Aprendizaje del sistema
Los sistemas
establecidos para poner en práctica los programas de educación al votante y de
educación cívica son por lo general efímeros. Estos sistemas pueden tener como
componente principal, un grupo de educadores, o incluso una o dos instituciones
estables; no obstante, mucha gente y muchos recursos habrán sido movilizados
por el bien del programa. Estas personas volverán a retomar sus otras
responsabilidades y los recursos redistribuidos o simplemente se terminarán.
Si bien los
programas educativos institucionalizados tienen, por definición, un sistema de
aprendizaje del sistema incorporado, los programas más efímeros y de naturaleza
más periódica requieren de procedimientos especiales para garantizar que en el
momento de construir el siguiente programa, lo que se pierda sea verdaderamente
muy poco. Debido a que es muy probable que la educación relacionada con las
elecciones y otros eventos democráticos sea predominante dentro de los
programas organizacionales o dentro de las campañas nacionales, el aspecto
efímero de la educación cívica y de la educación al votante por lo general se
mantiene dominante.
Conservación de registros
Muchos educadores
están acostumbrados a llevar registros de los alumnos. También pueden conservar
planes para las lecciones, portafolios para el aprendizaje, conjuntos de
materiales y, ocasionalmente, perfiles de evaluación del personal. Los
registros que se requieren para los programas educativos a favor de las
elecciones y la democracia, deben permitirle a los planeadores ahorrar tiempo y
esfuerzo al establecer un nuevo programa, al igual que ayudarles a entender el
contexto dentro del cual operó el programa anterior, con el fin de facilitar
los ajustes y las adaptaciones necesarias.
La organización
o el personal responsable
Cuando existe una
autoridad electoral o una institución oficial responsable de la educación
cívica y de mantener los registros, el o los responsables saltan a la vista. Sin
embargo, en muchos de los casos, no resulta tan obvio. Muchos de estos
programas involucran un amplio rango de organizaciones locales e
internacionales, las cuales pueden insistir en llevar sus propios registros.
Éstas pueden no tener un protocolo para compartir sus registros. Por el otro
lado, cualquier registro que consista de recursos compartidos puede haberse
perdido. En los lugares en que se ha conservado un registro universal, gracias
a que fue integrado por la organización creada para una tarea específica (por
ejemplo, el que instrumenta el proyecto o el evaluador), éste desaparece dentro
de una organización que no reconoce su existencia o importancia.
Métodos para
archivar la información
Sin importar el
método que se elija, el propósito principal de archivar la información es que
pueda ser encontrada nuevamente. Distintos tipos de información puede ser
archivada de diferentes formas, pero antes de establecer el sistema se deben
considerar las necesidades de los futuros usuarios.
Fichas técnicas o bibliográficas. Las tarjetas, son organizadas en orden alfabético
dentro de un conjunto de cajones o (si son lo suficientemente pequeñas) dentro
de un marco como los Rolodex, los cuales son especialmente buenos para archivar
detalles personales. Éstas son utilizadas por muchos profesionales que
mantienen información de sus clientes, debido a que son fáciles de llenar, no
ocupan mucho espacio y pueden ser encontradas y revisadas con facilidad. Ahora
bien, éstas no pueden incluir mucha información y no son útiles para guardar
documentos. Por lo general son utilizadas, junto con otros sistemas de archivo,
como una forma de mantener un índice o un registro acumulativo de un sistema
más amplio.
Sistemas de archivo. Se debe desarrollar un sistema de fácil acceso
para archivar los documentos. El encargado de desarrollarlo debe entender que
su principal propósito es facilitar la búsqueda de documentos. Con suerte,
dicho entendimiento puede conducir a la creación de un sistema que permita el
archivo de los documentos en orden de importancia y profundidad. Siempre debe enfrentarse
el problema de la cantidad de espacio disponible para el archivo de los
documentos. Quizá sea necesaria una limpieza y eliminación de algunos
documentos, y por tanto, algunos protocolos deben crearse para la
administración del archivo. Los sistemas de archivo pueden ir desde un conjunto
de cajas para llenar los cajones, hasta microfichas y computadoras. Se debe
tener mucho cuidado en que el sistema elegido no desgaste los materiales con el
transcurso del tiempo. También es muy importante mantener copias de toda la
información para que no se pierda nada de lo que se necesita.
