Papel de los representantes de partidos y candidatos
La libertad de que los representantes de partidos y candidatos puedan observar todo el procedimiento de votación, es una salvaguarda necesaria para la integridad y transparencia de la elección.
Sus derechos y responsabilidades dentro de las mesas de votación normalmente están definidos en la legislación o en el marco legal de la elección.
Papel de observación y monitoreo.
Lo que debería quedarle claro a los representantes es que su presencia en las mesas de votación se limita a observar los procedimientos y no a hacer campaña o participar de otra forma en la votación. Todas las restricciones legales respecto a realizar campañas políticas dentro de las mesas debería reforzarse en todos los representantes políticas. Estas restricciones incluyen:
- Comunicarse con los electores,
- Distribuir materiales partidistas,
- Portar distintivos o ropas partidistas,
- Dar comunicados que puedan ser escuchados dentro de la mesa de votación.
Los oficiales de las mesas de votación también deberían garantizar que los representantes políticos no manipulen los materiales electorales.
Mientras permanezcan dentro de la mesa, los representantes se encuentran bajo la autoridad del presidente o encargado y pueden ser retirados por indicación de él si su conducta transgrede cualquiera de las disposiciones establecidas en el marco reglamentario, incluidos los códigos de conducta.
Si bien los representantes tienen derecho de impugnar las decisiones o la aplicación de procedimientos electorales y solicitar que el presidente de mesa o el organismo electoral lo revise, no se les debería permitir que influyan sobre los electores, que contravengan las disposiciones de los oficiales electorales o que violenten de alguna u otra forma la votación.
Asistencia de los oficiales de votación
Los oficiales podrían dentro de límites razonables, ayudar a los representantes en la preparación de sus observaciones. Esto podría hacerse mediante la ejecución visible de todas sus actividades y de ser posible, explicar a los representantes porque se toman decisiones y se adoptan algunas acciones.
Las solicitudes realizadas por los representantes pidiendo que el procesamiento de los electores o la integración de cualquier documento se realice lentamente, es más difícil de atender porque podría afectar la eficiencia del servicio.
Cuando el personal esté aplicando los procedimientos correctamente, esas solicitudes deberían rechazarse; los oficiales no pueden permitir que la eficacia de su servicio se vea limitada por la falta de efectividad en el nivel de desempeño de los representantes de partidos o candidatos.
Acreditación de los representantes de partidos y candidatos
Los sistemas electorales transparentes permiten que todos los partidos y candidatos que contienden en una elección acrediten a personas que representen sus intereses en todas las mesas de votación.
No obstante, este recurso no se extiende a grupos políticos que no participen en la elección. Es preferible que todos los representantes que se encuentren en una mesa de votación reciban la acreditación del organismo electoral.
Las solicitudes de acreditación deberían estar disponibles en todas las oficinas del organismo electoral durante el periodo de campaña.
Así mismo, los representantes deberían presentar una constancia de acreditación antes de que se les permita el acceso a las mesas de votación. Esta acreditación puede consistir en un gafete o en una comunicación formal emitida por el organismo electoral.
En algunos sistemas, la acreditación puede ser expedida por un partido o candidato sin que sea necesaria una autorización del organismo electoral. Si bien esto ofrece mayor flexibilidad, también implica un mayor trabajo de control por parte de presidentes de las mesas de votación.
El personal encargado de controlar el acceso a la mesa de votación debería tener la responsabilidad de revisar esas acreditaciones.
Se deberían tener precauciones especiales cuando se tienen distintas categorías de representantes y estos sólo están acreditados para un lugar o lugares determinados.
Acceso a las mesas de votación.
Al acceder a las mesas de votación, los representantes deberían mostrar inmediatamente su acreditación y presentarse con el presidente. También deberían informar cada vez que abandonen o vuelvan a ingresar a la mesa. Los presidentes deberían tomar nota de los representantes presentes y del partido o candidato al que pertenecen.
Esto siempre es útil y es especialmente importante en sistemas donde se restringe el número de representantes que pueden estar presentes en la mesa de votación de manera simultánea. Ya que un exceso de representantes podría ser un motivo para impugnar la votación.
Gafete o credencial de identificación.
Mientras se encuentren dentro de los límites de la mesa de votación, los representantes deben portar de manera visible el gafete o credencial que los identifique.
Cuando la autoridad electoral emita cartas de acreditación en lugar de gafetes o credenciales, cada mesa debería contar con una reserva de gafetes, estampas o credenciales para estos efectos.
Elegibilidad de los candidatos
También existe la cuestión de si se debería impedir que los candidatos mismos funjan como representantes en las mesas de votación.
Debido a que la presencia continua de un candidato dentro de la mesa de votación podría considerarse como un acto de campaña, resulta prudente que esa restricción, como otras relativas a la realización de campañas dentro de las mesas, estén contempladas en la legislación electoral.
Número de representantes
La ley puede restringir el número de representantes de un partido o candidato que pueden estar presentes en una mesa de votación al mismo tiempo. Se debería buscar un balance entre la transparencia del proceso y la capacidad de los recintos para admitir un número determinado de representantes.
