Delimitación de distritos
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Cuestionario sobre Delimitación de distritos
El área temática de Delimitación de Distritos examina las implicaciones administrativas y financieras de delimitar circunscripciones electorales para fines de representación, considerando el contexto político y social en el cual ésta se lleva a cabo. Igualmente, analiza el proceso de delimitación relacionado con las áreas de votación (también denominadas centros de votación o recintos electorales) necesario para propósitos de asignar o distribuir a los electores en los distintos recintos. Estos límites necesitan ser ajustados de manera periódica debido a los constantes cambios demográficos y por tanto éste resulta ser un tema relevante aún para las democracias más establecidas.
Panorama general de Delimitación de distritos
El término "delimitación de distritos" generalmente se refiere
al proceso para trazar las fronteras de los distritos electorales. No obstante,
también puede ser utilizado para denotar la delimitación de las áreas de
votación (también llamadas distritos de votación o recintos electorales) para
propósitos de la distribución de electores en los distintos sitios de votación.
Asimismo, este término ha sido empleado para describir el proceso de
demarcación de las fronteras administrativas entre estados o provincias,
distritos o municipios
Este eje temático trata sobre la delimitación de distritos electorales y
áreas de votación. Sin embargo, debido a que la delimitación de distritos
electorales es mucho más complicada y controversial que la delimitación de
áreas de votación, la mayor parte del tópico será dedicada a la delimitación de
fronteras de distritos electorales.
Delimitación de Distritos Electorales
La delimitación periódica de límites, o redistritación, es necesaria en
cualquier sistema representativo en donde se utilicen distritos uninominales o
distritos plurinominales uniformemente pequeños. Si los límites electorales no
son ajustados periódicamente, entonces se crearán desigualdades poblacionales
entre los distritos.
El ajuste de los límites distritales puede tener consecuencias
significativas, no sólo para los legisladores que los representan, sino también
para los individuos y las comunidades que los integran. En última instancia, la
selección de límites distritales influye en los resultados de la elección y la
composición de las legislaturas. No obstante, la importancia del proceso de
redistritación rara vez es reconocida fuera de los círculos políticos.
Los países han adoptado distintos métodos para delimitar distritos. En
algunos, la elección de los métodos es simplemente un asunto de tradición
histórica. En otros, los métodos han sido copiados de la potencia colonizadora
o de un influyente país vecino. En otros más, la delimitación está basada en
una variedad de factores como el tamaño del país, sus características físicas o
sus recursos financieros. De manera reciente, los países han tomado en cuenta
su contexto político y social al momento de tomar decisiones sobre cuál
práctica de redistritación adoptar. Evidentemente, existe un amplio repertorio
de posibilidades. Pero una decisión consciente y bien informada es la mejor
fórmula para seleccionar o reformar un proceso de redistritación.
Sistemas Electorales que Delimitan Distritos Electorales
La delimitación de los distritos electorales es comúnmente asociada con
los sistemas electorales de pluralidad o mayoría. Ambos sistemas se apoyan básicamente,
sino es que de manera exclusiva, en distritos uninominales. Estos distritos
deben ser redibujados periódicamente para reflejar los cambios en la población.
Sin embargo, los sistemas de pluralidad o mayoría no son los únicos que
requieren de una delimitación periódica de distritos. Algunos sistemas mixtos y
de representación proporcional, incluido el sistema de voto único transferible,
también deben delimitar distritos ocasionalmente.
La importancia del proceso de delimitación depende del tipo de sistema
electoral. Debido a que los sistemas pluralistas y mayoritarios pueden arrojar,
y así lo hacen, resultados desproporcionados en términos de la relación
votos-escaños, el proceso de delimitación es muy importante. Y es menos
importante en los sistemas mixtos y de representación proporcional.
Estructura y lineamientos para delimitar distritos electorales
Los países que delimitan distritos deben establecer una estructura
formal y una serie de lineamientos para llevar a cabo el proceso de
redistritación. Debido a que las diferentes distribuciones de los distritos
pueden arrojar diferentes resultados electorales, aún si los patrones de
votación permanecen constantes, la elección de las prácticas de delimitación es
importante. La legislación electoral que
establece la estructura formal y los lineamientos para la redistritación debe considerar
los siguientes aspectos:
- ¿Quién trazará las líneas o límites de los distritos? y ¿quién tendrá la
responsabilidad de seleccionar el plan de redistritación definitivo?
- ¿Las personas que tracen los distritos deben ser independientes de la
legislatura?
- ¿La autoridad responsable debe ser políticamente neutral?
- ¿El Congreso debe tener algún tipo de participación formal en este
proceso?
- ¿Debe existir algún mecanismo de participación del público en el proceso
de redistritación?
- ¿Deben adoptarse criterios para trazar los distritos? Y, de ser así,
¿cuáles deben ser esos criterios?
- ¿Qué tan frecuentemente deben ser redibujados los distritos y cuánto
tiempo deberá tomar el proceso de redistritación?
Las prácticas de redistritación varían notablemente entre los distintos
países. Por ejemplo, en Estados Unidos los legisladores son los responsables de
delimitar distritos. La política partidista y la protección de los legisladores
titulares, juegan un papel importante en el proceso de redistritación. En
contraste, los políticos de muchos países de la Comunidad Británica han optado
por separarse del proceso de redistritación, dejándolo a cargo de comisiones
independientes que deben regirse por criterios neutrales. Las normas sociales,
políticas y culturales son las que mejor explican estas diferencias.
Actividades comprendidas en el trazado de los límites de los distritos
electorales
Aunque los lineamientos para la delimitación varían
notablemente de un país a otro, las actividades comprendidas en el trazado de
los distritos son generalmente muy similares. El diseño de límites distritales implica:
- La distribución de escaños entre las distintas subregiones del país,
como estados o provincias;
- la creación de una base de datos compuesta como mínimo por mapas y datos
demográficos;
- la distribución de unidades geográficas entre los distritos hasta que
todas hayan sido asignadas; y
- el resumen y la evaluación del plan de redistritación.
Éste puede ser un proceso complejo, costoso y
que demande mucho tiempo.
Delimitación de las áreas de votación
La mayoría de los países, independientemente del tipo de sistema
electoral que utilice, delimita las áreas de votación para la organización de
elecciones. Las áreas de votación son áreas geográficas contiguas en las cuales
todos los votantes son distribuidos al mismo sitio o recinto de votación.
Puesto que las áreas de votación son empleadas únicamente para propósitos de la
administración de elección, los límites de éstas son dejados generalmente a la
discreción de los organizadores. No obstante, debido a que la información
necesaria y las actividades involucradas para la delimitación de las áreas de
votación son similares a las implicadas en el diseño de líneas distritales, la
delimitación de estas áreas es considerada en la sección de Delimitación de Distritos de ACE.
Conclusiones
El eje temático de Delimitación de
Distritos examina los tipos de sistemas electorales que requieren la
delimitación periódica de sus distritos electorales y considera las ventajas y
desventajas de las diferentes alternativas de distritación (ver Delimitación de Distritos
Electorales).
También considera la estructura formal y los lineamientos que emplean
los países para llevar a cabo la delimitación de los distritos, o
redistritación (ver Estructura y Reglas para Delimitar Distritos
Electorales). Describe
cada paso del proceso de delimitación, desde la creación de una base de datos
hasta la descripción y evaluación de los planes de redistritación (ver Actividades Comprendidas en el
Trazado de los Límites).
Además, aborda la delimitación de las áreas de votación para los objetivos de
la administración electoral.
Esperamos que este análisis contribuya para que los países tomen
decisiones mejor informadas sobre la delimitación o no de distritos electorales
y, de ser el caso, sobre la adopción de las prácticas consecuente.
Principios guía de Delimitación de distritos
Debido a que las prácticas de delimitación de
distritos, o redistritación, varían en gran medida de un país a otro, existen
pocos principios guiadores del proceso de delimitación. Los países difieren acerca
de los puntos fundamentales, tales como la imparcialidad y la independiente del
proceso sobre las consideraciones políticas y legislativas. Sin embargo existen
principios que generalmente son aceptados, como:
- La representatividad;
- igualdad en la fuerza del voto;
- independencia, la imparcialidad de la autoridad delimitadora (o, por lo
menos, la reciprocidad);
- transparencia; y
- no discriminación.
Representatividad
Los límites de los distritos electorales
deben ser trazados de tal manera que el electorado tenga la oportunidad de
elegir a los candidatos que considere que verdaderamente los representa. Esto generalmente
sugiere que los límites de los distritos deben coincidir con las comunidades de
interés, tanto como sea posible. Las comunidades de interés pueden ser
definidas de varias maneras. Por ejemplo, pueden tratarse de comunidades
geográficamente definidas y demarcadas por límites administrativos o espacios
físicas como montañas o islas; o pueden ser “comunidades” que compartan una
raza en común, antecedentes étnicos, o la misma religión o lenguaje. Si los
distritos no estuvieran conformados por comunidades de interés, como sea que
éstas sean definidas, resultaría difícil para los candidatos representar a todo
el electorado.
Igualdad en la Fuerza del Voto
Los límites de los distritos electorales deben ser trazados de tal manera
que los distritos sean relativamente iguales en términos de población. La
igualdad poblacional de los distritos le permite a los electores tener un voto con
el mismo peso o igualdad en la elección de representantes. Si, por ejemplo, un
representante es elegido en un distrito que tiene el doble de la población que
otro, los electores del distrito más grande tendrán la mitad de la influencia
que los electores del distrito pequeño. Los distritos electorales que tienen
una gran variación en su población --condición referida como “malapportionment”
o mala distribución-- violan un principio central de la democracia, que es, que
todos los electores deben ser capaces de emitir un voto con la misma fuerza o
igualdad.
Los siguientes son dos lineamientos desarrollados para reflejar este
principio, el primero por parte de la Organización para la Seguridad y la
Cooperación en Europa (OSCE) y otro por el Comité de Derechos Humanos de la
Naciones Unidas (UNCHR):
- La
delimitación de las circunscripciones, en las cuales se lleva a cabo la
elección, debe preservar la equidad del voto al procurar aproximadamente la
misma proporción de votantes para cada distrito. Las divisiones administrativas
existentes u otros factores relevantes (incluidos los de naturaleza histórica,
demográfica o geográfica) deben ser reflejados en los distritos electorales, y
el diseño de los distritos también debe ser consistente con la igualdad de
votos y con una representación justa para los diferentes grupos de la sociedad.
(“Lista de las deberes y otros principios para elecciones democráticas de la
OSCE).
- El
principio de “una persona, un voto” debe ser válido, y dentro del marco de cada
sistema electoral estatal, el voto de un elector debería ser igual al voto de
otro. El diseño de límites electorales y el método de distribución de votos no
debe alterar la distribución de votantes o discriminar algún grupo y tampoco debería
excluir o restringir de manera irracional el derecho de los ciudadanos a
escoger libremente a sus representantes. (El Comité de Derechos Humanos de las
Naciones Unidas, declaración general 25, “El derecho a la participación en
asuntos públicos, el derecho a votar y el derecho a un acceso equitativo al
servicio público”).
Independencia, Imparcialidad de
la Autoridad Delimitadora
De ser posible, el marco legal para la delimitación de distritos debe estipular
que las personas o instituciones responsables de delimitar fronteras sean
independientes e imparciales. Además, las recomendaciones de la autoridad
delimitadora no deben estar sujetas a modificaciones o veto por parte del
gobierno o del congreso.
Por el contrario, el procedimiento para delimitar distritos debe estar
bien especificado en la legislación con el fin de que los lineamientos que
regulen el proceso sean los mismos, sin importar quien diseñe los límites –
esto es, que el proceso ofrezca reciprocidad. Si se permite que las inquietudes
políticas tomen parte en el proceso, entonces a todos los partidos políticos y
participantes se les debe dar acceso a éste.
Transparencia
Debido a que los sistemas electorales que incorporan distritos
frecuentemente arrojan resultados electorales desproporcionales, es esencial que al proceso
de delimitación se le considere imparcial si los actores políticos y los
votantes lo consideran legítimo. Esto
significa que el proceso de delimitación debe ser tan transparente como sea
posible, con metodología y principios guiadores claramente establecidos de
antemano. También es importante incorporar audiencias públicas al proceso para
permitir que los actores emitan comentarios a la autoridad delimitadora.
No discriminación
Los límites electorales no deben de ser trazado
de tal manera que se discrimine a algún grupo minoritario en particular.
Por
ejemplo, debe prohibirse el dividir a un grupo minoritario,
geográficamente
concentrado, en varios distritos para que éste constituya una minoría de
votantes en cada uno de los distritos electorales. Por supuesto, los
sistemas electorales que cuentan exclusivamente con distritos
uninominales no pueden garantizar ni un porcentaje mínimo de asientos
para los grupos o partidos políticos minoritarios en la población. Sin
embargo, este hecho no debe dejar abierta la puerta para impulsar la
discriminación en contra de cierto grupo minoritario.
Contexto de Delimitación de distritos
La decisión de delimitar distritos electorales, y los
medios a emplear, deberían depender de las condiciones específicas de cada país,
tomando en cuenta el contexto político y social, así como los recursos
administrativos y financieros disponibles. Aunque no siempre es el caso, en
muchos países las prácticas de delimitación han sido simplemente una cuestión
de tradición histórica. En otros, los métodos de distritación han sido
heredados del poder colonial o de un país vecino influyente. Las prácticas de demarcación
que funcionan bien en algunos países, pudieran no funcionar de la misma manera
en otros. Si bien, los distritos electorales fueron desarrollados como medio para
una representación más justa -y bajo ciertas circunstancias, aún pueden serlo-,
esto depende en gran medida del contexto de cada país.
Antecedentes Históricos 1
A principios del siglo XIX, la representación se basaba en las
comunidades y no en el número de individuos o electores. Los distritos, por tanto, variaban enormemente en
términos de población. En Inglaterra, por ejemplo, cada condado, municipio y
universidad, sin importar su tamaño, tenía dos representantes en la Cámara de
los Comunes. La composición de la Cámara de los Comunes, y de las legislaturas
en toda Europa, reflejaba la visión que las distintas comunidades o clases sociales,
por ejemplo, el clero y la nobleza eran las que debían estar representadas, no
los individuos o electores.
A finales del siglo XVIII, los ciudadanos empezaron a
demandar su derecho al voto, así como una representación más justa en la
legislatura. Estos movimientos propugnaron por la adopción de distritos
uninominales para la elección de legisladores, como un medio para consolidar la
democracia. No sólo los distritos uninominales asegurarían una representación
más equitativa de los ciudadanos, sino que también producirían una legislatura más
representativa, sobretodo de las clases trabajadoras urbanas y de otros grupos
tradicionalmente sub-representados.
En el siglo XVIII, se adoptaron por primera vez los
distritos uninominales en las colonias británicas, que más tarde se
convertirían en Estados Unidos. Durante el siglo XIX, muchos países europeos
gradualmente siguieron este ejemplo. Dinamarca adoptó distritos uninominales
para las elecciones de su Cámara Baja en 1849. Una Italia recién unificada, optó
por los distritos uninominales para elegir representantes a la legislatura
nacional en 1861. La Confederación del Norte de Alemania también lo hizo en 1867; la Alemania imperial
en 1871. Francia ha empleado distritos
uninominales de manera intermitente desde 1875. Gran Bretaña los adoptó en
1885, y Holanda siguió el ejemplo en 1887. Noruega, uno de los últimos países
europeos en adoptar distritos uninominales, lo hizo en 1905 cuando obtuvo total
independencia.
La mayoría de los países europeos restantes como
Portugal o los estados balcánicos fueron menos progresistas, al continuar basando
sus elecciones en comunidades en lugar de distritos electorales delimitados. De
los países más modernos de Europa, solamente Suiza y Bélgica emplearon
distritos plurinominales durante el siglo XIX. Bélgica aprovechó sus nueve
provincias como demarcaciones para sus distritos plurinominales, pero reconoció
el principio de igualdad representativa modificando el número de representantes
asignados a cada provincia. Cuando la representación proporcional fue adoptada
por Bélgica en 1899, se conservaron aún los distritos plurinominales basados en
los límites provinciales.
En Suiza, antes de
1848, cada cantón enviaba un solo representante a la Asamblea Federal. La
Constitución de 1848 determinó la representación basada en la población; y para
1850 se crearon 49 distritos electorales, o electorados. Los límites de estas
demarcaciones permanecieron intactos durante 70 años. En 1919, Suiza adoptó la
representación proporcional y desde entonces, los representantes han sido
elegidos de los distritos plurinominales correspondientes a los límites de los
cantones.
La tendencia hacia los distritos uninominales en
Europa menguó con el advenimiento de la representación proporcional a fines del
siglo XIX. Entre 1899, cuando Bélgica adoptó este sistema, y 1921 cuando Noruega también lo hizo, la
mayoría de los países del continente europeo acogieron una u otra forma de representación
proporcional.
Debido a que los distritos plurinominales son empleados
en los sistemas de representación proporcional, no es necesario que los países
que han adoptado tales sistemas revisen periódicamente los límites de sus
distritos electorales. En su lugar, se pueden utilizar las divisiones
administrativas tales como los estados, provincias o condados para elegir a los
representantes. En estos casos, la igualdad poblacional se logra modificando el
número de legisladores elegidos en cada distrito, en lugar de rediseñar sus
límites. Hoy en día, la norma en Europa es la de distritos plurinominales que
correspondan a las divisiones administrativas y no requieran una delimitación
periódica.
Contexto Social y Político
La delimitación de distritos uninominales tiene varias
ventajas. Las tres más conocidas son: su simplicidad, estabilidad y sus fuertes
vínculos entre los representantes electos y sus electores. La importancia de cada
una de estas ventajas depende del contexto social y político en el cual se
configuran los distritos.
Las elecciones celebradas en distritos uninominales
tienden a ser de fácil entendimiento para los electores, especialmente en
conjunto con las reglas de pluralidad y
mayoría. Esta claridad podría
representar una significativa ventaja en países con altos índices de
analfabetismo.
Asimismo, los distritos uninominales promueven
estabilidad al facilitar la formación de gobiernos fuertes de un solo partido.
Esto se debe a que los distritos uninominales tienden a arrojar resultados
electorales en los cuales el partido que logra la mayoría de votos se encuentra
sobre-representado. Lo cual puede ser una ventaja importante en países que
tienen razones para temer o que han experimentado de manera reciente una
proliferación de pequeños partidos extremistas o de coaliciones de gobierno que
de manera frecuente han fracasado.
Los distritos uninominales dotan a los electores de
una fuerte representación. Los electores cuentan con un solo representante en
su distrito, a quien pueden recurrir para que atienda sus intereses y a quien,
también, pueden demandar protección. Esto puede tener un efecto positivo en las
percepciones de los electores sobre la eficacia de la política, lo que dado el
caso, puede incrementar los niveles de votación. Estos dos ingredientes, la
eficacia política y los índices de participación en las elecciones, son muy
importantes para la legitimidad de un sistema, lo cual a su vez puede ser muy significativo
para las democracias emergentes.
Los distritos uninominales tienen una desventaja
muy seria: tienden a sobre-representar al partido político mayoritario a costa
de los otros partidos. Los países que delimitan distritos uninominales deben
tener la voluntad y la capacidad de aceptar resultados desproporcionados. Aunque existe la posibilidad de concebir un
proceso de distritación justo e independiente, no es posible garantizar un
resultado sin sesgos, a menos que se haya previsto una segunda votación, de
carácter partidista (como es el caso de los sistemas electorales mixtos).
En un país con muchos partidos políticos que
representan una amplia gama o variedad de intereses, puede llegar a ser difícil
la aceptación de resultados electorales desproporcionados. Sin embargo, estos serán
virtualmente imposibles de aceptar si hay profundas divisiones en la
sociedad. Por ejemplo, si existe una
minoría étnica, racial o religiosa numerosa y con cierta cohesión política a la
que se le haya negado sistemáticamente una justa representación, las elecciones
pueden dar origen a conflictos y, aún más, a violencia e inestabilidad.
Exclusión
de la Política en el Proceso de Redistritación. Tradicionalmente, las legislaturas han sido
responsables de trazar sus propios distritos. Y no fueron raros los abusos
electorales tales como los distritos mal proporcionados (distritos que varían
sustancialmente en población) o distritos configurados bajo la fórmula del
"gerrymandering" (distritos intencionalmente configurados para dar
ventajas a un partido político o grupo, en perjuicio de otros). Estos abusos han llevado a numerosos países a
adoptar reformas diseñadas para excluir a la política de los procesos de
redistritación, siendo comisiones independientes las que trazan los distritos
electorales bajo una serie de criterios neutrales. El público, por su parte, es
alentado a participar a través de un proceso de consulta. Y al parlamento se le
concede sólo un papel limitado en el proceso, y en ocasiones ninguno.
Estas reformas han sido adoptadas por muchos países
de la Commonwealth, donde parecen
haber sido muy exitosas. La redistritación rara vez es vista como
"partidista", aún cuando los resultados de la elección claramente
favorezcan a un partido a costa de otros. A pesar de su éxito en los países,
las reformas al proceso de redistritación no han sido adoptadas en todas
partes. Por ejemplo, las legislaturas todavía trazan los distritos en la
mayoría de los estados de Estados Unidos.
En Estados Unidos, el sistema e instituciones
políticas fueron diseñados sobre facciones con intereses específicos y provinciales
compitiendo a menudo por los limitados recursos de la legislatura. Como resultado, los norteamericanos tienden a
asumir que la política y la búsqueda de intereses políticos propios son
inevitables. Es probable que no se aprueben reformas al proceso de
redistritación en un futuro cercano, porque muchos norteamericanos creen que es
imposible separar la política del proceso de redistritación, como lo es, el
pretender separar la política del proceso legislativo en general.
Solamente algunos países, que son menos
pluralistas, más ideologizados políticamente y más sensibles a las demandas
públicas, aceptan que la política sea removida del proceso de redistritación. Además, se requieren organizaciones políticas
fuertes y autoridades legislativas centralizadas para imponer sanciones contra
aquellos congresistas que traten de influir en el proceso de configuración de
distritos. Si bien estas condiciones parecen estar presentes en la mayoría de
los países de la Commonwealth, no lo
están en todos ellos.
Pero los países que adoptan comisiones
independientes, así como criterios neutrales para la configuración de los
distritos, sólo pueden impedir que los intereses partidistas controlen el
proceso; estos países no pueden arreglar desproporciones en los resultados
electorales. Si la equidad política es determinada por los resultados en lugar
del proceso - y específicamente por un resultado proporcional a los partidos políticos
y/o a los grupos minoritarios -, entonces los sistemas con distritos
uninominales desaprobarían con frecuencia la prueba de equidad, sin importar quién delimite los distritos.
Los países que valoran la proporcionalidad por encima de
todo --posiblemente porque necesitan asegurar una representación equitativa
entre grupos profundamente divididos dentro de la sociedad--, son sabios al
elegir alguna forma de representación proporcional, la cual puede incluir, o
no, distritos uninominales. Sin embargo,
si la estabilidad traducida en un gobierno fuerte y de un solo partido es más
importante, entonces, la delimitación de distritos uninominales es una buena
opción.
Consideraciones
Administrativas y presupuestales
La delimitación de los distritos electorales puede ser un proceso complejo, costoso y también implicar
mucho tiempo. Los países que optan por este sistema deben estar preparados para
administrar lo que puede ser un procedimiento muy complicado y asimismo estar
dispuestos a invertir los fondos necesarios para completarlo.
Administrar el proceso
será complejo. Se tiene que recopilar, verificar y sintetizar la
información procedente de una gran variedad de fuentes. Los distritos tienen
que ser trazados y después evaluados - procedimientos que pueden involucrar las
contribuciones de los partidos políticos y de otros grupos de interés. Después
de que un grupo final de distritos haya sido aceptado, debe ser implementado. Por lo general, esto requiere cambios en las
listas de registro de electores, y la notificación a ellos de las nuevas
asignaciones de distrito. Además, los funcionarios electorales tendrán que
volver a trazar las zonas de votación y trasladar los lugares de sufragio. En
última instancia, esto puede requerir una gran coordinación con los gobiernos
locales y regionales, así como con los funcionarios electorales a nivel local,
regional y, en su caso, federal.
Aunque las computadoras pueden hacer que el proceso de
delimitación sea más eficiente, también lo pueden complicar. Los sistemas y programas computacionales
tienen que ser examinados cuidadosamente.
La decisión de adquirir un sistema informático debe tener en cuenta los
fondos que se invierten en el equipo y los programas, el tiempo y los gastos en
la adquisición y la capacitación del personal para operar el sistema, y el
tiempo y los gastos en la conversión de mapas y datos de población en un
formato legible por la computadora.
La administración del proceso de delimitación puede ser
desafiante. Puede ser difícil encontrar y/ o
capacitar a personal calificado, sobre todo si el proceso será computarizado.
También puede haber obstáculos en la obtención de información precisa y
actualizada, especialmente de mapas. Y puede haber problemas de coordinación
con funcionarios electorales y del gobierno local en los procesos de recabar e
implementar información. Sin embargo, todos estos retos se deben asumir si se quiere
que el proceso de delimitación sea preciso y oportuno.
El costo del proceso de distritación varía
enormemente. Por ejemplo, Nueva Zelanda
gasta relativamente poco cada cinco años en su redistritación – en 1998 se presupuestaron
NZ $1.89 millones. En Inglaterra, la última redistribución costó 5 millones.
Estados Unidos, gasta grandes sumas cada diez años en la redistritación del
Congreso. Por supuesto, el proceso de
redistritación en este país es bastante descentralizado, y el monto que cada
estado gasta varía considerablemente. En el año 2000, algunos estados gastaron
más de un millón de dólares para trazar los distritos del Congreso, y varios
millones más para una eventual defensa legal de estos en caso que fueran
impugnados en las cortes; otros estados, sin embargo, gastaron mucho
menos. Pero independientemente de la
suma que realmente se gasta, los países deben reconocer que la delimitación
rara vez se hace una sola vez y deben estar dispuestos a dedicar el tiempo y
los recursos necesarios para que de manera periódica se vuelvan a trazar los
distritos electorales.
1 Este
debate se basa en gran medida en un artículo escrito por Michael Steed titulado
“The Constituency” publicado en Representatives of the People? Parliamentarians
and Constituencies in Western Democracies, editado por Vernon
Bogdanor y publicado por Gower Publishing en 1985.
Delimitación de distritos electorales
La delimitación de distritos electorales es un fenómeno bastante
reciente. Antes del siglo XIX, la composición de las legislaturas reflejaba la
visión de que los distintos grupos de la sociedad (ej. el clero y la nobleza) eran
los que debían estar representados y no los ciudadanos. Esta visión sobre la
representación dio paso a las legislaturas basadas en subdivisiones que variaban
significativamente con respecto al tamaño de la población a ser representada.
En la última parte del siglo XVIII, y durante el siglo XIX, los
ciudadanos comenzaron a demandar una ampliación de privilegios. Estas demandas estaban
acompañadas por la creencia de que una representación “justa” implicaba un ajuste
de población por cada representante. La reacción a esta búsqueda de igualación
de la representación fue modificar el número de legisladores electos de un
territorio o subdividir territorios en distritos electorales de mayor equidad
poblacional. Las colonias inglesas, que más tarde se convertirían en Estados
Unidos, adoptaron primero los distritos uninominales para la elección de
legisladores. Durante el siglo XIX, muchos países europeos gradualmente
siguieron el ejemplo y adoptaron este tipo de distritos.
La tendencia hacia los distritos uninominales en Europa, menguó con el
advenimiento de la representación proporcional a finales del siglo XIX. Debido
a que los distritos plurinominales son generalmente empleados en los sistemas
de representación proporcional, los países que adoptaron estos sistemas ya no
necesitaron configurar distritos. En su lugar, se consiguió la igualdad de la
población al modificar el número de legisladores de un territorio. El uso de
divisiones administrativas tales como estados, provincias o condados como
distritos plurinominales también proporcionaron un beneficio extra de la
representación comunitaria.
La institución de los distritos uninominales fue conservada en otros
países, bajo la creencia de que los diversos beneficios provienen de su uso.
Estos beneficios incluyen:
-
una
fuerte conexión geográfica entre los distritos y sus representantes;
-
la capacidad
de los distritos de tener representantes responsables y;
-
la
tendencia de un sistema electoral a emplear distritos unipersonales para
producir gobernantes de partido fuerte, y, por consecuencia, un sistema
político estable.
Una desventaja importante en el uso de un distrito uninominal es que los
límites de los distritos deben ser ajustados periódicamente para mantener a la
población con un tamaño relativamente igual. Por supuesto, en algunos países,
los distritos plurinominales deben ser redibujados. No sólo el proceso de delimitación
es costoso y de gran consumo de tiempo, sino también existe la posibilidad que el trazado de los nuevos
límites pueda favorecer, intencionalmente o no, un interés particular o un
partido político sobre los de otro.
En algunos países, los distritos plurinominales son también
reconfigurados. Cual sea la manera en que se tracen los distritos electorales,
ya sean uninominales o plurinominales, y ya sea que sigan los límites
administrativos existentes o no, estos pueden influenciar la naturaleza de la
representación de los legisladores. Esta sección examina varios tipos de
sistemas que delimitan los distritos electorales (ver Sistemas
Electorales que Delimitan Distritos Electorales). También contempla
alternativas para la distritación electoral, tales como la magnitud y el hecho
de que los límites estén alineados o no con los límites administrativos
pre-existentes (ver Alternativas de
Distritación).
Sistemas electorales que delimitan distritos electorales
Tradicionalmente,
los sistemas electorales han sido divididos en tres grandes categorías:
sistemas de pluralidad, sistemas de mayoría y sistemas de representación
proporcional. El elemento más importante que diferencia a unos de otros
sistemas, es la forma por la cual se asignan los asientos en la legislatura:
- para candidatos que
reciben una pluralidad de votos;
- para candidatos que
obtienen una mayoría de votos y;
- en proporción a la
cantidad de votos emitidos a favor de partidos políticos o candidatos.
Una
reciente incorporación a estas tres grandes categorías de sistemas electorales
es el sistema electoral mixto, el cual combina elementos de ambos sistemas,
tanto del de representación proporcional y pluralidad como de sistemas de
mayoría.
Delimitación de Distritos: Sistemas de Pluralidad o Mayoría
La
delimitación de los distritos electorales es comúnmente asociada con los
sistemas electorales de pluralidad o de mayoría. Ambos sistemas tienden a depender
fuertemente, si no exclusivamente, de distritos uninominales. Estos distritos
deben ser trazados periódicamente para reflejar los cambios en la población.
Ambos sistemas también comparten un elemento fundamental, su dependencia sobre
distritos uninominales -el número de asientos que los partidos políticos
reciben depende no solamente de la proporción de votos recibidos, sino también
de la procedencia de estos.
Bajo
los sistemas de pluralidad y de mayoría, los partidos políticos minoritarios,
cuyos seguidores no están concentrados geográficamente, usualmente obtienen
menos asientos de los que su proporción de votos debiera permitirles. Los
distritos plurinominales de sistemas proporcionales pueden remediar esta
distorsión en la transferencia de votos a escaños, debido a que mientras más
grandes son las demarcaciones electorales, más proporcionales son los
resultados.
Delimitación
de Distritos: Representación Proporcional
Hay dos
grandes tipos de sistemas de representación proporcional: el sistema de
representación proporcional por lista y el del voto único transferible. (El
sistema proporcional mixto de miembros produce también resultados
proporcionales, pero este sistema será analizado bajo la categoría de
"sistemas mixtos"). El sistema por lista es el más común de los dos.
Bajo éste, los distritos electorales raramente, si no es que nunca, requieren
delimitación. Si se emplean los distritos electorales, estos tienden a ser
distritos plurinominales grandes, cuyas fronteras generalmente corresponden a
las divisiones administrativas. Para realizar los cambios poblacionales, el
número de asientos asignados para los distritos plurinominales es ajustado, en
lugar de rediseñar los límites distritales.
Otro
tipo de representación proporcional, es el voto único transferible, empleado en
Irlanda y Malta. Debido a que se vota sobre la base de candidatos, no de
partidos, estos países emplean pequeños distritos plurinominales con tres a
cinco miembros elegidos por distrito. Por lo tanto, los límites distritales electorales
deben ser rediseñados de manera periódica.
Delimitación de Distritos: Sistemas Electorales Mixtos
Los
sistemas mixtos se han vuelto cada vez más populares. Estos utilizan tanto los
sistemas de representación proporcional por lista y distritos uninominales con
el componente de pluralidad/mayoría. El sistema electoral alemán es el prototipo del sistema electoral
mixto.
Debido
a que los sistemas mixtos incorporan distritos uninominales, la delimitación de
distritos electorales debe realizarse periódicamente para efectuar los cambios
pertinentes. La importancia de este proceso, así como su influencia sobre los
resultados electorales depende, de todas formas, de los asientos de las listas
de partidos y si estos son usados para corregir cualquier distorsión en la
relación asientos/votos producidos en el distrito uninominal. En países como
Alemania, los asientos ubicados bajo el sistema de lista son empleados para
compensar cualquier distorsión provocada en la razón asientos/votos a nivel del
distrito electoral. Los sistemas mixtos que usan estos asientos en una manera
compensatoria, son algunas veces llamados sistemas "mixtos
proporcionales", porque como su nombre lo indica arrojan resultados
proporcionales.
En el
caso de países como Rusia, los asientos no son utilizados para compensar
desproporcionalidades. En otras palabras, los asientos correspondientes a los
partidos, bajo la lista de partidos en la elección, son simplemente sumados a
los ganados a nivel distrital. Por lo tanto, la relación de asientos de
partidos por voto (asientos/votos) puede ser distorsionada. En este tipo de
sistemas mixtos, algunas veces llamado sistema "paralelo", el proceso
de delimitación es más importante porque puede tener un efecto muy marcado en
la composición partidaria de la legislatura.
Sistemas de pluralidad o mayoría relativa
El sistema de
pluralidad es el sistema de votación más antiguo y más frecuentemente usado. Es
utilizado en las elecciones legislativas en Estados Unidos y en la India, las
dos democracias liberales más grandes, así como también en el Reino Unido y en
algunas de las antiguas colonias británicas. Varios de esos países cuentan con distritos
uninominales, los cuales deben ser rediseñados periódicamente para mantener
relativamente la igualdad en la población.
Los partidarios
del sistema electoral pluralista señalan tres ventajas: simplicidad,
estabilidad y representación del electorado. El sistema pluralista es fácil de
entender: los electores simplemente colocan una marca sobre su candidato
preferido. El resultado de una elección bajo el sistema pluralista es también
fácil de entender: el candidato que recibe el más alto número de votos es el
que gana. Esta regla de asignación es conocida como " el primero consigue
el puesto" o mayoría simple.
Debido a que
su tendencia es producir un número desproporcionadamente elevado de asientos para
el partido mayoritario, los sistemas pluralistas generalmente originan fuertes
gobiernos de partidos únicos. Esto, en consecuencia, genera un sistema político
estable porque no hay necesidad de formar coaliciones.
Los sistemas pluralistas y los distritos uninominales
Los sistemas
electorales pluralistas a menudo son asociados con distritos uninominales y con
las reglas de que “el primero consigue el puesto”. El uso de distritos
uninominales crea en todo caso un fuerte vínculo entre los representantes y sus
distritos electorales. Debido a que cada representante está en deuda con un
específico distrito geográficamente definido, tanto la responsabilidad legislativa
y como el servicio al electorado se ven facilitados con este esquema. Para una
mayor información sobre pluralidad, ver mayoría simple.
Los sistemas pluralistas y distritos plurinominales
Pocos
sistemas pluralistas usan los distritos plurinominales y diferentes
lineamientos para la distribución de asientos en la legislatura. Entre los lineamientos para esta distribución
están los siguientes:
Voto en Bloque. Este sistema de votación da a cada elector tantos votos como
asientos o cargos a ocupar. Los ganadores de una elección son los candidatos
que reciben el número más alto de votos. Debido a que el voto en bloque permite
al partido con la mayoría de los votos ganar todos los asientos en un distrito,
este sistema con frecuencia resulta en una desviación más grande de la
proporción asientos/votos que hace que el primero gane el puesto en la votación
de un distrito uninominal. Para mayor información, ver Voto en Bloque.
Voto Limitado. Bajo este esquema de voto, a cada elector se le dan menos votos
que el número de asientos en disputa. La expectativa bajo este sistema es que el
partido mayoritario no sea capaz de de llevarse todos los asientos en un
distrito electoral, si el partido minoritario presenta un limitado número de
candidatos y si los afiliados de ese partido concentran sus esfuerzos en esos
candidatos. Este esquema de votación es empleado en España para elegir la
cámara alta del Parlamento Nacional. Para más información, ver Voto Limitado.
Voto Único no Transferible. Este sistema de votación es una variante del voto limitado -- cada
elector tiene un sólo voto. El voto único no transferible fue usado en Japón
para elegir a la Cámara Baja del Parlamento Nacional en 1994. Y todavía es usado
para elegir 152 de los 252 miembros de la Cámara Alta. Para mayor información,
ver Voto Único No-Transferible.
Conclusión
El proceso
de delimitación de distritos en un sistema de pluralidad es importante porque
la configuración de los distritos puede afectar a los partidarios, e inclusive
la composición racial, étnica, religiosa o lingüística de la legislatura. El
efecto puede ser intencional, como en el caso de algún simpatizante del
"gerrymandering", o pudiera no serlo. Aún los límites de los distritos
electorales trazados por una comisión neutral pudieran favorecer a un partido
sobre otros, aunque no de manera premeditada.
