Procedimientos para el escrutinio en las mesas de votación
En general, los componentes principales del escrutinio de votos en las
mesas de votación son:
- Clasificación
de los votos,
- Conciliación
de los votos,
- Transmisión
de los resultados a la oficina local o a las oficinas centrales del organismo
electoral.
Después del cierre de la votación, las urnas se conservan en las mesas
de votación para realizar el escrutinio, conforme a los siguientes
procedimientos:
- Registro
del número de papeletas sin usar y de las papeletas estropeadas. ((Las papeletas
estropeadas son aquellas que el votante echó a perder sin darse cuenta al
marcarlas de forma incorrecta y que luego cambió por una nueva papeleta en
blanco, o bien las que presentan algún error de impresión, están rotas,
incompletas o se marcaron de una forma que puede vincular al votante sin
garantizar la secrecía del voto)
- Determinación
del número total de electores que votó de acuerdo a lista de electores;
- Apertura
de las urnas y conteo del número de votos;
- Conciliación
del número de votos en la urna con el número de votantes de acuerdo a la
lista de electores u otro registro del número total de personas que
emitieron su voto;
- Clasificación
de los votos por partido o por candidato;
- Conteo de
los votos; y
- Separación
de los votos impugnados para determinar su aceptación o rechazo de acuerdo
a las reglas establecidas.
- Luego se compila el acta de votación u hoja de resultados, se firma y se
transmite a una oficina local antes de que sea transmitida a nivel regional o
nacional. Es conveniente que los representantes de partidos o candidatos y los
observadores electorales nacionales e internacionales puedan tener una copia
del acta o poder copiar los resultados.
El proceso no se interrumpe hasta que el acta de votación de la mesa se
completa, se hace pública y se envía a la oficina local del organismo
electoral. Una vez completado el proceso de escrutinio, los materiales
electorales se trasladarán a una oficina local para almacenarlos.
Los resultados preliminares también se transmiten a nivel nacional y se
publican. Es necesario que se adopten medidas y procedimientos especiales
durante todo el proceso de escrutinio por si los resultados son impugnados.
Como en todos los aspectos de la elección, existen consideraciones
administrativas que están relacionadas directa o indirectamente con el
escrutinio en las mesas de votación. Cada uno de estos componentes del
procedimiento tiene particularidades asociadas con sus respectivos procesos.
Al cierre de las mesas de votación, los oficiales de la mesa y otras
personas autorizadas para fungir como representantes de partidos o candidatos y
observadores, pueden permanecer en la mesa e iniciar el proceso de escrutinio.
En algunos lugares, al concluir la votación se cambia el diseño de las
mesas para adoptar un esquema más propicio para realizar el escrutinio.
Antes de abrir las urnas se hace una primera conciliación de los votos.
Se cuentan y separan las papeletas estropeadas. Una vez que se vació la urna,
se verifica la validez de cada voto y los votos se clasifican en pilas
distintas que reflejen la elección del votante.
Después, se cuentan los votos válidos (por candidato/partido político) y
los votos rechazados (un voto que se encuentra dentro de la urna se rechaza porque
fue marcado incorrectamente o porque no está marcado cuando la marca es necesaria)
(Ver Criterios para determinar cuándo son válidos los
votos). Para facilitar el proceso de toma de decisión que se refiere
al rechazo de votos, el personal de escrutinio debe haber sido capacitado por
anticipado con reglas claras de interpretación o con guías que contengan las
bases para rechazar votos.
Es recomendable que los representantes de partidos y candidatos tengan
la posibilidad de revisar los votos y que si no están de acuerdo con la
decisión del oficial de escrutinio, puedan realizar objeciones formales que
puedan ser la base para impugnar los resultados del escrutinio.
Cuando se usa una hoja de control para el escrutinio, es necesario que
se registren todos los votos válidos, como los votos estropeados y los rechazados.
Todos los votos tienen que ser escrutados y ninguno debe destruirse. Es
conveniente que antes de que se llene el acta de la votación, se verifique el
escrutinio y se realice una última conciliación. Entonces la urna puede volverse
a sellar (con el nuevo número de sello debidamente aprobado por representantes
de partido, candidatos y observadores), también se puede adjuntar a la urna un
sobre sellado con la documentación del escrutinio. Es recomendable que los
representantes de partido y candidatos tengan la oportunidad de pegar sus
sellos o firmas en las urnas.
Los resultados registrados en el acta de la votación pueden ser
comunicados por los oficiales de escrutinio a la oficina local/nacional del organismo
electoral por teléfono u otros medios. Es conveniente que, si la ley lo contempla,
los representantes de partidos y candidatos dispongan de una copia de la
declaración
Con esto finaliza el escrutinio en las mesas de votación y es
importante que todos los materiales electorales se trasladen a un lugar seguro
para su almacenamiento. En caso de que se pida un recuento, serán necesarios todos
los documentos que se prepararon, por eso es importante tomar precauciones y
resellar las urnas.
La oficina local/nacional del organismo electoral suma los resultados
transmitidos por todas las mesas de votación del distrito electoral, así como
los resultados de todos los votos especiales, de la votación anticipada, de las
mesas de votación móviles, etc. Para evitar discrepancias entre los resultados
preliminares y los finales, es importante que los resultados preliminares incluyan
todos los tipos de votos. Adicionalmente, los resultados deben precisar la
votación obtenida por cada partido político o por cada candidato y estos
resultados deben pegarse en un sitio visible para ser consultados por todos los
interesados.
Se recomienda que los resultados preliminares no oficiales sean
publicados lo más pronto posible. Esta acción es normalmente realizada por los
partidos políticos o por los medios de comunicación, dejando el anuncio de los
resultados finales al organismo electoral. En los siguientes días, las oficinas
locales del organismo electoral efectúan el escrutinio final y preparan los
resultados oficiales. Si los resultados son cuestionados, se tendrán que
aplicar procedimientos adicionales.
Capacitación
Una capacitación apropiada es esencial para poder instrumentar los
procedimientos de escrutinio en las mesas de votación. El presupuesto de la
elección tiene que cubrir todas las necesidades que tenga la capacitación, así como
cualquier otro requerimiento administrativo.
No partidismo
Un aspecto muy importante para realizar elecciones justas y libres es la
necesidad de que los oficiales de las mesas de votación y de escrutinio tengan
una actitud no partidista. Cuando una persona acepta trabajar en una mesa de
votación o como oficial de escrutinio, se compromete a hacerlo de manera no
partidista durante todo el proceso. En muchos países se requiere que todos los oficiales
de las mesas de votación y de escrutinio firmen un juramento que garantice que ejercerán
sus responsabilidades de una forma no partidaria e imparcial.
La importancia del no partidismo es vital durante el proceso de
escrutinio. El personal de escrutinio no debe hacer mención o comentario alguno
sobre cualquier filiación o afinidad política personal, tampoco debe vestir prendas
o usar materiales partidistas durante el proceso de escrutinio. Ya que los
oficiales de escrutinio tienen que manejar cualquier controversia o impugnación
relativa a votos rechazados, serán los primeros en entenderse con los
representantes de partidos y candidatos. También puede suceder que los
oficiales sean quienes estén facultados para tomar la decisión final sobre la
validez o rechazo de los votos. La neutralidad y el no partidismo son
imprescindibles en estos procesos de toma de decisión. Es importante que la
legislación contemple mecanismos para sancionar a los oficiales de votación y
escrutinio en caso de que se compruebe que actuaron de manera partidista o
parcial.
Es conveniente que los partidos políticos y candidatos tengan
representación en las mesas de votación durante el escrutinio para que observen
que las reglas sean las mismas para todos. Usualmente, los partidos políticos y
candidatos designan un representante para cada mesa de votación para que
presencie los procesos de votación y escrutinio.
La opción de decidir cuándo mandar un representante se deja a los partidos.
En muchos sitios su presencia se considera esencial para asegurar la integridad,
garantizar la coherencia y proveer testigos sobre la transparencia del proceso.
Cuando surge la necesidad de tomar una decisión importante durante el proceso
de votación o escrutinio, como la modificación de un formato previamente
rellenado, todos los representantes de partidos y candidatos deben firmar las
formas para demostrar que fueron informados y que aceptan la decisión. La
aplicación cuidadosa de dichos procedimientos ofrece evidencia tangible de que
las reglas son coherentes y de que el proceso es transparente.
Finalmente, el organismo electoral necesita registrar la historia de cada urna y cuando sea
aplicable, de número o sello, desde su distribución inicial hasta su
recolección y almacenaje. Es importante que el organismo electoral tenga la
capacidad de relatar la historia de cada urna, desde el momento en que dejó la
oficina local del organismo electoral hasta que regresó con los votos
escrutados.
Es muy útil que se tenga un registro adecuado de auditorías que le
permita al organismo electoral conservar todo el control y garantizar que la
posibilidad de fraude por medio de la alteración de urnas sea extremadamente
limitada y, que de ocurrir, pueda detectarse rápidamente.
Un método simple para implantar un sistema de control es el de numerar
las mesas de votación usando el mismo número para la urna correspondiente.
Adicionalmente, el mismo número puede aparecer en cada formato utilizado en la
mesa de votación. La importancia de registrar la historia de cada urna (registrando
el número del libro de papeletas, de los sellos numerados, del número de urna,
etc.) se vuelve crucial en caso de un recuento legal.
Apertura / cierre de urnas
Al iniciar la votación se pueden efectuar muchas tareas que faciliten el
escrutinio de votos cuando llegue la hora del cierre. La primera consiste en contar
el número total de papeletas de votación recibidas (proporcionadas por el organismo
electoral). En los países en donde se usa una papeleta por partido es
importante que se verifique que haya papeletas disponibles de todos los
partidos.
Este es un aspecto importante para crear un registro auditable, porque dicha
estadística será necesaria para conciliar el número de papeletas usadas/no
usadas después de que se realice la votación. Cuando las papeletas se entregan antes
de la votación, todas ellas (y los sobres, de ser el caso) deben contarse y
también debe verificarse el número de folio de la papeleta. El oficial que las
entregue debe presenciar el conteo de la cantidad de papeletas, firmar un
recibo y adjuntar una copia en el libro de registro de la votación.
En cualquier caso, es necesario que esta información se inscriba en el formato
correspondiente. Dependiendo del país y del tipo de información que requiera el
organismo electoral, puede sr conveniente registrar la información en un solo
lugar para evitar duplicidades, a menos que sea necesaria su inscripción en
varios registros.
Una vez que se escrutaron todos los votos y de que se anotaron las
observaciones o indicaciones requeridas en los formatos (si es necesario), el oficial
responsable de la votación debe mostrar a todos los presentes que la urna está
vacía, antes de colocar los sellos de seguridad.
El número de serie de los sellos se escribirá en el formato o libro de
registro de la votación y en cualquier otro formato que sea apropiado. Es
recomendable que también se dé oportunidad a los representantes de los partidos
o candidatos presentes que peguen sus sellos o estampen sus firmas en la urna
sellada. Estos procedimientos son importantes porque constituyen el inicio de
un registro auditable.
La observancia de estos procedimientos puede evitar muchos errores. Si
se presentan discrepancias, se pueden revisar los pasos desde el inicio de la
marcación de las papeletas. En ningún caso se debe permitir que los electores
lleven las papeletas fuera del sitio de votación.
Cierre de las urnas
A la hora en que cierra la votación, el oficial responsable de la mesa de
votación debe anunciarlo oficialmente. Para ello es importante que se cerciore
de que sólo permanezcan en las mesas de votación las personas autorizadas y los
testigos del escrutinio. Es recomendable que se permita a los oficiales de las
mesas de votación y de escrutinio, a los observadores y a los representantes de
partidos y candidatos presenciar el proceso de escrutinio.
Si sólo están presentes los oficiales de escrutinio, se puede pedir a
los últimos votantes que se queden a presenciar el proceso. Todas las demás
personas tendrán que esperar los resultados preliminares fuera de los sitios de
votación.
Para facilitar el proceso de escrutinio, puede ser necesario modificar
el arreglo de las mesas de votación. Generalmente las mesas se colocan juntas para
tener una superficie más amplia de trabajo, y se acomodan en el lugar más
apropiado las sillas, los lápices y un pizarrón para colocar los resultados.
Resumen del proceso
Al cierre de la votación, las personas autorizadas y los oficiales de
escrutinio son quienes permanecen en las mesas y se inicia el proceso de
escrutinio. Generalmente, si no se presentan impugnaciones o controversias
mayores, toma un promedio de dos horas finalizar el escrutinio de entre
cuatrocientos y quinientos votos. Empero, el tiempo para escrutar los votos
depende del número de personal, de la complejidad del sistema de votación y de
los procedimientos de escrutinio.
Mientras la urna permanece cerrada y sellada, se realiza una
conciliación entre el número papeletas recibidas y aquellas que fueron
entregadas a los electores, incluyendo las estropeadas. Se cuenta el número de electores
que votó para verificar el número de papeletas fueron utilizadas. Todas las
discrepancias tendrán que resolverse o reportarse al organismo electoral. Las
estadísticas se anotan en el acta o reporte del escrutinio.
Una vez completados los primeros pasos, el oficial responsable del
escrutinio puede abrir la urna y vaciar su contenido en el centro de la mesa.
Es importante que la mesa sea larga para que ningún voto se caiga al piso
cuando se vacíe la urna.
Antes de abrir las urnas, se verifican los sellos en presencia de
oficiales de escrutinio, los representantes de partidos y candidatos y los observadores.
Si sólo están presentes los oficiales de escrutinio, entonces se puede pedir a
los últimos votantes que se queden como testigos. Cuando se vacía la urna se
hace otra conciliación.
Si los representantes de partidos o candidatos lo solicitan, se
realizará una conciliación más rigurosa. En cualquier caso, el número de votos es
comparado con el número de electores que se presentó. No deben faltar votos y
el número de votos en la urna no debe exceder al número de votantes.
Todas las discrepancias deben reportarse al organismo electoral y
efectuarse las modificaciones u observaciones necesarias en los formatos de
escrutinio. Es importante que todos los involucrados en el proceso de escrutinio
firmen los formatos lo más pronto posible ya sea para confirmar que el informe
de los votos fue satisfactorio o bien que están enterados del origen de una
discrepancia y que están de acuerdo con la decisión que tomó el oficial responsable
del escrutinio.