Cuando existe un gran número de partidos o candidatos y por tanto, de representantes, es conveniente que los presidentes de las mesas de votación tengan atribuciones para restringir su movimiento dentro del recinto, para que no interfieran con los procedimientos de la votación. Esto debería hacerse mediante un proceso de negociación, de manera que se preserve la transparencia en los deberes de los oficiales electorales.
Cuando se junten varias mesas de votación en un solo lugar (centro de votación), podrían necesitarse controles adicionales para el número y la movilidad de los representantes. También podrían necesitarse acuerdos para las mesas de votación móviles.
Registro de quejas e impugnaciones
El presidente de la mesa debería registrar por escrito cualquier impugnación de los representantes sobre los electores, o cualquier queja sobre el funcionamiento de la mesas de votación (de preferencia con la firma de los observadores), para incluirlo en los reportes que el presidente debe entregarle al organismo electoral.
Desalojo de la mesa de votación
En las reuniones informativas con los representantes, se debe subrayar la necesidad de observar tanto el espíritu como la letra de la ley. Una actitud de cooperación entre los representantes y los oficiales propiciará que las actividades se realicen de manera más armónica. Cuando se adviertan transgresiones o violaciones respecto a la conducta requerida, el presidente de la mesa de votación debe actuar inmediatamente.
Dependiendo de la seriedad de la falta, se puede emitir una advertencia o incluso pedir que la persona desaloje la mesa. Si los representantes a los que se les ordenó retirarse se rehúsan a hacerlo, el presidente puede solicitar el auxilio de las fuerzas de seguridad.
Todas las faltas de los representantes al código de conducta o a las reglas electorales debería registrarse por escrito e incluirse en el reporte que el presiente de la mesa de votación le tiene que entregar al organismo electoral. El que decidirá si se deben tomar acciones más profundas para que se les penalice conforme a lo postulado por la ley.
Retirar a los representantes de la mesa de votación por problemas de conducta tiene el potencial de colocar en desventaja a un partido y a sus electores por el desempeño de un individuo.
Se podría mantener la equidad cuando existen disposiciones que permitan el reemplazo de cualquier representante que haya sido retirado de alguna mesa de votación.
Información a los electores
En algunos casos, es común que simpatizantes de un partido se coloquen fuera de la mesa de votación para suministrar información a los electores sobre su ubicación en la lista de electores o para verificar su inclusión. Sin embargo esta práctica puede ser riesgosa debido a que:
- El material suministrado por los simpatizantes podría no ser una réplica exacta de la lista de electores que usa la mesa de votación.
- Podrían tratar de desalentar o desinformar a los electores que consideren que pueden favorecer a otros partidos.
- Podrían cometer errores al identificar electores en la lista.
Si bien esta práctica puede ayudar a los oficiales electorales cuando los simpatizantes partidistas están bien capacitados, son imparciales con los simpatizantes de otros contendientes y suministran información precisa, de otra forma, sólo podrían confundir a los electores.
Derechos y conducta de los representantes de partidos y candidatos dentro de las mesas de votación
Aunque la forma en que los representantes llevan a cabo sus actividades de observación puede variar en función del sistema electoral, contar con un procedimiento abierto y transparente generalmente les brindará los siguientes derechos a los representantes dentro de las mesas de votación:
- Observar todas las actividades que se realizan dentro de la mesa de votación, con excepción del momento en que los electores marcan la papeletas; desde la revisión de las papeletas y el sellado de las urnas antes del comienzo de la votación, hasta el embalaje final del material al cierre de la votación;
- Impugnar el derecho de cualquier persona a votar.
- Cuestionar ante el presidente de la mesa de votación y ante los administradores electorales cualquier decisión que hayan tomado los oficiales de la mesa;
- Supervisar la forma en que los oficiales que ayudan a electores sin alfabetización o que tienen algún impedimento físico marcan las papeletas, siempre y cuando dicha asistencia se permita;
- Tomar notas sobre cualquier acontecimiento, obtener copias de los documentos oficiales y registrar cualquier declaración ofrecida de manera por los electores.
No obstante, el ejercicio de estos derechos está sujeto a:
- Que estén acreditados de forma válida en la mesa de votación;
- Que permanezcan dentro de la mesa mientras desempeñan sus funciones;
- Cualquier restricción que exista sobre el número de representantes por partido o candidato.
Actos de campaña dentro de la mesa de votación
Las jurisdicciones tienen definiciones distintas sobre el significado de "campaña". Sin embargo, evitar que los representantes de partidos y candidatos realicen campañas dentro de la mesa de votación es importante para prevenir que los electores sean presionados cuando van a votar.
En términos generales, se debería prohibir cualquier intento de influir en los electores dentro de la mesa de votación, ya sea mediante el despliegue o distribución de literatura política, hablándoles, o transmitiendo cintas que puedan escucharse dentro de la mesa.
