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Contexto de la educación cívica y electoral

Antecedentes históricos

La educación electoral tiene una tradición que es tan larga y tan breve como la conducción de elecciones modernas. La educación cívica, por otra parte, tiene antecedentes tanto en el desarrollo de la democracia antigua así como en la formación de estados.

En sí, la educación moderna universal en un estado moderno y democrático se creó para promover y respaldar la democracia. Aquellos que libraron campañas para la extensión del derecho al sufragio condujeron programas de educación e información pública. La Liga de Mujeres Votantes de los Estados Unidos conserva en la actualidad un intenso programa no partidista para asegurarse que los votantes tomen decisiones políticas de manera informada.

La conducción de educación electoral ha sido considerada durante mucho tiempo como parte de la labor de las autoridades electorales. Sin embargo, recientemente, organizaciones activas en la educación y movilización de los electores así como las cuestiones más generales de ciudadanía y democracia se han diversificado. Hoy los que se interesan y participan en la educación electoral provienen de una amplia gama de experiencias.

Algunas personas pueden tener experiencia en administración electoral. Pero otros pueden venir de programas de educación cívica, activismo público, resolución de conflictos, comunicación de masas, formación, o educación primaria, secundaria, avanzada, o de adultos. Algunos de ellos pueden haber trabajado extensamente con grupos especiales tales como los jóvenes, los ancianos, los discapacitados, las minorías étnicas o lingüísticas, o las mujeres. Sus antecedentes pueden seguir reflejándose en el enfoque, estilo, contenidos y audiencias de sus programas de educación electoral.

La discusión sobre distintos enfoques y las consecuencias de esto se puede encontrar en la sección general de Educación cívica. La manera en que las diferentes experiencias y valores de los educadores pueden incidir en los programas de educación electoral se puede encontrar en Valores del educador.

El contexto en el que se conduce la educación

El contexto social y político dentro del cual se lleva a cabo una elección o plebiscito tiene un impacto fundamental sobre el programa educativo electoral que lo apoya. Así, toda iniciativa de educación electoral estará significativamente influenciada por la historia y el ambiente sociopolítico dentro del cual es planeada y ejecutada.

Hay metodologías que tienen una mayor relevancia y cuya selección puede estar determinada tanto por las metas e ideología educativas como por el contexto local. Al mismo tiempo seguramente habrá metas que estén determinadas principalmente por el contexto, especialmente cuando están fuertemente ligadas al ambiente político y electoral.

Desafortunadamente, no todo el material sobre educación electoral disponible que se utilizó como referencia especifica las circunstancias bajo las cuales fue producido. Tal información podría hacer que estos materiales fuesen más útiles, e incluso permitir el uso de estos materiales en contextos similares aún cuando estén separados temporal y geográficamente.

Democracias establecidas

Aun en democracias que ya están establecidas y que cuentan con una tradición de celebración periódica de elecciones, existen diferencias considerables en el enfoque de la educación electoral. Tanto Australia como Canadá tienen programas de educación electoral sustanciosos y de largo alcance que operan todo el año y no solo durante la época electoral. En algunos países de Europa, las actividades de educación electoral son conducidas primordialmente por organizaciones de la sociedad civil, mientras que en la India, un ambiente político vibrante y muy partidista es el que sostiene el interés en las elecciones.

En los Estados Unidos de América, la educación electoral y la movilización se lleva a cabo por una variedad de entidades incluyendo autoridades electorales de ámbito estatal, medios de comunicación (por ejemplo, la campaña de MTV, Rock the Vote), y una serie de organizaciones de la sociedad civil, grupos especiales de interés, asociaciones profesionales y sindicatos (incluido el AFL-CIO), y los partidos políticos. Algunas de éstas pueden considerarse más como organizaciones defensoras o promotoras de determinadas causas que como educadores electorales no partidarios. No obstante, existen otras que tienen una historia digna de mostrar en términos de fomentar el registro de electores y la educación electoral y ayudar la promoción del voto.

Transiciones a la democracia

Un gran número de países han experimentado el retorno a la democracia después de un periodo de gobiernos autocráticos o, en algunos casos, el establecimiento de un orden democrático por primera vez. Invariablemente la primera elección, o restablecedor, se ha caracterizado por una movilización política considerable. Cuando la comunidad internacional ha participado en la transición, frecuentemente se hacen inversiones en educación y administración electoral.

Esta inversión se ha materializado en forma de asistencia técnica, apoyo a las organizaciones domésticas de la sociedad civil y a las autoridades electorales. De igual forma se han compartido materiales y recursos a través de programas de capacitación. En algunos casos esto se ha traducido en el establecimiento de organizaciones locales y regionales auto sostenido. Empero hay también circunstancias donde no ha sido posible sostener instituciones locales dedicadas a la educación electoral y a la manutención de la participación ciudadana.

Reconstrucción de Estados destruidos y construcción de Estados nuevos

El colapso de Estados por sus propios conflictos, o la decisión de líderes, ciudadanos y la comunidad internacional de reconocer nuevas fronteras estatales, pone trabas particulares a aquellos que deben colaborar en el desarrollo de estos estados. En algunos casos, se han realizado referendos antes de que se hayan establecido las nuevas fronteras y, subsecuentemente, ha habido elecciones para nuevas asambleas a nivel nacional y local.

Típicamente, la comunidad internacional se ha visto involucrada en estos procesos con un programa integrado que incluye programas de apoyo a la ciudadanía y a las elecciones. Estos inevitablemente deben ir de la mano de la construcción de nuevas instituciones, y de la protección y estímulo a la sociedad civil. Fuera de los programas tradicionales de información y educación electoral, los programas integrados pueden también tener en cuenta cuestiones de liderazgo, tolerancia, resolución de conflictos y principios de democracia.

Lecciones generales

Aunque las expectativas de la comunidad internacional y local han sido altas, la experiencia de la última década ha dejado claro que la educación electoral y las actividades más amplias de fomento de la democracia exigen un esfuerzo a largo plazo. Esto significa la creación o mejora de la capacidad local y el fomento de la complementariedad y del apoyo regional.

Para que iniciativas de educación cívica y electoral tengan éxito, deben ser acompañadas de la creación de instituciones democráticas sostenibles incluyendo partidos políticos viables, asambleas funcionales, una cultura de buena gobernabilidad, garantías constitucionales respaldadas por un poder judicial independiente, una administración electoral imparcial capaz de conducir elecciones periódicas y un Estado efectivo.

En este ambiente, los ciudadanos pueden ejercitar sus derechos y pueden ser educados en los roles y responsabilidades que implica ser un ciudadano, incluyendo las elecciones. En circunstancias menos propicias, puede que sea necesario establecer otras metas educativas.