Los materiales que normalmente se necesitan para realizar el escrutinio
son: hoja de cálculo, un libro para registrar la votación, un reporte de la
votación y el formato para el escrutinio. También se necesitan sobres o bolsas
para separar y guardar los votos, así como sellos para cerrar la urna.
Conciliación de los resultados del conteo de las papeletas
Al inicio de la votación, es importante que se cuenten las papeletas (y
los sobres, cuando sea el caso) que fueron entregados por el organismo
electoral y que se anoten esas cifras en el formato correspondiente.
Al cierre de la votación, la primera tarea que es pertinente realizar antes
de separar y contabilizar los votos es contar el número de papeletas utilizadas
(de ser el caso y de preferencia considerando los talones foliados usados), el de
sobres sin usar (cuando resulte aplicable), el de papeletas sin usar y el de votos
estropeados. En esta etapa la urna permanece cerrada.
El número total de papeletas escrutadas debe corresponder con el número
de papeletas recibidas al inicio de la votación. También se verifica el número
de electores que votaron utilizando la lista de electores y los datos del libro
de registro de la votación.
Es muy importante que se conserven registros precisos del número de papeletas
utilizadas en cada mesa de votación. Esto permitirá que el organismo electoral
demuestre que los votos de cada mesa de votación son genuinos y que los votos
no fueron depositados fraudulentamente en la urna o que no fueron llevados
fuera de las mesas de votación.
Discrepancias
Si hay discrepancias en el proceso de conciliación, puede ser necesario
repetir el escrutinio para revisar las anotaciones que se hicieron en el libro
de registro acerca de los votos estropeados y volver a contar las papeletas sin
usar y, de ser el caso, los folios usados.
Si continúan las discrepancias, puede ser necesario volver a verificar con
una autoridad de mayor jerarquía (con el oficial del distrito electoral o con
el organismo electoral) el número de papeletas que fueron enviadas a la mesa de
votación e informarle de la situación. Una parte importante de la transparencia
que requiere cualquier elección o evento electoral consiste en mantener informadas
a las altas autoridades de cualquier problema.
Si no se encuentra solución, se tendrán que efectuar modificaciones o
cambios al libro de registro de la votación, a los formatos de escrutinio, a
las hojas de cálculo y a la declaración de resultados para que reflejen el
número adecuado de papeletas. Para validar estas nuevas estadísticas y para
asegurar que todos los que deban conocer los cambios estén informados de la
situación y estén de acuerdo con ello, los oficiales de la mesa de votación y
escrutinio, y los representantes de partidos o candidatos que estuvieron
presentes en las mesas de votación tendrán que firmar los formatos y el libro
de registro de la votación.
Una vez que se hizo la primera conciliación, el oficial de escrutinio
verificará que los sellos permanecen intactos y que el número de serie es el
mismo que ese registro en la apertura de la mesa de votación. Si se usan
candados, entonces la persona a cargo debe pedir a la persona que tenga el
juego de llaves que ayude a la apertura de las urnas.
Esta información tendrá que anotarse en el libro de registro de la
votación. Después, la urna se abrirá y el contenido se vaciará en la mesa.
Estos votos (o sobres) se contarán y se compararán con las estadísticas que se
hayan obtenido previamente.
El número de votos (o sobres) en la urna debe coincidir con el número
de electores que votó, cifra que se puede obtener contando el número de folios usados
(número de votos usados) y de papeletas sin usar menos el número de votos
estropeados. Después del escrutinio de votos para cada candidato/partido/opción
se realiza otra conciliación con el objetivo de verificar que todas las
estadísticas coincidan antes de que se realice la declaración de resultados de
la mesa de votación.
Si se presentan discrepancias, será necesario repetir el proceso de
escrutinio una o dos veces hasta que se encuentren los votos perdidos- o una
explicación para la discrepancia-.
Si
después de la verificación no se encuentran los votos perdidos, entonces será
conveniente informar del problema al organismo electoral y hacer una
verificación en el registro de la votación (con una verificación especial del
número de votos enviados a la mesa de votación). Si aún así no se encuentra
solución, se harán las observaciones necesarias en los formatos para que así
los firmen los oficiales de escrutinio y los representantes de partidos y
candidatos. Esta nueva estadística será la que se considere oficial para la
mesa de votación.
En algunos
países, la legislación, las normas o los funcionarios del organismo electoral
pueden impedir que continúe el escrutinio de votos que no puede conciliarse, o
que no muestra una variación aceptable (por ejemplo, que la diferencia no es mayor
a dos, tres, o cinco votos). Si se descubren discrepancias importantes, se
pueden aplicar ciertas previsiones contemplas por la ley.
En
algunos casos, si se sospecha de fraude, puede ser necesario retrasar la
apertura y el escrutinio del contenido de las urnas hasta que el organismo
electoral investigue el problema y decida qué hacer con las urnas. Los
oficiales de las mesas de votación y escrutinio deben ser debidamente instruidos
sobre estos procedimientos en la capacitación que se les brinde.
Cuando se realizan varios tipos de elección el mismo día, como
elecciones presidenciales, legislativas y municipales, es común que se
encuentren votos en la urna equivocada. En esos casos el oficial de escrutinio
debe transferir las papeletas a la urna adecuada, conciliar todos los votos y
elaborar un reporte para cada caso. Después de esto es conveniente realizar una
conciliación del escrutinio de la votación y, si no hay discrepancias, el
oficial de escrutinio puede iniciar el conteo de votos.
Clasificación
Cuando se celebran elecciones para diversos cargos de manera simultánea
(por ejemplo: elecciones presidenciales, legislativas y municipales), es conveniente
que en la ley o en regulación se disponga el orden que debe seguir el
escrutinio para evitar errores y confusiones en el proceso. Este tipo de
disposiciones deben ser enteradas de manera puntual a los oficiales responsables
del escrutinio durante su capacitación y estar contenidas en la documentación y
los manuales que se les entreguen.
También es necesario que se precisen los procedimientos que se tienen
que aplicar cuando se encuentran votos en la urna equivocada. Es recomendable
que una sola persona realice la clasificación inicial de los votos; de
preferencia el oficial de la mesa que se encargo de entregarle las papeletas a
cada elector el día de la elección. Esto es muy importante si el oficial marco
las papeletas con su firma o iniciales.
Como parte de la preparación del escrutinio, es importante separar y
contar las papeletas estropeadas. Una papeleta estropeada es simplemente
aquella que el votante marcó de forma incorrecta o que resulta inservible y que
fue devuelta a los oficiales de la mesa de votación a cambio de una nueva. En
algunos países, las papeletas estropeadas son claramente marcadas como tales y
colocadas en un sobre por separado. Esta separación tiene como objetivo
preservar la secrecía del voto, ya que el votante pudo haber indicado en la
papeleta estropeada cómo deseaba votar.
Procedimiento para la
clasificación
A continuación se expone un método a través del cual se pueden
clasificar los votos. Una vez que se abre la urna, el oficial de escrutinio (puede
ser sólo uno o varios) verifica la validez de cada voto. Mientras continúa con
su tarea, es importante que el oficial tenga la capacidad de distinguir entre
un voto válido y uno falso (mediante una marca de agua o algún otro tipo de marca
de seguridad que se encuentre en las papeletas válidas). Es conveniente separar
cualquier papeleta falsa que se identifique, contabilizarlas de ser varias, y reportar
de inmediato este hecho al organismo electoral como una tentativa de fraude.
El oficial de escrutinio separa y distribuye las papeletas por partido
político o candidato. Al mismo tiempo, puede separar los votos dudosos que
pudieran ser rechazados. Después de que se termina el escrutinio de los votos
válidos, el oficial de escrutinio puede revisar uno por uno los votos los votos
dudosos y decidir sobre su validez (ver Criterios para
determinar cuándo son válidos los votos).
Es conveniente que los representantes de partidos y candidatos puedan
presenciar el proceso y que tengan la oportunidad de objetar la decisión que
tome el oficial de escrutinio. Estas objeciones suelen formar parte del
registro y pueden ser usadas en caso de que los resultados sean impugnados
después de su anuncio.
Por otro lado, los votos que se habían considerado dudosos y que al
final se aceptaron como válidos, también tienen que ser clasificados por
candidato/partido/opción. Después se escrutan y se separan los votos inválidos
y, de ser el caso, los falsificados. Por último, el oficial de escrutinio suma
los votos adicionales que se consideraron válidos al número inicial de votos
válidos y realizará un escrutinio total para cada candidato/partido
político/opción.
Es importante que el oficial de escrutinio haya sido debidamente
instruido sobre las reglas de interpretación para rechazar los votos, incluida
la provisión de ejemplos gráficos, y que dichas reglas hayan sido conocidas por
anticipado por todos los representantes de partidos y candidatos y por los observadores,
para facilitar el proceso de toma de decisiones. En todos los casos, los votos
rechazados tienen que separarse y guardarse. No puede destruirse ni un solo voto.
La separación de los votos rechazados tiene un papel importante para
crear un registro auditable para el escrutinio y es un componente esencial en
caso de que se de un recuento de los votos. Los votos rechazados tienen que ser
examinados cuidadosamente y el oficial de escrutinio tiene que indicar la razón
por la cual se está rechazando cada voto.
Es
conveniente que los representantes de partidos políticos y candidatos puedan
examinar los votos rechazados. Si algún representante no concuerda con la
decisión de los oficiales de escrutinio, es conveniente que éstos puedan formular
objeciones formales que sean la base para impugnar los resultados del
escrutinio. Deben existir reglas claras para realizar el registro de las
objeciones que hagan los representantes de los partidos políticos o los
candidatos.
Una vez
que se separaron las papeletas o los votos estropeados, falsificados y
rechazados, se puede iniciar el conteo de los votos válidos. El oficial de
escrutinio puede anunciar la preferencia marcada en cada papeleta y mostrarla
para que los representantes de los partidos políticos y candidatos y otras
personas autorizadas que se encuentren en la mesa puedan ver el voto y llevar r
su propio conteo. También se recomienda que los representantes y observadores
que atestiguan el escrutinio tengan la posibilidad de ver cada voto escrutado.
Para una mayor eficiencia, es recomendable que puedan apoyar al proceso otros
oficiales de escrutinio. Sin embargo, es necesario que esté muy claro quién o quiénes
tienen la capacidad de tomar la decisión sobre la validez de cada voto.
Certificación de la autenticidad de las papeletas
Es muy importante que cuando el oficial electoral clasifique los votos,
tenga la capacidad de distinguir entre los votos válidos y los falsificados. Es
necesario que cada uno de los votos de la urna sea revisado.
Algunos países utilizan papel de seguridad en las papeletas. Este papel
puede tener una marca de agua u otra forma de identificación (color especial,
líneas, símbolos, marcas o logotipos) para hacer virtualmente imposible que se
pueda falsificar. Otros indicadores que pueden ayudar a diferenciar una
papeleta válida de una falsificada son la textura, el grosor, los colores, el
tamaño y el formato que tenga la papeleta.
Es necesario que el oficial de escrutinio conozca la parte de la
papeleta en donde tienen que verificar la autenticidad. Si sucediera que el
oficial no puede reconocer la autenticidad de papeleta o que ésta no tuviera
las señas de identificación oficial, entonces no se le debe incluir en el
escrutinio. Esa papeleta no tiene destruirse, sino guardarse en un sobre.
Certificación
de los votos
Con el propósito de acelerar el
proceso de certificación de la autenticidad de las papeletas, algunos países
exigen que el oficial de escrutinio escriba sus iniciales o estampe su firma en
un espacio determinado que usualmente se encuentra en el reverso de la papeleta,
antes de que la entregue al votante.
Otros países les dan estampas
oficiales a los encargados de la votación para que se las coloquen en las
papeletas antes de entregarlas a los electores. Con este método, al momento del
escrutinio se rechazan las papeletas que no tengan la estampa oficial. Si se
usa el primer sistema y las firma o iniciales marcadas de la papeleta no son
las del oficial de escrutinio, entonces la papeleta se separada y se considera
inválida. Si en el reverso de la papeleta no se encuentran iniciales o la firma
pero el oficial reconoce su autenticidad y admite que la expidió, entonces
tiene que escribir sus iniciales y el voto puede contarse como válido.
El método de agregar las
iniciales del oficial de escrutinio al reverso de la papeleta puede ayudar a
identificar entre los votos válidos y los falsificados. Cuando el oficial de
escrutinio escribe sus iniciales siempre tiene que utilizar el mismo color de
pluma o de lápiz. Este problema no se presenta cuando se utilizan estampas para
validar las papeletas.
Resulta muy importante conservar
todas las papeletas o votos, aún y cuando no sean válidos. Ningún voto debe ser
destruido ya que todos los registros auditables tienen que ser ensamblados de
tal forma que sea posible reconstruir completamente el proceso de escrutinio.
Si se presenta alguna duda
al tomar la decisión para rechazar un voto por considerarlo falso, es
conveniente que el oficial de escrutinio puede consultar o verificar el
criterio para su decisión con el organismo electoral. El hecho de rechazar un
voto sobre la base de que es falso, es una decisión muy importante que tiene ser
tomada después de una evaluación muy cuidadosa, ya que puede acarrear consecuencias
políticas.
Separación de las papeletas estropeadas y los votos rechazados
Es muy importante que al clasificar los votos, se separen las papeletas
estropeadas de los votos rechazados por que el significado de ambos es muy
distinto. El hecho de que se mezclen puede tener un efecto serio en los
registros auditables.
Papeletas estropeadas
Una papeleta estropeada nunca debe encontrarse dentro de la urna. Una
papeleta estropeada es generalmente aquella que el votante estropea involuntariamente
al marcarla de forma incorrecta; cuando la ley lo prevé, esta papeleta suele
regresarse a los oficiales de la mesa de votación para recibir a cambio una
nueva que el votante marcará y colocará en la urna.
Una papeleta estropeada también es aquella que tiene errores de
impresión, que está rota, sucia, o que tiene alguna marca que permitiría
identificar al elector que la emplearía sin garantizar la secrecía de su voto.
