccionada, el proceso de asignación de unidades geográficas para los distritos electorales puede empezar. Cada unidad geográfica --sea un condado, ciudad, barrio o villa, o alguna pequeña unidad geográfica censada o un área de votación -- es asignado a un distrito específico. Después de que todas las unidades geográficas en la región han sido asignadas, el plan está completo y listo para ser evaluado.

El proceso para la evaluación de un plan de redistritación depende en gran parte de los criterios que hayan sido adoptados. Un resumen estadístico de la población u otras informaciones demográficas por distritos es honesto mientras la información solicitada ha sido incluida en la base de datos de la delimitación. El plan puede requerir de una evaluación muy sofisticada o subjetiva, también, depende del criterio adoptado. Por ejemplo, ¿están las comunidades de interés intactas? ¿Tienen los electores minoritarios una oportunidad para elegir candidatos de su preferencia?.

Las computadoras pueden ser usadas para hacer el trazado de los límites de los distritos, de manera más segura y eficiente. Los consultores pueden ser traídos para asistir cualquier aspecto del proceso de configuración distrital. Una decisión sobre computadores o consultores de todos modos debe ser tomada dependiendo de las necesidades de ellos y de su costo.

Esta sección trata sobre la información necesaria para conducir el proceso de configuración distrital: información de población, mapas e información política (ver Información Requerida para Trazar Distritos Electorales). Las etapas en el trazado de las líneas son: la asignación de los asientos, la preparación de la base de datos, el trazado de los límites de los distritos, y la descripción sumaria del plan para su evaluación (ver Etapas en el Proceso de Delimitación). Y sobre las consideraciones para el posible uso de computadoras y/o consultores (ver Delimitación con el Apoyo de Equipos de Cómputo and Uso de Consultores para la Delimitación).

Información Requerida para Trazar Distritos Electorales

La delimitación o redistritación, requiere de la recolección de información seria y de diferente tipo. Las dos piezas esenciales de esta información son los de la población y los mapas. La información de la población, la cual puede estar en forma de datos censales o de electores inscritos, entrega el único mecanismo para crear distritos que sean relativamente iguales en población. Debe estar asociada con el área geográfica específica y ser lo más exacta y actualizada como sea posible. Los mapas son necesarios para asegurar qué unidades de población geográficamente contiguas serán asignadas a los distritos.

Una tercera pieza de la información que puede o no ser utilizada en el proceso de la delimitación es la información política. La información política puede consistir en la afiliación partidaria de los electores, si es posible además los resultados de elecciones -- tabulaciones de votos por candidatos y mediciones de votos de elecciones previas por área de votación. La inclusión de la información política en la base de datos permite a los diseñadores de las líneas electorales producir un perfil de los distritos propuestos y predecir, en algún grado, las implicancias partidistas de un plan de redistritaciónl.

Los resultados de las elecciones pueden ser fácilmente completados dentro de la base de datos de la distritación si ellos son reportados para la misma unidad geográfica como la información sobre la población. Esto será plausible para el caso que las unidades de población para la configuración estén basadas en la información de los electores inscritos. Si, de cualquier modo, las unidades de población están basadas en una enumeración proveniente de un censo, las unidades geográficas para la población y la información política pueden no ser la misma. En este caso, la geografía del censo y la geografía de la elección pueden organizarse de tal manera que formen unidades geográficas que permitan estar asociadas con ambos criterios en este caso población e información política.

En Estados Unidos, por ejemplo, los distritos electorales son regularmente creados usando el censo geográfico ( censo de bloques o áreas), pero los resultados de las elecciones son informados en el nivel del área de votación (distritos electorales). Estas dos unidades de geografía -- censo de bloques y distritos electorales -- no son equivalentes. Los estados que desean usar la información política en conjunto con la información sobre la población deben desarrollar algún método de organización de información política con la correspondiente unidad de censo geográfico.

Datos Poblacionales

La información sobre la población es esencial para el proceso de delimitación. Las operaciones de redistritación combinan unidades de población geográficamente separadas basadas en una serie de cambios diseñados para producir distritos de población relativamente igual. La información de la población puede ser totalmente contada basándose en la enumeración de la información de los electores inscritos; la unidad geográfica de población deberá por lo tanto reflejar o la geografía del censo o la geografía de la elección (estas unidades de geografía son en el hecho las mismas).

El uso de la información del censo

En Estados Unidos, la nueva distribución de la Cámara de Representantes del Congreso y el rediseño de los distritos electorales para el Congreso han estado siempre basados en el resultado total final de la población entregado por el censo. El número de asientos para los cuales cada estado tiene derecho en el Congreso estadounidense depende de la relación entre el tamaño de la población de acuerdo con la cifra del censo. La Constitución de EEUU establece que la oficina de Censo lleve a cabo un escrutinio de toda la población cada diez años. Por lo tanto, un censo nacional es llevado a cabo el 1o. de abril del primer año de cada década (por ejemplo, 1980, 1990 y 2000). La oficina debe reportar los resultados al presidente el 31 de diciembre del año del censo. Desde 1975, la oficina del Censo ha sido requerida también para enviar información específica de la población para propósitos de configuración distrital para cada gobernador de estado dentro del año siguiente a la realización del censo.

La información producida por la oficina del censo es individualizada como la información PL 94-171( para Public Law 94 - 171). Esto incluye la contabilidad de población para una serie de distintos niveles de censo geográfico: unidades tales como grandes y completos condados, y unidades pequeñas como censos de bloques o manzanas (usualmente el equivalente de una ciudad bloque) son reportados en PL 94-171.

Aunque la Oficina del Censo recolecta la información de un gran número de características de la población, solamente unos pocos ítems son incluidos en los archivos de información enviados a los estados para la delimitación de los distritos. Esos ítems son población total, edad de votación de la población, y sub totales de población para personas de origen hispano y para los cinco primeros grupos raciales: blanco, negro, asiático e islas del pacífico, indígenas americanos, esquimales y aleut y otras razas. La información de la población por raza y etnicidad hispánica son necesarias para asegurar que las comunidades en las cuales estos grupos minoritarios predominan no sean divididas por límites de un distrito electoral. (Un ejemplo de PL 94-171 sobre información de población a nivel de ciudad puede verse en U.S. Census Population Data for Redistricting.)

Debido a que los niños y los no ciudadano son contabilizados en el censo de Estados Unidos, la población base para la distritación incluye mucha población no apta para votar. En el Reino Unido y muchos otros países, especialmente aquellos con sistema de inscripción obligatoria del elector, la delimitación se basa en el número de electores calificados en vez del total de la población. El uso de electores calificados como base para la configuración automáticamente elimina niños y no ciudadanos del cálculo. De todas maneras esta práctica tiene sentido desde la perspectiva de la democracia representativa, teóricamente es discutible.

El uso de la información del censo de población como base para la distritación presenta algunos problemas. Estos problemas son los siguientes:

  • La información del censo puede ser inexacta;
  • La información del censo puede estar obsoleta;
  • La igualdad de la población no produce necesariamente una igualdad electoral.

Inexactitud de la información del censo

La oficina del censo de Estados Unidos estima que en 1990 un 1,6% de la población fue subcontada. Si ciertos grupos raciales o étnicos son subcontados en un alto porcentaje más que otros grupos, tanto la designación de los asientos en el cuerpo legislativo y el rediseño de los distritos electorales pueden ser afectados. Por ejemplo, la población de origen africano fue subcontada en 1990 en un alto porcentaje (aproximadamente 5%) más que la población en general. Si un estado es subcontabilizado de manera desproporcionada, porque tiene una población negra muy minoritaria, se podría concebir que el estado perderá un asiento cuando el Congreso sea nuevamente distribuido. Además, las áreas urbanas con grandes poblaciones minoritarias pueden ser subrepresentadas en relación a otras áreas cuando los distritos para el congreso sean rediseñados.

Información obsoleta del censo Aún si la información es exacta al tiempo en que se efectúa el conteo, la información rápidamente puede quedar obsoleta, debido a la velocidad del desarrollo. El uso de la información del censo para la redistritación puede discriminar contra la experiencia de las localidades con una alta población en desarrollo -- por ejemplo, las áreas suburbanas en los Estados Unidos. Con el tiempo, la gente en estos distritos suburbanos llegarán a ser sub-representadas comparadas con aquellos distritos rurales o urbanos.

La información del censo puede producir desigualdades electorales

Aún si todos los distritos son trazados de manera tal que ellos tengan exactamente la misma población, el número de electores por distrito no necesariamente será igual, porque la proporción de los no votantes --no ciudadanos, también aquellos jóvenes que no votan, y aún los electores inscritos que eligen no usar su papeleta electoral -- sobre la población no es uniforme. En Estados Unidos, por ejemplo, un distrito para el congreso con una gran cantidad de población latina tendrá probablemente muchos niños y muchos no ciudadanos más que un distrito con pocos latinos. Por esta razón, el número de electores el día de la elección es probablemente más bajo en los distritos fuertemente latinos que en otros distritos.

El uso de información de los electores inscritos

Estos mismos problemas afectan al uso de la información de los electores inscritos en la base de datos del proceso de configuración, aunque no en el mismo grado. A menos que el sistema de inscripción sea muy exacto, el conteo de la inscripción podría ser incorrecto. Por ejemplo, las listas de inscritos podrían estar infladas debido a fallas al eliminar de la lista a personas fallecidas o personas que se han traslados de distrito, alternativamente, estas listas podrían estar desapareciendo potenciales electores si las listas no son a menudo suficientemente actualizadas. Y a menos que el voto sea obligatorio, algunos electores inscritos pueden descuidar su derecho a voto hoy en día, haciendo que el número de electores sea desigual en los distritos. Después de algún período de tiempo, la población cambia y rendirá distritos de distinto tamaño, a pesar de todo, ya sea la población o la cantidad de inscritos son usadas.

Australia ha adoptado una única solución para el problema del cambio de la población fuera de tiempo. - Los distritos electorales federales son rediseñados basados en las proyecciones de la probable inscripción de cada localidad en tres años y medio más - que es el punto medio del período de redistribución. (Ver el caso de estudio de Australia, Redistribución Federal en Australia, para mayor información en el uso de las proyecciones de la población).

Conclusión

La elección ya sea del uso de la información del censo o de la inscripción de los electores puede ser guiada práctica o teóricamente. Por ejemplo la confianza en la información sobre la inscripción puede simplemente no estar disponible, o puede no adecuarse a los propósitos de la delimitación. En Estados Unidos, por ejemplo, la información racial es necesaria para asegurar a las comunidades minoritarias que no son divididas entre distritos, y la información racial no está usualmente respaldada en los registros electorales. Por otra parte, los registros o listas de inscripción pueden establecer la mejor medida de la población actual cuando un cálculo general de la población no está disponible, actualizado o exacto.

La redistritación basada en la información de la inscripción es probablemente para producir distritos que sean más equitativosl con la búsqueda del número de electores contenidos en ellos. Pero, ¿son los electores las únicas personas meritorias de la representación? Desde el punto de vista de la teoría democrática, un argumento que puede ser dado es que todas las personas, y no solamente los electores, deberían estar representados. Si una definición amplia de "representación" es adoptada -- una que concibe a los representantes como actores en nombre de todos sus electores, los no votantes además de los electores, y la ejecución de servicios para unos y otros-- entonces la justificación del uso del total de la población es que se produce igual la representación del distrito, eso sí en un sentido mucho más expansivo 8.

Datos Políticos

Debido a que la información de la población no provee datos acerca de la composición política de un distrito propuesto, la información política es algunas veces agregada a la base de datos de la redistritación. La información política puede incluir estadísticas sobre la afiliación a partidos políticos de los electores (si está disponible) y las tabulaciones de los votos para candidatos y las estipulaciones en las elecciones previas. Cuando la información política está incluida en una base de datos, puede ser posible predecir cuanto apoyo para un candidato o partido político podría estar afectado por un cambio en la composición geográfica de un distrito.

Los mayores consumidores de información política en el proceso de configuración distrital son los partidos políticos y los legisladores titulares o apoyados en sus respectivos distritos. Los partidos políticos están interesados en determinar cómo cambiar los límites de los distritos donde probablemente se afectará la elección de sus candidatos y, últimamente, la composición partidaria del Congreso. Los legisladores actualmente respaldados, desde luego, están interesados en asegurar que ellos continuarán para ser reelegidos por los electores de sus nuevos distritos.

En Estados Unidos, los tribunales están también interesados en la información política, pero usualmente por muy diferentes razones. Bajo la ley de derechos civiles y políticos de 1965, ciertos grupos minoritarios están protegidos de los planes de configuración que puedan diluir los efectos de sus votos. Los tribunales usan los resultados de la elección desde la primera contienda en que la minoría de voto disuelto reclama para determinar si hay grupo minoritario cohesionado que respalde a ciertos candidatos y si el bloque de electores en su parte blanca vota contra los candidatos preferidos por el grupo minoritario. Si estas dos condiciones son encontradas, y si el grupo minoritario es suficientemente grande y geográficamente compacto, entonces los límites pueden ser rediseñados para crear un distrito en el cual la comunidad minoritaria tenga la oportunidad de elegir un representante de su opción. (Para mayor información sobre los casos de dilución en Estados Unidos, ver Función de los Tribunales en el Proceso de Delimitación.)

Problemas con el uso de la información política para la delimitación de los distritos

Incorporar la información política a la base de datos de la delimitación puede ser problemática desde que la elección geográfica puede no corresponder con el censo geográfico. En Estados Unidos, por ejemplo, donde el censo geográfico es regularmente usado para el rediseño de los distritos, la oficina del Censo requiere que las unidades de censo geográfico --censo de bloques y áreas-- sigan características fácilmente reconocidas, tales como carreteras y ríos. Los límites de los distritos electorales, de todas formas, se han basado históricamente en las líneas de propiedades y por lo tanto no coinciden necesariamente con los límites de las unidades geográficas del censo.

Si la información política es agregada a la base de datos de la redistritación en Estados Unidos, la información de alguna manera es organizada para el correspondiente censo geográfico. Este proceso puede ser dificultoso y consumidor de mucho tiempo, así como lleno de inexactitudes. Los países que delimitan los distritos electorales sobre la base de la figura de la inscripción de electores no muestran este problema y la información política es usualmente reportada en el mismo nivel geográfico.

Ventajas y desventajas de la información política

La primera desventaja asociada con el uso de la información política es que autoriza a los encargados de establecer los distritos la creación de un plan de redistritación que puede favorecer a un partido político a costa de otro. En países que tienen comisiones neutrales, la información política es a menudo a propósito excluida de la base de datos para la delimitación a fin de prevenir el "gerrymandering" político. Por supuesto, que los partidos políticos con suficientes recursos pueden recoleccionar su propia información política para aprender adelantadamente acerca de las potenciales implicaciones partidistas de un plan de delimitación.

La ventaja de la inclusión de la información política en una base de datos es que las implicaciones partidistas de un nuevo plan de delimitación puede ser determinado previamente a su implementación. Y la habilidad para efectuar tal determinación no está limitada solamente a los partidos políticos o grupos especiales de interés con fondos suficientes para llevar a cabo su análisis. Entonces cualquier cambio en las líneas de las fronteras que tengan probablemente consecuencias partidistas, sea realizado con o sin esa intención, puede ser mejor para conocer con anticipación qué efectos tendrá.

Por supuesto, el impacto partidario de un plan de delimitación no es necesariamente predecible -- especialmente si los electores no son de inclinaciones fuertemente partidistas. Es científicamente inexacto en cualquier caso: algunos afamados gerrymanderistas han obtenido resultados opuestos a los esperados en sus creaciones.

Mapas

Los mapas son esenciales en el proceso de distritación, pero la obtención de mapas adecuados puede ser uno de los obstáculos más difíciles de enfrentar por los redistritadores. Mientras los mapas tipo estándar, tales como los mapas de carreteras, se identifican características geográficas y los límites de las áreas administrativas como los condados, ciudades y barrios, ellos no pueden suministrar necesariamente detalles suficientes para el trazado de los distritos electorales.

Si la delimitación está basada en un escrutinio censal de la población, entonces los mapas deben mostrar los límites de las unidades geográficas del censo, respecto de las cuales las estadísticas de población están disponibles. Si la redistritación está basada en el número de electores inscritos, entonces los mapas muestran los límites de las áreas de votación para las cuales las estadísticas de población inscrita están disponibles. Los límites de los distritos electorales existentes son también usualmente necesarios.

