Implicaciones del tipo de sistema electoral y de la papeleta para el escrutinio
Esta sección examina cómo al seleccionar la fórmula
electoral y el tipo de voto se influye
sobre el proceso de escrutinio.
¿Qué significa
escrutinio de votos?
Es necesario hacer una distinción cuidadosa entre el escrutinio
de la votación y la determinación del ganador de una elección (ver Transformando votos en escaños).
El escrutinio de votos es el proceso que consiste en la
apertura de urnas, la clasificación de su contenido, la determinación de
validez de las papeletas y el conteo de los votos. Con excepción de los países en
los que se utilizan máquinas para la emisión del voto, esta es una operación
muy concreta que se basa en objetos reales (papeletas y en su caso, sobres) que
normalmente se realiza de forma manual. Es una labor intensiva. En algunos
países se usan mecanismos electrónicos o mecánicos para facilitar el escrutinio.
El escrutinio de votos requiere concentración, educación
y honestidad. Quienes escrutan los votos no suelen ser bien remunerados y en
algunos países el requerimiento de cierto nivel de educación excluye a muchos
aspirantes al cargo.
El escrutinio de votos comprende la operación preliminar
de comprobar la validez de los votos emitidos. Las legislaciones electorales
normalmente definen muy detalladamente las causas por las que se rechaza un
voto. Es importante que los oficiales electorales estén bien familiarizados con
esas disposiciones.
Esta operación requiere un nivel elevado de aptitudes
que van más allá del simple conteo de los votos. La determinación sobre laminacisicionesn,etan abusosgoento y
servicio.ez validez de los votos se puede realizar de manera colectiva
(por ejemplo, por la mayoría de los oficiales electorales presentes en una
mesa) o jerárquica (por el oficial que preside la operación). La decisión también
puede ser transferida a los oficiales superiores. Para prevenir abusos, las
decisiones de dicha naturaleza deben estar abiertas a revisión judicial.
Los resultados del escrutinio de la votación normalmente
producen la siguiente información:
- ¿Cuántos
electores votaron?
- ¿Cuántas
papeletas/votos fueron rechazados?
- ¿Cuántos
votos fueron válidos?
- ¿Cuántos
votos obtuvo cada partido y/ó candidato o, en el caso de un referéndum,
cuántos votos obtuvo cada opción?
El escrutinio de votos se puede realizar en la mesa de votación, pero también a
nivel distrital nacional.
La última etapa del escrutinio implica la suma de resultados
de los distritos electorales. En los sistemas de mayoría, los distritos
electorales son las unidades territoriales que sirven para elegir a los
representantes; en estos sistemas los votos se suman antes de que se aplique la
fórmula electoral para determinar quién resultó electo. Si un centro de escrutinio es más pequeño que el
distrito electoral, deben sumarse los resultados consignados en las actas de
escrutinio de todos los centros o unidades de escrutinio del distrito
electoral.
Este proceso implica reunir los resultados de cada centro
de escrutinio, revisar si se cuenta con todas las actas de resultados y sumar
los resultados de todas ellas. Sólo una vez que se dispone de todos los
resultados del distrito electoral se considera finalizado el proceso de escrutinio.
El siguiente paso consiste en aplicar la
fórmula electoral prevista para determinar quién resultó electo.
Fórmula
electoral
La fórmula electoral puede definirse como el criterio
que determina al ganador(es) de una elección. Para elecciones legislativas, el
sistema electoral es la regla mediante la cuál serán elegidos los miembros de una
legislatura y los votos se transformarán en escaños. Para elecciones
presidenciales, el sistema electoral es el nivel o umbral de votación que un
candidato debe alcanzar para ser declarado electo: por ejemplo, una mayoría
simple o absoluta del voto popular.
En la sección Transformando votos
en escaños se bosquejan las principales fórmulas electorales. La
fórmula electoral afecta a otras variables proceso electoral. En particular,
tiene algunos efectos en el tipo de voto y en el procedimiento de escrutinio.
Influencia de
la fórmula electoral sobre el tipo de voto
Las variables que tiene el tipo de voto son explicadas
con detalle en la sección Necesidades del escrutinio
para cada clase de voto.
- Votos
ordinales o categóricos. El principal efecto de la fórmula electoral
en el tipo de voto se refiere a la opción que tiene el elector para emitir
un voto ordinal o uno categórico.
Un voto categórico se da cuando el elector hace una
elección directa, ya sea de un candidato o de una lista de partido, o bien de un
partido y un candidato al mismo tiempo. Un voto ordinal (también llamado
preferencial en algunos lugares) se da cuando el elector indica sus preferencias
entre varios partidos o candidatos numerándolos en orden decreciente (1, 2, 3,)
ó acumulando votos en ciertos candidatos. En el voto ordinal el votante tiene
la posibilidad de modificar su voto entre la primera y la segunda vuelta
electoral.
La mayoría de las fórmulas electorales requieren que los
electores realicen una selección categórica, lo que significa que el voto
categórico es el voto más común. Los
votos ordinales sólo representan un cuarto del total de los votos usados en el
mundo. La emisión de votos ordinales es exigida por cuatro tipos de fórmulas:
- Voto
alternativo.