Votos rechazados
Un voto rechazado es aquel que llegó a la urna, pero que fue rechazado
en el escrutinio porque fue marcado indebidamente, o porque no se expreso en
ella ninguna preferencia cuando esta es necesaria. Los criterios más comunes
para rechazar un voto son:
- Porque no
tiene marca,
- Porque
tiene marcas para más de un candidato o partido político cuando solo se
tiene que elegir uno,
- Porque se
marcó de forma no oficial o con marcas inusuales,
- Porque se
hizo una marca deliberada por la que se puede identificar al votante, o
- Porque se
hizo una marca en un sitio prohibido por la legislación (fuera del
círculo, etc.)
- Porque la
marca no refleja inequívocamente la elección del votante.
En algunos países los votos en blanco (sin marca) se cuentan por separado
(y se consideran como votos de protesta), en otros lugares son considerados
como votos rechazados. En cualquier caso, es necesario que todos los votos se
conserven y que ninguno se destruya.
Sobres
para el voto
En los países que utilizan sobres
para la votación, la forma en que se identifica entre un voto rechazado y uno
válido es diferente porque las marcas no se hacen en la papeleta misma. Por
ejemplo, un voto rechazado será aquel en que dentro de un sobre se hayan
colocado dos papeletas de distintos partidos o candidatos, el de un sobre
vacío, un sobre que contenga marcas de forma que comprometa la secrecía del
voto, etc.
En muchos países, si la intención
del votante es clara, se aceptan todo tipo de marcas. En otros, la legislación
es muy clara en cuanto a los tipos de marca que no son aceptados, aún en las
papeletas en la que el elector tiene que escribir el nombre del partido o
candidato de su preferencia.
Para estos casos específicos, las
marcas que pueden ser aceptadas tienen que haber sido claramente demostradas a
los oficiales de escrutinio durante el proceso de capacitación y documentadas gráficamente
en los manuales diseñados para ello, con el objetivo de ayudar al oficial de
escrutinio a tomar una decisión. El diseño de una tarjeta
que muestre cuáles son las marcas que pueden ser aceptadas y cuáles no y que,
de preferencia, contenga fotografías para ejemplificar diversas situaciones,
puede ser una herramienta muy útil para de los oficiales de escrutinio que
puede incluirse en la documentación que se les brinde para efectos de consulta durante
la jornada electoral.
Separación de los votos válidos
Todas las papeletas deben desdoblarse una a una (si se usan sobres,
entonces será necesario que las papeletas sean sacadas del sobre) para que el
oficial de escrutinio se asegure de que todos los votos son válidos.
El oficial de escrutinio puede anunciar el nombre del candidato o
partido político por el que se emitió cada voto y mostrar la papeleta para que
todos los presentes la vean. Si varias personas se encargan de contar los votos
y de identificar aquellos que podrían ser rechazados, entonces la práctica de
mencionar los nombres puede no ser apropiada. En este caso podría ser más conveniente
que se separaran primero los votos de acuerdo a la opción marcada (sin
contarlos), colocando aparte los que se podrían rechazar y luego determinar
cuáles de estos efectivamente tienen que ser rechazados. Después de que se
finaliza de revisar estos casos, se procede a contar los votos válidos emitidos
por cada partido o candidato.
En todo caso, sólo los oficiales de escrutinio deben manejar los votos
y ser ellos quienes resuelvan sobre sus validez.
Una ventaja que ofrece el método de mostrar los votos y mencionar el
nombre del candidato o partido marcado, es que permite que los representantes
de partidos o candidatos realicen su propio conteo. La desventaja es que el
proceso se tiene que interrumpir cada vez que se identifique un voto susceptible
de rechazo, lo que puede provocar que cuestión que el escrutinio de los votos
válidos se vuelva lento e ineficiente.
Independientemente del método que se use, es conveniente que las
papeletas válidas se coloquen en pilas separadas sobre la mesa: una pila para
cada candidato, partido político u opción (en caso de referéndum).
Es muy importante que los votos sean examinados de tal forma que sea
posible que los observadores, los representantes de partidos políticos o
candidatos y otras personas que estén autorizadas a permanecer en la mesa
durante el escrutinio puedan ver las papeletas y asegurarse de que éstas están
siendo distribuidas debidamente adecuadamente de acuerdo a la opción marcada.
Es necesario que se controle el acceso a los votos que ya han sido distribuidos
por preferencia.
Es conveniente que los representantes de partidos y candidatos puedan
formular objeciones formales si no están de acuerdo con la decisión del oficial
de escrutinio. Estas objeciones pueden ser la base para una impugnación de los
resultados finales.
Si bien la transparencia del proceso es muy importante, también es
necesario que se cuente con controles adecuados sobre el manejo de los votos
para asegurar que no se comprometa la integridad del escrutinio.
Conteo
Los votos (y los sobres, cuando resulte aplicable) se pueden apilar en
grupos de diez, por ejemplo, para facilitar la elaboración del registro de los
votos que se vayan contabilizando. Dependiendo del número de partidos políticos
o candidatos y del número de oficiales de escrutinio, cada oficial podría ser
responsable de recibir y contar todos los votos emitidos por uno o más partidos
políticos o candidatos. Después, los oficiales de escrutinio pueden intercambiar
las pilas de votos que contabilizaron para verificar el total de cada una.
Los oficiales de escrutinio deben contar todos los votos, incluyendo las
papeletas estropeadas y los votos rechazados. Aún cuando no cuenten como
válidos, estos votos son importantes para integrar el registro auditable y
serán indispensables en caso de que se realice un recuento.
Para eliminar las posibles objeciones a la validez de los votos, los
oficiales de escrutinio deben recibir una adecuada capacitación sobre con
reglas de interpretación de las marcas en los votos que son aceptadas, así como
de las razones por las que se debe rechazar un voto. Al reducir el margen que
pueden tener los oficiales para interpretar las reglas del conteo se facilita
la toma de decisión y se pueden reducir las disputas sobre la validez de los
votos.
Si se objeta o impugna la validez de un voto, el oficial de escrutinio debe
ser la única persona facultada para tomar una decisión. Para tener más
consistencia en sus decisiones, el oficial de escrutinio puede poner en una
pila por separado todos los votos dudosos o cuestionados y decidir sobre su
validez solo después de que ha concluido el conteo de todos los votos válidos.
Como alternativa, se pueden distribuir primero todos los votos según
las preferencias indicadas, decidir sobre los cuestionables y, por último, contar
cada pila. Puede ser útil numerar en el reverso todos los votos cuestionados y
anotar el total en el libro de votación de acuerdo con la decisión final que
haya tomado el oficial de escrutinio.
Para contar los votos, los oficiales de escrutinio pueden usar una hoja
de cálculo. Es conveniente que los representantes de partidos políticos, y
candidatos y los observadores que presencian el escrutinio también tengan hojas
de cálculo. La hoja de cálculo oficial es la que utiliza el oficial de
escrutinio que está a cargo del proceso.
La hoja de cálculo facilita el conteo. Se hace una marca en la hoja de
cálculo por cada voto emitido a favor de cada candidato o partido político. De
forma periódica, se suman las marcas de cada candidato o partido político. Si
se comete un error durante el proceso, se pueden realizar comparaciones con las
otras hojas de cálculo. Si aún así no se encuentra el error, se tendrá que
reiniciar el conteo desde el último punto que se haya acordado.
Es conveniente realizar una revisión final del conteo. Es usual que esa
revisión se realice antes de transmitir los resultados preliminares a la
oficina regional o del distrito electoral. La revisión es importante para
asegurar que ningún voto haya sido cambiado a favor o en contra de algún
partido o candidato. El número total de votos emitidos para cada partido o
candidato, más la suma de los votos rechazados, de las papeletas sin usar y de las
estropeadas tendrá que coincidir con el número total de papeletas que se recibió
en la mesa antes de iniciar de votación.
Una vez que finaliza el conteo, los votos y las papeletas ya
reagrupados por categoría se pueden reintegrar a la urna o introducir en los
sobres que se hayan previsto al efecto, junto con los formatos correspondientes.
Es necesario que el acta o declaración de resultados se introduzca en un sobre
por separado y no se introduzca dentro de la urna. Es importante que sean
sellados tanto el sobre como la urna antes de que sean transportados al lugar
en que serán concentrados o almacenados. Todos estos documentos serán indispensables
en caso de que se solicite u ordene un recuento, por eso resulta importante
tomar la precaución de sellar el contenido de las urnas para asegurar que estos
materiales estén disponibles si se ordena un recuento.
Para tener mayor seguridad, es necesario que los oficiales de escrutinio
así como los representantes de partidos políticos o candidatos firmen el sello
que se coloca a las urnas y a los sobres. Es conveniente que los oficiales de
escrutinio conserven una copia oficial en caso de que se diera una pérdida del
material.
Conteo de papeletas estropeadas y los votos rechazados
Es necesario que las papeletas estropeadas, los votos
rechazados y las papeletas sin usar se cuenten para crear un registro auditable
completo. Estos documentos siguen siendo oficiales, aunque no cuenten como votos
válidos. Adicionalmente, los votos rechazados son esenciales para realizar un
recuento.
Reglas de interpretación de
los votos rechazados
Para
eliminar las posibles objeciones a la validez de los votos, los oficiales de
escrutinio deben recibir una adecuada capacitación sobre con reglas de
interpretación de las marcas en los votos que son aceptadas, así como de las
razones por las que se debe rechazar un voto.
Al reducir el margen que pueden tener los oficiales para interpretar las
reglas del conteo se facilita la toma de decisión y se pueden reducir las
disputas sobre la validez de los votos. Si se produjera la victoria de un
candidato por un margen muy estrecho, es probable que se pida un recuento y que
los votos rechazados tengan que ser revisados cuidadosamente.
Manejo de disputas referentes a rechazos
En
algunos países, el oficial de escrutinio es la única persona capacitada para
tomar una decisión referente a la validez de los votos, aún si hay otros
oficiales involucrados en el escrutinio. Este oficial también es responsable de
resolver las disputas referentes a objeciones formuladas sobre la validez de
los votos.
Si el representante de un partido o candidato no está de acuerdo con
las decisiones del oficial sobre la validez de los votos, debe tener la
posibilidad de impugnar esa decisión. En la mayoría de los casos, se exige que
el oficial de escrutinio resuelva de inmediato cualquier duda sobre la validez
de un voto. Para tener más consistencia en sus decisiones, el oficial de
escrutinio puede poner en una pila por separado todos los votos dudosos o
cuestionados y decidir sobre su validez solo después de que ha concluido el
conteo de todos los votos válidos.
Como alternativa, se pueden distribuir primero todos los votos según las
preferencias indicadas, decidir sobre los cuestionables y, por último, contar cada
pila. Puede ser útil numerar en el reverso todos los votos cuestionados y
anotar el total tanto en el libro registro de la votación como en el formato
del escrutinio, votación de acuerdo con la decisión final que haya tomado el
oficial responsable.
Conteo de los votos válidos
Para contar los votos, los oficiales de escrutinio pueden usar una hoja
de cálculo. Es conveniente que los representantes de partidos políticos, y
candidatos y los observadores que presencian el escrutinio también tengan hojas
de cálculo. La hoja de cálculo oficial es la que utiliza el oficial de
escrutinio que está a cargo del proceso.
La información relativa al número de la mesa de votación y al distrito
electoral que corresponde se debe anotar claramente en el formato de
escrutinio. Es conveniente que haya una columna para cada partido o candidato
contendiente en el mismo orden en que aparecen en la papeleta de votación.
Existen dos tipos convencionales de hojas de cálculo, una en la que
cada recuadro representa un voto por partido o candidato y otra en la que se
completa un cuadro con una diagonal por cada cinco votos. Con ambos métodos
resulta relativamente fácil y rápido contabilizar el total de votos.
Si se usan varias hojas de cálculo a la vez, puede ser fácil identificar
y corregir inconsistencias o errores a través de una simple revisión de todas
las cifras y cálculos. En caso de discrepancias, puede ser más fácil revisar el
procedimiento a partir del último punto de correlación entre las cifras, que
hacerlo otra vez desde el principio.
Verificación del conteo
Es conveniente realizar una revisión final del conteo. Es usual que esa
revisión se realice antes de transmitir los resultados preliminares a la
oficina regional o del distrito electoral. La revisión es importante para
asegurar que ningún voto haya sido cambiado a favor o en contra de algún
partido o candidato.
La última verificación debe coincidir totalmente con la conciliación
hecha antes de abrir las urnas. El número total de votos emitidos para cada
partido o candidato, más la suma de los votos rechazados, de las papeletas sin
usar y de las estropeadas tendrá que coincidir con el número total de papeletas
que se recibió en la mesa antes de iniciar de votación.
Cuando se usan sobres, también se tienen que contar para conciliarlos con
el número de electores que emitieron voto. Si se detecta algún error, se pueden
comparar las distintas hojas de cálculo. Si después de esto subsiste el error,
entonces puede ser necesario volver a revisar y contar todos los votos
emitidos.
Sellado de las urnas
Antes de enviar las urnas a un lugar seguro para almacenarlas, es
importante que sean selladas, colocando en su interior todos los votos que
fueron considerados durante el escrutinio para asegurar así su contenido. Esta
medida será muy importante en caso de que se solicite un recuento.
En algunos países también se colocan dentro de la urna, ciertos
documentos que se hayan utilizado durante el escrutinio, como las hojas de
cálculo, el libro de registro de la votación y la lista de votantes.
Es indispensable que el acto o declaración de resultados se conserve
por separado y no se deposite dentro de la urna. Se puede colocar dentro de un
sobre y sujetar fuera de la urna. Sin embargo, también es importante sellar este
sobre para asegurar que ninguna persona sin autorización tenga acceso a los resultados
y que cualquier alteración que se intente pueda ser detectada por las
autoridades.
Es
conveniente que antes de que la urna sea transportada para su almacenamiento,
se haya transmitido al organismo electoral una copia del acta o declaración de
resultados. En muchos países se exige que todos los materiales sean entregados
a la autoridad responsable.