Un tiempo y esfuerzos considerables pueden ser requeridos para reunir los mapas necesarios y determinar los límites precisos de las nuevas líneas de los distritos sobre esos mapas. Se necesitan detalles suficientes para autorizar a los administradores de la elección para que asignen a todos y cada uno de los electores a un distrito electoral específico. Esto puede ser un proceso muy dificultoso y que conlleve mucho tiempo, aún para las jurisdicciones que cuenten con sistemas de mapas computarizados y tecnológicamente muy sofisticados.

En Estados Unidos, los mapas suministrados por la Oficina del Censo, alguna vez fueron trazados a mano, son difíciles de leer y frecuentemente han sido llenados con errores. De cualquier forma, en la preparación del censo de 1990, la Oficina del Censo creó una base de datos computarizada de todo el país llamada TIGER (en inglés Topographically Integrated Geographic Encoding and Referencing, que quiere decir Geografía Integrada Topográficamente, Codificada y Referencial). La base de datos TIGER representa:

  • características geográficas visibles tales como carreteras, ríos y ferrocarriles;
  • toda una jerarquía de unidades geográficas ( por ejemplo, censos de bloques, bloques de grupos, y censos de áreas) para la recolección y reporte de la información sobre la población;
  • los límites de las subdivisiones administrativas tales como condados, ciudades y barrios
  • la geografía política tales como distritos para el Congreso y, en algunos casos, áreas de votación -- referidas a los precintos electorales en Estados Unidos
Las copias reducidas a papel de este tipo de mapas realizados por la Oficina del Censo pueden ser vistas en U.S. Census Maps.

Los mapas producidos por la Base de datos TIGER para su uso con el programa de GIS (Sistema de Información Geográfica) provee uniformemente a los delimitadores de distritos en Estados Unidos con mapas digitados sobre la base de distrito por distrito, para todo el país. La disponibilidad de esos mapas ha hecho en los Estados Unidos el proceso de construcción de distritos mucho más exacto y menos lento. Muy pocos países, de todas formas tienen mapas computarizados disponibles para los propósitos de la redistritación. Muchos delimitadores de distritos tienen acceso solamente a los mapas de papel. Dependiendo del país, pueden tener serios problemas con la precisión, legibilidad y diferencias de escalas de estos mapas de papel. Los mapas de un país pueden ser creados y digitados computacionalmente, pero a un enorme costo. Por supuesto, estos detallados mapas pueden ser usados para muchos otros propósitos que la redistritación y por lo tanto puede que el esfuerzo y costo de los mismos sea valioso en el tiempo.

Etapas en el Proceso de Delimitación

Hay usualmente dos fases en el proceso de delimitación de los distritos electorales. La primera fase es la asignación, de los asientos en las legislaturas para las entidades regionales, tales como los estados o las provincias. Esto usualmente es un proceso muy mecánico, con el número de asientos asignados para cada estado o provincia, que depende de la población relativa de ese estado o provincia. En países que no establecen distritos uninominales, la designación es sólo un paso tomado para igualar la población a través de los distritos electorales.

En países que realizan la delimitación, la segunda fase del proceso es usualmente el ajuste de los límites vigentes de los distritos y/o creación de nuevos distritos dentro de los estados o provincias mismas. En los países que no asignan los asientos regionalmente, ésta es la única fase o etapa en el proceso.

El trazado de los límites de los distritos electorales es mucho menos mecánico y mucho más consumidor de tiempo que la designación de asientos. Esto procede en tres etapas:

  • La preparación de una base de datos de la delimitación.
  • La asignación de unidades geográficas para los distritos hasta que todas las unidades hayan sido asignadas y los límites de todos los distritos establecidos.
  • La producción de un resumen descriptivo y de mapas para la evaluación e implementación del plan de delimitación.

Distribución de Escaños

Muchos países, especialmente aquellos muy grandes en tamaño y/o que tienen un sistema federal en vez de un sistema unitario, delegan la responsabilidad para el trazado de los distritos legislativos nacionales a entidades regionales, tales como estados o provincias. Por ejemplo, en Estados Unidos, los asientos en el Congreso son asignados a los estados sobre la base de la población relativa de cada estado. Cada estado es entonces responsable para el trazado del número prescrito de distritos para el Congreso dentro de sus fronteras. Australia y Canadá usan un sistema similar de asignación de asientos en el Parlamento Nacional para los estados y provincias, y entonces tienen comisiones independientes en cada estado o provincia para dibujar los límites de los distritos.

En Estados Unidos, el proceso de cada diez años de asignación de asientos para el congreso entre los estados es llamado "reprorrateo". En Canadá, el proceso de reasignación de asientos parlamentarios entre las provincias es conocido como "redistribución" . Pero, en muchos países, no existe una terminología especial que sea aplicada para este proceso de designación. Esto es especialmente cierto para los países que no cuentan con un sistema federal como en Estados Unidos y Canadá, o países donde las entidades regionales tienen poco poder sobre las decisiones de configuración distrital. La población (sea la información de las cantidades del censo o de la figura de la inscripción de los electores) es casi siempre usada como las bases de prorrateo de asientos para las legislaturas nacionales. De hecho el propósito declarado del censo de cada diez años en Estados Unidos es para determinar la asignación apropiada de los asientos para el Congreso dentro de los estados. La Constitución de Estados Unidos (artículo I, sección 2) nÁ 3 establece que:

(...) El recuento deberá hacerse efectivamente dentro de los tres años siguientes a la primera sesión del Congreso de los Estados Unidos y en lo sucesivo cada 10 años, en la forma que dicho cuerpo disponga por medio de una ley.

Antes que los asientos sean designados, de cualquier modo, el número total de asientos en el cuerpo legislativo es a menudo determinado. Pero, esta no es siempre la aproximación adoptada. Por ejemplo en los primeros 120 años, la Cámara de Representantes de Estados Unidos simplemente cultivó en tamaño acomodar nuevos estados y un rápido crecimiento de la población. Desde 1790 a 1900, los asientos fueron asignados a los estados sobre la base de una cuota de la población, a pesar de su gradual incremento en el tiempo. Resultó entonces la Cámara de Representantes expandida de 106 a 391 asientos durante ese período.

Muchos países todavía permiten a las legislaturas incrementarse tanto como la población del país aumente. En los Estados Unidos, de cualquier modo, un tope al número de miembros en la Cámara de Representantes fue fijado en 435 legisladores en 1910. Los asientos fueron primero asignados uno para cada estado y entonces el resto de los asientos fue adjudicado en orden sucesivo a los estados con la cuota remanente más grande. En 1950 el estatuto definió la fórmula que fue modificada insignificantemente: a cada estado le fue dado un asiento, y el resto los 385 asientos fueron asignados bajo una prioritaria fórmula de números. Esta fórmula es referida como el "método de igual proporciones" el método Huntingdon.

Aunque el proceso es mecánico, la fórmula de asignación de asientos no ha escapado a la controversia. Desde 1790 los estados han argumentado respecto a cómo los asientos para el Congreso son prorrateados --estados que han perdido representación, han sido especialmente sensitivos respecto del proceso.

Algunos países han adoptado soluciones diseñadas para aliviar este problema. Canadá por ejemplo, ha resuelto este problema con que el número de asientos designados para una provincia en la Cámara de Representantes para una provincia, nunca descienda. Canadá al igual que Estados Unidos, requiere que la distribución de asientos en la Cámara de los Comunes sea gobernada por la "representación proporcional de las provincias", basada en el censo de cada diez años. De cualquier modo, una "cláusula de los abuelos" fue adoptada para proteger las provincias con población en declinación en comparación con otras provincias. Esta cláusula, primero promulgada en 1976 y luego más tarde nuevamente promulgada en diferentes formas legislativas nueve años más tarde asegura que, ninguna provincia nunca, puede tener menos distritos electorales que los que tuvo en 1976. El tamaño de la Cámara de los Comunes, como resultado, ha crecido gradualmente. Ver el caso de estudio de Representación en el Parlamento Canadiense, para mayor información sobre el proceso de configuración en Canadá, y Canadian Redistribution Formula Using 1991 Census Figures para una tabla de exhibición de resultados de las últimas asignaciones de asientos para las provincias.

Hay dos problemas al permitir a los estados o a las provincias que conservan más asientos de los que la sola población podría dictaminar:

  • El tamaño de las legislaturas puede llegar a ser difícil de manejar;
  • La cuota electoral (la población del estado dividida por el número de asientos asignados al estado) puede variar considerablemente respecto de los estados o provincias.

Lo último ocurre cuando un estado o provincia es asignado con un gran número de asientos (llamado como "add-on" algo así como "sobre suma" en Canadá) al que normalmente tendría derecho, basado en la proporción relativa de la población. Por ejemplo, en Canadá, la cuota de población en la provincia varió de 32.441 para la Isla Príncipe Eduardo a 97.912 para Ontario en la década de los ochenta como un resultado de "add-on"" de asientos para la Isla Príncipe Eduardo.

Pero, un amplio rango de cuotas de población es posible aún sin la sobre suma de asientos. En la más reciente ronda de configuración distrital para el Congreso en Estados Unidos en 1991, la cuota de la población para los distritos para el Congreso fluctuó entre un rango de 455.975 en Wyoming a 803.655 en Montana. Este rango tan amplio ocurrió debido a que a cada estado le es asignado al menos un asiento, aún si su población es más baja que la "cuota nacional" para un distrito del congreso, pero fue asignada con un asiento; visto que la población de Montana, más que satisfactoria para un asiento en el Congreso, no fue totalmente ni suficientemente grande para que le fueran asignados dos asientos.

Trazado de los Límites de los Distritos

El trazado de los límites de los distritos electorales es la segunda fase o etapa del proceso de delimitación electoral. Los trazos de los distritos electorales federales pueden ser hechos a nivel federal o a nivel estatal o provincial, una vez que un número específico de distritos han sido asignados para el estado o la provincia. El trazo de las líneas procede en tres etapas:

  • La preparación de una Base de Datos de la delimitación.
  • La asignación de unidades geográficas para los distritos, formación de límites de distritos.
  • La producción de una descripción sumaria y mapas de un plan de configuración distrital.

Preparación de una Base de Datos

Antes de que el trazado de las líneas pueda comenzar, deberá ser creada una base de datos. La base de datos está compuesta de todas las unidades geográficas que serán usadas como la construcción de bloques, y cualquier información de población ya sea como cualquier información política y demográfica adicional que es asociada con esas unidades geográficas pueden ser como grandes condados, ciudades o barrios, o como pequeñas áreas de votación o bloques de ciudad.

Formación de Límites de Distritos

Después de que la Base de Datos ha sido creada, los límites de los distritos pueden ser formados. Esto implica ajustar las fronteras de los distritos ya existentes y/o la creación de nuevos distritos. El proceso de vinculación asigna o reasigna las unidades geográficas para los distritos hasta que todas sean designadas para el requisito del número de distritos.

Producción de un Resumen Descriptivo y de Mapas

Después que los distritos han sido formados, se debe elaborar una resumen descriptivo del plan de delimitación. Esta descripción usualmente consiste en un lista de componentes geográficos por cada distrito, un mapa del plan de redistritación y un resumen estadístico de los distritos que posiblemente utilicen información política y de población seleccionada. Esta información puede ser usada para evaluar el plan de configuración distrital sobre una variedad de criterios, tales como la igualdad de la población, y si es necesaria para implementar el plan para los propósitos de la elección.

Preparación de una Base de Datos

La primera etapa en el proceso de trazado de las líneas de los distritos electorales es la preparación de la Base de Datos. En una Base de Datos de delimitación, cada ítem de información refleja una sola unidad geográfica. Las unidades geográficas, pueden ser usadas como la base para la creación de distritos, pueden reflejar áreas administrativas tales como condados o ciudades y barrios, censo geográfico tales como censo de bloques, o geografía de la elección tales como áreas de votación. La base de datos debe incluir toda la información, tanto como sea posible, para cada unidad geográfica:

  • Sólo un nombre o número de identificación por cada unidad.
  • Identificadores adicionales tales como barrio o ciudad, condado y estado o provincia para cada unidad.
  • El total de la población o el número de electores inscritos por cada unidad.

La información adicional demográfica, tales como el total de la población y la edad para votar contada por raza o etnia por cada unidad, puede también ser incluida si es útil para la redistritación.

El uso de información geográfica digitalizada

Si el programa del sistema de información geográfica (GIS abreviatura en inglés) es usado para desarrollar un plan de distritos, la base de datos debe también incluir información relacionada con la ubicación de la unidad geográfica (coordenadas de espacio). Esta información permite a las computadoras generar automáticamente en sus pantallas cada nueva asignación de una unidad geográfica a un distrito. El uso de información política

Si la Base de Datos es para incluir información política, entonces la cantidad de electores inscritos por partido político, si está disponible, y los votos por candidato de las elecciones previas debieran ser datos ingresados por cada unidad geográfica. El número de elecciones previas será incluido en la base de datos dependiendo de la disponibilidad de los resultados de las elecciones previas, la cantidad de tiempo requerida para ingresar los resultados dentro de la base de datos y los recursos financieros disponibles para la creación de la base de datos.

Si la Base de Datos de la configuración distrital es para incluir ambas informaciones, política y demográfica, la geografía de la elección y la geografía de la población deben corresponder con una u otra. Si ellas no lo hacen, ellas tendrán que ser igualadas.

Igualación de Censo y Geografía de la Elección

La igualación de la geografía del censo y de la geografía de la elección puede ser un desafío total. La facilidad del método para igualar estas unidades es para unir las unidades geográficas más pequeñas hasta que ellas se aproximen a los límites de una gran unidad. Si, por ejemplo, la información está disponible por unidades tan pequeñas como los bloques de las ciudades, entonces esos bloques pueden simplemente ser agregados juntos hasta que ellos igualen un precinto electoral (área de votación). Por otra parte, si las unidades geográficas de la elección son pequeñas, entonces ellos pueden ser fusionados para producir información política para las grandes piezas del censo geográfico (villas y barrios, por ejemplo). Es siempre más fácil agregar información a niveles más altos, que tratar y analizar pequeños niveles de geografía.

En Estados Unidos, de cualquier modo, los tribunales a menudo requieren a los estados para trazar distritos con geografía de censo en vez de precintos electorales. Estos requisitos pueden ser manejados de una de estas dos maneras:

  • precintos electorales y su correspondiente información política puede estar unidas hasta que ellos se aproximen al censo de áreas;
  • alternativamente, los resultados de las elecciones a nivel del precinto pueden ser desagregados bajo el nivel del censo de bloques.

Si los delimitadores quieren la flexibilidad de ser capaces para trazar el pequeño censo a nivel de bloque ( y muchos estados lo hacen, en el hecho, prefieren esta aproximación), entonces la información política reportada al nivel del precinto ha sido desagregada y distribuida entre los censos de bloques que caen dentro del precinto para la elección. Este proceso es dificultoso, envuelve una gran distribución de estimaciones y está sujeto a una gran distribución de errores. Debido a que es una tarea muy tediosa e intensiva, ocupará una cantidad de tiempo importante en la construcción de la base de datos.

Escoger entre Censo y Geografía de la Elección

Bastante a menudo, censo y elección geográfica son uno casi lo mismo y escoger entre los dos no es un problema. En algunos países, de todas formas, censo geográfico y geografía de la elección no coinciden y las opciones pueden tener que ser tomadas.

Si la información de la inscripción es para ser usada y para crear distritos electorales, entonces la geografía de la elección es usualmente empleada como la base para la construcción de bloques y para dibujar las líneas de los distritos electorales. Esta geografía a menudo corresponde a unidades para las cuales la información del censo es presentada, pero no siempre. Si la información del censo es para ser usada, entonces las unidades geográficas para las cuales la información del censo es mencionada es usualmente utilizada como la construcción básica de bloques para la redistritación.

Si ambas informaciones del censo y de la geografía de la elección están disponibles, y las dos no coinciden, entonces la decisión sobre cual usar como construcción básica de los bloques para la redistritación, a menudo depende de quien toma la decisión. Los funcionarios de la elección a menudo prefieren que la geografía de la elección sea usada como la construcción de bloques para la distritación, hasta que ellos deseen evitar cambios en el sistema de áreas de votación existente tanto como sea posible. A los partidos políticos y a los representantes que les incumbe pueden también desear usar la geografía de la elección para crear los planes de redistritación debido a que la información política es mucho más legible y obtenible para propuestas de planes de distritos, si los distritos siguen los límites de las áreas de votación.

Los tribunales en Estados Unidos, usualmente han requerido, que las unidades de censo sean usadas como la construcción básica de bloques para la redistritación, al menos hasta muy recientemente, debido a que la población de los precintos electorales no podía ser determinada exactamente. La fidelidad de la información sobre la población ha sido considerada esencial por los tribunales para determinar de todos modos un plan de redistritación conocido como "una persona, un voto". El uso de los censos geográficos ha hecho que la descripción política de los distritos electorales propuestos sean menos exactos, provocando el desaliento de algunos configuradores con tendencias políticas en Estados Unidos.