Frecuentemente también se prohíbe la distribución de cualquier material político en las inmediaciones de la mesa de votación. El área de esta zona varía ampliamente entre las distintas jurisdicciones, dependiendo de factores como:
- El contexto de seguridad;
- La postura cultural hacia los electores para permitirles un descanso antes del día de la votación;
- Los antecedentes de hostigamiento de los electores fuera de la mesa de votación.
El área de exclusión puede ser tan reducida como cinco metros o llegar incluso hasta el kilómetro. Cuando es establecen áreas de seguridad más amplias alrededor de las mesas, también se podría prohibir cualquier acto de campaña política dentro de ella.
Así mismo, algunas jurisdicciones prohíben que los representantes de partidos o candidatos porten cualquier prenda o distintivo partidista dentro de la mesa (esta cuestión deberá ser muy estricta cuando pueda surgir un conflicto durante la votación). En otros casos se prohíbe totalmente la distribución de cualquier material propagandístico durante la jornada electoral.
Conducta de los representantes
Es conveniente que, como una condición para obtener su acreditación, los representantes acepten formalmente el código de conducta aplicable.
Si no se ha desarrollado un código completo, para que obtengan la acreditación sería apropiado que realicen una declaración formal en donde aseguren que sus acciones preservarán la secrecía del voto, que se ajustarán a las indicaciones de los oficiales electorales, que no interferirán en el proceso de votación y que estarán sujetas al marco legal.
Cuando los representantes se encuentran dentro de la mesa de votación se espera que se adhieran a las condiciones que impone el código de conducta y a cualquier requisito que imponga la legislación electoral. No obstante, los requisitos varían mucho dependiendo del sistema de votación; pero en principio, la conducta de los representantes dentro de las mesas de votación debería:
- Evitar influenciar o intimidar a los electores;
- Evitar intimidar, hostigar, amenazar o interrumpir las labores de los oficiales electorales;
- Que su comunicación con los oficiales y electores sea solo para realizar sus labores;
- No manejar ni marcar material electoral (con excepción de cuando presencien el registro de la votación), no intentar sustraerlo, destruirlo o introducir material electoral ajeno a la mesa de votación;
- Acatar todas las instrucciones que les den los oficiales encargados de atender a los representantes;
- No realizar actos de campaña o promoción del voto dentro de las mesas;
- No suministrar información falsa sobre su elegibilidad a las personas que se presenten en la mesa de votación;
- No entrar a los compartimientos de votación, a menos que haya sido nominado por el elector para asistirlo, o que se requiere que presencie el voto de alguna persona que es ayudada por un oficial (siempre que este previsto por la ley).
En algunos casos también se prohíbe que los representantes usen cualquier dispositivo de comunicación (teléfonos celulares, radios) desde el interior del recinto cuando la votación se encuentra en curso.
Representantes en mesas de votación móviles
A los representantes de partidos y candidatos se les debería dar la oportunidad de observar la votación en cualquier mesa móvil que se utilice para visitar a los electores en su domicilio, en hospitales u otras instituciones como prisiones o en áreas remotas. El organismo electoral debería comunicar a los participantes políticos de forma oportuna sobre la ubicación, las fechas y horarios en que operarán las mesas móviles.
Cuando sea posible, se recomienda que el organismo electoral permita que los representantes políticos viajen con el personal electoral, cuando las mesas móviles se instalen en áreas remotas a las que solo se puede acceder por vía aérea. En estos casos, se tendría que valorar si los representantes deberían aportar alguna contribución para costear los gastos de transporte.
Cualquier acuerdo que se adopte para apoyar a los representantes debe ser extensivo para todos los partidos y candidatos contendientes.
Los representantes que observen el funcionamiento de las mesas de votación móviles deberían tener los mismos derechos y responsabilidades que los representantes presentes en las mesas ordinarias.
Cuando se atiendan a muchos electores de edad avanzada o enfermos, el garantizar que el comportamiento de los representantes no resulte intimidatorio, ni siquiera de forma involuntaria.
Los representantes que observen el funcionamiento de las mesas móviles ubicadas en residencias, hospitales u otras instituciones de salud deben actuar con sentido común y cortesía; cuando resulte obvio que su presencia incomoda a los electores deberían retirarse.
Se necesita que los representantes tengan mayor sensibilidad cuando acompañen a las mesas móviles hasta el hogar de los electores; si un número elevado de representantes entran al hogar de un elector, podría percibir que su privacidad esta siendo invadida.
Flexibilidad en las restricciones de campaña
Cuando se tienen sistemas electorales más complejos, especialmente en aquellos que requieren que el elector marque varias preferencias en la papeleta, sería útil que el marco legal permita que bajo solicitud del elector, los representantes políticos o los oficiales electorales les repartan información sobre cómo votar.
En algunos casos, cuando los electores se encuentran en cama en su domicilio, en una prisión o en un área remota, es probable que no tengan acceso a la información electoral. En este caso, será responsabilidad de los partidos y candidatos y no del organismo electoral, que estas personas puedan adquirir información al momento de votar.