ACE

Encyclopaedia   Áreas temáticas   Registro de electores   Aspectos administrativos específicos  
Aspectos administrativos específicos

Esta sección aborda las funciones administrativas que se necesitan desarrollar en todos los sistemas de registro, los que utilizan lista periódica, registro permanente o registro civil. Destaca la importancia de la planeación previa para enfrentar los retos que surgen en el desarrollo de un sistema de registro y advierte algunas dificultades inherentes para responder a estos retos. Entre los temas abordados en esta sección están los siguientes:

  • Planeación. El esquema de planeación debe adaptarse a las condiciones y circunstancias locales. La lista periódica requiere mayores esfuerzos dentro de un periodo de tiempo corto y previo al evento electoral, pero su infraestructura administrativa puede ser modesta en los periodos que median entre las elecciones. La lista permanente debe planearse para facilitar el uso de la información levantada en el registro inicial. La autoridad encargada del registro civil puede conseguir la información directamente o supervisar su recolección por otras dependencias de gobierno.

  • Marco legal y administrativo. El marco legal establece directrices sobre los requisitos para votar y sobre cómo conducir el proceso de registro. Tanto la autoridad electoral central como las oficinas locales juegan un papel en la gestión de estas actividades, que tienen que ver con el manejo de personal, infraestructura y materiales de oficinas.

  • Logística. El registro electoral implica recopilar, verificar, capturar y almacenar un gran volumen de información, frecuentemente en periodos limitados de tiempo. La lista periódica requiere contratar a un gran número de personas durante periodos cortos de tiempo. En el registro permanente, los esfuerzos se orientan a mantener la información electoral actualizada. En el registro civil, los datos deben recopilarse directamente o transferirse desde otras dependencias de gobierno que tienen información de los ciudadanos

  • Recopilación de información para el registro. Es recomendable que la autoridad electoral determine qué información se necesita y prepare un plan de acción para obtenerla. Para la lista periódica, la información se recopila poco antes o durante la campaña electoral. Para el registro permanente, los cambios a la información electoral se incorporan regularmente al actualizar la lista. Una regla de oro es mantener procedimientos simples y tomar medidas de seguridad razonables para proteger la información.

  • Adquisición. Debido a la gran cantidad de materiales utilizados en el registro electoral, las políticas y prácticas de adquisición pueden beneficiarse de los descuentos por comprar en grandes cantidades. Se puede ahorrar significativamente si algunas de las funciones del registro se centralizan para permitir las compras por mayoreo. El quipo que se necesita por un período corto de tiempo puede rentarse.

  • Infraestructura operacional. El tipo de sistema de registro determina la infraestructura operacional. En un sistema de lista periódica, la oficina de registro necesita establecerse por un periodo corto de tiempo. En un sistema de lista permanente, el principal reto es vincular la información procedente de distintas fuentes.

  • Educación electoral. Todos los sistemas de registro electoral requieren algún programa de educación electoral. En algunos casos la autoridad electoral simplemente comunica a las personas elegibles que deben registrarse para poder votar. Puede utilizar cualquier medio de comunicación, promoción, anuncios, folletos, etc., para notificar al público. En otros países, particularmente en donde el registro ha sido bajo, la autoridad electoral y/o los medios de comunicación y grupos de la sociedad civil deben tratar de convencer al público de lo importante que es registrarse y votar.

  • Selección y capacitación de personal. El registro electoral tiende a ser un proceso de trabajo intensivo. La lista periódica involucra fuertes concentraciones de actividad y empleo en ciertos periodos de tiempo. Otros métodos distribuyen la actividad del registro a lo largo del tiempo y se necesita más personal para trabajar a largo plazo. En todo caso, la autoridad electoral debe contratar y entrenar a un gran número de trabajadores.

  • Puesta en marcha. El registro electoral no deja mucho margen a errores administrativos. La autoridad electoral debe prever cómo enfrentar estos problemas. Se debe contar con previsiones para el manejo de contingencias.

  • Compilación de la información del registro. Para integrar la información del registro, la autoridad electoral puede realizar visitas a domicilio, establecer centros de registro (permanentes o móviles), permitir el registro por correo o en línea o establecer acuerdos de intercambio de información con otras dependencias de gobierno. La autoridad electoral debe recopilar la información necesaria para identificar a los electores que cumplen con los requisitos para votar y verificar la lista de electores.

  • Almacenamiento de la información del registro.Para asegurar y almacenar la información del registro electoral se puede optar por medios informáticos y no informáticos. El sistema no informático debe ser capaz de manejar el gran volumen de papel que debe archivarse. El sistema informático ofrece ciertas ventajas, pero aún así es muy frecuente que la documentación original tenga que almacene, ya sea en papel o como archivos escaneados electrónicamente.