Trazado de los Límites de los Distritos Electorales

Una vez que la base de datos ha sido preparada, la próxima etapa en el proceso de delimitación es la formación de los distritos. Esta es la etapa donde los diseñadores de las líneas crean un plan de redistritación, sea al principio para la asignación de unidades geográficas o bien para cambiar unidades geográficas en un plan existente de un distrito a otro. Un plan redistritación está completo cuando todas las unidades geográficas en un territorio dado son asignadas a un distrito y todos los distritos encuentran en el plan criterios predeterminados de redistritación. Las unidades geográficas para ser asignadas pueden ser tan grandes como los condados o ciudades o barrios, o ellos pueden ser unidades pequeñas tales como los censos de bloques o las áreas de votación.

Si los diseñadores de las líneas están para crear un nuevo plan de delimitación para modificar los distritos en un plan también existente, sus tareas pueden ser relativamente directas. Esto es especialmente cierto si una decisión ha sido tomada para que los distritos sean modificados solamente cuando fuera necesario con el fin de encontrar el estándar de igual población. Muchos países, por ejemplo, tienen en consideración una lista de los límites de los distritos existentes como un criterio de redistritación. Si no existe un plan de distritación para modificar o si el número de distritos en un plan ya existente debe cambiar sustancialmente, llegaran a ser muy arduas las tareas de los diseñadores de las líneas.

Modificación de los distritos en el plan existente

Una estrategia que podría ser adoptada si los distritos también existen y simplemente necesitan ser modificados es (1) determinar la población existente de cada uno de los distritos existentes, (2) calcular el número mínimo de cambios requeridos para satisfacer un estándar igual de población, y (3) abocarse sobre los distritos que necesitan sumar o disminuir población. Por supuesto, esto nunca es tan simple como sumar o restar población solamente de los distritos mal prorrateados. Desde que el proceso afecta también a los distritos contiguos, un efecto onda ocurre sobre los distritos, necesitándose entonces al menos, algunos cambios para otros distritos. Pero de todas formas para minimizar estos cambios, un esfuerzo podría ser hecho.

El incremento de esta aproximación a la redistritación es a menudo adoptada por los diseñadores de las líneas que son requeridos para considerar los límites existentes de los distritos cuando redistritran. Ésta puede ser una muy buena estrategia si el cuerpo legislativo para el cual se está comenzando a dibujar los nuevos distritos, debe aprobar el plan de distritación antes que pueda ser implementado. Las opciones de obtener la aprobación del legislativo para un plan de distritación son obviamente afectadas por la extensión de los distritos existentes los cuales son interrumpidos. En Estados Unidos, por ejemplo, la estrategia sabia es a menudo mover solamente el mínimo de cantidad de geografía necesaria para lograr la igualdad de población, esto asegura una base legislativa bipartidista al plan de configuración distrital.

Creación de un nuevo plan o modificación sustancial de un plan

Trazar distritos donde previamente no han existido o donde los límites de los distritos deben ser cambiados sustancialmente es un proceso muy complejo. Las tareas de trazar los distritos al principio pueden ser simplificadas por la división de un gran territorio dentro de sub-regiones manejables y el trazo de distritos dentro de dos o tres etapas. Por ejemplo, si un país está dividido en estados o provincias, la asignación de los distritos primero a los estados o provincias y luego el diseño dentro de esos estados o provincias hará el proceso más manejable. Un segundo nivel de asignación de distritos puede también ser deseable si los estados o provincias son grandes. Si las asignaciones más lejanas son hechas, de cualquier modo, las subdivisiones debieran poseer algún sentido de unidad geográfica.

Elección de lo básico "Construcción de un bloque"

Una de las primeras decisiones para tomar en la creación de los distritos es qué unidad de geografía y, posiblemente, qué nivel de geografía se usará como la construcción básica de un bloque. Esta decisión es requerida ya sea para que los diseñadores de las líneas modifiquen un plan de configuración distrital existente o bien, para que creen un plan completamente nuevo. De todos modos la base de datos de la delimitación está compuesta del censo o de la elección geográfica, que tiene presumiblemente, una unidad de geografía suficientemente pequeña para dar a los diseñadores de líneas alguna flexibilidad en la creación de los distritos.

Los diseñadores de las líneas, de todas formas, no necesitan usar las unidades geográficas más pequeñas en la base de datos como los bloques construidos solamente cuando se crea o modifica un plan. Por ejemplo, los configuradores pueden ser capaces para asignar condados o ciudades enteras en muchas áreas y recurrir solamente a los censos individuales de bloques o las áreas de votación en ciertas áreas, usualmente, las urbanas. Y, en el hecho, esto es fácil y rápido para crear los amplios contornos de los distritos con las grandes unidades geográficas y entonces se usan las unidades geográficas pequeñas para efectuar los refinamientos necesarios para obedecer a los estándares de igualdad de población u otros criterios de redistritación.

Elección de dónde empezar el trazado de los distritos

Otra decisión que debe ser tomada tempranamente en el proceso de creación de distritos es la que se refiere al punto donde comienzan el trazado de las líneas de los distritos. Los diseñadores a menudo comienzan en las esquinas de un territorio y trabajan hacia el centro. Esto ha hecho evitar cualquier distorsión que pueda resultar en una esquina u orilla si el proceso parte en un lado del territorio y se mueve hasta el final de una esquina u orilla.

Hay muchas razones para comenzar la línea del trazo en otra parte. Si por ejemplo, los dibujantes o diseñadores desean crear un distrito para una comunidad minoritaria concentrada o alguna otra comunidad de intereses, ellos pueden comenzar por trazar los límites de ese distrito en particular y entonces cambiar la línea del proceso de trazado fuera de ese distrito.

Influencia del trazado de los límites de los distritos

Una vez que la decisión, acerca de las unidades geográficas para usar como construcción de bloques y de dónde comenzara el proceso de diseño de las líneas, ha sido tomada, el trazado de la línea actual puede comenzar. El proceso de trazar estas líneas es interactivo, los diseñadores asignan una pieza de geografía y entonces determinan como la inclusión de una unidad geográfica afecta el tamaño y composición del distrito.

Aunque la suma de los totales de la población para los distritos después de cada nueva asignación es un proceso directo, puede resultar muy tedioso también. Y como las unidades geográficas continúan para ser cambiadas, este proceso es repetido una y otra vez. Un computador puede automatizar este proceso, pero puede ser hecho manualmente con una calculadora de mano si es necesario.

Descripción y Evaluación de un Plan de Distritación Electoral

Una vez que la autoridad de límites ha completado exitosamente un plan para asignar todas las unidades geográficas en el territorio de un distrito, se debe elaborar un resumen de la información del plan. Esta información puede ser usada para evaluar el plan. También a menudo ella es necesaria para preparar la legislación para promulgar el plan. Esto ciertamente, será necesario para implementar un plan una vez que el plan final haya sido aprobado. Un resumen descriptivo del plan de redistritación debiera incluir:

  • Una descripción del plan con una lista de los componentes geográficos de cada distrito
  • Mapa (s) del plan que muestre (n) los límites de los distritos
  • Un resumen de la información estadística más relevante de cada distrito que se encuentra en el plan.

Descripción del plan

Una descripción del plan de delimitación debiera incluir una lista detallada de todas las unidades geográficas contenidas en cada distrito. También debiera ser creada una descripción narrativa del plan. En Estados Unidos, por ejemplo, una descripción de los límites de los distritos calle por calle (conocido como "metes and bounds") es muy requerido, especialmente en las áreas urbanas.

Ejemplos de estas descripciones de planes de delimitación promulgados por varios estados en los Estado Unidos -- señalado en la lista de unidades de censo, precintos electorales y "de límites de calle por calle" -- pueden ser vistos en U.S. Election Laws Defining District Boundaries.

Mapas del plan

Los mapas del plan de delimitación pueden necesitar ser creados a diferentes escalas. Un mapa a gran escala será necesario para mostrar todo el plan de delimitación, mientras una serie de pequeños mapas a escala se pueden necesitar para mostrar los límites de los distritos con más detalle en áreas con una alta densidad de población. Estos mapas pueden ser usados para informar a los legisladores y a los electores de las nuevas fronteras de los distritos. Además, estos mapas serán necesarios para los administradores de la elección en la implementación del nuevo plan.

Informe sumario del plan

Los informes sumarios del plan de distritación pueden ser producidos desplegando los totales de la población y cualquier otra estadística de items de información que han sido incluidos en la Base de datos. Estos informes pueden incluir no sólo información demográfica detallada, sino que también información política, si esta última es deseada. El diseño de los informes debe reflejar el propósito proyectado. Por supuesto, que más de un informe puede ser compilado para cada plan. La única limitación sobre las capacidades del informe es que la información debe haber sido incluida en la Base de Datos. Por esta razón, es importante para construir una buena base de datos, que se incluya toda la información necesaria que sea posible.

Los informes sumarios permiten a los distritadores evaluar un plan de delimitación de acuerdo a los criterios establecidos. Por ejemplo, el criterio de delimitación puede especificar que los distritos sean lo más iguales en población como sea posible, y que algunos distritos deberán enfrentar que los electores minoritarios tienen la oportunidad para elegir candidatos de su opción. En esta instancia, el informe sumario del plan de delimitación debiera consideran una lista que contenga el total de la población, la desviación de la población a partir de la cuota electoral, y la composición racial y étnica de cada distrito.

Otros grupos interesados pueden requerir el informe sumario para diferentes ítems de información. Los partidos políticos y los legisladores, por ejemplo, pueden estar interesados en un perfil detallado de los distritos propuestos. Un informe político puede incluir información como la inscripción general de partidos y la historia electoral del distrito. Esto puede ser calculado por la suma de todos los miembros inscritos de los partidos y los resultados de las elecciones previas para cada unidad geográfica incluso en el nuevo distrito.

Es un procedimiento relativamente honesto y directo construir informes que calculen resúmenes estadísticos de items tales como el total de la población por raza, y votos por candidatos en contiendas políticas previas, ya que toda esta información ha sido incluida en la base de datos de la delimitación. Pero, puede o no ser, constitucional, legal o de acuerdo a los estándares especificados por los tribunales, por ejemplo, que se constituya un nivel aceptable de desviación de población. Si no existe una variedad estándar, entonces esto es todavía un materia de discreción como para que el resumen de estadísticas nos la mencione.

Delimitación con el Apoyo de Equipos de Cómputo

La delimitación o redistritación puede ser llevada a cabo usando técnicas manuales -- marcadores de color, mapas de carreteras y calculadoras-- o usando computadoras sofisticadas y programas GIS. La tecnología empleada puede cambiar como el proceso es conducido, pero esto no hace cambiar las tareas de los distritadores: trazar los límites de los distritos electorales. Los computadores y los programas pueden, de cualquier modo, sumar mucha rapidez, exactitud y eficiencia al proceso de configuración de los distritos.

Los computadores pueden reducir el tiempo que se toma para trazar un plan de redistritación proveyendo exactitud a los informes estadísticos para ayudar a evaluar un plan de redistritación, y producir mapas detallados con colores de las nuevas fronteras o límites. Con los computadores los informes y la producción de mapas pueden ser tan simples como el empleo de un solo comando del computador. El aumento en la rapidez, eficiencia y exactitud ha cambiado el proceso de redistritación a tal punto que esto permite a los diseñadores de las líneas considerar un amplio rango de opciones de planes de redistritación. Esto también permite a los partidos interesados, que están tanto dentro como fuera del proceso, evaluar los planes de redistritación de una manera más fácil y más minuciosa.

Las computadoras y los programas para ellas pueden ser muy costosos, de todas formas, esto no puede implicar la inversión de una fortuna. Esta última idea es particularmente cierta en países con poca población y/o pocos distritos para trazar. La delimitación asistida por computadoras no puede implicar la inversión de una fortuna en países donde no tienen mapas y ellos no pueden estar digitalizados.

En muchas situaciones, las computadoras personales, baratas y los programas simples de computación o aún las máquinas de sumar o calculadoras de mano pueden ser utilizadas con mapas de papel para asignar las unidades geográficas a los distritos. Hasta muy recientemente, este fue el método empleado por los diseñadores de las líneas y todavía el método usado por la vasta mayoría de los diseñadores de distritos fuera de los Estados Unidos.

Uso de Computadoras y Programas

Los computadores pueden ser extremadamente útiles en el proceso de delimitación o redistritación.9 Ellos pueden reducir el tiempo requerido para trazar el plan de redistritación y auxiliar en la evaluación de los planes. Pueden producir mapas detallados y estadísticas basadas en la información demográfica y política de la base de datos de la redistritación. Y en atención a que los computadores permiten a los diseñadores realizar planes más fácilmente, ellos posibilitan a los distritadores generar un gran número de planes de configuración alternativos para comparación y evaluación.

En Estados Unidos, cerca de la mitad de los estados usó computadoras cuando los distritos para el congreso fueron rediseñados después del censo de 1980. En muchos de esos estados, los computadores fueron usados como "super calculadoras" para sumar información política y demográfica y para producir salidas impresas de la información geográfica para los distritos propuestos.

Dos importantes desarrollos al final de los años 80 contribuyeron a un gran uso de los computadores para la redistritación en los años 90. Estos fueron 1) el desarrollo y la extensión del uso de accesibles y poderosas computadoras de escritorio y 2) el desarrollo del programa de Sistema de Información Geográfica (GIS). El programa GIS es un sistema integrado para desplegar la información demográfica sobre un mapa computarizado.

En 1990, todo los estados en Estados Unidos usaron las computadoras para la delimitación y muchos estados usaron el programa GIS para la redistritación. El cambio hacia la redistritación asistida por computadoras fue también ideado por la disponibilidad de la información geográfica y demográfica en un formato computacional legible proveniente de la Oficina del Censo de Estados Unidos.

Computadoras de escritorio

Hoy, una computadora de escritorio Pentium tiene igual o más, fuerza computacional que muchas de las costosas computadoras centrales usadas en los años ochenta. Y una computadora de escritorio Pentium hoy es accesible. En suma, hay ahora una variedad de recursos para imprimir mapas.

Programa para computadoras Software

Los distritadores tienen serias diferencias de opinión de cuál software escoger. Una simple hoja extendida o un programa de la base de datos puede calcular las estadísticas que son usadas comúnmente en la redistritación: total de población, composición racial o exceso de población desviada de la cuota electoral. Los vendedores serios de software en Estados Unidos ofrecen bases de datos o programas de papel extendido específicamente adaptados para la redistritación. Una opción mucho más sofisticada y costosa es el programa GIS. Hay paquetes de GIS disponibles que son hechos específicamente a la medida para la distritación.

Programa GIS Software

El software GIS para la configuración provee a los distritadores con las siguientes capacidades:

  • La habilidad para trazar planes de distritos interactivamente sobre la asignación geográfica de distritos, pieza por pieza y estar viendo los resultados desplegados en la computadora inmediatamente.
  • La habilidad para producir mapas, sobre la pantalla de la computadora y en forma impresa.
  • La habilidad para generar reportes estadísticos para el plan de redistritación y para cada distrito individual en el plan.

Los distritadores o diseñadores de distritos usan el programa GIS que tiene una variedad de herramientas a su disposición para la creación de planes de distritos. El software GIS puede ser usado para dibujar nuevos distritos en la asignación de unidades geográficas a los distritos o para mover unidades geográficas particulares fuera de un distrito y dentro de otro. Los efectos de la reasignación de población o de cualquier otra característica demográfica o política, de los distritos puede ser inmediatamente reflejada en la pantalla de la computadora. Una vez que un nuevo plan ha sido creado, el software GIS, con la ayuda de una impresora láser o de inyección de tinta puede producir un mapa del nuevo plan de configuración distrital, o de cualquier distrito en particular. El software GIS esencialmente consolida todas las operaciones de configuración de distritos electorales dentro de un eficiente sistema.

Ejemplos de la clase de mapas y reportes que pueden ser producidos con el programa GIS se pueden encontrar en GIS Redistricting Software Output. Los mapas en la pantalla de un computador de todo un plan de redistritación y el zoom sobre una sección del plan ha sido impreso y son incluidos, además del reporte de la población y un reporte detallado de la información sobre cada distrito y todo el plan. El paquete del software GIS fue hecho a medida y distribuido por una firma consultora americana, Election Data Services, Inc., para su uso durante la ronda de configuración distrital de 1990 en Estados Unidos.