- Voto
único transferible,
- Voto
en bloque,
- Sistema
de doble ronda.
Estructura de la papeleta: una característica importante
de las papeletas es su estructura, de la que existen tres variantes básicas: la
del tipo australiano, la del “sobre y papeleta” y la del tipo francés.
La australiana (nombrada así por su país de origen) es
aquella en la que los nombres de todos
los partidos o candidatos contendientes se incluyen en una sola papeleta, que
usualmente es diseñada, producida y distribuida por la autoridad electoral.
La opción del sistema de “papeleta y sobre” implica la existencia de una papeleta distinta
para cada partido o candidato. En estos casos, los candidatos o partidos pueden
ser responsables de la producción sus propias papeletas, conforme a
especificaciones establecidas por la autoridad electoral para asegurar su
homogeneidad. Al momento de emitir su voto, el elector tiene que seleccionar la
papeleta correspondiente al partido o candidato de su preferencia e
introducirla en un sobre que le proveen los oficiales de la mesa de votación,
para finalmente depositar el sobre en la urna.
Entre estos dos tipos de papeleta existe una opción
intermedia: la papeleta francesa, en la que se enlista a todos los candidatos
pero se pide al elector que señale expresamente sus preferencias. Este tipo de
voto es usado en algunas jurisdicciones que combinan la representación
proporcional con el derecho de los votantes a pronunciarse por candidatos específicos de una lista.
La mayoría de las fórmulas electorales son completamente
compatibles con alguna de estas opciones de papeleta (ver grupo 1 en el
apéndice). Sin embargo, algunas fórmulas electorales (mayoría simple, doble
ronda y representación proporcional) son compatibles con todas ellas cuando se
emplean en distritos electorales plurinominales en los que se puede emitir un
voto preferencial o distribuir los votos entre varias listas.
La papeleta australiana es recomendable porque tiene un
formato más simple y porque el costo de producción es menor al requerirse un
número menor de papeletas, especialmente cuando el número de candidatos es elevado
(ver grupo 2 en el apéndice). Finalmente, algunas fórmulas electorales sólo son
compatibles con la papeleta australiana y no pueden usarse con el sistema de papeleta
y sobre. Este es el caso del voto alternativo y del voto único transferible
(ver grupo 3 en el apéndice), porque ambos requieren una elección ordinal que
no puede expresarse con suficiente claridad mediante el sistema de papeleta y
sobre.
Influencia de
la fórmula electoral sobre el escrutinio de votos
La influencia más importante de la fórmula electoral
sobre el escrutinio de votos es determinar qué es lo que será contado. Algunas
fórmulas simplemente requieren que se cuenten los votos por partidos o candidatos.
Otras, sin embargo, requieren que se cuenten los votos por partidos y
candidatos junto con los de cada lista de partido.
Si la fórmula electoral requiere que los votantes emitan
un voto ordinal, entonces el escrutinio de votos será realizado de forma
distinta.
Otra influencia de la fórmula electoral es determinar a
qué nivel territorial (mesa de votación, distrito electoral o nacional) se sumarán
y agregarán o consolidarán los votos.
Apéndice
Éste es un análisis sobre la compatibilidad de varias
fórmulas electorales con la papeleta australiana y con el sistema de papeleta y
sobre.
Grupo 1. Las siguientes fórmulas son compatibles tanto
con la papeleta australiana, como con el sistema de papeleta y sobre:
- Mayoría
simple en distritos unipersonales o uninominales;
- Mayoría
simple en distritos pluripersonales, sin que se permita el panachage o
distribución de los votos entre varias listas (como en el voto en bloque
por partido);
- Mayoría
simple en distritos pluripersonales, con posibilidad de panachage (distribución de los votos entre varias listas) y con contendientes
individuales distintos para cada escaño (voto en bloque);
- Voto
único no transferible (VUNT);
- Sistema
de doble ronda en distritos unipersonales;
- Sistema
de doble ronda en distritos pluripersonales, con listas cerradas y sin
posibilidad de panachage;
- Sistema
de doble ronda en distritos pluripersonales, con posibilidad de panachage y con contendientes
individuales para cada escaño;
- Representación
proporcional con listas cerradas.
Grupo 2. Las siguientes fórmulas son, en teoría,
compatibles con la papeleta australiana y con el sistema de papeleta y sobre.
Sin embargo, en la práctica, sigue siendo recomendable usar la papeleta australiana, sobre todo si el número de votos que se pueden
emitir en el distrito es alto.
- Voto en bloque (VB);
- Voto limitado (VL);
- Sistema de doble ronda en
distritos pluripersonales, con posibilidad de panachage pero sin
contendientes individuales para cada escaño;
- Listas de representación
proporcional con panachage permitido.
Grupo
3. Las siguientes fórmulas sólo son compatibles con la papeleta australiana.
- Voto alternativo en
distritos unipersonales;
- Voto alternativo en
distritos pluripersonales;
- Voto único transferible.
Requisitos para el escrutinio de los diferentes sistemas electorales
La fórmula electoral utilizada influye en la manera en
que se lleva a cabo el escrutinio de votos, en lo que se tiene que contar y en
el lugar en donde esto se realiza.