  • Producción de la lista preliminar de electores. Después de la recolección de información, la autoridad electoral produce una lista preliminar de electores. Es muy común que esta lista se les de a los partidos políticos y a los candidatos para que contacten a los electores. Por su parte, los electores puede verificar la precisión de la información de su registro tal y como aparece en la lista.

  • Método de producción. Producir la lista de electores es un proceso que pasa por varias etapas y los problemas que ocurran en cualquier de ellas pueden perjudicar todo el proceso. La lista puede producirse local o centralmente. En todo caso deben existir las facilidades para asegurar la transmisión de información entre las oficinas centrales y las locales.

  • Mantenimiento de la lista de electores. Una lista permanente debe actualizarse regularmente después de su creación. Debido a las altas tasas de movilidad en algunas sociedades, la autoridad electoral puede enfrentar dificultades para dar seguimiento a los cambios de domicilio. Si los electores no tienen la obligación legal de notificar a la autoridad electoral los cambios de domicilio, la lista de electores puede perder actualidad muy rápido.

  • Estrategias de promoción. La autoridad electoral adopta estrategias de comunicación apropiada para hacer pública la lista preliminar de electores, una vez que está lista para ser revisada por las partes interesadas. Algunas estrategias de promoción incluyen el pago de promociónales, anuncios de servicio público, envío de cartas por correo a los electores registrados o su colocación en espacios públicos. Las estrategias no deben permitir el mal uso de la lista.

  • Recepción de los cambios a la lista preliminar. Una vez que la lista preliminar de electores ha sido compilada y se ha hecho del dominio público, se abre un periodo de revisión y rectificación. Los electores calificados pueden no estar incluidos en la lista o presentar algún error en su información; algunos nombres tienen que suprimirse. La autoridad electoral debe contar con procedimientos para atender quejas e impugnaciones.

  • Producción final de la lista de electores. Después de que se han efectuado todas las revisiones necesarias, se produce la lista final de electores. Esta es la lista que será utilizada el día de las elecciones. Puede ser producida central o localmente, dependiendo de las circunstancias o limitaciones de tiempo que se tengan.

  • Distribución de la lista final de electores. Cada mesa de votación debe tener una copia de la lista final de electores el día de las elecciones. Para la autoridad electoral, la lista de electores confirma definitivamente la elegibilidad para votar de cada persona enlistada. Los partidos políticos pueden utilizar la lista final para verificar si los cambios que solicitaron a la lista preliminar se realizaron.

  • Preparación para auditorías. La integridad general de la lista de electores pueden ser cuestionada, por lo que los administradores electorales deben estar preparados para defender las decisiones tomadas sobre la elegibilidad de cualquier persona o grupo. Los administradores deben guardar la documentación relacionada con las decisiones sobre la elegibilidad, dar seguimiento a los cambios sobre la información electoral y establecer mecanismos de apelación.

  • Fecha de cierre del registro. El objetivo de cualquier iniciativa de registro electoral es desarrollar una lista de electores lo más integral, actualizada y precisa que sea posible para el día de las elecciones. La fecha de cierre del periodo para registrarse debe establecerse tomando en cuenta que debe dejarse tiempo suficiente para las actividades subsecuentes, como la revisión de la lista, la atención de quejas y la producción de la lista final.

  • Revisión de la lista para los electores que optan por el voto anticipado. En varias jurisdicciones, los electores calificados que no pueden ir a las mesas de votación el día de la elección pueden votar en un centro de votación por adelantado. Pueden requerirse ciertas provisiones para el registro si dichas personas no aparecen en la lista de electores. Los nombres de las personas que votan por adelantado se pueden suprimir de la lista de electores para asegurar que no voten nuevamente el día de las elecciones.

  • Atención de apelaciones. Cuando se presenta una queja o impugnación y el demandante no está satisfecho con la decisión de la autoridad electoral, se debe contar con procedimientos para presentar una apelación. La presentación de apelaciones no debe ser onerosa para los demandantes.

  • Registro y revisión el día de las elecciones. Algunas jurisdicciones permiten el registro el día de las elecciones. Si es el caso, debe haber criterios claros para guiar a la autoridad electoral. Por ejemplo, puede ser necesario integrar una lista de las personas que se registraron el día de las elecciones, para una revisión posterior por parte de los partidos políticos. Deben adoptarse salvaguardias en contra de un fraude electoral.