Sistemas de mayoría absoluta
Los partidarios de los sistemas de mayoría absoluta
argumentan que estos tienen todas las ventajas de un sistema de pluralidad:
simplicidad, estabilidad y representación electoral. Éste es un sistema relativamente
fácil de entender para los electores. Tiende a producir gobiernos fuertes y
estables, y cada distrito es representado por un legislador. Un beneficio
adicional es que cada representante tiene el respaldo de la mayoría de sus
electores.
Bajo un sistema de pluralidad, un candidato puede
ser elegido con menos de la mayoría de los votos. De hecho, el porcentaje necesario
de votos para ganar puede ser muy bajo, dependiendo del número de candidaturas
en competencia y de los votos repartidos entre los candidatos que aparecen en
la cédula electoral. Para prevenir que un candidato obtenga un asiento con
menos del 50% de los votos, las reglas del sistema de mayoría estipulan que el
ganador debe recibir la “mayoría absoluta” -- 50 por ciento de los votos más
uno. Sin embargo, el requisito de una mayoría, sin otra estipulación, crea la
posibilidad de una elección con más de dos candidatos y ningún ganador. Para
solucionar este problema, los países con sistemas electorales mayoritarios pueden
recurrir a una doble ronda o al voto alternativo.
Sistema de Doble Ronda
La característica principal de
los sistemas de doble ronda es la condición de una segunda elección si la
primera no arroja un candidato con mayoría absoluta. Bajo este sistema, las
votaciones se llevan a cabo en dos días, a menudo con una semana de diferencia
entre uno y otro. La primera elección se lleva a cabo de la misma manera de un
sistema de pluralidad. A menudo, si esta elección no da un candidato con más
del 50% de los votos, una segunda vuelta es necesaria. Las reglas sobre quién
puede participar en la segunda vuelta, dependen del país en cuestión, ya sea para una elección
presidencial o legislativa.
Por ejemplo, bajo un sistema de "doble
vuelta", si ningún candidato recibe una mayoría, se convoca a una segunda
elección. Los únicos candidatos para la segunda ronda, son los dos que
recibieron el mayor número de votos en la primera elección. Este es un sistema
usado frecuentemente en elecciones presidenciales. Y también empleado en
Estados Unidos para elecciones legislativas en algunos estados del sur.
Bajo el sistema de pluralidad/mayoría, por otra
parte, no hay reducciones drásticas en el número de candidatos en la segunda votación.
El ganador es el candidato que recibe más votos, aunque no sea por mayoría. En
este caso, los candidatos podrían imponer ciertos parámetros para permanecer en
la segunda ronda.
El sistema de dos o segunda vuelta es comúnmente
asociado con Francia, donde se utiliza el sistema mayoría/pluralidad en la
elección de representantes para la Asamblea Nacional. Las reglas electorales
para la Asamblea estipulan que solamente a los candidatos que reciben el
respaldo de al menos el 12,5% del electorado se les permite competir en la
segunda vuelta, una semana después. El candidato que obtiene el más alto número
de votos en esta segunda elección es declarado ganador. Para mayor información
sobre el sistema de la doble vuelta de click aquí.
Sistemas mixtos
Bajo un sistema electoral mixto se emplean diferentes
fórmulas, de manera simultánea, para asignar los asientos de una elección. Una característica que tienen en común todos
los sistemas mixtos es que un elector emite dos votos, uno para que un
candidato sea el representante del distrito electoral y otro para una lista de
candidatos por partido. Entre los países con sistemas electorales mixtos,
existen variaciones en la proporción de asientos elegidos por distritos y la
proporción de los elegidos por lista de partido. También existen variaciones en
el esquema de votación (ej. de mayoría o pluralidad) adoptado para elecciones
distritales. Y más importante, existen variaciones
en las relaciones entre los asientos por distritos y los de lista por partido.
En algunos países, el total de lugares asignados se
basa en el número de asientos de las listas por partido menos el número de
asientos distritales. En otros países,
la asignación de escaños está basada en el número de lugares por lista más el
número de asientos distritales. Esta distinción es crucial para la
proporcionalidad de escaños/votos.
Sistema de Representación Proporcional Personalizada
En países como Alemania y Nueva Zelanda, el total
de escaños asignados a cada partido es calculado restando el número de lugares distritales
ganados, del total de asientos a los cuales cada uno tiene derecho. Por lo tanto, los asientos de lista por
partido, son usados para corregir cualquier desproporción producida por el
sistema uninominal de pluralidad o mayoría. A éste se le denomina sistema de
“representación proporcional personalizada” porque los resultados son
proporcionales, permitiendo que un partido exceda el umbral de votos que pueda
haber sido establecido. Para mayor información sobre los sistemas de
representación proporcional personalizada, dar click aquí.
Sistemas paralelos
Países como Rusia no
restan el número de asientos distritales de los de la lista partidaria, sino por
el contrario suman los dos tipo de escaños. Debido a que los asientos
distritales y los de la lista de partido son independientes el uno del otro,
los segundos no enmiendan ninguna distorsión asiento/votos creada por los primeros. Los resultados en estos sistemas mixtos,
algunas veces llamados sistemas electorales "paralelos", han tenido tendencia
a ser desproporcionales. Para mayor información acerca de los sistemas
electorales paralelos, de click aquí.
Conclusiones
Una ventaja del sistema electoral mixto es que emplea
distritos uninominales y por lo tanto, mantiene un fuerte vínculo entre los
representantes y su electorado. Y al mismo tiempo puede lograr un alto nivel de
proporcionalidad -- aunque si bien el
grado de ésta depende del uso o no de los asientos de lista por partido para
corregir las distorsiones producidas por los escaños.
La importancia atribuida a la delimitación de los
distritos electorales en un sistema mixto, depende del uso, o no, de los asientos
partidistas para corregir cualquier desbalance en la proporción asientos/votos.
Si esto ocurre, entonces el proceso de configuración de distritos no será un
problema. Sin embargo, si los asientos de partidos no se usan como medida
correctiva y existe la posibilidad de obtener resultados desproporcionados,
entonces el proceso de delimitación adquiere mayor importancia. Efectivamente, el proceso de delimitación de
los distritos puede ser tan importante en los sistemas electorales pluralistas como
en los mayoritarios.
Sistemas proporcionales: el voto único transferible
La mayoría
de los países con un sistema de representación proporcional no delimitan
distritos electorales. Pero, Irlanda y Malta, dos países que utilizan el voto
único transferible, sí lo hacen de manera periódica1.
En Irlanda y
Malta, los distritos son rediseñados debido a que el voto transferible funciona
mejor con circunscripciones plurinominales uniformemente pequeñas. Los votos son emitidos en orden de
preferencia, sin embargo, si hay un gran número de escaños en juego, el número
de candidatos en la papeleta de votación puede ser abrumador. Malta utiliza
solamente distritos electorales de cinco miembros. En Irlanda los distritos
electorales tienen un rango que va de los tres a los cinco miembros.
Bajo un
sistema proporcional el uso del voto único transferible implica que los
electores coloquen a sus candidatos en orden de su preferencia. Si ninguno
candidato logra la cuota, el candidato con el menor número de primeras
preferencias es eliminado, entonces la primera preferencia del elector se transfiere a la segunda o
subsiguiente opción. Para ser elegido, un candidato debe obtener una cuota de
votos. La cuota se calcula dividiendo el número total de votos emitidos más
uno, entre el número escaños que se disputan, más un voto adicional. Para mayor
información, ver Voto Único Transferible.
El sistema
de voto único transferible difiere de los sistemas mayoritarios y pluralistas al
obtener resultados de elección más proporcionales, pero comparte dos rasgos en
común con estos sistemas: los electores eligen
entre candidatos, en vez de elegir entre partidos políticos; y el país es
dividido en territorios relativamente pequeños. Estos territorios, o distritos,
pueden ser rediseñados ocasionalmente para adecuar los cambios poblacionales. Por
ejemplo, en Irlanda la Constitución estipula que los distritos electorales sean
revisados al menos una vez cada doce años. Anterior a 1980 y al establecimiento
de una comisión electoral independiente, la modificación de límites y la
distribución de escaños para la legislatura irlandesa probablemente fueron pensadas
para beneficiar al partido político en el poder.
1 El voto único transferible también es usado en
Australia para elegir a los miembros de la Cámara Alta, sin embargo, cada
estado es considerado como un distrito para propósitos electorales, y por lo
tanto estos no se rediseñan.
Alternativas para la distritación
Existen dos factores importantes que deben ser
considerados cuando se examinan alternativas para la distritación: (1) magnitud
del distrito y (2) la alineación de los límites de los distritos electorales
con las fronteras administrativas y/o políticas existentes. La magnitud del
distrito se refiere al número de asientos legislativos que le son asignados [1].
Un distrito puede ser uninominal o plurinominal, y el número de asientos
puede fluctuar de dos a cien, o más. Asimismo, los distritos electorales pueden
coincidir con las divisiones territoriales administrativas --es decir, las
divisiones administrativas pueden usarse como distritos electorales—, o los
distritos electorales pueden ser trazados sin tener en cuenta las divisiones
administrativas, generalmente para cumplir con los criterios de igualdad de
población.
Estos dos factores forman una matriz[2]. La primera dimensión, la magnitud del distrito, es
referente a la cuestión de distritos uninominales versus plurinominales. La
segunda dimensión, se relaciona con la alineación o no alineación de los
distritos electorales con los límites administrativos o políticos.
La mayoría de los distritos uninominales están
comprendidos en la categoría de la no alineación. Estos tienden a ser piezas artificiales
de geografía que no tiene significado alguno fuera del contexto electoral.
Algunos distritos uninominales, particularmente en los países con representación
proporcional, son pequeñas comunidades, altamente distintivas. Por ejemplo, algunos
pequeños cantones en Suiza forman los distritos uninominales.
Por su parte, los países con distritos plurinominales a
menudo emplean las divisiones administrativas existentes como distritos
electorales. A cada distrito le es asignado un número de asientos legislativos
para sus habitantes, con distritos individuales teniendo dos representantes y el
resto, más de dos representantes. Estos países generalmente utilizan alguna
forma de representación proporcional. Los distritos plurinominales creados de
manera más artificial se encuentran en países como Malta e Irlanda, los cuales utilizan
distritos que son regularmente de dimensión pequeña pues sus elecciones son
realizadas mediante el uso del voto único transferible.
Notas:
1
De acuerdo con Shugart y Taagepera, el término "magnitud" es
preferible al de "tamaño", porque el tamaño por lo general se refiere
al número de electores en un distrito electoral o a la extensión geográfica de
un distrito. Ver Taagerpera Rein y Matthew Soberg Shugart, y Escaños Votos: Determinantes
y Efectos de los Sistemas Electorales (1989)
2
Michael Steed, " The Constituency ", en Representative
of the People? Parliamentarians and constituency in Western Democracies,
ed. Vernon Bogdanor (1985)
Magnitud de los distritos
La magnitud del distrito refiere al número de
asientos legislativos asignados a éste. Los países han adoptado reglas
electorales que van desde el uso exclusivo de distritos uninominales hasta un
sistema en donde todo el país funciona como un solo distrito. Por un lado,
están Estados Unidos y el Reino Unido en donde --cada uno de los legisladores
representa a un solo distrito. Por el otro, están países como Israel y los
Países Bajos, en los cuales la magnitud del distrito es igual al total del
número de miembros de la legislatura. A la mitad del espectro, se encuentran la
mayoría de los países; y dentro de cada país a menudo existe una gran variación
en la magnitud de los distritos.
Algunos países establecen todos sus distritos electorales
con una misma magnitud, o dentro de un estrecho rango de dimensiones. Los límites
de los distritos generalmente son trazados de acuerdo a alguna fórmula de votantes por representatividad. Este
enfoque ha sido adoptado en Estados Unidos y en muchos otros países con
sistemas de pluralidad/mayoría, donde la magnitud de los distritos es fijada en
uno. Este procedimiento es también empleado en Irlanda y Malta, utilizando
pequeños distritos plurinominales y voto único transferible. En Malta, todos
los distritos tienen una magnitud de cinco. En Irlanda, el rango va de tres a
cinco.
Por otra parte, algunos otros utilizan las
divisiones regionales, administrativas o políticas existentes como distritos, y
a cada uno le es asignado un número específico de asientos de acuerdo a su
población. Muchos países con sistemas basados en la representación proporcional
emplean este procedimiento. Entre más grande es la dimensión del distrito, el
resultado electoral es más proporcional – es decir, entre más asientos hay por
distrito, es menor la aproximación entre el porcentaje de votos de un partido y
el número de asientos que éste recibe en la legislatura.
Periódicamente, los distritos electorales uninominales
deben ser rediseñados para asegurar relativamente la igualdad de la población. Algunos
países con distritos uniformemente pequeños también deben hacerlo para cumplir
con los estándares poblacionales. Sin embargo, los distritos electorales de gran
magnitud, no necesitan ser rediseñados; los asientos son simplemente reasignados
desde un distrito a otro para aproximarse a los estándares de paridad.
Distritos uninominales
El debate acerca de las ventajas y desventajas de distritos
uninominales y plurinominales se superpone, por mucho, al debate sobre los
sistemas de pluralidad/mayoría y los de representación proporcional. Esto se
debe a que los sistemas de pluralidad/mayoría generalmente emplean distritos
uninominales, mientras que los de representación proporcional utilizan los
plurinominales. Por lo tanto, esta discusión se centrará, solamente, en las
fortalezas y debilidades de los distritos uninominales.
Ventajas de los Distritos Uninominales
Los partidarios de los distritos uninominales mencionan como
ventajas:
- Que los distritos uninominales proveen a los electores con una fuerte
representación porque cada elector tiene un representante único y
fácilmente identificable;
- Promueven que se trabaje
por la comunidad, al proveer a los votantes con un "ombudsman"
fácilmente identificable;
- Maximizan el compromiso ya que un solo representante es el que puede ser
reelecto o derrotado en la próxima elección;
- Asegura la representación geográfica.
Desventajas de los Distritos Uninominales
Los críticos de este tipo de distritos señalan
las siguientes desventajas:
- Los distritos uninominales deben ser trazados de manera regular para
que el tamaño de la población sea equitativo;
- Los distritos son entidades geográficamente artificiales cuyos límites
no delimitan de manera clara las comunidades; por lo tanto, estas unidades
no tienen particular relevancia para los ciudadanos;
- Debido a su tendencia a sobre-representar al partido mayoritario y a
sub-representar al resto, los distritos no pueden generar representación
proporcional para los partidos políticos.
Conclusiones
Las fortalezas de los distritos uninominales descansan en
los estrechos vínculos entre los representantes y el electorado y la
responsabilidad de los representantes hacia los votantes. Y debido a que este
tipo de distritos son usados en combinación con las reglas de votación de pluralidad/mayoría,
también, se piensa que fomentan un gobierno fuerte y estable.
Distritos plurinominales: ventajas y desventajas
Las ventajas y desventajas de los distritos
plurinominales son el reflejo de los distritos uninominales, y en gran parte
coinciden con el debate sobre los sistemas de pluralidad/mayoría y los de
representación proporcional. Así pues, esta sección se enfocará solamente en
las ventajas y desventajas de los distritos plurinominales.
Ventajas de Distritos Plurinominales
Algunas de las ventajas más mencionadas sobre los
distritos plurinominales son que estos:
- pueden reflejar más
fácilmente las divisiones administrativas o las de las comunidades de
interés dentro del país, porque existe flexibilidad en lo referente al
número de representantes por distrito y, por lo tanto, en el tamaño y composición geográfica del mismo;
- no necesitan alterar los limites,
aún cuando la población de un distrito aumente o disminuya, ya que el
número de representantes por distrito puede ser alterado;
- son indispensables para
lograr la representación proporcional, aunque no todos los sistemas con
distritos plurinominales lo consigan siempre;
- tienden a producir una
representación mucho más equilibrada al alentar la nominación de una lista
de candidatos variada.
Por
último, existe evidencia para sugerir que las mujeres, en distritos plurinominales,
tienen mayor probabilidad de ser elegidas. También los grupos étnicos,
religiosos y lingüísticos tienden a estar mejor representados en los distritos
plurinominales, debido a que los partidos políticos se esfuerzan para que exista
un equilibrio cuando se seleccionan candidatos. Aunque, las consecuencias son
menos positivas para los grupos que están concentrados dentro de un cierto
territorio. En Estados Unidos, en particular, es más probable que personas de
color e hispanos sean elegidos en un distrito uninominal, debido -en gran parte-
a que el Acta de Derechos para Votar promueve la creación de distritos donde
predominen esas minorías raciales o étnicas. Para información más detallada
sobre los distritos uninominales y la representación de las minorías en los
Estados Unidos, ir al siguiente link.
Las principales desventajas de los distritos
plurinominales son:
- Que debilitan la relación
entre los representantes y los electores;
- Disminuyen la
responsabilidad individual de los representantes.
Conclusiones
La fortaleza de los distritos plurinominales radica en su
habilidad para generar una representación mucho más equilibrada, entre los
grupos tradicionalmente poco representados, tales como mujeres y minorías
étnicas, y los partidos políticos. El grado en el que
los distritos plurinominales son capaces de hacer esto, a menudo, depende tanto
de su magnitud como de las reglas de votación empleadas. Entre más grande es el
distrito, mayor es la proporcionalidad en el resultado de la elección. Las
reglas de votación también son importantes. Por ejemplo, la votación en bloque en
los distritos plurinominales, provoca mayor distorsión electoral que el sistema
de mayoría relativa en los distritos uninominales. Solamente los distritos
plurinominales de gran magnitud y con alguna forma de voto proporcional arrojarán
consistentemente resultados proporcionales.
Alineación de los distritos con los límites administrativos
En varios países, especialmente aquellos que
emplean los distritos plurinominales, los límites distritales siguen las divisiones administrativas
existentes - generalmente de estados o
provincias. A menudo estas divisiones tienen algún significado histórico. En
otras ocasiones llegan a ser recientes y de poca relevancia para los
ciudadanos.
Existen ciertas ventajas de alinear los distritos
electorales con las divisiones administrativas, y en ese sentido los distritos:
- Corresponderán a las entidades que funcionan
en el gobierno de administración local;
- Corresponderán con las organizaciones
sociales, políticas y no gubernamentales convenidas por áreas
administrativas
- Serán más importantes para los electores si
los distritos corresponde a divisiones administrativas ya reconocidas;
- reflejarán geográficamente comunidades de
interés cuando las divisiones administrativas por sí mismas reflejen
distintas comunidades de intereses.
Correspondencia con las Funciones
Gubernamentales
A las divisiones administrativas se les pueden
asignar importantes funciones gubernamentales. Por ejemplo, las entidades del
gobierno local podrían tener la responsabilidad de recaudar impuestos o
administrar justicia, educación o salud pública. Los electores de las entidades
del gobierno local podrían beneficiarse de poder identificar y relacionarse con
los representantes de distritos que correspondan a estas divisiones
administrativas, especialmente si los electores requieren ayuda en el trato con
estas agencias de gobierno.
En suma, la maquinaria electoral de un país podría
estar organizada alrededor de divisiones administrativas. De ser así, llevar a
cabo las elecciones resulta más fácil si los límites de los distritos
corresponden con éstas.
Correspondencia con Organismos No
Gubernamentales
Las agencias gubernamentales no son las únicas organizaciones
que funcionan dentro de las divisiones administrativas específicas. Muchas
organizaciones sociales, culturales y políticas – llámense partidos políticos,
sindicatos, asociaciones profesionales, sociales y culturales – también son delimitadas de acuerdo a éstas. Los
miembros de estas estructuras podrían beneficiarse de identificar y entablar comunicación
con representantes de la misma división administrativa. Asimismo, para los
representantes elegidos podría resultar fácil el trabajar y mantener diálogo
con los miembros de estas organizaciones.
Reconocimiento de los Distritos Electorales
Los límites estatales o provinciales establecidos
crean una identidad que los electores pueden compartir de manera más fácil que en
los distritos electorales creados artificialmente. Los electores pueden
distinguir entre su distrito y otros, e identificar más fácilmente a sus representantes
si los distritos están definidos por los límites administrativos.
Reflejo de las Comunidades de Interés
Los distritos electorales que están conformados por
antiguos territorios estatales o regionales podrían reflejar comunidades
geográficamente concentradas con un interés basado en un pasado común o en
características raciales, étnicas, religiosas o lingüísticas compartidas. Sin
embargo, algunas de las entidades administrativas más modernas que constituyen
la base de los distritos electorales podrían tener muy pocas raíces en común.
Por lo tanto, en estos distritos no existe vínculo entre los electores y los
intereses en común.
Desventajas del Uso de Divisiones
Administrativas
Las divisiones administrativas no tienen el mismo
nivel de importancia en todo el mundo. Aunque reflejen importantes diferencias
regionales en algunos países, en otros apenas han sido creadas este tipo de
divisiones. En estos países los límites son artificiales y de poco significado
para los ciudadanos. De hecho, los límites pueden dividir comunidades de
interés, como las que cuentan con una larga tradición étnica, religiosas o
lingüísticas. El uso de las entidades administrativas para la formación de
distritos en esta instancia, podría entrar en conflicto con la creación de jurisdicciones
que reflejen fuertes comunidades de interés.
Distritos Uninominales y Divisiones
Administrativas
La alineación de los distritos electorales con los
límites administrativos es una práctica común en países con distritos
plurinominales. No obstante, la asociación con las divisiones administrativas
es más problemática en países que emplean distritos uninominales
exclusivamente. Esto se debe a que a menudo existe un conflicto entre el
trazado de los distritos que siguen las líneas administrativas, y el trazado de
distritos uninominales que son relativamente iguales en poblacional.
Esto no quiere decir que los distritos uninominales
nunca podrán corresponder a las divisiones administrativas de un país. Muchos países
que emplean estos distritos, enfatizan la necesidad de respetar los límites
administrativos. Pero el peso dado a estas consideraciones varía dependiendo de
la importancia de la igualdad poblacional y otros criterios de reconfiguración
que pueden generar conflicto con las divisiones administrativas. Por ejemplo,
en el Reino Unido se toleran grandes variaciones poblacionales para poder dar
cabida a áreas administrativas locales. En Estados Unidos, los límites distritales
nunca cruzan líneas estatales; sin embargo, el cumplimiento estricto de igualdad
de números es mucho más importante que el respeto a los límites administrativos
locales.
Estudio sobre las prácticas de delimitación en varios países
Para El
Proyecto para la Delimitación Equitativa realizado por IFES durante 2004 – 2005 se recabó y resumió información sobre las prácticas de delimitación en
87 países (o territorios).
Los datos fueron reunidos a través de varios
medios:
(1) la compilación
de leyes constitucionales y disposiciones electorales sobre delimitación de
circunscripciones;
(2)
información obtenida durante una serie de misiones electorales realizadas por
el autor a nombre de IFES y otras organizaciones; y
(3) tres estudios
realizados en los últimos años:
- Una
encuesta sobre delimitación enviada a las organizaciones electorales en todo
el mundo durante el otoño de 2004.
- La sección de Datos comparados de la Red de Conocimiento Electoral de ACE, que incluye
una serie de preguntas sobre las prácticas de delimitación.
- Un
proyecto comparativo de redistritación que incluyó una conferencia, una
encuesta y una serie de estudios de caso, financiados en gran parte por la
Fundación Nacional de Ciencias. (El
Proyecto de Redistritación Comparativa, que incluyó una conferencia
llamada "Redistritación desde una Perspectiva Comparativa", realizada
entre el 7 y 9 de Diciembre de 2001, y financiada por donaciones de la
Fundación Nacional de Ciencias y el Centro para el Estudio de la
Democracia en la Universidad de California, Irvine).
Países
que Delimitan Distritos Electorales
Los 87 países (o territorios), de quienes se obtuvo
información, representan un amplio espectro geográfico: 21 de los países se
encuentran en América, 34 en Europa, 15 en África, 2 en el Oriente Medio, 11 en
Asia y 4 en Oceanía (Australia e islas del Pacífico Sur).
De estos 87 países, 60 (69 por ciento) revelaron
que delimitan sus distritos electorales.
El análisis por región de los países que delimitan sus distritos
electorales es el siguiente:
|
Región
|
Porcentaje de Países que Delimitan
Circunscripciones
|
Número Total de Países
|
|
América
|
57%
|
21
|
|
Europa
|
62%
|
34
|
|
África
|
73%
|
15
|
|
Medio Oriente
|
100%
|
2
|
|
Asia
|
91%
|
11
|
|
Oceanía
|
100%
|
4
|
|
TOTAL
|
69%
|
87
|
De acuerdo a la encuesta, la mayoría de los países
en cada región delimitan sus distritos electorales. En los países de la región
de América existe menos probabilidad de delimitación: si bien todos los países
de América del Norte (Canadá, México y Estados Unidos) y la mayoría de los
países en el Caribe delimitan sus circunscripciones, muy pocos en América
Central y del Sur lo hacen. En Oceanía -
Australia, Nueva Zelanda, y la mayoría de los países de las islas del Pacífico
Sur – es en donde es más probable que se tengan distritos electorales
delimitados.
Casi sin excepción, los países que no delimitan sus
distritos, son los que cuentan con sistemas electorales de Lista de
Representación Proporcional (RP). (Georgia
y Panamá son los únicos países, de acuerdo con el estudio, que no emplean
ninguno de estos sistemas y tampoco delimitan sus distritos electorales
periódicamente). Cada sistema electoral incluido
en este estudio requiere una cierta delimitación de sus distritos electorales:
sistemas de Mayoría Relativa (MR), de Doble Ronda (DR), de Voto Alternativo
(VA) y de Voto en Bloque (VB), así como Sistemas Paralelos y de Representación Proporcional
Personalizada (RPP).
Estructura y lineamientos para la delimitación de distritos electorales
Los países que delimitan distritos electorales deben
establecer ciertos lineamientos y una estructura formal para llevar a cabo el
proceso. Debido a que los diferentes distritos pueden arrojar diferentes
resultados electorales, aún cuando el modelo de votación permanece igual, las alternativas
implicadas en el trazado son importantes. Entre estas opciones, consideremos
las siguientes:
- ¿Quién debe trazar los límites del distrito?
- ¿Quién debe definir el plan final de
distritación?
- ¿El Congreso debe tener algún rol en el
trazado de distritos o decidir sobre el plan final?
- ¿Tendrá el público en general intervención
dentro del proceso de redistritación?
- ¿Qué tan frecuentemente deben ser rediseñados
los distritos?
·
¿Cuánto tiempo llevará el proceso de distritación hasta ser completado?
- ¿Deberían establecerse criterios formales a ser
considerados por los diseñadores? Si es así, ¿cuáles?
- ¿El plan debe ser pugnado en los Tribunales?
La tarea de trazar distritos debe ser asignada a alguna
autoridad competente. La composición de ésta y el grado de independencia otorgado
varía considerablemente de un país a otro. Tradicionalmente, a los congresos se
les ha permitido trazar sus propios distritos. Sin embargo, de manera gradual los
países están confiriendo este proceso a comisiones independientes. Esto corresponde
a un movimiento internacional para eliminar la participación de los "políticos"
del proceso de redistritación.
Las reformas que han reemplazado a las legislaturas por
comisiones especializadas también han incorporado
requisitos para aumentar el acceso público en el proceso e identificar los criterios
formales a ser considerados por los comisionados durante el trazado de los
distritos. Estos criterios son usualmente mencionados en la ley electoral del
país. Y muchas veces incluyen factores tales como la igualdad de la población, el
respeto a los límites administrativos locales
y otras características geográficas como los límites naturales (físicamente
definidos) y el reconocimiento de las comunidades de interés.
Generalmente, los países no han adoptado criterios de
redistritación concernientes al resultado concreto del proceso de distritación
- por ejemplo, representación justa para partidos políticos o grupos
minoritarios. Esto debido a que los distritos uninominales, empleados por
muchos de los países, no pueden garantizar resultados que sean proporcionales,
o por lo menos mínimos, para los partidos políticos minoritarios o minorías
raciales, étnicas, religiosas o lingüísticas de la población. Algunos países,
sin embargo, han adoptado disposiciones especiales diseñadas para modificar los
efectos de este tipo de distritos y para asegurar algún grado de representación
de los grupos minoritarios.
Esta sección examina las opciones que tienen los
países sobre los lineamientos y estructura para llevar a cabo la distritación:
- La composición de la autoridad a cargo del
trazado de los límites, el grado de independencia de las consideraciones
legislativas o partidistas otorgadas a esta autoridad, y qué entidades
tienen participación en la selección del trazado final de distritación
(ver Designación de la Autoridad
Responsable de la Delimitación)
Composición de la autoridad responsable
Una vasta mayoría de los países que delimitan
distritos electorales recurren a una comisión especializada o a un organismo
electoral para estos propósitos. En varios países, la legislatura sirve como
autoridad delimitadora. En algunos otros, las agencias gubernamentales son las
encargadas de esta tarea.
Gran Bretaña fue pionera al establecer una
comisión independiente para definir distritos electorales1. Muchas
de las democracias establecidas, que fueron administradas por el Reino Unido
siguieron el ejemplo y adoptaron comisiones delimitadoras, incluidas Australia
y Canadá, países caribeños como Bahamas, Barbados, Santa Lucía y San Vicente,
las Granadas y varios países africanos anglófonos (ej. Botswana, Namibia y
Zimbabwe).
Composición de las Comisiones de Delimitación
Las comisiones de delimitación tienden a ser
pequeñas en tamaño, conformadas de tres a siete miembros. La comisión en Canadá,
por ejemplo, tiene tres miembros; el Reino Unido tiene una comisión de cuatro
miembros; algunos países caribeños tienen comisiones compuestas por cinco
miembros (ej. Bahamas, Barbados). Nueva Zelanda y Alemania cada una tienen una
comisión de siete miembros y Albania de nueve.
A menudo, las comisiones están conformadas
por funcionarios no partidistas (no-políticos) con experiencia en
administración electoral, geografía y estadística. En Australia, Nueva Zelanda
y Estados Unidos, por ejemplo, las comisiones las conformas funcionarios electorales.
Los estadistas tienen un importante papel en las comisiones australianas ya que
las proyecciones de población son usadas para delimitar los distritos
electorales. En Canadá, el conocimiento de académicos acerca de las elecciones
y/o de la geografía también es útil para la comisión.
Los miembros de la judicatura están bien
representados en las comisiones de delimitación en unos países. Estos con
frecuencia presiden las comisiones, como
es el caso de Canadá y Nueva Zelanda. En el Reino Unido, los jueces superiores
sirven como Delegados en las cuatro comisiones de límites en Inglaterra,
Escocia, Gales e Irlanda del Norte. En India, es requisito que dos de los tres
miembros de la comisión sean jueces.
Ciertos países excluyen de sus comisiones
delimitadoras a legisladores y representantes de partidos. Otros más, específicamente
incluyen representantes de los partidos mayoritarios en las comisiones. Por
ejemplo, en Nueva Zelanda, de los siete miembros que conforman ésta se designan
a dos “políticos”, a un representante del partido de gobierno y a un
representante de los partidos de la oposición. El telón de fondo sobre la
existencia de la comisión es que asegure que cualquier prejuicio político se
reconozca y rectifique. Y debido, a que los dos nombramientos “políticos”
constituyen una minoría en la comisión, ellos no pueden oponerse a los otros
miembros no-políticos. Entre los países que incluyen a representantes de los
partidos en la comisión se encuentran Albania, Bahamas, Barbados, Fiji, Papúa
Nueva Guinea y San Vicente.
Botswana es uno de los países que
específicamente excluyen a cualquier persona con vínculos políticos en la
comisión de límites. Otros ejemplos son Australia, Canadá, India y Mauricio.
Organismos Electorales
Otra proximidad, igualmente común, para la
delimitación de distritos es el uso de organismos electorales. En algunos
países, estos organismos o comisiones son independientes del aparato ejecutivo
y legislativo (Lituania, México y Polonia, por ejemplo), no así en otros países
(ej. Kenia, Nigeria, Tanzania).
Legislatura
Aunque muchos países hayan delegado la tarea
de delimitar a una autoridad diferente a la legislatura, en algunos otros ésta
ha conservado la responsabilidad.
Sin embargo, un vasto número de países en los
que la legislatura es responsable de la delimitación, tienen sistemas
electorales de Representación Proporcional por Listas como en el caso de Bélgica,
Bulgaria, Croacia, Finlandia, Islandia y Suecia, en donde la legislatura
originalmente precisa los límites de los distritos electorales (generalmente
distritos plurinominales) en la
constitución o en la ley electoral. Y estos distritos han permanecido así para
elecciones subsecuentes – aunque el número de asientos distribuidos entre los
distritos plurinominales varían conforme pasa el tiempo dependiendo del tamaño
de la población.
Un segundo grupo de países en los cuales la
legislatura desempeña un cierto rol en el proceso de delimitación son los países
con sistemas electorales mixtos como Italia, Corea, Kirguistán y Panamá. Los
límites de los distritos en estos estados tienen menores consecuencias
políticas que en aquellos con un sistema de Mayoría Simple debido a que un conjunto
de escaños a la legislatura son obtenidos por medio de representación proporcional.
Las elecciones en sistemas mixtos generalmente arrojan resultados más
proporcionales que en los de mayoría simple.
Estados Unidos es una de las pocas
democracias que concede un papel dominante a la legislatura durante el proceso
de delimitación puesto que la elección de legisladores está basada en distritos
uninominales. La consecuencia de este hecho, por lo menos en Estados Unidos, es
que los políticos partidistas desempeñan un rol importante – y frecuentemente
muy explícito – en el proceso de redistritación. Por ejemplo, en varias
ocasiones cuando un plan de redistritación ha sido pugnado en una corte por contener
gerrymandering racial, los defensores de éste han argumentado que han sido los
políticos, y no la raza en sí, el factor motivacional del plan por lo tanto éste
no es ilegal ni inconstitucional.
Notas:
1 Nueva Zelanda estableció una comisión de
límites independiente en 1887 que incluyó miembros del gobierno; sin embargo, estos
nunca excedieron el número de miembros neutrales de la comisión.
Autoridad para seleccionar el plan final de redistritación
En el siglo XIX,
en casi todos los países que delimitaban distritos, la aprobación legislativa era
un requisito para que un plan redistrital pudiera ser implementado. Las recientes
reformas que determinaron la remoción de los políticos de este proceso han reducido
el poder de las legislaturas en el consentimiento de los planes de
redistritación. Actualmente en la mayoría de los países, las legislaturas desempeñan
un rol muy limitado o simplemente nulo. Sin embargo, algunos países requieren solamente
la aprobación del ejecutivo para la implementación de este plan. Aún cuando esto
excluye las decisiones de los legisladores – quienes directamente se benefician
del plan de distritación – el proceso de redistritación queda abierto a la
influencia política.
En la
mayoría de los países que dejan a los organismos electorales la tarea de
delimitar distritos, estos sirven como la autoridad final; y por tanto, no es
necesaria la aprobación de la legislatura o del ejecutivo para implementar el
plan. Es muy poco probable, casi imposible, que un plan distrital propuesto por
una comisión delimitadora deba ser ratificado por la legislatura (o firmado por
el ejecutivo) antes de que pueda ser implementado. En Nueva Zelanda, por
ejemplo, el plan final del Comité de Representación, una vez publicado, no
puede ser modificado o pugnado. Desde 1983, la Comisión Electoral de Australia ha tenido el mismo
poder, y los límites distritales creados por la Comisión de Delimitación en la
India también son definitivos.
En otros
países, la legislatura puede debatir, e inclusive postergar la promulgación del
plan de la comisión, pero no puede modificarlo. En Canadá, por ejemplo, el Acta
de Reajuste de los Límites Distritales de 1964, le quitó al Parlamento la
responsabilidad de redistritar y se la dio a las comisiones independientes de
cada provincia. Al Parlamento le es
permitido considerar los planes elaborados por las comisiones pero no tiene
voto sobre su implementación. El Parlamento ha usado esta condición para
postergar la ejecución de los planes, y ha incitado a un cambio en la
legislación – actualmente existe un límite de sesenta días para el debate y
consideraciones Parlamentarias.
En el Reino
Unido, las propuestas finales por parte de las cuatro comisiones delimitadoras tienen
efecto solamente después del voto afirmativo del Parlamento. Pero el poder del
Parlamento para aceptar o rechazar un plan es una formalidad. Casi siempre ha
ratificado las propuestas de la comisión; hacerlo de otra manera sería visto
como “político”. Las únicas dos excepciones fueron en 1948, cuando el
Parlamento propuso el aumento de 17 asientos para las áreas urbanas sub-
representadas, y en 1969, cuando el Parlamento postergó la implementación del
plan de redistribución justificando que los inminentes cambios a los límites de
los gobiernos locales convertirían este plan en obsoleto. Los conservadores
vieron ambas acciones del gobierno Laborista como políticas.
Algunos
países tienen provisiones que demandan a la legislatura aceptar o rechazar el
plan de delimitación propuesto, pero no otorgan al Parlamento la autoridad para
modificarlo. Como es el caso de Malasia, Mauricio y Papúa Nueva Guinea.
Estados Unidos
es la excepción con respecto a las legislaturas y la adopción de los planes de
redistritación. La mayoría de los estados confieren la tarea de redistritar a
la legislatura estatal. Y los pocos que
la delegan a una agencia o comisión incluso requieren de un voto afirmativo de
la legislatura estatal para promulgar dicho plan.
Conclusiones
Permitir a la legislatura aceptar o rechazar un
plan, abre el proceso de redistritación a tendencias políticas. De hecho, muchos
planes implementados por la legislatura favorecen a un partido político sobre
otros. Incluso, los planes trazados por una comisión neutral también pueden arrojar
resultados electorales con una tendencia política, aunque no sea de manera
intencional.
