La República Democrática del Congo (RDC) es una sociedad étnicamente/tribalmente dividida que recientemente ha emergido después de varios años de guerra (aunque la lucha continúa de manera esporádica). La organización y conducción de elecciones en la RDC, vistas como libres y justas por parte de varios actores políticos, representan un reto técnico y logístico para las Naciones Unidas (NU). Uno de los muchos problemas que enfrentará la ONU en el Congo es el de delimitar o no distritos para la elección de los miembros del Parlamento (MPs), y de ser el caso, cómo.
Antecedentes
Desde 1997, la RDC ha sido dividida por conflictos étnicos y guerras. Las hostilidades, precipitadas por el masivo flujo de refugiados debido a los conflictos en Ruanda y Burundi, llevaron al derrocamiento del ex-dictador Mobutu Sese Seko por parte del líder rebelde Laurent Kabila en mayo de 1997. El régimen de Laurent Kabila después sería desafiado por una rebelión respaldada por Ruanda y Uganda en agosto de 1998. Las tropas de Zimbabwe, Angola, Namibia, Chad y Sudán intervinieron para poyar el régimen de Kabila. En Julio de 1999 firmaron el cese al fuego la RDC, Zimbabwe, Angola, Uganda, Namibia Ruanda y los grupos insurgentes congoleses, pero la lucha continúo de manera esporádica.
Joseph Kabila, quien sucedió a su padre cuando Laurent Kabila fue asesinado en enero de 2001, persuadió a las fuerzas de ocupación de Ruanda de retirarse de la parte este del Congo en Octubre de 2002. Dos meses después, firmaron un acuerdo (Acuerdo Global e Inclusivo, 17 de diciembre de 2007) todos los partidos militares para finalizar la lucha y establecer un gobierno de transición. De manera oficial, las tropas ugandesas se retiraron en mayo de 2003. Sin embargo, la violencia localizada continúo (particularmente en la región de los Grandes Lagos).
Sociedad Dividida Los grupos étnicos en combate en la parte este del país (Tutsi, Hutu, Lendu, Hema y otros), apoyados por las fuerzas militares de los países vecinos, dieron comienzo a gran parte del conflicto. Aunque las divisiones dentro de la RDC no se basaron exclusivamente en cuestiones étnicas, el gran número de grupos étnicos – y la competencia entre ellos por los recursos tan limitados – definitivamente han servido como catalizador de las constantes pugnas dentro de la sociedad.
Falta de Recursos A pesar de su vasto potencial en recursos naturales y de su riqueza mineral, la RDC es uno de los países más pobres del mundo, con un ingreso per cápita cercano a los $90 USD en 2002. Este es el resultado de varios años de negligencias, corrupción y guerras. Aunado a esto, el país tiene un alto nivel de analfabetismo (de acuerdo a lo estimado en 2003, el 41.3% de la población congolesa nunca había asistido a la escuela y otro 42.2% sólo contaba con educación primaria) y limitada experiencia técnica.
Falta de Infraestructura La RDC es un país muy grande (2'345,410 kilómetros cuadrados) con una falta casi total de infraestructura. Los caminos existentes (relativamente muy pocos) han sido terriblemente dañados y muchos otros destruidos por las minas terrestres. Aunque la Misión de las Naciones Unidas, MONUC por sus siglas en inglés (Misión de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo) controla todas las pistas de aterrizaje que operan, los aviones sólo pueden llegar a un limitado número de áreas del país. El sistema de comunicación es igualmente inadecuado – aunque algunas estaciones de radio y televisión siguen operando. De esta manera, llevar a cabo elecciones bajo estas condiciones sería muy complicado.
Falta de un Marco Legal Actualmente no existe ninguna ley electoral. El Parlamento en transición tampoco ha adoptado leyes sobre temas como la descentralización y la nacionalidad – temas que claramente resultan controversiales pero sobre los que se debe decidir pronto. El Parlamento en transición, designado por los signatarios del acuerdo del 17 de Diciembre de 2002, debe llegar a un acuerdo sobre la problemática y promulgar leyes así como una nueva Constitución antes de cualquier elección se lleve a cabo, más allá de la etapa de planeación formativa.