¿Qué tiene que
ser escrutado?
A continuación se presenta un resumen de los requisitos del
escrutinio de la votación para cada
fórmula electoral:
- Mayoría simple en distritos uninominales: se cuentan
los votos para cada candidato.
- Mayoría simple en distritos plurinominales (voto de
lista por partido): se cuentan los votos para cada lista de partidos.
- Voto limitado: se cuentan los votos para cada candidato.
- Voto único no transferible (VUNT): se cuentan los votos para cada candidato.
- Representación proporcional con listas cerradas, sin panachage entre listas: se
cuentan los votos para cada lista.
- Representación proporcional por listas con panachage permitido: se cuentan
los votos para cada candidato. Si se permite a los electores emitir su voto por
una lista en lugar de votar por candidatos individuales, también se cuenta el
número de votos emitido para cada lista.
- Sistema de doble ronda en distritos unipersonales: se cuentan los votos para cada candidato. Si
se necesita una segunda ronda, se cuentan nuevamente los votos para cada
candidato.
- Sistema de doble ronda en distritos pluripersonales con listas cerradas: se cuentan los votos para cada lista de
partidos. Si se necesita una segunda ronda, se vuelven a contar los votos de la
misma forma.
- Mayoría simple en distritos pluripersonales (Voto de bloque), con panachage
permitido, hay dos posibilidades:
- Cada escaño del distrito se enumera de forma distinta (escaño “a”, escaño “b”, etc.)
y se contiende por separado para cada uno de ellos; el elector tiene un voto
para cada escaño.
- No hay una competencia distinta para cada escaño y los votantes tienen tantos
votos como miembros a elegirse en el distrito.
En ambos casos, se tienen que contar los votos
para cada candidato.
- Sistema de doble ronda en distritos pluripersonales, con panachage permitido. También
existen dos posibilidades:
- Cada escaño se enumera de forma distinta (escaño “a”, escaño “b”, etc.), con
competencia distinta para cada escaño.
- No hay una competencia distinta para cada escaño y los votantes tienen tantos
votos como representantes a elegirse en un distrito.
En
ambos casos, se cuentan los votos para cada candidato. Si es necesaria una
segunda vuelta, se cuentan nuevamente
los votos para cada candidato.
- Representación proporcional por lista con voto preferencial por candidatos en
lo individual:
-
Escenario
A. Los electores deben votar por un solo candidato, y se entiende que este voto
es también para el partido que postula. En este caso, se cuentan los votos para
cada candidato.
- Escenario
B. Los electores deben votar ya sea por una lista de partido o por un candidato
de esa lista. En este caso, se cuentan los votos para cada lista de partido y
para cada candidato.
- Escenario
C. Los votantes deben votar por una
lista de partido y pueden, adicionalmente, votar por uno o varios candidatos de
esa lista. Sin embargo, los votos preferenciales emitidos por los candidatos postulados
por un partido determinado sólo serán tomados en cuenta si equivalen al menos a
un 10% de las papeletas emitidas para dicho partido. En este caso, primero se cuentan
los votos para cada lista de partidos. En segundo lugar, se cuentan las
papeletas del partido en que se marcaron
votos preferenciales. Finalmente, se cuentan los votos preferenciales emitidos
para cada candidato.
- Escenario
D. Los electores deben votar por un
partido y tienen la opción de votar por uno de los candidatos de esa lista. Pero,
además, puede suprimir el nombre de uno de los candidatos de la lista. En este
caso, se cuentan primero los votos para cada partido. Después, se cuentan los
votos para cada candidato. Por último, se cuenta el número de papeletas en las
que el nombre de un candidato fue eliminado.
- Voto alternativo en distritos unipersonales: Sólo se cuentan las primeras
preferencias para cada candidato. Si es necesario, se cuentan las segundas preferencias
o las preferencias subsecuentes de las papeletas de los candidatos que han sido
eliminados (el conteo de segundas preferencias o de las subsecuentes que sean
necesarias suele realizarse a nivel distrital, aunque en Australia es posible
realizar estos conteos de manera extraoficial al nivel más bajo).
- Voto alternativo en distritos pluripersonales: cada escaño del distrito es
numerado de forma distinta (escaño “a”, escaño “b”, etc.), y se realiza una
competencia por separado para cada uno de ellos. En este caso, se cuentan las
primeras preferencias para cada candidato en cada escaño. Si es necesario, se
cuentan las segundas preferencias o las subsecuentes de las papeletas de los
candidatos que han sido eliminados.
- Voto único transferible (VUT): Se cuentan sólo las primeras preferencias para
cada candidato. Si es necesario, se cuentan las segundas preferencias y las
subsecuentes de las papeletas de los candidatos que han sido eliminados (estos
escrutinios subsecuentes se realizan a
nivel distrital).
- Sistemas de representación proporcional personalizada: Se cuentan los votos
para cada partido y los votos para cada candidato. Si esta operación no se
puede realizar simultáneamente, entonces se cuentan primero los votos de los
partidos porque éstos son los decisivos.
- Sistemas paralelos: Se cuentan los votos para cada candidato y para cada
partido. Si la operación no se puede realizar simultáneamente, se empieza con
la categoría en la que el número de representantes a elegir sea mayor.