Es
conveniente definir si el libro de registro de la votación debe depositarse
dentro de urna o anexarse al acta de resultados. Si el libro de registro de la
votación se usa para registrar operaciones fuera de la votación ordinaria,
entonces puede ser útil que esté disponible por si el organismo electoral
solicita una inspección, sin la necesidad de requerir la autorización de un
juez o tribunal (que es el caso en algunos países).
La
posibilidad de acceso al libro puede ayudar a aclarar cualquier error que se
haya efectuado durante la elaboración del acta de resultados, o cualquier otro
procedimiento relacionado con el escrutinio de votos.
Es
importante que los representantes de partidos políticos y candidatos
autorizados para presenciar el escrutinio oficial, tengan la oportunidad de
consultar el libro de registro. Este libro es un documento muy importante que
debe guardarse de forma segura, sellarse dentro la urna, o colocarse en un
sobre fuera de ella junto con el acta de resultados.
Es conveniente
que los votos (y los sobres, cuando sea aplicable) se coloquen en fajos dentro
de la urna, organizándolos por categoría (candidatos, votos rechazados, papeletas
estropeadas, papeletas sin usar, etc.).
Una vez
que los votos y los formatos importantes están dentro de la urna, se le puede
sellar y transportar un lugar seguro para almacenarla. Se recomienda que el
número de sello, cuando sea el caso, se anote en la declaración de resultados o
en el recibo de recepción de la urna que se expida cuando se entregue al
almacén. En algunos países el número de la mesa de votación se escribe sobre la
urna. Esta medida sólo es posible cuando el material del que está hecho la urna
permite la escritura, como el cartón.
Aún
cuando se hayan sellado todos los sobres o bolsas plásticas introducidas en su
interior, no deja de ser importante que se reselle la urna antes de
transportarla. Todos estos documentos serán necesarios en caso de que se
solicite un recuento, cuestión que explica por qué es importante sellar la
urna.Algunas veces para tener mayor seguridad se utiliza papel sellador y se
pide que el oficial de escrutinio y los representantes de partidos políticos y
candidatos firmen sobre él para mayor seguridad.
Transmisión de los resultados de las mesas de votación
Una vez que se concluye el proceso de conteo, el oficial de escrutinio
prepara el acta o declaración de resultados de la mesa de votación.
Este formato indica los resultados de la elección y es conveniente que
incluya información básica, como es el nombre del distrito electoral, el número
de la mesa de votación y la fecha de la elección.
La información específica del escrutinio puede incluir:
- El número
de papeletas que se recibió del organismo electoral para la apertura de la
votación,
- El número
de papeletas estropeadas,
- El número
de papeletas sin usar,
- El número
de votos válidos que obtuvo cada candidato o partido político,
- El número
de votos rechazados,
- El número
total de votos válidos, y
- El número
total de electores que voto.
Es muy importante que tanto los oficiales de escrutinio como los
representantes de partidos políticos y candidatos firmen el acta o declaración
de resultados. En algunos casos se pide que anoten también su nombre, dirección
y número telefónico, con el propósito de que el organismo electoral pueda
localizarlos y contactarlos fácilmente en caso de que se presente un problema.
Algunos países exigen que todos los oficiales de escrutinio se
presenten en la mesa de votación para firmar el acta de votación.
Una vez que se ha llenado el formato, los resultados se pueden
comunicar de forma oral o transmitirse por vía electrónica a la oficina local
del organismo electoral para ayudar a que se integren los resultados
preliminares lo más pronto posible. El responsable de comunicar los resultados
preliminares debe ser el oficial de escrutinio.
Es conveniente que la transmisión de los resultados que puede realizar por
vías alternas como el teléfono celular, el módem o el fax, utilizando un código
de seguridad único que asegure la identificación de la persona que transmita
los resultados. Sin embargo, en las áreas de ciertos países dónde la
infraestructura de comunicación no permite la transmisión oral o electrónica de
los resultados preliminares, la única alternativa disponible puede ser su
entrega personal por parte de un oficial de escrutinio o de alguna otra persona
autorizada.
Después de que los resultados han sido reportados por vía oral o electrónica,
es necesario que el ejemplar original de la declaración de resultados sea
entregado personalmente ante oficina del organismo electoral en un sobre
sellado. Esta medida es esencial para prevenir cualquier fraude y ofrecer evidencia
de cualquier alteración a los resultados.
Es conveniente que se permita que los representantes de partidos
políticos y candidatos copien los resultados.
El oficial de escrutinio conserva una copia de la declaración de resultados
y fija otra en un lugar visible dentro del recinto de votación. El ejemplar
original se coloca en un sobre sellado que se adjunta a la urna para el uso del
organismo electoral. Es recomendable que los observadores y los representantes
de partidos y candidatos puedan obtener una copia o transcribir los resultados
de la declaración oficial de resultados en las mesas de votación o los centros
de escrutinio.
Toda vez que su trabajo es un factor clave para una sociedad libre y
democrática, es recomendable que se permita que los medios de comunicación
electrónicos e impresos tengan acceso a los resultados en el lugar en donde
hayan sido integrados, ya sea en las mesas de votación o en las oficinas del
organismo electoral, a menos que haya ciertos factores de seguridad relacionados
con la publicación de resultados parciales o provisionales. Esta cuestión es
particularmente importante cuando están en juego la libertad y equidad del
proceso electoral.
El organismo electoral es responsable de acreditar al personal que
puede permanecer en las mesas de votación o en las oficinas que recolectan los
resultados durante la fase del escrutinio. Es necesario que los representantes
de los medios de comunicación porten una identificación que pruebe su acreditación.
La cuestión de la transparencia
Aunque la transparencia siempre es primordial, cobra especial
importancia durante la etapa en que se transmiten y se hacen públicos los
resultados preliminares. Es importante que los representantes de los partidos
políticos y candidatos firmen y obtengan una copia de la declaración de
resultado y que tengan oportunidad de presenciar la transmisión de los
resultados al organismo electoral.
La transparencia de esos actos es esencial para que los resultados de
la elección tengan una aceptación generalizada.
La importancia de los planes
de contingencia
La tecnología de las comunicaciones juega un papel cada vez más
importante en la transmisión de los resultados de la votación. Es por eso que
si se llegará a presentar una falla en los sistemas de soporte que usa el
organismo electoral, puede ocurrir un retraso en la obtención y difusión de los
resultados preliminares, cuestión que generaría numerosos problemas
administrativos, técnicos y logísticos. Adicionalmente, esas fallas suelen ser
políticamente bochornosas para el organismo electoral.
Para evitarlas, es necesario que antes del día de la elección se establezcan
planes de contingencia que estén completamente probados. En caso de que se
diera una falla tecnológica, una alternativa económica sería la de disponer de teléfonos
alternos cercanos a las mesas de votación. Las contestadoras automatizadas
pueden ser fácilmente ligadas y replicadas en caso de que alguna falle.
Otra opción es la de utilizar radios portátiles. Por último, como plan
de última instancia a la transmisión electrónica de los resultados se pueden
utilizar medios manuales como son los mensajeros o las entregas personales.
La selección de un determinado plan de contingencia dependerá del
contexto local y de las circunstancias en las que se encuentre cada país. En
algunos casos, se pueden negociar acuerdos que permitan el uso del equipo de
comunicación de las fuerzas de seguridad o de compañías privadas.
Declaración de resultados en las mesas de votación
La declaración
de resultados en las mesas de votación suele ser un formato o acta que contiene
los resultados preliminares. El oficial de escrutinio es el encargado de llenar
este formato. En cada mesa se tiene que llenar un formato de declaración de
resultados, aún en el caso en que dentro de un centro o recinto de hayan
instalado varias mesas de votación.
El
formato de la declaración de resultados de la elección puede incluir la
siguiente información general:
- El
nombre del distrito electoral,
- El
número de la mesa de votación,
- La
firma del oficial de escrutinio. También es conveniente que los representantes
de partidos políticos y candidatos firmar el formato.
La
información específica del escrutinio suele incluir:
- El número
de papeletas que se recibió del organismo electoral para la apertura de la
votación,
- El número
de papeletas estropeadas,
- El número
de papeletas sin usar,
- El número
de votos válidos que obtuvo cada candidato o partido político,
- El número
de votos rechazados,
- El número
total de votos válidos, y
- El número
total de electores que voto.
Puede
ser necesario que se verifique el libro de registro de la votación porque en
algunos lugares se autoriza que el registro de electores se realice hasta el
día mismo de la votación y éstos electores pueden ser agregados usando el libro
de registro. Otras jurisdicciones se utilizan formatos separados.
En
algunos países se necesita información adicional detallada, como los números de
serie de los sellos que se colocan sobre la urna o los números de las urnas
mismas.
En otros casos, este formato es un documento muy importante porque
brinda la información que el organismo electoral utiliza para hacer públicos
los resultados preliminares y los finales. En todo caso, es muy importante que
los oficiales de escrutinio llenen este formato con sumo cuidado.
Emisión de la declaración de resultados
Es importante que se prepare con extremo cuidado el acta o declaración
de resultados porque contiene los resultados preliminares y finales de la
elección de una mesa de votación (a menos que se pida un recuento).
Este formato normalmente lo completa y firma el oficial de escrutinio.
Es conveniente lo firmen los representantes de los partidos políticos y
candidatos. Sus firmas son muy importantes para evidenciar que conocen los
resultados y que están de acuerdo con ellos. En ocasiones se pide que los
formatos también incluyan que otros datos como sus nombres, dirección y números
telefónicos.
Estas medidas permiten que el organismo electoral pueda contactar fácilmente
a los representantes en caso de que surja un problema,.
Para contribuir a la transparencia del proceso, es conveniente que se
permita que los observadores y representantes de partidos políticos y
candidatos tengan una copia de la declaración de resultados.
Transmisión de resultados
Una vez que se completa la declaración de resultados, el oficial de
escrutinio comunica los resultados preliminares a las oficinas locales del
organismo electoral (y en algunos casos, directamente al organismo electoral
nacional).
En caso de que el local de votación contenga varias mesas de votación,
la persona responsable (conocida en algunos lugares como supervisor central de
la votación) debe reunir los resultados de cada oficial de escrutinio para
transmitirlos a las oficinas locales del organismo electoral.
En muchos países el organismo electoral instala oficinas regionales o
locales durante el período electoral. Generalmente los resultados preliminares de
las mesas se transmiten a la oficina local, la cual se encarga a su vez de
transmitir a la oficina nacional todos los resultados que recopiló del distrito
electoral correspondiente.
Transmisión de resultados
preliminares
Sobre la base de los datos contenidos en el acta o declaración, los
resultados preliminares de cada mesa de votación se deben transmitir a la
oficina del organismo electoral por teléfono (fijo o móvil), o cualquier otro
medio disponible.
Es recomendable que se dé una clave o código a cada persona encargada
de transmitir los resultados. Por razones de seguridad, es conveniente que esta
clave o código único sea distribuida o asignada por el organismo electoral el
mismo día de la elección.
Este código reduce la posibilidad de cualquier tentativa de
suplantación de los responsables e impide que personas sin autorización transmitan
resultados incorrectos o parciales a la oficina local del organismo electoral.
Si el local de escrutinio tiene una máquina de fax, esta puede usarse
para enviar una copia de la declaración de resultados al organismo electoral.
Es importante que se tomen medidas específicas para controlar el acceso al fax
a fin de disminuir el riesgo de que se transmitan datos o información no
oficiales.
En todo caso, es importante que la declaración que se envíe por fax
esté firmada por el oficial de escrutinio y por los representantes de partidos
políticos y candidatos que presenciaron el escrutinio. El hecho de que los
representantes de partido y candidatos se nieguen a firmar el documento no debe
invalidarlo.
Para mayor seguridad y para detectar cualquier intento de fraude, es
importante que el acta original se envíe por separado en un sobre sellado al
organismo electoral. Este sobre se puede enviar junto con los materiales
electorales de forma personal o por correo. Con el envío del documento
original, el organismo electoral local podrá comprobar que estos resultados y
los que fueron enviados por teléfono o electrónicamente son los mismos.
Si la mesa de votación no cuenta con teléfono (fijo o móvil) o no está
funcionando, se tienen que considerar métodos alternativos. Los dispositivos
radiales no necesitan la instalación de una línea telefónica y son flexibles y
fáciles de usar. Sin embargo, el despliegue de estos métodos tiene que
considerar la topografía del área para identificar por adelantado las regiones
en donde es imposible recibir o transmitir mensajes.
De nueva cuenta, antes del despliegue es conveniente brindar a los
oficiales de la mesa de votación y escrutinio una capacitación adecuada y los códigos
de identificación requeridos.
Si no es posible usar algún medio de comunicación inalámbrico, siempre
queda como alternativa la entrega personal de los resultados al organismo
electoral. Si el oficial de escrutinio no puede cumplir esta tarea, se tiene
que designar a un mensajero.
Este mensajero tiene que ser una persona confiable y es recomendable
que su selección sea aceptada por los oficiales de escrutinio, así como por los
representantes de partidos políticos y candidatos. Cuando se utiliza este
método, el mensajero también puede entregar la urna y su contenido, eliminando
así la necesidad de hacer arreglos adicionales de transporte.
Se recomienda el uso de una bolsa que evite falsificaciones, a fin de
garantizar que los resultados no pueden ser alterados durante su traslado. Esta
bolsa, fabricada con un material resistente, tiene que ser firmada por las
personas en el punto de partida y, una vez sellada, no debe poder abrirse sin
que se dañe. En consecuencia, las personas que reciben el material pueden estar
seguras de que la bolsa que reciben es la misma que se despacho. Es esencial
que se realice un registro de las firmas de aquellos que van a entregar y a
recibir los materiales, y también es recomendable que el personal electoral y
los observadores vigilen su traslado.
El papel de los medios de
comunicación
Después del cierre de la votación, es probable que las agencias de
noticias y los medios de comunicación compitan por dar a conocer un pronóstico
de los resultados de la elección lo más pronto posible. Mandarán a sus
representantes al lugar de la acción. Lo usual es que, por razones de
eficiencia, envíen sus equipos a las oficinas del organismo electoral.