Restricciones de tiempo La constitución provisional, adoptada el 2 de Abril de 2003, es de duración limitada. Expira 24 meses (con 2 períodos de seis meses de extensión posible) después del inicio del gobierno transicional, el 30 de Junio de 2003. Por lo tanto, las elecciones deben llevarse a cabo en Julio de 2005 (o Julio de 2006, si en todo caso se recurrió a las dos extensiones de seis meses). Este es un periodo de tiempo muy corto para organizar elecciones (incluyendo un referéndum, elecciones generales y locales), incluso en condiciones óptimas – las cuales por supuesto no existen en la RDC.
Estableciendo un Sistema Electoral para la RDC
En democracias emergentes y en transiciones, sobre todo en aquellas en donde la sociedad está dividida por posiciones étnicas, regionales u otras, las instituciones políticas – particularmente, el sistema electoral – son especialmente importantes. Las instituciones políticas en tales sociedades son el canal de comunicación más prominente entre los grupos antagonistas; si estas instituciones excluyen a grupos substanciales de la “mesa de negociación”, entonces las diferencias entre estos no podrán ser resueltas a través de la negociación y ni del beneficio mutuo. Lo cual podría llevar a la continuidad de la guerra civil y al colapso del naciente sistema.
Las experiencias comparativas sugieren que las necesidades electorales más importantes para una transición democrática, particularmente en un estado dividido después de un conflicto como la RDC, es un sistema electoral que maximice la inclusión y sea visiblemente justo para todos los partidos. Este objetivo se alcanzará con un sistema electoral de Representación Proporcional (RP), en conjunto con algún acuerdo mediante el cual se comparta el poder dentro del mismo gobierno.
Dado que alguna forma de representación proporcional es claramente del interés de la RDC, existen dos opciones sobre sistemas de elección. Hay ventajas y desventajas asociadas con ambos sistemas las cuales tiene que ser consideradas al momento de elegir alguno de ellos.
Representación Proporcional por Listas (RP) Existe un precedente histórico para el empleo de este sistema en el Congo: las elecciones legislativas llevadas a cabo inmediatamente después de la independencia (éste era un sistema heredado al Congo por la Bélgica colonialista). Además, este sistema es la opción más común para las democracias emergentes y en transición con el objeto de que obtengan una valiosa experiencia para planear y conducir elecciones.
Otra ventaja del sistema de RP por Listas se refiere a que no hay necesidad de diseñar nuevos límites electorales, aunque en todo caso sería un requisito para establecer cuál de los límites administrativos existentes se usarían – provincia, distrito o territorio – para la lista regional de RP (asumiendo que no se adopte un sistema nacional de RP por Listas).
Una desventaja del uso del sistema RP por Listas se refiere a la actual variedad de partidos políticos – si esto continúa como una característica de la RDC, las boletas serían muy extensas (especialmente si se adopta una lista de partidos abierta, en lugar de una cerrada). Los partidos políticos (la mayoría de los cuales tienen bases etno-regionales y no un cimiento ideológico) tendrán que unirse, formar coaliciones o desaparecer de la boleta de RP para que pudiera ser manejable.
Otra desventaja importante asociada con el sistema de RP por Listas es que las áreas geográficas de las que se eligen representantes, generalmente son muy grandes; por esta razón, el vínculo entre los votantes y sus representantes no es tan fuerte como lo sería bajo un sistema que tuviera distritos uninominales o pequeños distritos plurinominales. Muchas de las autoridades congolesas entrevistadas, simplemente asumían que los representantes serían seleccionados a nivel territorial (práctica constante por lo menos en los últimos 25 años) y creyeron que tener representantes relacionados con territorios específicos era benéfico ya que facilitaba la comunicación entre los electores y el gobierno.