Frecuencia para la delimitación de distritos electorales
La mayoría de los países que delimitan distritos
electorales han establecido límites temporales dentro los cuales ésta debe
ocurrir. Aunque no existe un período estándar, los intervalos de tiempo para la
delimitación no son muy largos. Las islas Seychelles, por ejemplo, exhortan a
que la delimitación de nuevos distritos se lleve a cabo cada tres años, en caso
de ser necesaria. Por su parte, Francia demanda que se realice solamente cada
12 ó 14 años.
La opción más recurrente, para la delimitación periódica,
parece ser diez años: Botswana, Canadá, la India, Japón, Kenia, Lesoto,
Malasia, Mauricio, México, Nepal, Nigeria, Pakistán, Papúa Nueva Guinea,
Tanzania, Estados Unidos, y Yemen; todos tienen una ley electoral o
disposiciones constitucionales que requieren una delimitación al menos cada década
(en el caso de Botswana, la exigencia es de cinco a diez años; y en Kenia, la ley indica que sea de ocho a diez años).
Albania, Bahamas, Fiji, Nueva Zelanda, Turquía, y
Zimbabwe redistritan cada cinco años. Australia lo hace una vez cada siete
años. Irlanda tiene la obligación de delimitar circunscripciones plurinominales
para su sistema de voto único transferible cada 12 años; Reino Unido también da
un plazo de hasta doce años antes de llevar a cabo otra delimitación.
Por supuesto, el establecimiento de un plazo no significa
necesariamente que la distritación se lleve a cabo. Posterior a la delimitación
de circunscripciones electorales en 1973, la India decidió imponer una
moratoria sobre la distritación hasta después del año 2000, a pesar de una
cláusula legal que demanda una redistritación después de cada censo decenal.
No existen plazos de tiempo establecidos en alrededor de
un tercio de los países que delimitan distritos electorales. Entre los factores
que incitan a la delimitación, además de los períodos de tiempo establecidos, están:
un cambio en el número de escaños asignados después de un censo nacional,
cambios en las fronteras administrativas, y el conseguir un nivel de mala distribución
o “malapportionment”. Por ejemplo, en Macedonia, el grado de mala
distribución no puede ser superior al tres por ciento; si esto ocurre, entonces
debe llevarse a cabo la delimitación. En la República Checa, el nivel señalado es
de 15 por ciento; mientras en Alemania, 25 por ciento.
La
desventaja de una delimitación esporádica son las enormes discrepancias poblacionales
que frecuentemente resultan. Los distritos trazados con pequeñas diferencias
poblacionales al comienzo de la década, por ejemplo, pueden variar
considerablemente en tamaño hacia finales de la misma.
Australia
ha adoptado una solución única para este problema. En lugar de emplear los
datos actuales del registro, los distritos federales son rediseñados utilizando
estimaciones, de tal manera que el número de electores inscritos en cada
distrito sea equivalente en los tres años y medio siguientes, es decir, a la
mitad del ciclo de redistritación en Australia, el cual dura 7 años. Para mayor
información acerca de este proceso, ir a.
Conclusiones
Las desventajas de las delimitaciones periódicas son el
costo y el tiempo necesario para emprender el proceso. Además, los frecuentes cambios
para distritar alteran los lazos entre los representantes y su electorado. Para
determinar el intervalo óptimo, los países deben equilibrar los costos de
redistritar con los beneficios de mantener los distritos con cierta equidad
poblacional.
Duración del proceso de delimitación
Mientras que en algunos países no existen
límites para el proceso de redistritación, otros sí imponen restricciones al
tiempo permitido para la redistritación. Aunque la existencia o ausencia de un
marco legal, no es necesariamente proporcional con el tiempo que en realidad toma
redistritar.
Ni Estados Unidos ni el Reino Unido imponen
un límite de tiempo obligatorio para completar el proceso de redistritación. Aunque no hay una ley electoral y algunas de
las constituciones que establecen límites de tiempo, el plazo para presentar
una candidatura para las futuras elecciones del Congreso sirve como un plazo
práctico para la redistritación federal en Estados Unidos. Si una legislatura
estatal no completa la configuración dentro de este plazo, entonces los
tribunales intervendrán y elaborarán un plan por sí mismos o implementarán uno,
propuesto por uno de los partidos. Por lo tanto, en la práctica, si no hay un
período legalmente establecido, el tiempo para el proceso de redistritación en
los Estados Unidos es de dos años, a partir de la fecha en la que se hacen
públicos los datos del censo decenal y hasta que concluye el plazo para presentar
candidaturas para la primera elección congresional de la década.
En el Reino Unido, el proceso de delimitación
puede tomar más del doble del tiempo empleado en Estados Unidos. De hecho, el
informe de la Comisión de Límites de Inglaterra de 1983 tomó siete años para
ser completado. La preparación del último informe de la Comisión de Límites
Inglesa, terminado en 1995, tomó cuatro años.
Por el contrario, en Australia y Nueva
Zelanda la distritación toma menos de un año. En 1984 por ejemplo, Australia
emprendió una extensa redistribución. Los distritos para 125 asientos de la
Cámara Baja, fueron rediseñados para crear 148 nuevos distritos. Todo el
proceso -- diseño de propuestas y modificación de éstas para producir un plan
final-- tomó solamente seis meses para completarlo. Antes de 1993, a la
Comisión de Representación en Nueva Zelanda se le solicitó publicar un plan
final en no más de seis meses después que las deliberaciones formales comenzaran.
De cualquier modo, la ley electoral de 1993 no consideró esta restricción.
Dos factores que aparecen afectar la duración
del tiempo necesario para el proceso de delimitación son: la planeación del
proceso de investigación y definir si a la legislatura le estará permitido
debatir o modificar el plan redistrital. El complejo proceso de investigación utilizado
en el Reino Unido aumenta considerablemente el tiempo necesitado para la
redistribución. En Canadá, un gran factor de postergación ha sido el
Parlamento. Y como consecuencia, se impuso al Parlamento una restricción de 60
días para la revisión de los planes de redistribución federal.
Dada la naturaleza política de la
redistritación en Estados Unidos, es notable destacar que tan rápido es el
proceso. Las legislaturas en la mayoría de los estados son responsables de trazar
los límites y promulgar el plan final de redistritación. En parte, esta rapidez
en la mayoría de los estados se debe a la carencia de alguna participación pública
estructurada durante el proceso de delimitación. Mientras se llevaron a cabo
audiencias públicas en algunos estados durante el proceso de delimitación de 1991,
es dudoso que éstas hayan dado pie a modificaciones significativas en los
planes de delimitación.
Conclusiones
La mayor desventaja de un proceso de
delimitación prolongado es la misma desventaja asociada con el intervalo de
tiempo entre redistribuciones, es decir, pueden resultar grandes desviaciones
poblacionales. En Inglaterra, por ejemplo, hubieron grandes discrepancias en la
población de los distritos después de la redistritación de 1983 ya que la
Comisión de Límites rediseñó los límites de estos tomando en cuenta las cifras
del registro de 1976, el año en que comenzó el proceso de redistribución.
Acceso público al proceso de delimitación
Una diferencia
entre los países que tienen comisiones a cargo de la delimitación de los
distritos y los países en donde el Congreso o alguna dependencia gubernamentales
realizan ésta, es el acceso público al proceso. Muchos de los países que han
adoptado comisiones neutrales han incorporado
medidas de acceso público como parte de las reformas para limitar la influencia
de los legisladores y partidos políticos en los procesos de redistritación.
Uno de
los objetivos del Acta de Redistritación Electoral de Canadá de 1964, fue
incrementar la responsabilidad y la
participación pública en el proceso de delimitación. El Acta, basada en el modelo
australiano, copió la experiencia de garantizar al público la oportunidad de presentar
sugerencias u objeciones a las propuestas de la Comisión. Hoy en día en Canadá,
una vez que las comisiones electorales independientes hayan completado sus
propuestas y publicado el mapa en un periódico local, el público en general es
invitado a participar ya sea presentando escritos o en audiencias públicas realizadas
por la comisión. Las comisiones han recibido cientos de comentarios
provenientes de una amplia gama de fuentes: partidos políticos, miembros del
parlamento (MPs), candidatos, activistas políticos y otros ciudadanos interesados,
que han hecho observaciones a los planes de redistribución federal propuestos. Los
planes han sido a menudo revisados después de estas audiencias.
A pesar
de que el proceso de redistribución haya sido modificado en Australia desde que
Canadá adoptó varias de sus prácticas, la participación pública continúa
constituyendo una parte muy importante. En 1983, por ejemplo, el proceso fue
modificado para dar al público dos oportunidades de emitir observaciones sobre
el plan de delimitación propuesto. Los cuatro miembros del Comité de
Distribución de Australia reciben sugerencias por parte de: partidos políticos,
candidatos y miembros del Parlamento antes de comenzar a bosquejar el plan. Una
vez completado, la Comisión Electoral escucha las objeciones emitidas por el
público, en el caso de que hubiera, y después produce un mapa final. La única
vía de los legisladores en Australia para debatir sobre un plan de
configuración es a través de las audiencias públicas. Para mayores detalles
sobre el proceso de la consulta pública de Australia, ver.
En el
Reino Unido, el proceso de consulta pública es similar, aunque solamente se
recurre a él si las autoridades locales, o un mínimo de 100 electores, objetan
el mapa propuesto. A pesar de esta restricción, el proceso de consulta toma mucho más tiempo aquí
que en otros países. Una de las razones es, que se recurre a una segunda
consulta si el plan propuesto es modificado y existen nuevas objeciones. Este
proceso es descrito a detalle en el estudio de caso: El Proceso de Redistritación en el Reino Unido.
En
países sin procedimientos estándares para la participación del público, el
litigio llega a ser la única vía para impugnar el plan de delimitación. En
Estados Unidos, las organizaciones de derechos civiles, los grupos de interés
público y los ciudadanos interesados regularmente recurren a juicios si estiman
que un plan distrital es injusto. Como consecuencia, el número de juicios en
esta materia es enorme, mucho más alto que en cualquier otro país. Incrementar el
acceso público en el proceso de configuración, no necesariamente influye en el
número de demandas en contra de éste, pues también existen otras razones para
la proliferación de juicios en el país norteamericano. Un mayor acceso público
al proceso definitivamente hace que éste sea visto como más abierto y
democrático.
Conclusión
La
principal ventaja, al garantizar acceso público al proceso de delimitación, es
la probabilidad de que los resultados se divisen de manera más justa si el
proceso es percibido como abierto y accesible. En países con sistemas de
pluralidad/mayoría, el garantizar el acceso del público puede ser especialmente
importante debido a la tendencia de los distritos uninominales a alterar las
relaciones entre el porcentaje de votos que un partido político recibe y el
número de asientos que el partido político gana.
Establecimiento de criterios para la delimitación de los distritos
A
menudo los países establecen normas, o criterios, para ser considerados por sus
respectivas autoridades encargadas de la delimitación al momento de trazar los
distritos electorales. Sin embargo, el establecimiento de criterios también
ocurre en países que permiten al congreso o a las agencias gubernamentales redistritar.
Estas reglas son enunciadas generalmente en la ley electoral, pero en ocasiones
pueden ser encontradas en las respectivas constituciones políticas.
Generalmente
las normas especifican que los distritos deben ser lo más equivalentemente posible
en términos poblacionales. Los límites administrativos y/o naturales y otras
características geográficas tales como territorios
poco poblados o aislados también son factores comúnmente considerados. El
respeto por las comunidades de interés es otro aspecto que muchos países identifican.
En algunos otros países, especialmente los desarrollados, se les pide a los
redistritadores considerar también la transportación y/o comunicación.
Casi
todos los países que cuentan con criterios formales de redistritación demandan
que los distritos sean tan iguales como sea posible en población. Muchos países
definen límites de tolerancia o rangos permisibles en cuanto a la cuota
electoral o poblacional. Esta cuota corresponde a la población del territorio
que será redistritado dividida entre el número de asientos (escaños) asignados
a él.
Aunque la
representación de los electores haya sido una prioridad sobre la representación
de comunidades – como se evidenció por el número de países que demandan
igualdad poblacional distrital tanto como sea posible –, el respeto por las
áreas administrativas, las comunidades naturales físicamente definidas y las comunidades
geográficamente concentradas continúan teniendo un rol preponderante en el
proceso de redistritación. De hecho, una función principal de los distritos
uninominales es proporcionar representación para las comunidades
geográficamente definidas.
Criterio relativo a los resultados electorales
La
igualdad poblacional, las consideraciones geográficas y comunidades de interés
son criterios que se relacionan directamente en el proceso distrital. Otros
criterios relacionados, por ejemplo, requieren que los planes de delimitación
se tracen de tal manera que los partidos políticos sean representados justamente
o que las minorías raciales, étnicas, religiosas o lingüísticas tengan una
oportunidad de representación equitativa. Pero, los países que delimitan
distritos usualmente no adoptan criterios relativos a la imparcialidad de los
resultados. Esto debido a que los países con distritos uninominales raramente
pueden alcanzar estos principios, pues la imparcialidad de los resultados es
definida como la representación proporcional para los partidos políticos y los
grupos minoritarios.
Conclusiones
Los criterios
de re-distritación, en ocasiones pueden divergir uno con otro. Por ejemplo,
aunque casi todos los países contemplan la igualdad poblacional como un criterio
de redistritación, pocos son los que realmente lo cumplen. La razón es que hay otros
criterios que han sido considerados más importantes que el estricto apego a la
igualdad de población. El respeto por los límites administrativos y las
comunidades naturales, por ejemplo, a menudo demanda que los distritos sean más
pequeños o más grandes que la cuota electoral.
Los
países que establecen criterios de redistritación deben priorizarlos o aceptar
ciertas inconsistencias en la configuración del distrito. Muchos países optan
por especificar el criterio más importante y/o imponer límites (tales como
limites de tolerancia) sobre la autoridad, pero permitiendo a los
redistritadores ciertas discreción al equilibrar esos criterios.
Distribución equitativa de población
La norma
más aceptada para la delimitación se refiere a la relativa igualdad de los distritos
en términos poblacionales. La representación poblacional constituye un principio
básico de la democracia, y por tanto, en los países que se utilizan los
distritos uninominales, esta regla se traduce en el principio de igualdad de población
en los distritos. Los distritos con uniformidad de población son necesarios si
los electores pretenden tener igualdad de voz en las elecciones. Si, por
ejemplo, un representante es elegido desde un distrito que tiene el doble de cantidad
de electores que otro, los electores del distrito más grande, tendrán la mitad
de la influencia que tienen los electores del distrito más pequeño.
El grado en el que los países demandan “igualdad” poblacional
y otro principio de población que sea empleado para determinar la equidad (por ejemplo, total de la población,
población de ciudadanos, votantes inscritos), difieren de un país a otro.
Aproximadamente la mitad de los países que delimitan distritos utilizan a la
"población total", como base poblacional determinar la equidad en las
demarcaciones electorales. Una tercera
parte de los países, emplean el número de electores inscritos como la base. En
cambio, varios países de Europa utilizan el número de ciudadanos; mientras Lesotho,
sólo a la población en edad para votar. Por su parte, Bielorrusia lo hace con
el número de votantes de elecciones anteriores.
El grado en que los países requieran equidad de población
también varía. Muchos países no han establecido ningún límite de tolerancia a
pesar del grado al cual les está permitido a las demarcaciones divergir de la cuota
poblacional. Entre los que sí han establecido límites existe un rango desde los
que van desde "prácticamente ninguna variación permitida" (como Estados
Unidos), hasta un límite de tolerancia de 30 por ciento (como en Singapur).
Estados Unidos es el único que se ha adherido a la
doctrina de la igualdad poblacional. Ningún otro país requiere variaciones tan
mínimas como el criterio de "una persona, un voto", impuesto por los
tribunales estadounidenses desde comienzos de los años 60. En 1983, en el caso
Karcher v. Daggett, la Suprema Corte determinó que no existe ningún punto en el
que las diferencias de población en un plan de redistritación puedan ser
consideradas intrascendentes: "no existen variaciones mínimas que puedan
ser eludidas, y menos, que no se apeguen al Artículo I, Sección 2 (de la
Constitución de los EE.UU), sin justificación alguna.” La Corte refutó un plan
de redistritación, del Congreso de Nueva Jersey, que tenía una variación
poblacional total de tan sólo el 0,7 por ciento. A raíz de esta decisión, la
mayoría de los estados interpretaron a
Karcher como un requisito para la adopción de planes de distritación con
exactitud en la igualdad de población o, al menos con la menor variación. Aunque más tarde, los tribunales aceptaron la
legalidad de algunos planes de redistritación que tenían una variación mínima de
población posible, ninguno de estos llegó a tener una variación total del uno
por ciento.
Macedonia, que emplea
un sistema electoral de Representación Proporcional por Listas y cuenta
con seis distritos electorales, es quien más se acerca a esta estricta norma,
con desviaciones admisibles de alrededor del tres por ciento de la cuota de
población. Nueva Zelanda, Albania y Yemen permiten variaciones de hasta el
cinco por ciento de la cuota; mientras Australia, Bielorrusia, Italia y Ucrania
especifican 10 por ciento como la desviación máxima permitida.
El requerimiento poblacional en Australia es de hecho más
complejo que el límite de tolerancia del 10 por ciento: la ley electoral australiana
demanda que los distritos no presenten variaciones de más de 3,5 por ciento, en
los tres años y seis meses posteriores al fin de la redistritación. Este criterio
se formuló para producir igualdad justo a la mitad de los siete años del ciclo
de distritación y para evitar grandes divergencias al final de éste. Para cumplir
con esto, la comisión australiana (referida como la Comisión de Redistribución)
debe emplear proyecciones poblacionales, así como datos actuales de población.
La especial atención que Australia ha puesto en la igualdad poblacional,
es relativamente reciente. Hace treinta años, era muy común la creación de distritos rurales con menor
población que en los distritos urbanos. (Para más información sobre la
redistritación en Australia, véase el estudio de caso sobre Australia: Empleo
de Proyecciones para Equilibrar la Población en los Distritos Electorales)
Armenia, Alemania, y la República Checa no permiten variaciones
de población de más de 15 por ciento. (En Alemania, los distritos electorales
propuestos no pueden variar en más de un 15 por ciento, y los distritos que varíen
en más de un 25 por ciento tienen que volverse a trazar). Zimbabwe y Papúa
Nueva Guinea han fijado la diferencia máxima permitida en 20 por ciento.
En
Canadá, a las comisiones independientes encargadas de la creación federal de
distritos electorales se les permite desviar hasta en un 25% las cuotas provinciales.
Aunque, desde 1986, se les permite exceder este porcentaje bajo
"circunstancias extraordinarias". Esta estipulación fue utilizada para
crear cinco de los 295 asientos en la Cámara de los Comunes de Canadá en 1987,
y dos de los 301 asientos en 1996. En 1996, también, se instituyó un asiento para
Quebec con una población 40.2% debajo del promedio provincial, y otro para
Newfoundland con una población 62.5% igualmente bajo del promedio provincial.
(Para mayor información, véase el estudio de caso: Representación en el Parlamento Canadiense.
El
Reino Unido, por su parte, permite variaciones aún más grandes. En 1994, los
estándares originales se establecieron en 25%, aunque fueron revocados dos años
más tarde. La norma actual requiere que los distritos electorales sean
"tan iguales como sea posible", esta regla debe ser equilibrada contra
el principio de respeto de los límites locales tanto como sea posible. Los
distritos equilibrados poblacionalmente también pueden ser ignorados por "circunstancias
geográficas especiales". En 1983, los comisionados ingleses tomaron en
cuenta las comunidades naturales, dejando a la Isla de Wight con 95.000
electores como un solo distrito; mientras que, respetando los límites locales
de Londres, dejaron al suburbio Surbiton con 48,000 votantes solamente. Del
mismo modo, y reconociendo las dificultades para viajar, los comisionados en
Escocia asignaron sus propios representantes a las Islas del Oeste (con una población
de 24.0000) y, a Orkney y Shetland (con 31.000 habitantes).
El
grado en el que un país se adhiere estrictamente al principio de igualdad poblacional
está relacionado con el significado implícito de la igualdad política
individual. Estados Unidos está muy comprometido con los derechos individuales,
y por tanto, no resulta sorprendente que haya desarrollado los estándares de
variación más estrictos que cualquier otro país con distritos uninominales. Otros
países, que reconocen la importancia de este principio, han optado por
balancear este factor con otros criterios igualmente percibidos como válidos.
En Reino Unido el respeto los límites locales administrativos, resulta preferente sobre la exactitud de números. En muchos
países africanos, la necesidad de conservar tribus intactas en un solo distrito
electoral, también puede preceder al principio de igualdad de la población. Por
tanto, cada Estado debe establecer el nivel de tolerancia permitido en la variación
poblacional para lograr otros objetivos de redistritación.
Criterios geográficos
En
varios países, la ley electoral especifica que la geografía, o ciertos factores
geográficos, sean tomados en cuenta para delimitar los distritos electorales.
Los criterios geográficos pueden dividirse en dos categorías: los criterios relativos
a los límites geográficos, y los relativos al tamaño y/o forma geográfica. Se sugiere
a las autoridades que consideren factores de uno o de los dos criterios.
Criterios relacionados con los Límites Geográficos
El
respeto de las líneas claramente establecidas, a menudo, es precisado como un
criterio a ser considerado cuando se trazan líneas distritales. Estos límites
pueden incluir límites administrativos como los de los condados y municipios, y/o
límites naturales como montañas, ríos o islas.
Tal vez
el factor geográfico mencionado de manera más frecuente por los países es la
consideración de límites administrativos locales. Docenas de países lo señalan como criterio a seguir,
incluyendo: Albania, Bangladesh, Barbados, Bulgaria, Camerún, Canadá, Croacia,
República Checa, Fiji, Francia, Alemania, India, Indonesia, Italia, Japón, Kenia,
Lituania, Malasia, México , Paquistán, Panamá, Tanzania, Uganda, Reino Unido, y
Yemen. La Constitución de Botswana no solamente considera los límites
administrativos distritales, sino también los de los territorios tribales.
Otra característica geográfica, comúnmente señalada, es
la densidad o distribución de la población. Varios países del Caribe, así como también
Kenia, Mauricio, Nepal y Papúa Nueva Guinea la identifican como un factor a ser
considerado en la redistritación. En Malasia, la Comisión Electoral tiene la
obligación de tomar en cuenta las circunscripciones rurales con baja densidad poblacional,
a manera de garantizar su sobrerrepresentación en la legislatura.
Los
criterios de delimitación geográfica, tales como el respeto a los límites
administrativos y comunidades naturales físicamente definidas, resultan tener más
prioridad en unos países que en otros. En el Reino Unido, por ejemplo el
respeto hacia estos límites y comunidades es el factor más importante para los comisionados
al momento de la delimitación. Y por tanto, las grandes diferencias de
población son toleradas.
Criterios Relacionados con el Tamaño y la Forma Geográfica
Otros dos factores que en ocasiones son señalados como
criterios de distritación se refieren, específicamente, a la forma geométrica
de un distrito: contigüidad y densidad. Los defensores de éstos sostienen que
los distritos no deben tener formas extrañas y que todas sus piezas deben estar
interconectadas. El cuerpo electoral en México, por ejemplo, requiere de la
creación de distritos electorales en los que los perímetros tengan forma
regular. Otros países, como Albania, Armenia, Bangladesh, Barbados, Bielorrusia,
República Dominicana, India, Italia, Paquistán, y los Estados Unidos, especifican
que las circunscripciones sean compactas.
En
Estados Unidos, la densidad distrital no ha sido un requisito de la ley federal
desde 1929, sin embargo, en 1990 cuando algunos estados constituyeron distritos
con formas extrañas durante el proceso de redistritación, la Suprema Corte de
Justicia ordenó un rediseño de varios de ellos. Aunque la forma no fue
realmente el origen de la decisión de la Corte, el hecho de que los distritos
no fueran compactos se consideró como un motivo inadmisible para la creación de
distritos. (Para mayor información sobre estos casos, ver Rol de
los Tribunales en el Proceso de Delimitación.)
Disposiciones especiales para los grupos minoritarios
Los criterios que especifican imparcialidad
para los grupos minoritarios dentro de un país se centran en el resultado
electoral, en lugar del proceso de redistritación. Los sistemas electorales que
cuentan con distritos uninominales, no pueden garantizar la representación
proporcional o un porcentaje mínimo de asientos para los grupos étnicos, religiosos
o minoritarios de la población (ej. el de Mayoría Simple y Voto Alternativo).
Por otra parte, los sistemas Mixtos y de Representación Proporcional por Listas
– tales como el SP y el RPP – sí pueden albergar normas para la representación
minoritaria dentro de las listas de partidos si así lo desean.
Para los votantes de un grupo minoritario
específico en los sistemas distritales, será difícil elegir a miembros de su mismo
grupo para puestos legislativos si el voto se polariza en mayoría – minoría.
Solamente en el caso de que algunos asientos sean reservados para esta minoría,
o si se trazaran distritos especiales para este grupo, los votantes
minoritarios tendrían éxito a la hora de elegir a sus representantes. Pocos son
los países que han establecido medidas especiales para asegurar que las
minorías religiosas, étnicas o raciales estén representadas en la legislatura,
como por ejemplo Croacia, Fiji, la India, Mauricio, Nueva Zelanda, Paquistán, los
territorios Palestinos, Papúa Nueva Guinea, Singapur y Estados Unidos.
Croacia, que cuenta con un sistema de
Representación Proporcional por Listas -con distritos electorales que
generalmente no se rediseñan -, reserva distritos específicos para miembros de
las minorías: (1) húngara, (2) checa y eslovaca, y (3) rutenia, ucraniana,
germana y austriaca. Además, de tres
asientos específicamente para la minoría Serbia dentro de esta la República.
En los sistemas de Voto en Bloque (o Voto en
Bloque por Partido) de Mauricio, Singapur y los territorios de Palestina, un
cierto número de asientos también están reservados para las minorías:
- Singapur – la mayoría de los miembros del Parlamento son elegidos a
través del “Voto en Bloque por Partido” en Distritos de Representación de
Grupos (GRCS) plurinominales. Los partidos que contienden por éstos deben presentar
una lista de candidatos en la cual se incluya por lo menos un miembro de una
minoría (llámese india, malaya, euroasiática u otra). Dentro de los distritos,
los votantes seleccionarán de entre listas cerradas de partidos, y el partido
que reciba más votos gana todos los asientos de la demarcación.
- Mauricio – además de los 62 representantes elegidos en los 21 distritos
plurinominales, existe un máximo de ocho escaños extras repartidos entre los
“mejores perdedores”. Estos asientos son distribuidos entre las cuatro
comunidades religiosas o étnicas constitucionalmente reconocidas (hindús, musulmanes,
chinos y “Creoles”) para asegurar la representación de cada uno de estos grupos
minoritarios.
- Territorios Palestinos – el Banco Oeste y la Franja de Gaza están
divididos en 16 distritos electorales plurinominales. En la elección de 1996,
el partido político que obtuvo el mayor número de votos en cada distrito ganó
todos los asientos asignados a él. Seis asientos en cuatro distritos
(Jerusalén, Belén, Ramallah y Gaza) fueron reservados para la población
cristiana; un asiento (en el distrito de Nablus) para los samaritanos.
- India y Paquistán, ambos países con sistemas
electorales de Mayoría Simple, han reservado distritos unipersonales para
asegurar la representación de ciertas minorías:
- Paquistán – existen tres categorías de escaños en la Asamblea Nacional:
(1] 272 asientos generales; (2) 60 asientos reservados para mujeres; y (3) 10
asientos reservados para no-musulmanes (hindús, cristianos y otros). Los
representantes de los asientos generales son elegidos por mayoría simple en
base a 272 distritos unipersonales. Los asientos reservados para las mujeres
son ocupados en base a un sistema de representación proporcional basado en el
número de asientos generales ganados por cada partido político por provincia.
Los asientos reservados para no-musulmanes son ocupados bajo el mismo sistema
de representación proporcional, exceptuando que todo el país constituye una sola
demarcación. Ambos candidatos mujeres y no-musulmanes son escogidos de una
lista cerrada compuesta por partidos políticos.
- India – un cierto número de demarcaciones en cada estado están
reservadas para los miembros de castas y tribus, basado en su proporción del
total de la población estatal. En circunscripciones reservadas, solamente los
candidatos pertenecientes a estas comunidades pueden contender para la
elección. Éstas varían de una elección a otra, en total existen 79 escaños
reservados para las castas, y 41 para las tribus.
- Fiji y Papúa Nueva Guinea, cada una con un
sistema de Voto Alternativo, tienen asientos que garantizan la representación
de los grupos étnicos más grandes. En Fiji, por ejemplo, los 71 asientos legislativos
los conforman 25 escaños “abiertos” (para los cuales todos los votantes, sin
importar su raza /etnia, emiten su voto) y 46 “comunales”, elegidos de la
siguiente manera:
- 23 elegidos de entre los votantes registrados como indígenas Fijianos,
19 elegidos por los votantes Indios; uno elegido por los electores Rotumanos, y
* tres electos por votantes no Fijianos,
no Indios ni Rotumanos (es decir, de una lista general de electores).
Representación de Minorías
en Estados Unidos
Estados Unidos, debido a su significativa población
de minorías raciales y étnicas, y a su historia de discriminación a ciertos
grupos, ha tenido que contemplar el tema de la imparcialidad para las minorías
en la promulgación de los planes de delimitación. La ley del Derecho de Voto de
1965 y su enmienda de 1982 ha establecido que un plan de delimitación puede ser
invalidado si éste reduce la fuerza del
voto de los electores al dividir a una comunidad minoritaria en diferentes
distritos. Los grupos minoritarios protegidos (afroamericanos, hispanos,
asiáticos e indoamericanos) deben reunir tres condiciones para calificar dentro
de esta norma de protección:
- El grupo debe ser suficientemente grande y geográficamente compacto
para formar una mayoría en un distrito uninominal;
- El grupo deber ser políticamente cohesivo (ellos deben compartir
intereses políticos en común);
- El grupo debe ser capaz de demostrar que la mayoría de la población
vota como un bloque contra los candidatos de la comunidad minoritaria y
que estos generalmente pierden.
Si un grupo minoritario es capaz de cumplir
estas tres condiciones, entonces se debe de fabricar un plan de distritación de
tal manera que la minoría de los electores constituya una mayoría en uno o más
distritos. La comunidad minoritaria debe demostrar ante tribunales que estas
condiciones son satisfechas. De hecho, en fallos recientes, la Suprema Corte de
Estados Unidos sostuvo que muchas de las jurisdicciones que crearon distritos
de “mayoría minoría” de manera deliberada – es decir, sin que la Suprema Corte
lo haya ordenado - deben ser rediseñados
sin tomar en consideración la etnicidad o raza.
Sin embargo, esta ley del Derecho de Voto
garantiza la imparcialidad étnica en un mínimo sentido en los Estados Unidos.
Es mínimo porque solamente a las comunidades minoritarias que pueden cumplir las
tres condiciones se les da una oportunidad de formar la mayoría de un distrito
y elegir un candidato de su preferencia. Los afroamericanos, hispanos,
asiáticos y nativos están lejos de estar representados en el Congreso. Las
comunidad minoritarias en Nueva Zelanda están mejor representadas en la
legislatura ya que existe una regulación más efectiva.
Representación de Minorías en Nueva Zelanda
Un atributo del sistema electoral de Nueva
Zelanda es una regulación para la
representación de los descendientes de la población aborigen Maori. Además de
los 60 distritos legislativos generales, la Comisión de Representación creó varios
distritos Maori (cinco en 1993, seis en 1998, y siete en 2001). Estos distritos
están geográficamente definidos y cubren los distritos electorales generales. Para
votar en un distrito Maori, en lugar de un distrito electoral general, un
elector Maori debe inscribirse en el registro Maori. La inscripción en este
registro es opcional; los Maoríes pueden, en su lugar, inscribirse en el
registro general. Debido a esta característica, los Maoríes han estado
representados casi en proporción al porcentaje de su población, por más de un
década. (ver el estudio de caso de
Nueva Zelanda sobre redistritación).
Conclusiones
Los países que delimitan distritos
uninominales no pueden garantizar la representación proporcional para los
partidos minoritarios o grupos minoritarios dentro de sus fronteras, por lo
menos no sin disposiciones especiales o asientos adicionales votados por una
lista de partido. En su lugar, se deben adoptar criterios de redistritación
para asegurar un proceso justo e imparcial. Aunque esto no originará
necesariamente una representación proporcionalidad, inclusive mínima, de
partidos o grupos minoritarios, por lo menos garantiza que cualquier tendencia
no es intencional.
Los países con marcadas divisiones raciales,
étnicas o religiosas generalmente optan por alguna forma representación proporcional
en vez de depender de los distritos uninominales para elegir representantes. A
menos que los grupos minoritarios estén geográficamente concentrados o que sean
adoptadas disposiciones especiales para la representación de las minorías, los
resultados de la elección arrojados por distritos uninominales beneficiarán a
algunos grupos a costa de otros. Y en un país profundamente dividido, esto
puede llevar a la inestabilidad en vez de fomentar gobiernos fuertes y estables.
Comunidades de interés
Debido
a las exigencias para que los distritos uninominales sean relativamente iguales
poblacionalmente, estos a menudo no reflejan las distintas comunidades
geográficas señaladas como las municipales, de condado u otro tipo de límite
administrativo. Pero, esto no significa
que la representación política, haya sido separada de la noción de
"comunidad" en los países que delimitan distritos uninominales.
Muchos
países que delimitan distritos uninominales continúan enfatizando la importancia
de crear jurisdicciones que correspondan, lo más cercanamente posible, a entidades
pre-existentes, definidas como límites administrativos y/o "comunidades de
interés". La racionalidad para reconocer comunidades, en el proceso de
delimitación, se refiere a que los distritos electorales deberían ser algo más
que conglomerados arbitrarios, es decir, grupos accidentales de individuos. Los
distritos deberían de ser, en la mayor medida de lo posible, unidades cohesivas
con intereses comunes. Esto hace que el trabajo de comunicación del
representante de un distrito electoral sea mucho más fácil.
Definición
de Comunidades de Interés
Una
"comunidad de interés" es ocasionalmente definida por estatuto, pero
generalmente es pensada como un grupo de individuos unidos por intereses o
valores en común. Estos intereses compartidos pueden ser el resultado de una
historia o cultura en común, antecedentes étnicos en común, u otros vínculos
que generen una comunidad de votantes con distintos intereses.
Aunque
el perímetro de una comunidad de intereses puede corresponder a los límites administrativos,
este no siempre es el caso. Por ejemplo, un río puede constituir un límite
entre dos divisiones administrativas, pero el valle completo pudiera incluir una
comunidad unificada de interés. En este caso, un distrito electoral que sigue
los límites administrativos dividiría a una comunidad de interés.
En
general, los criterios relacionados con las comunidades de interés pueden dividirse
en tres categorías: (1) criterios relacionados con los límites administrativos
o geográficos; (2) criterios relacionados con las comunidades de interés o de
características comunes; y (3) criterios relacionados con los modelos de
interacción. Los criterios relacionados con los límites administrativos o
geográficos son discutidos bajo los "criterios geográficos" (véase Criterios
Geográficos).
Algunos
de los criterios relacionados con los intereses o características en común son:
- Antecedentes raciales o
étnicos compartidos
- Historia y/o cultura en común
- Religión o idioma en
común
- Estatus socioeconómico
compartido
Algunos
de los criterios relacionados con los modelos de interacción son:
- Medios de transporte
- Vínculos económicos
- Redes de Comunicación
(mercados de medios de comunicación)
La mayoría de las leyes electorales de los países no dan
detalles sobre qué comunidades de interés son relevantes para el proceso de
delimitación; la autoridad competente simplemente recibe instrucciones para
tomar en cuenta a este tipo de comunidades." La ley electoral de Alemania
estipula que las circunscripciones deben formar un área "coherente".
Las leyes de Nepal, Pakistán, Papúa Nueva Guinea dan instrucciones a la
autoridad para considerar la "colectividad y diversidad de interés" o
"la homogeneidad y heterogeneidad de la comunidad". Por su parte, la
ley electoral australiana ofrece más orientación, estipulando que la Comisión
de Redistritación debe considerar a "la comunidad de interés dentro de la
División Electoral propuesta, incluyendo los intereses económicos, sociales y
regionales".
Unos cuantos países brindan disposiciones más explícitas sobre
cuáles comunidades de interés son particularmente relevantes al momento de la delimitación.
En Hungría, por ejemplo, la autoridad distrital debe tomar en cuenta las
características étnicas, religiosas, históricas y locales. Panamá y Ucrania
también requieren considerar las poblaciones minoritarias: en Ucrania, la
"densidad de la población minoritaria a nivel nacional” tienen que ser
tomada en cuenta; lo mismo que "la concentración de las poblaciones
indígenas" en Panamá. Sin embargo, exceptuando las cláusulas de la ley
electoral específicamente diseñadas para promover la representación de minorías,
los criterios que requieren "debida consideración" es probable que
tengan poco impacto en la integración de los representantes de las minorías en
las esferas del gobierno.
Conclusión
Los
criterios de redistritación, inevitablemente, entran en conflicto unos con
otros. Una posible manera de resolver un conflicto entre criterios es
determinar la "comunidad de interés" más sobresaliente o más importante en una circunstancia.
Y las audiencias públicas son indispensables para este proceso. Por ejemplo, un
plan de distritación que sigue los límites de la comunidad étnica en lugar de
los administrativos, puede prevalecer si la sociedad señala la relevancia que
tiene para ellos la comunidad étnica sobre estos límites.
