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Ventajas y desventajas de las cuotas legales para representación de la mujer

Algunos de los principales argumentos a favor de las cuotas legales para la mujer son los siguientes:

  • Son la forma más efectiva de lograr un mejor balance de género.

Los mayores avances hacia la representación igualitaria de hombres y mujeres han ocurrido en las elecciones en que se han adoptado cuotas legales o voluntarias.

  • Permiten eludir un liderazgo partidista conservador.

En algunos casos, un liderazgo partidista masculino y conservador puede convertirse en el principal obstáculo para la postulación y elección de mujeres. Las cuotas legales evaden a este tipo de élites dominantes y obligan a buscar mujeres apropiadas como candidatos.

  • Cuando resultan elegidas, sirven de modelo para otras mujeres.

Una de las razones por las que se argumenta que pocas mujeres se postulan para una elección es la falta de modelos de rol femenino en la política. Si las cuotas legales pueden lograr que se elijan algunas de ellas, serán más las que seguirán este camino.

  • Comprometen a los partidos políticos a buscar mujeres candidatas adecuadas.

Por hábitos, tradiciones o redes de relaciones, los comités de selección de los partidos políticos dominados por hombres tienden a postular a un reducido número de mujeres. Las cuotas legales obligan a los partidos políticos a desplegar esfuerzos para buscar, encontrar y capacitar a mujeres candidatas, que de otra forma, no llevarían a cabo.

  • Si se elige a mujeres, pueden ayudar a eliminar algunas de las barreras estructurales que impiden que las mujeres resulten elegidas.

Es probable que las legisladoras presionen más que los legisladores a favor de leyes que eliminen barreras para que más mujeres resulten elegidas.

  • No son discriminatorias pues lo que hacen es compensar una discriminación ya existente.

Si se cree que en un país hay tantas potenciales candidatas competentes como candidatos potenciales competentes, la principal razón detrás de la baja representación de las mujeres debe ser la discriminación estructural. Por lo tanto, las cuotas no son discriminatorias en sí mismas, sino que simplemente compensan una discriminación existente.

  • Más que limitar la libertad de elección, se brinda a los electores la oportunidad de elegir tanto mujeres como hombres.

Algunos defensores sostienen que las cuotas no limitan la libertad de elección de los votantes, sino que la fortalecen al brindarles la oportunidad de votar por mujeres y hombres, opción que no hubieran tenido bajo otro esquema.

Argumentos en contra de las cuotas legales para la representación de la mujer

Aunque son cada vez más comunes, las cuotas legales para promover la representación de la mujer siguen siendo foco de fuertes controversias. Independientemente de que una persona piense que la representación igualitaria de los hombres y las mujeres es deseable, hay argumentos en contra de la adopción de cuotas legales para la representación de la mujer. Sus críticos a menudo esgrimen argumentos como los siguientes:

  • Son discriminatorias contra los hombres.

Algunos críticos sostienen que las cuotas son discriminatorias contra los hombres que podrían haber ganado un escaño si no hubieran sido adoptadas. El argumento que contesta a esta crítica es que las cuotas simplemente compensan una discriminación estructural (ver arriba).

  • Propician una legislatura menos competente.

Sus críticos argumentan que las mujeres elegidas a través del sistema de cuotas son menos competentes que sus contrapartes masculinas y que la principal razón por la que hay un menor número de mujeres candidatas es que existen menos mujeres competentes. En estos casos se supone que las mujeres sólo han sido nominadas por razones de género.

  • Las mujeres elegidas mediante cuotas legales son menos respetadas y no tienen poder real.

Las mujeres elegidas a través de cuotas pueden enfrentar mayores dificultades ya que no son percibidas como igualmente competentes que sus contrapartes masculinas. Las mujeres preferirían ser elegidas sin la mediación de un sistema de cuota.

  • Las cuotas legales le restan libertad de elección a los votantes.

Algunos críticos argumentan que las cuotas ofrecen la falsa idea de que sólo las mujeres pueden representar los intereses de las mujeres mientras que los hombres pueden representarse tanto a sí mismo como a las mujeres. Este argumento opera en contra del argumento de que las mujeres obtengan representación sobre la base de las ideas políticas que sostienen en lugar de su género.

  • Benefician a las mujeres equivocadas.

Las cuotas legales tienden a beneficiar a las esposas, hijas, hermanas o parientes de políticos tradicionales, y no a las mujeres que han construido y desarrollado sus propias bases de apoyo.

  • Las cuotas legales (sobre todo de rango constitucional) son difíciles de aprobar.

Se esgrime que las cuotas legales son difíciles de aprobar y que su apoyo depende de una amplia mayoría en la legislatura. Desde esta perspectiva, las cuotas legales no operarían como una regla innovadora ya que la mayoría de los legisladores y de los líderes partidistas tendrían que estar previamente convencidos de alcanzar la equidad de género. Algunos argumentan que es más fácil e igualmente efectivo cabildear a favor de cuotas voluntarias de partido.

  • Pueden operar más como un techo máximo que como un piso mínimo para la participación de la mujer.

Se critica que más que crear un piso mínimo, las cuotas legales imponen un tope a la participación de las mujeres y que esto impide lograr la verdadera equidad.

  • Propician que las mujeres compitan entre sí en lugar de luchar juntas por una mayor influencia, sobre todo cuando operan sistemas de escaños reservados.

Se critica que los esquemas de escaños reservados fomentan un clima en el que las mujeres compiten entre sí, en lugar de trabajar juntas para lograr una mayor influencia en la política.

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