Representación Proporcional Personalizada (RPP) La mayor ventaja del sistema RPP es la clara conexión geográfica que se establece entre un representante y sus votantes. Esta preocupación en específico fue mencionada varias veces por los congoleses a los que se entrevistó. Este vínculo entre un representante y su distrito no sólo facilitaría el intercambio de información, sino que le daría poder al electorado congolés. Con el tiempo, los electores congoleses reconocerían su habilidad para hacer valor su representatividad (a los miembros del Parlamento se les restablecería en su puesto si tuvieran un buen desempeño o se les destituiría de la legislatura si fallaran).
Una desventaja importante de este sistema es la necesidad de delimitar un gran número de demarcaciones. Esto podría hacerse al adoptar unidades administrativas más pequeñas que las mismas provincias o los distritos, o al trazar los límites de un distrito electoral único. Si se emplearan tales unidades administrativas como territorios, la información demográfica relacionada con estas unidades sería más incierta que los datos a nivel provincial o distrital. (El tema de información confiable es discutido de manera más detallada en el apartado “Creación de una Base de Datos”).
Otra desventaja en ocasiones asociada con el sistema RPP es la complejidad de la papeleta electoral (los sistemas RPP a menudo requieren que se emitan dos votos, uno para el representante del distrito y otro para un partido político). Sin embargo, la papeleta puede ser destinada para que los votantes emitan un sólo voto; este único voto es empleado para elegir a un representante y también para escoger a un partido. (Ejercer un solo voto limitaría también el número de partidos políticos a un nivel más manejable, por lo menos en la contienda presidencial).
Opciones para la Delimitación de Circunscripciones
Cual sea el sistema electoral adoptado, se tendrán que tomar algunas decisiones referentes a la delimitación de circunscripciones electorales. Aunque el tamaño de las áreas geográficas incluidas en los distritos electorales variará dependiendo del tipo de sistema electoral (por ejemplo, la RP por Listas podría adoptar las líneas provinciales como distritos electorales, mientras que el sistema RPP necesitaría distritos más pequeños), algún tipo de delimitación tendrá que ser necesaria. Esta delimitación podría ser tan simple como adoptar los límites administrativos existentes (provinciales, distritales y territoriales) como demarcaciones electorales y posteriormente designar los asientos parlamentario a estas jurisdicciones sobre bases poblacionales; o podría ser más complejo como trazar nuevas límites para propósitos electorales.
La importancia del proceso de delimitación (y las reglas que involucra), varía dependiendo del tipo del sistema electoral. Debido a que los sistemas de mayoría y pluralidad pueden arrojar resultados desproporcionales, la estructura y reglas establecidas para el proceso son muy importantes. Aunque sea menos importante en el contexto de los sistemas de representación proporcional, es indispensable que la ley especifique el proceso mediante el cual se llevará a cabo la delimitación electoral.
Existen tres opciones para la delimitación de distritos en la RDC:
Unidades Administrativas empleadas como Distritos Electorales en la RDC
La RDC está subdividida en varias unidades administrativas, muchas de ellas existentes desde antes de su independencia en 1960. Las unidades más grandes son provincias, las que siguen en tamaño son distritos, y después los territorios; las unidades administrativas más pequeñas son colectividades. De acuerdo con la Dirección de Divisiones Administrativas del Ministerio del Interior, el número actual de unidades administrativas para cada nivel es el siguiente:
11 Provincias (incluida Kinshasa); 27 distritos; 29 ciudades (específicamente +/- 98 comunas, +/- 1,294 distritos and Kinshasa); 145 territorios; 5409 comunidades (distribuidos en 476 sectores y 261 cacicazgos) 737 grupos (distribuidos en +/- 60.000 pueblos)
Además, han sido identificados seis grupos urbanos que tienen más de 100.000 habitantes, los cuales no tienen un estatus de “ciudad”. Estos están repartidos en las provincias de Katanga (Kalemi, Kamina y Kipush), Nord Kivu (Kayna y Kanya-Bayounga en un solo grupo), Orientale (Bunia) y Sud-Kivu (Uvira).