El rol de los tribunales en el proceso de delimitación
Al parecer, en la mayoría de los países que delimitan distritos
electorales, los tribunales no tienen participación alguna en este proceso. De
hecho, en algunos como Pakistán y Tanzania existe una restricción sobre la
participación de los tribunales en este asunto. Otros países confieren ciertas funciones
al tribunal aunque en determinados casos sólo de manera limitada. Y algunos ejemplos
de países en los que el tribunal desempeña un papel más importante en la
delimitación, incluyen a Australia, Canadá, Eslovaquia, Fiji, Francia,
Indonesia, Irlanda, Japón, Lituania, México, Nueva Zelanda, Nigeria, Uganda,
Reino Unido, y Estados Unidos.
Los planes de delimitación pueden llegar a ser impugnados, de manera restringida,
en los tribunales de Nigeria, Uganda y otros países africanos anglófonos. En
Fiji, se permite una evaluación legal, pero hasta ahora, nadie ha refutado un
plan. El único tribunal que hasta el momento impugnó un plan distrital en Reino
Unido no tuvo éxito, y esto parece haber desalentado litigios posteriores sobre
estos procesos en el país. Recientemente, los tribunales canadienses se han
aventurado a considerar actas de delimitación, y en 1987 se presentó la primera
impugnación a un plan distrital federal. Estados Unidos es la mayor excepción
en cuanto a limitación judicial se refiere, y los tribunales han recibido
cientos de demandas en contra de los planes de distritación congresionales y
estatales.
Reino Unido
En 1982, el partido laborista entabló una demanda en contra de la Comisión
Inglesa de Límites y del nuevo plan de redistritación. El partido argumentó que
en este plan la Comisión había dado mayor importancia a las "comunidades
naturales" y a los límites provinciales, que al asegurar el mismo número
de electores. De hecho, hubo grandes disparidades poblacionales entre los
distritos. Por ejemplo, la isla de Wight y el suburbio londinense de Surbiton
fueron designados como escaños únicos, a pesar de que la isla tenía un
electorado de 95.000 personas y Surbiton solamente de 48.000.
Pero el tribunal, en su decisión R. v. Boundary Commission for England
ex parte Foot, no encontró evidencia que la Comisión hubiera fallado en asegurar
equidad en los números. Por el contrario, el tribunal halló que la Comisión gozaba
de un considerable grado de flexibilidad en la interpretación de las reglas de redistribución,
y se mostró reacio a interferir en una esfera que claramente estaba dentro de
la jurisdicción del Parlamento. Hasta la fecha, no se le ha vuelto a pedir al
tribunal en Gran Bretaña que decida sobre la imparcialidad de otro plan de
redistribución.
Estados Unidos
Las cortes de Estados Unidos dieron entrada al litigio sobre distritación en
1962 cuando la Suprema Corte falló a favor de que los electores pudieran impugnar
los planes de distritación, en el caso Baker v. Carr. Antes de esta
decisión, los tribunales se habían rehusado a involucrarse en el proceso de delimitación
distrital. Los tribunales consideraban esta actividad como una cuestión
política, mejor resuelta por los congresos estatales.
A partir de la sentencia Baker, los tribunales estadounidenses se han
convertido en participantes activos en el proceso de distritación, en un grado
que no es posible encontrar en otro país. Los tribunales han establecido muchas
de las reglas que rigen la delimitación en Estados Unidos, incluyendo las de igualdad
de población, derechos políticos minoritarios, gerrymandering político y racial, y numerosas estipulaciones
especiales de las leyes estatales. Asimismo, a los tribunales con frecuencia se
les pide trazar los límites distritales cuando los legisladores son incapaces
de desarrollar un plan de delimitación que satisfaga los requerimientos legales
o constitucionales.
El primer acercamiento de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos en
el proceso de distritación correspondió a la igualdad de población entre distritos.
Durante la primera parte del siglo XX, la población estadounidense cambió de
ser una mayoría rural a una mayoría urbana. Los políticos de las áreas rurales,
temerosos de la pérdida de poder y de representación en el congreso, se
rehusaron a rediseñar distritos o los trazaron favoreciendo claramente a las
minorías rurales. Como resultado, los distritos electorales, a menudo, fueron mal
distribuidos. Aunque originalmente la Suprema Corte dudó en corregir el problema,
finalmente determinó, comenzando con Baker, que las grandes desproporciones
poblacionales en los distritos violaban la décimo cuarta enmienda de la
Constitución de Estados Unidos.
En el caso de Wesberry v. Sanders (1964), la Corte estableció que la
Constitución de Estados Unidos exigiera a los distritos que tuvieran una
población "tan igual como fuera posible”. Este estándar fue redefinido en
el caso Karcher v. Daggett (1983), en el cual la Corte rechazó un plan
de distritación para el estado de New Jersey que contenía una variación de
población, entre distritos, de menos de un 1%. En este caso, se estableció que
a menos de que un plan de redistritación contenga la menor desviación
poblacional posible entre los distritos, se le puede pedir al estado que demuestre
que esa variación fue necesaria para lograr una meta legítima. El efecto
práctico de este veredicto ha sido el pedir a los estados que tracen distritos
con casi la misma cantidad de población posible.
La igualdad de la población no es el único criterio de
redistribución de distritos que los tribunales estadounidenses han abordado. La
Suprema Corte de los Estados Unidos también ha reconocido tanto el derecho de
los votantes a impugnar los planes de redistribución de distritos como de
disolución de los derechos de voto de las minorías conforme a lo dispuesto en
el Acta de los Derechos al Voto o como distribuciones partidistas o raciales
inconstitucionales, de acuerdo a la decimocuarta Enmienda.
En el caso Davis v. Bandemer (1986), los tribunales de Estados
Unidos establecieron que un plan de redistritación que discrimina a un grupo
político identificable o a un partido puede violar la Constitución de los
Estados Unidos. Pero la Corte reconoció la naturaleza altamente partidista de los
procesos de distritación e impuso un gran peso sobre los electores que efectúen
un reclamo. Para tener éxito, los electores deben probar que no cuentan con ninguna
autoridad en el sistema electoral y que están sustancialmente fuera del proceso
político. A pesar del número de demandas, ningún plan delimitador del congreso
o estatal, ha sido invalidado por los tribunales en los territorios en donde éste
constituye un partidista "gerrymandering".
Los electores en busca rectificar planes de distritación, que disminuyen la
fuerza de la votación minoritaria, hasta ahora han sido mucho más exitosos. La
Ley de Derechos Políticos de 1965 fue diseñada para prevenir la compresión de
los derechos políticos de los electores minoritarios y se reformó en 1982 para dejar
claro que esta prácticas eras ilegales. En el caso Thornburg v. Gingles
(1986), se le pidió a la Suprema Corte que considerara las enmiendas de 1982. La
Corte estableció en Gingles que para que los reclamos de las minorías
electorales tengan éxito sobre la ley de derechos políticos deben considerarse
tres factores:
- El
grupo minoritario debe ser suficientemente grande y geográficamente compacto
para constituir una mayoría en un distrito uninominal;
- El
grupo minoritario debe ser políticamente cohesivo;
- La
mayoría blanca debe votar como un bloque para derrotar a los candidatos
preferidos del grupo minoritario.
La sentencia Gingles estableció un estándar claro y objetivo para
satisfacer los reclamos de los grupos minoritarios, y los alentó a presentar
demandas en contra de los planes de delimitación que ellos sintieran que eran discriminatorias.
Si los grupos minoritarios fueran capaces de cumplir los tres factores Gingles,
los tribunales solicitarían
el rediseño de los límites de los distritos electorales. Esto condujo a un
sustancial aumento en el número de distritos "mayoritarios minoritarios"
y a un incremento en el número de representantes elegidos para cargo públicos. De
cualquier manera, este incremento en la representación minoritaria, se ha visto
recientemente amenazado.
En varios casos de los tribunales, comenzando con Shaw v. Reno en
1993, la Corte estableció que los electores podrían demandar un plan redistrital
que contuviera distritos "mayoritarios minoritarios" trazados sobre
la base racial. Si los electores pueden probar que la raza fue el factor
predominante que motivó la delimitación de distritos particulares, un estado
puede mostrar que los distritos demandados fueron “estrechamente hechos a la
medida para promover los intereses del estado”. Este estándar ha probado ser
virtualmente imposible de satisfacer por los estados. El efecto de Shaw
y las sucesivas decisiones han sido poner en riesgo a numerosos distritos con
mayoría negra e hispana en distritos que fueron trazados siguiendo el censo de
1990 y hace más difícil crear tales distritos en el futuro.
En una sola generación, los tribunales norteamericanos han pasado de la
abstención a la participación en el proceso de redistritación, como uno de los “jugadores
clave”. Hoy en día, no es raro que en Estados Unidos un plan de redistritación
sea impugnado ante un tribunal, sino que también sea trazado por uno de ellos.
Canadá
El papel de los tribunales canadienses en el proceso de delimitación ha
sido menor comparado con el rol tan activo de los mismos en Estados Unidos. De
hecho, sólo recientemente los electores canadienses pueden pedir que los
tribunales consideren la imparcialidad de un plan de límites electorales. Antes
de la aprobación de la Carta de Derechos y Libertades en 1982, los opositores a
un plan redistrital no tenían recurso alguno en los tribunales. La Carta
estableció el primer mecanismo constitucional para impugnar los límites
electorales y la legislación bajo la cual las comisiones electorales llevarían
a cabo su mandato.
El primer caso en aceptar la justicia del problema de imparcialidad de un
mapa de límites electorales, fue el de Dixon v. Attorney General De Columbia Británica. El caso Dixon,
decidió en 1989, entablar una demanda en contra del mapa electoral de la provincia
canadiense. La Suprema Corte encontró que los distritos tenían una variación de
población de 5,511 a 68,347, violando así el derecho al voto garantizado por la
sección 3 de la Carta de Derechos y Libertades.
La provincia había empleado un complejo sistema de cuota, en lugar de un
límite de tolerancia, tal como la regla
del 25% que dirigía el trazado de mapas federales. La Corte de Columbia
Británica estableció que "la igualdad del voto es el factor más importante,
a ser considerado en la determinación de los límites electorales". Y dictaminó
que debían crearse un nuevo conjunto de distritos con mayor equilibrio poblacional.
La segunda impugnación a un mapa provincial ocurrió dos años más tarde, en
Saskatchewan. La Corte de Apelaciones de la provincia encontró que los límites
electorales eran inconstitucionales en los territorios en los que el derecho al
voto precisa que: la condición "una persona, un voto" debe ser el
ideal al evaluar los esquemas de distribución electoral. Objetó los distritos
cuyo rango de población iba de 6,309 a 12,567 electores, y prescribió,
legislativamente, la distribución de los distritos electorales entre los
escaños urbanos y rurales. La decisión fue apelada a la Suprema Corte de
Canadá, quien revocó la decisión de la Corte de Apelaciones en Reference Re
Provincial Electoral Boundaries, Saskatchewan (1991), mejor conocida como la
disposición Carter.
En el caso Carter, la Corte de Canadá restableció el plan distrital
de Saskatchewan y, sostuvo que "el propósito del derecho al voto -preservado
en la sección 3 de la Carta- no es la igualdad de la fuerza del voto per se, sino el derecho a una ¨representación
efectiva¨". En rechazo al requisito de estricta igualdad de población, la
Corte señaló que una representación efectiva se conseguiría mediante la
"relativa paridad de la fuerza del voto", modificada en donde fuera necesario
para tomar en cuenta otros factores válidos. Desde el punto de vista de la Corte,
la geografía, la historia, los intereses de la comunidad, y la representación
minoritaria deberían, también, ser considerados cuando se rediseñan los límites
de los distritos " para asegurar que nuestras asambleas legislativas
efectivamente representen la diversidad de nuestro mosaico social".
Los tribunales han sido convocados para emitir opiniones sobre la
constitucionalidad de los mapas provinciales o de la legislación bajo la cual
las comisiones llevan a cabo sus mandatos en otras provincias. Por ejemplo, en 1991, la Corte de Apelaciones de Alberta
ratificó la legislación sobre límites, la cual incluía un criterio de variación
de 25%, con ciertas excepciones para las zonas poco pobladas. En un caso
posterior, 1994, esta misma Corte ratificó un mapa electoral elaborado por un
comité de la legislatura que había emprendido su labor independientemente de
las reglas de reajuste acordadas.
De
manera más reciente, el mapa
electoral de la Isla del Príncipe Edward fue ratificado en 1996, reemplazando a
uno inconstitucional. El mapa provincial original, el cual había permanecido casi
sin cambios por unos 100 años y contenía grandes variaciones poblacionales en
los distritos, fue derogado en el caso Mackinnon v. Prince Edward Island,
en 1993. El mapa sucesor, aunque no contenía desviaciones de población de más
del 25%, fue impugnado debido a que las áreas rurales estaban sobre
representadas y los límites municipales no concordaba con los de las ciudades,
tales como Charlottetown. Sin embargo, la Suprema Corte de la Isla ratificó el mapa en el caso City of Charlottetown et al. v. Prince Edward Island et
al. (1996).
Hasta el momento, la única cuestión sobre redistritación que se les ha pedido
a los tribunales canadienses atender, es la referente a la igualdad del
elector. Y estos han optado por no seguir el ejemplo de los tribunales
americanos y de su estricta lealtad a la igualdad poblacional. Aunque está por
verse si los tribunales canadienses pueden evitar el exceso de juicios sobre
distritación u otras cuestiones de esta índole que se han experimentado en
Estados Unidos. Una explicación sobre el reducido número de demandas en Canadá
podría ser la relativamente corta historia de su Carta de Derechos y
Libertades.
Por otra parte, la explicación por la poca cantidad de demandas ante los
tribunales puede deberse al hecho de que la Suprema Corte de Canadá haya
aceptado un 25% de variación en los límites poblacionales, así como, exceder
este porcentaje bajo la cláusula de “circunstancias
extraordinarias”. Esta aprobación podría
proveer comisiones electorales independientes con suficiente flexibilidad para salvaguardar sus mapas de demandas
legales.
Conclusiones
En la mayoría de los países, las demandas a los límites de los distritos
electorales son muy pocas o inexistentes – ya sea que no haya derecho a apelar un
plan de redistritación ante los tribunales o las razones para la apelación son muy
limitados. Solamente en Estados Unidos los tribunales juegan un rol mayor en este
proceso. Aunque éste tiende a ser muy partidista, y el acceso público también
es muy limitado. A menudo, el único recurso que tienen los electores para
impugnar un plan es a través de los tribunales.
Los tribunales, por lo menos en teoría, sirven de salvaguarda contra flagrantes
injusticias en los proyectos de redistritación en Estados Unidos.
Actividades comprendidas en el diseño de límites electorales
El proceso de delimitación de distritos electorales
es una labor intensa que involucra mucho tiempo. Usualmente comienza con la
asignación de escaños a las sub-regiones de un país, tales como estados o
provincias. Siendo los escaños, casi siempre, determinados sobre bases poblacionales.
Pero bajo ciertas condiciones, algunas regiones pueden recibir más o menos
escaños de los que les correspondería por su población.
Una vez que los escaños han sido asignados,
comienza el proceso de distritación dentro de una región. Una base de datos redistrital
se crea empleando datos poblacionales y, en algunos países, también los políticos.
Se reúnen mapas. Después de que toda la información necesaria ha sido reunida y
sintetizada, el proceso de distribución de unidades geográficas a los distritos
electorales puede empezar. Cada unidad geográfica –llámese un condado, ciudad, pueblo
o villa, o alguna pequeña unidad censada o área de votación -- es asignada a un
distrito específico. Ya que todas estas unidades en la región han sido
asignadas a un solo distrito electoral, el plan está completo y listo para ser
evaluado.
El proceso para la evaluación de un plan de
redistritación depende en gran parte de los criterios que hayan sido adoptados.
Una sinopsis estadística de datos poblacionales o demográficos por distrito es muy
sencilla mientras la información requerida haya sido incluida en la base de
datos de la delimitación. El plan puede requerir de una evaluación muy sofisticada
o subjetiva, también, dependiendo del criterio adoptado. Por ejemplo, ¿las
comunidades de interés están intactas? ¿Una minoría de votantes tiene la oportunidad
de elegir a los candidatos de su preferencia?
Las computadoras pueden ser empleadas para realizar
el trazado de los límites de manera más segura y eficiente. Y en este caso se
recurre a consultores para atender cualquier aspecto del proceso de
configuración distrital. La decisión sobre recurrir o no a las computadoras o a
los expertos debería depender de su necesidad y de su costo.
Esta sección trata sobre la información necesaria
para conducir el proceso de configuración distrital: datos poblacionales, mapas
e información política (ver Información Necesaria para Trazar Distritos
Electorales). También
señala las etapas del proceso de delimitación incluyendo la asignación de
escaños, la preparación de la base de datos, el trazado de los límites de los
distritos, y la descripción del plan para su evaluación (ver Etapas en el Proceso de Delimitación). Asimismo, considera el posible uso de
computadoras y/o expertos (ver El apoyo de la Tecnología en la Delimitación y Ayuda de Expertos para la Delimitación).
Información necesaria para trazar distritos electorales
La delimitación o redistritación, requiere de la
compilación de diferentes tipos de información. Las dos piezas esenciales de
esta información son los datos demográficos y los mapas. Los datos demográficos,
que pueden presentarse en forma de censos o registros de electores, representan
el único mecanismo para crear distritos relativamente iguales poblacionalmente.
Estos datos deben estar asociados con un área geográfica específica y ser lo
más exactos y actualizados posible. Los mapas son necesarios para asegurar que
únicamente las unidades de población geográficamente contiguas sean asignadas a
los distritos.
Un tercer elemento que podría ser utilizado en el
proceso de delimitación es la información política. Generalmente, estos datos
se refieren a los resultados electorales –votos por candidatos y de procesos de
elección previos por área de votación. La inserción de datos políticos en la
base de datos de redistritación permite que los delimitadores generen un perfil
político de los distritos propuestos y predecir, en cierto grado, las implicaciones
partidistas de un plan de redistritación.
Los resultados de la elección pueden ser fácilmente
insertados en la base de datos de la distritación si son detallados para la
misma unidad geográfica que la información demográfica. Este probablemente será
el caso cuando las unidades poblacionales para redistritación se basen en los
datos del registro de votantes. Si, por otra parte, las unidades de población
están basadas en un censo, las unidades geográficas y la información política
pudieran no ser las mismas. En este caso, la geografía del censo y la de la elección
tendrán que corresponder de tal manera para poder crear unidades geográficas
que sean asociadas con ambos criterios (información demográfica y política).
En Estados Unidos, por ejemplo, los distritos
electorales son regularmente creados a partir del censo geográfico (censo por bloques
o áreas), pero los resultados de las elecciones son detallados a nivel del área
de votación (los recintos electorales). Estas dos unidades geográficas -- censo
por bloques y recintos electorales -- no son equivalentes. Los estados que
deseen emplear datos políticos, junto con los demográficos, deben desarrollar
algún método para relacionar la información política con las unidades correspondientes
de la geografía del censo.
Información demográfica
La
información demográfica es esencial para el proceso de redistritación. La
redistritación opera combinando unidades de población geográficamente aislada,
en series diseñadas para producir distritos con una población relativamente igual.
La información demográfica puede referirse al conteo total de la población
basado en un censo o a los datos del registro de electores; por lo tanto las
unidades demográficas geográficas deberán reflejar la geografía del censo o la de
la elección (en estricto sentido estas unidades geográficas son las mismas).
El Uso de la Información del Censo
En
Estados Unidos, la distribución de la Cámara de Representantes y el rediseño de
los distritos electorales para el Congreso siempre han estado basados en el censo
del total de la población. El número de asientos al cual cada estado tiene
derecho en el Congreso depende del relativo tamaño de la población estatal de
acuerdo con el censo. La Constitución de EEUU establece que la Oficina del
Censo lleve a cabo un recuento de toda la población cada diez años. Por lo
tanto, el censo nacional se realiza el 1o. de abril del primer año de cada
década (por ejemplo, 1980, 1990 y 2000) y la oficina debe reportar los
resultados al presidente de la Nación el 31 de diciembre de ese mismo año.
Desde 1975, también se pidió a este organismo enviar información específica de
la población, para propósitos de redistritación, a cada gobernador estatal dentro
del año siguiente a la realización del censo.
La información producida por la Oficina del Censo es
remitida como PL 94-171 (para la Ley Pública 94 - 171). Esto incluye el conteo
poblacional para los diferentes niveles geográficos – por ejemplo, unidades tan
grandes como los condados, y unidades tan pequeñas como los bloques (usualmente
el equivalente a una cuadra o “manzana”).
Aunque
la Oficina del Censo reúne información sobre muchas de las características de
la población, solamente algunas son incluidas en los archivos enviados a los
estados para la redistritación. Entre los elementos incluidos están: la población
total, la edad de los votantes, y los sub totales de la población de origen
hispano y de los cinco grupos raciales más grandes: blancos, negros, asiáticos
y de las islas del pacífico, indígenas americanos, esquimales y Aleut; y “otras”
razas. La información demográfica por raza y etnicidad hispana es necesaria para
asegurar que las comunidades en las cuales estos grupos minoritarios predominan,
no sean divididas por límites distritales electorales. (Un ejemplo de la información
demográfica PL 94-171 por ciudades.
Debido
a que los niños y los no-ciudadanos norteamericanos son contabilizados en el
censo de Estados Unidos, la base demográfica para redistritación incluye muchas
personas no autorizadas para votar. En Reino Unido y en muchos otros países,
especialmente aquellos con un registro de votantes obligatorio, la
redistritación se basa en el número de electores autorizados en lugar del total
de la población. El empleo de este sistema automáticamente elimina a niños y no
ciudadanos del cálculo. El hecho de que esta práctica tenga sentido o no desde
la perspectiva de la teoría democrática representativa, resulta debatible.
El uso
de la información demográfica del censo como base para la redistritación
presenta algunos problemas, como:
- que los datos puedan ser
inexactos;
- los datos puedan estar
obsoletos;
- la igualdad de población
no produzca necesariamente igualdad electoral.
Inexactitud
de los datos del censo
La Oficina
del Censo de Estados Unidos estima que en 1990 la población fue subcontada en un
1,6%. Si ciertos grupos raciales o étnicos son subcontados en un porcentaje más
elevado que otros grupos, tanto la designación de escaños como el rediseño de
los distritos electorales pueden resultar afectados. Por ejemplo, en 1990 la
población de origen africano fue subcontada en un porcentaje más alto
(aproximadamente 5%) que la población en general. Y en este caso, si un estado
es subcontado de manera desproporcionada por tener una extensa población negra,
podría perder un asiento en la próxima legislatura.
Datos obsoletos del censo
Aún si
la información es exacta al tiempo en que se efectúa el conteo, ésta puede volverse
obsoleta rápidamente debido a la fluctuación de las cifras. El uso de la
información demográfica para redistritar puede discriminar localidades que
estén experimentando un aumento de población, tales como las áreas suburbanas
en los Estados Unidos. Con el tiempo, la gente en estos distritos suburbanos
llega a ser subrepresentada en comparación con los distritos rurales o urbanos.
Datos que podrían producir desigualdad electoral
Aún si
todos los distritos fuesen trazados de tal manera que tuvieran exactamente la
misma población, el número de electores por distrito no necesariamente sería
igual porque la proporción de los no votantes entre la población --aquellos, no
ciudadanos, los demasiado jóvenes para votar, e inclusive los electores
inscritos que optan por no emitir su voto -- no es uniforme. En Estados Unidos,
por ejemplo, un distrito con gran población latina es más factible que tenga
más niños y no-ciudadanos que un distrito con pocos latinos. Por esta razón, el
día de la elección, el número de votantes
será probablemente más bajo en los distritos fuertemente latinos que en otros.
El Uso de los Datos del Registro
Estos
mismos problemas afectan el uso de los datos del registro como base de
redistritación, aunque no en el mismo grado. Y a menos que el sistema de registro
sea muy exacto, el conteo del registro podría ser incorrecto. Por ejemplo, las
listas de registro podrían resultar sobrestimadas debido a que no se eliminan a
las personas fallecidas o a las que se han mudado del distrito; por tanto, estas
listas podrían estar perdiendo potenciales electores si no se actualizaran constantemente.
Y a menos que el voto sea obligatorio, algunos electores inscritos podrían hacer
caso omiso de éste, lo cual haría que el número de electores sea desigual en
los distritos. Después de cierto período de tiempo, los cambios poblacionales originarán
distritos con un tamaño desigual, no obstante si es empleado el cálculo de la población
o el del registro.
Australia
ha adoptado una solución única para el problema del cambio eventual de
población. Los distritos electorales federales son rediseñados empleando los
datos del registro, o la inscripción – aunque no los datos en curso. En su
lugar, los distritos se vuelven a trazar con base en las proyecciones de que el
registro de cada localidad quizá ocurra en tres años y medio, es decir a la
mitad del periodo de redistritación. (Para más información sobre el uso de
proyecciones poblacionales, ver el estudio de caso de Australia).
Conclusiones
La opción
de usar los datos del censo o los del registro de electores, puede estar regida
por inquietudes teóricas o prácticas. Por ejemplo, los datos pertenecientes al registro
pudieran simplemente no estar disponibles o ser los adecuados para fines de la
redistritación. En el caso de Estados Unidos, son necesarios los datos étnicos para
asegurar que las comunidades minoritarias no sean divididas en varios
distritos, pero estos no están usualmente disponibles en los registros
electorales. Por otro lado, los registros pueden proveer un mejor cálculo de la
población actual cuando no hay una lista general disponible, actualizada, o exacta.
La
redistritación basada en la información del registro, posiblemente generará
distritos que sean más equitativos con respeto al número de votantes comprendidos
en ellos. Pero, ¿son los electores las únicas personas que merecen
representación? Desde el punto de vista de la teoría democrática, un argumento podría
ser que todas las personas, y no sólo los electores, deberían estar
representados. Si una definición más amplia de "representación" es
adoptada -- una que vea a los representantes como portavoces de todos sus ciudadanos,
y a los votantes igual que los no-votantes – entonces la justificación del uso
del total de la población es que ésta provoca igualdad de representación del
distrito en un sentido más extenso.
Información política
Debido a que
los datos demográficos no proveen información acerca de la composición política
de un distrito, en ocasiones se incorporan datos políticos a la base redistrital.
Estos datos pueden ser estadísticas sobre la afiliación partidista de los electores
(en caso de estar disponible) y tabulaciones sobre los votos por candidatos en
elecciones pasadas. Cuando la información política es incluida en una base de
datos, posiblemente podría pronosticar cuánto del apoyo a un candidato o a un partido
político en particular podría verse afectado por un cambio en la composición
geográfica de un distrito.
Los mayores interesados
en la información política en el proceso de configuración distrital son los
partidos políticos y los legisladores. Los partidos políticos se interesan en
determinar cómo los cambios en los límites distritales podrían afectar la
elección de sus candidatos y, por último, la composición partidaria del
Congreso. Los legisladores titulares deben su interés a asegurar que serán
reelegidos por los electores en sus nuevos distritos.
En Estados
Unidos, los tribunales también están interesados en la información política,
pero generalmente por distintas razones. Bajo la ley del Derecho al Voto de
1965, ciertos grupos minoritarios son protegidos de aquellos planes redistritales
que pudieran disminuir la fuerza de su voto. Los tribunales utilizan los
resultados de la última contienda electoral en la que se produjo cierta disminución
de la fuerza del voto para determinar si existe (1) cohesión en el grupo
minoritario para apoyar a ciertos candidatos y (2) unión en el voto por parte
de los votantes blancos contra los candidatos escogidos por el grupo
minoritario. Si estás dos condiciones se cumplen, y si el grupo minoritario es
lo suficientemente grande y geográficamente compacto, entonces los límites
deben ser trazados para crear un distrito en el cual la comunidad minoritaria
tenga la oportunidad de elegir a un representante de su elección. (Para más información
sobre el caso de Estados Unidos, ver El rol de los Tribunales en el Proceso de
Delimitación.)
Problemas con el Uso de la información Política
Incorporar
información política a la base de datos redistrital puede resultar ambiguo ya
que en ocasiones la geografía electoral podría no corresponder con la geografía
del censo. En Estados Unidos, por ejemplo, en donde la geografía censal es
generalmente empleada para rediseñar distritos, la Oficina del Censo requiere que las unidades geográficas del
censo – censo de bloques y áreas – sigan aspectos fácilmente reconocidos, como
caminos y ríos. Sin embargo, los límites de los recintos electorales históricamente
se han basado en las líneas de las propiedades y por lo tanto no necesariamente
coinciden con los límites de las unidas geográficas del censo.
En Estados
Unidos si la información política es incorporada a una base de redistritación, entonces
los datos deben armonizar de alguna manera con la geografía censal
correspondiente. Este proceso puede ser difícil y desgastante, y a la vez lleno
de inexactitudes. Los países que redistritan, teniendo como base del registro
de votantes, no se enfrentan a este problema ya que la figura del registro y la
información política generalmente están detalladas al mismo nivel geográfico.
Ventajas y Desventajas de la Información Política
La primera
desventaja asociada con el uso de la información política es que permite a los redistritadores
crear un plan que puede favorecer a un partido político a expensas de otros. En
países que cuentan con comisiones neutrales, la información política frecuentemente
es excluida de manera intencional de la base de datos con el fin de prevenir el
"gerrymandering" político. Por supuesto, los partidos políticos con
suficientes recursos pueden reunir su propia información política para averiguar
sobre las potenciales implicaciones partidistas de un plan de delimitación.
La ventaja
de incluir información política en este tipo de bases es que las implicaciones
partidistas de un nuevo plan pueden determinarse previamente a su
implementación. Y la habilidad para efectuar tal determinación no está limitada
exclusivamente a los partidos políticos o grupos especiales de interés con
fondos suficientes para llevar a cabo los análisis necesarios. Debido a que los
cambios en los límites son susceptibles a consecuencias políticas, de manera
intencional o no, lo mejor sería conocer con anticipación qué efectos tendrá.
Por
supuesto, el impacto partidista de un plan de redistritación no es
necesariamente predecible, especialmente si los electores no tienen fuertes inclinaciones
políticas. De cualquier manera, esto es
científicamente inexacto, y algunos casos de gerrymandering han conseguido
resultados opuestos a los esperados por sus creadores.
Mapas
Una vez
que la autoridad delimitadora ha completado exitosamente un plan redistrital al
distribuir todas las unidades geográficas a un distrito, se debe elaborar un
resumen informativo. Esta información puede ser utilizada para evaluar el plan
y a menudo, también es necesaria para tener lista la legislación que promulgará
el plan. Definitivamente, será ineludible ejecutar el plan una vez que la parte
final haya sido aprobada. Un resumen descriptivo de éste debiera incluir:
- Una descripción del plan con
los componentes geográficos de cada distrito
- Mapa (s) del plan que
muestre (n) los límites de los distritos
- Un reporte que resuma la
información estadística más relevante de cada distrito que se encuentra en
el plan.
Descripción
del Plan
Una
descripción del plan de delimitación debería incluir una lista detallada de
todas las unidades geográficas contenidas en cada distrito. También debe crearse
una descripción narrativa del plan. En Estados Unidos, por ejemplo, una
descripción de los límites de los distritos calle por calle (conocida como
"divisiones y colindancias") es obligatoria, especialmente en las
áreas urbanas.
Algunos
ejemplos sobre descripciones de planes de delimitación promulgados por varios
estados en la Unión Americana – registrados por las unidades de censo, recintos
electorales y “divisiones y colindancias” – pueden ser encontrados en las leyes electorales de Estados Unidos para la
definición de limites distritales.
Mapas
del Plan
Es
necesario reproducir mapas del plan de redistritación a diferentes escalas. Un
mapa a gran escala será útil para mostrar el plan de delimitación en su
totalidad, mientras una serie de pequeños mapas a escala se pueden requerir
para mostrar los límites de los distritos con más detalle en áreas con alta
densidad de población. Estos mapas pueden ser usados para informar a los
legisladores y a los electores sobre los nuevos límites de los distritos.
Además, estos mapas serán indispensables para que las autoridades electorales implementen
el nuevo plan.
Resumen
del Plan
El resumen informativo del plan redistrital puede crearse al
desplegar los totales de la población y otros elementos estadísticos que hayan
sido incluidos en la base de datos de redistritación. Estos informes pueden
incluir no sólo información demográfica detallada sino también información
política, si así se desea. El diseño del reporte debería reflejar su propósito.
Por supuesto, se puede compilar más de un informe por cada plan. La única restricción
es que la información deba estar incluida en la Base de Datos. Por esta razón,
es importante construir una base que contenga tanta información necesaria como sea
posible.
Los resúmenes
informativos permiten a los distritadores evaluar un plan de delimitación de
acuerdo a los criterios establecidos. Por ejemplo, el criterio redistrital
puede especificar que los distritos sean lo más parecido posibles en cuanto a
población se refiere, y que ciertos distritos den a la minoría de votantes la
oportunidad de elegir a los candidatos de su elección. En este caso, el resumen
del plan debiera consideran el total de la población, la variación de población
a partir de la cuota electoral, y la composición racial y étnica de cada
distrito.
Otros
grupos de interés pudieran solicitar informes para los diferentes conjuntos de
datos. Por ejemplo, los partidos políticos y los legisladores podrían estar
interesados en un perfil detallado de los distritos propuestos. Un reporte
político podría incluir información como la historia electoral del distrito. Y
esto puede ser calculado sumando los resultados de todas las elecciones previas
de cada una de las unidades geográficas incluidas en el nuevo distrito.
Resulta relativamente
sencillo elaborar informes que estimen resúmenes estadísticos por grupo como el
total de población, la población por raza, y los votos por candidatos en
elecciones previas, ya que
toda esta información ha sido incluida en la base de datos de la redistritación.
Pero pueden haber, o no, estándares constitucionales, legales o especificados
por los tribunales que especifiquen, por ejemplo, qué constituye un nivel
aceptable de variación poblacional. Si no existieran normas establecidas,
entonces ésta sería más una cuestión de apreciación sobre lo que el resumen estadístico
nos indique.
Etapas en el proceso de delimitación
Generalmente existen dos fases en el proceso
de delimitación de distritos electorales. La primera fase es la asignación, o
distribución, de los asientos de la legislatura a las entidades regionales tales
como estados o provincias. Este usualmente es un proceso muy mecánico, con el
número de asientos asignados a cada región dependiente de la población relativa
de ese estado o provincia. En los países que no delimitan distritos
uninominales, la redistribución de escaños es el único paso que se da para equilibrar
la población a través de los distritos electorales.
En países que realizan la delimitación, usualmente
la segunda fase del proceso es el ajuste de los límites de los distritos
actuales y/o la creación de nuevos distritos dentro de los mismos estados o
provincias. En los países que no se distribuyen asientos regionalmente, ésta es
la única fase o etapa en el proceso.
Trazar los límites de los distritos
electorales es mucho menos mecánico y más tardado que distribuir los asientos. Esto
ocurre en tres etapas:
- preparación de una base de datos
- asignación de unidades geográficas a los distritos hasta que todas
las unidades hayan sido distribuidas y los límites de todos los distritos
establecidos
- elaboración de un resumen descriptivo y de mapas para la evaluación
e implementación del plan de delimitación.
Distribución de escaños
Muchos
países, especialmente aquellos muy grandes en tamaño y/o que cuentan con un
sistema federal, y no con un sistema unitario, delegan la responsabilidad de
trazar distritos legislativos nacionales en entidades regionales, como estados
o provincias. Por ejemplo, en Estados Unidos, los escaños en el Congreso son
asignados de acuerdo a la población relativa de cada estado. Cada estado, es entonces,
responsable del trazado de distritos dentro de sus propias fronteras. Australia
y Canadá emplean un sistema similar para la asignación de escaños en el
Parlamento Nacional para estados y provincias, y tienen comisiones
independientes en cada estado o provincia para la delimitación.
En
Estados Unidos, el proceso decenal entre estados para la asignación de escaños al
Congreso se denomina "reasignación". En Canadá, a este proceso se le
conoce como "redistribución”. Sin embargo, en muchos países, no existe una
terminología especial que sea aplicada para esta cuestión. Esto ocurre especialmente
en países que no cuentan con un sistema federal o países en donde las entidades
regionales tienen poco poder sobre las decisiones de redistritación. La
población (ya sean los datos del censo o los elementos del registro de
votantes) es casi siempre empleada como base para la repartición de escaños
para las legislaturas nacionales. De hecho, el propósito del censo decenal en
Estados Unidos es determinar una asignación más apropiada de los escaños para
el Congreso dentro de los mismos estados. La Constitución de estadounidense (artículo I, sección 2) establece que:
(…) Los escaños del Congreso deben ser
distribuidos entre los estados… de acuerdo a sus cifras… El conteo deberá efectuarse
dentro de los tres años siguientes a la primera sesión del Congreso de los
Estados Unidos y dentro del periodo subsecuente de diez años, de tal forma que
sea regido por la ley.
A
menudo se determina el número de asientos en la legislatura, antes de la
designación de éstos. Aunque, no siempre fue de esta manera. Por ejemplo, en sus
primeros 120 años, la Cámara de Representantes de Estados Unidos creció para dar
cabida a nuevos estados y a una población en rápido crecimiento. Desde 1790 a
1900, los escaños se asignaron sobre la base de una cuota poblacional la cual,
a pesar de su gradual incremento a lo largo del tiempo, resultó en un aumento
de la Cámara de Representantes de 106 a 391 escaños durante ese período. Sin
embargo, desde 1910 se fijó un límite al número de miembros en la Cámara a 435
legisladores. Primero, los asientos se asignaron uno para cada estado y el
resto se adjudicaron en orden sucesivo a los estados con la cuota más grande.
En 1950 el estatuto que definía la fórmula fue modificada ligeramente: a cada
estado le fue dado un escaño, y los 385 escaños restantes se asignarían en
secuencia bajo una formula prioritaria de números. Esta fórmula es referida
como el "método de proporciones iguales".