Un representante de los medios puede cubrir un área más extensa si se
coloca en un centro que recolecta los resultados de las mesas de votación y así
reportar los resultados de un mayor número de mesas.
Ruta de la declaración “oficial”
de resultados
El oficial de escrutinio debe entregar copias de los resultados de la
votación al organismo electoral y es conveniente que los representantes de los
partidos políticos, candidatos y observadores puedan tener también una copia o
la posibilidad de copiar los resultados. Las copias extra pueden reproducirse con
una hoja de papel carbón o con una máquina de fotocopias. Como alternativa, se
pueden preparar varias copias manuales.
Es importante que el documento original de la declaración de resultados
se adjunte a la urna en un sobre sellado. Esto es especialmente importante
cuando se tiene que realizar un recuento de los votos.
Una vez que el acta o declaración de resultados ha sido integrada y
transmitida a la oficina local del organismo electoral, se puede colocar una
copia afuera de la mesa de votación. De esta forma, la misma información y
resultados estarán disponibles para todos al mismo tiempo.
Los resultados de la votación son públicos en el sentido que se permite
que testigos presencien y examinen el proceso de escrutinio. La declaración de
resultados es un documento público; esto se torna especialmente evidente cuando
se exhibe una copia en el sitio de votación. Sin embargo, es importante señalar
que estos resultados todavía no son oficiales, solo son preliminares. Los
resultados finales oficiales siempre tendrán prioridad legal.
Consolidación de resultados
Es importante que tanto en el nivel nacional como en el local se planee
cuidadosamente la logística necesaria para recibir los resultados de varios
lugares simultáneamente. Cuando sea posible, se logrará una mayor eficiencia si
se da un número de teléfono o de fax a las personas que transmiten los
resultados preliminares a la oficina local del organismo electoral.
Actualmente, la mayoría de sistemas telefónicos permiten que las llamadas
realizadas a un solo número identifiquen y las transfieran automáticamente la
línea que esté disponible.
Es necesario que se entreguen al personal que contestará el teléfono
formatos que contengan espacios preestablecidos para la recepción de la
información requerida durante la recolección de los resultados. Por ejemplo, un
equipo se puede encargar de la recepción de los resultados que están entrando
luego para luego transmitirlos a la persona o equipo que se hará cargo de
capturar todos los resultados del distrito electoral.
Resulta muy útil que se cuente con una pizarra o una hoja de cálculo en
la pared en la que se listen todas las mesas de votación y que se vaya llenando
conforme se reciben los resultados. Una vez que se recibe toda la información
de una elección, se tienen que actualizar los resultados de todo el distrito
electoral. Esta suma se tiene que enviar a la oficina o centro nacional.
Nivel nacional
A nivel nacional, se puede usar la misma logística pero a una mayor escala.
En este nivel resulta más sencillo utilizar la comunicación por fax. Puesto que
la información necesaria ya está escrita, este método puede ayudar a agilizar
el proceso de entrada de datos o de tabulación manual. De igual manera, se
pueden utilizar hojas de cálculo para listar y llevar el control de todos los
distritos electorales.
Es importante que se realice un primer control de calidad para
verificar si los resultados que aparecen son los correctos. Cuando se han
integrado los resultados finales oficiales, es necesario que se lleve a cabo un
control de calidad más exhaustivo para verificar los procedimientos de cada
distrito electoral y sus mesas de votación.
Cuando un país está dividido en muchas zonas horarias, es probable que
los resultados se reciban a nivel nacional en distintas horas del día (esto
dependerá de la hora en que cierre la elección). Es importante que se cuente
con el personal necesario para recopilar todos los resultados nacionales
preliminares.
Para evitar cualquier discrepancia entre los resultados preliminares y
los finales, es conveniente que los resultados preliminares incluyan todos los
tipos de votos (de ser el caso). Tienen que incluirse en el escrutinio de los
resultados preliminares los votos especiales, los votos por correo, los votos
emitidos de forma ordinaria, los de la votación anticipada y los de la votación
móvil.
Dependiendo del margen de espera que sea aceptable para anunciar los
resultados, los votos especiales pueden escrutarse antes de la elección o
después del cierre de la votación el día de la elección. Si se escoge la
segunda opción, entonces el procedimiento de escrutinio tendrá que ser diseñado
cuidadosamente para que permita que los resultados de los votos especiales se
incluyan en los resultados preliminares.
Resulta muy útil que los sobres recibidos por la oficina central del
organismo electoral que contengan los votos especiales (votos por correo) sean
clasificados por categoría. La clasificación por categoría sería más sencilla
si se utilizaran sobres de distintos colores.
Para los votos por correo, normalmente se envían tres sobres al
votante: un sobre retornable por correo que contiene un sobre intermedio (sobre
el cual aparece el código de barras y la firma del votante o cualquier otro
tipo de información administrativa) y un sobre secreto que contiene el voto.
Después de comprobar el registro, de verificar que no se haya votado
previamente y de crear un registro auditable, el sobre secreto se coloca dentro
de la urna con el voto en su interior.
Si los votos especiales son escrutados antes de la elección, los
resultados tendrán que guardarse de forma segura y hacerse públicos hasta el
cierre de la elección. En algunos lugares los votos especiales son escrutados
después del día de la elección, y en otras, en el día de la elección.
Si la votación por anticipado se realiza durante varios días, es conveniente
que se realice una conciliación al final de cada día, pero es importante
destacar que en dicho procedimiento los votos no tienen que ser contados. La medida
de conciliación tiene como propósito crear un registro auditable acerca de las
papeletas utilizadas.
Es importante que las urnas en las que se deposite la votación
anticipada se guarden con la debida seguridad hasta el día de la elección y que
su escrutinio tenga lugar en una oficina del organismo electoral al cierre de
la votación ordinaria. Es muy conveniente que el escrutinio de la votación
anticipada se realice con la presencia de los representantes de partidos
políticos, candidatos y observadores. Los procedimientos de este escrutinio son
casi idénticos a los usados para la votación ordinaria.
Por otro lado, el escrutinio de las urnas móviles puede realizarse en
el último lugar visitado, o en una oficina del organismo electoral. Para el
conteo de los votos emitidos por los electores que están en prisión (cuando
esto es posible), se pueden aplicar los procedimientos utilizados para la
votación anticipada, pero esto solo será posible si la votación para los
prisioneros se realiza antes de la elección.
Es conveniente que la oficina local del organismo electoral tenga
planes y capacidad para recibir las urnas y los resultados que se entreguen de
manera simultánea (por ejemplo, cuando la transmisión de resultados no se pudo
realizar por teléfono o fax).
Es importante que la planeación contemple que todas las urnas y
resultados lleguen al mismo tiempo. En primer lugar, el oficial encargado de
recibir los materiales puede darle un número a la persona que llega con la urna
y los resultados la cada mesa de votación a fin de respetar el orden de llegada.
Después se puede verificar, en forma cronológica, la identidad de cada
persona que entrega los materiales y trasladarlos o colocarlos inmediatamente
en un área específica que se haya previsto para su integración y consolidación.
Al recibir los materiales, el oficial encargado tiene que verificar la
urna, la autenticidad de los sellos y preparar dos recibos; uno para la persona
que entregó los materiales y otro para el organismo electoral. Después, la urna
se puede trasladar del área de recepción hacia un lugar seguro para su
almacenaje en donde se puede realizar una revisión más detallada.
Uso de tecnología
El uso de teléfonos y faxes para transmitir los resultados electorales
es muy común. Para asegurar su identidad, es importante que se asigne un número
o código de identificación a toda persona facultada para transmitir los
resultados por teléfono. También se puede considerar el uso de una clave para
las transmisiones vía fax. Esta es una forma sencilla y eficiente para evitar
que personas sin autorización llamen para dar resultados falsos.
La transmisión de los resultados también se puede realizar mediante
módem y computadora. De nueva cuenta, es necesario que se utilicen claves de
acceso y resguardos que solo permitan el acceso al sistema de personas
autorizadas para la transmisión de los resultados.
Resulta vital que se realicen pruebas previas al día electoral para
verificar que el medio de transmisión que se escogió tenga la capacidad necesaria
para soportar la carga prevista. También es importante que se disponga de un
técnico especialista que auxilie en caso de que se presente un fallo en el
sistema. Es muy útil que se tenga un sistema de repuesto que haya sido probado
y que esté disponible por si se presenta una contingencia.
Recepción de resultados
El organismo electoral local recibe los resultados
directamente de las mesas de votación cuando finalizan el escrutinio. El
organismo local recopila los resultados del distrito electoral y los envía por
fax (u otros medios) al organismo electoral nacional.
El oficial de escrutinio se comunica con el
organismo electoral local para comunicarle los resultados detallados de cada
mesa. Para tener mayor eficiencia en el proceso, es conveniente que se
proporcione un número de teléfono o de fax con el que se pueda contactar al
organismo electoral. Sin embargo, es importante que el sistema telefónico que
se instale funcione de tal forma que las llamadas se transmitan a la extensión
que esté disponible.
Es
recomendable que se instalen teléfonos o máquinas de fax adecuadas (así como
otros dispositivos electrónicos) capaces de hacer frente a las demandas de
operación durante las horas más intensas.
Para
tener mejor eficiencia, es muy útil que el personal encargado de contestar el
teléfono en el nivel local cuente con un formato pre-impreso para registrar los
resultados el cual contenga los nombres de los candidatos o partidos en el
mismo orden en el que aparecen en la papeleta. Esta medida ayudará a prevenir
que se cometan errores en la captura de datos.
También
es necesario que se proporciones al personal una lista que contenga los códigos
de identificación o claves de acceso asociadas a las mesas de votación. Esto
significa que el operador telefónico y quienes reciban los resultados tendrán
que firmar un contrato de confidencialidad porque serán responsables de manejar
información muy sensible. Es importante que solo el oficial de escrutinio pueda
comunicarse a la oficina local/regional/nacional del organismo electoral para
transmitir los resultados de las mesas de votación.
Cuando
los resultados han sido recibidos, un equipo se puede encargar de transmitirlos
a la persona encargada de su captura o de integrar los resultados de todo el
distrito electoral. Es conveniente contar con una hoja de cálculo o un pizarrón
en la que se listen todas las mesas de votación y se vayan anotando los
resultados que se reciben. Es recomendable que los representantes de partidos
políticos o candidatos y los medios de comunicación tengan acceso a la hoja de
cálculo o al pizarrón para que puedan observar los resultados conforme se van
recibiendo.
Es
necesario tomar medidas especiales para evitar que los mismos resultados sean registrados
dos veces. Un método simple para evitar cualquier duplicidad es el de numerar
las mesas de votación y las urnas que les corresponden. Si se adopta esa medida,
es conveniente que se haga al inicio del proceso electoral y que ese número se
use de manera consistente en todos los formatos de la elección, así como en la
urna. El uso de dicho número también facilitará la creación de un registro
auditable.
Con el
objetivo de acelerar el proceso de integración de los resultados preliminares
es conveniente que la oficina local del organismo electoral los envíe al
organismo nacional a medida que los recibe y a intervalos regulares. Después,
el organismo electoral nacional recopilara los resultados preliminares de todo
el país por distrito electoral.
En
algunos países los resultados preliminares no son considerados como oficiales,
por lo que ahí no es necesario que el organismo electoral recopile las cifras
preliminares de la votación. Son los medios de comunicación, las encuestadoras y
las organizaciones no gubernamentales quienes se encargan de recopilar y
publicar los resultados preliminares, mientras que el organismo electoral se
concentra en recopilar los resultados oficiales para después comunicarlos
formalmente.
Nivel nacional
A nivel nacional se usa el mismo
tipo de logística para recibir los resultados pero a mayor. Cuando los
resultados llegan de manera simultánea, es necesario que el personal
responsable de su recepción realice una rápida revisión para comprobar que los
resultados tengan sentido, por ejemplo, que los totales sean correctos.
Una forma sencilla de identificar
errores es la de comparar el número de electores registrados con el de aquellos
que efectivamente votaron.
Cuando se integran los resultados
oficiales definitivos se realiza un control de calidad más exhaustivo de la
información relativa a cada distrito electoral y mesa de votación. Puede
ocurrir que algunos distritos requieran más atención que otros, especialmente
aquellos que fueron sometidos a campañas políticas muy intensas o aquellos que
tuvieron un mayor nivel de dificultades administrativas, como podría ser el
caso de una alta concentración de electores registrados (por ejemplo, el centro
de una gran urbe). Es conveniente que, el día de la elección, el organismo
electoral monitoree de forma más intensa tales distritos.
En el nivel nacional puede ser más
sencillo y eficiente recibir los resultados de las oficinas locales/regionales/distritales
por medio del fax que por vía telefónica. Cualquiera que sea la forma que se
use para trasmitir los resultados, es importante que sea estandarizada para que
facilite la recolección de los resultados preliminares.
Cuando se utiliza un sistema
computarizado para registrar los resultados es vital que se disponga de un
documento para la captura de datos. Se puede utilizar una hoja de cálculo
global, ya sea manual o electrónica, que tenga listados todos los distritos
electorales que se vaya llenando conforme lleguen los resultados.
Cuando un país está dividido en muchas zonas horarias, es probable que
los resultados se reciban a nivel nacional en distintas horas del día (esto
dependerá de la hora en que cierre la elección). Es importante que se cuente
con el personal necesario para recopilar todos los resultados nacionales
preliminares.
Si se
presenta una emergencia, es conveniente que la oficina central del organismo
electoral cuente con medios para establecer comunicación con sus oficinas
locales, especialmente cuando se están recibiendo los resultados.
Cuando
sea posible, es conveniente que se instale una línea telefónica directa con cada
organismo local, para que el organismo nacional pueda localizar en cualquier momento
y de forma inmediata a la persona que esté a cargo (generalmente el oficial del
distrito electoral). Este número telefónico tiene que ser distinto al que
utilizan los oficiales de escrutinio para transmitir los resultados
preliminares.
Votos emitidos en mesas de votación móviles
El
escrutinio de los votos emitidos en las mesas o urnas móviles puede realizarse
en el último lugar que visitaron los oficiales responsables o en la oficina
local del organismo electoral. Es recomendable contar estos votos hasta que se
cierre la votación ordinaria el día de la elección.