Agendas de direcciones. Muchos documentos y recursos pueden resultar
dispersos después del programa. Por ello, es muy útil mantener una pequeña
libreta en orden alfabético que contenga la ubicación de todas las cosas para
facilitar cualquier búsqueda. Dicha libreta enumerará las cosas de la siguiente
forma: los hoteles se encontrarán bajo el título de hospedaje, los
proveedores telefónicos, las agencias telefónicas, etc., se encontrarán bajo el
título de comunicaciones. El objetivo de dicha libreta es concentrar
toda la información que le permita a un programa encontrar los proveedores,
recursos, consultores y empleados que cuentan con la experiencia anterior en
elecciones requerida.
Archivadores y estantes. Parte de la información tendrá que ser mantenida
dentro de un ambiente parecido a una biblioteca. En los lugares donde hay una
biblioteca con ubicación central, ésta debe ser utilizada. Sin embargo, sin
importar si ésta existe o si los recursos están dispersos, un sistema de índice
y de catálogo debe permitir la ubicación de los documentos. Los sistemas con
base en bibliotecas son especialmente útiles para guardar reportes y
publicaciones. Éstas pueden ser extremadamente versátiles. El centro de
recursos F. Clinton White de IFES puede preservar y poner a disposición
materiales de audio y de video, parafernalia de las elecciones, estudios de
caso y materiales de trabajo.
Sistemas de cómputo. Antes de computarizar cualquier sistema, debe
haber una estrategia que permita el archivo, la indexación y la recuperación de
información. Los sistemas computarizados, en su forma más simple pueden
reemplazar los sistemas de tarjetas indexadas. Si los materiales pueden ser
copiados con un escáner, los registros computarizados pueden incluir dibujos,
sonidos, e incluso películas y videos. Un contacto personal puede ser añadido a
una foto, a un discurso grabado o a un currículum vitae. Al igual que todos los
otros sistemas, el computarizado es tan bueno como la información que almacene.
Todos los
sistemas requieren unos parámetros claros:
- Quién es el responsable de registrar y de
recolectar los materiales
- Qué formato se va a utilizar para mantener
los registros
- Qué se va a guardar
- Dónde se van a guardar los registros
- Quién tendrá acceso a ellos
- Quién va conservar los registros
Detalles sobre el personal y los voluntarios
Una buena
organización en los procedimientos para el registro de personal, sin importar
que éste sea de medio tiempo, temporal o voluntario, facilitará el preservar
los detalles del personal. Empero, dentro de la dinámica de unas elecciones,
especialmente en las semanas anteriores a ésta, los voluntarios en particular,
entrarán a formar parte de los programas por muy corto tiempo. Como
consecuencia de esto, sus nombres y los detalles de contacto pueden perderse
fácilmente.
Este es uno de
los elementos disponibles más importantes dentro de un programa educativo, así
como el que mayor inversión en tiempo y dinero ha recibido. Esta sección
utiliza el término de "personal" y "voluntarios" para
recordarles a los educadores que sus programas siempre involucran gente
proveniente de distintos ambientes. Estas personas pueden ser empleadas
directamente por la autoridad electoral o pueden ser remitidas a dicha
autoridad por otra organización para una ocasión específica. Pueden ser
trabajadores temporales o voluntarios con un salario mínimo o sin ninguna
remuneración. También puede haber empleados de tiempo completo provenientes de
otra organización, quienes participan en el programa por cuenta de dicha
organización. Igualmente, pueden ser personas reclutadas por dicha organización
a partir de una lista de opciones similares.
Cualquiera que
sea su posición, es muy probable que estas personas hayan recibido un
entrenamiento o que hayan tenido experiencia en el desarrollo de los materiales
o conduciendo algunos aspectos del programa. También puede ser que dichas
personas hayan trabajado en una oficina haciendo el trabajo preliminar o
analizando los datos de la encuesta y la evaluación. Sin importar cuál sea el
caso, éstas llevan consigo la sabiduría y la experiencia organizacional
asociada normalmente con los sistemas, pero dichas personas tienden a
dispersarse una vez finalizan las elecciones. Los programas educativos son aún
más vulnerables que los partidos políticos en este aspecto, debido a que no hay
ninguna expectativa confiable con relación a que la gente vaya a estar disponible
la siguiente vez, a menos que se mantengan unos buenos registros y que la gente
pueda ser localizada. Aún entonces, pueden no estar disponibles durante
periodos largos de tiempo. Puede que sólo lo estén para transmitir su
experiencia.
