Conteo
Los votos (y los sobres, cuando resulte aplicable) se pueden apilar en
grupos de diez, por ejemplo, para facilitar la elaboración del registro de los
votos que se vayan contabilizando. Dependiendo del número de partidos políticos
o candidatos y del número de oficiales de escrutinio, cada oficial podría ser
responsable de recibir y contar todos los votos emitidos por uno o más partidos
políticos o candidatos. Después, los oficiales de escrutinio pueden intercambiar
las pilas de votos que contabilizaron para verificar el total de cada una.
Los oficiales de escrutinio deben contar todos los votos, incluyendo las
papeletas estropeadas y los votos rechazados. Aún cuando no cuenten como
válidos, estos votos son importantes para integrar el registro auditable y
serán indispensables en caso de que se realice un recuento.
Para eliminar las posibles objeciones a la validez de los votos, los
oficiales de escrutinio deben recibir una adecuada capacitación sobre con
reglas de interpretación de las marcas en los votos que son aceptadas, así como
de las razones por las que se debe rechazar un voto. Al reducir el margen que
pueden tener los oficiales para interpretar las reglas del conteo se facilita
la toma de decisión y se pueden reducir las disputas sobre la validez de los
votos.
Si se objeta o impugna la validez de un voto, el oficial de escrutinio debe
ser la única persona facultada para tomar una decisión. Para tener más
consistencia en sus decisiones, el oficial de escrutinio puede poner en una
pila por separado todos los votos dudosos o cuestionados y decidir sobre su
validez solo después de que ha concluido el conteo de todos los votos válidos.
Como alternativa, se pueden distribuir primero todos los votos según
las preferencias indicadas, decidir sobre los cuestionables y, por último, contar
cada pila. Puede ser útil numerar en el reverso todos los votos cuestionados y
anotar el total en el libro de votación de acuerdo con la decisión final que
haya tomado el oficial de escrutinio.
Para contar los votos, los oficiales de escrutinio pueden usar una hoja
de cálculo. Es conveniente que los representantes de partidos políticos, y
candidatos y los observadores que presencian el escrutinio también tengan hojas
de cálculo. La hoja de cálculo oficial es la que utiliza el oficial de
escrutinio que está a cargo del proceso.
La hoja de cálculo facilita el conteo. Se hace una marca en la hoja de
cálculo por cada voto emitido a favor de cada candidato o partido político. De
forma periódica, se suman las marcas de cada candidato o partido político. Si
se comete un error durante el proceso, se pueden realizar comparaciones con las
otras hojas de cálculo. Si aún así no se encuentra el error, se tendrá que
reiniciar el conteo desde el último punto que se haya acordado.
Es conveniente realizar una revisión final del conteo. Es usual que esa
revisión se realice antes de transmitir los resultados preliminares a la
oficina regional o del distrito electoral. La revisión es importante para
asegurar que ningún voto haya sido cambiado a favor o en contra de algún
partido o candidato. El número total de votos emitidos para cada partido o
candidato, más la suma de los votos rechazados, de las papeletas sin usar y de las
estropeadas tendrá que coincidir con el número total de papeletas que se recibió
en la mesa antes de iniciar de votación.
Una vez que finaliza el conteo, los votos y las papeletas ya
reagrupados por categoría se pueden reintegrar a la urna o introducir en los
sobres que se hayan previsto al efecto, junto con los formatos correspondientes.
Es necesario que el acta o declaración de resultados se introduzca en un sobre
por separado y no se introduzca dentro de la urna. Es importante que sean
sellados tanto el sobre como la urna antes de que sean transportados al lugar
en que serán concentrados o almacenados. Todos estos documentos serán indispensables
en caso de que se solicite u ordene un recuento, por eso resulta importante
tomar la precaución de sellar el contenido de las urnas para asegurar que estos
materiales estén disponibles si se ordena un recuento.