Los recursos necesarios para emplear tecnología computacional para el proceso de redistritación incluye:

  • Una computadora (de escritorio o central).
  • Una hoja extendida o un software para la base de datos o un software GIS.
  • Población y, si es deseado, la información política disponible en formato electrónico (si solamente están disponibles las copias en papel, la información tendrá que ser digitada para ser usada en la computadora).
  • Mapas (ya sea mapas de papel o mapas digitalizados si ha de usarse software GIS)

Delimitación con Tecnología Convencional

En muchos países, la delimitación o la redistritación, pueden ser un desafío técnico mayor. La manipulación de enormes cantidades de información geográfica, política y de población requerida para crear nuevos distritos es un procedimiento muy complejo que puede ser mejor ejecutado por las computadoras. De cualquier modo, la redistritación en países con poca población y/o pocos distritos presentan menos desafíos tecnológicos. Las computadoras y los programas para las mismas no constituyen en consecuencia grandes inversiones.

Aunque las computadoras y los programas GIS (sistemas de información geográfica) pueden acelerar el proceso de redistritación y hacerlo un proceso más exacto y eficiente, la redistritación con computadoras puede ser muy costosa. Esto es particularmente cierto si los mapas que serán usados por la redistritación asistida por computadoras, no han sido digitalizados.

A pesar de la tecnología empleada, es necesario obtener sumas exactas de la información demográfica de los distritos actuales y retabular la información de las unidades geográficas que sean reasignadas entre los distritos. Los programas simples de computadoras, o aún las máquinas de sumar o las calculadoras de mano, pueden ser usadas para sumar la información demográfica al nivel del distrito después de cada nueva asignación geográfica.

Los mapas deben ser utilizados durante el proceso de redistritación para asegurar que las unidades geográficas estén siendo asignadas a los distritos que son contiguos con él. Si la configuración está siendo hecha sin el software GIS, los límites de los distritos pueden ser dibujados a mano en un mapa de papel. El trazado de las fronteras de los distritos propuestos hecho sobre un acetato transparente preservará el mapa de papel original y puede facilitar el proceso de reasignación manual de las unidades de población entre los distritos. Una vez que el plan de redistritación ha sido decidido sobre un mapa, en un proceso separado los límites nuevos deben ser producidos.

Como mínimo, los recursos necesarios para una baja tecnología en el proceso de redistritación incluye:

  • Una computadora, una máquina de sumar o una calculadora de mano
  • Información en papel del censo y/o política
  • Mapas de papel

Uso de Consultores para la Delimitación

Los consultores dedicados al tema de la delimitación de distritos electorales, ofrecen una amplia gama de servicios a lo países que contemplan o emprenden el proceso de trazar los límites a los distritos electorales. Ellos pueden servir en un gran rango de capacidades, desde suministrar consejos limitados sobre una faceta en particular del proceso de redistritación, hasta la administración completa de todo el proceso.

Algunos consultores pueden ser de particular uso en los procesos de configuración asistidos por computadoras: ellos pueden suministrar los software habituales o las ventajas en la selección de un software; ellos pueden asistir con la adquisición de estructura e instalación de sistemas de redistritación; y ellos pueden proveer entrenamiento sobre los sistemas de operaciones.

Alguno de los muchos servicios generales que un consultor puede proveer incluyen lo siguiente:

  • Ayudar en el diseño de un proceso formal de redistritación;
  • Ayudar en la elaboración de una base de datos de la redistritación;
  • Dar consejos estratégicos en la creación de distritos;
  • Ayudar en la evaluación de un plan de redistritación;
  • Fundamentar en los litigios demandados ante tribunales sobre el plan de redistritación.

Dependiendo sobre que tipo de consulta es hecha al consultor, él deberá ser versado en los métodos comparativos de la distritación y las leyes que gobiernan la redistritación, incluyendo la definición y medición de los criterios de redistritación, y con la administración y manejo del proceso. Si el consultor está siendo preguntado para ayudar con el proceso de dibujo de las líneas en sí, el consultor debiera tener experiencia en:

  • El uso de mapas e información de población;
  • La elaboración de bases de datos (incluso la unión de información del censo y política si fuera aplicable);
  • La creación de distritos;
  • La evaluación de los planes de redistritación.
Si un gran número de tareas es requerida una firma de consultores o un grupo de ellos puede ser de gran servicio más que un consultor individual.

Los consultores de la redistritación están a menudo entrenados como geógrafos o cientistas políticos. Todo su entrenamiento comprende, lo que significa que ellos pueden tener conocimiento sobre el proceso de elecciones y la ley electoral, geografía, política, metodología y estadísticas como también sobre el proceso de redistritación específicamente. Un proceso de redistritación asistido por computadoras puede necesitar consultores en programación de computadoras y otras técnicas.

Los costos de contratación de un consultor son de un grado tan variado como los servicios ofrecidos por los mismos. El uso de un consultor en su capacidad consultiva es claramente mucho menos costosa que traer a un consultor para supervisar o actualmente crear o dibujar una base de datos o trazar los distritos.

Consideraciones Especiales: Delimitación de Áreas de Votación

Las áreas de votación son unidades administrativas que son usadas solamente para dirigir las elecciones. Estas son áreas geográficas contiguas donde todos los electores dentro del territorio circunscrito son asignados al mismo lugar de votación. Las áreas de votación son conocidas por una variedad de diferentes nombres dependiendo del país. En los países comunitarios, por ejemplo, ellos suelen ser llamados como áreas de votación, distritos de elección o de votación, o precintos electorales.

Las áreas de votación son necesarias para la implementación técnica de una elección. Un territorio dado puede ser subdividido de manera tal de posibilitar a los electores viajar tanto como sea posible a los sitios de votación y depositar allí su papeleta electoral. Además, la asignación de los electores a las áreas de votación permite a los administradores de la elección seguir con atención a quienes votan. Esto asegura que nadie deposita más de una papeleta electoral.

Muchos países, sin tener en cuenta el sistema electoral empleado, delimitan las áreas de votación. Distinto de los distritos electorales, donde el tipo de sistema determina como es crucial la delimitación en los resultados de una elección, la delimitación de las áreas de votación tiene un efecto mínimo en los resultados de la elección. Las áreas de votación son usadas simplemente para agrupar votos, no son usadas para traducir votos en asientos en un cuerpo legislativo o parlamento.

Debido a que las áreas de votación son usadas solamente por los administradores de las elecciones no es un tema controvertido y queda entregado a la discreción de los administradores de la elección. Las leyes electorales o su regulación, de cualquier modo, puede especificar ciertos criterios para la delimitación de las áreas de votación.

Autoridad para el establecimiento de las áreas de votación

El establecimiento de las áreas de votación es a menudo llevada a cabo por los funcionarios electorales locales, pero la redistritación deber ser llevada a cabo por los administradores electorales federales. Por ejemplo, la Comisión de Elecciones en Ghana es la responsable de dibujar todos los límites políticos, desde los límites de los distritos (electorales) hasta los límites de las áreas de votación.

En algunos países, las mismas áreas de votación son usadas para todas las elecciones. En otros países, las diferentes áreas de votación son creadas para diferentes elecciones. Por ejemplo, en Estados Unidos, los oficiales electorales del condado establecen las áreas de votación para todas las elecciones: federal, estatal, y local. En Canadá, una agencia federal, Elecciones Canadá, traza las áreas de votación para las elecciones federales, mientras que las autoridades electorales provinciales, trazan las áreas de votación para las elecciones provinciales o locales.

Criterio para el establecimiento de las áreas de votación

Los administradores de la elección usualmente consideran los siguientes criterios cuando establecen las áreas de votación, aún si los criterios no son especificados por la ley:

  • Tamaño de la población;
  • Pre-existencia de límites administrativos y electorales;
  • Conveniencia y accesibilidad para los electores.

Aunque las áreas de votación difieren radicalmente en tamaño de población --dentro de un país como también en diferentes países-- hay un número mínimo y máximo de electores que pueden ser atendidos efectiva y eficientemente en un solo sitio de votación. No puede ser factible establecer un sitio de votación para un puñado de electores. Por otra parte, también la asignación de muchos electores a un solo lugar de votación puede traducirse en largas filas o electores frustrados esperando para depositar su voto en la elección. El número óptimo mínimo y máximo varía, dependiendo de las condiciones del local y la disponibilidad de recursos y tecnología.

Los límites tanto administrativos como electorales de los distritos, deben ser tomados en cuenta cuando se crean las áreas de votación porque esos límites determinan quienes votan para una particular gama de cargos y de candidatos en una elección. Si los límites de las áreas de votación se cruzan con los límites administrativos o de los distritos electorales, la administración de la elección será mucho más compleja. En una sola área de votación serán necesarias diferentes papeletas electorales, para cargos y candidatos diferentes. La producción seria y diseminación de diferentes estilos de papeletas electorales dentro de un área de votación puede ser complicada y costosa.

La conveniencia y accesibilidad son también factores importantes de considerar cuando se trazan las áreas de votación. Los límites de un área de votación debieran ser trazados alrededor de un sitio de votación que esté centralmente localizado, fácil de llegar a él, y accesible a todos los electores con capacidad de votar asignados al sitio de votación. Debieran ser tomados en cuenta factores como el tiempo necesario para viajar al recinto de votación y la accesibilidad al transporte público. Algunos países, por ejemplo, especifican expresamente por ley la máxima distancia que un elector puede esperar tener que viajar para depositar su papeleta electoral.

Las necesidades para rediseñar las áreas de votación periódicamente

Las áreas de votación pueden necesitar ser rediseñadas porque la población cambia o los límites administrativos o electorales cambian. Por ejemplo, puede ser necesario rediseñar un área de votación si la población del área se ha expandido mucho y no es posible mantener un solo recinto de votación o, alternativamente, el área de votación ha perdido población y ya no es un costo efectivo seguir manteniendo ese sitio en funciones. Después de la redistritación, un área de votación puede necesitar rediseñar sus límites actuales con los límites de los nuevos distritos electorales. Si no son rediseñadas las áreas de votación pueden ser divididas entre dos o más distritos complicando a la administración de la elección.

Muchos países rediseñan sus áreas de votación, sobre bases regulares, por ejemplo después de la redistritación o del término de la campaña de inscripción de electores. Algunos países rediseñan las áreas de votación sobre una base ad hoc, por ejemplo, siempre que las áreas de votación lleguen a ser muy grandes o muy pequeñas.

Tareas de la delimitación de las áreas de votación

Las dos piezas esenciales de la información para el establecimiento de las áreas de votación son:

  • Información sobre la población
  • Mapas locales detallados

La información sobre la población para el establecimiento de las áreas de votación usualmente consiste en la información de los electores inscritos. Es necesaria la cifra confiable del número de electores hábiles en el territorio a ser delimitado, como también la información sobre la ubicación residencial de cada elector. La exactitud y actualización de los mapas son también necesarias para establecer las áreas de votación. Los mapas debieran claramente delinear las características locales e indicar los límites de los distritos administrativos y electorales.

La primera etapa en el proceso de delimitación de las áreas de votación es la obtención de los mapas y la marcación destacada de los límites administrativos y electorales. La siguiente etapa es generar un listado de electores registrados por localidad -- por calle, dirección si es posible. El número de electores en cada lado de la calle, o en cada localidad, es entonces contado y registrado en el mapa. Después que los electores contados han sido registrados, los funcionarios electorales pueden comenzar a crear o ajustar las áreas de votación, contando y recontando las cantidades con la asignación de cada nueva pieza del territorio. La definición de las nuevas áreas de votación requiere alguna experimentación para determinar donde los límites pueden ser movidos lo más cerca posible a un criterio como el del tamaño de la población y distancia al sitio de la votación. El proceso es similar al establecimiento de los límites de los distritos electorales, excepto que los territorios comprendidos son usualmente mucho más pequeños.

Conclusión

Las áreas de votación son necesarias para implementar elecciones eficientes y efectivas. Aunque el establecimiento de las áreas de votación, es raramente un proceso controvertido, es muy importante para la administración de las elecciones.

Materiales Muestra

U.S. census population data for redistricting (PDF file)

U.S. census maps (PDF file)

U.S. election laws defining district boundaries (PDF file)

GIS redistricting software output (PDF file)

Canadian redistribution formula using 1991 census figures (PDF file)

Election laws or constitutional provisions listing redistricting criteria for selected countries (PDF file)

U.S. Census Population Data for Redistricting

U.S. Census Maps

U.S. Election Laws Defining District Boundaries

GIS Redistricting Software Output

Canadian Redistribution Formula Using 1991 Census Figures

Election Laws or Constitutional Provisions Listing Redistricting Criteria for Selected Countries

Estudios de Caso:

Redistribución Federal en Australia

Representación en el Parlamento Canadiense

Redistritación en Alemania

El Proceso de Redistritación en el Reino Unido

Redistribución Electoral en Nueva Zelanda

Redistribución Federal en Australia

El caso en estudio trata de la determinación de los límites de las divisiones electorales para la Cámara de Representantes del Parlamento Federal Australiano, un proceso conocido como " redistribución" en Australia.10

La Constitución Australiana, establece que el número de miembros de la Cámara de Representantes elegido por cada Estado Australiano sea proporcional a la población de los estados; y también establece que una división federal no puede estar formada por territorios de más de un estado. Una consecuencia de estos requisitos es que los procesos separados de redistribución deben ser emprendidos para determinar los límites de las divisiones electorales federales en cada estado, y en cada territorio representado en el Parlamento.

La línea básica de pensamiento, la cual apuntala las actuales disposiciones de la redistribución en la Ley Electoral de la Comunidad de 1918 (que fue substancialmente implementada en 1984 es que la legitimidad del proceso puede ser garantizada por su atención a las siguientes materias:

Tiempo de la redistribución. Las estipulaciones son hechas para que la redistribuciones sean conducidas con la frecuencia suficiente para limitar el desarrollo del mal prorrateo (la desigualdad en la división de la población de electores dentro de un estado o territorio). Además, el tiempo de redistribución es determinado por la ley y no puede ser manipulado para obtener ventajas políticas.

Estipulación para la participación del público. El proceso de redistribución es bastante público, y existe un ámbito amplio para la opinión de los individuos y grupos interesados en ser tomados en cuenta.

Criterio imperante en el trazado de los límites. Los cuerpos encargados de la redistribución son requeridos para trabajar en concordancia con criterios razonables y bien definidos, los cuales se encuentran basados en el amplio espectro político.

Implementación automática de las redistribuciones. Una vez que la redistribución ha sido hecha, ésta no está sujeta a veto a nivel político o de parte del Parlamento.

Cada una de estas materias es analizada a continuación.

Tiempo de la redistribución

Hay sólo tres situaciones en las cuales la redistribución de un estado o de un territorio representado en el Parlamento pueden ser iniciada:

  • Cuando hay un cambio, determinado aproximadamente dos años antes de cada elección general, en el número de miembros de la Cámara de Representantes para ser escogidos en el estado o territorio en una elección general;
  • Cuando es prescrito, logrado y sostenido en un estado o territorio, un nivel de mal prorrateo;
  • Cuando han pasado siete años desde que el estado o territorio fue redistribuido por última vez.

De los tres posibles "gatillos" para la redistribución, el cambio en el número de representantes a que tienen derecho los estados o territorios, ha sido por mucho tiempo el más importante, y ha contado con la mayoría de las iniciativas de redistribución desde 1984. No ha habido ninguna redistribución accionada por el mal prorrateo. Las reglas que gobiernan el tiempo de la redistribución están basadas en criterios objetivos, y no le permiten al gobierno de turno cualquier discrecionalidad en la calendarización de la redistribución. Las reglas también aseguran claramente que hay un límite sobre el tiempo que puede transcurrir entre las redistribuciones -- el cual ha tendido a limitar la extensión a que puede llegar el mal prorrateo.

Constitución de cuerpos que dirijan las redistribuciones

La redistribución en Australia ocurre en dos etapas principales: durante la primera etapa una propuesta de redistribución es elaborada, durante la segunda etapa las objeciones a la propuesta son repartidas y una determinación final es tomada. Diferentes cuerpos, con sus respectivos miembros, son involucrados en estas dos etapas.

La redistribución propuesta en un estado es hecha por el Comité de Redistribución para el estado, el cual está compuesto por:

  • El comisionado electoral, un funcionario estatutario designado bajo la Ley Electoral de la Comunidad de 1918 , quien es la cabeza administrativa y uno de los tres miembros de la Comisión Electoral Australiana.
  • El funcionario de la Comisión Electoral para el estado, un funcionario estatutario designado bajo la Ley Electoral de la Comunidad de 1918, quien encabeza la estructura administrativa en la Comisión Electoral Australiana en el estado.
  • El Inspector General del Gobierno estatal del Estado (o, donde el estado no tenga inspector general, una persona nombrada para el más importante ministerio como responsable de una oficina equivalente a la del Inspector General).
  • El Auditor General del Gobierno estatal del estado.

