ACE

Encyclopaedia   Áreas temáticas   Partidos y candidatos   Partidos y candidatos en el proceso electoral   Códigos de conducta  
Códigos de conducta

Un código de conducta para los partidos políticos es generalmente un acuerdo voluntario sobre las reglas de comportamiento que ellos y sus simpatizantes deben observar durante un periodo de campaña electoral. Sobre todo en los países en transición donde el imperio de la ley no se ha arraigado ni ha ganado confianza, el propósito de establecer un código de conducta puede ayudar a que los partidos políticos convengan las reglas del juego e incrementen la confianza en el proceso electoral. Los códigos de conducta en los que se asume el compromiso de los partidos y candidatos para reunirse regularmente durante el periodo de campaña pueden coadyuvar a evitar conflictos violentos y a incrementar el apoyo de la opinión pública al proceso democrático.

Un código de conducta para los partidos políticos se puede desarrollar de distintas formas y puede tener un alcance distinto:

  1. Puede ser parte de la legislación electoral, determinado por la autoridad soberana del país.
  2. Puede ser convenido por los partidos políticos como resultado de negociaciones entre ellos o, de manera más usual, de negociaciones moderadas o facilitadas por otra instancia.
  3. Puede ser convenido por los partidos y luego consagrado en la ley.
  4. Puede ser elaborado por una instancia distinta, como el organismo responsable de organizar las elecciones.

Códigos de conducta voluntarios

A menudo se enfatiza la importancia de suscribir códigos de conducta de manera voluntaria, por razones como las siguientes:

  1. Es probable que los partidos políticos se sientan más comprometidos a cumplir con acuerdos que aceptaron libremente.
  2. Los partidos que se adhieren voluntariamente a un código son capaces de obligarse a sí mismos y a sus contrapartes a desarrollar conductas que podrían, de no ser así, entrar en conflicto con mandatos constitucionales o internacionales, como los de libertad de expresión y asociación.
  3. Al participar en el diseño, desarrollo y aplicación de un código voluntario, los partidos políticos contribuyen positivamente a la cultura y forma de realizar campañas electorales.

¿A quién se aplica el código de conducta?

Un código de conducta debe obligar expresamente al menos a:

  1. Los partidos políticos y candidatos independientes y;
  2. Mediante el control de cada partido, a sus dirigentes, oficiales, candidatos e idealmente a sus miembros.

En la medida en que resulte pertinente de acuerdo a las circunstancias propias de cada contexto, se debe esperar que un partido:

  1. Ejerza control sobre las actividades de sus miembros y simpatizantes y;
  2. Sea responsable por violaciones al código por parte de sus miembros y simpatizantes, o al menos haga un esfuerzo deliberado para lograr que sus miembros y simpatizantes conozcan el código y se motiven a cumplirlo.

Si un código de conducta suscrito de manera voluntaria es después incorporado en la ley, es indispensable que se precise quién está obligado a cumplirlo.

¿Durante qué periodo tiene vigencia el código?

El periodo puede diferir de un lugar a otro. En algunas circunstancias se limita al periodo electoral que dispone la ley, en otros el propio código puede determinar la duración de su vigencia.

Lo más recomendable es que el código37 se aplique desde el momento estipulado para el inicio de las campañas y hasta la certificación de los resultados. Más allá de esto un código debería aplicarse en cualquier periodo en el que se produzcan violaciones que puedan tener efectos significativos sobre la integridad del proceso electoral. Esto puede comprender los periodos de registro de los electores, de los partidos o los candidatos, todos los cuales ocurren antes de que inicie el periodo oficial de campaña.

Muchas de las disposiciones típicas de un código de conducta, por ejemplo, las que se refieren o reiteran a los derechos humanos en general o los derechos políticos en particular, son aplicables en todo momento.

Relación del código de conducta con la legislación electoral. La legislación electoral generalmente establece los procedimientos y mecanismos que se aplican para la atención y resolución de quejas e impugnaciones relacionadas con el proceso electoral. Esas disposiciones difieren de un país a otro, tanto en su contenido como en sus aspectos operativos y pueden influir en la forma en que se haya cumplido el código de conducta. Por ejemplo, la legislación electoral de un país puede contemplar distintos mecanismos para manejar y resolver las violaciones al código de conducta.

¿Qué sanciones se aplicarían por violaciones al código?

La sanción básica, que se puede aplicar, prácticamente en todos los casos es la de exposición pública de cualquier incumplimiento del código por parte de un partido político o por parte de aquellas personas sobre las que el partido tiene alguna responsabilidad. El tipo de sanción puede variar de un país a otro.

Si el código de conducta se integra a la ley, es previsible que se apliquen sanciones civiles o penales, así como sanciones electorales específicas de carácter administrativo, como la descalificación de un partido o candidato de una contienda.

Independientemente del tipo de sanciones que se establezcan, es importante que los partidos y sus miembros sean capaces de comprender claramente sus responsabilidades y obligaciones. Por consiguiente, es importante que tanto las obligaciones como las sanciones estén clara y expresamente indicadas en la ley.

Relación de un código de conducta con las leyes sobre los derechos humanos. Normalmente, un código de conducta incluye las disposiciones generalmente aceptadas referentes a los derechos humanos y a los derechos políticos. Aún así, algunas de sus disposiciones más relevantes pueden ser:

  1. Aquellas que requieren la autolimitación de los partidos en el ejercicio de sus derechos y;
  2. Los procedimientos que se pueden aplicar cuando los derechos de distintos partidos entran en conflicto.

Las fórmulas deseables de autolimitación y los procedimientos para manejar las situaciones de derechos en conflicto, pueden ser determinadas por factores como los siguientes.

  1. Las tradiciones y la cultura política del país.
  2. Las amenazas que pueda enfrentar el derecho electoral.
  3. El marco institucional prevaleciente.

     

En el pasado, la importancia de las condiciones propias de cada país ha reflejado una variación considerable en los contenidos de los códigos nacionales.

Aplicación del código de conducta

Para que un código voluntario sea útil, los partidos políticos deben estar comprometidos con él, concibiéndolo no sólo como un conjunto mecánico de reglas, sino como un conjunto de principios que deben ser observados tanto en su espíritu como en su letra. Ningún código puede anticipar y formular disposiciones apropiadas para la gran diversidad de situaciones que se pueden generar en el curso de una elección. En todo caso, un código de conducta tiene que aplicarse con sentido común y buena fe.

Los partidos políticos que negocian un código de conducta deben esperar:

  1. Reunirse regularmente después de suscribir el código para examinar su aplicación durante el periodo de campaña. El deber de participar en estas reuniones puede incorporarse como una obligación en el propio código.
  2. Reunirse antes y durante las etapas iniciales del periodo de campaña para discutir el código. Estas reuniones pueden representar pasos valiosos para generar tolerancia durante el periodo de campaña.

 


37 Ver: Partidos políticos en campaña durante elecciones democráticas. Copyright © Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (International IDEA) 1999 y Goodwin-Gill, Guy S. Codes of Conduct for Elections: A Study Prepared for the Inter-Parliamentary Union. (IPU 1998).