- Sistemas mixtos: En cada distrito, se usará el procedimiento requerido de
escrutinio, dependiendo de qué fórmula electoral se use en el distrito.
¿En dónde se escrutan los
votos?
La
legislación nacional suele determinar a qué nivel de la administración
electoral se lleva a cabo el escrutinio, puede ser a nivel nacional, regional,
provincial, distrital o en las mesas de votación.
La
opción más sencilla es contar los votos en las mesas de votación. Esta opción es
recomendable porque ahí se encuentran los oficiales que recibieron la votación y
no es necesario transportar las urnas de un lugar a otro, cuestión que brinda
más transparencia al escrutinio.
Realizar
el escrutinio en las mesas de votación también tiene un impacto en términos de
oportunidad, ya que los votantes y candidatos están ansiosos por conocer los
resultados.
Los
votos también pueden ser contados en centros de escrutinio a nivel distrital o
nacional.
En
este caso, se requieren medidas de seguridad que garanticen la confianza del
público: las urnas deben ser selladas para que sus contenidos no puedan ser
alterados o vaciados durante su transporte. Es necesario que los votos sean
transportados por oficiales confiables. Siempre que sea posible es conveniente adoptar
la precaución de permitir que los representantes de los partidos viajen en el
vehículo que transporta las urnas. En países políticamente inestables, puede
ser necesaria la protección armada de los vehículos que transportan las urnas y
a los representantes de los partidos.
Aunque
se considera que escrutar los votos en un lugar distinto a las mesas de
votación no es la mejor alternativa, puede haber algunas razones sólidas para
optar por esta solución:
-
Proteger
la secrecía del voto: Si todos los electores, o un número considerable de ellos
vota por el mismo partido o candidato y existe la posibilidad de que se conozca
el sentido de su voto, el hecho de escrutar los votos en otro local, en donde las
papeletas de varias mesas de votación se puedan mezclar, minimizaría la
probabilidad de que eso ocurra.
- Proteger
a los votantes: Si el partido o candidato electo sabe en cuáles mesas de
votación lo apoyaron y en cuáles no, existe el riesgo de que durante su gestión
tome represalias en contra de las zonas que votaron de “forma errónea”.
- Proteger
la cohesión nacional o social: Si los distritos electorales incluyen
comunidades marcadamente diferenciadas por la lengua, la clase social u otro factor, hacer públicos los resultados
para cada zona que integra el distrito puede reflejar claramente las diferencias
entre el electorado. En situaciones políticas muy inestables, esto puede llevar
a la “victimización” de los candidatos de algunos grupos específicos (por
ejemplo, de minorías étnicas ó lingüísticas). Escrutar los votos en un lugar
distinto a las mesas de votación puede contribuir a ocultar tales diferencias
y, se supone que también, a mantener la cohesión nacional y social.
- Razones
materiales: Las mesas de votación pueden estar mal equipadas para escrutar los
votos. Por ejemplo, si están localizadas en áreas descubiertas debido a la
escasez de inmuebles apropiados, o son demasiado precarias como para que las
operaciones se realicen de forma eficiente. Es preferible escrutar los votos en
centros escrutadores más grandes que estén localizados en edificios públicos
(como escuelas u oficinas administrativas) que están mejor ubicadas y
protegidas contra intrusos.
- Distancias:
En países muy pequeños, puede ser más fácil centralizar el escrutinio debido a las
cortas distancias que se tienen que recorrer.
- Asegurar
que las reglas que rigen la validez de los votos sean aplicadas de manera uniforme
y justa: mientras que escrutar los votos para un candidato o partido es una
función relativamente sencilla que no requiere muchas habilidades, la decisión
de validar cada papeleta requiere mayores capacidades. Incluso en algunos
casos, los jueces más capacitados tienen dificultades para ello. Además, las
reglas que rigen la validez del voto pueden ser comprendidas de forma distinta
por varias mesas y/o por el personal escrutador. Se supone que, el hecho de
tomar tales decisiones a nivel nacional o distrital asegura que las reglas sean
aplicadas por personal capacitado y que la ley sea aplicada de manera
consistente, aún en casos dudosos.
- Necesidades
de los sistemas electorales: Si bien la legislación nacional puede diferir
respecto a los sitios para realizar el escrutinio, las fórmulas electorales suelen
imponer mínimas restricciones a los legisladores en este sentido. En otras
palabras, independientemente de la fórmula que se elija, es posible que el
escrutinio se puede realizar en las mesas de votación o en cualquier otro
lugar, siempre y cuando se tenga claro que una cosa es el escrutinio y otra la
determinación del o los ganadores de la elección.
Los
sistemas de voto alternativo (VA) y de voto único transferible (VUT) sólo
imponen una restricción importante respecto al escrutinio de votos: mientras
que el escrutinio de las primeras preferencias puede realizarse en las mesas de
votación, el escrutinio de las segundas preferencias y de cualquier otra
subsecuente debe realizarse a nivel distrital. Esto porque es sólo sobre la
base de las resultados agregados de primeras preferencias en todo el distrito
que se puede determinar si es necesario un conteo de preferencias adicionales
para determinar un ganador.