Resulta obvio
que, cuanto mayor sea el número de gente que participe, y cuantas más veces se
involucre a la gente en los programas educativos, hay más posibilidad de
encontrar a las personas para futuros programas. Sin embargo, es probable que
los países con escasos recursos hayan tenido mayor dificultad para encontrar y
entrenar a las personas en todos los niveles. La escasez de personas entrenadas
se verá exacerbada si no se llevan buenos registros de aquellos que han obtenido
entrenamiento y experiencia.
Hay dos formas
para garantizar que se mantengan los registros adecuados, y ambas deben ser
utilizadas —las tarjetas indexadas y los certificados.
Tarjetas indexadas
En primer lugar,
los educadores deben crear e insistir en el uso de un formato de registro o
unas tarjetas para registrar y archivar los detalles personales de todo el personal,
ya sean empleados o voluntarios. Este registro debe ser preparado cuando una
persona empieza a trabajar, aún cuando no se sepa el tiempo que dicha persona
va a ser empleada. Antes de que la persona se vaya, se debe actualizar el
registro para que éste incluya la última información de contacto disponible.
Entre más grande
sea la inversión en la persona, más importante será el conservar el contacto,
por lo cual se debe tener mayor cuidado para que así sea. Sin embargo, un
voluntario que entra para dirigir tres seminarios de alto nivel dentro de una
elección puede resultar un recurso valioso y central para la próxima elección.
La siguiente
información debe ser incluida en una tarjeta indexada, o dentro de una base de
datos computarizada:
- nombre completo
- todos los detalles necesarios para el
contacto (ver Interlocutores e intermediarios)
- información sobre el trabajo que realizó como
miembro del personal
- una anotación de su supervisor acerca de su
desempeño
- oportunidades de capacitación
- los certificados entregados (ver más abajo)
Debido a que las
elecciones son cada cinco años, por ejemplo, es probable que la información
para el contacto en estas tarjetas, no importa si están archivadas en
computadoras o en archivos en orden alfabético, se desactualicen y se torne
incorrecta. Las personas cambian de residencia; sin embargo, si el archivo ha
incluido los antecedentes en organizaciones o la historia laboral de la persona
esto puede facilitar la búsqueda de la nueva dirección.
Certificados
Una vez
finalizado su trabajo, se puede hacer entrega de un certificado de desempeño a
los miembros del personal. La clave es, entonces, que el individuo mantenga
esta información. Debido a que mucha gente desempleada puede ser incorporada al
programa, y debido a que pueden desear este empleo temporal, hay un gran
beneficio si se mantiene una certificación personal de esta naturaleza.
De manera similar,
se puede otorgar una certificación para todos los eventos de entrenamiento.
Esta forma de registro tiene un valor adicional. Muchas de las personas que
trabajan en la educación electoral o cívica no reciben la remuneración adecuada,
y en ocasiones no reciben ninguna. La certificación actúa como un
reconocimiento del trabajo que han hecho. Dicho certificado no debe ser
confundido con un diploma de rendimiento u otro certificado con validez
académica, a pesar de que la habilidad de los educadores para ofrecer dichos
certificados para por lo menos algunos de sus entrenamientos es una gran
ventaja. Los certificados deben ser vistos como un reconocimiento público que
debe ser tenido en cuenta.
Por ende, cuando
hay instituciones e individuos encargados de recordar y registrar
cuidadosamente el trabajo hecho por un individuo en la campaña anterior,
encontrar a la gente adecuada para trabajar en la próxima elección es una tarea
más sencilla.
Los arreglos logísticos
Cada organización tiene una versión de la broma
acerca de la jerarquía, en la que la secretaria resulta ser más importante que
el jefe. Uno sugiere que el jefe piensa que él es un dios, pero la secretaria
considera que ella controla a su jefe. Sin ella, él no sería capaz de salir por
la puerta, y mucho menos ser un dios. Cuando se trata de conseguir que se hagan
las cosas, las razones de esta pequeña broma pueden llegar a ser evidentes.