Aunque
el proceso es mecánico, la fórmula para la asignación de escaños no ha escapado
de la controversia. Desde 1790 en Estados Unidos se ha debatido la manera en
que serán repartidos los asientos del Congreso, siendo los estados que han
perdido representación especialmente sensibles acerca del proceso.
Algunos
países han adoptado soluciones diseñadas para mejorar este problema. Canadá por
ejemplo, lo ha resuelto al no permitir que descienda el número de escaños
designados a una provincia en la Cámara de Representantes. Canadá, al igual que
Estados Unidos, requiere que la distribución de asientos en la Cámara sea determinada
por la "representación proporcional de las provincias", basada en el
censo de cada diez años. De cualquier modo, se adoptó una "cláusula mayor"
para proteger las provincias con población en descenso, en comparación con
otras provincias. Esta cláusula, promulgada primero en 1976 y posteriormente a
los nueve años, asegura que ninguna provincia podrá tener jamás menos distritos
electorales que los que tuvo en 1976. El tamaño de la Cámara de Representantes,
como resultado, ha crecido gradualmente. (Para mayor información sobre el
proceso de redistribución, ver el caso de estudio de Representación en el Parlamento Canadiense).
Existen
dos problemas cuando se permite a los estados o a las provincias conservar más
escaños que los que la población indicaría:
- el tamaño de la
legislatura podría ser más difícil de manejar;
- la cuota población o
electoral (es decir, la población estatal dividida entre el número de
escaños asignados al estado) puede variar considerablemente entre los estados o provincias.
Lo siguiente
sucede cuando a un estado o provincia le es asignado un número mayor de escaños
de los que normalmente les correspondería, basado en su relativa proporción de
población. En Canadá, a estos escaños
se les denomina escaños “complementarios”.
No obstante, es posible una gran variación en las cuotas de
población, aún sin los escaños de complemento. En 1991, en la configuración
distrital congresional más reciente en Estados Unidos, la cuota de población fluctuó
de un 455.975 en Wyoming hasta un 803.655 en Montana. Este rango tan amplio se
debió a que a cada estado le es asignado al menos un asiento, aún cuando su
población sea más baja que la "cuota nacional" por escaño. En Estados
Unidos, no se aplica ninguna cuota electoral; las cuotas son calculadas
solamente bajo las bases de estado por estado. La población del estado de
Wyoming era menor a la “cuota nacional” para obtener un distrito congresional, pero
se le concedió un asiento; mientras que la población de Montana, más que suficiente
para un escaño, no fue tan grande para que le fueran asignados dos escaños.
Trazado de los límites distritales
El trazado de los límites de los distritos electorales es la segunda fase o etapa del proceso de redistritación. La
delimitación de distritos electorales federales puede ser hecha a nivel federal o a nivel estatal o provincial, una vez que se ha asignado un número específico
de distritos al estado o la provincia. El trazado de las líneas se desarrolla en tres etapas:
- preparación de una base de datos
- asignación de unidades geográficas a los distritos, establecimiento de límites distritales
- elaboración de un resumen descriptivo y de mapas del plan redistrital
Preparación de una Base de Datos
Antes de que comience el trazado de los límites, se deberá crear una base de datos. La base de datos está compuesta de todas las
unidades geográficas que serán usadas como bloques constructores, y de cualquier información sobre la población, así como datos demográficos o datos
políticos adicionales asociados con estas unidades geográficas y considerados como útiles para la redistritación. Las unidades geográficas pueden ser tan
grandes como condados, ciudades o pueblos, o tan pequeñas como áreas de votación o cuadra.
Establecimiento de Límites Distritales
Después de que ha sido creada la base de datos, se pueden establecer los límites distritales. Esto implica ajustar las
fronteras de los distritos ya existentes y/o crear nuevos distritos. El proceso demanda la asignación, o distribución, de unidades geográficas a los distritos
hasta que todas las unidades hayan sido asignadas al número de distritos necesario.
Elaboración de un Resumen Descriptivo y de Mapas
Después que los distritos han sido establecidos, se debe elaborar un resumen descriptivo del plan de redistritación. Esta
descripción normalmente consiste en una lista de los componentes geográficos de cada distrito, un mapa del plan y un resumen estadístico de los distritos utilizando
información política y de una cierta población. Esta información puede ser empleada para evaluar el plan redistrital a diferentes niveles, tales como igualdad poblacional,
y es necesaria también para implementar el plan para propósitos electorales.
Elaboración de una base de datos
La
primera etapa en el proceso para trazar límites distritales es la elaboración
de una base de datos. En una base de datos redistrital, cada elemento informativo
refleja una sola unidad geográfica. Las unidades geográficas, que serían
empleadas como base para la creación de distritos, pueden reflejar áreas
administrativas tales como condados o ciudades y pueblos, censo geográfico como
censo por bloques, o geografía electoral tal como áreas de votación. La base de
datos debería incluir tanta de la siguiente información como sea posible, por
cada unidad geográfica:
- Solamente un nombre o
número de identificación por cada unidad.
- Identificadores
adicionales tales como pueblo o ciudad, condado y estado o provincia para
cada unidad.
- El total de población o
el número de electores inscritos por cada unidad.
También se puede incluir información
demográfica adicional, como el total de la población y la edad para votar por
raza o etnia por cada unidad.
El Uso de Información Geográfica Digitalizada
Si el
programa sobre sistemas de información geográfica (SIG) se utiliza para
desarrollar planes distritales, entonces la base de datos también debe incluir
información relacionada con la ubicación de la unidad geográfica (coordenadas
espaciales). Esta información permite a las computadoras generar de manera
automática mapas que reflejen cada que se asigne una nueva unidad geográfica a
un distrito.
El
Uso de Información Política
Si la Base de Datos incluirá información política,
entonces el registro de electores por partido político –en caso de estar
disponible- y los votos por candidato de elecciones previas, deberían ser datos
integrados para cada unidad geográfica. El número de elecciones previas que
será incluido en la base de datos depende de la disponibilidad de resultados
electorales anteriores, de la cantidad de tiempo requerida para ingresar los
resultados a la base de datos y de los recursos financieros disponibles para la
creación de esta base.
Si la
Base de Datos de redistritación incluye información política y demográfica, la
geografía electoral y poblacional, entonces, deben relacionarse una con otra.
Si este no es el caso, tendrán que ser igualadas.
Correspondiendo del Censo y la Geografía Electoral
Corresponder
la geografía del censo y la geografía electoral puede representar un desafío
total. El método más sencillo para igualar estas unidades es combinar las
unidades geográficas más pequeñas hasta que se aproximen a los límites de la
unidad más grandes. Si, por ejemplo, la información está disponible en unidades
tan pequeñas como pueden ser bloques o colonias, entonces estas áreas podrían amontonarse
hasta que igualen un recinto electoral
(área de votación). Por otra parte, si las unidades geográficas electorales son
más pequeñas, entonces pueden ser fusionadas para arrojar información política
para las piezas más grandes del censo geográfico (villas y pueblos, por
ejemplo). Siempre resulta más fácil ampliar las unidades geográficas que
fragmentarlas en niveles más pequeños.
Por su
parte, los tribunales en Estados Unidos a menudo piden a los estados a trazar
distritos a partir de la geografía censal y no, de los recintos electorales.
Estas condiciones pueden ser tratadas a través de una de las siguientes maneras:
·
los recintos electorales y su propio información política pueden ser
fusionados hasta que se aproximen al censo por regiones;
- Por otra parte, los resultados electorales, de los recintos, pueden
ser disgregados del censo por bloques.
Si los
delimitadores quieren cierta flexibilidad para poder trazar a un nivel más
pequeño como son los bloques (muchos estados lo hacen, y de hecho, prefieren
esta aproximación), entonces la información política descrita a nivel del recinto
tiene que ser desarticulada y distribuida entre los bloques que están dentro de
ese recinto electoral. Este proceso es difícil, e involucra un alto grado de estimación
y, por tanto, está sujeto a errores. Y debido a que es una tarea muy tediosa e
intensiva, la construcción de la base de datos absorberá una cantidad de tiempo
importante.
Trazado de los límites electorales distritales
Una vez
que la base de datos está lista, el próxima etapa en el proceso de redistritación
es la formación de distritos. Esta es la etapa en la cual los delimitadores
crean un plan de redistritación, ya sea para la formación de unidades
geográficas por vez primera, o para mover unidades geográficas, de un plan ya
existente, de un distrito a otro. Un plan redistrital está completo cuando
todas las unidades geográficas en un determinado territorio, son asignadas a un
distrito y cuando todos los distritos contienen los criterios predeterminados
de redistritación. Para ser asignadas las unidades geográficas, pueden ser tan
grandes como condados o ciudades y pueblos, o pueden ser unidades más pequeñas
como los censos por cuadra o áreas de votación.
Si los delimitadores
tienen que crear un plan redistrital nuevo a partir de modificar los distritos de
un plan ya existente, entonces la tarea podría ser relativamente simple. Especialmente
si por resolución, los distritos solamente debieran ser modificados lo necesario
para cumplir con los estándares de igualdad de población. Muchos países, por
ejemplo, consideran los límites distritales existente como un criterio de
redistritación. Si no existe algún plan a modificar
o si el número de distritos, en un plan ya existente, deben cambiar
sustancialmente, entonces las responsabilidades de los delimitadores llegan a
ser más complejas.
Modificación de los distritos en un plan existente
Una
estrategia que podría ser adoptada si ya existen distritos y solamente
necesitan ser modificados, se refiere a: (1) determinar la población actual de
cada uno de los distritos existentes, (2) estimar el mínimo número de cambios
requeridos para satisfacer estándares de igualdad de población, y (3) poner
énfasis sólo en los distritos que necesiten añadir o disminuir población. Por
supuesto, nunca llega a ser tan sencillo como sumar o restar población de los
distritos mal repartidos. Y como el proceso también afecta a los distritos
contiguos, regularmente ocurre un efecto dómino que hace necesarios por lo
menos algunos cambios para otras circunscripciones. Pero se podría hacer un esfuerzo para minimizar
estos cambios.
Esta condición, es a menudo adoptada por los delimitadores a
quienes se les pide considerar los límites existentes al momento de redistritar.
Ésta puede ser una buena estrategia si el cuerpo legislativo debe aprobar el
plan de distritación antes de que éste pueda ser implementado. Las oportunidades
de obtener aprobación legislativa para un plan de distritación, obviamente se
ven afectadas por el grado en el cual los distritos existentes son modificados.
En Estados Unidos, por ejemplo, la estrategia más inteligente es alterar en lo
más mínimo la geografía para lograr la igualdad poblacional – esto asegura el
apoyo legislativo bipartidista para el plan de redistritación.
Creación de un nuevo plan o modificación sustancial de un plan
Esbozar
distritos donde previamente no los ha habido o en donde los límites de éstos deben
ser modificados sustancialmente, es un proceso muy complejo. La tarea de trazar
distritos por primera vez puede facilitarse dividiendo un gran territorio en
sub-regiones configurables, y creando distritos en dos o tres fases. Por
ejemplo, si un país es dividido en estados o provincias, la asignación de
distritos primero para estos y posteriormente el trazado de distritos dentro de
ellos, hará el proceso más grato. Un segundo nivel de distribución distrital
también puede ser deseable si los estados o provincias son grandes. En caso de
que se hicieran futuras distribuciones, las subdivisiones deberían adquirir
cierto sentido de unidad geográfica.
Elección de los “componentes básicos” para la creación de distritos
Una de
las primeras decisiones que se tomará para la creación de distritos se refiere
a la unidad geográfica y, posiblemente, al nivel que se utilizarán como componentes
básicos. Se deberá tomar esta decisión ya sea para que los delimitadores modifiquen
un plan de configuración distrital existente o bien, para que generen uno completamente
nuevo. Cualquiera que sea la composición del censo o la geografía electoral, la
base de datos debe construirse sobre una unidad geográfica suficientemente
pequeña para dar a los diseñadores cierta flexibilidad en la creación de los
distritos.
De cualquier manera, los diseñadores no necesitan utilizar las unidades
geográficas más pequeñas disponibles en la base de redistritación como único componente
a la hora de crear o modificar un plan. Por ejemplo, los distritadores deben
ser capaces de dividir condados o ciudades enteras en muchas áreas y recurrir
solamente a los censos por bloques o a ciertas áreas de votación, usualmente urbanas.
Y, de hecho, es más fácil y más rápido crear contornos de los distritos con
grandes unidades geográficas y después emplear las unidades más pequeñas para
efectuar las modificaciones necesarias y cumplir con los estándares de igualdad
de población u otros criterios de redistritación.
Elección sobre dónde comenzar a trazar los distritos
Otra
decisión que debe ser tomada desde el principio del proceso de delimitación se
refiere a dónde comenzar a trazar las líneas distritales. Los delimitadores a menudo
comienzan en las esquinas de un territorio y a partir de ahí trabajan hacia el
centro. Esto se hace con el fin de evitar cualquier distorsión que pueda producirse
en una esquina u orilla si el proceso comienza en un lado del territorio y termina
hasta el otro extremo.
Existen razones para comenzar a trazar las líneas en otra
parte. Si, por ejemplo, los diseñadores desean crear un distrito para una
comunidad minoritaria geográficamente concentrada o para alguna otra comunidad
de interés, pueden comenzar trazando los límites de ese distrito en particular
y después terminar el proceso de trazado fuera de ese distrito.
Diseño
de límites distritales de manera interactiva
Una vez
que se han decidido las unidades geográficas que se emplearán como componentes
básicos y sobre dónde comenzará el proceso de delimitación, el trazado definitivo
puede comenzar. Este proceso es interactivo. Los distritadores establecen una porción
geográfica y después determinan cómo la inserción de una unidad geográfica
afecta el tamaño y composición del distrito.
Aunque
la suma de los totales de la población para los distritos después de cada nuevo
proyecto es un proceso simple, también puede resultar tedioso. Y como las
unidades geográficas son alteradas de manera continua, este proceso se repite
una y otra vez. Una computadora puede automatizar este proceso, aunque también puede
hacerse manualmente con una calculadora de mano, si es necesario.
Descripción y evaluación de un plan distrital electoral
Una vez
que la autoridad delimitadora ha completado exitosamente un plan redistrital al
distribuir todas las unidades geográficas a un distrito, se debe elaborar un
resumen informativo. Esta información puede ser utilizada para evaluar el plan
y a menudo, también es necesaria para tener lista la legislación que promulgará
el plan. Definitivamente, será ineludible ejecutar el plan una vez que la parte
final haya sido aprobada. Un resumen descriptivo de éste debiera incluir:
- Una descripción del plan con
los componentes geográficos de cada distrito
- Mapa (s) del plan que
muestre (n) los límites de los distritos
- Un reporte que resuma la
información estadística más relevante de cada distrito que se encuentra en
el plan.
Descripción
del Plan
Una
descripción del plan de delimitación debería incluir una lista detallada de
todas las unidades geográficas contenidas en cada distrito. También debe crearse
una descripción narrativa del plan. En Estados Unidos, por ejemplo, una
descripción de los límites de los distritos calle por calle (conocida como
"divisiones y colindancias") es obligatoria, especialmente en las
áreas urbanas.
Algunos
ejemplos sobre descripciones de planes de delimitación promulgados por varios
estados en la Unión Americana – registrados por las unidades de censo, recintos
electorales y “divisiones y colindancias” – pueden ser encontrados en las leyes electorales de Estados Unidos para la
definición de limites distritales.
Mapas
del Plan
Es
necesario reproducir mapas del plan de redistritación a diferentes escalas. Un
mapa a gran escala será útil para mostrar el plan de delimitación en su
totalidad, mientras una serie de pequeños mapas a escala se pueden requerir
para mostrar los límites de los distritos con más detalle en áreas con alta
densidad de población. Estos mapas pueden ser usados para informar a los
legisladores y a los electores sobre los nuevos límites de los distritos.
Además, estos mapas serán indispensables para que las autoridades electorales implementen
el nuevo plan.
Resumen
del Plan
El resumen informativo del plan redistrital puede crearse al
desplegar los totales de la población y otros elementos estadísticos que hayan
sido incluidos en la base de datos de redistritación. Estos informes pueden
incluir no sólo información demográfica detallada sino también información
política, si así se desea. El diseño del reporte debería reflejar su propósito.
Por supuesto, se puede compilar más de un informe por cada plan. La única restricción
es que la información deba estar incluida en la Base de Datos. Por esta razón,
es importante construir una base que contenga tanta información necesaria como sea
posible.
Los resúmenes
informativos permiten a los distritadores evaluar un plan de delimitación de
acuerdo a los criterios establecidos. Por ejemplo, el criterio redistrital
puede especificar que los distritos sean lo más parecido posibles en cuanto a
población se refiere, y que ciertos distritos den a la minoría de votantes la
oportunidad de elegir a los candidatos de su elección. En este caso, el resumen
del plan debiera consideran el total de la población, la variación de población
a partir de la cuota electoral, y la composición racial y étnica de cada
distrito.
Otros
grupos de interés pudieran solicitar informes para los diferentes conjuntos de
datos. Por ejemplo, los partidos políticos y los legisladores podrían estar
interesados en un perfil detallado de los distritos propuestos. Un reporte
político podría incluir información como la historia electoral del distrito. Y
esto puede ser calculado sumando los resultados de todas las elecciones previas
de cada una de las unidades geográficas incluidas en el nuevo distrito.
Resulta relativamente
sencillo elaborar informes que estimen resúmenes estadísticos por grupo como el
total de población, la población por raza, y los votos por candidatos en
elecciones previas, ya que
toda esta información ha sido incluida en la base de datos de la redistritación.
Pero pueden haber, o no, estándares constitucionales, legales o especificados
por los tribunales que especifiquen, por ejemplo, qué constituye un nivel
aceptable de variación poblacional. Si no existieran normas establecidas,
entonces ésta sería más una cuestión de apreciación sobre lo que el resumen estadístico
nos indique.
El apoyo de la tecnología en la delimitación
La
delimitación, o redistritación, puede llevarse a cabo empleando técnicas
manuales -- marcadores de color, mapas de carreteras y calculadoras--, o utilizando
computadoras sofisticadas y sistemas de información geográfica (SIG). La
tecnología empleada puede alterar la conducción del proceso de redistritación,
sin embargo, no modifica la tarea de los re-distritadores de: trazar los
límites de los distritos electorales. No obstante, las computadoras y los
programas computacionales pueden incrementar la rapidez, exactitud y la eficiencia
en el proceso de configuración de distritos.
Las
computadoras reducen el tiempo que toma el trazar un plan de redistritación,
proveen exactitud en los informes estadísticos para ayudar a evaluar un plan de
delimitación, y reproducen mapas detallados, a color, de los nuevos límites.
Con estos equipos, los informes y la producción de mapas pueden ser tan simples
como dar una orden a la computadora. Este incremento en rapidez, eficacia, y exactitud
ha cambiado el proceso de redistritación a tal punto que permite a los
diseñadores considerar un rango más amplio de opciones para el plan. También
permite a los partidos interesados, que están tanto dentro como fuera del
proceso, evaluar estos planes de una manera más fácil y minuciosa.
Es
cierto que las computadoras y los programas pueden llegar a ser muy costosos, y
en algunos casos podrían no valer su inversión. Esto ocurre en países con poca
población y/o pocos distritos a trazar. Así como en países en donde los mapas no
son y no pueden ser digitalizados.
En
muchas ocasiones, se pueden utilizar computadoras personales menos costosas y
programas computacionales sencillos, o inclusive
máquinas de sumar o calculadoras de mano para asignar las unidades geográficas
a los distritos, así como para dar seguimiento a la información demográfica y
política para nuevos distritos. Éste era, hasta hace muy poco, el método
empleado por todos los delimitadores, y continúa siéndolo todavía para la vasta
mayoría de redistritadores fuera de los Estados Unidos.
Uso de computadoras y programas para la delimitación
Las computadoras
pueden ser sumamente útiles en el proceso de delimitación.9 Pueden reducir el tiempo necesario para trazar planes de
redistritación y también contribuir a su evaluación. Pueden producir mapas
detallados y estadísticas a partir de la información demográfica y política de
la base de datos redistrital. Y debido a que las computadoras permiten a los
diseñadores realizar planes más rápidamente, posibilitan la generación de un
gran número de planes alternativos de configuración para comparar y evaluar.
En Estados Unidos,
cerca de la mitad de los estados utilizó computadoras para rediseñar los
distritos después del censo de 1980. En la mayoría de estos estados, las
computadoras se utilizaron como "súper calculadoras" para resumir los
datos demográficos, y para producir impresiones de información geográfica para
los distritos propuestos.
Al final de los
años 80, dos importantes adelantos contribuyeron a un mejor uso de estas
máquinas en el proceso de redistritación de los 90. Estos fueron 1) el
desarrollo y uso extensivo de poderosas computadoras de escritorio y 2) el
desarrollo del Sistema de Información Geográfica (SIG). El programa SIG es un
sistema integrado para desplegar la información demográfica sobre un mapa
computarizado.
Para1990, todos
los estados en Estados Unidos utilizaron computadoras para la redistritación, así
como el programa SIG. El cambio hacia la redistritación asistida por computadoras
fue también impulsado por la disponibilidad de la información geográfica y
demográfica, en un formato computacional legible por parte de la Oficina del
Censo de Estados Unidos.
Computadoras de
Escritorio
Hoy en día, una
computadora de escritorio tiene tanto poder de cálculo como muchas de las
costosas terminales centrales usadas en los años ochenta. Aunado a esto, su
costo es razonable. Y ahora también existe una gran variedad de dispositivos,
no costosos, para la impresión de mapas.
Programas Computacionales
Los redistritadores
tienen varias opciones sobre el programa (software) a escoger. Una simple tabla
o programa sobre base de datos puede calcular las estadísticas que frecuentemente
se usan en la redistritación, tales como el total de población, composición
racial o variación de población de la cuota electoral. Muchos vendedores de software
en Estados Unidos ofrecen bases de datos o tablas específicamente adaptadas para
la redistritación. Una opción mucho más sofisticada y costosa es el programa SIG.
Programa SIG
Existen paquetes
del programa SIG disponibles que son específicamente adaptables para la
redistritación. Este programa permite a los distritadores:
- La habilidad para trazar
planes de manera interactiva asignando uno a uno lugares geográficos a los distritos, y ver
los resultados desplegados en la computadora de manera inmediata.
- La habilidad para producir
mapas, tanto en la pantalla de la computadora como en forma impresa,
- La habilidad para generar
reportes estadísticos para el plan de redistritación y para cada distrito
individual en un plan.
Los diseñadores que
emplean el programa SIG cuentan con una variedad de herramientas sofisticadas a
su disposición para la creación de planes distritales. El software SIG puede
ser utilizado para trazar nuevos distritos al asignar unidades geográficas a estos
o al mover unidades geográficas particulares de un distrito a otro. Los efectos
de la reasignación de la población, o de cualquier otra característica
demográfica distrital, se ve reflejada inmediatamente en la pantalla de la
computadora. Una vez que se crea un nuevo plan, el software SIG – con la ayuda
de una impresora láser o de inyección de tinta – puede producir un mapa del
nuevo plan distrital, o de cualquier distrito en particular. El programa SIG
esencialmente consolida todas las operaciones de redistritación electoral
dentro de un eficiente sistema.
Varios ejemplos sobre
las clases de mapas y reportes que se producen con el programa SIG, pueden
encontrarse en Producción del Programa de Redistritación SIG. También se
incluyen mapas computacionales impresos de todo un plan de redistritación y un
acercamiento a una sección de éste, así como un reporte demográfico y político
detallando información acerca de cada distrito y del plan en su conjunto.
Los recursos
necesarios para emplear tecnología computacional para la redistritación incluyen:
- Una computadora (de
escritorio o central).
- Una hoja de cálculo o un programa
para la base de datos, o el programa SIG.
- Datos sobre la población
y, si se desea, datos políticos disponibles en formato electrónico (si
solamente están disponibles en papel, la información tendrá que ser transferida
de manera manual al programa computacional).
- Mapas (ya sean mapas de
papel o digitalizados si se emplea el programa SIG).
Uso de tecnología convencional para la delimitación
En
muchos países, la delimitación, o redistritación, puede representar un desafío
técnico mayor. El manejo de enormes cantidades de información geográfica y
poblacional necesaria para crear nuevos distritos es un procedimiento muy
complejo. Pero, la redistritación en países con poca población y/o pocos
distritos presenta menos retos tecnológicos. Y por tanto, la inversión en computadoras
y software podrían no valer la pena en estos países.
Aunque
los programas y los sistemas de información geográfica (GIS) pueden acelerar el
proceso de redistritación y hacerlo más exacto y eficiente, puede ser muy
costoso hacerlo con computadoras. Especialmente si los mapas que serán empleados
para la redistritación asistida por computadoras todavía no han sido
digitalizados.
A pesar
de la tecnología empleada, es necesario obtener informes precisos sobre los
datos demográficos de los distritos actuales y re-tabular esta información, así
como las unidades geográficas que sean reasignadas entre los distritos. Los
programas computacionales convencionales, inclusive las máquinas de sumar o las
calculadoras de mano, pueden ser usados para condensar información demográfica
a nivel distrital después de cada nueva asignación geográfica.
Los
mapas deben ser utilizados durante el proceso de redistritación para asegurar
que las unidades geográficas asignadas a los distritos sean contiguas a él. Si
la redistritación se hiciera sin el software GIS, los límites distritales podrían
ser trazados a mano en mapas de papel. El diseño de los límites hecho sobre un
acetato transparente preservará el mapa de papel original y facilitará el
proceso de reasignación manual de las unidades de población entre los
distritos. Una vez que el plan de redistritación ha sido aprobado, se deben
producir los mapas de los nuevos límites distritales por medio de un proceso
separado.
Los
recursos indispensables para el proceso de redistritación de manera
convencional, son:
- Una computadora, una
máquina de sumar o una calculadora de mano
- Información política y/o del
censo en papel
- Mapas de papel
Uso de especialistas para la delimitación
Los especialistas en el tema de distritación,
brindan una amplia gama de servicios a los países que contemplan o emprenden el
proceso de delimitación de distritos electorales. Pueden desempeñarse en variadas
tareas, desde proveer recomendaciones sobre un aspecto particular de la
redistritación hasta organizar y administrar todo el proceso.
Algunos especialistas son partidarios de la
redistritación asistida por computadoras. Pueden suministrar un software
convencional, por ejemplo, o aconsejar sobre la selección de éste. Asimismo
pueden ayudar a adquirir el hardware y a instalar los sistemas computacionales
redistritales. Y proveer capacitación sobre los sistemas operacionales.
Algunos de los servicios más generales que un
especialista puede aprovisionar incluyen:
·
Ayudar en el diseño de un proceso formal de redistritación;
- Ayudar en la elaboración de una base de datos redistrital;
- Aconsejar estratégicamente en la creación de distritos;
- Ayudar en la evaluación de un plan de redistritación;
- Proporcionar apoyo en los litigios ante el tribunal que pugna un
plan de redistritación.
Dependiendo del tipo de consulta hecha al
especialista, éste deberá estar familiarizado con los métodos comparativos de
redistritación y las leyes que la regulan, incluyendo la definición y medición
de los criterios de distritación, y con la administración y manejo del proceso.
Si al especialista se le pide auxiliar en el proceso de trazado de límites,
entonces éste deberá tener experiencia en:
- el empleo de mapas e información demográfica;
- la elaboración de bases de datos (que incluyan la integración de
información política y censal, de ser el caso);
- la creación de distritos;
- la evaluación de los planes de redistritación.
Si se requiere de una cantidad considerable
de tareas entonces una firma consultora o un grupo de expertos pueden ser ideales,
en lugar de un consultor individual.
Los especialistas en redistritación generalmente
están calificados como geógrafos o científicos políticos. Cual sea su
experiencia, deben tener conocimiento acerca del proceso electoral y la ley
electoral, de geografía, de metodología política y estadísticas, así como del
proceso de redistritación en particular. La redistritación asistida por computadoras,
por su parte, requiere de especialistas con habilidades en programación
computacional y otras habilidades técnicas.
Los costos de contratar un experto varían
dependiendo de los servicios ofrecidos por éste. Recurrir a un especialista de
manera consultiva es claramente menos costoso que traer a un especialista para supervisar
o, crear una base de datos o trazar los distritos.
Consideraciones especiales para la delimitación de áreas de votación
Las
áreas de votación son unidades administrativas utilizadas únicamente para la gestión
de las elecciones. Son áreas geográficamente contiguas en donde todos los
electores dentro del territorio circunscrito, son asignados al mismo lugar de
votación. Las áreas de votación son conocidas de diferente manera, dependiendo
del país. En los países de la Commonwealth,
por ejemplo, se les denomina como áreas de votación, distritos de elección o de
votación, o recintos electorales.
Estas
áreas son necesarias para la implementación técnica de la elección. Un cierto territorio
debe ser subdividido de tal manera que permita
a los electores llegar fácilmente a los sitios de votación y depositar
allí su papeleta electoral. Además, la asignación de los votantes a áreas de
votación permite a las autoridades electorales seguir con atención a quien está
votando. Esto asegurara que nadie deposite más de una papeleta electoral.
La
mayoría de los países, a pesar del sistema electoral empleado, recurren a la delimitación
de áreas de votación. Distinto a los distritos electorales en donde el tipo de
sistema determina la importancia de la delimitación, para los resultados de una
elección, la delimitación de las áreas de votación tiene un efecto mínimo en estos
resultados. Las áreas de votación son utilizadas, simplemente, para aglutinar
votos, no para convertir votos en escaños para el parlamento o cuerpo
legislativo.
Debido
a que las áreas de votación son utilizadas solamente para la organización electoral,
la delimitación de ellas no es un tema controvertido y normalmente queda a
discreción de los dirigentes del proceso Sin embargo, las leyes electorales o
sus reglamentos, posiblemente especifiquen ciertos criterios para la
delimitación de las áreas de votación.
La Autoridad Competente para la Delimitación de las Áreas de Votación
A
menudo, la delimitación de las áreas de votación la realizan los funcionarios
electorales locales, pero la redistritación deberán hacerla los funcionarios federales.
Por ejemplo, la Comisión de Elecciones en Ghana es la responsable de trazar todos
los límites políticos, desde los límites de los distritos electorales hasta los
límites de las áreas de votación.
En
algunos países, las mismas áreas de votación son aprovechadas para todas las
elecciones. En otros, se crean diferentes áreas de votación para las distintas elecciones.
Por ejemplo, en Estados Unidos, los oficiales electorales del condado
establecen las áreas de votación para todas las elecciones: la federal,
estatal, y local. En Canadá, una agencia federal, Elecciones Canadá, es la que traza las áreas de votación para las
elecciones federales, mientras que las autoridades electorales provinciales
trazan estas áreas para comicios provinciales o locales.
Criterios para la Delimitación de las Áreas de Votación
Los funcionarios
electorales generalmente consideran los siguientes criterios para establecer
las áreas de votación, aún cuando la ley no los especifique:
- el tamaño de la población;
- la pre-existencia de
límites administrativos y electorales;
- la comodidad y
accesibilidad para los electores.
Aunque
las áreas de votación difieren radicalmente en tamaño poblacional –dentro de un
mismo, y diferentes países--, existe un número mínimo y máximo de electores que
pueden ser atendidos efectiva y eficientemente en un solo sitio de votación. No
sería razonable establecer un sitio de votación solamente para un puñado de
electores. Por otra parte, asignar muchos votantes a un solo lugar de votación
puede implicar largas filas o electores frustrados en espera de depositar su
voto en una elección. Los números óptimos, mínimos y máximos, varían dependiendo
de las condiciones locales y de la disponibilidad de recursos y tecnología.
Los
límites administrativos y electorales, deben tenerse en consideración a la hora
de crear áreas de votación, ya que estos límites determinan quién vota por
determinadas organizaciones y candidatos en una elección. Si los límites de las
áreas de votación cruzan los límites administrativos o distritales, la organización
de la elección se puede volver más compleja. En una sola área de votación serán
necesarias diferentes papeletas electorales, para cargos y candidatos
diferentes. Pero su producción y diseminación puede ser complicada y costosa.
La comodidad y accesibilidad, también, son factores
importantes para el diseño de las áreas de votación. Los límites de un área de
votación debieran ser trazados alrededor de un sitio de votación que esté
localizado de manera central, sea fácil de llegar a él, y sea accesible a todos
los electores asignados. Asimismo, debieran ser tomados en cuenta factores como
el tiempo necesario para viajar al recinto de votación y su accesibilidad al
transporte público. Por ejemplo, algunos países especifican, por ley, la
distancia máxima que se espera que los votantes recorran para depositar su
papeleta electoral.
La Necesidad de Rediseñar las Áreas de Votación de Manera Periódica
Las
áreas de votación pueden requerir su rediseño debido a cambios poblacionales, o
cambios en los límites administrativos o electorales. Por ejemplo, puede ser
necesario rediseñar un área de votación si su población se ha expandido considerablemente
para un solo recinto de votación o, si por el contrario, el área de votación ha
perdido población y ya no es factible seguir manteniendo ese sitio en
funciones. Después de la redistritación, un área de votación puede requerir su rediseño
para realinear sus límites con de los nuevos distritos electorales. Si las éstas
no son redefinidas, entonces pueden ser divididas entre dos o más distritos,
complicando la organización de la elección.
Muchos
países rediseñan sus áreas de votación sobre bases regulares, por ejemplo,
después de una redistritación o del término del registro de electores. Otros,
lo hacen cuando es apropiado, por ejemplo, siempre que las áreas sean muy
grandes o muy pequeñas.
Actividades para Delimitar Áreas de Votación
Dos recursos
informativos, esenciales, para el establecimiento de áreas de votación son:
- información demográfica
- los mapas locales detallados
La
información demográfica para delimitar las áreas de votación, regularmente,
consiste en los datos del registro. Un cálculo confiable sobre el número de
electores en el territorio a ser delimitado, es tan necesario, como la
información sobre la ubicación residencial de cada elector. La exactitud y
actualización de mapas son igualmente necesarias para establecer áreas de
votación. Los mapas deberían delinear claramente las características locales e
indicar los límites de los distritos administrativos y electorales.
La
primera etapa en el proceso de delimitación de las áreas de votación, es la
obtención de mapas y la distinción de los límites administrativos y
electorales. La siguiente etapa es generar un listado de electores registrados
por localidad -- por calle, si es posible. El número de votantes de cada lado
de la calle, o de cada localidad, es entonces contado y registrado en el mapa.
Después de este registro, los funcionarios electorales pueden comenzar a crear
o ajustar los límites de las áreas de votación, contando y cuadrando las
cantidades, con la proyección de cada nueva pieza del territorio. La definición
de este tipo de límites requiere cierta experiencia, para determinar hacia dónde
deben ser desplazadas las demarcaciones para tratar de igualar criterios como
el tamaño de la población y la distancia desde el sitio de votación. El proceso
es similar al establecimiento de los límites distritales, excepto porque los
territorios comprendidos son usualmente mucho más pequeños.
Conclusiones
Las
áreas de votación son necesarias para efectuar elecciones de manera eficiente y
efectiva. Aunque la delimitación de ellas, ocasionalmente sea un proceso
controvertido, es muy importante para la organización de las elecciones.
Afganistán: delimitación de distritos para elecciones en transición en una sociedad post-conflicto
La organización de elecciones en
Afganistán será visto como un premio de libertad y justicia, y como un gran
desafío técnico y logístico para las Naciones Unidas (NU)1 –
un reto aún más arduo por la premura del tiempo y las cuestiones de seguridad.
Dos de los numerosos problemas
que enfrentan Naciones Unidas en la planeación de elecciones parlamentarias y
locales en Afganistán son: la delimitación de provincias y distritos y la
distribución de los escaños del Parlamentos a las provincias de acuerdo con su población.
Antecedentes
Afganistán ha pasado la mayor
parte de los últimos 25 guerras en guerra. En 1979 sufrió la invasión de la Unión
Soviética (seguido de un golpe comunista dentro del país), país que finalmente fue
forzado a retirarse 10 años después por las fuerzas mujahidin anticomunistas
entrenadas por Estados Unidos, Paquistán, y otros. Posteriormente, la lucha
continuó entre varias de las facciones mujahidin, produciendo un estado de
"militarización” que finalmente produjo
a los Talibán.
Con apoyo extranjero, los Talibán
se desplegaron como fuerza política y finalmente difundieron su poder sobre la
mayor parte del país, junto con de la Alianza del Norte principalmente en el
noreste. Sin embargo, después de los ataques terroristas del 11 de septiembre
de 2001, una invasión estadounidense derribó a los Talibán del poder.
Poco después de la caída de los
Talibán, varios representantes de los grupos opositores se reunieron con ayuda
de Naciones Unidas en Bonn, Alemania, y acordaron un plan para la instauración
de un nuevo gobierno. Hamid Karzai fue nombrado presidente de la Autoridad
Provisional Afgana (AIA, por sus siglas en inglés) el 22 de Diciembre de 2001 y
en junio de 2002 fue elegido Presidente por la Asamblea Nacional (Loya Jirga).
A la Autoridad en Transición se
le concedió un mandato de 18 meses dentro del cual organizaría una Loya Jirga y
adoptaría una Constitución, y un mandato de 24 meses para llevar a cabo
elecciones nacionales. Finalmente se adoptó una constitución el 4 de enero de
2004 (varios meses después de la fecha límite); originalmente se planearon las
elecciones para Junio de 2004, pero se pospusieron hasta Octubre de 2004.
Aunque, el acuerdo de Bonn y la
Constitución especificaban que, de ser posible, las primeras elecciones debieran
ser presidenciales y parlamentarias, solamente la elección presidencial se
llevaría a cabo en 2004. Las elecciones parlamentarias fueron planeadas para
Abril de 2005.