El
punto crucial para decidir si es necesario o no el conteo y la transferencia
entre candidatos de preferencias adicionales reside en determinar si alguno de
ellos obtuvo la mayoría requerida de las primeras preferencias. Esta decisión sólo
puede tomarse sobre la base de las estadísticas del distrito. Si con las
primeras preferencias se alcanza la mayoría
necesaria, el escrutinio se detiene ahí y otras preferencias jamás serán
escrutadas.
Si pasa lo contrario, corresponderá a los oficiales
electorales de distrito realizar la eliminación del candidato que haya obtenido
el menor número de primeras preferencias y transferir las segundas preferencias
marcadas en estas papeletas a los otros candidatos hasta que uno de ellos
alcance la mayoría o cuota requerida. Esto implica que, bajo los sistemas de
voto alternativo y único transferible, el ganador no es conocido de forma
inmediata. Este es uno de los inconvenientes señalado por los opositores a esta
fórmula.
Requisitos para el escrutinio por tipo de papeleta de votación
Para
explicar y describir los distintos tipos de voto (voto simple, listas abiertas o cerradas), es
necesario considerar tres factores:
Si
los votantes deben hacer una selección ordinal o categórica en la papeleta;
La
estructura de la papeleta;
El
número de cargos a elegirse.
Votos ordinales vs categóricos
El
voto categórico es aquel en donde el elector realiza una elección directa por
un candidato o por una lista de partido. El voto ordinal es aquel en donde se
necesita que el elector indique sus preferencias entre varios candidatos o
partidos numerándolos en orden decreciente (1, 2, 3...).
Los
votos preferenciales ordinales hacen más complejo el proceso de escrutinio. La
regla principal es que sólo las “primeras preferencias” (aquellas, en las que
el nombre de un determinado candidato o lista fueron marcadas en la papeleta
con el número 1) serán escrutadas la noche de la elección, asumiendo que el
escrutinio se realiza inmediatamente después de la votación. Las preferencias
subsecuentes sólo son contadas cuando ningún candidato obtiene la mayoría absoluta
(más del 50%) de las primeras preferencias. En este caso, se elimina al
candidato que obtuvo el menor número de las primeras preferencias y las
segundas preferencias marcadas en sus papeletas se transfieren a los otros
candidatos.
Estructura de la papeleta
La
opción más simple es la que se conoce como “papeleta australiana”, en la que se
incluyen los nombres de todos los candidatos que compiten por un determinado
cargo en una sola papeleta. Otra opción es la papeleta francesa o “sistema de
papeleta y sobre”, en donde hay una papeleta para cada candidato. Para votar,
los electores deben tomar la papeleta del candidato de su preferencia e
introducirla en el sobre que después depositan en la urna.
El
sistema de la “papeleta australiana” es el más fácil de escrutar porque las
papeletas sólo tienen que ser sacadas de la urna, desdoblarse y clasificarse.
Una ventaja adicional de este tipo de papeleta es que es muy sencillo verificar
los resultados después de la elección. Una vez que se termina el escrutinio,
las papeletas marcadas a favor de cada lista o candidato son colocadas en
sobres distintos para que sean archivadas.
Si los resultados de la elección son cuestionados, los sobres se pueden
reabrir en presencia de un juez y volverse a contar. Más aún, las papeletas
rechazadas pueden revisarse para determinar si su rechazo fue correcto.
En
el sistema de papeleta y sobre, el primer paso consiste en contar los sobres cerrados
para determinar el número de votos que se emitieron. Luego se abre cada sobre,
se saca la papeleta y se lee en voz alta nombre del partido o candidato que
recibió el voto mientras un oficial de escrutinio lo registra.
A
partir de este momento, nada distingue a las papeletas que fueron emitidas y la
única evidencia que hay de cuántos votos se emitieron para cada partido o
candidato es la hoja de cálculo que usaron los oficiales de escrutinio, así
como el acta final de votos emitidos. Sólo el acta final tiene valor oficial y se
conserva como certificado. Normalmente se hacen varias copias del acta final.
Si
se llegaran a encontrar cifras divergentes en las actas de alguna mesa de
votación, no habría evidencia concluyente para conocer cuáles datos son
correctos porque las papeletas no se guardan. Aunque se guardaran las papeletas
en sobres sellados, nada distinguiría entre una papeleta que fue contada para
un candidato o partido de otra que no lo fue. Sólo se conservan las papeletas y
sobres que fueron rechazados para anexarlos a las actas de votación.
Este
sistema dificulta a los jueces el recuento de las papeletas de manera
secuencial e incluso determinar cuando una papeleta fue rechazada legalmente.
Por ejemplo, si se rechazó el voto porque el sobre no contenía papeleta alguna,
porque la papeleta se introdujo a la urna sin sobre, o porque el sobre incluía
papeletas de distintos candidatos, la única evidencia que se tendría a aparte de
las actas o minutas del procedimiento de escrutinio en las mesas serían sobres
vacíos y papeletas aisladas.