La información importante (tanto formal como
informal) a menudo recae en los secretarios, empleados, o auxiliares, que
también preparan los itinerarios, las minutas de las reuniones, y los informes
de las decisiones. Lamentablemente, en la empresa de la educación electoral,
hay una buena probabilidad de que estas personas no estarán cerca para
preguntarles cuando algo se necesite. Con toda probabilidad, habrán cambiado de
trabajo, junto con su director o comisionado, hacia otras empresas. Si organización
educativa fue una muy temporal, el conocimiento normalmente concentrado en una
o dos personas clave puede haberse dispersado y, a continuación, se puede haber
perdido cuando las personas partieron.
Por lo tanto, registros bien escritos y
recuperables deben estar disponibles, permitiendo a las personas que se
incorporan al programa por primera vez, o que vuelven después de otro puesto de
trabajo, se familiaricen de forma rápida y sencilla. Incluso cuando hay un
grupo que se ha mantenido, para que esas personas puedan comunicarse diligentemente
con una organización de rápido crecimiento, es esencial un libro sobre la
logística y los procedimientos de administración.
Este libro debería incluir una amplia gama de
información, de preferencia integrada de manera que se puede encontrar
fácilmente. Los libros indexados de los secretarios sobre "dónde está algo",
o sus listas ordenadas alfabéticamente, son útiles. Los documentos reunidos en
una forma que se puedan buscar por palabra clave también pueden ser utilizados.
Como sea que este registro sea hecho, deben tenerse en cuenta el usuario y sus
necesidades.
Proveedores de bienes y servicios
Los bienes y servicios pueden variar desde lo más
básico (qué agencias inmobiliarias proporcionan bienes en arrendamiento) a lo
muy técnico (quién proporciona las estadísticas demográficas de diversas
estaciones de radio). La lista puede incluir proveedores preferidos de sistemas
de telefonía, servicios legales o de notario y las instituciones educativas, así
como el nombre del local de comida rápida y otros recursos necesarios del día a
día.
Dichas listas incluyen no sólo la información formal,
sino también los nombres de los contactos que de hecho atienden el negocio.
También pueden incluir notas acerca de la relación comercial que existía
anteriormente y de los mecanismos especiales que se hubieran puesto en práctica
para servicios especiales o reducciones de costos.
Este es el tipo de información que no es apreciada en
las grandes organizaciones que son más estables y que puede ser recopilada por
las autoridades electorales permanentes. Sin embargo, es sorprendente cómo a
menudo incluso en esas instituciones, este conocimiento es personalizado y sólo
existe mientras algunos funcionarios clave permanecen en su puesto. Esto no
puede ser garantizado en los programas de educación, y es un problema
particular en las organizaciones no gubernamentales que tienen más
probabilidades de estar estrechamente asociados con esos esfuerzos educativos.
La red de la sociedad civil
Una segunda área de conservación de registros es la
que se refiere a disponer de los detalles de todas las organizaciones de la
sociedad civil que han prestado apoyo al programa educativo. En este caso, las
listas deberían ser computarizadas, si es posible, a fin de que puedan mantener
una gama de información acerca de cada organización y ser fácilmente
actualizadas. En particular, los educadores deberían asentar los detalles,
incluidos los de contacto personal, de todos aquellos que participaron en
coaliciones y consorcios. El personal de las ONG puede seguido un camino
distinto, y puede ser necesario involucrar a las personas, así como la organización
anterior.
¿Quién lo tiene?
Debido a la probable dispersión del personal y los
recursos, especialmente de los materiales preparados para programas anteriores,
debe haber un registro a prueba de fallas acerca de dónde encontrar esos recursos
y cuál puede ser la mejor manera. Esta lista puede incluir información acerca
de los derechos de autor y otras bibliotecas, de los institutos de
investigación y los investigadores individuales.
¿Cómo podemos hacer las cosas?
Durante los programas educativos, se establecen procedimientos que protegen
los activos, aseguran la responsabilidad fiscal y las prácticas de empleo
justo, reducen los gastos, y mejoran la eficacia del personal. Estos
procedimientos deben ponerse por escrito y ser puestos a disposición de las
personas antes de que fallen en el procedimiento, o de tener que pasar por la
curva de aprendizaje que dio lugar al procedimiento establecido en primer
lugar. Debido a que muchos de estos procedimientos tienen implicaciones legales
o financieras, deben ser escritos de tal manera que no pueden ser
malinterpretados. Están diseñados para hacer la vida de las personas más fácil,
así que tienen que ser accesibles y sencillos en lugar de complicados y
confidenciales.