Delimitación de distritos para
elecciones parlamentarias
La Constitución señala que la
Asamblea Nacional en Afganistán debe estar integrada por dos cámaras: la Wolesi
Jirga y la Meshrano Jirga. Solamente cuando ambas casas estén en sesión, la
Asamblea Nacional puede completar sus funciones legislativas (Capítulo 5,
artículo 87 & 94).
Ambas elecciones, las
parlamentarias y las locales, deben llevarse a cabo para reunir a la Asamblea
Nacional: las elecciones Parlamentarias eligen a los representantes de la
Wolesi Jirga y las elecciones locales (provinciales y distritales) – de manera indirecta – a los miembros de la
Meshrano Jirga.
Sin embargo, antes de cualquier elección,
se debe llegar a un consenso sobre la configuración de provincias y distritos
en Afganistán porque tanto las elecciones parlamentarias como las locales
dependen de estas unidades administrativas para servir como distritos
electorales.
Distritos para las elecciones
parlamentarias y locales
Los límites de los distritos
electorales se deben establecer antes de que ocurran las elecciones
parlamentarias y locales.
Provincias
como Distritos Electorales para la Wolesi Jirga. Debido
a que se está introduciendo un sistema electoral regional (Lista de Representación
Proporcional, RP) en lugar de uno con un solo distrito para la elección de la
Wolesi Jirga, será necesaria algún tipo de delimitación. Es probable que el proceso se limite a la
adopción de provincias como distritos electorales y a la asignación de los escaños a estas
provincias sobre bases poblacionales.
En Afganistán, este proceso es
complicado por varios factores, uno de ellos se debe al posible cambio en el
número, y por lo tanto de los límites, de las provincias2.
A principios de Marzo de 2004 (y varios años antes), había un acuerdo general
de que existieran 32 provincias; sin embargo, hasta antes del Ministerio del
Interior se planeaba incorporar por lo menos tres provincias más. Para finales
de Marzo, una de estas jurisdicciones propuestas se convirtió en una provincia
nueva por el Presidente Karzai. Cercano el tiempo de las elección, podrían
darse más decretos que establezcan nuevas provincias.
Elección
de Representantes para la Meshrano Jirga De acuerdo con la Constitución,
la elección de los miembros de la Meshrano Jirga se realiza mediante dos formas3:
- Cada Comité provincial elige a uno de sus
miembros para servir como miembro de la Meshrano Jirga
- De entre los comités distritales de cada provincia,
los respectivos comités eligen a una persona para servir como miembro de
la Meshrano Jirga
Una consecuencia importante de
esta provisión constitucional es que las elecciones provinciales y distritales
(locales) deben llevarse a cabo antes de que se reúna la Meshrano Jirga. Las
elecciones locales requerirán claramente provincias y distritos definidos.
Aunque, como se menciona arriba, las líneas provinciales podrían modificarse.
Delimitación de distritos
electorales
No existe consenso sobre el
número de distritos, o sobre los límites de estos, que pudiera haber en Afganistán.
El apéndice provee una comparación de algunas de las listas más relevantes de
distritos en Afganistán: la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en
Afganistán (UNAMA, por sus siglas en inglés) registra distritos por provincia
empleados por su área electoral para propósitos del registro de votantes; una
lista actualizada de provincias y distritos facilitada para las elecciones
urgentes de Loya Jirga (ELJ, por sus siglas en inglés) en 2000 y la las
elecciones constitucionales de Loya Jirga (CLJ, por sus siglas en inglés) en
2004.
Una evaluación de estas listas de
distritos proporciona solamente un indicio del problema – aún si todas las
listas concurrieran en el número de distritos en una determinada provincia (lo
cual no ocurre), esto no significa que exista un acuerdo sobre cuales son los límites
de estos distritos, y consecuentemente sobre las poblaciones que están
asignadas a cada distrito. Por otra parte, si el número total de distritos por
provincia no corresponde con las listas, entonces claramente existen incongruencias
en las distribuciones de población-por-distrito-por-provincia.
De acuerdo con la distribución población-por-distrito-por-provincia
proporcionada por la CSO a la UNAMA en Noviembre de 2003, existen 32 provincias
y 387 distritos. Aunque UNAMA considera esta información como estadística, la
CSO de hecho está actualizando dicha información mientras el proceso pre-censo
continua y se obtienen más información actualizada.
La CSO empezó el pre-censo en enero
de 2003 con una lista de provincias, distritos y villas obsoleta – la lista fue
reunida en 1979 para el único intento de censo en Afganistán, el cual nunca se
completó. El equipo censal de la CSO ha actualizado esta lista sobre bases sistemáticas4 para Marzo de 2004, se han
actualizado las listas distritales de 22 de las 32 provincias existentes.
UNAMA diseñó el proceso de
registro de votantes tomando en cuenta la lista población-por-distrito-por-provincia
proporcionada por la CSO en Noviembre de 2003; la lista UNAMA no se ha
actualizado desde esta fecha, a pesar de los reajustes periódicos hechos a la
de CSO.
El personal de la UNAMA ha
reconocido la naturaleza del problema de su lista de distribución5. Algunas revisiones internas sobre los datos del
registro de votantes reunidos hasta el momento, por ejemplo, han determinado
que:
- 12% de los pueblos identificados por el
registro de votantes son pueblos “no contados” (es decir, no aparecen en la lista de la
UNAMA)
- 3% de los registrados hasta el momento han
sido registrados para votar en un pueblo “no contado” y es probable que este
porcentaje aumente substancialmente mientras el proceso de registro se
mueve de las áreas urbanas a las rurales6
Sin embargo, aún más problemático
que las discrepancias en las listas de distritos entre varias agencias, es el
hecho que las listas más recientes de distritos (la lista de CSO actualizada) no
reflejen la realidad. Aunque haya aparentes regulaciones para el
establecimiento de nuevas provincias y distritos, éstas no son estrictamente
obligatorias, especialmente las de la
formación de nuevos distritos7.
En muchos casos, los nuevos distritos
son consecuencia de la recompensa de los gobernantes provinciales a sus seguidores
con posiciones administrativas, o de los líderes locales proclamando la
existencia de nuevos distritos para premiarse a sí mismos con posiciones
administrativas. Estos distritos, aunque no necesariamente “reconocidos” por la
CSO o por el Ministerio del Interior, son generalmente reconocidos por los ancianos
y aceptados por los votantes locales.
Para realizarse las elecciones de
la Loya Jirga debe haber “negociaciones” entre las Comisiones de las CLJ y las
comunidades locales, generalmente dando como resultado el reconocimiento de
estos “nuevos” distritos para las votaciones8.
Finalmente, se incluyeron 465 distritos en las elecciones.
Datos para la asignación de asientos
de la Wolesi Jirga a los distritos provinciales
De acuerdo a con la Constitución,
los escaños de la Wolesi Jirga son asignados a circunscripciones electorales sobre
bases poblacionales. La Constitución no especifica el tipo de información demográfica
que se empleará, pero el proceso de distribución casi siempre está basado en
los datos del censo o en los del registro de votantes9.
La información demográfica también
puede ser necesaria para determinar el número de miembros para las comisiones
provinciales y distritales. Aunque no es estrictamente necesario, lo más
probables es que la misma información que es usada para asignar los asientos
parlamentarios, sea empleada para determinar el tamaño de los comités locales.
Para Marzo de 2004, había una
completa ausencia de información poblacional confiable sobre la cual distribuir
los asientos parlamentarios. Ningún censo se había realizado, con excepción del
pre-censo a finales de los años 7010.
Tampoco había un registro civil preexistente o lista de votantes disponible.
Sin embargo, para el día de la elección, se espera que haya varias fuentes de
información poblacional disponibles para propósitos de distribución.
Esto incluye:
- Información de un pre-censo
- Información sobre registro de votantes
- Información sobre la concurrencia electoral
Información
del Censo Actualmente se está llevando a cabo un pre-censo
dirigido por la Oficina Central de Estadísticas (CSO), con la ayuda del Fondo
de Población de Naciones Unidas (UNFPA). Esta fase del proceso, conocida como
la fase de registro doméstico, involucra la visita a cada casa en Afganistán y
el conteo del número total de personas que viven en ella. Este conteo no sólo
incluye el número total de personas, sino el número de hombres y mujeres y el
número de personas menores a 18 años y mayores de 18 años por cada hogar.
El proceso comenzó en la provincia
de Kunduz en enero de 2003 y desde entonces se ha completado en 22 provincias.
La fecha anticipada para el término de este proyecto, asumiendo que no haya
mayores obstáculos (ej. cuestiones de seguridad), es Junio de 2004.
Información
sobre el Registro de Votantes El área electoral de la Misión
de Asistencia de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) está reuniendo una lista
de votantes la cual, por supuesto, tendrá que terminarse para el día de la
Elección – de cualquier forma los días, semanas o meses antes de ese día, aún
son una interrogante. Este registro también podría ser empleado para asignar
asientos a los distritos parlamentarios.
La ventaja de utilizar la
información del registro de votantes, en lugar de la información del censo, es
que probablemente es menos obsoleta para fines de asignación de asientos, por
lo menos en este momento. (Para la primera elección, tanto los datos del censo
como el registro de votantes deberían ser actualizados). La desventaja de
utilizar estos datos es que la información del registro podría no reflejar el
total de la población, y ser más parcial en algunas regiones que en otras. Sobre
toso en áreas en donde los electores potenciales hayan decidido boicotear el
proceso de registro por razones políticas o sociales.
Información
sobre la Concurrencia Electoral. La asignación de escaños sobre la
base de votos a posteriori es otra opción,
aunque menos común11. Teóricamente, esta vía ofrece un incentivo más para que los votantes concurran
y emitan su voto. No obstante, esta suposición nunca ha sido probada y
confirmada. Lo que sí se conocen son las desventajas del uso estos votos:
- La anhelada elección en Afganistán podría no
ser capaz de dar cabida a la presión puesta en el programa de educación
cívica para asegurar que los líderes de la comunidad y los electores entiendan
todas las implicaciones sobre NO votar, y tengan la certeza de que TODOS
los votantes reconocidos pueden emitir su voto.
- Cualquier tendencia a boicotear el proceso de
registro de votantes o el voto (o cualquier tipo de parcialidad en el proceso)
no sólo tendrá consecuencias partidistas (el número de asientos
parlamentarios obtenidos), sino implicaciones para la representación
geográfica que permanecerá hasta las próximas elecciones.
- Considerando la fecha de publicación prevista para
la información del pre-censo de la CSO, los dirigentes de la elección (y
cualquier otro interesado en llevar a cabo el ejercicio) podrán calcular
la “efectividad” del ejercicio de registro y hallar cualquier favoritismo en
la distribución de asientos aún antes del Día de la Elección. Si existen
tales imparcialidades, no se podrán corregir (y por el contrario se
podrían agravar) por medio de la asignación de escaños sobre la base de la
concurrencia electoral.
Dificultades de la Ley Electoral
Preliminar
Aunque la ley electoral
preliminar (del 29 de Febrero de 2004) sobre “Límites Electorales” provee un
proceso eficiente y un mecanismo de resolución de controversias, existen
algunos problemas. El principal problema es la falta (o insuficiencia) de
claridad en el margen de tiempo para la identificación de límites electorales y
la resolución de controversias sobre estas cuestiones. La falta de especificidad
en la sección de la ley preliminar de los “Límites Electorales” podría también
provocar dificultades. Lo siguiente son observaciones sobre cada una de las
provisiones contenidas en el Capítulo III.
Artículo
11. Uso de Límites Administrativos Existentes. Para los propósitos de la elección
de los miembros de la Wolesi Jirga, de los comités provinciales y distritales,
las provincias y los distritos permitidos para elegir representantes serán
aquellos designadas por el Presidente en decreto, no posterior a los 90 días
anteriores a la elección.
El Artículo 11 no esclarece si el
decreto del Presidente solamente registra los nombres de las provincias y
distritos permitidos para elegir representantes o específica los límites de
estas provincias y distritos (y establece la población asignada a cada
distrito, y los distritos asignados a cada provincia). Si el proceso de
delimitación debe proceder de manera oportuna, es importante que el decreto
incluya toda la información necesaria para examinar los distritos electorales
(límites provinciales y distritales) y que distribuya a los votantes
calificados en el distrito y provincia correcta.
El período de tiempo establecido
para publicar el decreto presidencial – 90 días antes de la elección – no
provee tiempo suficiente para resolver las posibles disputas sobre límites y
organizar las elecciones de manera efectiva. (Si ocurre alguna controversia
limítrofe, debe resolverse antes que los organizadores de la elección puedan
asignar los votantes a los distritos y provincias correctos). De hecho, todo el
proceso, incluyendo la resolución de las controversias sobre límites, debería
ser completado aproximadamente 90 días antes de la elección. Debido a que el
proceso de solución de controversias debe tomar un mínimo de 60 días (desde el
inicio de la evaluación hasta la resolución de cualquier disputa), esto sugiere
que los 90 días límites para impugnar el decreto deben ser por lo menos unos 60
días antes a los 150 días anteriores al Día de la Elección.
Artículo
12. Controversias sobre Límites Electorales (1).
Las controversias relacionadas con la precisión de los límites de cualquier
provincia o distrito pueden ser escuchadas y resueltas para fines electorales
solamente por el Organismo Electoral Afgano Conjunto (JEMB, por sus siglas en
inglés).
El artículo 12 no indica a quién
se le permite dar comienzo a la controversia. Si no se establecen límites o
existen demandantes potenciales, entonces el proceso de controversia podría ser
sujeto de manipulación. Por otra parte, el proceso debería ser tan abierto y
democrático como sea posible, así que limitar excesivamente a los posibles
demandantes no sería inteligente. En un mínimo, sólo a los ciudadanos que sean
residentes del distrito o la provincia en disputa debería permitírseles
presentar una demanda.
Este artículo tampoco específica
cómo debe registrarse una disputa. Por ejemplo, ¿debe someterse una reclamación
por escrito al JEMB? O, ¿se debe
solicitar al JEMB (o tal vez a alguna entidad local como el Coordinador
Regional Electoral) una audiencia, o varias, en las que se les permita a los
ciudadanos impugnar los límites provinciales/distritales? Las audiencias
tomarían tiempo, pero serían más incluyentes.
No se estipula el período de
tiempo para presentar una controversia ante el JEMB. Pero si las controversias deben
resolverse en un tiempo satisfactorio (aproximadamente 90 días antes a la
elección), entonces deberían comenzar antes de esos 90 días. (Permitir disputas
en una fecha cercana a la elección podría perturbar la votación).
(2) El Coordinador Regional Electoral debe
reunir la información que concierna a los interesados y presentar esa
información al JEMB.
Debe determinarse un tiempo
límite para que el Coordinador reúna y envíe la información con la finalidad de
que el proceso de resolución de controversias no se retrase. Además, si el JEMB
es quien decidirá en estas controversias sobre la base de “criterios técnicos”
(Artículo 12.3), entonces debería circunscribirse que el Coordinador sea el que
reúna información relacionada con este criterio.
El JEMB, después de consultar con
el Ministro del Interior, decidirá con base en estos criterios, tomando en cuenta la información disponible
por parte del Coordinador, y notificará su decisión al Secretariado Electoral, a
los partidos en disputa, y a las oficinas del gobierno local.
En el texto no se provee ninguna
indicación sobre los “criterios técnicos”. Tal vez el propósito de incluir esta
estipulación es evitar cualquier decisión motivada por consideraciones
políticas, en este caso “criterios objetivos” sería una mejor opción. Tal vez
los “criterios técnicos” se refieran a los criterios distritales
“tradicionales” o “internacionalmente aceptados”, como son el tamaño de la
población, la contigüidad geográfica y la densidad o aislamiento del
territorio.
Si la resolución de controversias
conlleva a un cambio en los límites como el provisto por el decreto presidencial,
entonces debe haber alguna reflexión sobre sus implicaciones. A pesar de la previsión
de que la resolución de límites es para “fines electorales únicamente”, la
elección de un comité distrital para un distrito no contemplado en el decreto
presidencial original, por ejemplo, tiene implicaciones posteriores al Día de
la Elección. Por ejemplo, los comités provinciales y distritales probablemente
tienen funciones administrativas asociadas con ellos. Por lo tanto, ¿están el
Presidente y el Ministerio del Interior obligados a aceptar la resolución del
JEMB? Si es así, tal vez la resolución de controversias limítrofes no debería
residir únicamente en el JEMB (junto con el Ministerio del Interior). Debiera
convenirse una Comisión sobre Delimitación, con representantes tanto del JEMB
como del Ministerio del Interior, para la resolución de controversias sobre
límites.
Por último, no se incluye una
fecha límite para resolver la disputa y notificar al Secretariado Electoral, a los
partidos en disputa y las oficinas del gobierno local. Pero cualquier disputa
sobre límites debe ser resuelta en tiempo adecuado para permitir a los
organizadores de la elección y a los candidatos prepararse para el proceso. Por
lo tanto, es sumamente importante la publicación de un calendario para el
proceso de resolución de controversias, y un ajuste a la fecha límite para el
decreto presidencial.
|
Actividad
|
Tiempo estimado
|
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Decreto
presidencial que identifica las provincias y distritos, y los límites de las
provincias y distritos, permitidos para la representación.
|
150
días antes de la elección
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Presentación
de quejas por escrito o término del proceso de audiencias públicas
|
120
días antes de las elecciones
|
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Resolución
de controversias
|
90 días
antes de la elección
|
Conclusión
Antes de que se lleven a cabo las
elecciones parlamentarias y locales, se tendrá que tomar una decisión para
determinar el número de distritos y provincias, y los límites de estos (o, si
no se precisan los límites, entonces por lo menos las asignaciones de
pueblo-por-distrito-por-provincia). Si tienen que crearse nuevas provincias (y
distritos), entonces deben reconocerse inmediatamente. También, debe declararse una suspensión sobre
la formación de provincias y distritos adicionales antes de que se lleven a
cabo las elecciones.
Aunque es prematuro, decidir sobre
la información que se utilizará para asignar los escaños de la Wolesi Jirga,
debe realizarse un análisis de las fuentes de información potenciales, y la
veracidad de éstas, cercano al Día de la Elección. Asumiendo que se haya
completado el proceso pre-censo y que los datos sean fidedignos, esta
información podría ser la mejor opción para asignar los escaños del parlamento
y determinar el tamaño de los consejos provinciales y distritales. Esto porque es
más probable que el programa del pre-censo llegue a más gente que el proceso de
registro de votantes12.
La ley electoral, tal y como está
escrita, debe ser revisada. El mayor problema con el actual borrador es el
margen de tiempo inadecuado para identificar los límites electorales y resolver
las disputas limítrofes. La falta de especificidad en el borrador de los
“Límites Electorales” podría originar conflictos.
VER
TABLA y APENDICE
Notas:
1 Las
Naciones Unidas tienen a su cargo la organización y conducción de las próximas
elecciones en Afganistán.
2 De
acuerdo con el Departamento de Cartografía en Afganistán, tres potenciales
provincias han sido incluidas en el mapa, no sólo una – aunque estos mapas no
serán publicados hasta/o a menos que el Ministro del Interior apruebe el
establecimiento de nuevas provincias.
3 El
Presidente nombra a un tercio de los miembros de la Meshrano Jirga; los otros
dos tercios son elegidos de las provincias, un tercio de entre los miembros de
los consejos provinciales y el otro tercio de entre los consejos distritales de
cada provincia.
4 La
lista para cada provincia fue actualizada en sesión con el gobernador
provincial, líderes distritales y los líderes ancianos de la aldea. Cualquier
desavenencia con la lista tendrá que ser resuelta por el gobernador.
5 La
información reportada aquí fue completada por Mathew Blakely, Administrador de
Datos, del Área Electoral de UNAMA.
6 En
una provincia rural en la cual el registro de votantes está en proceso
(Bamyan), el 9% de los que se han registrados, han identificado como su lugar
de residencia a aldeas “no reconocidas”.
7 Las
reglas y regulaciones para crear nuevas provincias y distritos son
responsabilidad de la Junta de Áreas de Gestión Local, localizada dentro del
Ministro del Interior.
8 El
proceso de negociación en ocasiones fue muy “delicado” e inclusive originó conflictos
violentos, de acuerdo con fuentes informativas.
9 La decisión de emplear la
información del censo o la del registro de electores podría estar influida por
preocupaciones prácticas o teóricas. Por ejemplo, los datos del censo pudieran
no ser la mejor opción si no está disponible una enumeración general de la
población, o si ésta fuera obsoleta o inexacta. Por otra parte, los datos del
registro podrían no adecuarse a los propósitos de distritación si no incluyen
información (ej. datos demográficos) que es esencial dado el contexto
específico del país. Desde una perspectiva teórica, es probable que la
delimitación basada en los datos del registro produzca distritos que sean más
iguales con respecto al número de votantes contenido en ellos, pero un
argumento en contra podría ser que los representantes están al servicio de todas
las personas, no sólo de los votantes, y por lo tanto los distritos deberían
contener el mismo número de personas, no de electores.
10 El
censo fue interrumpido en 1979 cuando la Unión Soviética invadió Afganistán.
11 De
acuerdo con los Datos Comparativos de ACE, solamente un país
(Bielorrusia) de los examinados utilizó la información sobre la concurrencia electoral
para asignar los escaños a la legislatura.
12 La
primera etapa del censo depende del contacto puerta-por-puerta en lugar de los
sitios de registro localizados de manera central; es menos probable que el
programa de conteo sea boicoteado por razones sociales o políticas.
República Democrática del Congo: Estableciendo la manera de delimitar distritos en una sociedad post-conflicto
La
República Democrática del Congo (RDC) es una sociedad étnicamente/tribalmente
dividida que recientemente ha emergido después de varios años de guerra (aunque
la lucha continúa de manera esporádica). La organización y conducción de
elecciones en la RDC, vistas como libres y justas por parte de varios actores
políticos, representan un reto técnico y logístico para las Naciones Unidas
(NU). Uno de los muchos problemas que enfrentará la ONU
en el Congo es el de delimitar o no distritos para la elección de los miembros
del Parlamento (MPs), y de ser el caso, cómo.
Antecedentes
Desde 1997, la RDC ha sido
dividida por conflictos étnicos y guerras. Las hostilidades, precipitadas por el
masivo flujo de refugiados debido a los conflictos en Ruanda y Burundi,
llevaron al derrocamiento del ex-dictador Mobutu Sese Seko por parte del líder
rebelde Laurent Kabila en mayo de 1997. El régimen de Laurent Kabila después sería
desafiado por una rebelión respaldada por Ruanda y Uganda en agosto de 1998.
Las tropas de Zimbabwe, Angola, Namibia, Chad y Sudán intervinieron para poyar el
régimen de Kabila. En Julio de 1999 firmaron el cese al fuego la RDC, Zimbabwe,
Angola, Uganda, Namibia Ruanda y los grupos insurgentes congoleses, pero la
lucha continúo de manera esporádica.
Joseph Kabila, quien sucedió a su
padre cuando Laurent Kabila fue asesinado en enero de 2001, persuadió a las fuerzas de ocupación de Ruanda
de retirarse de la parte este del Congo en Octubre de 2002. Dos meses después, firmaron
un acuerdo (Acuerdo Global e Inclusivo, 17 de diciembre de 2007) todos los partidos
militares para finalizar la lucha y establecer un gobierno de transición. De
manera oficial, las tropas ugandesas se retiraron en mayo de 2003. Sin embargo,
la violencia localizada continúo (particularmente en la región de los Grandes
Lagos).
Sociedad
Dividida Los grupos étnicos en combate en la parte este del
país (Tutsi, Hutu, Lendu, Hema y otros), apoyados por las fuerzas militares de
los países vecinos, dieron comienzo a gran parte del conflicto. Aunque las
divisiones dentro de la RDC no se basaron exclusivamente en cuestiones étnicas,
el gran número de grupos étnicos – y la competencia entre ellos por los
recursos tan limitados – definitivamente han servido como catalizador de las
constantes pugnas dentro de la sociedad.
Falta
de Recursos A pesar de su vasto potencial en recursos naturales
y de su riqueza mineral, la RDC es uno de los países más pobres del mundo, con
un ingreso per cápita cercano a los $90 USD en 2002. Este es el resultado de
varios años de negligencias, corrupción y guerras. Aunado a esto, el país tiene
un alto nivel de analfabetismo (de acuerdo a lo estimado en 2003, el 41.3% de
la población congolesa nunca había asistido a la escuela y otro 42.2% sólo contaba
con educación primaria) y limitada experiencia técnica.
Falta
de Infraestructura La RDC es un país muy grande (2'345,410 kilómetros
cuadrados) con una falta casi total de infraestructura. Los caminos existentes
(relativamente muy pocos) han sido terriblemente dañados y muchos otros destruidos
por las minas terrestres. Aunque la Misión de las Naciones Unidas, MONUC por
sus siglas en inglés (Misión de las Naciones Unidas en la República Democrática
del Congo) controla todas las pistas de aterrizaje que operan, los aviones sólo
pueden llegar a un limitado número de áreas del país. El sistema de
comunicación es igualmente inadecuado – aunque algunas estaciones de radio y
televisión siguen operando. De esta manera, llevar a cabo elecciones bajo estas
condiciones sería muy complicado.
Falta
de un Marco Legal Actualmente no existe ninguna ley electoral. El
Parlamento en transición tampoco ha adoptado leyes sobre temas como la
descentralización y la nacionalidad – temas que claramente resultan
controversiales pero sobre los que se debe decidir pronto. El Parlamento en
transición, designado por los signatarios del acuerdo del 17 de Diciembre de
2002, debe llegar a un acuerdo sobre la problemática y promulgar leyes así como
una nueva Constitución antes de cualquier elección se lleve a cabo, más allá de
la etapa de planeación formativa.
Restricciones
de tiempo La constitución provisional, adoptada el 2 de Abril
de 2003, es de duración limitada. Expira 24 meses (con 2 períodos de seis meses
de extensión posible) después del inicio del gobierno transicional, el 30 de Junio
de 2003. Por lo tanto, las elecciones deben llevarse a cabo en Julio de 2005 (o
Julio de 2006, si en todo caso se recurrió a las dos extensiones de seis meses).
Este es un periodo de tiempo muy corto para organizar elecciones (incluyendo un
referéndum, elecciones generales y locales), incluso en condiciones óptimas – las
cuales por supuesto no existen en la RDC.
Estableciendo
un Sistema Electoral para la RDC
En democracias emergentes y en
transiciones, sobre todo en aquellas en donde la sociedad está dividida por
posiciones étnicas, regionales u otras, las instituciones políticas –
particularmente, el sistema electoral – son especialmente importantes. Las
instituciones políticas en tales sociedades son el canal de comunicación más
prominente entre los grupos antagonistas; si estas instituciones excluyen a grupos
substanciales de la “mesa de negociación”, entonces las diferencias entre estos
no podrán ser resueltas a través de la negociación y ni del beneficio mutuo. Lo
cual podría llevar a la continuidad de la guerra civil y al colapso del naciente
sistema.
Las experiencias comparativas
sugieren que las necesidades electorales más importantes para una transición
democrática, particularmente en un estado dividido después de un conflicto como
la RDC, es un sistema electoral que maximice la inclusión y sea visiblemente
justo para todos los partidos. Este objetivo se alcanzará con un sistema
electoral de Representación Proporcional (RP), en conjunto con algún acuerdo
mediante el cual se comparta el poder dentro del mismo gobierno.
Dado que alguna forma de
representación proporcional es claramente del interés de la RDC, existen dos
opciones sobre sistemas de elección. Hay ventajas y desventajas asociadas con
ambos sistemas las cuales tiene que ser consideradas al momento de elegir alguno
de ellos.
Representación
Proporcional por Listas (RP) Existe un precedente histórico
para el empleo de este sistema en el Congo: las elecciones legislativas
llevadas a cabo inmediatamente después de la independencia (éste era un sistema
heredado al Congo por la Bélgica colonialista). Además, este sistema es la opción
más común para las democracias emergentes y en transición con el objeto de que
obtengan una valiosa experiencia para planear y conducir elecciones.
Otra ventaja del sistema de RP por
Listas se refiere a que no hay necesidad de diseñar nuevos límites electorales,
aunque en todo caso sería un requisito para establecer cuál de los límites
administrativos existentes se usarían – provincia, distrito o territorio – para
la lista regional de RP (asumiendo que no se adopte un sistema nacional de RP por
Listas).
Una desventaja del uso del
sistema RP por Listas se refiere a la actual variedad de partidos políticos –
si esto continúa como una característica de la RDC, las boletas serían muy
extensas (especialmente si se adopta una lista de partidos abierta, en lugar de
una cerrada). Los partidos políticos (la mayoría de los cuales tienen bases
etno-regionales y no un cimiento ideológico) tendrán que unirse, formar
coaliciones o desaparecer de la boleta de RP para que pudiera ser manejable.
Otra desventaja importante asociada
con el sistema de RP por Listas es que las áreas geográficas de las que se
eligen representantes, generalmente son muy grandes; por esta razón, el vínculo
entre los votantes y sus representantes no es tan fuerte como lo sería bajo un
sistema que tuviera distritos uninominales o pequeños distritos plurinominales.
Muchas de las autoridades congolesas entrevistadas, simplemente asumían que los
representantes serían seleccionados a nivel territorial (práctica constante
por lo menos en los últimos 25 años) y creyeron que tener representantes relacionados
con territorios específicos era benéfico ya que facilitaba la comunicación
entre los electores y el gobierno.
Representación
Proporcional Personalizada (RPP) La mayor ventaja del sistema RPP
es la clara conexión geográfica que se establece entre un representante y sus
votantes. Esta preocupación en específico fue mencionada varias veces por los
congoleses a los que se entrevistó. Este vínculo entre un representante y su
distrito no sólo facilitaría el intercambio de información, sino que le daría
poder al electorado congolés. Con el tiempo, los electores congoleses
reconocerían su habilidad para hacer valor su representatividad (a los miembros
del Parlamento se les restablecería en su puesto si tuvieran un buen desempeño
o se les destituiría de la legislatura si fallaran).
Una desventaja importante de este
sistema es la necesidad de delimitar un gran número de demarcaciones. Esto
podría hacerse al adoptar unidades administrativas más pequeñas que las mismas
provincias o los distritos, o al trazar los límites de un distrito
electoral único. Si se emplearan tales unidades administrativas como
territorios, la información demográfica relacionada con estas unidades sería
más incierta que los datos a nivel provincial o distrital. (El tema de información
confiable es discutido de manera más detallada en el apartado “Creación de una
Base de Datos”).
Otra desventaja en ocasiones
asociada con el sistema RPP es la complejidad de la papeleta electoral (los
sistemas RPP a menudo requieren que se emitan dos votos, uno para el
representante del distrito y otro para un partido político). Sin embargo, la papeleta
puede ser destinada para que los votantes emitan un sólo voto; este único voto
es empleado para elegir a un representante y también para escoger a un partido. (Ejercer un solo voto limitaría también el número de partidos políticos a
un nivel más manejable, por lo menos en la contienda presidencial).
Opciones
para la Delimitación de Circunscripciones
Cual sea el sistema electoral
adoptado, se tendrán que tomar algunas decisiones referentes a la delimitación
de circunscripciones electorales. Aunque el tamaño de las áreas geográficas
incluidas en los distritos electorales variará dependiendo del tipo de sistema
electoral (por ejemplo, la RP por Listas podría adoptar las líneas provinciales
como distritos electorales, mientras que el sistema RPP necesitaría distritos
más pequeños), algún tipo de
delimitación tendrá que ser necesaria. Esta delimitación podría ser tan
simple como adoptar los límites administrativos existentes (provinciales,
distritales y territoriales) como demarcaciones electorales y posteriormente
designar los asientos parlamentario a estas jurisdicciones sobre bases
poblacionales; o podría ser más complejo como trazar nuevas límites para
propósitos electorales.
La importancia del proceso de
delimitación (y las reglas que involucra), varía dependiendo del tipo del
sistema electoral. Debido a que los sistemas de mayoría y pluralidad pueden
arrojar resultados desproporcionales, la estructura y reglas establecidas para
el proceso son muy importantes. Aunque sea menos importante en el contexto de
los sistemas de representación proporcional, es indispensable que la ley
especifique el proceso mediante el cual se llevará a cabo la delimitación
electoral.
Existen tres opciones para la
delimitación de distritos en la RDC:
- Usar los límites administrativos (por ejemplo,
límites provinciales, distritales o territoriales) para propósitos
electorales.
- Trazar nuevos límites administrativos (de
hecho, podrían ser propuestos como parte de un paquete de
re-descentralización a ser debatido por el gobierno en transición de la
RDC) y utilizarse para propósitos electorales.
- O podrían trazarse distritos electorales únicos
(diferentes de la estructura administrativa).
Unidades
Administrativas empleadas como Distritos Electorales en la RDC
La RDC está subdividida en varias
unidades administrativas, muchas de ellas existentes desde antes de su independencia
en 1960. Las unidades más grandes son provincias, las que siguen en tamaño son
distritos, y después los territorios; las unidades administrativas más pequeñas
son colectividades. De acuerdo con la Dirección de Divisiones Administrativas
del Ministerio del Interior, el número actual de unidades administrativas para
cada nivel es el siguiente:
11 Provincias (incluida Kinshasa);
27 distritos; 29 ciudades (específicamente +/- 98 comunas, +/- 1,294 distritos
and Kinshasa); 145 territorios; 5409 comunidades (distribuidos en 476 sectores
y 261 cacicazgos) 737 grupos (distribuidos en +/- 60.000 pueblos)
Además, han sido identificados seis
grupos urbanos que tienen más de 100.000 habitantes, los cuales no tienen un estatus
de “ciudad”. Estos están repartidos en las provincias de Katanga (Kalemi,
Kamina y Kipush), Nord Kivu (Kayna y Kanya-Bayounga en un solo grupo),
Orientale (Bunia) y Sud-Kivu (Uvira).
Estas unidades administrativas
están interrelacionadas y son usadas no solamente para propósitos de la
administración gubernamental sino para llevar a cabo censos administrativos y
científicos y para determinar proyecciones geográficas. También son empleadas
para realizar varias operaciones a nivel nacional, provincial, regional y local
tales como campañas de inmunización médica.
Los mapas que identifican los
límites de estas unidades administrativas están disponibles, aunque desactualizados
porque los centros poblacionales se han desplazado. (Los límites
administrativos por sí mismo no han cambiado, por lo menos no recientemente, pero
debido a los movimientos masivos de población como resultado de la guerra, estos
límites podrían dividir a la mitad los
Existen proyecciones demográficas
para estas unidades administrativas, sin embargo, no son confiables. (Este tema
es discutido con mayor detalle en la sección denominada “Creación de una Base
de Datos.”)
La designación de unidades
administrativas (por ejemplo, provincias, distritos o territorios) a emplearse
como distritos electorales tiene ciertas ventajas:
- El uso de límites ya existentes negaría la necesidad
de trazar un conjunto completamente nuevo de límites electorales (la cual
sería una tarea extremadamente costosa y demandante).
- Existe información de proyecciones
demográficas (aunque menos confiable) asociada con estas unidades
administrativas existentes, haciendo el ejercicio de distribución de
escaños a las demarcaciones más fácil, y tal vez más confiable, de lo que
sería si no se tuviera.
- Estas unidades administrativas han sido
empleadas de manera tradicional en el Congo para propósitos de
representación (y muchas autoridades congolesas asumieron que estas
unidades serían usadas otra vez en la próxima elección).
Por otro lado, existen varias
desventajas asociadas con el uso de los límites administrativos existentes:
- Las unidades administrativas no fueron diseñadas
para incluir comunidades de interés, y de hecho frecuentemente atraviesan
líneas tribales y dividen grupos homogéneos que debieran estar unidos en
un mismo distrito electoral.
- Algunos de los cambios hechos a los límites
administrativos (particularmente a nivel territorial) con el tiempo han estado
motivados por el deseo de dividir ciertos grupos.
- Las proyecciones demográficas existentes para
estas unidades administrativas no son claramente confiables, especialmente
dados los conflictos y otros eventos no anticipados (ej. la epidemia del
VIH Sida).
Si se llega a tomar la decisión
de utilizar las actuales unidades administrativas para fines electorales,
entonces permanecerá la interrogante sobre el tipo de unidades que se emplearán
para estos fines: provincias, distritos, territorios, o alguna unidad más
pequeña. Por supuesto, en gran parte esta decisión es dependiente del tipo de
sistema electoral adoptado. Por ejemplo, si se escoge el sistema de RP por Lista,
entonces la opción de unidades administrativas se limita a provincias,
distritos o posibles territorios, ya que los distritos electorales deben ser lo
suficientemente grandes para permitir la asignación de varios escaños a cada
distrito. Por otra parte, si se adopta el sistema de RPP, entonces los
distritos electorales necesitarían ser mucho más pequeños – las unidades
territoriales probablemente serían las unidades más grandes posibles que se
pudieran emplear.
Hubieron varias simulaciones solamente
para propósitos ilustrativos (utilizando la información del censo de 1984 y sin
proyecciones o ajustes a estos datos) con el fin de determinar la distribución
de asientos a cada distrito electoral, bajo tres escenarios: el empleo de
provincias como demarcaciones, el empleo de distritos como demarcaciones, y el empleo
de territorios como demarcaciones. El Apéndice contiene los resultados
detallados de estos modelos de simulación.
Si se utilizaran las provincias
como demarcaciones electorales (esto sólo sería posible bajo el sistema el
sistema de RP por Listas o para la parte de RP del sistema de RPP), por
ejemplo, el rango en el número de escaños asignados a las provincias sería de
11 (provincia Maniema) a 58 (provincia Oriental), usando la información del
censo de 1984 y asumiendo alrededor de 400 asientos parlamentarios.