Algunas
veces la legislación provee una mezcla de ambos esquemas. Se puede solicitar a
los votantes que introduzcan en el sobre la lista de candidatos postulados por
un partido, pero adicionalmente, permitirles que marquen el nombre de uno o varios
candidatos de la lista en lo individual. Este híbrido puede encontrarse en algunos países que emplean el sistema de
representación proporcional y permiten el voto preferencial por algunos
candidatos.
Número de cargos a elegirse
En
muchos países, la elección involucra un solo grupo de cargos a elegir, por
ejemplo, miembros del Parlamento. Esta elección sólo requiere de una papeleta.
Otras
veces se eligen varios cargos al mismo tiempo, como el presidente, miembros del
Parlamento, etc. Normalmente, una elección simultánea plantea problemas
técnicos y políticos. Uno de ellos reside en la opción entre el voto unificado
y el voto dividido. La opción del voto unificado consiste en pedir a los electores
que emitan su voto por un partido, lo cual implica que el voto cuenta para los
candidatos postulados por ese partido para los distintos cargos en disputa. Un
ejemplo extremo de esto es el caso venezolano, en donde el voto emitido por un
partido es válido para todos los candidatos postulados a nivel local, estatal y
nacional. La otra opción es permitir a los electores que emitan un voto
distinto para cada cargo, lo que abre la posibilidad de que puedan votar por
candidatos de distintos partidos para cada uno de los cargos.
Consecuencias
para el escrutinio: cuando se solicita a los electores que emitan un voto unificado,
el escrutinio de votos se simplifica porque sólo se tienen que escrutar las
papeletas emitidas para cada partido. El escrutinio es más complejo cuando los
votantes pueden votar por candidatos de distintos partidos para cada cargo. En este caso se deben separar las hojas
para cada cargo, lo que vuelve lento el escrutinio.
En
esos casos, la utilización de máquinas de votación electrónicas o mecánicas es
una opción que asegura una mayor rapidez en la determinación de los ganadores.
Una
sola papeleta para varios cargos vs. una papeleta para cada cargo. La primera
opción sólo permite el voto unificado mientras que la segunda permite tanto el
voto unificado como el dividido.
Consecuencias para el escrutinio: como ya se
mencionó, si se usan varias papeletas, una para cada cargo, es recomendable que
se impriman en distintos colores para evitar confusión durante el escrutinio.
Esto es particularmente importante si todas las papeletas, independientemente
del cargo al que se refieran, se tienen que introducir en la misma urna. La
mejor opción, es utilizar una urna para cada tipo de elección.
Conversión de votos en escaños
Resumen de las
principales fórmulas
Cuando se trata de elecciones parlamentarias, la
determinación de los ganadores normalmente se realiza a nivel distrital, aunque
también se puede realizar a nivel nacional. Los oficiales electorales más experimentados,
que tienen habilidades técnicas más específicas, son los encargados de aplicar
las fórmulas electorales para transformar los votos en escaños.
Las reglas que rigen la determinación de los ganadores
(la fórmula electoral) pueden ser muy complejas, especialmente si se aplica un
esquema de representación proporcional. Además, determinar a los ganadores es
una responsabilidad política muy importante: cualquier error realizado en este
nivel podría ocasionar una crisis política. Cualquier sospecha de fraude
tendría las mismas consecuencias. Las múltiples fórmulas electorales pueden
dividirse en tres grandes grupos:
- Mayoría-pluralidad
- Representación
proporcional, y
- Sistemas
semiproporcionales.
Por supuesto, cada grupo incluye distintas fórmulas.
Fórmulas de
mayoría
- Mayoría
simple en distritos unipersonales. En esta opción se elige al candidato
con mayor número de votos.
- Mayoría
simple en distritos pluripersonales, sin opción de panachage (voto en bloque por partido): Se elige a los
candidatos de la lista del partido con mayor número de votos.
- Mayoría
en distritos pluripersonales, con panachage
permitido (voto en bloque): En este caso existen dos alternativas para la
emisión del voto:
-
Sin
que haya una contienda para cada escaño: los votantes tienen tantos votos como
escaños a elegir. Se eligen los candidatos que tienen mayor número de votos.
- Se
contiende por cada escaño del distrito, por lo que cada escaño tiene una
denominación distinta (asiento “A”, asiento “B”, etc.). En este caso, se elige
a los candidatos con el mayor número de votos para cada escaño.
- Sistema
de doble ronda en distritos unipersonales: se elige un candidato en la
primera ronda si obtiene la mayoría absoluta de los votos. Si ningún
candidato obtiene la mayoría absoluta, se convoca a segunda ronda en una
fecha posterior. Puede ocurrir que no haya restricción
para los que quieran participar en la segunda ronda, que haya un umbral que
elimine a los candidatos menos votados o que sólo contiendan los dos candidatos
más fuertes. En todo caso, se elige al candidato con mayor número de votos.
- Sistema
de doble ronda en distritos pluripersonales, con listas cerradas y sin panachage: Los electores emiten el
voto por una lista de partido. En la primera ronda, se eligen a los candidatos
de la lista de partido que hayan obtenido una mayoría absoluta votos. Si
ninguna lista de partido obtiene mayoría, se organizará una segunda ronda
en fecha posterior. Puede
ocurrir que no haya restricción para los que quieran participar en la
segunda ronda que exista, un umbral que elimine a las listas de partido menos
votadas o que sólo participen las
listas de partidos más fuertes. En cualquier caso, se elige a los candidatos
de la lista de partido con más votos.