Documentación sobre las lecciones aprendidas
Si los educadores
han conducido las evaluaciones del programa necesarias y han desempeñado sus
propias actividades de información, obtendrán un conjunto de reportes y
documentos sustanciales con las recomendaciones pertinentes. (ver Preparación de reportes).
Aún cuando éstos
han sido preparados de acuerdo con los mejores estándares posibles, contendrán mucha
información que no tendrá ninguna utilidad en los siguientes programas, que por
necesidad empiezan a partir de una base distinta a la que ha sido evaluada.
Adicionalmente, aquellos reunidos para establecer el siguiente programa —inmediatamente
después del programa anterior o unos años después— pueden no tener tiempo para
leer toda la documentación. Un documento, corto y conciso, listando todas las
lecciones aprendidas puede ser preparado en muy corto tiempo. Esta pequeña guía
puede ser la primera orientación para todos los futuros equipos educativos.
¿Cómo hacerlo?
Por ende, será
muy útil conducir un ejercicio de clausura después de la presentación de cualquier
reporte al cual asista un gran número de participantes del programa. Este
incluirá al equipo de educadores, representantes de la autoridad electoral, y
posibles representantes o miembros de organizaciones de interés público que
representen los intereses de la ciudadanía en su totalidad. Dicho ejercicio
incluirá presentaciones de varios reportes, si hay más de uno, y contemplará
varias recomendaciones hechas para desarrollar un documento mucho más corto que
liste un conjunto de afirmaciones que puedan ser utilizadas por los planeadores
de los programas educativos futuros.
Dicha lista debe
consistir de afirmaciones agrupadas bajo el lema de "lecciones
aprendidas" o "principios para ser adoptados en los programas
futuros". Las afirmaciones serán una combinación de las distintas
recomendaciones válidas para un programa educativo, que serán agrupadas y categorizadas
bajo una serie de distintos temas tales como: planeación, administración e
instrumentación.
Dos ventajas
clave
Autoría de las lecciones aprendidas. Los futuros programas deben partir de la
creencia en que existe una aceptación general de los cambios y las
innovaciones, o de cualquier alteración en las funciones y las
responsabilidades de las oficinas y las organizaciones específicas. Dicha
confianza es esencial si los programas han de ser desarrollados rápidamente, y
se construye a partir del desarrollo del conjunto de declaraciones sobre el
aprendizaje y del hecho de que han sido creadas por un grupo de gente y no sólo
por un educador o por un evaluador.
Enunciados sobre planeación resumidos y
comprensibles. Tal
escrito es un inevitable resumen de una serie de recomendaciones. Es en esa
calidad que los grupos de educadores que preparan futuros programas pueden
consultarlo. Puede hacer las veces de información básica para quienes
desarrollen encuestas, establezcan grupos de enfoque o hagan investigación de
campo, y puede ser enviado a los productores de materiales por fax o correo
electrónico, cosa que no sería posible con un reporte completo. De hecho, si se
prepara con cuidado y está apropiadamente documentado, a diferencia de las
recomendaciones que suelen desprenderse de los reportes, es mucho más probable
que sea instrumentado.
Conservación de la documentación
Sin embargo, todo
esto puede perderse si no se guarda la documentación. En general, parece ser
más fácil guardar libros en vez de un pequeño documento de un par de páginas de
papel. Es muy posible que la declaración
de “mejores prácticas y lecciones aprendidas” se transforme en un libro
(oscureciendo su verdadero propósito) o de que sea dejado de lado para favor
los reportes más voluminosos de los cuales fueron extraídos.
La mejor manera
de asegurar su conservación es incluirlo como un prefacio o resumen ejecutivo
en los reportes de proyecto; o si esto no es posible, que se haga referencia a
éste y que se incluya como un apéndice. En algunos casos, una colección de
todos los reportes pueden archivarse como un solo documento empastado o en una
caja de archivo, y luego ese documento reducido puede ser incluido,
preferiblemente, como el primero dentro del conjunto de documentos.
Preparación de reportes
La discusión
sobre la naturaleza del reporte final del programa, su formato, su audiencia,
el contenido general y las personas responsables de su preparación, debe
hacerse preferiblemente durante la fase preliminar de planeación del programa.