La segunda etapa en el proceso de redistribución comienza después que la redistribución propuesta ha sido publicada. Las objeciones a la redistribución propuesta son consideradas y una decisión final es tomada por la Comisión Electoral aumentada. Este cuerpo consiste en el Comité de Redistribución para el estado o territorio, más los dos miembros de los tres miembros de la Comisión Electoral Australiana quienes no fueron miembros del Comité de Redistribución: el presidente de la Comisión y el llamado " designado no judicial".

Hay consenso entre los partidos políticos australianos que los miembros del Comité de Redistribución Aumentado son los apropiados y son capaces de operar de manera políticamente neutral e independiente.

Disposición para la participación del público

Existe una regulación amplia para la participación del público dentro del proceso de redistribución. El Comité de Redistribución es obligado por ley para que llame al público a que efectúe sus sugerencias al inicio del proceso de redistribución, y cualquier sugerencia recibida es puesta a disposición del público, y puede estar sujeta a los nuevos comentarios del mismo. Todas las sugerencias son requeridas para ser consideradas,

Después de que la propuesta de redistribución ha sido publicada, las objeciones a ella pueden ser depositadas. La Comisión Electoral Aumentada es obligada a efectuar una consulta pública respecto de las objeciones, a menos que las objeciones cubran materias que ya fueron presentadas sustancialmente en las primeras sugerencias o comentarios, o resulten ser frívolas o vejatorias. El sometimiento con respecto a la objeción, puede ser hecho mediante una consulta pública por la persona u organización que objeta, y cualquier persona u organización que hizo la sugerencia o el comentario. La Comisión Electoral Aumentada puede también invitar a otros testigos a presentarse. La Comisión Electoral aumentada no está atada a las normas legales de la prueba, y en general tiene considerable flexibilidad en la determinación de cómo dirigir las preguntas. Las preguntas son típicamente realizadas en la ciudad capital del Estado, pero en algunas ocasiones en el pasado una Comisión Electoral aumentada ha escogido para sostener una pregunta en una ciudad provincial, particularmente donde una aproximación facilitó el examen de un controvertido límite propuesto.

Teniendo que sostener tantas consultas públicas como sea necesario, la Comisión Electoral Aumentada es requerida para hacer una nueva propuesta de redistribución. Como parte de este proceso, la Comisión Aumentada debe determinar de todos modos en esta vista si la redistribución propuesta es "significativamente diferente" de aquella presentada tempranamente por el Comité de Redistribución, y efectuar el anuncio a este efecto. Si la redistribución propuesta no es encontrada significativamente diferente de la del Comité de Redistribución, no hay estipulación para otras objeciones, o la redistribución propuesta es en la práctica reflejada en la determinación final tomada por la Comisión Electoral aumentada. Si la redistribución propuesta es encontrada como significativamente diferente otras objeciones pueden ser depositadas por individuos u organizaciones que han hecho previamente sugerencias o comentarios o depositado objeciones, y una nueva o una serie de consultas públicas tienen que ser efectuadas.

El efecto neto de todos estos cambios ha sido tomar al proceso de redistribución como un proceso mucho más abierto y controlable de lo que fue previamente. Los Comités de Redistribución y las Comisiones Electorales aumentada han ofrecido en su examen de cuentas, las razones para dar explicaciones de sus propósitos, destinando con algún detalle las sugerencias comentarios y objeciones que ellos han recibido. Como resultado, aquellos que hicieron sugerencias, comentarios u objeciones han sido mejor ubicados que antes para apreciar porque sus propias posiciones preferidas pudieron no haber sido aceptadas. Los participantes en las preguntas dentro de las objeciones se les ha dado típicamente extensas oportunidades para que se expandan sobre sus proposiciones, de modo que la Comisión Electoral aumentada, obtiene el máximo de beneficio para su revisión, y por lo tanto los participantes pueden estar satisfechos que ellos han recibido una apropiada audiencia. Como resultado, los argumentos sobre la sustancia de una redistribución en particular ha tendido a disuadirse dentro de la estructura del proceso de redistribución, en vez de formar las bases para un actual cuestionamiento sobre la legitimidad de un redistribución en particular.

Es también notable que a pesar de la extensa estipulación hecha para las participación del público, el proceso de redistribución es uno de los que puede ser emprendido de manera relativamente expedita.

Criterio imperante en el trazado de los límites

El criterio de acuerdo a cual los límites serán trazados por el Comité de Redistribución están totalmente fuera en la Ley Electoral de la Comunidad de 1918, algunas de sus secciones pueden ser encontradas en

Un resumen de estos criterios son los siguientes: (a) El territorio o estado deber ser distribuido en un número de divisiones electorales igual a su derecho a representación en la Cámara de Representantes como muy recientemente se ha determinado.
(b) Una cuota es determinada por la división del total de electores inscritos del estado o territorio al tiempo, del final del período para el depósito de los comentarios por su derecho de representación en la Cámara de Representantes. No puede ser propuesta una división electoral que desvía el registro o inscripción de la cuota por más de un 10%.
(c) De acuerdo a las reglas (a) y (b) el Comité de Redistribución o la Comisión Electoral Aumentada, deberá, tanto como le sea posible, esforzarse para asegurar que los límites de las divisiones electorales sean tales que el número de electores inscritos en cada división no será, dentro de 3 años y medio después de la redistribución, menor que el 98% ni mayor que el 102% del promedio de los inscritos en la división estatal o territorial a ese tiempo.
(d) De acuerdo a las reglas (a), (b), y (c) habida consideración puede ser dada en relación a cada división propuesta, a:
(i) comunidades de intereses dentro de la división propuesta, incluyendo intereses económicos, sociales y regionales;
(ii) medios de comunicación y viajes dentro de la división propuesta,
(iii) las características físicas y el área de la división propuesta, y
(iv) los límites de las divisiones existentes.

Estos criterios son fuertemente numéricos y de extensión considerablemente objetiva. La importancia relativa del significado del criterio está claramente definido en la legislación, y no es materia en la cual los cuerpos que dirigen las redistribuciones tengan alguna discrecionalidad significativa.

Debiera ser advertido que estos cuerpos no son requeridos para tomarlos en cuenta en una posible implicación partidista de la redistribución, y en el hecho no lo hacen.

Implementación automática de las redistribuciones

Bajo las actuales disposiciones, la determinación tomada por la Comisión Electoral Aumentada es definitiva, y no puede se vetada a nivel político. Esto tampoco está sujeto a la revisión judicial, excepto sobre un muy limitado campo constitucional.

Concluyendo comentarios

El énfasis en el actual esquema es mucho más en la legitimidad del proceso que en los resultados específicos. Generalmente se cree que si los mecanismos de entrada a una redistribución específica son aceptables, entonces la redistribución en si misma será aceptada, aún por los participantes en el proceso electoral quienes se ven a sí mismos como el comienzo de las desventajas. La historia de los últimos 10 años ha propendido a sostener fuera de este punto de vista: la redistribución federal han dejado de ser materia para el debate partidario. La aproximación australiana puede ser contrastada con la que es adoptada en Estados Unidos. En Estados Unidos, el concepto de funcionario civil apolítico no siempre es visto como creíble, y la redistribución ha tendido a ser dirigida sobre una base abiertamente partidaria. La legitimidad de la redistribución en Estados Unidos ha sido por lo tanto analizada en referencia a los resultados postulados más que en referencia al proceso.

Además, las normas legales que imperan en materia de redistribución son precisamente preparadas, detalladas y dadas relativamente con poca libertad para la discreción en su implementación. Alguien pudo ver esto como una desventaja, pero puede ser tomado un argumento en contrario. Las actuales disposiciones representan una política y un consenso comunitario de cuidadosas consideraciones después de cuarenta años a la fecha. Los resultados particulares pueden ser vistos al ser el producto de la aplicación de principios duraderos en vez de menos bien definidas consideraciones ad - hoc. Estos factores tienen un discutible incremento en las comunidades que aceptan el proceso.

Representación en el Parlamento Canadiense

Dos son los principios bajo los cuales opera el sistema de representación en Canadá. El primero es el principio de la representación territorial: cada elector es representado en la Cámara de los Comunes, sobre la base de un territorio -- el distrito electoral. El segundo, es el principio de "un elector, un voto" -- todos los electores son iguales. Este artículo trata cada uno de estos aspectos fundamentales del sistema electoral federal:

  • El principio de representación en la Cámara de los Comunes, que es, cómo son divididos los asientos en la Cámara de los Comunes entre las diez provincias y los dos territorios;
  • cómo los límites de los distritos electorales son determinados y reajustados periódicamente para reflejar los cambios en la población.

Representación

Uno de las cuestiones cruciales mostradas por los padres de la Confederación en 1867 fue cómo asegurar que todas las provincias fundadas fueran igualmente representadas en la Cámara de los Comunes, mientras que al mismo tiempo se garantiza que cada región del país tuvo un justa opinión en el trabajo diario de la nueva federación. Ellos adoptaron como un principio básico la idea de "representación por población", y determinó que a cada provincia le fue asignada un número de asientos en la Cámara de los Comunes que directamente corresponde a su proporción del total de la población en relación a la población de Quebec.

Desde el principio, de cualquier modo, los padres de la Confederación reconocieron la diversidad geográfica, cultural, política y demográfica de las nuevas provincias, además del tamaño de la población y las características rural y urbana. Como muchas provincias entraron a la Confederación y como algunas regiones se cultivaron y desarrollaron mucho más que otras, la diversidad llegó muy pronunciada y un cierto grado de compromiso tuvo que ser construido dentro de la fórmula para la asignación de asientos a las provincias. Como un resultado, el principio básico de la representación por población comenzó a evolucionar y la fórmula de asignación para los asientos ha cambiado notablemente los tiempos en los últimos 130 años para reflejar esta evolución.

La actual fórmula de asignación fue adoptada en 1985, como parte de la Ley de Representación de 1986. Esta fórmula simplificó mucho la fórmula descrita en la enmienda a la sección 51 de la Ley Constitucional de 1867 para el cálculo de la representación. El cálculo es llevado a cabo en las siguientes cuatro etapas:

1. Asignación de asientos para los territorios. partiendo con 282 asientos que la Cámara de los Comunes de Canadá tuvo en 1985, dos asientos se asignaron a los territorios del noroeste y uno al territorio de Yukon, dejando 279 asientos.

2. Cálculo del promedio de distrito electoral. El total de la población de las diez provincias está dividida por 279 (el número obtenido después de la asignación de asientos a los territorios) para obtener la cuota electoral o cuociente, la cual es usada para determinar el número de asientos por cada provincia.

3. Distribución de los asientos para cada provincia. El número teórico de asientos para ser asignados a cada provincia en la Cámara de los Comunes es calculado por la división del total de la población de cada provincia por el cuociente obtenido en la etapa 2. Si el resultado deja un remanente superior al 0.50, el número de asientos es aproximado al número siguiente.

4. Realización de ajustes. Después de que el número teórico de asientos por provincia es obtenido, los ajustes son hechos en un proceso relacionado a la aplicación de la " cláusula senatorial" y "cláusula de los abuelos". La "cláusula senatorial", la primera adoptada en 1915, establece que una provincia no puede tener menos asientos en la Cámara de los Comunes que en el Senado. La "cláusula de los abuelos" (Ley de Representación de 1985) garantiza a cada provincia que no tendrá menos asientos que los que tenía en 1976 o durante el trigésimo Parlamento.

El efecto de la última disposición para sumar un asiento extra en la Cámara de los Comunes: el tamaño de la Cámara de Representantes es ahora de 301, en vez de 282, debido a " sobre suma" de asientos. Solamente Alberta, British Columbia y Ontario cumplen el requisito del número de asientos de acuerdo a su población; todas las otras provincias tienen muchos más asientos que, la aplicación estricta del criterio de igualdad de población podría sugerir, que ellos tuvieran. Para las provincias individuales y y los resultados territoriales de la fórmula usada en el censo de 1991, ver Canadian Redistribution Formula Using 1991 Census Figures.

Reajuste de los Límites de los Distritos Electorales

Después de que el número de asientos para cada provincia es establecido de acuerdo a la fórmula constitucional, comienza la parte más dificultosa de este ejercicio: dividir el país en distritos electorales que serán representados por los miembros elegidos del Parlamento.

El ejercicio es más propiamente conocido como "reajuste de los límites de los distritos electorales", pero a menudo es llamado " redistribución" y algunas veces, como "redistritación". Mientras que la Ley Constitucional de 1867, especifica que un reajuste debe tener lugar después de cada censo practicado cada 10 años, las reglas para llevar a cabo esta enorme tarea son puestas bajo la Ley de Reajuste de límites electorales (EBRA siglas en inglés) de 1964.

Antes de la aprobación de la EBRA de 1964, la Cámara de los Comunes en sí fue la responsable de fijar los límites de los distritos electorales, a través de un comité designado especialmente para este propósito. No hay reglas para guiar el ejercicio y una investigación hecha en este período revela una cantidad considerable de interferencia "política" en el proceso de reajuste. Esta manera, a menudo llamada "gerrymandering", o la manipulación del montaje de los distritos electorales, o de los límites para asegurar, tanto como sea posible, la re-elección de los miembros del partido de gobierno.

El Establecimiento de las Comisiones Independientes

En los primeros días de 1960, se decidió asignar la responsabilidad para el reajuste de los límites de los distritos electorales a unas comisiones independientes, una por cada provincia. La legislación para estos efectos fue adoptada en 1964. Cada comisión fue presidida por un juez designado por el jefe de justicia de la provincia y otros tres miembros. Uno de estos miembros fue el Comisionado de Representación, un servidor quien fue a sentarse sobre toda la comisión. Inicialmente, los otros dos miembros fueron políticos designados, uno proveniente del partido de gobierno y uno proveniente del partido oficial de oposición. De cualquier modo, las objeciones provenientes de los otros partidos de oposición dejaron a la legislación empezar a ser enmendada de manera tal que el portavoz de la Cámara de los Comunes fue responsable de nombrar a los dos miembros restantes para cada comisión.

El cargo de comisionado de la Representación fue abolido en 1979 y muchas de sus obligaciones fueron transferidas al Funcionario Jefe Electoral de Canadá. Ahora cada provincia y los territorios del Noroeste tienen tres miembros en las comisiones de límites, presidido como antes, con los dos miembros adicionales designados por el portavoz. Como todo el territorio de Yukon constituye un distrito electoral, éste no requiere una comisión electoral de límites.

La meta de que el proceso de reajuste esté completamente libre de cualquier asociación política, es reforzada por una disposición de la Ley de Reajuste, que especifica que ningún asiento de miembro del Senado o de una legislatura federal, provincial o territorial puede ser designado por una comisión. En la práctica, muchos miembros de la comisión, salvo el presidente, son profesores universitarios funcionarios no elegidos de la asamblea legislativa.

Participación del Público

Cuando las reglas del reajuste de los límites federales electorales, fueron establecidas en 1964, los miembros del Parlamento que realizaron este trabajo, a fin de que el proceso fuera completamente imparcial, establecieron que no solamente tuvo que estar libre de cualquier asociación política, sino que además tuvo que establecer una oportunidad para que los electores expresaran sus opiniones. Consecuentemente, cada comisión publica los mapas en los periódicos e invita a audiencias públicas, las cuales son realizadas seriamente en diferentes localidades escogidas para fomentar lo más posible la participación de la mayor cantidad de personas interesadas.

Los miembros del Parlamento (MPs) no son excluidos de este proceso de este involucramiento público. En efecto, es reconocido que los MPs tendrán invariablemente fuertes observaciones, sobre los nombres y límites de los distritos electorales propuestos. Por lo tanto, a los MPs no solamente les es permitido aparecer ante una comisión en una audiencia pública, sino que la legislación también les otorga a ellos la oportunidad para objetar los propósitos de cualquiera de las comisiones de límites. Las comisiones deben considerar esas objeciones, pero no están obligados a hacer cualquier cambio como resultado. En todo los casos, la decisión final así como dónde van el resto de las líneas de límites serán fijadas con las comisiones.