- Sistema
de doble ronda en distritos pluripersonales, con panachage permitido. También es este caso existen dos
alternativas para la emisión de voto:
-
Se
contiende por cada escaño del distrito por lo que cada escaño tiene una
denominación distinta (escaño “A”, escaño “B”, etc.). Los votantes emiten un
voto para cada escaño y se cuentan por separado. Se elige un candidato en la
primera ronda si obtiene la mayoría absoluta de los votos. Si ningún candidato
obtiene la mayoría absoluta, se convoca a segunda ronda en una fecha posterior. Puede ocurrrir que no haya
restricción para los que puedan participar en la segunda ronda, que haya un
umbral que elimine a los candidatos menos votados o que sólo contiendan los dos
candidatos más fuertes. En todo caso, se elige al candidato con el mayor número
de votos.
- Sin
que haya una contienda para cada escaño: los votantes tienen tantos votos como
escaños a elegir. En este caso, se elige a los candidatos que obtienen una
mayoría absoluta de votos. Si quedan escaños por asignar después de la primera
ronda, se celebra una segunda vuelta en la que los electores disponen de un
número de votos análogo al de los escaños pendientes de asignar. Puede ocurrrir que no haya restricción
para quienes quieran participar en la segunda ronda o que haya un umbral que
elimine a los candidatos menos votados.
En todo caso, los electores disponen de un número de votos análogo al de
los escaños pendientes de asignar y se elige a los candidatos con el mayor
número de votos.
- Voto
alternativo en distritos unipersonales; los electores expresan su
preferencia para cada candidato numerándolos en forma decreciente (1, 2,
3, etc.). Es electo el candidato que obtiene la mayoría absoluta de las primeras
preferencias. Si ningún candidato obtiene la mayoría absoluta de las
primeras preferencias, se elimina al candidato menos votado y las segundas
preferencias de sus papeletas se transfieren a los candidatos marcados
como segunda opción. Si es necesario, este proceso se repite hasta que
algún candidato obtenga la mayoría absoluta de votos.
- Voto
alternativo en distritos pluripersonales; Se numera cada escaño de
distinta forma (escaño “A”, escaño “B”, etc.) y se compite por separado
por cada uno de ellos. Los electores expresan sus preferencias para cada
candidato numerándolos en forma decreciente (1, 2, 3...). Se escrutan los
votos para cada escaño distribuyendo, de ser el caso, las preferencias subsecuentes y los
miembros son electos como si se tratase de un escaño unipersonal con voto
alternativo (ver el párrafo anterior).
Sistemas semi
proporcionales
- Voto
limitado: se aplica en distritos pluripersonales. Los electores disponen
de un número de votos menor que el
de escaños en disputa. Son electos los candidatos que obtienen el mayor
número de votos.
- Voto
único no transferible: se aplica en distritos pluripersonales. Es igual
que el de voto limitado sólo que los votantes emiten un solo voto,
independientemente del número de escaños en disputa.
- Sistemas
paralelos: Estos sistemas combinan la elección de algunos miembros electos
por mayoría simple o absoluta en distritos unipersonales con la de otros
por representación proporcional. Tanto la pluralidad (o mayoría) como la
representación proporcional son aplicados en todo el país. Los sistemas
operan de forma independiente. Los escaños de representación proporcional se
distribuyen sin considerar los resultados de las elecciones por mayoría.
- Sistemas
paralelos complementarios: En este tipo de mezcla, en algunos distritos
del país se utiliza una fórmula de mayoría o pluralidad, mientras que en
otros se usa la representación proporcional, pero en todo caso, no se aplica
la misma fórmula en todo el país.
Representación
proporcional en distritos pluripersonales
- Representación
proporcional con listas cerradas, sin panachage
entre listas: el partido determina el orden de los candidatos en la lista.
Los electores emiten su voto por uno de los partidos. Los escaños se
distribuyen en proporción a los votos emitidos para cada partido. Los
escaños le corresponden a los candidatos de acuerdo con su orden de
aparición en la lista.
- Listas
de representación proporcional con panachage:
los votantes tienen tantos votos como escaños en disputa. Los electores
distribuyen sus votos entre los candidatos de su preferencia
independientemente de la lista a la que pertenezcan. Se suman los votos
recibidos por cada candidato y los escaños se le asignan a los más
votados. También se puede emitir un solo voto por una lista de partido, lo
que implica que le corresponde un voto a cada uno de los candidatos.