Estas unidades administrativas están interrelacionadas y son usadas no solamente para propósitos de la administración gubernamental sino para llevar a cabo censos administrativos y científicos y para determinar proyecciones geográficas. También son empleadas para realizar varias operaciones a nivel nacional, provincial, regional y local tales como campañas de inmunización médica.
Los mapas que identifican los límites de estas unidades administrativas están disponibles, aunque desactualizados porque los centros poblacionales se han desplazado. (Los límites administrativos por sí mismo no han cambiado, por lo menos no recientemente, pero debido a los movimientos masivos de población como resultado de la guerra, estos límites podrían dividir a la mitad los
Existen proyecciones demográficas para estas unidades administrativas, sin embargo, no son confiables. (Este tema es discutido con mayor detalle en la sección denominada “Creación de una Base de Datos.”)
La designación de unidades administrativas (por ejemplo, provincias, distritos o territorios) a emplearse como distritos electorales tiene ciertas ventajas:
Por otro lado, existen varias desventajas asociadas con el uso de los límites administrativos existentes:
Si se llega a tomar la decisión de utilizar las actuales unidades administrativas para fines electorales, entonces permanecerá la interrogante sobre el tipo de unidades que se emplearán para estos fines: provincias, distritos, territorios, o alguna unidad más pequeña. Por supuesto, en gran parte esta decisión es dependiente del tipo de sistema electoral adoptado. Por ejemplo, si se escoge el sistema de RP por Lista, entonces la opción de unidades administrativas se limita a provincias, distritos o posibles territorios, ya que los distritos electorales deben ser lo suficientemente grandes para permitir la asignación de varios escaños a cada distrito. Por otra parte, si se adopta el sistema de RPP, entonces los distritos electorales necesitarían ser mucho más pequeños – las unidades territoriales probablemente serían las unidades más grandes posibles que se pudieran emplear.
Hubieron varias simulaciones solamente para propósitos ilustrativos (utilizando la información del censo de 1984 y sin proyecciones o ajustes a estos datos) con el fin de determinar la distribución de asientos a cada distrito electoral, bajo tres escenarios: el empleo de provincias como demarcaciones, el empleo de distritos como demarcaciones, y el empleo de territorios como demarcaciones. El Apéndice contiene los resultados detallados de estos modelos de simulación.
Si se utilizaran las provincias como demarcaciones electorales (esto sólo sería posible bajo el sistema el sistema de RP por Listas o para la parte de RP del sistema de RPP), por ejemplo, el rango en el número de escaños asignados a las provincias sería de 11 (provincia Maniema) a 58 (provincia Oriental), usando la información del censo de 1984 y asumiendo alrededor de 400 asientos parlamentarios.
Si los límites electorales de las jurisdicciones tuvieran que coincidir con los límites administrativos distritales, y ningún distrito se ajustara, el rango de escaños asignados sería tan pequeño como 0 ó 1 (ej. distrito de Bandudu en la provincia de Bandudu) o tantos como 26 ó 27 (ej. distrito de Kwilu en la provincia de Bandudu).
Si los territorios fueran usados como demarcaciones electorales, un gran número de territorios tendrían que ser ajustados para convenir la representación. Esto ocurriría si aproximadamente la mitad de los representantes tuvieran que ser asignados a distritos electorales (como lo sería en el caso de un sistema de RPP) o si la representación se basara en las demarcaciones (como sería en un sistema de mayoría/pluralidad). Por otra parte, algunos territorios formarían grandes distritos plurinominales, con tantos miembros parlamentarios como 8 asignados a una sola demarcación.