Los educadores son responsables ante su organización, la autoridad electoral,
los donantes y patrocinadores, y el público en general de reportar el programa
una vez éste haya finalizado.
Existen varios
ejemplos de legislación electoral que imponen determinados límites de tiempo
para la preparación de los reportes posteriores a la elección. Dichos límites
también se aplicarán a los programas educativos que hayan sido patrocinados por
la autoridad electoral u organizados en su nombre.
Una vez que ha
concluido, es demasiado tarde
El peor momento
para contemplar la realización del reporte es una vez que se ha finalizado el
programa educativo. Para entonces, la motivación para hacerlo será muy poca, la
información requerida no siempre estará disponible y los comentarios requeridos
de parte del personal son ya imposibles de captar, puesto que éstos ya se han
marchado. Adicionalmente, a pesar de que los conductores de los programas cara
a cara o involucrados en la publicidad pueden haber incorporado sistemas de
reacción y evaluación, la relación entre esos resultados y el reporte final
puede resultar confusa. Mucha información tendría que ser procesada, de la cual
sólo una pequeña parte es relevante para el reporte final, lo que requeriría de
tiempo y energía adicional.
Prepararse
para el reporte
Tras haber
establecido oportunamente la necesidad de un reporte, se destinará el personal necesario
para prepararlo y empezará a definir las áreas requeridas para la recolección
de la información imprescindible para los reportes. Éstos también empezarán a
discutir con aquellos a quienes irá dirigido el reporte, acerca de sus
expectativas con relación al mismo y a la forma como éste será utilizado y se
hará público.
El propósito del
reporte tendrá que ser muy claro desde el principio. Por ejemplo, puede ser la
historia del programa, un diario día a día, una visión general de los aspectos
más importantes o una opinión de alguien externo. En algunos casos, puede haber
cierta inclinación para dejar el reporte en manos de aquellos que realizan evaluaciones
externas, pero el mejor de los escenarios sería aquel en que dichos evaluadores
tengan un reporte interno como parte de su documentación.
Para cumplir con
los propósitos del aprendizaje del sistema, los reportes deben ser lo
suficientemente anecdóticos y descriptivos como para permitir a los futuros
educadores entender el contexto dentro del cual se llevó a cabo el programa, y
para ofrecer la información vivencial necesaria, cuyo análisis sirva para el
desarrollo de las lecciones generales.
El tipo de
reporte
Existen un gran
número de reportes aceptables que hacen que la reseña del programa sea
considerada como un ejercicio educativo y de comunicación. Dichos reportes
hacen uso de un gran número de voces que aportan distintas perspectivas acerca
del programa, citas y reflexiones de los participantes, educadores locales,
planeadores y administradores. El reporte resumido permite a los lectores
reflexionar sobre el programa y sirve como una especie de registro público.
Los reportes no
necesitan ser escritos en su totalidad. Existen formas alternativas para
mantener un registro, como por ejemplo, la narrativa. Estas alternativas tienen
la ventaja de capturar las emociones y la parte humana del programa, haciéndole
llegar estos sentimientos al público en formas tal vez más persuasivas y
comprensibles.
Los documentales
fotográficos, producciones de audio y video, así como la publicación de
revistas especiales, ofrecen un registro que puede ser utilizado junto con la
narrativa más técnica requerida por un estatuto o por un acuerdo hecho con
quien financia.
Los reportes
deben incluir al menos los siguientes aspectos del programa:
- El contexto dentro del cual el programa fue
diseñado e instrumentado (ver Evaluación del contexto)
- Las estrategias adoptadas (ver Desarrollo de la estrategia educativa)
- El propósito y los objetivos del programa
(ver Objetivos educativos)
- El grupo, o grupos, a que está dirigido el
programa
- La forma en que el programa fue instrumentado
(ver Instrumentación)
- El impacto del programa y el grado en que
cumplió sus objetivos (ver Medición de impactos - Evaluación agregada)
- Los resultados no intencionales (ver La importancia de una planeación previa)
- Las lecciones aprendidas para los futuros programas
(ver Documentación sobre las lecciones aprendidas)
- El financiamiento, con total transparencia
- La recolección y archivo de los registros
(ver Conservación de registros)
Los reportes que
son preparados después del evento, y que han sido retrasados a raíz de la falta
de personal, información o acceso a las partes involucradas, pueden ser útiles
para preservar un registro del evento, pero es poco probable que vayan a tener
el impacto formativo de los reportes hechos de manera más expedita. Se puede
argumentar que dichos reportes poseen el beneficio de ser retrospectivos,
cuando la verdad es que se convierten, por lo general, en ejercicios académicos
con todas las desventajas que ellos presentan.