Si los límites electorales de las
jurisdicciones tuvieran que coincidir con los límites administrativos
distritales, y ningún distrito se ajustara, el rango de escaños asignados sería
tan pequeño como 0 ó 1 (ej. distrito de Bandudu en la provincia de Bandudu) o
tantos como 26 ó 27 (ej. distrito de Kwilu en la provincia de Bandudu).
Si los territorios fueran usados
como demarcaciones electorales, un gran número de territorios tendrían que ser ajustados
para convenir la representación. Esto ocurriría si aproximadamente la mitad de
los representantes tuvieran que ser asignados a distritos electorales (como lo sería
en el caso de un sistema de RPP) o si la representación se basara en las
demarcaciones (como sería en un sistema de mayoría/pluralidad). Por otra parte,
algunos territorios formarían grandes distritos plurinominales, con tantos
miembros parlamentarios como 8 asignados a una sola demarcación.
Los ejemplos en el Apéndice
ilustran varios puntos importantes:
- La decisión sobre las unidades administrativas
a emplear como demarcaciones electorales tendrá importantes consecuencias para
el sistema electoral (qué tan proporcional serán los resultados de la
elección), para la representación de las comunidades (a qué comunidades se
les daría más o a cuáles menos representatividad, y cuáles de ellas tendrán
que unirse para fines representacionales; así como, cuántas comunidades
serían divididas por las líneas de los distritos electorales), y para el
electorado (cuán compleja será la boleta dado el número de candidatos
compitiendo y el número de asientos a ser ocupados).
- Probablemente tendría que recurrirse a cierta
“delimitación” de fronteras, por lo menos para decidir cuáles unidades
administrativas se combinarán para fines de jurisdicción electoral – si se
eligieran territorios (y posiblemente distritos) como distritos
electorales. Si se selecciona un nivel menor, entonces ocurriría una
“delimitación” más exacta.
- La opción de una fórmula para la asignación de
asientos para fines distritales – una demarcación puede recibir un mayor o
menor número de asientos dependiendo la fórmula empleada (ej. evaluar el modelo
sobre la asignación de asientos cuando más del .51% de los 74122 votantes
sean asignados a un escaño, o cuando un escaño sea asignado por cada 74122
votantes).
- La información demográfica sobre la cual se
distribuirán los escaños es importantes. Obviamente entre más exacta y
menos controversial sea la información, mejor: el proceso será más preciso,
y se percibirá más legítimo si estos datos no son cuestionados.
Unidades Administrativas Nuevas empleadas
como Distritos Electorales
En el caso de una
descentralización del gobierno en entidades administrativas que no sean las ya
existentes, se tendrían que crear nuevas unidades administrativas. Si estas
nuevas unidades fueran también empleadas como distritos electorales, entonces los
criterios para la representación efectiva de electores deberían prevalecer
durante el proceso de delimitación administrativa.
Por supuesto, aún si estos
criterios electorales no fueran considerados al momento en que se trazaran las nuevas
unidades administrativas, todavía es posible utilizar éstas como distritos
electorales. Sin embargo, las mismas desventajas podrían presentarse tanto para
las nuevas unidades administrativas como para las actuales (ver la lista de
arriba), con el problema adicional de tener aún menos información demográfica
confiable para ellas, y menos tiempo para preparar las elecciones.
Si, por otra parte, las nuevas
unidades administrativas son designadas con tales criterios como la equidad
popular y con las comunidades de interés en mente, entonces la adopción de
estas unidades como distritos electorales tendría sentido. Este acercamiento
requeriría la compilación de nueva información demográfica y sociológica, aunque
sea una operación cara y con un gran consumo de tiempo. (Este tema es discutido
de manera más específica en la sección denominada “Conducción de un nuevo
censo”.
Delimitación de un Conjunto Único
de Distritos Electorales en la RDC
La delimitación de demarcaciones
en la RDC únicamente para propósitos de la elección de representantes al
parlamento sería una gran tarea (ambos en términos del tiempo y los recursos necesarios).
El proceso involucraría un conjunto de pasos como (1) la construcción de una
base de datos compuesta de manera mínima por mapas e información demográfica;
(2) la formación de distritos por medio de la asignación de asientos
parlamentarios a las sub-regiones del país y la creación de distritos electorales
únicos dentro de éstas; (3) la evaluación del plan de redistritación propuesto y
la adopción de un plan final.
La construcción de una Base de
Datos para la delimitación demanda la recopilación de varios tipos de
información. Las dos fuentes de información esenciales son los datos
demográficos y los mapas. La información demográfica, la cual podría estar en
forma de datos numéricos del censo o datos del registro de votantes, proporciona
un significado único a la creación de demarcaciones que son relativamente
iguales en población. Los mapas son necesarios para asegurar que solamente las
unidades poblacionales geográficamente contiguas sean asignadas a los distritos
y que los límites distritales no dividan comunidades de interés de manera
innecesaria.
Algunos de los posibles recursos
de información para la delimitación en la RDC incluyen:
- El uso de proyecciones censales actuales (basadas
en el censo de 1984) e información cartográfica
- Actualización y consolidación de las
proyecciones del censo y la información cartográfica empleando el
conocimiento nacional y la asistencia técnica.
- La conducción de un nuevo censo (o, de manera alternativa,
un censo “ligero”
- El uso de información derivada del proceso de
registro de votantes para actualizar la información ya existente
El
Uso de Información Demográfica y Cartográfica Existente Mucha
de la información necesaria para fines de delimitación en la RDC está
desactualizada y, debido a los cambios drásticos que el Congo ha experimentado
en los últimos diez años, no es confiable.
El último censo de población en
la RDC fue llevado a cabo en 1984, mientras que el censo administrativo más
reciente data de 1996. Desde entonces, el Instituto Nacional de Estadísticas
(INS por sus siglas en inglés) ha arrojado proyecciones demográficas que
estiman que el número de electores de 16 años y más, es de +/- 26.000.000.
Estos datos, por provincia, se enlistan de la siguiente manera:
Bandundu 2,915,000 Bas-Congo
1,555,000 Équateur 2,807,000 Katanga 3,429,000 Kasai Occidental 1,876,000 Kasai
Oriental 2,160,000 Maniema 762,000 Nord-Kivu 1,982,000 Orientale 3,447,000
Sud-Kivu 1,784,000 City of Kinshasa 2,902,000 TOTAL 25,619,000
Aunque se estima que estas
proyecciones demográficas son marginalmente exactas a nivel nacional y
provincial, en el caso de los niveles administrativos menores se consideran mucho
menos fidedignas (distritos,
territorios, colectividades, etc.). Las proyecciones poblacionales en la
República del Congo en gran parte son inciertas debido al prolongado conflicto
civil y al desplazamiento de población, así como por las cifras de mortalidad con
motivo de la guerra.
La información cartográfica
actualmente disponible tiene el mismo defecto: en gran parte se encuentra desactualizada
debido a los grandes cambios poblacionales, particularmente los de los últimos
cinco años. Aunque el índice de cobertura geográfica del territorio del Congo,
disponible para los especialistas del Centro de Información Geográfica de
MONUC, es amplio, alguna de esta información no se ha actualizado por veinte
años.
La
actualización y Consolidación de las Proyecciones del Censo y de la Información
Cartográfica MONUC se hace a través de un sistema georeferencial el
cual, basado en la información reunida e ingresada, puede situar elementos geográficos y
demográficos, establecer su número exacto y distribuirlos. Este sistema
específica los límites administrativos para entidades territoriales más pequeñas;
también logra identificar sistemas hidrográficos, de ferrocarriles y de
caminos. Este estructurado grupo de datos hace posible, por lo menos en teoría,
el empleo de un sistema de información geográfica para demarcar límites
electorales. Aunque, la información geográfica y sociológica necesaria para
usar este sistema para propósitos de redistritación falta.
La principal dificultad que enfrentan
los especialistas de MONUC cuando se maximiza la operación del sistema de
información georeferencial refiere a la información demográfica y sociológica
que falta o está incompletos o aquella cuya veracidad debe ser validada. La
colaboración de expertos del Congo permitiría a los especialistas en base de
datos obtener, verificar e ingresar la información necesaria.
Conducción
de un Nuevo Censo. La tercera opción disponible para obtener
información para la delimitación es llevar a cabo un nuevo censo poblacional
científico. Aunque, la operación del censo sería muy costosa y requeriría un
período mínimo de tiempo de dos a tres años para completarse. Por supuesto, la
información obtenida sería útil para actividades más allá de la delimitación de
límites electorales.
Para completar esta tareas se
tendría que instituir una enorme estructura organizacional y operacional – el
Instituto Nacional de Estadística no está lo suficientemente equipado para
asumir un ejercicio estadístico substancial en este momento. Por ejemplo, durante
el censo de 1984, se contó con 28.185 áreas censales y 2,924 áreas de control
distribuidas en todo el territorio. En el caso de un nuevo censo, estas áreas
primero tendrán que ser revisadas y ajustadas respetando tanto el territorio
geográfico cubierto como el número de interlocutores dentro de ellos. Los movimientos
masivos de población en años recientes, ya sea hacia las ciudades u otro lado,
requieren de esta intervención previa.
Empleo
de Información del Registro de Votantes La cuarta opción disponible es el uso de la
información obtenida durante el proceso de registro de votantes (asumiendo que éste
se lleve a cabo) para delimitar los distritos electorales. Un ejercicio de
registro diseñado para llegar a cada
hogar en el país podría ser utilizado no sólo como un conteo sino que podría
suministrar una posición geográfica para cada potencial votante en el país –
información invaluable en un ejercicio de delimitación.
La mayor desventaja de emplear la
información del registro de votantes es que muchos de los datos demográficos y
sociológicos recopilados en un censo, se perderían. Otro problema es que la compilación
de estos datos se completaría de manera tardía en términos del calendario
electoral, lo cual haría que la delimitación basada en esta información fuera
un gran reto. Inclusive si la delimitación ocurriera antes de que el proceso de
registro terminara, el resultado del registro de votantes todavía podría ser utilizado
para modificar la distribución de escaños si fuera necesitaro.
Configuración
de Distritos Electorales Una
vez que se haya elaborado la base de datos, el próximo paso en el proceso de
delimitación es la configuración de distritos electorales. Generalmente este
paso se compone de una o dos fases: la asignación, o distribución, de los
asientos del parlamento para las entidades regionales como provincias (en
muchos países a este proceso también se le conoce como “redistribución”); y la
delimitación de los límites distritales dentro de estas regiones.
La fase de distribución es en
general relativamente mecánica, con el número de escaños asignados a cada
subregión usualmente dependiendo de la población relativa de esa sub-región. En
los países que no delimitan distritos uninominales o distritos más pequeños
plurinominales, la distribución podría ser el único paso para equilibrar la
población entre los distritos electorales.
En los que sí se delimitan
distritos más pequeños, la segunda fase del proceso sería la creación de nuevos
distritos electorales dentro de las mismas subregiones. (En países que no se asignan
escaños regionalmente, esta sería la única fase en el proceso de delimitación).
Este es el paso en donde los delimitadores crean un plan de redistritación al
asignar unidades geográficas como ciudades, pueblos y villas (o colonias) a los
distritos. Un plan de redistritación es completado cuando todas las unidades
geográficas dentro de un determinado territorio son asignadas a un distrito y
todos los distritos en el plan cumplen con los criterios predeterminados de redistritación.
Evaluación
del Plan de Redistritación Una vez que la autoridad sobre
límites ha concretado de manera exitosa el plan de redistritación al asignar
todas las unidades geográficas en el territorio a un distrito electoral, se deberá
elaborar un resumen informativo. Esta información se utilizará para evaluar el
plan. Un reporte de un plan de redistritación debe incluir información como la
descripción del plan enlistando los componentes geográficos de cada distrito,
mapa(s) del plan que expongan los límites distritales, y un reporte en el que
se resuma la información estadística más relevante para cada demarcación en el
plan.
La información resumida permitirá
que la autoridad sobre límites, partidos políticos, legisladores y autoridades
gubernamentales, ciudadanos y otros evalúen un plan de redistritación de acuerdo
a los criterios establecidos. Podrían llevarse a cabo audiencias públicas para pedir
comentarios a estos actores. Si, por ejemplo, los criterios redistritales
adoptados especifican que las demarcaciones deben ser lo más igualmente
posibles en términos poblacionales, la información demográfica de cada distrito
debería estar disponible aunque ésta tenga un cierto grado de divergencia de la
cuota electoral. La elaboración de mapas permitiría a los partidos interesados
determinar si las comunidades de interés han sido tomadas en cuenta al
promulgar los límites distritales.
Después de evaluar la propuesta
de plan de redistritación, incluidos los comentarios a éste, la autoridad
encargada de la delimitación debería tratar de tomar en cuenta estos comentarios,
y modificar el plan de acuerdo con ellos. La última parte del proceso es la
adopción de un nuevo plan de redistritación; se deberían describir
estipulaciones de manera explícita en la
ley electoral sobre cómo se ha logrado. De hecho, todo el proceso (quién debería trazar los
distritos, qué criterios se deberían seguir, etc.) debería ser detallado tan
claro como sea posible previamente en la Ley de Elecciones para guiar a las
autoridades encargadas del proceso.
Problemas
con la Delimitación de Distritos Electorales Únicos La
delimitación de distritos en el Congo específicamente para los propósitos de la
elección de representantes para el parlamento sería una tarea compleja en términos
del tiempo necesario y los recursos requeridos. De hecho, la delimitación de
distritos únicos para las elecciones parlamentarias de 2005, posiblemente no
sería técnicamente viable, dada la falta de datos y de las actuales
limitaciones de tiempo. Además, la delimitación de distritos electorales únicos
– especialmente los uninominales – bien podría ser evidencia de una pesadilla
política, lo cual no es recomendado para la República del Congo.
Conclusión
Solamente los sistemas
electorales de Representación Proporcional (RP) fueron discutidos como opciones
viables para las próximas elecciones en la República Democrática del Congo.
Esto se debió a que una condición especial para la consolidación de la democracia
en países postconflicto, profundamente divididos como en este caso el Congo, es
la inclusión – de manera proporcional – de tantos grupos importantes como sea
posible en el Parlamento. Un sistema en el cual el que gana se lleva todo y sobre
representa a uno de los partidos políticos para dejar en desventaja a otros
sólo podría conducir a más discordia.
Sin importar la forma de
Representación Proporcional que se adopte – el sistema regional de Representación
Proporcional por Listas o un sistema de Representación Proporcional
Personalizada – es probable que requiera de cierta delimitación de distritos.
Dado el actual estado de la información demográfica en el Congo, sería aconsejable
consolidar y actualizar las proyecciones del censo y los mapas de las unidades
administrativas actualmente existentes (por lo menos a nivel territorial), y
emplear algunas de las unidades administrativas como distritos para las elecciones
parlamentarias de 2005.
Fiji: asientos para garantizar la representación étnica
La Isla del Pacífico de Fiji es un país étnicamente dividió con una historia de tensiones políticas que resultaron en varios golpes estados. Los dos grupos étnicos más grandes son los indígenas Fijianos y los Indo-fijianos. (Los Indo-fijianos son primariamente los descendientes de los esclavos traídos por los colonizadores Británicos desde la India para trabajar en las plantaciones de azúcar durante el siglo XIX). Estos dos grupos son aproximadamente iguales en tamaño – de acuerdo con el censo de 1996, el 51.1% de la población son Indígenas Fijianos y el 43.3% de Indios.
Desde su independencia en 1970, los indígenas Fijianos y los Indo-fijianos han emitido sus votos en distritos diferentes, aunque desde 1970 en dos de las tres jurisdicciones han existido también distritos “abiertos”. Los partidos políticos tienden a estar étnicamente identificados y el voto está, en gran parte, basado en etnias. Debido a que la población está más o menos equilibrada, la victoria electoral suele depender de los resultados de los distritos abiertos. La delimitación de límites
distritales, especialmente en demarcaciones abiertas, es por lo tanto muy importante en Fiji.
Antecedentes Históricos
Después de su independencia de Gran Bretaña en 1970, Fiji evidenció una transición relativamente exitosa hacía la democracia multiétnica. Pero en 1987, posterior a la elección de un gobernante que fue visto por los indígenas fijianos, dominados militarmente, como muy cercano a los Indo-fijianos, ocurrieron dos golpes de estado. Finalmente, se promulgó una nueva Constitución con disposiciones que pesaron a favor de la población indígena.
La Constitución de 1990 adoptó un nuevo sistema electoral basado totalmente en la representación comunitaria de grupos étnicos, con listas electorales separadas para los Fijianos, los indios y los “electores en general”. La dominación de la población indígena Fiyiana estuvo garantizada en la mayoría de las posiciones gubernamentales y administrativas, incluida la oficina del Primer Ministro; por otra parte, la población indo-Fiyiana estuvo poco representada en el gobierno en relación a su proporción.
En 1994, ulterior a las dificultades económicas, a la condena internacional (incluida su expulsión de la Commonwealth) y a un alto nivel de migración de la comunidad india, el gobierno de Fiji estableció una Comisión Revisora de la Constitución para examinar ésta y exhortar a una forma más proporcional de representación. La Comisión recomendó una nueva constitución que contuviera medidas electorales innovadoras diseñadas para promover el desarrollo de políticos multiétnicos en Fiji. Una de estas disposiciones fue la adopción del Sistema de Voto Alternativo1.
La aprobada Constitución de 1997 incluyó el sugerido sistema de voto preferencial. Aunque, salvaguardó escaños: dos tercios de los asientos en el nuevo parlamento debían ser elegidos sobre una base comunal, el tercio restante debía ser elegido mediante lista abierta.
En Mayo de 1999 se llevaron a cabo elecciones bajo la nueva Constitución. Éstas concluyeron con una sorpresiva victoria del Partido Indo-Fijiano, el Partido Laborista de Fiji, y para el primer Primer Ministro Indo-Fijiano, Mahendra Chaudhry. Un año después, el 19 de Mayo de 2000, el primer Ministro y otros oficiales fueron tomados prisioneros por un grupo armado cuyo líder era George Speight, miembro de un grupo radical de indígenas nacionalistas Fijianos. El gobierno de Chaudry fue disuelto, se declaró ley marcial y la Constitución de 1997 fue abrogada.
En Julio de 2000, el ejército transfirió el poder a una administración interina (la cual no había sido elegida) y el indígena fiyiano Laisenia Qarase juró como Primer Ministro. Ante las continuas presiones por parte de la comunidad internacional, la administración interina llevó a cabo elecciones en agosto de 2001 bajo las disposiciones de la Constitución de 1997.2 El electorado votó principalmente por cuestiones étnicas y el partido político del Primer Ministro interino Qarase obtuvo la mayoría (31) de los escaños al Parlamento (71); el depuesto Primer Ministro (Partido Laborista) quedó en segundo lugar con 27 escaños. El Sr. Qarase juró como Primer Ministro de Fiji el 10 de septiembre de 2001.
Sistema Electoral
El parlamento bicamaral de Fiji está conformado por un Senado, designado,3 y una Cámara de Representantes, elegida. Los 71 miembros de la Cámara de Representantes son elegidos de manera directa de distritos unipersonales mediante un sistema de voto preferencial.
Los 71 escaños legislativos están compuestos por 46 asientos “comunales” y 25 asientos “abiertos”, con los miembros electos de la siguiente manera:
- 46 miembros son elegidos por votantes registrados en una de las 4 diferentes listas electorales:
23 son electos de una lista de votantes registrados como indígenas Fijianos
19 son electos de una lista de votantes registrados como indios
1 es electo de una lista de votantes registrados como Rotumanos
3 son electos de una lista de votantes que no están registrados en ninguna de las listas anteriores (es la lista general de votantes)
- 25 miembros son elegidos por votantes de todas las comunidades registradas en una lista electoral abierta
El resultado de una elección depende en gran medida de la distribución demográfica de grupos étnicos y de la manera en la cual se trazan los límites electorales – particularmente loa asientos abiertos.
Marco Legal para la Delimitación
Autoridad de Límites La Constitución de 1997 señala que la delimitación (redistribución) debe llevarla a cabo una Comisión Delimitadora de Distritos compuesta por tres personas:
- Un presidente, quien debe ser, o estar calificado para ser, juez. El presidente es designado por el Presidente, actuando en su propio juicio, después de consultarlo con el Primer Ministro y el Líder de la Oposición.
- Dos miembros más, ambos designados por el Presidente, uno por nominación del Primer Ministro y el otro por nominación del Líder de la Oposición.
Un individuo no puede ser designado como miembro de la Comisión si es, o ha sido en cualquier en los últimos cuatro años, miembro del Parlamento, o de algún otro cuerpo de representación, o miembro del servicio estatal.
Autoridad Final Aunque la Comisión debe reportar su decisión final a la Cámara de Representantes, junto con una recapitulación sobre cualquier objeción hecha y las razones para su determinación final, la legislatura no puede vetarla. Sujeta a la jurisdicción de una corte para considerar su funcionalidad4, la decisión de la Comisión es final.
Participación Pública en el Proceso Cuando la Comisión de Límites propone modificar un límite, debe hacer pública la noticia e incitar a los partidos políticos, a los miembros de la Cámara de Representantes y cualquier otra persona o cuerpo que desee a hacer una propuesta. Este comunicado debe especificar un periodo de no menos de 60 días para las propuestas.
Debe ser colocado en un diario oficial y ser reproducido en las estaciones de radio locales señalando que los interesados deben examinar los mapas indicando las fronteras provisionales y una síntesis de las razones que justifiquen estos límites. La noticia también debe señalar la fecha límite en que la Comisión recibirá las objeciones, escritas, a los límites provisionales.
Si se reciben algunas objeciones,
la Comisión debe publicar un informe especificando los lugares en donde éstas estarán disponibles para inspección pública, así como el último día en el cual la Comisión recibirá las contra-propuestas, en no menos de 21 días después de la fecha de publicación de la noticia.
Después de considerar cualquier contra propuesta, la Comisión toma una determinación final y emite un reporte en el que establece las bases de esta determinación y lo somete al Parlamento.
Tiempo para la Redistritación La Comisión debe, en el año siguiente de cada censo oficial, revisar los límites y determinar si deben modificarse o no de conformidad con lo establecido en los criterios de redistribución.
Criterios para la Redistritación La Constitución detalla un número de criterios que la Comisión debe seguir al momento de trazar los límites, dependiendo del tipo de circunscripción5.
Para determinar los límites de los 23 distritos comunales de Fiji, la Comisión debe asegurar que las fronteras para 17 de los distritos concuerden con los límites provinciales, con las provincias de Ba, Tailevu y Cakaudrove que tienen dos distritos cada uno, y con las otras provincias que tienen un distrito cada una. Las 6 demarcaciones restantes se componen principalmente de áreas urbanas en las cuales el número de votantes será, en lo posible, igual.
Los límites para los 23 distritos
comunales restantes (19 indios, 1 Rotumano y 3 Generales) serán trazados de tal manera que cada asiento tenga casi el mismo número de votantes dentro de su propia categoría comunal.
Los límites para las 25 demarcaciones abiertas serán trazados para que cada distrito tenga casi el mismo número de votantes y “una cantidad considerable de miembros de los diferentes grupos étnicos”.
Además, la Comisión debe considerar:
- los rasgos físicos de la comunidad
- los límites de aéreas administrativas existentes y tradicionalmente reconocidas
- los medios de comunicación y transporte dentro de la comunidad propuesta
1998 Ejercicio de Delimitación
Las elecciones parlamentarias de 1999 y 2001 se llevaron a cabo empleando las fronteras de los distritos creados por la Comisión de Límites en 19986.
La Comisión de 1998 dividió las Islas de Fiji en las 71 demarcaciones estipuladas. De éstas, 25 son “distritos abiertos” en donde los candidatos y los votantes pertenecen a cualquier grupo étnico. Las otras 46 demarcaciones son distritos comunales en los cuales un elector emite un voto para los candidatos de su propia comunidad étnica. En las demarcaciones comunales de Fiji, por ejemplo, solamente los indígenas fijianos votan por candidatos indígenas fijianos; en las demarcaciones Indo-fijianas, solamente los Indo-fijianos votan por candidatos Indo-fijianos. Hay 23 asientos comunales para los indígenas fijianos, 19 para los Indo-fijianos, 1 para los Rotumanos y 3 para los electores en general (aquellos que no están en ninguna de las listas anteriores).
Cada elector aparece en dos listas – una para los asientos abiertos y otra para los asientos comunales, o étnicamente-reservados, y cada elector emite dos votos, uno para un representante de los asientos abiertos y uno para uno comunal. (De hecho, existen dos tipos de límites distritales trazados para el país: un grupo de 46 demarcaciones comunales que comprenden el país completo y otro de 25 demarcaciones abiertas que también comprenden el país completo)-
El Fiji rural tiene territorios segregados, y las islas a las afueras son casi en su totalidad indígenas. La isla principal y los centros urbanos están más étnicamente mezclados y por tanto podrían trazarse los distritos en estas áreas que son, por lo menos en cierta medida, étnicamente más diversas.
Demarcaciones Comunales De acuerdo con la Constitución, los límites de la mayoría de las demarcaciones comunales deben trazarse para que cada distrito tenga casi el mismo número de votantes dentro de su propia categoría comunal – por ejemplo, las 19 demarcaciones Indias deberían tener, cada una, casi el mismo número de votantes indo-fijianos. Sin embargo, la Constitución establece restricciones adicionales en las 23 demarcaciones fijianas: los límites de 17 de los distritos seguirán los límites provinciales; las otras seis demarcaciones comunales fijianas deben ser mayoritariamente urbanas.
Como resultado de estas precisiones, la población de los distritos varía dramáticamente. La tabla 1, abajo, detalla el número promedio de votantes para cada tipo de asiento comunal, así como para los asientos abiertos. (El Apéndice A proporciona la población de las 71
demarcaciones para las elecciones de 1999 y 2001).
Tabla
1. Población Promedio por tipo de asiento, Distritos Electorales 19997
|
Asientos
|
Número de
Asientos
|
Número de
Electores
|
Promedio de Electores
por Asiento
|
|
Asientos Reservados
|
|
|
|
|
· Provinciales
(Rurales)
|
17
|
143889
|
8464
|
|
·
Urbanos
|
6
|
76375
|
12729
|
|
·
Total
|
23
|
220264
|
9577
|
|
Asientos
Indios
|
19
|
197621
|
10401
|
|
Asientos
Rotumanos
|
1
|
5232
|
5232
|
|
Asientos
Generales
|
3
|
14029
|
4676
|
|
Total de Asientos Reservados
|
46
|
437146
|
9503
|
|
Asientos abiertos
|
25
|
437146
|
17486
|
La cuota poblacional para los 46
asientos comunales era de 9503 en 19998,
pero el número promedio de votantes de acuerdo al tipo de asiento varió
considerablemente de ésta cuota. Los asientos reservados para fijianos provinciales
fueron, en promedio, menor que la cuota poblacional (el número promedio de
votantes en 1999 para estos asientos era de 8464, pero el rango poblacional actual
para estos asientos fue de 2856 a 16051 votantes), mientras que los asientos
reservados para los fijianos urbanos fueron, en promedio, muchos mayores que la
cuota de población. Los asientos generales reservados, y los reservados para
Rotumanos, fueron, de cualquier manera, considerablemente menores que la cuota
de población.
El porcentaje total de variación
poblacional para los 46 asientos comunales fue cercano al 140%. Lo cual es muy
alto; la mayoría de las democracias consolidadas que ha establecido límites de
tolerancia para las variaciones de población lo han hecho en alrededor de un
10% más/menos, lo cual arroja una diferencia poblacional de no más del 20%. Por
otra parte, el porcentaje total de esta variación para los asientos abiertos
fue fundamentalmente menor en 1999: sólo el 29 por ciento.
Asientos
Abiertos De acuerdo con la Constitución de 1997, la Comisión
de Límites debe dar la debida importancia al principio “los distritos deben
contener una cantidad considerable de comunidades étnicamente diferentes”. Sin
embargo, la Comisión de Límites de 1998 encontró que lograr esa paridad étnica
en las 25 demarcaciones abiertas era “imposible” y que lo mejor sería que “se
preservara el balance general de las comunidades étnicas en estos asientos”.9 Esto se hizo para la distribución
de los distritos mayoritarios fiyianos e indo-fiyianos generalmente en
proporción con su respectivo peso en la población nacional.
La Comisión creó 10 asientos
abiertos en los cuales los votantes fijianos llegaron a ser más del 55% del
total del electorado. Los electores indios constituyeron más del 55% del total
de los votantes en 8 asientos abiertos, y fueron mayoría (entre 50 y 55% de los
votantes) en tres asientos extra. (El Apéndice B proporciona la composición
étnica – porcentaje de indígenas fiyianos, indios, Rotumanos, y general – de
los distritos al momento de su diseño).
La gráfica de abajo, tomada de un
artículo escrito por Jon Fraenkel10,
ilustra el perfil étnico de los asientos abiertos:
Solamente algunos de los asientos abiertos, creados por la Comisión, realmente fueron étnicamente combinados:
Naurori/Naitasari: 49% fiyianos y 48% indios
Nasinu/Natasiri: 49% fiyianos y 48% indios
Laucala: 48% fiyianos y 45% indios
Samabula/Tamavua: 47% fiyianos y 44% indios
Suva City: 49% fiyianos, 35% indios y 11% general
Nadroga: 48% fiyianos y 51% indios
Estos asientos abiertos fueron
cruciales en las elecciones de 1999 y 2001.
Resultados de las Elecciones
Parlamentarias de 1999 y 2001
Desde la independencia en 1970, las
contiendas electorales en Fiji han estado marcadas por el conflicto étnico
entre los partidos políticos que apoyan a indígenas fiyianos y los que apoyan a
los indios. Los asientos comunales de los indígenas fiyianos han elegido de
manera constante a legisladores de un grupo de partidos diferente de los de los
asientos comunales indios. Como resultado, la elección ha estado decidida por
los asientos abiertos y los más importantes han sido aquellos con población
heterogénea. Las dos elecciones más recientes – 1999 y 2001 – no son la
excepción a la regla.
Elecciones Parlamentarias de 1999
El
voto en 1999 siguió intensamente líneas éticas.
La Tabla 2 muestra los resultados
de la elección por tipos de asiento11
|
|
FLP
|
FAP
|
SVT
|
PANU
|
VLV
|
UGP
|
NVTLP
|
INDP
|
|
Abierto
|
18
|
2
|
3
|
0
|
0
|
1
|
0
|
1
|
|
Fiyianos
|
0
|
9
|
5
|
4
|
3
|
0
|
1
|
1
|
|
Indios
|
19
|
0
|
0
|
0
|
0
|
0
|
0
|
0
|
|
General
|
0
|
0
|
0
|
0
|
0
|
1
|
0
|
2
|
|
Rotumanos
|
0
|
0
|
0
|
0
|
0
|
0
|
0
|
1
|
|
Total
|
37
|
11
|
8
|
4
|
3
|
2
|
1
|
5
|
FLP Fiji Labour Party, Partido Laborista de Fiji
FAP Fijian Association Party, Partido de la Asociación Fiyiana
SVT Soqosoqo ni Vakavulewa ni Taukei
PANU Party of National Unity, Partido de la Unidad Nacional
VLV Veitokani ni Lewenivanua Vakarisito
UGP United General Party, Partido de la Unidad General
NVTLP Nationalist Party, Partido Nacionalista
INDP Independents, Independientes
Los 19 asientos reservados para los indios los obtuvo el Partido Laborista de Fiji (FLP), aunque ninguno de los asientos comunales. 22 de los 23 asientos reservados para indígenas fiyianos fueron repartidos entre cinco de los mayores partidos fiyianos, pero ninguno de ellos obtuvo algún asiento indio. De hecho, los partidos apoyados por indios (el FLP y el Partidos Federal Nacional, NFP, que obtuvieron gran parte del voto indio pero ningún escaño) consiguieron menos del 2 por ciento del voto indígena-fiyiano, mientras que los partidos apoyados por fiyianos lograron menos del 1 por ciento del voto indio.
Como señala la tabla 2, los indios partidarios del FLP ganaron la elección con 37 asientos, principalmente porque los votantes indígena-fiyianos dividieron sus votos entre los cinco partidos y la mayoría de los asientos abiertos los consiguió el FLP. El FLP no sólo se llevó los asientos abiertos en los cuales los electores indios constituyeron una mayoría (los cuales ganó en la primera ronda), sino también un número de asientos abiertos en los cuales la transferencia de votos (Fiji tiene un Sistema de Voto Alternativo) lo llevaron a la victoria12.
Los indios que respaldaron al FLP, después de preservar una mayoría absoluta de asientos, nombraron a su líder, Mahendra Chaudry, como el primer Primer Ministro indio del país. Un año después, George Speight protestó en el Parlamento e hizo prisioneros al Primer Ministro y a su gabinete. Aunque el golpe de estado fue frustrado, se conformó un régimen guardián, integrado en gran medida por indígenas fiyianos y se
convocó a elecciones en Agosto de 2001.
Elecciones Parlamentarias 2001 Los resultados de esta elección están listados en la tabla 3
Tabla 3: Resultados de las Elecciones Parlamentarias 200113
|
Tipo de Asientos
|
Partido Político
|
|
FLP
|
SDL
|
MV
|
NFP
|
NLUP
|
UGP
|
INDP
|
|
Abiertos
|
8
|
13
|
1
|
1
|
1
|
0
|
1
|
|
Fiyianos
|
0
|
18
|
5
|
0
|
0
|
0
|
0
|
|
Indios
|
19
|
0
|
0
|
0
|
0
|
0
|
0
|
|
General
|
0
|
1
|
0
|
0
|
1
|
1
|
0
|
|
Rotumanos
|
0
|
0
|
0
|
0
|
0
|
0
|
1
|
|
Total
|
27
|
32
|
6
|
1
|
2
|
1
|
2
|
El voto étnicamente polarizado de la elección en 2001 condujo a otra discordante victoria, pero esta vez el ganador fue el partido con respaldo indígena fiyiano Soqosoqo ni Duavata ni Lewenivanua (SDL) – un partido nuevo fundado por la coalición de funcionarios al servicio del régimen guardián.
Como en 1999, ningún partido apoyado por indígenas-fiyianos ganó un asiento indio, y ningún partido apoyado por indios obtuvo un asiento fiyiano. En 1999, el victorioso FLP recibió menos del dos por ciento de los votos indígena fiyianos; en 2001 el SDL obtuvo apenas el .1% del voto indio.
Todos los asientos comunales indios fueron del FLP. Por otra parte, todos los asientos comunales fiyianos los obtuvo uno de los dos partidos apoyados por indígenas fiyianos, el SDL o el Matanitu Vanua (MV). Los asientos abiertos con amplia población indígena fiyiana también fueron para SDL o el MV. Los otros distritos abiertos obtenidos por el SDL fueron ganados sobre las bases de transferir las preferencias del partido.
La elección de 2001 (así como la del 1999) arrojó resultados muy desproporcionados: los porcentajes de votos recibidos por los partidos difirieron de la repartición del total de asientos ganados. Por ejemplo, el SDL ganó el 27.5 por ciento del voto, pero recibió el 45.1% de los asientos. La tabla 4 indica el porcentaje de votos y asientos ganados para los partidos.
Tabla 4: Porcentaje de Votos y Asientos Ganados, Elección Parlamentaria 200114
|
Partido
|
Porcentaje de votos ganados
|
Porcentaje de asientos ganados
|
|
FLP
|
26.5
|
38.0
|
|
SDL
|
27.5
|
45.1
|
|
MV
|
4.2
|
8.5
|
|
NLUP
|
1.3
|
2.8
|
|
UGP
|
.3
|
1.4
|
|
NFP
|
1.2
|
1.4
|
|
INDP
|
1.4
|
2.8
|
|
Total
|
62.4
|
100.0
|
Algunos analistas han argumentado que la razón por la que los resultados fueron tan inconsistentes, y que las elecciones de 1999 y 2001 fueron decididas casi de conformidad con los asientos abiertos, se debió a que la proporción de los asientos abiertos con asientos comunales no es muy grande y los asientos abiertos no están bien diseñados:
“La manera en que se trazaron los distritos electorales… hizo que las oportunidades para una genuina cooperación interétnica fueran singulares. Debido a que solamente los 25 asientos abiertos hicieron posible una competencia multiétnica, y de estos no más de ocho asientos fueron razonablemente equilibrados con votantes indígenas fiyianos e indios fiyianos, y la mayoría de las contiendas no dieron oportunidad para campañas, peticiones o resultados interétnicos… Las recomendaciones de la Cámara Revisora sobre una “mejor” proporción de los miembros de las comunidades más grandes en los asientos abiertos se interpretaron de manera ambigua, para hacer referencia a balances étnicos de hasta 90:10 en algunos casos, los cuales obviaron la necesidad del canje del voto intracomunal. En la mayoría de los asientos, prevalecieron las claras mayorías indias y fiyianas”.15
Otros analistas (como Jon Fraenkel en una serie de artículos que discuten el sistema electoral de Fiji) discrepan con estas consideraciones y sostienen que es el Sistema de Voto Alternativo el que ha fallado. Sin dar importancia a qué argumento es el correcto, está claro que el sistema de Fiji ha fallado al no alentar la tan deseada cooperación multiétnica.
Conclusiones
Desde 1970, cuando Fiji obtuvo su independencia, los indígenas e indios fiyianos han votado en distritos comunales diferentes. El voto está étnicamente polarizado, y los partidos políticos suelen estar alineados con un grupo étnico u otro. Como resultado, la votación en distritos abiertos, en donde los votantes – sin importar su raza o etnicidad – emiten sus votos, es la que ha decidido las últimas elecciones. Esto, y el hecho de que el sistema electoral dependa mayoritariamente de distritos unipersonales que pueden alterar los votos partidistas con la proporción de asientos, significan que los límites distritales tienen implicaciones importantes en Fiji.