Es conveniente que los representantes de los partidos políticos y
candidatos conozcan el lugar en donde se realizará el escrutinio de las mesas
móviles y que puedan presenciar el proceso.
Registro auditable acumulado
Una vez
que se concluye el escrutinio y conteo en los centros o mesas de votación, es
conveniente que todos los materiales electorales (la urna con los votos usados,
las papeletas sin usar, los votos rechazados, los estropeados, la lista de votantes,
los sellos sin usar y otros materiales), así como cualquier otra documentación
requerida (especialmente la declaración de resultados, la hoja de cálculo y el
libro de registro de la votación) sean trasportados a un lugar seguro para
almacenarlos, ya que forman la base para conformar un registro auditable del
escrutinio.
En esta
etapa, los oficiales del organismo electoral pueden realizar una primera
verificación de los materiales recibidos, utilizando una lista de revisión y un
formato de recibo, para asegurar que han sido entregadas todas las urnas y
materiales asociados con el registro auditable y que todos ellos fueron
completados y firmados debidamente.
A
continuación se puede proceder, de ser el caso, a la apertura de los sobres
sellados que contienen el acta o declaración de resultados de cada mesa con el propósito de verificar su contenido, en presencia de los representantes de
partidos políticos o candidatos. En caso de que se advirtiera un error (por
ejemplo, que el formato no hubiera sido llenado debidamente o no hubiera sido firmado),
como los oficiales de escrutinio todavía están disponibles, se podrían realizar
de inmediato las modificaciones en presencia de los representantes de partidos
políticos o candidatos.
Si bien
en los días siguientes se puede realizar un control más exhaustivo, es
importante que se realice lo más pronto posible para que se pueda verificar y
completar un registro auditable de los resultados finales.
Normalmente
el organismo electoral elabora una tabla que contiene el número o datos de
referencia de cada urna para comprobar que fueron regresadas todas las que se
entregaron en las diferentes mesas de votación.
Una
forma sencilla y efectiva para tener el control y poder seguir el rastro de las
urnas es la de numerarlas. Si se usa este método para asegurar el regreso de todas
las urnas, es recomendable que una misma persona sea responsable de recibir las
urnas hasta que todas hayan sido entregadas.
Es
conveniente que se establezcan procedimientos para rastrear las urnas que se
han demorado en llegar o que no han sido entregadas después de que ha
transcurrido un plazo razonable o el que dispone la ley.
Las
oficinas locales del organismo electoral deben generar una declaración consolidada
de los resultados de la votación por cada distrito electoral. Este conteo
acumulado normalmente incluye información como la siguiente:
- El
nombre del distrito electoral,
- Su
número o código (si lo tiene),
- Los
nombres de las personas que llenaron el formato,
- El
número de votos que obtuvo cada candidato o partido,
- El
número total de votos emitidos,
- El
número total de votos rechazados, y
- El
número total de votantes que tuvo cada mesa de votación, urna por urna.
Es
necesario que en cada distrito electoral se prepare un reporte detallado de los
resultados oficiales, detallando los resultados de cada mesa de votación.
Se puede
lograr una mayor eficacia si se utilizan los resultados preliminares que fueron
recopilados (especialmente si fueron capturados en un formato de computadora)
para verificar la precisión de los datos asentados en la declaración resultados
de cada mesa de votación.
Verificación de los resultados recibidos
Para
evitar errores y prevenir cualquier manipulación fraudulenta de los resultados
electorales, es importante que se tenga la posibilidad de comprobar los
resultados preliminares que fueron recibidos contra los documentos oficiales.
Se tiene que enviar a la oficina local del organismo electoral una copia del original
de la declaración de resultados de la votación de cada mesa en un sobre
sellado, para realizar una comparación contra los resultados que se recibieron
primero una vez que se cuente con la copia de las declaraciones originales.
Si
existen temores fundados de que se pretenda o pueda perpetrar algún tipo de fraude,
se puede utilizar un papel especial para la declaración de declaración de
resultados de cada mesa. Este papel de color oscuro (azul marino, por ejemplo)
inmediatamente indica cuando se ha tratado de hacer cualquier modificación en la
inscripción original. El color que está alrededor del área que fue modificada
se aclara. La escritura en este tipo de papel se tiene que realizar con lápiz.
Si se advierten marcas de modificación en el papel, se tiene que brindar
una atención especial a esa mesa en específico y a los resultados del
escrutinio. El libro de registro de la votación se tiene que verificar cuidadosamente.
Si el oficial de escrutinio cometiera un error al llenar el formato en la mesa
de votación, tendría que agregar sus nombre o firma, así como la de los
representantes de los partidos y candidatos para indicar su aceptación de la
corrección.
Resultados por partido / candidato
Para lograr
una mayor transparencia y permitir que las personas tengan acceso a los
resultados preliminares de todas las mesas de votación, éstos se pueden mostrar
en una pared/pizarrón/hoja de cálculo en cada oficina local del organismo
electoral, tan pronto estén disponibles al concluir el escrutinio.
Esto permite
que los medios de comunicación y el público conozcan los resultados
preliminares a medida que se reciben, sobre todo si no se ha previsto o no es
posible ofrecer un reporte periódico sobre el avance en los resultados.
En la
noche de la elección, se deben contar los resultados preliminares para cada partido
o candidato por mesa de votación. La oficina local del organismo electoral debe
recopilar estos resultados y preparar un reporte global por candidato o partido
político para enviárselo al organismo electoral nacional. Después deben
integrar los resultados totales de cada distrito electoral por partido o
candidato y precisarlos en el reporte preliminar consolidado que envíen a la
oficina nacional.
Después
del conteo final, la oficina nacional recibirá los resultados finales oficiales
de cada mesa de votación para recopilarlos en una publicación nacional.
En todos
los casos, antes de hacer públicos los resultados, es conveniente que se use un
procedimiento paralelo de escrutinio, aún cuando el proceso sea computarizado.
Después
de cada cinco o diez mesas de votación, es importante que se realice una
comparación entre las dos personas responsables de los escrutinios. Si los
resultados no concuerdan, las estadísticas previas se pueden verificar y
corregir fácilmente.
Si se utiliza un sistema computarizado, es recomendable que dos personas
ingresen los mismos datos en computadoras distintas. Las computadoras pueden
programarse para que señalen cuando los ingresos no sean los mismos en una mesa
de votación. Esto vuelve más simple el proceso de verificación
Consolidación de resultados: sistemas de listas
La
consolidación de resultados en un sistema de listas puede ser un muy sencillo y
o muy complicado, dependiendo del sistema electoral utilizado y del marco
legal.
En
algunos casos, basta con contar los votos una sola vez, ya sea en la mesa de
votación o en un centro de escrutinio; pero en otros casos puede ser necesario
un recuento. En esos casos, el primer escrutinio normalmente se realiza en la
mesa de votación y el recuento en un centro de escrutinio.
En los sistemas
de listas cerradas, sin posibilidad de voto preferencial y sólo una lista por
partido, un solo conteo puede ser suficiente. Los resultados por lista se
agregan a nivel de distrito electoral y los escaños se distribuyen entre los
candidatos de acuerdo al orden de la lista.
En
sistemas más complejos, cuando un partido tiene más de una lista por distrito
electoral, o cuando el votante puede votar de manera preferencial a los
candidatos de una o varias listas, el conteo y la consolidación de los
resultados suelen ser más complicados.
Es
importante determinar el número exacto y total de votos para cada lista y
candidato antes de aplicar la fórmula electoral para distribuir los escaños
entre partidos y candidatos. Un procedimiento común en dichos sistemas es el de
realizar un conteo preliminar por partido en cada mesa al cierre de la votación
y luego realizar un recuento en los centros de escrutinio a nivel distrital o
regional.
En
algunos sistemas se tiene que realizar una consolidación final de l resultados
a nivel nacional para distribuir escaños “compensatorios”.
Entre
más complejo sea un sistema y más complicada la fórmula electoral, más
importante será la transparencia en el escrutinio. Las hojas de cálculo, los
reportes del escrutinio y la recopilación de resultados deben ser claros,
comprensibles, completos y diseñados de tal forma que los partidos políticos y
el electorado puedan dar seguimiento y controlar el proceso entero.
Se
recomienda publicar toda la información importante sin demora alguna. Sin
embargo, es esencial que se realicen planes realistas para esta última fase del
proceso electoral y que no se creen expectativas exageradas respecto al momento
en que se anunciarán los resultados finales.
Es
conveniente que cuando las autoridades electorales publiquen los resultados
finales, se agregue alguna información sobre los procedimientos aplicables para
impugnar y objetar los resultados.
Publicación de resultados
La
publicación de los resultados de la elección es un proceso que tienen que
manejarse con gran cuidado. En primer lugar, es necesario tener cuidado para
determinar cuándo y cómo publicar los resultados preliminares, porque son los
primeros que están disponibles y con frecuencia son objeto de correcciones o
adiciones posteriores.
Los
votos se cuentan de distintas formas. En muchos casos, se cuentan por primera
vez en la misma mesa de votación después de su cierre. En otros, son
trasladados a centros de escrutinio antes de que sean contados.
En
algunos países estos primeros escrutinios y conteos son los únicos que se
realizan y los votos sólo son revisados de nuevo sólo si los resultados de la
elección son impugnados o sí algún partido, candidato o tribunal solicita un
recuento y este resulta procedente.
En
algunos países, los votos que se contaron en la mesa de votación se trasladan
después a un centro de escrutinio para ser revisados y recontados, bajo la
premisa de que es usual que se cometan algunos errores en el conteo inicial.
Dependiendo
de la complejidad del sistema electoral o del hecho que los resultados sean
impugnados, es posible que los votos sean contados varias veces en distintas
etapas del proceso.
Los
resultados se pueden anunciar o difundir en varias etapas del proceso. En
algunos casos, los resultados se anuncian progresivamente la noche de la
elección, en la medida en que cada oficina local/regional/distrital reporte su
conteo. Cuando se reportan los resultados de cada mesa de votación a medida que
se van recibiendo, los resultados de una elección cerrada pueden cambiar de un
momento a otro. Si bien este método puede hacer emocionante el evento, el nivel
de incertidumbre que provoca puede no ser el deseable en un país políticamente volátil.
En otros
países, los resultados de un distrito electoral no se anuncian hasta que todas
las mesas que lo integran han reportado sus resultados a la oficina
correspondiente, por lo que normalmente ocurre que los resultados preliminares
sean muy cercanos a los finales.
Algunos
países permiten que se vote solo el día acordado, mientras que otras permiten
que se utilicen varios métodos para votar con el fin de atender a los electores
que no pueden asistir a la mesa de votación el día de la elección. Entre estos
métodos adicionales se incluyen el voto por correo, la votación por anticipado
o las mesas de votación móviles, es decir, aquellas que se desplazan para
brindar el servicio a los electores en áreas remotas, hospitales, casas de
reposo, prisiones e incluso en sus hogares.
Muchas
veces no es posible que se cuenten estos votos antes o en la noche de la
elección, por lo que es usual que sus resultados se sumen más tarde a los
resultados preliminares que se anuncian la noche de la elección.
En sistemas electorales más complejos, particularmente en aquellos que
involucran la distribución de preferencias, el escrutinio puede durar varios
días, semanas, o en casos extremos, meses. En estos casos, los resultados se van
difundiendo paulatinamente en cada etapa del proceso.
Publicación de resultados preliminares
Cuando
se toma la decisión de publicar los resultados preliminares, es deseable hacerlo
lo más rápido posible. Entre unas horas y hasta un día después del cierre de la
votación es considerado un lapso razonable para comunicar los primeros
resultados preliminares, dependiendo de las circunstancias políticas locales y
del sistema electoral utilizado.
Cuando
el escrutinio se realiza durante varios días, lo usual es publicar actualizaciones
al final de cada día.
Cuando
los votos se escrutan de forma progresiva o se cuentan varias veces y se
publican resultados preliminares antes de que se determinen los resultados
finales, puede suceder que los resultados que se difundan sean engañosos. Por
ejemplo, los resultados preliminares podrían indicar que un candidato o partido
ganó un escaño o un número determinado porcentaje de ellos, pero los resultados
finales podrían ser diferentes. Consecuentemente, es importante que se tomen
precauciones especiales para evitar que se presenten confusiones y
confrontaciones.
Se
recomienda que la publicación de los resultados preliminares se realice con un
lenguaje cuidadoso. La autoridad responsable de transmitir los resultados debe
aclarar que esos resultados no son los finales oficiales y que es posible que
experimenten cambios y correcciones durante el proceso que desemboque en el
conteo oficial final.
No es
obligatorio que el organismo electoral publique los resultados preliminares. En
algunos países resulta más apropiado que los medios de comunicación, las
organizaciones de encuestas de salida o las ONG anuncien las tendencias preliminares
de la votación. Sin embargo, es deseable que en el ánimo de demostrar un claro
compromiso con los principios transparencia y rendición de cuentas, el
organismo electoral adquiera la responsabilidad de publicar los resultados
preliminares.
Dependiendo
de la situación local, podría ser deseable que se incluyan todas las clases de
voto que se utilizan en la elección (como los que se envían por correo y los de
las mesas móviles) cuando se hagan públicos los resultados preliminares, para
evitar discrepancias entre los resultados preliminares y los finales. Cualquier
que sea la decisión que se tome para publicar los resultados preliminares, es
necesario que se expliquen de forma clara las condiciones. Por ejemplo, si se
incluyen todos los tipos de voto, o si estos votos están sujetos a un recuento.
En otros
casos, puede que no sea posible esperar para que estén disponibles las
estadísticas de todos los tipos de votos sin que eso provoque un fuerte retraso
en la publicación de las estadísticas preliminares. En este caso resulta
importante clarificar que los resultados preliminares no incluyen todavía otras
clases de votos.
En
algunos países puede ser posible que los votos especiales (postales,
anticipados, etc.) se cuenten antes del día de la elección, para permitir que sus
datos se incluyan en los resultados preliminares que se publican el día de la
elección.
Si estos
votos especiales se cuentan unos días antes de la elección, es necesario que los
resultados se guarden de manera segura y que se prohíba el acceso a ellos hasta
el cierre de la votación el día de la elección.
