Cuotas legales para representación de la mujer
Una
cuota es una regla de asignación a través de la cual se distribuyen cargos,
bienes o funciones políticas de acuerdo con una determinada fórmula. Se suele
establecer un sistema de cuota para la representación de las mujeres en
situaciones en las que una distribución no regulada provoca desequilibrios e
inequidades no intencionales. Tiene como propósito darle a la mujer un acceso
al poder político igualitario o más equilibrado mediante la aplicación de
medidas positivas. ¿por qué a las mujeres?
Suelen
esgrimirse tres argumentos principales a favor del establecimiento de cuotas
para fortalecer la representación de la mujer:
- Las mujeres
representan más de la mitad de la población y, por consiguiente, tienen derecho
a la mitad de los escaños o cargos (argumento de la justicia).
- Las mujeres
tienen experiencias distintas (biológicas o socialmente construidas) que deben
ser representadas (argumento de la experiencia).
- Las mujeres y
los hombres tienen algunos intereses en conflicto, por lo tanto, los hombres no
pueden representar a las mujeres (argumento del grupo de interés).
Los
tipos de cuotas legales se indican en la legislación correspondiente.
Ventajas y desventajas de las cuotas legales para representación de la mujer
Algunos
de los principales argumentos a favor de las cuotas legales para la mujer son
los siguientes:
- Son la forma más efectiva de lograr un mejor balance
de género.
Los mayores avances hacia la representación
igualitaria de hombres y mujeres han ocurrido en las elecciones en que se han
adoptado cuotas legales o voluntarias.
- Permiten eludir un liderazgo partidista conservador.
En algunos casos, un liderazgo partidista masculino
y conservador puede convertirse en el principal obstáculo para la postulación y
elección de mujeres. Las cuotas legales evaden a este tipo de élites dominantes
y obligan a buscar mujeres apropiadas como candidatos.
- Cuando resultan elegidas, sirven de modelo para
otras mujeres.
Una de las razones por las que se argumenta que
pocas mujeres se postulan para una elección es la falta de modelos de rol
femenino en la política. Si las cuotas legales pueden lograr que se elijan
algunas de ellas, serán más las que seguirán este camino.
- Comprometen a los partidos políticos a buscar
mujeres candidatas adecuadas.
Por hábitos, tradiciones o redes de relaciones, los
comités de selección de los partidos políticos dominados por hombres tienden a
postular a un reducido número de mujeres. Las cuotas legales obligan a los
partidos políticos a desplegar esfuerzos para buscar, encontrar y capacitar a
mujeres candidatas, que de otra forma, no llevarían a cabo.
- Si se elige a mujeres, pueden ayudar a eliminar
algunas de las barreras estructurales que impiden que las mujeres resulten
elegidas.
Es probable que las legisladoras presionen más que
los legisladores a favor de leyes que eliminen barreras para que más mujeres
resulten elegidas.
- No son discriminatorias pues lo que hacen es
compensar una discriminación ya existente.
Si se cree que en un país hay tantas potenciales
candidatas competentes como candidatos potenciales competentes, la principal
razón detrás de la baja representación de las mujeres debe ser la
discriminación estructural. Por lo tanto, las cuotas no son discriminatorias en
sí mismas, sino que simplemente compensan una discriminación existente.
- Más que limitar la libertad de elección, se brinda a
los electores la oportunidad de elegir tanto mujeres como hombres.
Algunos defensores sostienen que las cuotas no
limitan la libertad de elección de los votantes, sino que la fortalecen al
brindarles la oportunidad de votar por mujeres y hombres, opción que no
hubieran tenido bajo otro esquema.
Argumentos
en contra de las cuotas legales para
la representación de la mujer
Aunque
son cada vez más comunes, las cuotas legales para promover la representación de
la mujer siguen siendo foco de fuertes controversias. Independientemente de que
una persona piense que la representación igualitaria de los hombres y las
mujeres es deseable, hay argumentos en contra de la adopción de cuotas legales
para la representación de la mujer. Sus críticos a menudo esgrimen argumentos
como los siguientes:
- Son discriminatorias contra los hombres.
Algunos críticos sostienen que las cuotas son
discriminatorias contra los hombres que podrían haber ganado un escaño si no
hubieran sido adoptadas. El argumento que contesta a esta crítica es que las
cuotas simplemente compensan una discriminación estructural (ver arriba).
- Propician una legislatura menos competente.
Sus críticos argumentan que las mujeres elegidas a
través del sistema de cuotas son menos competentes que sus contrapartes
masculinas y que la principal razón por la que hay un menor número de mujeres
candidatas es que existen menos mujeres competentes. En estos casos se supone
que las mujeres sólo han sido nominadas por razones de género.
- Las mujeres elegidas mediante cuotas legales son
menos respetadas y no tienen poder real.
Las mujeres elegidas a través de cuotas pueden
enfrentar mayores dificultades ya que no son percibidas como igualmente
competentes que sus contrapartes masculinas. Las mujeres preferirían ser
elegidas sin la mediación de un sistema de cuota.
- Las cuotas legales le restan libertad de elección a
los votantes.
Algunos críticos argumentan que las cuotas ofrecen
la falsa idea de que sólo las mujeres pueden representar los intereses de las
mujeres mientras que los hombres pueden representarse tanto a sí mismo como a
las mujeres. Este argumento opera en contra del argumento de que las mujeres
obtengan representación sobre la base de las ideas políticas que sostienen en
lugar de su género.
- Benefician a las mujeres equivocadas.
Las cuotas legales tienden a beneficiar a las
esposas, hijas, hermanas o parientes de políticos tradicionales, y no a las
mujeres que han construido y desarrollado sus propias bases de apoyo.
- Las cuotas legales (sobre todo de rango
constitucional) son difíciles de aprobar.
Se esgrime que las cuotas legales son difíciles de
aprobar y que su apoyo depende de una amplia mayoría en la legislatura. Desde
esta perspectiva, las cuotas legales no operarían como una regla innovadora ya
que la mayoría de los legisladores y de los líderes partidistas tendrían que
estar previamente convencidos de alcanzar la equidad de género. Algunos
argumentan que es más fácil e igualmente efectivo cabildear a favor de cuotas
voluntarias de partido.
- Pueden operar más como un techo máximo que como un
piso mínimo para la participación de la mujer.
Se critica que más que crear un piso mínimo, las
cuotas legales imponen un tope a la participación de las mujeres y que esto
impide lograr la verdadera equidad.
- Propician que las mujeres compitan entre sí en lugar
de luchar juntas por una mayor influencia, sobre todo cuando operan sistemas de
escaños reservados.
Se critica que los esquemas de escaños reservados
fomentan un clima en el que las mujeres compiten entre sí, en lugar de trabajar
juntas para lograr una mayor influencia en la política.