Criterio: Dónde Trazar las Líneas

Después de recibir los mapas y la documentación sobre la información relevante de la población entregada por el Funcionario Electoral Jefe de Canadá, proveniente del censo del decenio más reciente del, las comisiones tienen un año para realizar las propuestas, sostener audiencias públicas y finalizar su reporte. Las pautas para esta enorme tarea se encuentran en la Ley de Reajuste de límites Electorales, de 1985. Una mirada a esas pautas pone en claro que el proceso de reajuste no es una mera operación matemática, pero mejor dicho, es una operación de delicado balance que debe tomar en cuenta los intereses humanos como las características geográficas. En el curso de su trabajo, las comisiones reciben asistencia técnica y administrativa del personal del la oficina del Jefe Electoral de Canadá en las elecciones.

Las comisiones están a cargo de la división del territorio asignado a ellas, en un número de distritos electorales, de manera que la población de cada uno corresponda "lo más cercano como sea razonablemente posible" al promedio predeterminado (o "cuociente"). Pero, en la fijación de los límites de los distritos electorales, ellas deben tener en cuenta también

la comunidad de intereses o la comunidad de identidades o el modelo histórico de un distrito electoral ... y un tamaño geográfico manejable para los distritos poblados esparcidos, rurales o para las regiones del norte...

Para acomodar estos factores humanos y geográficos, les es permitido a las comisiones desviarse de la figura del promedio de población cuando están poniendo sus límites. Mientras, generalmente se restringe a una tolerancia de más o menos el 25% del cuociente, una comisión puede exceder este limite, "en circunstancias vistas por la comisión como de existencia extraordinaria".

El Proceso de Reajuste

Mientras el trabajo de las comisiones es una parte crucial del ejercicio de reajuste y puede tomar un año o más para completarlo, en el hecho, solamente una parte del ejercicio. El total del proceso puede tomar dos años y medio o más, desde el tiempo que el Jefe Electoral de Canadá recibe el informe del censo proveniente del Jefe de Estadística para el tiempo en el cual los nuevos límites pueden ser usados en una elección general. Los estados del proceso de reajuste son los siguientes:

Asignación de asientos. Después del censo de la década, el Jefe de Estadísticas entrega al Funcionario Electoral de Canadá la información de cada provincia y de los territorios del noroeste analizados por distritos electorales y por la enumeración de áreas. Con el uso de las estas figuras y la fórmula de representación discutida arriba, el funcionario jefe electoral de Canadá, calcula el número de asientos para cada provincia y los territorios del noroeste y publica los resultados en la Canada Gazette.

Establecimiento de las comisiones. Los miembros de las comisiones de límites son seleccionados y nombrados por el portavoz de la Cámara de los Comunes y el propio jefe de justicia. Dentro de los 60 días del tiempo que el Jefe de estadísticas de Canadá suministra la información de la población para el gobierno y el funcionario electoral jefe, las once comisiones de límites electorales tienen que estar establecidas y a cargo de la fijación de los límites de los nuevos distritos electorales.

Audiencias públicas. Los diarios publican los contenidos de los mapas de los límites electorales propuestos, como también el tiempo(s) y ubicación(s) de las audiencias públicas, al menos 60 días antes de que la primera audiencia esté prevista. Una comisión debe sostener al menos un audiencia pública antes de completar su reporte. Durante las audiencias, los individuos interesados, grupos y MPs pueden aparecer para expresar sus observaciones sobre las propuestas de la comisión, después de notificar a la comisión por escrito de su intención de hacerlo.

Terminación del informe. No más allá de un año después de recibir la información sobre la población, cada comisión debe completar su informe sobre el nuevo distrito electoral. El funcionario electoral jefe de Canadá puede conceder una extensión de 6 meses cuando fuere necesario.

Revisión de informes en el Parlamento. Cada reporte de las comisiones es enviado a través de Funcionario Electoral Jefe de Canadá al vocero de la Cámara de los Comunes, quien deberá asegurar que esto está cuadrado y referido a un comité designado para tratar con las materias electorales. Las objeciones escritas, cada una firmada al menos por diez MPs, pueden ser archivadas con el comité dentro de 30 días de la evaluación del informe. El comité tiene 30 días, más si la Cámara de los Comunes no está asentada, para discutir cualquier objeción a un informe y devolverla al vocero de la Cámara de los Comunes.

Finalización de límites. Los informes son entonces devueltos a las comisiones, acompañados por las minutas del Comité de la Cámara de los Comunes. Las comisiones entonces deciden modificar sus informes.

Orden de representación. El funcionario electoral jefe de Canadá bosqueja un documento llamado "orden de representación" describiendo y nombrando los distritos electorales establecidos por las comisiones y envía los documentos al Gobernador en Consejo (Consejo de Ministros). Dentro de cinco días de recibido el bosquejo del orden de representación, el gobernador debe publicar anuncios de los nuevos límites en una proclamación las cuales pueden entonces ser publicadas en la Canada Gazette dentro de otros cinco días desde ese día. Los nuevos límites no pueden ser usados en una elección hasta que haya pasado al menos un año entre el día del orden de la representación fue proclamada y el día que el Parlamento es disuelto para una elección general.

Conclusión

En los últimos 130 años, la fórmula para calcular representación en la Cámara de los Comunes y en el proceso para ajustar los límites de los distritos electorales han cambiado. Los grandes cambios han tomado lugar indudablemente en las recientes décadas. Desde lo años 1940, nosotros hemos visto tres cambios fundamentales para la formula de representación y un cambio mayor en el proceso de reajuste de las fronteras. Los reajustes que siguieron a los censos de 1941,1961,1971 y 1981 fueron todos postergados mientras tales cambios fueron hechos. Con posterioridad al censo de 1991, la postergación fue causada por las deliberaciones constitucionales que resultaron en el Acuerdo del lago Meech y el Acuerdo Charlottetown y una revisión de la ley de Reajuste Electoral de Límites en general.

El proceso de redistribución puede continuar para desarrollar en Canadá el incremento de la población y las demandas sobre el cambio del sistema electoral.

Redistritación en Alemania

Después de la segunda guerra mundial, la nueva República Federal de Alemanja adoptó un sistema electoral mixto que combinó la representación proporcional de lista de partidos con los distritos de representación uninominal. Este sistema requiere que los alemanes depositen dos votos en las elecciones nacionales: entonces el llamado primer voto (Erststimme), va para elegir un miembro del parlamento (MP) del distrito electoral para el distrito, y el segundo - y más importante- voto (Zweitstimme), va a un partido político. El segundo voto determina la composición total partidaria del Bundestag.

En la actualidad (13° período de elecciones) hay 668 miembros del Bundestag: 326 representantes directamente elegidos por el distrito, 326 miembros elegidos desde las listas de partidos, y 16 representantes sirviendo "excedentes" de asientos (Ueberhangmandate). Los asientos excedentes son el resultado de los partidos que ganan muchos distritos que por su porcentaje de voto tendrían derecho a ellos. Hay numerosas razones para justificar los asientos "excedentes", pero una de las mayores razones para esos asientos es el mal prorrateo de los distritos, debido al fracaso de la redistribución para reflejar los cambios en la población.

Procedimientos de Redistritación

Al inicio de cada período parlamentario el presidente de Alemania -- en concordancia con el artículo 3 de la ley electoral-- nombra una Comisión Independiente de Distritos Electorales (Wahlkreiskommission). Las tareas de esta comisión es para informar sobre los cambios en la población y el desarrollo en los distritos electorales, y poner por delante las recomendaciones sobre como redistritar para acomodarse a esos cambios.

La Comisión de Distritos Electorales, o CDE, es seleccionada al inicio de cada período parlamentario. El presidente de la Oficina Federal de Estadística es usualmente escogido para presidir la comisión. Además, un juez de la Corte Federal de Administración, y cinco miembros más, usualmente los más altos funcionarios al nivel estatal, son seleccionados para servir en la Comisión.

La CDE está obligada a seguir las siguientes reglas para la redistribución. Ellas son las siguientes:

  • Deben ser observados los límites estatales;
  • La población de un distrito electoral no deben variar ni más ni menos de un 25% de todo el promedio de la población de los distritos electorales. Si la desviación de la población exceda en más o en menos del 33%, la redistritación es obligatoria;
  • El número de distritos electorales asignados a cada estado debe ser en proporción relativa a su tamaño de población;
  • Un distrito electoral debe ser un área coherente;
  • Deben ser observados los límites de las comunidades, condados y ciudades independientes.

Las comisiones tienen 15 meses para completar su informe y presentar sus resultados al Ministro del Interior. El informe de la Comisión contiene la población actual del distrito y las recomendaciones para reubicar los asientos de los distritos y modificar los límites de los mismos. La CDE coloca planes alternativos adelantados y serios para la redistritación, para que el parlamento tenga más de una opción disponible cuando decida como, si es que no en su totalidad, redibujar los distritos electorales.

Participación de Otras Instituciones

La CDE produce su informe con las opiniones llegadas de un numeroso grupo de instituciones. Los miembros del Ministerio del Interior toman parte en las reuniones de la CDE. La comisión está en contacto con los empleados estatales de gobierno, responsables de los procedimientos electorales en todos los estados. Además, cada estado tiene la oportunidad de presentar su posición sobre cualquiera de las recomendaciones de las comisiones.

El Papel del Parlamento

De todos modos el Parlamento toma la decisión final, ya sea para distritar él mismo o para elegir qué plan de redistritación adoptar. Después de leer el informe de la CDE, y debatir el asunto, el Parlamento vota igualmente para aceptar cualquiera de las recomendaciones de la CDE. A menos, que haya desviaciones de población superiores a un 33%, en tal caso el Parlamento no está obligado a aceptar cualquiera de las propuestas de la CDE. De hecho, el Parlamento ha decidido no efectuar cualquier cambio: aunque hayan sido algunos límites cambiados dentro de los estados, y no hayan sido reubicados los asientos en el oeste de Alemania desde 1980.

Historia de la Redistritación en Alemania

La CDE efectúa las recomendaciones con respecto a la configuración aproximadamente cada cuatro años. El siguiente párrafo muestra qué acciones tomé últimamente el Parlamento las CDE presentó sus recomendaciones:

  • El primer informe de la CDE en 1968: el Parlamento no tomó acción alguna;
  • El informe de 1962: las recomendaciones fueron aceptadas por el Parlamento;
  • Los informes de 1966 y 1970: el Parlamento tomó acciones limitadas;
  • El informe de 1973: la CDE recomendó la reubicación de asientos para los estados, los cuales fueron rechazados por el Parlamento. La redistritación en los estados fue parcialmente adoptada por el Parlamento;
  • Informe de 1978: Las recomendaciones de la CDE fueron parcialmente aceptadas;
  • Informe de 1982: Ninguna recomendación importante fue hecha por la CDE porque el Parlamento fue disuelto. Hubo dos cambios hecho debido a las desviaciones en exceso de 33%;
  • Informe de 1984: Las recomendaciones de la CDE para redistritar los límites fueron parcialmente aceptadas;
  • Informe de 1988: Sólo cambios menores debido a que las cifras del censo no se encontraban disponibles;
  • Informe de 1992: Las recomendaciones de la CDE no fueron aceptadas excepto para los límites requeridos, porque las desviaciones superiores al 33% y mayores en la configuración en Berlín;
  • Informe Presente: Los estados argumentan que no debieran ser redistritados porque habrá una mayor redistribución en el 2002 (ver más abajo).

Reporte de la CDE para el Trigésimo Periodo del Bundestag

La Revisión de la Comisión que comenzó en 1995, ha sugerido mayores cambios en la redistribución de los distritos. Estos cambios son justificados por cuatro razones:

1. La designación de los distritos no ha sido cambiada desde 1980 en los estados más antiguos, y desde 1990 en los más nuevos, aunque en esa época han tenido lugar los mayores cambios en la población. Después de la unificación de Alemania, los distritos más antiguos permanecieron iguales, mientras que los 13 nuevos distritos fueron agregados al este de Berlín y otros 67 en los 5 nuevos estados. El Parlamento no solo rechazó la recomendación de una redistribución en 1983, 1987, y 1990 sino que rechazó la recomendación de la CDE para la unidad de Alemania en 1994. El Parlamento solamente ha reaccionado a las recomendaciones de la CDE cuando las desviaciones de la población han sido mayores que un 33%, y los cambios son requeridos por la ley.

2. La elección nacional de 1994 resultó con 16 asientos excedentes (Ueberhangmandat) en el Parlamento. Hay ciertamente muchos factores que encabezan los asientos excedentes, pero una de las razones más importantes es el desequilibrio de la distribución de los distritos debido a los cambios masivos del tamaño de la población en varios estados.

3. Al 31 de Diciembre de 1994, tres distritos electorales difirieron en más del 33% del promedio del tamaño del distrito electoral. Muchos estuvieron cerca de ese límite, y son esperados otros cambios en el tamaño de la población.

4. Las reformas iniciadas en los condados antes de 1994 en los nuevos estados sugieren la necesidad de modificar los distritos electorales.

De cualquier modo, en junio de 1995, el Bundestag decidió reducir el tamaño de la legislatura por sobre los 100 asientos partiendo en el décimo quinto período, el cual -- si todo procede normalmente-- empezaría en el 2002. Para preparar este proceso una Comisión de Reformas ha sido establecida. Esta comisión de reforma, responde a los reclamos de los miembros de varios partidos diciendo que el electorado, los partidos y candidatos, deberían esperar para impulsar mayores cambios en los distritos electorales en 1998, ya que un completo esfuerzo ocurrirá en el año 2002, por lo tanto se ha optado por cambiar solamente los distritos que excedieron el límite del 33%. La mayoría de los gobiernos estatales ha concurrido con sus opiniones. Por lo tanto la configuración será limitada a cambios obligados por desviaciones extremas.

La CDE ha continuado argumentando que la redistritación es necesaria. Desde que en el 13° período se dieron 16 asientos excedentes, y al menos uno de ellos se ha debido a distritos electorales desigualmente poblados. A menos que la población de los distritos legislativos sean igualados, la inclinación en los resultados electorales puede continuar debido a un desigual número de miembros. La CDE ha calculado el tamaño de los distritos existentes y ha presentado en gran detalle lo observado y esperado en la distribución de los distritos por estados. Ellos han concluido que una mayor redistritación es requerida bajo las pautas que ellos están obligados a seguir. De cualquier modo, dada la posición del Comité de Reforma y los argumentos de muchos de los gobiernos de los estados y de los partidos políticos, la CDE ha ofrecido un número posible de planes de redistritación. La CDE ha recomendado que a cada uno de los estados de Berlín, Hessia, y Lower Saxony, les sea dado un asiento suplementario, Baden -Wuerttemberg dos asientos, y Bavaria 3 asientos suplementarios; mientras que Hamburg, Northnine- Westfalia, Saarland y los cinco nuevos estados debieran haber requerido cada uno de ellos que se les diera uno más.

Conclusión

La redistritación en Alemania está más o menos impuesta por la ley. Bajo ciertas condiciones, son exigidos los cambios obligatorios y hay muy poco espacio para maniobras políticas. Debido a que la CDE es un órgano independiente y hay una serie de reglas que debe seguir cuando efectúa las recomendaciones para la redistritación, el gerrymandering es virtualmente imposible.

A los gobiernos de los estados, de cualquier modo - especialmente si ellos están holgados en un asiento-- y a los miembros del Parlamento en particularmente no les gusta los cambios en las líneas de los distritos. Los nuevos distritos pudieran hacer más difíciles para los legisladores actuales ganar, ellos podrían cambiar el equilibrio de fuerzas en un estado, y/o ellos podrían conducir a la pérdida de un asiento del partido. Por lo tanto el Parlamento, a menudo, simplemente acepta sólo aquellos cambios que son obligados por la ley manteniendo el status quo tanto como le sea posible. En el 2002, de cualquier manera, una redistritación será es inevitable. Las poblaciones de los distritos serán igualadas, y podría haber una disminución en el número de asientos excedentes.

El Proceso de Redistritación en el Reino Unido

El sistema de resdistritación del Reino Unido ha operado en su forma actual, con algunas modificaciones, por unos cincuenta años. Durante este tiempo ha habido cinco redistribuciones completas: 1947, 1954, 1969, 1983 y 1995. La tarea es emprendida por cuatro Comisiones de Límites independientes, una para Inglaterra, otra para Escocia, otra para Gales y otra para Irlanda del Norte, las que sólo han sido cambiadas dos veces desde 1944.

Las comisiones son compuestas de cuatro miembros nombrados por las más importantes Secretarías de Estados. El presidente es el portavoz de la Cámara de los Comunes quien ni asiste ni participa, las reuniones son conducidas por el diputado un juez mayor en cada caso. Cada Comisión tiene asesores representando a los departamentos los cuales suministran una información vital (para Inglaterra y Gales esos son el Registrador General y el Director General de Inspección de Armamento). Las comisiones efectúan recomendaciones al Parlamento, el que puede aceptarlas o rechazarlas, pero no modificarlas. (Un secretario de estado puede modificar las recomendaciones antes de transmitirlas al Parlamento, pero esto nunca ha sucedido.)