Para tener mayor seguridad, es necesario que los oficiales de escrutinio
así como los representantes de partidos políticos o candidatos firmen el sello
que se coloca a las urnas y a los sobres. Es conveniente que los oficiales de
escrutinio conserven una copia oficial en caso de que se diera una pérdida del
material.
Conteo de papeletas estropeadas y los votos rechazados
Es necesario que las papeletas estropeadas, los votos
rechazados y las papeletas sin usar se cuenten para crear un registro auditable
completo. Estos documentos siguen siendo oficiales, aunque no cuenten como votos
válidos. Adicionalmente, los votos rechazados son esenciales para realizar un
recuento.
Reglas de interpretación de
los votos rechazados
Para
eliminar las posibles objeciones a la validez de los votos, los oficiales de
escrutinio deben recibir una adecuada capacitación sobre con reglas de
interpretación de las marcas en los votos que son aceptadas, así como de las
razones por las que se debe rechazar un voto.
Al reducir el margen que pueden tener los oficiales para interpretar las
reglas del conteo se facilita la toma de decisión y se pueden reducir las
disputas sobre la validez de los votos. Si se produjera la victoria de un
candidato por un margen muy estrecho, es probable que se pida un recuento y que
los votos rechazados tengan que ser revisados cuidadosamente.
Manejo de disputas referentes a rechazos
En
algunos países, el oficial de escrutinio es la única persona capacitada para
tomar una decisión referente a la validez de los votos, aún si hay otros
oficiales involucrados en el escrutinio. Este oficial también es responsable de
resolver las disputas referentes a objeciones formuladas sobre la validez de
los votos.
Si el representante de un partido o candidato no está de acuerdo con
las decisiones del oficial sobre la validez de los votos, debe tener la
posibilidad de impugnar esa decisión. En la mayoría de los casos, se exige que
el oficial de escrutinio resuelva de inmediato cualquier duda sobre la validez
de un voto. Para tener más consistencia en sus decisiones, el oficial de
escrutinio puede poner en una pila por separado todos los votos dudosos o
cuestionados y decidir sobre su validez solo después de que ha concluido el
conteo de todos los votos válidos.
Como alternativa, se pueden distribuir primero todos los votos según las
preferencias indicadas, decidir sobre los cuestionables y, por último, contar cada
pila. Puede ser útil numerar en el reverso todos los votos cuestionados y
anotar el total tanto en el libro registro de la votación como en el formato
del escrutinio, votación de acuerdo con la decisión final que haya tomado el
oficial responsable.
Conteo de los votos válidos
Para contar los votos, los oficiales de escrutinio pueden usar una hoja
de cálculo. Es conveniente que los representantes de partidos políticos, y
candidatos y los observadores que presencian el escrutinio también tengan hojas
de cálculo. La hoja de cálculo oficial es la que utiliza el oficial de
escrutinio que está a cargo del proceso.
La información relativa al número de la mesa de votación y al distrito
electoral que corresponde se debe anotar claramente en el formato de
escrutinio. Es conveniente que haya una columna para cada partido o candidato
contendiente en el mismo orden en que aparecen en la papeleta de votación.
Existen dos tipos convencionales de hojas de cálculo, una en la que
cada recuadro representa un voto por partido o candidato y otra en la que se
completa un cuadro con una diagonal por cada cinco votos. Con ambos métodos
resulta relativamente fácil y rápido contabilizar el total de votos.
Si se usan varias hojas de cálculo a la vez, puede ser fácil identificar
y corregir inconsistencias o errores a través de una simple revisión de todas
las cifras y cálculos. En caso de discrepancias, puede ser más fácil revisar el
procedimiento a partir del último punto de correlación entre las cifras, que
hacerlo otra vez desde el principio.
Verificación del conteo
Es conveniente realizar una revisión final del conteo. Es usual que esa
revisión se realice antes de transmitir los resultados preliminares a la
oficina regional o del distrito electoral. La revisión es importante para
asegurar que ningún voto haya sido cambiado a favor o en contra de algún
partido o candidato.