Los ejemplos en el Apéndice ilustran varios puntos importantes:
Unidades Administrativas Nuevas empleadas como Distritos Electorales
En el caso de una descentralización del gobierno en entidades administrativas que no sean las ya existentes, se tendrían que crear nuevas unidades administrativas. Si estas nuevas unidades fueran también empleadas como distritos electorales, entonces los criterios para la representación efectiva de electores deberían prevalecer durante el proceso de delimitación administrativa.
Por supuesto, aún si estos criterios electorales no fueran considerados al momento en que se trazaran las nuevas unidades administrativas, todavía es posible utilizar éstas como distritos electorales. Sin embargo, las mismas desventajas podrían presentarse tanto para las nuevas unidades administrativas como para las actuales (ver la lista de arriba), con el problema adicional de tener aún menos información demográfica confiable para ellas, y menos tiempo para preparar las elecciones.
Si, por otra parte, las nuevas unidades administrativas son designadas con tales criterios como la equidad popular y con las comunidades de interés en mente, entonces la adopción de estas unidades como distritos electorales tendría sentido. Este acercamiento requeriría la compilación de nueva información demográfica y sociológica, aunque sea una operación cara y con un gran consumo de tiempo. (Este tema es discutido de manera más específica en la sección denominada “Conducción de un nuevo censo”.
Delimitación de un Conjunto Único de Distritos Electorales en la RDC
La delimitación de demarcaciones en la RDC únicamente para propósitos de la elección de representantes al parlamento sería una gran tarea (ambos en términos del tiempo y los recursos necesarios). El proceso involucraría un conjunto de pasos como (1) la construcción de una base de datos compuesta de manera mínima por mapas e información demográfica; (2) la formación de distritos por medio de la asignación de asientos parlamentarios a las sub-regiones del país y la creación de distritos electorales únicos dentro de éstas; (3) la evaluación del plan de redistritación propuesto y la adopción de un plan final.
La construcción de una Base de Datos para la delimitación demanda la recopilación de varios tipos de información. Las dos fuentes de información esenciales son los datos demográficos y los mapas. La información demográfica, la cual podría estar en forma de datos numéricos del censo o datos del registro de votantes, proporciona un significado único a la creación de demarcaciones que son relativamente iguales en población. Los mapas son necesarios para asegurar que solamente las unidades poblacionales geográficamente contiguas sean asignadas a los distritos y que los límites distritales no dividan comunidades de interés de manera innecesaria.
Algunos de los posibles recursos de información para la delimitación en la RDC incluyen:
El Uso de Información Demográfica y Cartográfica Existente Mucha de la información necesaria para fines de delimitación en la RDC está desactualizada y, debido a los cambios drásticos que el Congo ha experimentado en los últimos diez años, no es confiable.
El último censo de población en la RDC fue llevado a cabo en 1984, mientras que el censo administrativo más reciente data de 1996. Desde entonces, el Instituto Nacional de Estadísticas (INS por sus siglas en inglés) ha arrojado proyecciones demográficas que estiman que el número de electores de 16 años y más, es de +/- 26.000.000. Estos datos, por provincia, se enlistan de la siguiente manera:
Bandundu 2,915,000 Bas-Congo 1,555,000 Équateur 2,807,000 Katanga 3,429,000 Kasai Occidental 1,876,000 Kasai Oriental 2,160,000 Maniema 762,000 Nord-Kivu 1,982,000 Orientale 3,447,000 Sud-Kivu 1,784,000 City of Kinshasa 2,902,000 TOTAL 25,619,000
Aunque se estima que estas proyecciones demográficas son marginalmente exactas a nivel nacional y provincial, en el caso de los niveles administrativos menores se consideran mucho menos fidedignas (distritos, territorios, colectividades, etc.). Las proyecciones poblacionales en la República del Congo en gran parte son inciertas debido al prolongado conflicto civil y al desplazamiento de población, así como por las cifras de mortalidad con motivo de la guerra.
La información cartográfica actualmente disponible tiene el mismo defecto: en gran parte se encuentra desactualizada debido a los grandes cambios poblacionales, particularmente los de los últimos cinco años. Aunque el índice de cobertura geográfica del territorio del Congo, disponible para los especialistas del Centro de Información Geográfica de MONUC, es amplio, alguna de esta información no se ha actualizado por veinte años.