El sistema para elegir a la cámara baja del Parlamento --la Cámara de los Comunes-- fue introducido en el siglo XIII, y este sistema fue largamente respetado por los siguientes 600 años. Cada condado y municipio fue invitado a enviar dos representantes: la fórmula fue elegida de entre las de los terratenientes, el más reciente derecho a voto de la burguesía. Cuando Escocia, Gales e Irlanda fueron incorporados, sus miembros en el Parlamento (MPs) fueron similarmente elegidos. Los cambios ocurridos al sistema son claramente un producto de tres reformas durante el siglo XIX de la extensión del derecho a voto (todos los hombres) y del electorado: Leyes de 1832, 1867 y 1885.

Antes de la gran reforma de 1832 hubo una gran variación en los distritos electorales, resultado principalmente del siglo XIX y de su urbanización industrial. Las tres redistribuciones acaecidas durante el siglo XIX redujeron estas diferencias por la remoción de asientos de los pequeños municipios y la reasignación de ellos a los condados rápidamente expandidos. Más de dos asientos de los municipios perdieron su status de separado y los nuevos distritos asignados para los condados volvieron a un solo miembro del parlamento (MPs). Con la llegada del siglo XX muchos de los MPs fueron elegidos de los distritos uninominales.

Durante el siglo XIX la redistritación fue emprendida por la Cámara de Comunes, y fue cuidadosamente construida por el gobierno para favorecer sus intereses electorales. El sistema moderno no fue introducido hasta después de la segunda guerra mundial, en parte como respuesta a los requerimientos para una redistribución durante los años 1930.

Comité Vivian Recomendaciones para la Redistribución

En 1942 época de guerra la coalición de gobierno estableció un comité ( presidido por el Registrador General, Vivian) para considerar varios aspectos del sistema electoral, incluyendo "los principios sobre los cuales cualquier esquema [redistribución] debiera estar basado. La Comisión Vivian identificó la igual representación como el principio básico para una Democracia Parlamentaria -- con distritos de igual población volviendo a un miembro por cada uno de ellos -- y una serie de cuatro características sobresalientes para ser tomadas en cuenta durante una redistribución:

  • La necesidad de una cuota, o un promedio del número de electores por distrito electoral;
  • La necesidad de límites de tolerancia, que indiquen el permiso de variación de población alrededor de la cuota;
  • La necesidad de la continuidad de los distritos, con cambios que empiezan a ser propuestos solamente donde sean necesarias por los tanto los MPs deberían construir relaciones duraderas con sus electorados;
  • La necesidad para los distritos de conformar los límites de los gobiernos locales a fin de estipular la representación de la comunidad y facilitar la organización para las elecciones (las cuales son dirigidas por los funcionarios del gobierno local.

Otra recomendación del comité sugirió un intervalo de tiempo para la redistritación y procedimientos a seguir para las cuatro comisiones independientes. Se aconsejó además que se debería tener garantizado un número mínimo de MPs, cualquiera fuera el país. Esta última materia llegó a ser el centro del debate por los siguientes cincuenta años.

Las Leyes de Redistribución de 1944 y 1958

La primera Ley de Cámara de los Comunes (Redistribución de asientos), promulgada en 1944, adoptó muchas de las recomendaciones de la Comisión Vivian. La ley puso el límite de tolerancia en una variación no mayor ni menor al 25 % de la cuota electoral. Esto garantizó la representación para Escocia, Gales e Irlanda del Norte a sus niveles en 1944, como bien indica un número máximo deseable de MPs para Gran Bretaña (por medio de eso implicando un máximo para Inglaterra). La revisión inicial de los distritos electorales parlamentarios completada en 1947, se basó en esta ley.

Antes del inicio, la revisión fue completada, de cualquier modo, los comisionados de límites reclamaron que ellos fueron incapaces de llegar al 25% del límite de tolerancia respecto de los límites de los gobiernos locales. El requisito anterior aparentemente dominó, desde que se estableció tempranamente en la Leyes que establecen las reglas. El Parlamento, de cualquier modo, determinó que el requisito "orgánico" para representar las comunidades debería tener primacía por sobre el requisito "matemático" de distritos de igual población. Ellos cambiaron la regla del 25% de desviación y la reemplazaron por una regla que establecía que los distritos electorales debían ser " lo más cercanos a la cuota electoral como fuera posible". Esta nueva regla fue puesta después y, esto fue asumido, subsidiariamente a la regla respecto de los límites de los gobiernos locales.

Las revisiones periódicas de las comisiones, fueron informadas en 1954 (la legislación de 1944 requirió entonces para ser deliberada dentro de los 5-7 años de la revisión previa). Esta consternación fue generada entre MPs y las organizaciones de partidos, desde que los distritos electorales fueron rápidamente, sustancialmente cambiados luego de su creación, contrariamente a la recomendación sobre la continuidad. Así el gobierno enmendó la ley de redistribución en 1958, extendiendo el período de tiempo entre revisiones a 10 o 15 años (desde 1992 ha sido cada 8 o 12 años).

Aunque la ley fue enmendada para tomar en cuenta los cambios mayores del gobierno local en 1970 y fue entonces consolidada dentro de uno nuevo. -- La ley de Distritos Parlamentarios de 1986-- no hubo cambios tan alejados a los principios básicos para la redistribución.

Reglas Actuales para la Redistribución

Para una completa lista de las reglas actuales para la configuración distrital, ver Election Laws or Constitutional Provisions Listing Redistricting Criteria for Selected Countries. Un resumen de las reglas que están allí son las siguientes:

  • Un número mínimo de asientos garantizados para Escocia (71) y Gales (35), un máximo y un mínimo para Irlanda del Norte /16-18), y un número total de asientos para Gran Bretaña (por ejemplo Inglaterra, Escocia y Gales) que no debería ser sustancialmente excedido (613);
  • Un requisito que " sea lo más practicable posible", los límites de los distritos no debieran cruzar los límites de los gobiernos locales -- aunque este requisito es menos estricto para Escocia y , especialmente para Irlanda del Norte;
  • El requerimiento que cada distrito electoral sea lo más cercano a la cuota electoral como sea posible, dentro de la limitación de la regla anterior. Las Comisiones pueden partir de la regla previa para evitar disparidades en los electorados entre sus distritos electorales vecinos;
  • Una declaración que las comisiones pueden apartarse de la estricta aplicación de las dos reglas previas " si consideraciones especialmente geográficas, incluyendo especialmente el tamaño, forma y accesibilidad de un distrito" hacen esto deseable;
  • Una indicación que las comisiones debieran tomar en cuenta los inconvenientes que puedan ser causados, y las uniones locales que pueden ser quebradas, si ellas dan un efecto total al requisito de la "igualdad de electores".

Las reglas incluyen dos casos que dan considerable flexibilidad a:

  • la Comisión puede anular los requisitos no creando distritos que crucen límites de gobierno locales designados si esto es necesario para evitar una mayor disparidad en los distritos electorales;
  • el uso de "consideraciones geográficas especiales" (de tamaño, forma y accesibilidad son citadas particularmente como ejemplo para justificar la anulación de los límites del gobierno local y la igualdad de los requisitos electorales.

Un demanda legal ante la comisión de redistribución en 1982 reclamó que la Comisión produjo distritos electorales con variaciones mucho mayores que las necesarias a partir de la cuota electoral. Estos reclamos fueron rechazados en el motivo que la Comisión recomendó al Parlamento, y los tribunales deberían solamente preguntar a una comisión soberana en la muy especial circunstancia que una comisión haya actuado claramente de manera irracional. Los tribunales interpretaron de todas maneras las reglas dando primacía al " cambio mínimo " cláusula agregada en 1958.

Etapas del Proceso en la Comisión

Cada comisión opera en la siguiente forma:

1. La Comisión decide cuando iniciar una revisión periódica y anuncia esta intención. (A las cuatro comisiones no les es exigido que actuen juntas, pero lo hacen, aunque la redistribución inglesa normalmente toma más tiempo para completarla).

2. Cada Comisión calcula su cuota electoral, usando la formula de la ley de 1986: el electorado inscrito de un país el "día de la calificación" (cuando la revisión fue públicamente anunciada) es dividido por el número actual de asientos.

3. En Inglaterra, Escocia y Gales, las comisiones determinan cada unidad mayor de gobierno local "teóricamente con derecho" a asientos, dividiendo su electorado por la cuota electoral (esto no es hecho en Irlanda del Norte porque las unidades de gobierno local no están identificadas en la ley).

4. Si algunos de los " que teóricamente tienen derecho" produjeran electorados que son muy grandes o muy pequeños en relación a la cuota, las dos unidades de gobiernos contiguos pueden ser combinadas para lograr una mayor igualdad. (Esto raramente sucede).

5. El personal de la Comisión prepara un número de esquemas opcionales para los distritos en cada unidad de gobierno local. Los gobiernos locales de los distritos o barrios son siempre usados como "construcción de bloques": esto no es legalmente requerido (excepto en Irlanda del Norte) pero ha llegado a ser aceptado el modus operandi.

6. La Comisión evalúa las opciones ofrecidas y decide cual de ellas pondrá a la consulta del público como una recomendación provisional.

7. Después de la consulta pública ( véase más abajo), la Comisión evalúa la información adicional y sigue el consejo dado por el Asistente del Comisionado quien sostuvo la pregunta, y decide si modificar o confirmar sus recomendaciones provisionales. Si toma esta última opción, las propuestas provisionales llegaran a ser las recomendaciones finales: ellas son publicadas e incluidas en el informe final que se envía al Parlamento. Si la Comisión decide cambiar cualquiera de las recomendaciones provisionales (incluyendo el nombre de un distrito propuesto), de cualquier modo, los cambios son publicados y se inicia otra ronda de consulta pública.

8. Cuando todas las recomendaciones han sido finalmente hechas, los informes son propuestos al Parlamento a través del Secretario de Estado.

Para cada distrito, la Comisión ha recomendado un nombre (el cual puede estimular considerablemente en lo concerniente a lo local) ya sea para clasificarlo como " barrio" o "condado". A los candidatos les está permitido gastar mucho más dinero en las campañas en los distritos de "condados" (rural) que en los distritos de "barrios" (urbanos).

El Proceso de Consulta Pública

El proceso de consulta pública fue incluido en el proceso de redistribución en el siglo XIX, pero su origen sólo fue formalizado en la Ley de redistribución de 1944. La ley de 1958 especificó las circunstancias en las cuales una pregunta local es obligatoria. Las etapas que considera la consulta pública son las siguientes:

1. La Comisión publica sus recomendaciones provisionales para una unidad de gobierno local en uno o más periódicos de circulación en el área, y envía las noticias a todos los MPs afectados, los partidos políticos y los gobiernos locales, entregando detalles de las recomendaciones e indicaciones que pueden ser vistas en los mapas que muestran los distritos electorales recomendados . La representación es hecha dentro del mes de la publicación.

2. Después del cierre del día de la representación, si las objeciones han sido recibidas provenientes desde ya sea al menos 100 electores locales o de una autoridad electoral interesada, entonces la consulta local pública deber ser convenida. Esta es presidida por un Asistente especialmente nombrado de los Comisionados (AC), quien es invariablemente un abogado muy antiguo. Los ACs no deben tener afiliación política y en Inglaterra (aunque no sea en otra parte) ellos no deben tener detallado conocimiento del área a que ellos son asignados.

3. Antes de la pregunta o consulta, un documento es producido resumiendo las presentaciones recibidas, una lista completa de éstas y su representación hecha y de los barrios sujetos a la recomendaciones es adjuntada.

4. En la consulta local, el AC invita a aquellos que hicieron presentaciones por escrito para que efectúen proposiciones orales, donde ellos pueden ser cuestionados por el AC y sobre- examinados por aquellos otros quienes hayan hecho representaciones. Algunas de estas objeciones a las recomendaciones provisionales (principalmente provenientes de los partidos políticos) ofrecen configuraciones alternativas para uno o más distritos. Las consideraciones electorales no pueden ser discutidas, pero los procedimientos son invariablemente dominados por los partidos políticos y sus representantes (incluyendo gobiernos locales, muchos de los cuales están políticamente controlados). Ellos usan el criterio en las reglas, especialmente aquellas concernientes a las comunidades unidas y los inconvenientes del cambio, para influir en el AC para recomendar los distritos electorales a la Comisión los cuales son en su propio interés electoral.

5. Sobre la base de lo que ha sido leído y , especialmente, oído, más las visitas al lugar donde elige, el informe del AC, resume la opinión local sobre las recomendaciones provisionales, discute cualquier proposición contrapuesta presentadas para la consulta, evalúa la evidencia, y recomienda de todos modos que la Comisión debería cambiar su recomendación provisional.

Este proceso puede ser repetido, si una comisión publica las recomendaciones revisadas después de recibir el informe del AC, pero la realización de otra consulta local es rara, ya que las Comisiones no permitirán problemas completamente cubiertos también, en los procedimientos previos para ser reconsiderados. (Hubo solamente dos segundas preguntas locales en las más recientes revisiones las cuales incluyeron 83 primeras preguntas).

La Comisión puede también dirigir revisiones interinas para tomar en cuenta ya sea un gobierno local mayor o cambios sustanciales en la población. Solamente una revisión interina significativa ha sido puesta en marcha: en 1990 la Comisión Inglesa recomendó un distrito adicional para la rápida expansión del nuevo barrio de Milton Keynes.

Problemas con la Revisión del Proceso

El proceso de revisión puede consumir mucho tiempo, la última revisión tomó cuatro años para completarse en Inglaterra, con consideraciones de un condado (Devon) tomando 1.028 días para completar. Las reglas más importantes son ambiguas, con estándares que son subjetivos (tales como " lo más práctico que sea posible" ) y ninguna indicación de relativa importancia de varios criterios.

Alguno de los problemas particulares que las reglas y procedimiento crean son:

  • La garantía de un número mínimo de asientos para tres o cuatro países asegura que ellos están sobre representados respecto a Inglaterra, cuya población está aumentando muy rápidamente.
  • El método de cálculo de la cuota electoral produce una inclinación hacia un incremento en el número de asientos. Esto es porque los distritos electorales varían considerablemente de la cuota electoral (debido a las especiales consideraciones geográficas), son incluidas en el denominador, crecimiento probable de la asignación.
  • La asignación de derechos teóricamente a áreas del gobierno local también tiende a inflar el número de asientos. Esto porque la fracción a que se tiene derecho es a menudo redondeada hacia arriba o hacia abajo.
  • Las diferentes comisiones pueden darle diferente peso a los distintos criterios. Por ejemplo en la cuarta revisión, la Comisión escocesa determinó no crear cualquier asiento adicional (después el Parlamento expresó su deseo de no aumentar el número de MPs), en vista que la Comisión de Gales creó un número adicional de dos asientos, aunque Gales estaba también sustancialmente sobre representado.
  • La misma comisión (especialmente la comisión inglesa, la cual ha tenido grandes tareas) puede sopesar los criterios en las diferentes áreas, dando una impresión de inconsistencia.
  • El uso de los electores inscritos en vez de la población, si bien beneficia porque el electorado es contabilizado anualmente, significa que 2 ó 3 millones de personas pueden no estar incluidas en esa cifra. Las comisiones no pueden tomar esta subcuenta en cuenta cuando están asignando asientos, los cuales pueden crear desventajas a áreas con un alto número de inscripción baja (principalmente ciudades internas), no pueden ellos tomar un área de población creciente protegida dentro de la cuenta.
  • El sistema de pregunta local permite a los partidos emplear varios criterios para insistir en casos en los cuales se favorecen los intereses electorales, sin ser transparentes en sus razones y a menudo usando casos muy espúreos. Así de esta manera la fuerza del apoyo puede convencer a la AC, en vez de los méritos del caso.

Redistribución Electoral en Nueva Zelanda

En 1993 Nueva Zelandia adoptó un nuevo sistema electoral, siguiendo el modelo de sistema electoral utilizado en Alemania desde 1949. Conocido por los neo zelandeses como el sistema electoral mixto proporcional, (MMP) éste es usado para elegir una sola cámara de la legislatura. La Cámara de Representantes tiene 120 miembros (MPs), 67 de los cuales son elegidos por distritos electorales uninominales y el resto (53) provenientes de lista cerrada nacional de partidos.