La elaboración de
estos reportes se hace con base en registros contemporáneos: actas, periódicos,
publicaciones mensuales o trimestrales, reportes quincenales, mensuales,
semanales o diarios. Si éstos no han sido preparados, se corre el riesgo de
perder incluso aquellos reportes diferidos. Entre más se retrase, más difícil
será llevar un registro preciso.
Acceso público
y transparencia
Sin importar la idea
que se tenga acerca del reporte —aún cuando éste sea un compendio de distintos
reportes— es muy importante que los referentes a programas educativos estén
disponibles para todos los involucrados. La discusión sobre la divulgación debe
ser llevada a cabo al mismo tiempo que la planeación del reporte, para que se
pueda establecer un compromiso que no sea quebrantado por temor el contenido
del reporte.
Si se tiene la
creencia de que los reportes incluyen asuntos confidenciales que no pueden ser
de conocimiento público, los educadores tienen una serie de opciones abiertas
para manejar estos casos. Se puede preparar un reporte público junto con un
documento que incluya la información confidencial para ser entregado a los
involucrados principales. El reporte puede ser dividido en un reporte altamente
técnico y otro anecdótico que esté disponible para todo el mundo. De otro lado,
el reporte también puede llevar una fecha para la cual deba hacerse disponible,
antes de la cual pueda ser considerado confidencial. Finalmente, los
principales involucrados, es decir, aquellos para quienes fue hecho el reporte,
pueden elegir divulgarlo sin su respaldo o con una aclaración como apéndice.
Lo anterior es
una lista de los compromisos que, por lo menos, permiten que el público tenga
acceso a los reportes que son, ante todo, de interés general y sobre el público
en cuestión. Con suerte, dichos compromisos pueden no ser necesarios. Empero,
al final, son mejores que las prohibiciones directas de los reportes, que
ocasionalmente ocurren cuando los reportes contienen información crítica. La
palabra "crítica", por sí misma, reúne el significado que hace de
ésta una opción infortunada. Estos reportes, a la larga, suelen ofrecer las
lecciones más importantes para el público en general y para la mayoría de
educadores.
Archivo y protección de materiales
Al igual que en
todas las esferas de la actividad institucional, los procesos de educación al
votante generan grandes cantidades de documentos, desde información publicada
hasta actas de las reuniones, correspondencia escrita y directorios
computarizados. Sin embargo, es esencial mantener un registro documental
apropiado de dichos procesos. Este registro debe:
- apoyar la memoria institucional de la
organización,
- permitirle a la organización rendir cuentas,
- ayudar a garantizar que las lecciones
aprendidas sean transmitidas apropiadamente,
- garantizar que los proyectos futuros no
empiecen de la nada,
- contribuir a la memoria social general.
El término
"registro documental apropiado" se utiliza deliberadamente.
Claramente, ninguna organización puede mantener todos los documentos que
genera, ni tampoco querrá relegar el material realmente valioso dentro de una
avalancha de material efímero. La administración de la información es un campo
bastante amplio, que incluye un extenso rango de procesos corporativos y de
elementos tecnológicos.
Sin embargo, los
requisitos fundamentales para el éxito pueden ser resumidos de la siguiente
forma:
Primero, hay que
adoptar una política flexible que se pueda instrumentar sin incurrir en muchos
costos para la administración de la información. Asignarles a los trabajadores
responsabilidades específicas para la administración de los recursos
informativos. La documentación debe ser administrada en términos de sistemas
que faciliten la clasificación, la búsqueda y la preservación. Esto es
especialmente importante dentro de la esfera de los registros electrónicos (computadoras).