La actualización y Consolidación de las Proyecciones del Censo y de la Información Cartográfica MONUC se hace a través de un sistema georeferencial el cual, basado en la información reunida e ingresada, puede situar elementos geográficos y demográficos, establecer su número exacto y distribuirlos. Este sistema específica los límites administrativos para entidades territoriales más pequeñas; también logra identificar sistemas hidrográficos, de ferrocarriles y de caminos. Este estructurado grupo de datos hace posible, por lo menos en teoría, el empleo de un sistema de información geográfica para demarcar límites electorales. Aunque, la información geográfica y sociológica necesaria para usar este sistema para propósitos de redistritación falta.
La principal dificultad que enfrentan los especialistas de MONUC cuando se maximiza la operación del sistema de información georeferencial refiere a la información demográfica y sociológica que falta o está incompletos o aquella cuya veracidad debe ser validada. La colaboración de expertos del Congo permitiría a los especialistas en base de datos obtener, verificar e ingresar la información necesaria.
Conducción de un Nuevo Censo. La tercera opción disponible para obtener información para la delimitación es llevar a cabo un nuevo censo poblacional científico. Aunque, la operación del censo sería muy costosa y requeriría un período mínimo de tiempo de dos a tres años para completarse. Por supuesto, la información obtenida sería útil para actividades más allá de la delimitación de límites electorales.
Para completar esta tareas se tendría que instituir una enorme estructura organizacional y operacional – el Instituto Nacional de Estadística no está lo suficientemente equipado para asumir un ejercicio estadístico substancial en este momento. Por ejemplo, durante el censo de 1984, se contó con 28.185 áreas censales y 2,924 áreas de control distribuidas en todo el territorio. En el caso de un nuevo censo, estas áreas primero tendrán que ser revisadas y ajustadas respetando tanto el territorio geográfico cubierto como el número de interlocutores dentro de ellos. Los movimientos masivos de población en años recientes, ya sea hacia las ciudades u otro lado, requieren de esta intervención previa.
Empleo de Información del Registro de Votantes La cuarta opción disponible es el uso de la información obtenida durante el proceso de registro de votantes (asumiendo que éste se lleve a cabo) para delimitar los distritos electorales. Un ejercicio de registro diseñado para llegar a cada hogar en el país podría ser utilizado no sólo como un conteo sino que podría suministrar una posición geográfica para cada potencial votante en el país – información invaluable en un ejercicio de delimitación.
La mayor desventaja de emplear la información del registro de votantes es que muchos de los datos demográficos y sociológicos recopilados en un censo, se perderían. Otro problema es que la compilación de estos datos se completaría de manera tardía en términos del calendario electoral, lo cual haría que la delimitación basada en esta información fuera un gran reto. Inclusive si la delimitación ocurriera antes de que el proceso de registro terminara, el resultado del registro de votantes todavía podría ser utilizado para modificar la distribución de escaños si fuera necesitaro.
Configuración de Distritos Electorales Una vez que se haya elaborado la base de datos, el próximo paso en el proceso de delimitación es la configuración de distritos electorales. Generalmente este paso se compone de una o dos fases: la asignación, o distribución, de los asientos del parlamento para las entidades regionales como provincias (en muchos países a este proceso también se le conoce como “redistribución”); y la delimitación de los límites distritales dentro de estas regiones.
La fase de distribución es en general relativamente mecánica, con el número de escaños asignados a cada subregión usualmente dependiendo de la población relativa de esa sub-región. En los países que no delimitan distritos uninominales o distritos más pequeños plurinominales, la distribución podría ser el único paso para equilibrar la población entre los distritos electorales.