Este
método tiene ventajas y desventajas. Por un lado, permite que se publiquen
estadísticas preliminares más completas, pero por otro, si se hacen públicos
los resultados antes del cierre de la votación, se podría comprometer
seriamente la integridad del proceso, del número de votantes, o de los
resultados. Este puede ser un verdadero riesgo porque es común que los
representantes de partidos y candidatos estén presentes cuando se cuentan todo
tipo de votos.
La
publicación de resultados preliminares antes del cierre de la votación en aquellos
países que tienen varias zonas horarias podría tener efectos poco deseados en
el comportamiento de los electores.
Para los
países que tienen varias zonas horarias, se puede considerar la opción de
escalonar los horarios de la votación o bloquear la publicación de los
resultados, con el objetivo de que todos los electores voten antes de conocer
los resultados o tendencias de la elección en otras partes del país. En algunas
circunstancias puede ser que estas medidas no se vean como apropiadas o
necesarias, ya que podrían percibirse como discriminatorias.
Discrepancias entre los resultados
preliminares y los oficiales
Si los
procedimientos están bien diseñados y se siguen cuidadosamente, las
discrepancias entre los resultados preliminares y los oficiales suelen ser pequeñas.
Si bien las pequeñas discrepancias pueden afectar competencias muy cerradas en
algunos distritos electorales, difícilmente afectan los resultados generales de
la elección.
Cuando
se presenten discrepancias, es recomendable que el organismo electoral formule declaraciones
que expliquen con la mayor claridad y precisión posibles su origen, con el objetivo
de asegurar que se mantenga la confianza pública en el sistema.
Decisión de no publicar los resultados
preliminares
Si la
situación política del país es inestable, el organismo electoral podría tomar
la decisión de no publicar los resultados preliminares para evitar confusión y
prevenir la exacerbación de un conflicto. Esta opción tiene sus riesgos, ya que
también un retraso en la publicación de los resultados finales puede generar
inestabilidad.
Esta
opción no es muy conveniente cuando los representantes de partidos y candidatos
presencian los escrutinios, porque los resultados serán del dominio del
público. En este caso, la opción de suprimir la provisión de información hasta
el anuncio de los resultados finales no es realista.
Si se
tienen graves preocupaciones políticas o de seguridad, se podría considerar
realizar el escrutinio en secreto sólo con la presencia de los oficiales de
escrutinio, o haciendo que los representantes de partidos y candidatos juren
guardar silencio hasta que finalice el escrutinio.
En
términos generales, es preferible que, siempre que sea posible, se anuncien los
resultados preliminares para aumentar la transparencia en el proceso electoral.
Consideraciones relativas a la seguridad: Es necesario que el organismo
electoral implante medidas especiales de seguridad para evitar que se presente cualquier
tentativa de fraude durante el proceso de recopilación de los resultados
preliminares y finales de la elección. Es importante que sólo las personas
autorizadas tengan acceso a los mecanismos que se usan para recopilar los
resultados de la elección.
Publicación de resultados finales
Es
importante que tan pronto como se concluya el proceso de escrutinio, la
autoridad competente haga públicos los resultados finales de la elección.
Generalmente,
es la oficina local o nacional del organismo electoral la responsable de
anunciar y publicar los resultados oficiales, a menos que los tribunales tengan
un papel en la certificación de los resultados.
Algunas
legislaciones electorales fijan un día en específico para anunciar los
resultados oficiales.
Dependiendo
del país y del sistema electoral que se utilice, se necesita un promedio de una
o dos semanas antes de que concluyan los preparativos para hacer un anuncio
oficial. Normalmente la legislación designa un período de tiempo en el que se
tienen que publicar los resultados.
En
muchos casos el escrutinio oficial sólo concluye cuando se han regresado todas
las papeletas al organismo electoral local y se han completado todos los pasos
del escrutinio, incluyendo la resolución de cualquier disputa (que puede
generar recuentos).
Dependiendo
de la geografía del país, de los sistemas de telecomunicación que se tengan y
del sistema electoral, la conclusión de todo este proceso puede durar desde
unas cuantas horas o días, hasta varias semanas o meses.
Es
importante que se tenga mucho cuidado en preparar estadísticas que sean
exactas. Es conveniente tener procedimientos que aseguren que se hayan realizado
los controles y revisiones apropiadas antes de anunciar los resultados finales.
Normalmente
se preparan documentos formales que muestran los resultados del escrutinio,
estos documentos están certificados y firmados por el oficial electoral de
distrito responsable, o por otra autoridad competente. Estos documentos son
usualmente publicados en la gaceta oficial.
También
es común que se proporcionen copias de estos documentos a los representantes de
partidos y candidatos. Normalmente, se declaran los resultados formales de la
elección en una ceremonia pública. Los candidatos, los representantes de
partidos políticos, los medios de comunicación, los observadores, personas
interesadas en el tema y el público en general suelen ser invitados a estas
ceremonias. En algunos casos, se da la oportunidad de que los representantes de
partidos y candidatos presenten un discurso en la ceremonia.
Es
deseable que se elaboren publicaciones detalladas sobre los resultados de la
elección que muestren los resultados en todos los niveles, desde las mesas de
votación hasta las regiones o distritos electorales y a nivel nacional. Es
frecuente que las publicaciones se realicen de forma electrónica y que se
proporcionan los resultados desglosados a los partidos y candidatos. Sin
embargo, en algunos casos es conveniente que se integren algunos resultados.
Mezcla de resultados para proteger la
secrecía del voto
En
algunos casos es conveniente que se mezclen los resultados de varias mesas de
votación para proteger la secrecía del voto. Esto se realiza cuando la
publicación de los resultados de cierto nivel pudiera identificar los nombres y
el sentido del voto de algunos electores. Esto pudiera suceder si el número de
votos emitidos en una mesa es tan pequeño que se planteara el riesgo de que
todos los votos favorecieran a un candidato o partido.
Esta
medida también se puede aplicar cuando al publicar los resultados de una mesa
de votación se tuviera el riesgo de que se presentaran represalias en contra de
las personas que votaron. Este problema podría mitigarse al mezclar los votos
de dos o más mesas de votación de distintas áreas.
También
se pueden mezclar los resultados de los electores encarcelados, de los votos
ausentes y de las demás categorías de electores que utilizan votos especiales.
Cuando los votos son escrutados en la oficina central del organismo electoral,
es más fácil mezclar resultados para proteger la secrecía del voto. Para uso estrictamente
interno, se podría realizar alguna anotación especial para guardar un registro auditable
claro.
El papel de los tribunales de justicia
En
algunos países, Los tribunales de justicia sólo se involucran en el proceso
electoral después de la elección, cuando se abre un juicio para procesar a los
que violaron la ley electoral, o cuando se impugna el resultado de una
elección.
En otros,
los tribunales cumplen un papel importante para confirmar los resultados
oficiales de la elección, ya que sólo cuando ellos así lo declaran, los
resultados se consideran oficiales. Tal confirmación debe producirse lo más
rápido posible para evitar inestabilidad política y retrasos potenciales
asociados con la transición de un gobierno a otro.
También es posible que los tribunales estén involucrados directamente en
el escrutinio oficial junto con el organismo electoral. Esto sucede cuando se
requiere que la aprobación final provenga de los tribunales.
Impugnación de resultados
Mecanismos
para impugnar los resultados
Es deseable que cada etapa del
proceso de escrutinio tenga un mecanismo para impugnar los resultados. Esto
ayuda a asegurar que el proceso electoral sea transparente, que las autoridades
electorales rindan cuentas y que los resultados de la elección sean aceptables
por todos los contendientes.
Es importante que los partidos y
candidatos que se sientan agraviados puedan impugnar los resultados basándose
en información fáctica y que tengan el derecho de que su impugnación sea
atendida mediante una audiencia justa e independiente.
Contar con mecanismos efectivos
para impugnar los resultados agrega credibilidad a los resultados de la
elección. Si un partido no está de acuerdo en que la elección se condujo
apropiadamente, su facultad para impugnar los resultados de manera efectiva puede
asegurar que se corrija cualquier error y que cualquier actividad fraudulenta
sea identificada y resuelta.
En cambio, si las inquietudes
carecen de base, es importante que durante el proceso de impugnación de los
resultados se informe puntualmente al público de esta situación. Esto aumentará
la credibilidad en los resultados.
Si una elección no puede
impugnarse a satisfacción de los partidos, entonces es posible que los
resultados de la elección no sean aceptados, lo que puede provocar tensión
política o civil y violencia.
También es importante que las
impugnaciones electorales no retrasen de forma poco razonable el proceso
electoral. Los retrasos en la conformación de los parlamentos y gobiernos pueden
derivar en malestar político o civil, o exacerbar conflictos existentes.
Los resultados electorales se
pueden impugnar de muchas formas y en varios puntos del proceso.
Las posibilidades que se tengan
para impugnar los resultados pueden variar si se utilizan papeletas, voto
mecánico o computarizado.
Impugnación
de los resultados durante el escrutinio
En la primera etapa del proceso
de escrutinio, cuando se abren las urnas y se cuentan las papeletas por primera
vez, frecuentemente se da a los representantes de partidos y candidatos la
oportunidad de que impugnen la autenticidad de las papeletas o si los votos fueron
asignados correctamente a los partidos o candidatos.
El oficial de escrutinio que está
a cargo suele tener la autoridad para decidir sobre las papeletas impugnadas, o
bien pueden separarse para que después sean examinadas por un oficial electoral
de mayor jerarquía.
Asimismo, si las papeletas son
recontadas en un centro regional o central, los representantes de partidos y
candidatos suelen tener otra vez la facultad de impugnar las decisiones que se
tomen durante el escrutinio. Es posible que en esta etapa se pueda revocar una
decisión que se tomó en un escrutinio previo.
Cuando se utilizan métodos
mecánicos o computarizados, es conveniente que los representantes de partidos y
candidatos, así como observadores cuando esta previsto en la ley, puedan
examinar los registros auditables así como cualquier fuente documental
utilizada y que tengan la oportunidad de impugnar cualquier irregularidad.
En esta etapa los métodos para impugnar
el escrutinio pueden variar de un lugar a otro. En muchos casos se pueden
realizar impugnaciones verbalmente. En se exige un proceso más formal, que
implica su presentación de forma escrita.
Cuando las papeletas se separan
para que un oficial de mayor jerarquía decida sobre ellas, estas papeletas
deben colocarse en un fajo por separado y etiquetarse claramente para que más
tarde puedan ser identificadas. También es importante que estas papeletas se
mantengan por separado para que, de ser necesario, un tribunal pueda decidir
sobre ellas.
Las categorías de individuos
facultados para impugnar una decisión del escrutinio también pueden diferir de
un contexto a otro. Normalmente se da a los representantes de partidos y/o candidatos la oportunidad de impugnar el proceso de escrutinio. En algunos
casos, los observadores locales o internacionales también tienen esa
posibilidad.
Recuento
realizado por los organismos electorales
Cuando se utilizan papeletas es
común que se permita que los partidos o candidatos soliciten un recuento una
vez que se completa el escrutinio y se han obtenido los resultados.
Se pueden recontar algunas o
todas las papeletas para demostrar a todos los partidos que se obtuvo el
resultado correcto. Dependiendo de la tecnología que se use, podría ser
factible recontar el voto electrónico, por ejemplo, volviendo a procesar los documentos
originales.
Solicitud de recuento por escrito
Como los
recuentos pueden ser costosos y durar mucho tiempo, se le puede dar la
atribución al oficial electoral de decidir cuándo conceder un recuento.
Generalmente,
solo se realizan recuentos cuando existe una mínima diferencia entre el partido
y/o candidato ganador y el que perdió, o cuando existen dudas con respecto a la
exactitud del escrutinio.
En
algunos países, los recuentos son automáticos cuando los resultados están
dentro de cierto margen. En otros países, los recuentos son obligatorios
siempre que se impugnen los resultados, independientemente del margen de
diferencia.
Sí el
resultado inicial es un empate, es aconsejable que, como regla general, se
realice un recuento para determinar si se cometieron errores que, de
corregirse, podrían romper el empate.
Por otro
lado, la definición de lo que se puede entender como un resultado “cerrado”
depende de las circunstancias locales y del margen estimado de error que tenga
el primer conteo. La cuestión más importante es asegurar que todos los partidos
estén satisfechos con los resultados. Si la decisión de no realizar un recuento
puede propiciar que uno o más partidos no acepten los resultados de la elección,
entonces puede ser conveniente considerar la posibilidad de realizarlo.
El
recuento puede ser total o parcial. Dependiendo de las circunstancias, se
pueden seleccionar algunas categorías de los votos emitidos para realizar el
recuento en lugar de realizar un recuento completo. También se puede escoger una
muestra de votos al azar para realizar el recuento y tener una idea de la
exactitud del escrutinio inicial.
También
se puede realizar un recuento para verificar que todas las papeletas fueron separadas
correctamente. Un recuento también puede implicar que se vuelva sobre uno o más
pasos para dirigir el recuento como si se tratara del original.
Es
importante que se conserven minuciosamente todos los registros de los recuentos
que se realizaron. Serán necesarios para demostrar a todos los partidos que se
han seguido los procedimientos apropiados y para cualquier impugnación que se
presente en en un nivel posterior.
Debe
existir un tiempo límite para solicitar un recuento. En muchos casos solo se
permiten los recuentos solicitados dentro de cierto plazo después de concluirse
el escrutinio, por ejemplo, 24 o 48 horas.
En
algunos casos, solo se puede solicitar el recuento antes de que se realice la
declaración oficial de los resultados de la elección. Después de ese tiempo, el
recurso sólo puede ser autorizado por un tribunal.
Si el
oficial responsable no autoriza el recuento, es importante que los partidos o
candidatos puedan apelar dicha decisión ante una autoridad superior. Esa autoridad
puede ser un oficial electoral de mayor jerarquía ola instancia directiva del
organismo electoral.
Transmisión de los resultados de la elección
Es
recomendable que los individuos que tienen la capacidad de impugnar los
resultados cuenten con la información necesaria para hacerlo oportunamente. Es
importante que en cada etapa del proceso de escrutinio, se comuniquen
progresivamente los resultados de la elección a los representantes de los
partidos, candidatos y observadores.
