Un código de conducta para los partidos políticos es generalmente un acuerdo voluntario sobre las reglas de comportamiento que ellos y sus simpatizantes deben observar durante un periodo de campaña electoral. Sobre todo en los países en transición donde el imperio de la ley no se ha arraigado ni ha ganado confianza, el propósito de establecer un código de conducta puede ayudar a que los partidos políticos convengan las reglas del juego e incrementen la confianza en el proceso electoral. Los códigos de conducta en los que se asume el compromiso de los partidos y candidatos para reunirse regularmente durante el periodo de campaña pueden coadyuvar a evitar conflictos violentos y a incrementar el apoyo de la opinión pública al proceso democrático.
Un código de conducta para los partidos políticos se puede desarrollar de distintas formas y puede tener un alcance distinto:
Códigos de conducta voluntarios
A menudo se enfatiza la importancia de suscribir códigos de conducta de manera voluntaria, por razones como las siguientes:
¿A quién se aplica el código de conducta?
Un código de conducta debe obligar expresamente al menos a:
En la medida en que resulte pertinente de acuerdo a las circunstancias propias de cada contexto, se debe esperar que un partido:
Si un código de conducta suscrito de manera voluntaria es después incorporado en la ley, es indispensable que se precise quién está obligado a cumplirlo.
¿Durante qué periodo tiene vigencia el código?
El periodo puede diferir de un lugar a otro. En algunas circunstancias se limita al periodo electoral que dispone la ley, en otros el propio código puede determinar la duración de su vigencia.
Lo más recomendable es que el código37 se aplique desde el momento estipulado para el inicio de las campañas y hasta la certificación de los resultados. Más allá de esto un código debería aplicarse en cualquier periodo en el que se produzcan violaciones que puedan tener efectos significativos sobre la integridad del proceso electoral. Esto puede comprender los periodos de registro de los electores, de los partidos o los candidatos, todos los cuales ocurren antes de que inicie el periodo oficial de campaña.
Muchas de las disposiciones típicas de un código de conducta, por ejemplo, las que se refieren o reiteran a los derechos humanos en general o los derechos políticos en particular, son aplicables en todo momento.
Relación del código de conducta con la legislación electoral. La legislación electoral generalmente establece los procedimientos y mecanismos que se aplican para la atención y resolución de quejas e impugnaciones relacionadas con el proceso electoral. Esas disposiciones difieren de un país a otro, tanto en su contenido como en sus aspectos operativos y pueden influir en la forma en que se haya cumplido el código de conducta. Por ejemplo, la legislación electoral de un país puede contemplar distintos mecanismos para manejar y resolver las violaciones al código de conducta.
¿Qué sanciones se aplicarían por violaciones al código?
La sanción básica, que se puede aplicar, prácticamente en todos los casos es la de exposición pública de cualquier incumplimiento del código por parte de un partido político o por parte de aquellas personas sobre las que el partido tiene alguna responsabilidad. El tipo de sanción puede variar de un país a otro.
Si el código de conducta se integra a la ley, es previsible que se apliquen sanciones civiles o penales, así como sanciones electorales específicas de carácter administrativo, como la descalificación de un partido o candidato de una contienda.
Independientemente del tipo de sanciones que se establezcan, es importante que los partidos y sus miembros sean capaces de comprender claramente sus responsabilidades y obligaciones. Por consiguiente, es importante que tanto las obligaciones como las sanciones estén clara y expresamente indicadas en la ley.
Relación de un código de conducta con las leyes sobre los derechos humanos. Normalmente, un código de conducta incluye las disposiciones generalmente aceptadas referentes a los derechos humanos y a los derechos políticos. Aún así, algunas de sus disposiciones más relevantes pueden ser:
Las fórmulas deseables de autolimitación y los procedimientos para manejar las situaciones de derechos en conflicto, pueden ser determinadas por factores como los siguientes.
En el pasado, la importancia de las condiciones propias de cada país ha reflejado una variación considerable en los contenidos de los códigos nacionales.
Aplicación del código de conducta
Para que un código voluntario sea útil, los partidos políticos deben estar comprometidos con él, concibiéndolo no sólo como un conjunto mecánico de reglas, sino como un conjunto de principios que deben ser observados tanto en su espíritu como en su letra. Ningún código puede anticipar y formular disposiciones apropiadas para la gran diversidad de situaciones que se pueden generar en el curso de una elección. En todo caso, un código de conducta tiene que aplicarse con sentido común y buena fe.
Los partidos políticos que negocian un código de conducta deben esperar:
37 Ver: Partidos políticos en campaña durante elecciones democráticas. Copyright © Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (International IDEA) 1999 y Goodwin-Gill, Guy S. Codes of Conduct for Elections: A Study Prepared for the Inter-Parliamentary Union. (IPU 1998).