En los que sí se delimitan distritos más pequeños, la segunda fase del proceso sería la creación de nuevos distritos electorales dentro de las mismas subregiones. (En países que no se asignan escaños regionalmente, esta sería la única fase en el proceso de delimitación). Este es el paso en donde los delimitadores crean un plan de redistritación al asignar unidades geográficas como ciudades, pueblos y villas (o colonias) a los distritos. Un plan de redistritación es completado cuando todas las unidades geográficas dentro de un determinado territorio son asignadas a un distrito y todos los distritos en el plan cumplen con los criterios predeterminados de redistritación.
Evaluación del Plan de Redistritación Una vez que la autoridad sobre límites ha concretado de manera exitosa el plan de redistritación al asignar todas las unidades geográficas en el territorio a un distrito electoral, se deberá elaborar un resumen informativo. Esta información se utilizará para evaluar el plan. Un reporte de un plan de redistritación debe incluir información como la descripción del plan enlistando los componentes geográficos de cada distrito, mapa(s) del plan que expongan los límites distritales, y un reporte en el que se resuma la información estadística más relevante para cada demarcación en el plan.
La información resumida permitirá que la autoridad sobre límites, partidos políticos, legisladores y autoridades gubernamentales, ciudadanos y otros evalúen un plan de redistritación de acuerdo a los criterios establecidos. Podrían llevarse a cabo audiencias públicas para pedir comentarios a estos actores. Si, por ejemplo, los criterios redistritales adoptados especifican que las demarcaciones deben ser lo más igualmente posibles en términos poblacionales, la información demográfica de cada distrito debería estar disponible aunque ésta tenga un cierto grado de divergencia de la cuota electoral. La elaboración de mapas permitiría a los partidos interesados determinar si las comunidades de interés han sido tomadas en cuenta al promulgar los límites distritales.
Después de evaluar la propuesta de plan de redistritación, incluidos los comentarios a éste, la autoridad encargada de la delimitación debería tratar de tomar en cuenta estos comentarios, y modificar el plan de acuerdo con ellos. La última parte del proceso es la adopción de un nuevo plan de redistritación; se deberían describir estipulaciones de manera explícita en la ley electoral sobre cómo se ha logrado. De hecho, todo el proceso (quién debería trazar los distritos, qué criterios se deberían seguir, etc.) debería ser detallado tan claro como sea posible previamente en la Ley de Elecciones para guiar a las autoridades encargadas del proceso.
Problemas con la Delimitación de Distritos Electorales Únicos La delimitación de distritos en el Congo específicamente para los propósitos de la elección de representantes para el parlamento sería una tarea compleja en términos del tiempo necesario y los recursos requeridos. De hecho, la delimitación de distritos únicos para las elecciones parlamentarias de 2005, posiblemente no sería técnicamente viable, dada la falta de datos y de las actuales limitaciones de tiempo. Además, la delimitación de distritos electorales únicos – especialmente los uninominales – bien podría ser evidencia de una pesadilla política, lo cual no es recomendado para la República del Congo.
Conclusión
Solamente los sistemas electorales de Representación Proporcional (RP) fueron discutidos como opciones viables para las próximas elecciones en la República Democrática del Congo. Esto se debió a que una condición especial para la consolidación de la democracia en países postconflicto, profundamente divididos como en este caso el Congo, es la inclusión – de manera proporcional – de tantos grupos importantes como sea posible en el Parlamento. Un sistema en el cual el que gana se lleva todo y sobre representa a uno de los partidos políticos para dejar en desventaja a otros sólo podría conducir a más discordia.
Sin importar la forma de Representación Proporcional que se adopte – el sistema regional de Representación Proporcional por Listas o un sistema de Representación Proporcional Personalizada – es probable que requiera de cierta delimitación de distritos. Dado el actual estado de la información demográfica en el Congo, sería aconsejable consolidar y actualizar las proyecciones del censo y los mapas de las unidades administrativas actualmente existentes (por lo menos a nivel territorial), y emplear algunas de las unidades administrativas como distritos para las elecciones parlamentarias de 2005.