- Listas
de representación proporcional con voto preferencial para candidatos de la
lista: comprende distintas variables que tienen como principio general el hecho
de que los electores votan por un partido, pero tienen la opción de
expresar su preferencia por uno o varios de los candidatos de esa lista,
incluso, en algunos casos, de indicar los candidatos que no son de su
agrado. La legislación de algunos países estipula que los votos
preferenciales para los candidatos no sean considerados si no alcanzan
cierto porcentaje de los votos emitidos para el partido (por ejemplo un 10%)
y, consecuentemente, los escaños le son asignados a los candidatos de
acuerdo a su posición en la lista del partido. Se pueden producir al menos cinco
variantes:
- Escenario
A: los electores sólo pueden votar por un candidato. Se sobre entiende que el
voto también le corresponde al partido que postuló a dicho candidato. En primer
lugar, los escaños se distribuyen entre los partidos de acuerdo con el número
de votos que sumaron todos sus candidatos en lo individual. Después, dentro de
cada partido, los escaños se le asignan a los candidatos que obtuvieron el
mayor número de votos.
- Escenario
B: la mecánica es análoga a la del escenario anterior, los electores votan por
un candidato y los escaños se distribuyen entre los partidos de acuerdo con el
total de votos individuales que obtuvieron. Sin embargo, difiere a partir del criterio de
asignación de los escaños al interior de cada partido. En este caso se calcula
una “cuota”, que resulta de dividir el número de votos que recibió el partido
entre el número de escaños que le correspondieron. Se elige a los candidatos
cuyo número de votos sea igual o mayor al de la cuota establecida. El excedente de votos obtenidos por
estos candidatos en relación a la cuota se transfiere a los otros candidatos de
acuerdo con el orden en que aparecen en la lista. Sin embargo, cuando se efectúa
la transferencia se les da prioridad a los candidatos que hayan obtenido más de
la mitad de la cuota requerida, independientemente de su posición en la lista.
El resto de los candidatos permanecen en el orden en el que aparecían originalmente
en las papeletas. Al concluir la transferencia, se prepara una lista corregida
y los escaños se asignan a los candidatos de acuerdo con el nuevo orden de
presentación.
- Escenario
C: los electores pueden votar ya sea por una lista de partido o por el
candidato de una lista. Los escaños se distribuyen entre los partidos de
acuerdo con el número de votos emitidos por la lista en su conjunto y para cada
uno de sus candidatos. Para efectuar la
asignación dentro de cada partido se determina un número de elegibilidad que
resulta de dividir el número total de
votos obtenidos por la lista de partido y sus candidatos en lo individual entre
el número de escaños ganados por el partido más uno. Como se considera que los votos
emitidos para la lista de partido indican que el elector está de acuerdo con el
orden de presentación de los candidatos, los votos del partido se transfieren al
primer candidato de la lista y se suman a sus votos personales. Si hay votos de
partido excedentes (por encima del número de elegibilidad), se transfieren al
segundo candidato de la lista y así sucesivamente hasta distribuir todos los
votos de partido entre los candidatos individuales. Por último, los escaños se
le asignan a los candidatos con la mayor suma de votos de partido e
individuales.
- Escenario
D: los electores deben votar por una lista de partido y, adicionalmente, por
uno o varios de los candidatos de la lista. En este escenario primero se distribuyen los
escaños entre los partidos sobre la base de los votos obtenidos por cada uno de
ellos. Después, dentro de cada lista, los escaños se destinan a los candidatos que
obtuvieron el mayor número de votos personales, siempre y cuando al menos el
10% de los votos emitidos por el partido incluyan votos y preferencias personales.
Si no se cumple con este requisito, los escaños se distribuyen entre los
candidatos de acuerdo con el orden en que aparecen en la lista.
- Escenario
E: los electores deben votar por una lista de partido. Adicionalmente, pueden
indicar su preferencia por uno de los candidatos de la lista o también tachar su
nombre en señal de desaprobación. En este escenario, primero se distribuyen los
escaños entre los partidos sobre la base de los votos recibidos. Después se
suman los votos preferenciales o personales obtenidos por cada candidato, pero
se le resta un número equivalente al de las papeletas en las que sus nombres
fueron tachados. Después de concluir estos cálculos, los escaños se
distribuyen entre los candidatos que
obtuvieron el mayor número de votos.
- Voto
único transferible: Los electores expresan sus preferencias por los
distintos candidatos numerándolos consecutivamente (1, 2, 3, etc.). Se cuenta
el número de primeras preferencias que obtuvo cada candidato. Después, se determina
una cuota dividiendo el número total de votos emitidos para todos los
candidatos de primera preferencia
entre el número de escaños del distrito más uno. En primer lugar, se elige
a los candidatos que obtuvieron un número de votos de primera preferencia superior
a la cuota. Si quedan escaños por distribuir, las segundas preferencias de
las papeletas pertenecientes a los candidatos elegidos son transferidas a los
candidatos correspondientes. Si después de dicha operación aún quedan
escaños por distribuir, se elimina a los candidatos con el menor número de
preferencias y las segundas preferencias de sus papeletas se transfieren a
los candidatos correspondientes hasta asignar la totalidad de los escaños
disponibles.
- Sistemas
de RP personalizada. Este sistema también combina la elección de
representantes por algún principio de mayoría en distrito uninominales con
alguna fórmula de RP en distritos pluripersonales. Tanto los métodos de
pluralidad (o mayoría) como los de representación proporcional se aplican
a lo largo del país. Sin embargo, los escaños de representación
proporcional son distribuidos para asegurar que cada partido obtenga un
número de escaños proporcional al del porcentaje de votación que haya
recibido.