Notas:
1 Esta tabla está basada en los datos del Apéndice A, obtenidos de la Oficina de Elecciones de Fiji.
Bajo el Sistema de Voto Alternativo, los electores ordenan sus candidatos en orden de preferencia. Si ningún candidato tiene más del 50% de los votos válidos de las primeras preferencias, los votos de la última preferencia son redistribuidos hasta que un candidato obtenga la mayoría absoluta. (Este sistema es empleado en Australia y en otros países del Pacífico Sur).
2 En Noviembre de 2000, la Corte Suprema de Fiji decretó la abrogación militar de la Constitución de 1997 fue ilegal.
3 Los 34 asientos del Senado son designados de la siguiente manera: 24 designados por el Gran Consejo de Jefes, designados por el Presidente, y 1 por el concejo de Rotuma.
4 Aunque la Corte puede considerar objeciones al plan distrital, esto no ha sucedido hasta el día de hoy – nadie pugnado contra un plan de distritación.
5 Los criterios son señalados en el Capítulo 6, Parte 2 (artículo 52) de la Constitución de 1997.
6 Las próximas elecciones parlamentarias no son fijadas sino hasta Septiembre de 2006.
7 Esta tabla está basada en los datos del Apéndice A, obtenidos de la Oficina de Elecciones de Fiji.
8 La cuota poblacional se obtiene al dividir la población total (437,146) entre el número de asientos (46).
9 Comisión de Límites Distritales, Reporte Final, Septiembre de 1998.
10 Jon Fraenkel, “The Alternative Vote System in Fiji: Electoral Engineering or Ballot-Rigging?” Journal of Commonwealth and Comparative Politics. Volume 39 (2), July 2001, page 10.
11 La información de esta tabla fue obtenida de la Oficina de Elecciones de Fiji.
12 Si los partidos apoyados por indígenas fiyianos no hubieran acordado intercambiar preferencias, el FLP probablemente no hubiera ganado tantos asientos abiertos. Pero, tres partidos fiyianos (incluido el FAP y PANU) siempre pusieron al FLP en la segunda posición en sus listas de preferencia en lugar de enlistar a otros.
13 La información fue obtenida de la Oficina de Elecciones de Fiji.
14 La información de esta tabla fue obtenida de la Oficina de Elecciones de Fiji.
15 Benjamin Reilly, “Evaluating the effect of the electoral system in post-coup Fiji,” Pacific Ecomonic bulletin, Volume 16 (1), May 2001, page 146.
Kosovo: delimitación de distritos electorales para un sistema de representación proporcional
Se ha recomendado
la división de Kosovo en distritos electorales para el propósito de elecciones
centrales por parte de un grupo de líderes políticos kosovares. El sistema
electoral actual es un sistema de Representación Proporcional por Lista (RPL)
cerrada con un distrito único. Los reformistas mantendrían el sistema de RPL,
aunque con una lista abierta instituida en Kosovo y, junto con ello, la
delimitación de distritos electorales.1
La
delimitación de distritos electorales es un cambio técnicamente factible y
atractivo para el actual sistema electoral de Kosovo, particularmente si se
adopta una lista abierta. La delimitación de distritos serviría para diversos
propósitos: democratizaría el proceso electoral al descentralizar el poder
dentro de los partidos políticos; proporcionaría representación geográfica a
muchas de las áreas abandonadas de Kosovo; optimizaría la responsabilidad de
los representantes con sus distritos; y disminuiría la apatía y aumentaría la
participación electoral en el país. Sin embargo, alterar el sistema electoral
para delimitar distritos electorales no es una decisión que deba tomarse a la
ligera y, de ser el caso, éste tendría que hacerse preferiblemente antes al día
de la elección, por lo menos seis meses.
Sistemas
electorales que delimitan distritos
Tradicionalmente,
se ha categorizado a los sistemas electorales en tres grupos: sistemas de
pluralidad, sistemas de mayoría, y sistemas de representación proporcional.2 El elemento más importante que los diferencia es
la manera en la que se distribuyen los asientos de la legislatura: (1) para
candidatos que reciben una gran parte del voto, (2) para candidatos que
obtienen la mayoría del voto, y (3) de manera proporcional sobre los votos
emitidos para partidos políticos o candidatos, respectivamente. Y recientemente
se ha incorporado a estas tres categorías el sistema electoral mixto, el cual
combina elementos de los sistemas de pluralidad, mayoría y representación
proporcional.
La
importancia del proceso de delimitación varía dependiendo del tipo de sistema
electoral. Debido a que la mayoría de los sistemas de pluralidad y mayoría requieren
de la adopción de distritos unipersonales y debido a que estos sistemas pueden
arrojar resultados electorales desproporcionados, el proceso de delimitación es
muy importante así como la decisión sobre el plan de distritación a adoptar. Aunque
en los sistemas de representación proporcional esto sea un poco menos importante, sigue
siendo indispensable que se le dé la debida consideración a la decisión de distritar
o no, y al proceso mediante el cual ésta se llevaría a cabo.
Sistemas de Pluralidad y de Mayoría
La
delimitación de distritos electorales es comúnmente asociada con los sistemas
electorales de pluralidad y de mayoría. Ambos sistemas dependen en gran medida,
sino es que de manera exclusiva, de distritos unipersonales. Estos deben ser
trazados de manera periódica para reflejar los cambios en la población.
Debido a su
dependencia de distritos unipersonales, el número de asientos que obtiene un
partido político en estos sistemas depende no solamente de la proporción de votos
que recibe, sino también del lugar en donde estos fueron emitidos. Bajo los
sistemas de pluralidad y de mayoría, los partidos políticos minoritarios cuyos
partidarios no están geográficamente concentrados generalmente obtienen menos
asientos que los que la misma proporción de votos indica que les corresponde3.
Las
principales ventajas asociadas con los sistemas de pluralidad y de mayoría son
que (1) estos sistemas generalmente son muy fáciles de entender; (2) brindan al
electorado un representante claramente identificado (a un área geográfica
específica) que pueda estar comprometido y que pueda proveer los servicios; y
(3) promueven un gobierno de un partido, que pueda, en ciertos casos, incitar a un
gobierno más estable y concluyente.
Una
desventaja de estos sistemas es que arrojan resultados electorales poco
proporcionales; un partido con una pequeña mayoría de los votos puede ganar un
número desproporcional de asientos. A los partidos políticos pequeños y los
grupos minoritarios no les va muy bien bajo estos sistemas.
Sistemas de
representación proporcional
Existen tres
tipos de sistemas de representación proporcional: el sistema de Representación
Proporcional por Listas (RPL), sistema de Representación Proporcional
Personalizada (RPP) y sistema de Voto Único Transferible (VUT). El sistema RPP,
debido a que es un sistema “mixto”, se discutirá en la sección de “sistema
mixto”.
Representación Proporcional por Listas mejor conocido como sistema RP. En este sistema si
se utilizan los distritos electorales estos son relativamente grandes, con
límites que generalmente corresponden con las divisiones administrativas. Para dar lugar a los cambios de población, se
modifica el número de asientos designados a los distritos, en lugar de
rediseñar los límites de los distritos. El RPL requiere que cada partido presente
una lista de candidatos. Los electores votan por un partido (o, en el caso de
lista abierta, por candidatos dentro de un partido); los partidos obtienen
escaños en proporción a su distribución
general del voto general. Este sistema es frecuentemente usado en Europa y
Latinoamérica. El sistema de representación proporcional por lista cerrada, con
un distrito único, es el sistema actual de Kosovo.
Voto Único
Transferible (VUT) Este sistema, utilizado en Irlanda y Malta, es otro tipo de
representación proporcional. Bajo este sistema, a los electores se les pide que
acomoden a sus candidatos en orden de preferencia al igual que en el Voto
Alternativo. Después de que se cuentan las primeras preferencias, se establece
una “cuota” de votos, la cual debe alcanzar un candidato para poder ser electo.
Cualquier candidato que tenga más votos que los establecidos, inmediatamente es
elegido. Si ninguno llega a la cuota, el candidato con el menor número de
preferencias es eliminado, y sus votos distribuidos entre el resto de los aspirantes.
Debido a que el voto se basa en candidatos, no en partidos, estos países
utilizan pequeños distritos plurinominales con tres a cinco miembros por
distrito. (Esto hace que las opciones en la papeleta sean más controlables).
Los límites de los distritos electorales deben ser trazados periódicamente.
El argumento
más fuerte a favor de los sistemas de Representación Proporcional en general es
que estos impiden los resultados electorales irregulares de los sistemas de
pluralidad y de mayoría, y facilitan la formación de una legislatura más
representativa. Para muchas de las democracias emergentes, particularmente
aquellas que enfrentan profundas divisiones sociales, la inserción de todos los
grupos en el parlamento es una condición indispensable para la consolidación
democrática.
Otras de las
ventajas son:
- En este
sistema es más probable que sean elegidos los grupos minoritarios (y las
mujeres).
- Pocos son
los votos indecisos en los sistemas de proporcionalidad. Casi todos los votos
en un sistema de RP sirven para elegir al candidato de preferencia, lo cual
aumenta la percepción en los electores de que vale la pena acudir a los centros
de votación.
- La división
de poder entre partidos y grupos de interés es más perceptible en estos
sistemas.
Algunas de
las desventajas son:
- Los sistemas
de RP generalmente conducen a gobiernos de coalición, los cuales pueden
provocar un caos legislativo y la inhabilidad de introducir políticas
coherentes.
- Algunos
sistemas de RP no facilitan fuertes vínculos entre un representante y su
electorado. (Lo cual no ocurre en un sistema de RPP).
- Los sistemas
de RP ofrecen una plataforma para los pequeños partidos extremistas (a menos
que se establezca un umbral para obtener un asiento en el parlamento).
- Algunos
sistemas de RP son criticados por dejar mucho poder en manos de los partidos
oficiales más grandes (ej. la posición del candidato en la lista, y por lo
tanto su posibilidad de éxito, frecuentemente depende de uno o dos partidos
líderes). Esto ocurre en un sistema de RP por lista cerrada.
Sistemas
mixtos
Los sistemas electorales mixtos se están haciendo cada vez más populares.
Son llamados “mixtos” porque utilizan la representación proporcional por lista
y distritos lectorales unipersonales (o distritos pluripersonales pequeños),
generalmente con el voto mayoritario y plural.
Debido a que los sistemas mixtos incorporan distritos, la delimitación
ocurre periódicamente para asegurar que la población sea relativamente igual. La
importancia del proceso de delimitación y la influencia que las configuraciones
distritales tengan sobre el resultado de las elecciones depende de si la lista
de asientos por partido, se emplea para corregir cualquier distorsión entre los
votos emitidos y los asientos ganados producto de los distritos uninominales.
En países
como Alemania y Nueva Zelanda, los asientos distribuidos de acuerdo a la lista
de partido son utilizados para compensar las distorsiones en la proporción
asientos-por-votos a nivel distrital. A los sistemas mixtos que utilizan los
asientos de manera compensatoria se les conoce como sistemas de “Representación
Proporcional Personalizada” porque sus resultados de elección son proporcionales.
(Este sistema no sólo se utiliza en Alemania y Nueva Zelandia, también en
Bolivia, México, Venezuela, Hungría, entre otros).
Por el
contrario, en países como Rusia, los asientos no son empleados para compensar
las desproporcionalidades que se suscitan de las elecciones en distritos
uninominales4. En su lugar, los asientos distribuidos entre la
lista de partido simplemente son agregados a los asientos ganados a nivel
electoral en los distritos. Como consecuencia, la relación partidista
asientos-por-votos podría ser imprecisa. En este tipo de sistema mixto, en
ocasiones llamado sistema “paralelo”, el proceso de delimitación de distritos
es más importante ya que puede tener un efecto más marcado sobre la composición
partidista de la legislatura. (Los sistemas paralelos son utilizados en Rusia,
Japón, Corea del Sur, Tailandia y Filipinas, así como en otros países).
Reestructuración
del sistema electoral en Kosovo
No existe sistema electoral perfecto; el diseño de los principales
criterios con frecuencia es diferente entre ellos, o son casi exclusivos. Por
ejemplo, aumentar el número de asientos asignados a cada distrito mejoraría la
proporcionalidad (“representatividad”) pero reduciría el vínculo geográfico
entre un representante y su distrito (“responsabilidad”). Este tipo de
consideraciones deben conocerse para priorizar los criterios en un determinado
contexto político.
La
comparación de experiencias electorales sugiere que las condiciones electorales
más importantes, particularmente en una situación post-conflicto como la de
Kosovo, es un sistema que maximice la inclusión y sea justo para todos los
partidos. El objetivo se alcanza con un sistema electoral de RP, sin duda esta
fue la razón por la que se adoptó este sistema en Kosovo. No obstante, desde su
origen, algunos líderes políticos han pedido un cambio en el sistema electoral
– un cambio que no necesariamente ponga en riesgo la proporcionalidad de los
resultados de la elección pero, al menos en la opinión de muchos kosovares,
mejore la “naturaleza democrática” del proceso electoral en Kosovo.
El sistema
electoral actual es un sistema de RP por lista cerrada con un distrito único,
Kosovo. A los reformistas les agradaría ver instituida una lista abierta y,
junto con ello, la delimitación de distritos electorales. (Una lista abierta
sería muy difícil de manejar con 100 asientos a llenar; pero con los distritos,
el número de asientos a llenar dentro de cada distrito probablemente sería de un
quinto a un séptimo del tamaño, dependiendo del número y configuración de los
distritos empleados).
De acuerdo
con un destacado líder político, la delimitación de distritos y la lista
abierta en Kosovo5:
- Democratizaría
el proceso al descentralizar el poder dentro de los partidos políticos;
- Proporcionaría
representación geográfica para muchas de las áreas de Kosovo actualmente no
representadas;
- Optimizaría
la responsabilidad de los representantes con los electores de sus distritos; y
- Disminuiría
la apatía del electorado e incrementaría su participación.
Estas opiniones
fueron escuchadas por los líderes de la Reforma de 2004, una asociación de más
de 200 organizaciones no gubernamentales (ONG) nacionales en Kosovo6. El sistema electoral promovido por la reforma de 2004 es una variante
de un sistema de RPP, con siete distritos pluripersonales y 30 asientos
compensatorios para garantizar la representación proporcional. Los
representantes de los siete distritos serían elegidos por una lista abierta.
Sin importar
el tipo de sistema electoral que se escoja en Kosovo, asumiendo que se adopte
algún otro sistema diferente al actual (sistema de Representación Proporcional
por Lista), y aunque el tamaño del área geográfica comprendida por los
distritos electorales variara dependiendo del tipo de sistema electoral (por
ejemplo, el sistema RPL podría adoptar cuatro o cinco regiones grandes como
distritos electorales, mientras que el sistema RPP probablemente necesitaría
distritos más pequeños), se requeriría cierta delimitación de distritos. Esta
delimitación sería tan sencilla como adoptar los límites administrativos
existentes (como las regiones UNMIK) y posteriormente distribuir los asientos
parlamentarios a estos distritos sobre bases poblacionales; o sería tan
complejo como trazar nuevos límites distritales especialmente para propósitos
de elección.
Ventajas y desventajadas de la delimitación de
distritos
La principal
ventaja de un cambio al sistema distrital (de un sistema de distrito único) es
que los distritos vinculan a los representantes electos a un distrito más
pequeño, geográficamente definido. Esto permite a los votantes ejercer presión
sobre los representantes – destituirlos de sus puestos sino actúan de acuerdo
con sus compromisos o recompensarlos si lo hacen. Un vínculo geográfico también
facilita el intercambio de información entre electores y sus representantes y
promueve los servicios comunitarios a favor de los ciudadanos.
Otra ventaja
para los distritos (asumiendo que se demande que los candidatos residan en los
distritos que representan) es que garantizan la diversidad geográfica en la
asamblea. Por supuesto, en un sistema de RPL también se permitiría la
diversidad geográfica estableciendo los requisitos de distribución geográfica
en la lista, aunque puede ser complejo, especialmente si ya existen provisiones para la diversidad de género u
otras formas de diversidad en la lista. Con una lista abierta, sería más
difícil, tal vez imposible.
Los distritos
permitirían el empleo de una lista abierta – algo que es muy difícil, sino es
que imposible, con un distrito único debido a que el tamaño de la lista de
candidatos sería incontrolable.
El argumento
más común en contra de la delimitación es que un sistema distritado arroja
menos resultados proporcionales en la elección. Esto no es necesariamente cierto,
sin embargo – un sistema RPP, por ejemplo, arroja resultados electorales
proporcionales (por lo menos si se establecen suficientes asientos
compensatorios).
Los
oponentes a la distritación han argumentado que delimitar los distritos es un
proceso controversial y difícil. Aunque la delimitación puede resultar un
proceso debatible (por ejemplo, es muy polarizado en Estados Unidos), no tiene
porque serlo. Incluso si los sistemas de pluralidad o mayoría dependen
enteramente de los distritos unipersonales, el proceso puede ser muy tradicional
y estar sujeto a un poco de controversia. (Esto ocurre, de hecho, en la mayoría
de los países que redistritan). En los sistemas de RPP como Alemania y Nueva
Zelanda, el proceso ni siquiera registra en el aparato político. La
delimitación tampoco tiene que ser difícil; por ejemplo, si los asientos
simplemente se distribuyen a las unidades administrativas existentes, el
proceso puede ser manejado rápidamente con pequeño esfuerzo y con los recursos
esenciales.
La
delimitación podría requerir una etapa extra en el proceso de autenticación del
electorado (los residentes potenciales tendrán que probar la residencia no sólo
dentro del país, sino dentro de un distrito específico); también puede
complicar los procesos de votación y el control del proceso de elegibilidad del
candidato. (Por otra parte, si las elecciones locales han sido incorporadas al
proceso electoral y los límites administrativos no son quebrantados por las
líneas distritales, entonces no es necesario un paso extra). Incluir un
componente distrital podría hacer la papeleta más compleja y se requerirían dos
boletas en lugar de una. Sin embargo, el problema puede ser resuelto con una
boleta del sistema de RPP.
Una última
desventaja de la delimitación de distritos, dependiendo del tipo de sistema
electoral en el cual se emplean los distritos, es que el componente distrital
podría hacer del conteo de votos algo más complejo. Mientras esto no ocurre en
la mayoría de los sistemas de mayoría y de pluralidad, sí ocurre en los
sistemas mixtos.
El proceso
de delimitación en Kosovo
Para las
elecciones de la asamblea en 2001, Kosovo utilizó un sistema de RP por lista
cerrada7. Un grupo de líderes políticos y ONG´s nacionales
han pedido un cambio de sistema para las próximas (futuras) elecciones. La
institución de una lista abierta es de gran interés en estas reformas. Sin embargo, debido a que un distrito único
kosovar haría de una lista abierta algo irrealista, se han promovido los
distritos electorales. Los distritos ofrecen ventajas extras al garantizar
diversidad geográfica y construir un vínculo más cercano entre los votantes y
sus representantes.
Existen dos alternativas
para la delimitación de distritos en Kosovo:
- Utilizar los
límites administrativos existentes para fines electorales
- Trazar
nuevos y únicos distritos electorales (diferentes de la estructura administrativa).
La última
opción involucraría muchos recursos, y sería un esfuerzo que llevaría mucho
tiempo. Lo cual no sucedería en el caso de que se emplearan las divisiones
administrativas existentes como distritos electorales.
Divisiones administrativas
como distritos electorales
Existen varios límites administrativos en Kosovo:
- Las cinco
regiones de la UNMIK (Misión de Administración Provisional de las Naciones
Unidas en Kosovo)
- Las siete
regiones utilizadas por el Instituto de Estadística para reunir y detallar
información
- Las siete áreas
telefónicas (todas identificadas con municipalidades específicas)
- Las 30
municipalidades en Kosovo
Optar por
unidades administrativas para emplearlas como distritos electorales ofrece
importantes ventajas:
- Contradice la
necesidad de trazar nuevos límites electorales (lo cual sería muy costoso y
tardado).
- Implicaría
que los organizadores de la elección y los electores estén familiarizados con
los límites de los distritos electorales.
- Existe
información poblacional asociada con estas divisiones administrativas
existentes, lo cual hace que la distribución de asientos sea más fácil, y más
precisa.
Hay por lo
menos una desventaja asociada con el uso de los límites existentes: las
divisiones administrativas no necesariamente se crearon para incluir
comunidades de interés, y probablemente fragmentarían
líneas étnicas y dividirían grupos homogéneos que debieran estar unidos en un
solo distrito electoral. De hecho, en Kosovo, los serbios y otras minorías
étnicas no parecen quebrantar límites municipales y por lo tanto, mientras los
municipios estén asignados a distritos
específicos, las comunidades minoritarias de interés no serían divididas por
los límites distritales.
Si se toma
la decisión de utilizar las divisiones administrativas actuales, entonces la
interrogante permanece respecto a los elementos que se utilizaran para
propósitos electorales. Por supuesto, gran parte de esta decisión depende del
tipo de sistema electoral adoptado. Por ejemplo, si se selecciona un sistema de
RP, entonces la elección de las unidades administrativas se limita a unidades
más grandes (por ejemplo, las cinco regiones UNMIK) ya que los distritos
electorales deben ser lo suficientemente grandes para permitir la asignación de
varios asientos a cada demarcación. Por otra parte, si se elige un sistema de
RPP, entonces los distritos electorales podrían ser más pequeños (ej. tal vez tan
pequeños como los municipios).
El sistema
electoral propuesto por la Reforma 2004 circunscribe siete distritos
electorales. Si bien los distritos
propuestos en esta reforma no coinciden exactamente con las siete regiones
definidas por el Instituto de Estadística o con las siete áreas telefónicas,
esto podría modificarse – y probablemente no se cuestionaría la razón por la que ciertos municipios han sido
asignados a ciertos distritos.
Delimitación de nuevos distritos electorales
La
delimitación de distritos en Kosovo específicamente para propósitos de la
elección de representantes al parlamento sería un gran compromiso, por
cuestiones de tiempo y de los recursos requeridos. El proceso involucraría
varias etapas, incluidas: (1) la creación de una base de datos para la
delimitación; (2) la creación de un plan distrital en el que se asigne el
territorio a distritos electorales específicos; (3) la evaluación del plan
distrital propuesto y la implementación del plan final.
La Creación de una Base de Datos requiere de la compilación de diferentes tipos de
información. Las dos piezas de información fundamentales son los datos
demográficos y los mapas. Los datos demográficos, los cuales generalmente se
refieren a la información del censo o al registro de votación, sirven para
crear distritos que sean relativamente iguales poblacionalmente. Los mapas son
necesarios para garantizar que solamente las unidades de población
geográficamente contiguas sean asignadas a los distritos y que los límites de
las demarcaciones no dividan comunidades de interés innecesariamente.
Creación de Distritos Electorales Una vez que la base de datos está lista, el
siguiente paso en el proceso de delimitación es la formación de distritos
electorales. Este es la etapa en la cual los diseñadores van creando el plan
distrital al distribuir las unidades geográficas como pueblos o villas (o
calles) a los distritos. Un plan de redistritación es completado cuando todas
las unidades geográficas se han distribuido a las demarcaciones específicas y
se ha conformado el número de distritos electorales requerido.
Evaluación del Plan de Redistritación Una vez que
la autoridad de límites ha completado de manera exitosa un plan redistrital, se
debe elaborar un resumen informativo
sobre éste con el fin de poderlo evaluar. Un resumen informativo debe incluir
información como los componentes geográficos de cada distrito, los mapas que
muestren los límites distritales y un reporte de la información estadística más
relevante de cada distrito en el plan.
Esta
información debe permitir a la autoridad de límites, a los partidos políticos,
legisladores y representantes del gobierno, ciudadanos, y otros actores
políticos interesados. Pueden llevarse a cabo audiencias para instar a estos
actores a emitir observaciones. Después de que este proceso haya terminado, la
autoridad encargada de la delimitación debe tomar en cuenta estas
observaciones, y por lo tanto modificar el plan redistrital.
La etapa
final del proceso es la adopción del
nuevo plan redistrital. Las estipulaciones mediante las cuales se completa éste
deben ser explicadas de manera explícita en la ley electoral. De hecho, todo el
proceso (quién debe trazar los distritos, que criterios deben seguirse, etc.)
debe ser descrito lo más claro posible para guiar a las autoridades encargadas.
Conclusión Para la elección de
2004, técnicamente no es posible (dada la falta de información adecuada y las
restricciones de tiempo) la delimitación de distritos electorales únicos
(especialmente distritos unipersonales). Aún más, la delimitación de distritos
únicos podría llegar a ser una pesadilla política en futuras elecciones y no es
recomendable para Kosovo.
Delimitación de distritos
para las elecciones de 2004 en Kosovo
Si se adoptan distritos electorales para las elecciones de 2004, estos
deberían basarse en las líneas administrativas ya existentes. Esto por tres
razones:
- Los datos demográficos existentes (datos del registro de votantes) no
están lo suficientemente refinados para el establecimiento de límites
distritales únicos (por lo menos los límites que cruzan los límites
municipales).
- El riesgo de tensiones políticas que pudieran suscitarse durante el
ejercicio de delimitación no es mínimo, por lo cual sería mejor evitar la
distritación.
- No existe tiempo suficiente (mediados de Febrero) en el calendario electoral
para tomar parte en un ejercicio de delimitación detallado.
Sin embargo, existe información suficiente – y tiempo suficiente – para
modificar el sistema electoral e incluir distritos si estos coinciden con los
límites administrativos existentes.
Aunque la OSCE, Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa,
ha emitido una serie de objeciones para cambiar el sistema electoral, sí
convino en el hecho de que distritar para las elecciones de Octubre de 2004 todavía
era “técnicamente posible”.1 Algunos de los argumentos de la OSCE para no
redistritar en Kosovo, y las razones por las que estas objeciones no están bien
fundadas, son las siguientes:
- Los
distritos podrían arrojar resultados electorales menos proporcionales Si bien es vedad que los
distritos unipersonales podrían arrojar resultados menos proporcionales, el
sistema electoral propuesto por la Reforma de 2004, por ejemplo, no sería menos
proporcional que el sistema actual en Kosovo, RPL. Lo cual ocurren en los sistemas
de RPP y RPL que incorporan distritos.
- La
información existente es insuficiente para garantizar distritos de igual tamaño
Aunque
no existe un censo confiable9, existen datos del registro actuales que
pueden usarse para asignar los asientos a los distritos. De hecho, la
información el registro, frecuentemente se utiliza para este propósito10.
- La
elaboración de una papeleta y su distribución sería más complicada Es verdad que una papeleta
de partido única tendría que ser suplementada por cinco o siete papeletas
extras (una por cada distrito) y éstas tendrían que ser distribuidas entre los
distritos. Pero esto es menos complejo que el proceso de producción de
papeletas necesario para las elecciones municipales de lista abierta en 2000.
- El conteo de
votos sería más complejo El conteo de votos, de hecho, sería más complejo. Sin embargo, con
notificación suficiente, podría comenzar la capacitación para el proceso de
conteo de votos y no hay razón para creer que los kosovares tendrían menos
éxito, por ejemplo que los húngaros o los ciudadanos de otras democracias en
transición con un sistema RPP, en esta materia.
- La elección
sería más costosa Es cierto que la elección sería un poco más costosa de administrar.
Pero a cambio sería una elección más “democrática” – una en la que los
kosovares pudieran tener la voluntad de declarar suya y participar.
La OSCE también señala que el proceso de aprobación dentro de la misma
organización y la UNMIK es desgastante y podría no ser completado a tiempo para
crear los distritos antes de las próximas elecciones.
Elegir un plan distrital
y asignar asientos
Se han
identificado los siguientes límites administrativos como proyecciones realistas
para los distritos electorales:
- Las cinco
regiones UNMIK
- Las siete
regiones del Instituto de Estadística
- Las siete
regiones telefónicas
Las 30
municipalidades fueron rechazadas como una posibilidad porque algunas de ellas
son muy pequeñas en población para que se les confiera su propio representante
– se tendría que tomar una decisión política ya sea para asignar un
representante a estas municipalidades o para juntar algunas de ellas con el
propósito de lograr el porcentaje electoral.
Una vez que
se ha escogido un plan distrital, los asientos parlamentarios deben
distribuirse a cada unos de sus distritos. El proceso de distribución (también conocido como de asignación) casi
siempre está basado en los datos demográficos, generalmente en forma de censo o
de registro de votantes11.
Esta fase
del proceso de delimitación es relativamente mecánica, aunque la decisión sobre
la formula que se utilizará para la distribución de asientos puede ser
controversial. Dependiendo del tamaño de las unidades administrativas elegidas,
es posible que algunas de ellas (ej. pequeñas municipalidades) tendrán que ser
mezcladas si se van a crear los distritos con población relativamente iguales y
la proporción electoral es mayor que la población de un número de estas
unidades.
Se llevaron
a cabo varios intentos empleando los tres posibles planes de delimitación
arriba identificados. Los datos del registro de votantes de 2003 se utilizaron
para determinar la asignación de asientos a los distritos12. Los resultados de estos intentos pueden encontrarse en los Apéndices.
La tabla de abajo sintetiza los resultados de este ejercicio de distribución:
|
|
Distritos
UNMIK
|
Regiones Telefónicas
|
Distritos del Instituto de Estadística
|
|
Número de Distritos
|
5
|
7
|
7
|
|
Rango de Asignación de Asientos
|
9 a 19
|
6 a 18
|
7 a 18
|
|
Máxima Desviación
|
4.9%
|
4.9%
|
4.9%
|
|
Mínima Desviación
|
-2.9%
|
-7.8%
|
-4.8%
|
|
Porcentaje Total de Desviación
|
7.8%
|
12.7%
|
9.7%
|
Marco de
la delimitación
El tiempo
requerido para delimitar distritos, y el costo asociado con este intento, varía
dramáticamente dependiendo de que tan extenso sea el proceso de delimitación.
Si el sistema requiere de distritos
únicos unipersonales, por ejemplo, el proceso puede ser muy costoso. Por otra
parte, si las unidades administrativas existentes se emplean como distritos, y los
asientos legislativos simplemente se asignan sobre bases poblacionales,
entonces el proceso de delimitación es simple, y poco costoso.
La
delimitación de un número restringido de distritos electorales (cinco a siete)
que coincida con las regiones administrativas existentes no requerirá mucho
tiempo o recursos extra. Asumiendo una elección en otoño, se les tendrá que
informar a los partidos políticos (y potenciales candidatos) sobre los cambios
en el sistema electoral para preparar listas de partidos adicionales y
modificar las operaciones de campaña – no obstante, una notificación sobre este
cambio en algún momento de la primavera de 2004 debería ser suficiente. La producción
de papeletas también se vería afectada por la adopción de distritos, pero la
decisión sobre incorporar distritos para mediados de primavera no afectaría
negativamente la impresión de papeletas, en el caso de que los partidos estén
dispuestos a organizar las listas de manera oportuna. Finalmente, el conteo de votos sería muy complicado, sin
embargo, hay más que tiempo suficiente si se toma la decisión de capacitar a
los escrutadores en primavera.
Notas
1 Una lista abierta sería complicada de manejar
con 100 asientos a ser ocupados en Kosovo; con los distritos establecidos, el
número de asientos a llenar dentro de cada distrito probablemente sería un
quinto o un séptimo del tamaño, dependiendo del número y la configuración de
distritos utilizada.
2 Existen por lo menos otros dos sistemas
electorales que no pueden ser clasificados como de pluralidad, de mayoría,
proporcional, o mixto. Estos dos sistemas, en ocasiones, conocidos como “semi-proporcionales”,
son el Voto Único No Transferible (VUNT) y el Voto Limitado (VL). En un sistema
VUNT cada elector tiene un voto pero hay varios asientos a ser ocupados, y los
candidatos con el mayor número de votos los llenan. Este sistema es utilizado
en Jordania y Vanuatu (y fue utilizado en Japón hasta 1993). Un sistema VL es
similar al VUNT, excepto que a los electores se les permite emitir más de un
voto – pero menos votos que los asientos a ser ocupados. Este sistema es
utilizado en la Cámara Alta española y en Gibraltar.
3 Hay cuatro sistemas electorales comúnmente identificados como sistemas
de pluralidad o mayoría: Mayoría Simple (MS), Voto en Bloque (VB), Voto
Alternativo (VA) y Doble Ronda (DR).
- Mayoría
Simple (MS): las elecciones se llevan a cabo en distritos unipersonales, y el
ganador es el candidato que obtiene la mayoría de los votos, aunque no
necesariamente con la mayoría absoluta de los votos. Entre los países que
emplean este sistema están: Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, la India y
muchos países que alguna vez fueron parte del imperio británico.
- Voto en
Bloque (VB): este sistema pertenece al sistema de MS aunque emplea distritos plurinominales
en lugar de uninominales. Los votantes tienen tantos votos como asientos a ser
llenados, y los candidatos con el mayor número de votos llenan las posiciones
sin importar el porcentaje de votos que en realidad reciben. Este sistema es
empleado en algunas partes de Asia y Medio Oriente.
- Voto
Alternativo (VA): en este sistema, los electores acomodan a sus candidatos en
orden de preferencia. Si ningún candidato obtiene más del cincuenta por ciento
de las primeras preferencias, las últimas preferencias son divididas hasta que
haya un ganador. Este sistema es empleado en Australia y en otros países del
sur del Pacífico.
- Doble
Ronda (DR): este sistema tiene dos rondas de votación, con frecuencia con una o
dos semanas de diferencia. La primera ronda es como en el sistema de MS y, si
un candidato obtiene una mayoría absoluta entonces es el ganador. Sin embargo,
si ningún candidato obtiene la mayoría de los votos, entonces se recurre a una
segunda ronda (con un número más limitado de candidatos), y el ganador de ésta
es electo. Este sistema es utilizado en Francia, en muchas de las colonias
francesas, y algunas partes de la ex Unión Soviética.
4 Por ejemplo, si un partido político obtuviera el 55% del total de los
votos emitidos en una elección parlamentario pero sólo ganara el 45% de los
asientos, los asientos compensatorios serían asignados a este partido de tal
manera que el porcentaje de asientos atribuidos a él dieran en total el 55% de
los escaños de la asamblea.
5 Adnan Merovci, Presidente de la Comisión Central de Elección, en una
entrevista con el autor de este reporte, 5 de Febrero de 2004.
6 Esta declaración está basada en la entrevista del autor (3 de Febrero de
2004) con Leon Malazogu de KIPREN (Kosovo
Institute for Policy Research and Development) y Burim Ejupi de The Forum, representantes de las ONGs
más grandes en Kosovo y líderes de la Reforma 2004.
7 El distrito unitario de Kosovo solía elegir a 100 representantes de una
lista de partido cerrada y 20 representantes de las listas reservadas para las
comunidades más pequeñas de Kosovo: 10 asientos para serbios-kosovares, 4 para
la comunidad Roma, Ashkali y
egipcia, 3 para la comunidad bosnia, 2
para la comunidad turca y 1 para la comunidad Gorani.
8 Entrevista conducida por el autor con Lars Lagergren y Dennis Ennis,
OSCE División de Operaciones sobre la Elección, 4 de Febrero de 2004.
9 Aunque el censo decenal se llevó a cabo regularmente hasta 1991, en
1991 los albanos en Kosovo boicotearon el proceso (y el gobierno de Yugoslavia
estimó la población para Kosovo). Desde entonces, no se ha emprendido otro
censo en Kosovo.
10 Casi la mitad de los países examinados en el Proyecto EPIC emplearon
los datos del registro para los propósitos de la redistritación, entre ellos:
Albania, Armenia, Australia, Barbados, Bahamas, Reino Unido, Croacia, Islandia,
Namibia, Eslovaquia, Ucrania y Zimbabwe.
11 La decisión de utilizar los datos del censo o del registro puede estar
influenciada por preocupaciones teóricas o prácticas. Por ejemplo, los datos
del censo podría no ser la mejor opción si una lista general de la población no
está disponible, es obsoleta o es inexacta (como en el caso de Kosovo). Por
otra parte, los datos del registro podrían no ajustarse a los propósitos de
redistritación en el caso de que no incluir información importante dado el
contexto específico del país. Desde una perspectiva teórica, la delimitación
basada en los datos del registro es más probable que produzca distritos más
parecidos con respecto al número de electores dentro de cada uno de ellos, pero
un argumento en contra podría ser que los representantes atienden a todas las
personas, no sólo a los votantes.
12 Un modelo parecido al de la Reforma 2004 recomendó que se utilice un
sistema electoral para el ejercicio de simulación. Sin embargo, en lugar de
utilizar los 140 asientos legislativos propuestos (lo cual nos es recomendado
pues disminuiría el valor de los 20 asientos reservados) se preservarían los
120 asientos actuales de la legislatura: 20 asientos reservados, 30 asientos
compensatorios (como los propuestos por la Reforma 2004), y 70 asientos
asignados a los distritos pluripersonales.
Colaboradores para Delimitación de distritos
El área
temática de Delimitación de distritos
fue escrito por la Dra. Lisa Handley y después actualizado por ella misma bajo
la supervisión de IFES durante los años 2005 y 2006, gracias al generoso apoyo
financiero de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional
(USAID).
Lisa cuenta
con más de quince años de experiencia como académica y especialista en el área.
Es colaboradora de Frontier International Electoral Consulting, LLC, una
empresa con experiencia en el área de delimitación de distritos, análisis del
voto y tecnología política. Ha asesorado a numerosas autoridades y a otros clientes en asuntos de redistritación
y de derechos de voto, y se ha desempeñado también como experta en numerosos
casos judiciales sobre redistritación y derechos electorales.