La última verificación debe coincidir totalmente con la conciliación
hecha antes de abrir las urnas. El número total de votos emitidos para cada
partido o candidato, más la suma de los votos rechazados, de las papeletas sin
usar y de las estropeadas tendrá que coincidir con el número total de papeletas
que se recibió en la mesa antes de iniciar de votación.
Cuando se usan sobres, también se tienen que contar para conciliarlos con
el número de electores que emitieron voto. Si se detecta algún error, se pueden
comparar las distintas hojas de cálculo. Si después de esto subsiste el error,
entonces puede ser necesario volver a revisar y contar todos los votos
emitidos.
Sellado de las urnas
Antes de enviar las urnas a un lugar seguro para almacenarlas, es
importante que sean selladas, colocando en su interior todos los votos que
fueron considerados durante el escrutinio para asegurar así su contenido. Esta
medida será muy importante en caso de que se solicite un recuento.
En algunos países también se colocan dentro de la urna, ciertos
documentos que se hayan utilizado durante el escrutinio, como las hojas de
cálculo, el libro de registro de la votación y la lista de votantes.
Es indispensable que el acto o declaración de resultados se conserve
por separado y no se deposite dentro de la urna. Se puede colocar dentro de un
sobre y sujetar fuera de la urna. Sin embargo, también es importante sellar este
sobre para asegurar que ninguna persona sin autorización tenga acceso a los resultados
y que cualquier alteración que se intente pueda ser detectada por las
autoridades.
Es
conveniente que antes de que la urna sea transportada para su almacenamiento,
se haya transmitido al organismo electoral una copia del acta o declaración de
resultados. En muchos países se exige que todos los materiales sean entregados
a la autoridad responsable.
Es
conveniente definir si el libro de registro de la votación debe depositarse
dentro de urna o anexarse al acta de resultados. Si el libro de registro de la
votación se usa para registrar operaciones fuera de la votación ordinaria,
entonces puede ser útil que esté disponible por si el organismo electoral
solicita una inspección, sin la necesidad de requerir la autorización de un
juez o tribunal (que es el caso en algunos países).
La
posibilidad de acceso al libro puede ayudar a aclarar cualquier error que se
haya efectuado durante la elaboración del acta de resultados, o cualquier otro
procedimiento relacionado con el escrutinio de votos.
Es
importante que los representantes de partidos políticos y candidatos
autorizados para presenciar el escrutinio oficial, tengan la oportunidad de
consultar el libro de registro. Este libro es un documento muy importante que
debe guardarse de forma segura, sellarse dentro la urna, o colocarse en un
sobre fuera de ella junto con el acta de resultados.
Es conveniente
que los votos (y los sobres, cuando sea aplicable) se coloquen en fajos dentro
de la urna, organizándolos por categoría (candidatos, votos rechazados, papeletas
estropeadas, papeletas sin usar, etc.).
Una vez
que los votos y los formatos importantes están dentro de la urna, se le puede
sellar y transportar un lugar seguro para almacenarla. Se recomienda que el
número de sello, cuando sea el caso, se anote en la declaración de resultados o
en el recibo de recepción de la urna que se expida cuando se entregue al
almacén. En algunos países el número de la mesa de votación se escribe sobre la
urna. Esta medida sólo es posible cuando el material del que está hecho la urna
permite la escritura, como el cartón.
Aún
cuando se hayan sellado todos los sobres o bolsas plásticas introducidas en su
interior, no deja de ser importante que se reselle la urna antes de
transportarla. Todos estos documentos serán necesarios en caso de que se
solicite un recuento, cuestión que explica por qué es importante sellar la
urna.Algunas veces para tener mayor seguridad se utiliza papel sellador y se
pide que el oficial de escrutinio y los representantes de partidos políticos y
candidatos firmen sobre él para mayor seguridad.