Debido a que el sistema electora de Nueva Zelandia incluye distritos electorales uninominales, las redistribuciones electorales continuas son emprendidas tomando en cuenta el aumento y movimiento de la población. Un único aspecto del sistema electoral de Nueva Zelandia es la estipulación hecha para garantizar la representación de los descendientes de la población aborigen Maori. En la actualidad son cinco los distritos electorales Maori, que cubren todo el país y se extienden a los 60 distritos electorales generales.

Características Distintivas

Desde 1887 la redistribución electoral en Nueva Zelandia ha tenido cuatro características distintivas, una de las cuales es protegida por una estipulación reservada en la ley electoral de 1993. Ninguna estipulación reservada puede ser enmendada a menos que el 75% de todos los miembros del Parlamento (MPs) respalden una proposición de cambio, o la mayoría de los electores apruebe el cambio en un referéndum. Las características distintivas del proceso son:

Frequente. Las redistribuciones tienen lugar tan pronto como es posible después de cada censo efectuado cada 5 años. Desde que el largo período parlamentario es restringido a un máximo de tres años, cada redistribución se aplica, como mucho, a dos elecciones.

Uso de una comisión independiente. Las redistribuciones son llevadas a cabo por un cuerpo estatutario conocido como la Comisión de Representación. Aunque dos de sus siete miembros son nombramientos "políticos", los otros son miembros sea " por designación" ( esto es, ellos son miembros por virtud de las posiciones que ellos mantienen dentro de Nueva Zelandia en gran parte de servicios públicos políticamente neutrales) o, en el caso del presidente nominado por otros comisionados. De esta manera, los nombramientos "políticos" no pueden dejar fuera a los comisionados no políticos. (Cuando la comisión redefinió los distritos electorales Maori, aumentó a otros tres miembros -- el Jefe Ejecutivo del Ministro de Desarrollo Maori y dos designaciones "políticas adicionales" para suministrar una perspectiva de la comunidad de intereses Maori).

Igualdad de distritos electorales. Los distritos electorales están basados en el total de la población (adultos y niños) y no en electores que pueden variar más o menos en un 5% del promedio (determinado por la división del total de la población de cada una de las islas del norte y sur y de la población electoral Maori por el número de distritos electorales). Así, tanto como sea posible, todos los votos tienen aproximadamente el mismo valor.

Las decisiones finales. La Comisión de la Representación debe publicar su decisión final no más allá de seis meses después del comienzo de las deliberaciones formales. Una vez publicado, las decisiones tienen la fuerza de ley y ningún otro cambio puede ser hecho. Desde que los políticos de Nueva Zelandia no pueden evitar una redistribución implementada desde el inicio, el proceso es efectivamente sacado desde la arena política. ( Esta limitación de tiempo es el único criterio que no es atrincherado desde la ley Electoral de 1993).

Miembros de la Comisión de Representación

Los cuatro miembros de la Comisión de Representación -- el Inspector General , el Gobierno estadístico, el Funcionario Jefe Electoral, y el presidente de la Comisión Local de Gobierno -- suministra expertos en las áreas de topografía y mapas, distribución de población, administración electoral y las relaciones entre los límites de los distritos electorales propuestos y los límites territoriales de los gobiernos locales. Desde que el presidente de la Comisión del Gobierno Local es nombrado por el gobierno, él o ella no tienen voto.

Los dos miembros "políticos" son nombrados por el Gobernador - General sobre la nominación de parlamento; uno representa al gobierno y el otro a los partidos de oposición. Mientras la intención original fue que ellos podrían actuar largamente como escudriñadores para convencerse a sí mismos y a sus partidos que el proceso de redistribución ha sido dirigido imparcialmente y dentro de las reglas establecidas, en los años más recientes ellos han llegado a ser partícipes mucho más activos. Ambos tienen un voto, y a ambos (o sus diputados nombrados) se les debe permitir estar presente en las reuniones antes de que el requisito del quórum se resuelva.

Desde que la presente comisión fue constituida en 1956 el presidente (quien es nombrado por otros comisionados) ha sido siempre un miembro de la judicatura. Con la excepción de la presidencia de las reuniones de la comisión, el o ella debe estar satisfecho(a) que el criterio para la redistribución aplicado según lo dispuesto en la Ley electoral sea digno de confianza y no han sido influenciado por consideraciones políticas. La composición de las comisión suministra electores con un compromiso que las consideraciones políticas no se entrometerán indebidamente en el proceso de redistribución.

Las Reglas de la Redistribución

La mayor o menor variación del 5% del promedio electoral es el único criterio obligatorio. Con tal que esta cuota electoral sea encontrada , la comisión es libre para tomar en cuenta la existencia de los límites electorales, comunidades de interés, vínculos de comunicación, características topográficas y cualquier cambio proyectado para la población de los distritos electorales durante su existencia. Esta tolerancia de la desviación muy estrecha de población, minimiza las posibilidades del gerrymandering, pero una consecuencia importante es que las redistribuciones son rara vez más que un ejercicio aritmético. El resto de los criterios, la preservación de los límites electorales existentes usualmente es un rango que varía escasamente sobre los otros. Mientras esto ayuda a restringir cambios amplios, esto es significativo solo donde los movimientos de población no dictan mayores cambios.

Procedimientos de Redistribución

Hay claramente nueve etapas identificables en el procedimiento de redistribución:

1. El número y distribución del total de población, usualmente residentes, es derivado de los censos practicados cada cinco años. El análisis de esos datos puede tomar más de un año después del día del censo.

2. La opción Maori es mantenida por un período de cuatro meses después del censo, tiempo en el cual a las personas descendientes se les da la oportunidad de escoger en cual padrón electoral desean inscribirse, o en el registro General o en el Maori.

3. La información del censo y la opción Maori son combinadas para permitir a la oficina de estadísticas del gobierno calcular la población electoral general para cada isla del norte y del sur, el número de distritos electorales Generales a que la isla del norte tiene derecho (la isla del sur ha fijado un número de asientos), y la población Maori y el número de distritos electorales.

4. EL inspector general distribuye la información sobre la población Maori a todo lo largo de los electorados existentes utilizando unidades estadísticas pequeñas llamadas bloques de conciliación. Cada uno de éstos normalmente contiene poco más doscientas personas. Se producen varios grupos alternativos de límites y son enviados a otros comisionados quienes seleccionan uno o más grupos para mejor desarrollo. Después de este trabajo preliminar, el inspector general convoca a una comisión de representación. Tiene seis meses a partir de la fecha de la primera reunión formal para finalizar su trabajo y publicar sus decisione (en redistribuciones anteriores los límites preliminares han sido señalados en mapas que muestran las bloques de conciliación de la población. Los avances tecnológicos hacen probable la eventual compurarización de esta etapa en un futuro próximo).

5. Antes de comenzar los detalles del escrutinio, los partidos políticos representados en el parlamento, y cualquier miembro independiente de este último son invitados a efectuar proposiciones. Debido a que en esta etapa, los límites provisionales, son confidenciales, estas proposiciones tienden a centrarse en cómo cada partido piensa debieran ser interpretadas las reglas de redistribución. En el pasado, la comisión ha encontrado que estas proposiciones son de una importancia limitada.

6. Una vez que estas proposiciones han sido completadas, el Inspector General detalla los límites provisionales que él ha desarrollado, y explica y justifica sus propuestas. El resto de los comisionados examina el bosquejo y lo varía donde sea necesario. Su meta es llegar a una definición lo más buena posible manteniéndose dentro del criterio prescrito. Aunque la confidencialidad absoluta de esta etapa es demandada, a los nombrados "políticos" le es permitido discutir las proposiciones con un pequeño número de personas provenientes de los partidos, ellos representan como la comisión desarrolla su plan propuesto.

7. En la conclusión de esta etapa, los mapas propuestos por la Comisión son publicados junto con un resumen de las razones de la decisión inicial de la comisión, y publica las observaciones invitadas. Al menos un mes es permitido para realizar objeciones, y otras dos semanas son permitidas para publicar la presentación de observaciones contrarias. Las objeciones provienen de una variedad de fuentes: partidos políticos, miembros individuales del Parlamento, autoridades estatutarias y funcionarios ad hoc, electores individuales, grupos comunitarios, ocasionalmente administradores envueltos en el manejo de las elecciones. Esta es la única oportunidad que el público tiene para hacer propuestas.

8. Una vez que el periodo de presentación de objeciones contrarias ha sido cerrado, las audiencias públicas posibilitan a los objetores para poner sus argumentos directamente a la comisión. Las audiencias son mantenidas mientras haya un número suficiente de objetores, usualmente esto ocurrirá en los centros más poblados.

9. Los límites propuestos para los distritos electorales por la comisión son entonces reconsiderados a la luz de las objeciones del público, y los distritos electorales definitivos, contra los cuales no hay derecho a apelar, son determinados. Los mapas detallados de los electores cubren todas las partes del país y la descripción legal de cada distrito electoral es preparada para acompañar el informe de la Comisión. La publicación del informe o reporte marca la conclusión del proceso de redistribución aunque la comisión mantenga su existencia hasta la noche del próximo censo que se efectuará cada cinco años.

Aunque no es formalmente parte del proceso de redistribución, una completa re- inscripción de los electores hábiles tiene lugar luego que la Comisión de Representación ha anunciado su decisión final. La inscripción de un elector es obligatoria y el estado, a través de sus agencias, el Centro de Inscripción Electoral, reasigna a todos los electores inscritos a sus nuevos distritos una vez que la redistribución es completada. Una carta de re inscripción es enviada a cada elector, su terminación y retorno confirma la re inscripción. En la época de la última re inscripción masiva de electores, aproximadamente el 85% respondió dentro del período de dos meses de campaña. Muchos del resto de los re inscritos fue el resultado de una campaña intensiva en los meses previos a la próxima elección.

Costos

El proceso de redistribución de Nueva Zelandia es un ejercicio de bajo costo. Un total de $NZ 1.89 millón, a lo largo de los dos años financieros, ha sido presupuestado para la redistribución programada para 1998 -- un promedio de $NZ 0.78 por cada elector inscrito al momento de la elección general de 1996 . El costo de la re inscripción de electores es grande y promedia aproximadamente $NZ 3.78 por cabeza incluyendo el costo de los acuso recibo oficiales para cada elector.

Evaluación

En cuanto a medidas contrarias a su definición característica, el proceso de redistribución en Nueva Zelandia ocupa una posición alta. Las estrechas variaciones permitidas desde el establecimiento de la cuota electoral minimizan la posibilidad de gerrymandering, y asegura que todos los votos son razonablemente iguales en valor. Los miembros de la comisión dominados numéricamente por los nominados no políticos aseguran que la influencia de los partidos políticos no está entrometida, mientras, que al mismo tiempo, la presencia de los designados políticamente garantiza que las sugerencias políticas no son ignoradas. El tiempo limitado para que la comisión sea requerida para adherirse , y la finalidad de sus decisiones, entrega ciertamente para todo el proceso y aceptación general de los resultados. A pesar de esto, de cualquier modo, una oportunidad amplia es permitida para los grupos de interés y los individuos para participar en las deliberaciones de la comisión.

Hay, de todas formas, algunas desventajas. Los movimientos de población y la estrecha tolerancia de la población, cuando unos cuantos distritos electorales de Nueva Zelandia con un tamaño relativamente pequeño, limitan seriamente los intentos de la comisión de mantener intactos los grupos de interés. También a menudo, las comunidades establecidas han sido rotas, a pesar de la enérgica oposición de los residentes locales, porque la variación de la cuota permitida es insuficiente para acomodar de otro modo las que son objeciones razonables. Este es un factor de desestabilización el cual, con el tiempo, puede terminar en carreras políticas prematuramente.

Además, la presencia continua de nombramientos "políticos" aparece en el futuro como resultado probable de un incremento de fricciones. Bajo el ahora descartado sistema electoral pluralista dos partidos fueron abrumadoramente dominantes, y el nombramiento de dos personas para representar al gobierno y la oposición no causó grandes dificultades. Con la adopción del sistema electoral MMP, de todas formas, muchos partidos ganan probablemente la representación parlamentaria. Así, el nombramiento de una persona para representar a los partidos de gobierno y a otro para representar a todos los partidos de oposición está probablemente creando tensiones en el futuro.

Los últimos 20 años han sido marcados por un incremento de la politización del proceso de redistribución y está visto que es probable que esto continuará. Los procedimientos de la redistribución electoral en Nueva Zelandia son, de cualquier modo, suficientemente robustos para asegurar que los políticos y los intereses políticos no sean capaces de dominarlo.

Notas Finales

Antecedentes Históricos

1. Esta discusión proviene en su mayoría de un artículo escrito por Michael Steed titulado "The Constituency", que apareció en Representatives of the People? Parliamentarians and Constituencies in Western Democracies, editado por Vernon Bogdanor y publicado por Gower Publishing en 1985.

Sistemas Proporcionales: El Voto Único Transferible

2. El voto único transferible también es usado en Australia para elegir miembros de la Cámara Alta, pero cada estado es considerado un distrito para fines electorales y, por lo tanto, los distritos no requieren ser redelimitados.

Alternativas de Distritación

3. De acuerdo a Taagepera y Shugart, el término "magnitud" es preferible al de "tamaño," porque éste último usualmente se refiere al número de electores en un distrito electoral o en la extensión geográfica de un distrito, ver Rein Taagerpera y Matthew Soberg Shugart, Seats and Votes: The Effects and Determinants of Electoral Systems, New Haven, Yale University Press, 1989.

4. Esta matriz fue propuesta y descrita por Michael Steed, en su capítulo titulado "The Constituency," en Representative of the People? Parliamentarians and Constituencies in Western Democracies, editado por Vernon Bogdanor y publicado por Grower Publishing, 1985.

Función de los Tribunales en el Proceso de Delimitación

5. La discusión de R. vs. Boundary Commission for England ex parte Foot está basada en el artículo de Robert Waller, "The 1983 Boundary Commission: Policies and Effects", en Electoral Studies 2, no. 3 (1983): pp. 195-206.

6. La discusión del rol de los tribunales en el proceso de distribución canadiense está tomado de la monografía de Jennifer Smith titulada "Drawing Electoral Boundaries in Canada: Current Representation Dilemmas." Este ensayo fue presentado en la Conferencia organizada por el National Center for Geographic Information and Analysis in Buffalo, New York, 24-26 de octubre de 1997.

7. Esta observación fue ofrecido por John Courtney, un académico canadiense con vasta experiencia en el proceso de delimitación electoral de Canadá.

Datos Poblacionales

8. Este análisis proviene fundamentalmente del artículo de Carlton Henry titulado "The Impact of New Technology and New Census Data on Redistricting in the 1990s," en Redistricting in the 1990s: A Guide for Minority Groups, William O'Hare ed., Population Reference Bureau, Inc., 1989.

Uso de Computadoras y Programas

9. Esta discusión fue tomada en gran parte de un artículo escrito por Carlton Henry titulado "The Impact of New Technology and New Census Data on Redistricting in the 1990s", el cual apareció en Redistricting in the 1990s: A Guide for Minority Groups, editado por William O'Hare y publicado por The Population Reference Bureau, Inc. en 1989.

Redistribución Federal en Australia

10. Este estudio de caso se elabora a partir del trabajo de Michael Maley, Trevor Morling y Robin Bell, "Alternative Ways of Redistricting with Single-Member Seats: the Case of Australia," en Fixing the Boundaries: Defining and Redefining Single-Member Electoral Districts, Iain McLean y David Butler, eds., Dartmouth, Aldershot, 1996.

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Índice de Delimitación de Distritos

Delimitación de Distritos

Índice de Delimitación de Distritos

Esta área temática trata sobre la delimitación de los distritos electorales para fines de representación. Además, cubre el proceso asociado con la determinación de las áreas de votantes (también llamadas áreas de votación o precintos electorales) que se requieren para asignar o distribuir a los electores en los distintos sitios de votación. Debido a que el espacio demográfico cambia constantemente, es necesario ajustar periódicamente estos límites, por lo que se trata de un tema que resulta relevante aún para las democracias establecidas. El Panorama General constituye un buen punto de partida.

La delimitación de los distritos electorales puede ser un proceso complejo, costoso y que consuma mucho tiempo. Debe considerarse totalmente el contexto social y político dentro del cual se lleve a cabo la delimitación electoral. Además, los funcionarios electorales deben tomar en cuenta las consideraciones administrativas y presupuestles al seleccionar el método y proceso de delimitación de los distritos que van a utilizar.

Los principales temas en esta área temática son:

Delimitación de Distritos Electorales

Estructura y Reglas para Delimitar Distritos Electorales

Tareas Comprendidas en el Trazado de los Límites

Consideraciones Especiales: Delimitación de Áreas de Votación

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