También
resulta apropiado que se transmitan los resultados de forma progresiva a los
medios de comunicación y al público en general. Cuando se termina el escrutinio
de la elección y los resultados se declaran de forma oficial, es usual que se
publique una colección oficial de los resultados.
Debido a
que las impugnaciones pueden producir cambios en los resultados, es importante
que el organismo electoral señale que los resultados que se publican son
preliminares y que podrían experimentar cambios.
Este
proceso de transmitir los resultados de manera progresiva hasta el final de la
elección facilita la transparencia del proceso electoral y permite que, por
ejemplo, los representantes de partidos políticos y candidatos tengan la
oportunidad de impugnar los resultados sobre la base de toda la información
disponible.
Impugnación de los resultados ante un tribunal
Después
de que se realizaron recuentos administrativos y de que la autoridad electoral
declaró oficialmente los resultados de la elección, puede existir la
posibilidad de impugnar los resultados mediante una apelación ante un tribunal ordinario
o un tribunal especial en materia electoral.
Algunos
países establecen tribunales electorales especiales durante los períodos
electorales, o incluso de manera permanente.
Normalmente,
la impugnación ante un tribunal se tiene que realizar a través de una petición
legal formal. Las impugnaciones pueden ser realizadas por candidatos, partidos,
por el electorado o por el organismo electoral. Quienes impugnan formalmente el
resultado de una elección tienen que fundamentar su solicitud.
Generalmente
existe un límite de tiempo para impugnar los resultados de la elección ante un tribunal.
El límite es por lo regular más largo que el que se da para solicitar un recuento
administrativo, porque la naturaleza legal de los procedimientos que maneja un tribunal
requieren mayor preparación. Adicionalmente, es usual que el tribunal disponga
de un plazo límite para resolver sobre la impugnación.
En esta
etapa, se puede cuestionar cualquier aspecto de la elección, incluyendo:
- La
exactitud de la lista de electores,
- Si los
electores fueron intimidados, sobornados, o se les impidió votar,
- Si los
oficiales electorales actuaron de manera parcial o partidista,
- Si los partidos
o candidatos actuaron de manera inapropiada,
- Si los
candidatos reúnen los requisitos para ser elegidos,
- Si los
votos fueron emitidos fraudulentamente, o
- Si hubo
errores o irregularidades en el proceso de escrutinio.
Algunos
países limitan la posibilidad de presentar apelaciones ante el organismo
judicial solo a aquellas que afecten los resultados. Por eso se requiere que
quién presente la apelación compruebe que tiene un efecto sobre los resultados
de la elección.
Los
tribunales encargados de resolver las disputas electorales suelen tener la
facultad para reexaminar las papeletas y otros documentos de la elección, o
para ordenar un recuento. Normalmente tienen atribuciones para confirmar o
modificar los resultados originales de la elección. También pueden tener el
poder para ordenar que se realice otra elección.
Los
fallos de los tribunales suelen estar condicionados por resoluciones
precedentes (jurisprudencia). Para mantener la integridad del proceso
electoral, es importante que se interpreten las leyes electorales de forma
consistente. En particular, cada sistema electoral debe disponer de un conjunto
de reglas que definan con la mayor claridad cuáles son las marcas aceptadas
para llenar la papeleta y otras cuestiones cruciales del proceso electoral.
En
algunos casos es posible apelar contra la decisión de un tribunal ante una
autoridad de mayor jerarquía. En otros casos, la ley prescribe que no se puede
apelar en contra de la decisión que tome un tribunal. Esto ayuda a prevenir que
se retrasen los resultados de la elección y la conformación de los parlamentos o
los gobiernos debido a un proceso legal.
¿Cuánto tiempo deben guardarse los
materiales electorales?
Como
mínimo, los materiales electorales importantes deben almacenarse de forma
segura hasta que haya agotado la última oportunidad de impugnar los resultados
electorales. En algunos casos, esto puede significar que los materiales
electorales se almacenen durante todo el período que dure el parlamento.
En otros
casos, los materiales electorales son destruidos una vez que se ha agotado el
tiempo para impugnar los resultados ante un tribunal o, en caso de que se haya
presentado una impugnación, hasta que esta haya sido resuelta. La ley de
algunos países suele prescribir un límite de tiempo durante el que cual se deben
guardar los materiales electorales. El período mínimo para guardar los
materiales de la elección suele ser de seis meses.
Solo los
materiales que tienen que ver con los resultados de la elección tienen que ser
conservados, por ejemplo, los votos y las papeletas, la lista de electores, las
actas o declaraciones con los resultados electorales y cualquier registro
relacionado con una impugnación. Si hay dudas, es mejor que se almacenen los
materiales en lugar de destruirlos.
Es muy
importante que todos los materiales que sean almacenados sean protegidos contra
cualquier intento de alteración. No se puede depender de las papeletas para
realizar un recuento posterior si el organismo responsable no es capaz de asegurar
que nono sufran alteraciones.
Cuando
se toma la decisión de destruir los materiales electorales, el organismo
electoral tendrá que asegurarse que se destruyan de forma apropiada. Para mantener
la secrecía del voto es importante que se destruya cualquier material que identifique
la forma en que votaron los electores. De ser posible, es conveniente que se
reciclen los materiales de papel.
Impugnación electoral y el proceso político
Las
impugnaciones electorales pueden tener efectos desestabilizadores sobre el
proceso político y electoral. Pueden retrasar la integración final de los
resultados electorales, lo que a su vez podría retrasar la primera reunión del
parlamento o la conformación del nuevo gobierno.
Esta
situación podría afectar negativamente un ambiente político sensible y derivar en
perturbaciones civiles. Por estas razones, es importante que las impugnaciones
electorales se traten con rapidez, eficiencia y con la mayor transparencia y
rendición de cuentas que sea posible.
El proceso electoral tiene el propósito de que los representantes del
parlamento reflejen los deseos de las personas que votaron por ellos. El
proceso de impugnar los resultados de la elección va encaminado a asegurar que
los deseos de las personas estén reflejados de forma precisa en los resultados.
Recuento en las mesas de votación
Papeletas
En la primera etapa del proceso de escrutinio, cuando se abren las urnas y se cuentan las papeletas por primera vez, frecuentemente se da a los representantes de partidos y candidatos la oportunidad de que impugnen la autenticidad de las papeletas o si los votos fueron asignados correctamente a los partidos o candidatos.
El oficial de escrutinio que está a cargo suele tener la autoridad para decidir sobre las papeletas impugnadas, o bien pueden separarse para que después sean examinadas por un oficial electoral de mayor jerarquía.
Asimismo, si las papeletas son recontadas en un centro regional o central, los representantes de partidos y candidatos suelen tener otra vez la facultad de impugnar las decisiones que se tomen durante el escrutinio. Es posible que en esta etapa se pueda revocar una decisión que se tomó en un escrutinio previo.
Votación mecánica o automatizada
Cuando se utilizan métodos mecánicos o computarizados para votar, es conveniente que los representantes de partidos y candidatos, así como observadores cuando esta previsto en la ley, puedan examinar los registros auditables así como cualquier fuente documental utilizada y que tengan la oportunidad de impugnar cualquier irregularidad.
En esta etapa los métodos para impugnar el escrutinio pueden variar de un lugar a otro. En muchos casos se pueden realizar impugnaciones verbalmente. En se exige un proceso más formal, que implica su presentación de forma escrita.
Cuando las papeletas se separan para que un oficial de mayor jerarquía decida sobre ellas, estas papeletas deben colocarse en un fajo por separado y etiquetarse claramente para que más tarde puedan ser identificadas. También es importante que estas papeletas se mantengan por separado para que, de ser necesario, un tribunal pueda decidir sobre ellas.
Las categorías de individuos facultados para impugnar una decisión del escrutinio también pueden diferir de un contexto a otro. Normalmente se da a los representantes de partidos y/o candidatos la oportunidad de impugnar el proceso de escrutinio. En algunos casos, los observadores locales o internacionales también tienen esa posibilidad.
Recuento a nivel distrital / nacional
En algunos
sistemas el recuento es un componente ordinario del proceso de escrutinio. Esto
sucede con sistemas electorales complejos como los preferenciales o paralelos. En
otros sistemas el recuento constituye una vía para resolver disputas e
impugnaciones.
Una vez que se completa el
escrutinio y se han obtenido los resultados, es común que se permita que los
partidos o candidatos soliciten un recuento. Se pueden recontar algunas o todas
las papeletas para demostrar a todos los partidos que se obtuvo el resultado
correcto.
Dependiendo de la tecnología que
se use, podría ser factible recontar el voto electrónico, por ejemplo,
volviendo a procesar los documentos originales.
Las
solicitudes de recuento generalmente se deben presentar por escrito. Como los
recuentos pueden ser costosos y durar mucho tiempo, se le puede dar la
atribución al oficial electoral de decidir cuándo conceder un recuento.
Generalmente,
solo se realizan recuentos cuando existe una mínima diferencia entre el partido
y/o candidato ganador y el que perdió, o cuando existen dudas con respecto a la
exactitud del escrutinio. En algunos países, los recuentos son automáticos
cuando los resultados están dentro de cierto margen. En otros países, los
recuentos son obligatorios siempre que se impugnen los resultados,
independientemente del margen de diferencia.
Sí el
resultado inicial es un empate, es aconsejable que, como regla general, se
realice un recuento para determinar si se cometieron errores que, de
corregirse, podrían romper el empate. De igual forma, la definición de lo que
se puede entender como un resultado “cerrado” depende de las circunstancias
locales y del margen estimado de error que tenga el primer conteo.
La cuestión
más importante es asegurar que todos los partidos estén satisfechos con los
resultados. Si la decisión de no realizar un recuento puede propiciar que uno o
más partidos no acepten los resultados de la elección, entonces puede ser
conveniente considerar la posibilidad de realizarlo.
El
recuento puede ser total o parcial. Dependiendo de las circunstancias, se
pueden seleccionar algunas categorías de los votos emitidos para realizar el
recuento en lugar de realizar un recuento completo. También se puede escoger una
muestra de votos al azar para realizar el recuento y tener una idea de la
exactitud del escrutinio inicial.
También
se puede realizar un recuento para verificar que todas las papeletas fueron separadas
correctamente. Un recuento también puede implicar que se vuelva sobre uno o más
pasos para dirigir el recuento como si se tratara del original.
Es
importante que se conserven minuciosamente todos los registros de los recuentos
que se realizaron. Serán necesarios para demostrar a todos los partidos que se
han seguido los procedimientos apropiados y para cualquier impugnación que se
presente en un nivel posterior.
Debe
existir un tiempo límite para solicitar un recuento. En muchos casos solo se
permiten los recuentos solicitados dentro de cierto plazo después de concluirse
el escrutinio, por ejemplo, 24 o 48 horas.
En
algunos casos, solo se puede solicitar el recuento antes de que se realice la
declaración oficial de los resultados de la elección. Después de ese tiempo, el
recurso sólo puede ser autorizado por un tribunal.
Si el oficial responsable no autoriza el recuento, es importante que los
partidos o candidatos puedan apelar dicha decisión ante una autoridad superior.
Esa autoridad puede ser un oficial electoral de mayor jerarquía ola instancia directiva
del organismo electoral.
Recuentos judiciales
Después
de que se realizaron recuentos administrativos y de que la autoridad electoral
declaró oficialmente los resultados de la elección, puede existir la
posibilidad de impugnar los resultados mediante una apelación ante un tribunal ordinario
o un tribunal especial en materia electoral.
Algunos
países establecen tribunales electorales especiales durante los períodos
electorales, o incluso de manera permanente.
Normalmente,
la impugnación ante un tribunal se tiene que realizar a través de una petición
legal formal. Las impugnaciones pueden ser realizadas por candidatos, partidos,
por el electorado o por el organismo electoral. Quienes impugnan formalmente el
resultado de una elección tienen que fundamentar su solicitud.
Generalmente
existe un límite de tiempo para impugnar los resultados de la elección ante un tribunal.
El límite es por lo regular más largo que el que se da para solicitar un recuento
administrativo, porque la naturaleza legal de los procedimientos que maneja un tribunal
requieren mayor preparación. Adicionalmente, es usual que el tribunal disponga
de un plazo límite para resolver sobre la impugnación.
En esta
etapa, se puede cuestionar cualquier aspecto de la elección, incluyendo:
- La
exactitud de la lista de electores,
- Si los
electores fueron intimidados, sobornados, o se les impidió votar,
- Si los
oficiales electorales actuaron de manera parcial o partidista,
- Si los partidos
o candidatos actuaron de manera inapropiada,
- Si los
candidatos reúnen los requisitos para ser elegidos,
- Si los
votos fueron emitidos fraudulentamente, o
- Si hubo
errores o irregularidades en el proceso de escrutinio.
Algunos
países limitan la posibilidad de presentar apelaciones ante el organismo
judicial solo a aquellas que afecten los resultados. Por eso se requiere que
quién presente la apelación compruebe que tiene un efecto sobre los resultados
de la elección.
Los
tribunales encargados de resolver las disputas electorales suelen tener la
facultad para reexaminar las papeletas y otros documentos de la elección, o
para ordenar un recuento. Normalmente tienen atribuciones para confirmar o
modificar los resultados originales de la elección. También pueden tener el
poder para ordenar que se realice otra elección.
Los
fallos de los tribunales suelen estar condicionados por resoluciones
precedentes (jurisprudencia). Para mantener la integridad del proceso
electoral, es importante que se interpreten las leyes electorales de forma
consistente. En particular, cada sistema electoral debe disponer de un conjunto
de reglas que definan con la mayor claridad cuáles son las marcas aceptadas
para llenar la papeleta y otras cuestiones cruciales del proceso electoral.
En algunos casos es posible apelar contra la decisión de un tribunal
ante una autoridad de mayor jerarquía. En otros casos, la ley prescribe que no
se puede apelar en contra de la decisión que tome un tribunal. Esto ayuda a
prevenir que se retrasen los resultados de la elección y la conformación de los
parlamentos o los gobiernos debido a un proceso legal.