Adoptar políticas en torno a los temas relacionados con el tratamiento del correo
electrónico, aquello que conforma los registros institucionales (frente a los
registros personales), los directorios compartidos, y los procedimientos de clasificación
e identificación. Se deben establecer parámetros precisos sobre dónde se
mantiene la información y quién tiene acceso a ella; claridad respecto a lo que
debe ser guardado durante un corto periodo y lo que debe ser guardado
indefinidamente. De hecho, la política puede determinar que los registros del
personal sean mantenidos durante tres años luego de la terminación del
servicio, pero que se mantengan dos copias de toda la información publicada
relacionada con el reporte.
Resulta
imperativo que la documentación que se vaya a preservar sea administrada
sistemáticamente. Lo ideal es que se establezca un archivo institucional que
sea administrado internamente o a través de un acuerdo con una institución
especializada en archivos. Por lo general, las organizaciones son gobernadas en
este aspecto por una legislación pública para los archivos. Por supuesto que la
organización debe estar acorde con toda la legislación que tenga implicaciones
para la administración de la documentación, y la relativa a los archivos es sólo
una categoría. Es muy probable que también exista una legislación para los
derechos de autor, para el depósito legal, leyes de impuestos y otra
legislación para gobernar la documentación financiera, la libertad de
información y la protección de la privacidad.
Desarrollo de continuidad
La educación es
una tarea que avanza gracias a la innovación y el cambio. Debido a que tanto
los educandos como el contexto cambian de un evento a otro, y a que la
educación exitosa debe, por definición, dar como resultado el cambio, cuando
menos en un alumno, hay una tendencia entre los educadores a subestimar la
necesidad de desarrollar una continuidad de un programa a otro.
La constante
falta de recursos
Uno de los
problemas consecuentes de lo antes mencionado es la falta de practicantes en el
campo de la educación a los adultos con habilidades para apoyar las elecciones
libres y la democracia. Adicionalmente, sólo una limitada cantidad de lecciones
aprendidas y de material son transferidos de una elección a otra. Resulta
sorprendente la forma como un solo material, por simple que sea, cuando es registrado
puede formar parte de distintos programas alrededor del mundo. Aunque esto
puede ser resultado de la eficacia de una pieza de material específico, parece
estar más relacionado con la falta de información y de materiales en
circulación.
Aquellas
autoridades electorales que han sido capaces de desarrollar una continuidad, es
porque han podido llevar a cabo programas completos, que siguen el ciclo de la
identificación de las necesidades, el desarrollo de los objetivos y de la
estrategia de educación, la instrumentación, la evaluación y la reformulación
necesaria para establecer un currículum educativo igualmente continuo. Otras
autoridades se ven forzadas a apoyarse una y otra vez en el apoyo técnico y la
experiencia externos.
La
documentación es mejor que nada
La continuidad se
logra, por un lado con una buena base
documental, y por otro, a través del acceso a un grupo de gente con la
experiencia necesaria. Empero, existe un nivel de continuidad que únicamente
puede ser alcanzada cuando una institución u organización se mantiene entre
programas, y evoluciona y se fortalece al aprovechar sus propias experiencias y
convertirlas en lecciones para el futuro.
Establecer
instituciones responsables
Para que esto sea
un hecho, los países deben responsabilizar a la autoridad electoral o a otro
cuerpo estatuario para que se encargue de la conducción de los programas
educativos como soporte de las elecciones y la democracia. Rusia, Ucrania y
México son ejemplos de autoridades electorales permanentes a las que legalmente
se les confiere la obligación de realizar tales programas. Dicho organismo
puede contar con poco personal, sin embargo, el sólo hecho de tenerlo significará
que se le puede delegar el mantenimiento de los registros sin temor a perder la
experiencia del programa. Los educadores deben centrar su atención en el
establecimiento de dicho organismo con el apoyo del Estado, sin importar la
fuerza de la sociedad civil —a menos que se pueda confiar en que la sociedad
civil será capaz de sostener dichos organismos— cada vez que puedan levantar
sus ojos de aquellas tareas que les resultan más apremiantes.1
Notas:
1 Algunas
sociedades pueden optar por el establecimiento de mecanismos de financiamiento
que permitan a las organizaciones de la sociedad civil que promueven la democracia,
el obtener fondos del Estado sin una indebida supervisión por parte del mismo;
otras sociedades pueden crear organizaciones estatutarias o dar esas funciones
a las autoridades electorales o a otras agencias del Estado. Independientemente
de la forma elegida, es esencial mantener la separación entre la promoción de
la democracia y de un estado democrático, de la promoción de un gobierno en
función.